MADRE LOCURA MI JUVENTUD SE TORNA GRAVE
¡Madre Locura! Quiero ponerme tus caretas. Mi juventud se torna grave y serena como
Quiero en tus cascabeles beber la incoherencia, un vespertino trozo de paisaje en el agua:
y al son de las sonajas y de las panderetas la ebullición sonora de aquel primer asomo
frivolizar la vida con divina inconsciencia. primaveral, deshízose lentamente en mi fragua…
¡Madre Locura! Dame la sardónica gracia Tu risa de oro, de cristal, de plata,
de las peroraciones y las palabras rotas. rememora un scherzo ya lejano…
Tus hijos pertenecen a la alta aristocracia en tu risa hay un eco de sonata,
de la risa que llora, danzando alegres jotas. de pizzicato de violín tzigano.
Sólo amargura traje del país de Citeres... Jugueteando en el nido de tu boca,
Sé que la vida es dura, y sé que los placeres tu fina carcajada es ritmo ufano
son libélulas vanas, son bostezos, son tedio... que me recuerda una fontana loca,
y el pizzicato de violín tzigano.
Y por esto, Locura, yo anhelo tu remedio,
que disipa tristezas, borra melancolías, Límpidas, sonoras, cristalinas,
y puebla los espíritus de olvido y alegrías... son cadencias del trío veneciano;
tienen reminiscencias argentinas
PARA MÍ TU RECUERDO de pizzicato de violín tzigano.
Para mí tu recuerdo es hoy como una sombra ROSA LÍRICA
del fantasma que dimos el nombre de adorada… Prenda sobre tu seno esta rosada rosa,
Yo fui bueno contigo. Tu desdén no me asombra, ebria de brisa y ebria de caricia de sol;
pues no me debes nada, ni te reprocho nada. para que su alma entera se deshoje amorosa
sobre la roja y virgen flor de tu corazón.
Yo fui bueno contigo como una flor. Un día
del jardín en que solo soñaba me arrancaste; Tu hermana Primavera cante un aria gloriosa
te di todo el perfume de mi melancolía, ensalzando tus quince años en flor;
y como quien no hiciera ningún mal me dejaste… y las Hadas, en coro, celebren la armoniosa
gracia de tu mirada de luz y de fulgor.
No te reprocho nada, o a lo más mi tristeza,
esta tristeza enorme que me quita la vida, Que el Ideal te guíe por todos tus caminos,
que me asemeja a un pobre moribundo que reza él, a su vez, guiado por tus ojos divinos
a la Virgen pidiendo que le cure la herida. y que anide por siempre en tu alma el amor.
Autor del poema: Arturo Borja
Para que sea tu vida bella como la rosa
BAJO LA TARDE rosada y perfumada que se muere amorosa
¡Oh! tarde dolorosa que con tu cielo de oro sobre la roja y virgen flor de tu corazón.
finges las alegrías de un declinar de estío.
¡Tarde! Las hojas secas en su doliente coro TU CABELLERA
van llenando mi alma de un angustioso frío. Tu cabellera tiene más años que mi pena,
Pero sus ondas negras aún no han hecho espuma...!
La risa de la fuente me parece ser lloro; Y tu mirada es buena para quitar la bruma
el aire perfumado tiene aliento de lirios; Y tu palabra es música que al corazón serena.
añoranzas me llegan de unos viejos martirios Tu mano fina y larga de Belkis, me enajena
y a mi mente se asoman unos ojos que adoro... Como un libro de versos de una elegancia suma.
La magia de tu nombre como una flor perfuma
Negros ojos que surgen como lagos de muerte Y tu brazo es un brazo de lira o de sirena.
bajo la sombra trágica de un cabello obsidiano, Tienes una apacible blancura de camelia,
¿Por qué esa obstinación en dejar mi alma inerte, Ese color tan tuyo que me recuerda a Ofelia,
La princesa romántica en el poema inglés,
turbando mis deliquios con su mirar lejano? Y a tu corazón de oro... de la melancolía
... Sigue fluyendo pena de la fuente sonora... La mano del bohemio permite, amiga mía,
Ha llegado la noche... Pobre alma mía, ¡llora! Que arroje algunas flores humildes a tus pies
DILUCIDACIONES SE VA CON ALGO MÍO LA TARDE QUE SE ALEJA
Quizás la bondad única que recibí del Orbe Se va con algo mío la tarde que se aleja;
Es la de ver muy claro mi propia pequeñez. mi dolor de vivir es un dolor de amar;
El Ocaso de mi alma ni una mirada absorbe, y al son de la garúa, en la antigua calleja,
Ni una mejilla fresca baña de palidez. me invade un infinito deseo de llorar.
Desvanecióse el ansia de la sabiduría
Desde que me visitan la Noche y el Dolor, Que son cosas de niño, me dices; quién me diera
Yo no creo que un sabio pueda con su alegría tener una perenne inconsciencia infantil;
Borrar la certidumbre de un simple trovador. ser del reino del día y de la primavera,
Y todo lo que ahora conozco de la vida del ruiseñor que canta y del alba de Abril.
Es que me encuentro triste de ser y de pensar ...
Mi Musa es una sombra que guía mi partida ¡Ah, ser pueril, ser puro, ser canoro, ser suave;-
Con la fatal ceguera de una ola de la mar. trino, perfume o canto, crepúsculo o aurora-
¿Qué escrutas, alma mía en esta eterna esfera como la flor que aroma la vida y no lo sabe,
Si fuera de ti misma no tienes qué perder? como el astro que alumbra las noches y lo ignora!
¿Por qué tornas los ojos, insólita viajera,
Si el llanto que tenías ya no te ha de volver? ANIVERSARIO
LAS ALAS ROTAS Hoy cumpliré veinte años. Amargura sin nombre
En continuas orgías cuerpos y almas servimos de dejar de ser niño y empezar a ser hombre;
a los siete lobeznos de los siete pecados: de razonar con lógica y proceder según
la vid de la Locura de sus negros racimos los Sanchos, profesores del sentido común.
exprimió en nuestras bocas los vinos condenados.
Me son duros mis años y apenas si son veinte-
Pálidas majestades sombrías y ojerosas, ahora se envejece tan prematuramente;
lánguidos oficiantes de pintadas mejillas se vive tan de prisa, pronto se va tan lejos
se vieron coronados de nuestras frescas rosas que repentinamente nos encontramos viejos
y en la Misa del Mal doblamos las rodillas… en frente de las sombras, de espaldas a la aurora
y solos con la esfinge siempre interrogadora.
Y acabado el festín -al ensayar el vuelo
hacia el puro Ideal- como heridas gaviotas ¡Oh madrugadas rosas, olientes a campiña
las almas descendieron al putrefacto suelo, y a flor virgen; entonces estaba el alma niña
asfixiadas de luz con las alas rotas! y el canto de la boca fluía de repente
LLAMÉ A TU CORAZÓN y el reír sin motivo era cosa corriente!
Llamé a tu corazón… y no me ha respondido…
pedí a drogas fatales sus mentiras piadosas… INTERMEZZO
en vano! contra ti nada puede el olvido: La seda de tus lánguidas pestañas
he de seguir de esclavo a tus plantas gloriosas! a proteger tus ojos descendía,
ante la encantadora bicromía,
Invoqué en mi vigilia; la imagen de la Muerte de las aristocráticas arañas.
y del Werther germano, el recuerdo suicida…
y todo inútilmente! el temor de perderte Un solemne mutismo de campañas
siempre ha podido más que mi horror a la vida! al Vesper, nuestras almas invadía;
y, de súbito, habló la melodía
Bien puedes sonreír y sentirte dichosa: con un dulzor de pastoriles cañas…
el águila a tus plantas se ha vuelto mariposa,
Dalila le ha cortado a Sansón los cabellos; Para escucharla, se detuvo el viento…
a la maga caricia de su acento,
vibró tu carne de escultura, viva;
la noche se durmió en tu cabellera
y, besando las lilas de tu ojera,
se perfumó una lágrima furtiva…
CANCIÓN DE TEDIO
¡Oh, vida inútil, vida triste,
que no sabemos en qué emplear!
Nos cansa todo lo que existe
por conocido y por vulgar.
¡Nuestro mal no tiene remedio
y por siempre vamos a sufrir
la cruel mordedura del tedio
y la ignominia de vivir!
¡Frívolos labios de mujeres
nos brindan su hechizo fatal!
¡Infeliz del que oyó en Citeres
la voz del Pecado Mortal!
Vuelan las almas amorosas
hacia los ojos de abenuz,
e igual a incautas mariposas
queman sus alas en la luz.
LA EXTRAÑA VISITA
Por la noche la Muerte las alcobas visita
donde dormimos nuestros apetitos bestiales y,
buen vendimiador, los frutos escogita
de sus vendimias eternales.
Una vez a mi lado llegó calladamente
y, cual si fuera un miembro próximo de la familia,
me acarició las manos y me besó la frente;
y yo comprendí todo...
Y, desde esa vigilia,
ella marcha conmigo
y se acuesta en mi lecho
y su mirar oscuro toda mi vida abarca...
¿No ves, por mi actitud, que estoy como en acecho
del rumor con que boga su misteriosa barca?