extenderse a la edad adulta y consecuencias, razones que motivaron al estudio de este tema para
trasmitir la importancia de la adquisición a estas edades de hábitos saludables que persistan a lo
largo de la vida.
DESARROLLO:
1. SITUACIÓN ACTUAL.
La obesidad y el sobrepeso, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) son definidos como
una acumulación excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Este tema ha estado en la
mira de instituciones nacionales e internacionales en las últimas décadas causando debates y
polémicas sobre cómo tratarlas.
En el último sondeo realizado por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) y publicada
entre 2014 y 2015, se informa que en Ecuador el 29,9 % de niños entre 5 a 11 años tienen sobrepeso
y obesidad. Este dato incrementa al 62,8 % en adultos (de 19 a 59 años).
El problema de la obesidad radica en que las personas con sobrepeso tienen el riesgo de desarrollar
enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión, enfermedades
cardiovasculares y otros tipos de cáncer. De acuerdo a las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas
y Censos (INEC), estas son algunas de las principales causas de muerte en Ecuador.
Según la OMS, el número de niños y adolescentes entre 5 a 19 años con obesidad, se multiplicó por
10 en el mundo en las últimas cuatro décadas.
Un nuevo estudio realizado por el Imperial College de Londres y la OMS, llegó a la conclusión de que,
si se mantienen las tendencias alimenticias actuales, para el 2025 el número de lactantes y niños
pequeños con sobrepeso aumentará a 70 millones.
La OMS da recomendaciones para acabar con la obesidad en la niñez. Las instituciones de todo el
mundo deben informar a las familias mejor sobre los hábitos alimenticios saludables, así como
animar a las madres a dar el pecho de forma exclusiva al menos durante seis meses, ofrecer comida
sana en los comedores escolares y crear más oportunidades para que los niños hagan deporte.
Según la nutricionista Erika Álvarez, el crecimiento de la industria alimentaria, el sedentarismo y el
estilo de vida actual, han producido cambios dietarios y una progresiva disminución de la actividad
física en el trabajo y el tiempo libre, esto explica cómo estos factores causan el sobrepeso y la
obesidad en la población.
2. CAUSAS.
Es evidente entonces que la malnutrición (por déficit y exceso) coexistían en el año 2001, siendo la
delgadez el problema dominante en los escolares ecuatorianos; no así en los escolares y
adolescentes del presente estudio, en quienes el exceso de peso supera al bajo peso. Sin embargo,
en ambos grupos etarios sigue existiendo los dos problemas, delgadez (2,0%) y exceso de peso
(24,1%), con una franca disminución del bajo peso (14,0 pp) y un incremento del exceso de peso
(10,1 pp). Estos cambios epidemiológicos podrían deberse a una disminución de la actividad física y a
la mejora en las condiciones socioeconómicas de Ecuador en los últimos años; mejora que supone
un mayor acceso económico a los alimentos, sin embargo, este acceso a los alimentos debería ir
acompañado de una educación alimentaria adecuada para que suponga una mejor elección de los
alimentos.
Tanto en los escolares como en los adolescentes ecuatorianos, el exceso de peso es más frecuente
en aquellos que estudian en escuelas y colegios privados, 28,1% y 27,6% respectivamente, pero está
presente también en los escolares y adolescentes que asisten a las escuelas y colegios fiscales, 27,7%
y 18,4%.
Casi 3 de cada 10 escolares y casi 2 de cada 10 colegiales que estudian en escuelas y colegios fiscales,
en su gran mayoría hijos de familias de bajos recursos económicos, tienen exceso de peso, hecho
manifiesto de la obesidad en la pobreza en Ecuador23.
Datos de 2005 indican que en Colombia, el exceso de peso en adolescentes (10 a 17 años) alcanzó al
10,3%. El exceso de peso fue más frecuente en las áreas urbanas (11,6%) que en las áreas rurales
(7,2%) y fue más común en adolescentes mujeres (12,3%) que en los varones (8,1%) 24. En un estudio
reportado en 2003 en el Perú, se demostró que el sobrepeso y la obesidad fueron mayores en las
ciudades de la Costa peruana que en las ciudades de la Región Andina y la Amazonía. La mayor
prevalencia de exceso de peso se presentó en Lima en donde el 31,6% de adolescentes varones
tuvieron sobrepeso y el 7,2% obesidad, mientras que el 20,8% de adolescentes mujeres tuvieron
sobrepeso y el 18,8% obesidad. En este estudio también se determinó que el exceso de peso fue
más frecuente en las adolescentes de nivel socioeconómico alto25.
Si bien, no es posible hacer una comparación que refleje con exactitud la realidad de los escolares y
adolescentes ecuatorianos frente a sus países limítrofes debido a que existen diferencias
metodológicas entre los respectivos estudios. Se destaca que el problema está presente en todos los
países mencionados, predominando en el área urbana.
Aunque el presente estudio no incluyó la valoración étnica en la población, consideramos que sería
importante analizar dicha variable en futuras investigaciones, puesto que ésta pudiese estar
relacionada con el desarrollo del exceso de peso.
Cada aspecto del entorno en que los niños se conciben, nacen y crecen puede agravar sus riesgos de
padecer sobrepeso u obesidad. Durante el embarazo, la diabetes gestacional (una forma de diabetes
que se presenta en el embarazo) puede dar lugar a un mayor peso al nacer y aumentar el riesgo de
obesidad en el futuro.
La elección de alimentos saludables para los lactantes y los niños pequeños es crucial por cuanto las
preferencias de alimentación se establecen tempranamente en la vida. La alimentación del lactante
con alimentos hipercalóricos con altos contenidos de grasa, azúcar y sal es uno de los principales
factores que propician la obesidad infantil.
La falta de información acerca de enfoques sólidos respecto de la nutrición, así como la limitada
disponibilidad y asequibilidad de los alimentos sanos contribuyen a agravar el problema. La
promoción intensiva de alimentos y bebidas hipercalóricos para los niños y las familias lo exacerban
más aún. En algunas sociedades, ciertas pautas culturales muy arraigadas (tales como la creencia
generalizada de que un bebé gordo es un bebé sano), pueden alentar a la familia a sobrealimentar a
sus niños.
El mundo, cada vez más urbanizado y digitalizado, ofrece menos posibilidades para la actividad física
a través de juegos saludables. Además, el sobrepeso o la obesidad reducen las oportunidades de los
niños para participar en actividades físicas grupales. Consiguientemente, se vuelven menos activos
físicamente, lo que los predispone a tener cada vez más sobrepeso.
3. CONSECUENCIAS.
La obesidad representa un problema severo de Salud Pública por las siguientes razones: I) las
personas afectadas de obesidad, además de mostrar limitaciones en sus capacidades biológicas,
psicológicas y sociales, tienen una expectativa de vida menor que las personas con peso normal; II)
un buen número acusa los signos y síntomas del llamado síndrome metabólico, siendo serias
candidatas a desarrollar graves enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) como hipertensión
arterial, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares que son actualmente
las principales causas de enfermedad y muerte en el Ecuador y en el mundo.
Solamente por problemas cardiovasculares cada año mueren unas 18 millones de personas en el
planeta. Estas enfermedades, sin embargo, no son los únicos riesgos; hay otros relacionados con
problemas respiratorios, gastrointestinales, algunos cánceres y otros más que caen en la esfera de lo
psicológico y social.
El costo económico y social para el individuo, la familia y la sociedad que genera la obesidad y las
enfermedades que de ella se derivan es muy alto. En el Ecuador esos valores se desconocen, pero en
países industrializados como los Estados Unidos de Norteamérica se estima que se gastaron
aproximadamente 123 billones de dólares en 2001 para tratar la obesidad y los problemas
relacionados con ella. Los enormes costos para el tratamiento de esta enfermedad y las patologías
asociadas podrían rápidamente abrumar las débiles economías de los países en desarrollo, como
Ecuador, que todavía tienen que cubrir los altos costos generados por la desnutrición y las
enfermedades infecciosas.
Para nadie es desconocido que la obesidad es una enfermedad que se ha incrementado
marcadamente en los últimos 40-50 años. Este marcado incremento dio lugar a que desde 1997 la
obesidad sea considerada un problema de Salud Pública con características epidémicas. En estos
últimos años, se han determinado tanto factores genéticos como medioambientales como causales
asociados al aumento de la obesidad. De manera similar a otros países, en E.U.A el incremento de
sobrepeso y obesidad ha sido muy marcado. A inicios del Siglo XXI, el 30% de ciudadanos de ese país
tenían obesidad y el 64% sobrepeso.
Consecuencias en niños.
Discriminación, baja autoestima, imagen corporal negativa.
Consecuencias en adolescentes.
Ser aceptados en colegios universitarios, de casarse y disfrutar de una buena posición económica.
Los niños obesos tienen más probabilidades de desarrollar una serie de problemas de salud en la
edad adulta. Entre ellos:
cardiopatías;
resistencia a la insulina (con frecuencia es un signo temprano de diabetes inminente);
trastornos osteomusculares (especialmente artrosis, una enfermedad degenerativa muy
discapacitarte que afecta las articulaciones);
algunos tipos de cáncer (endometrio, mama y colon);
Discapacidad.
El diario del Colegio Médico señalaba que la obesidad era la segunda causa de muerte en ese país.
4. CRECIMIENTO:
Es muy preocupante el hecho de que cada vez sean más numerosos los niños, adolescentes y
jóvenes afectados por sobrepeso y obesidad, independientemente de su condición social 13-15.
Actualmente hay el doble de niños con sobrepeso en los E.U.A. que hace veinte años. En el mismo
país, en niños y adolescentes de entre 6 y 17 años, se han registrado diferencias según su origen: los
hispanos/mexicanos tienen más obesidad (17%) que los negros (12%) y estos más que los blancos
(10%). En Sudamérica, datos de Chile indican que el porcentaje de varones escolares con obesidad
creció de 6,5% en 1.987 a 13,1% en 1996 y que en las mujeres se incrementó de 7,7% a 14,7% 17.
El incremento en el número de personas con exceso de peso ocurrió tanto en hombres como en
mujeres en todos los grupos étnicos estudiados 11. En la misma época, en varios países de América
Latina como Argentina, México, Paraguay y Uruguay se estimó que aproximadamente el 50% de la
población tenía sobrepeso y el 15% obesidad12.
En México, 1 de cada 4 niños de edades comprendidas entre 4 y 10 años tiene sobrepeso 18. En el
Ecuador, 14 de cada 100 escolares de 8 años tuvo exceso de peso en 2001 15,19. Se ha demostrado que
un tercio de los preescolares y la mitad de los escolares con obesidad tendrán obesidad en su
adultez y estarán expuestos a un alto riesgo de padecer diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular
e hipertensión arterial20. La obesidad en la infancia y adolescencia es un factor pronóstico de la
obesidad en el adulto, estimándose que el 80% de los adultos con obesidad severa tenían obesidad
durante la adolescencia.
Es natural que los niños y adolescentes aumenten de peso conforme crecen, puesto que
normalmente con el crecimiento aumentan el tamaño y volumen de sus huesos, de sus músculos y,
por supuesto, la cantidad de masa grasa. Sin embargo, se han señalado tres períodos que resultan
críticos para el desarrollo de obesidad: i) el prenatal, ii) de los 5 a 7 años, y iii) la adolescencia,
especialmente en las mujeres. Cuando un estímulo o riesgo opera durante estos períodos críticos el
individuo experimenta una "programación" o "huella metabólica" que provoca una alteración
permanente de determinados procesos biológicos y acarrea en el largo plazo alteraciones en el perfil
lipídico, presión arterial, tolerancia a la glucosa, y riesgo de obesidad.
5. RECOMENDACIONES.
La experta da recomendaciones generales para pacientes con sobrepeso y obesidad:
-Realizar los 5 tiempos de comida al día (desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde y cena).
-Se recomienda la actividad física como mínimo 150 minutos a la semana.
-Facilitar la disponibilidad y el acceso a alimentos saludables (frutas y hortalizas). Evitar ingerir
bebidas azucaradas y considerar el agua como la bebida de primera elección.
-Disminuir el consumo de comidas rápidas y grasas en la dieta diaria, a través de: el consumo
frecuente de embutidos, y carnes rojas, y retirar la grasa visible antes de cocinar los alimentos o de
consumirlos.
-Optar por técnicas culinarias saludables (plancha, vapor, hervidos, horneados).
-Reemplazar los lácteos enteros por semidesnatados o desnatados, o preferir el consumo de quesos
bajos en grasa.
-Evitar el consumo de productos de pastelerías, salsas y comidas preparadas.
-Evitar “los aperitivos” muy calóricos: snacks salados, frutos secos fritos y con sal, etc.
-Aumentar el consumo de alimentos ricos en fibra dietética: frutas, verduras, hortalizas, legumbres,
cereales, etc.
-Se debe conseguir un déficit energético de 500-1.000 kcal/día.
6. CONCLUSIONES.
Con el presente informe de investigación y análisis, hemos podido comprobar que problema del
exceso de peso se concentra en las zonas urbanas en donde se expresan con mayor intensidad y
frecuencia diversas manifestaciones de las transformaciones económicas y sociales,
tecnológicas, culturales, alimentarias, y nutricionales que son las principales responsables de la
existencia de la obesidad a un nivel marcado en Ecuador.La prevalencia de exceso de peso
(sobrepeso y obesidad) en estudiantes escolares y adolescentes del área urbana, es alta (24,1%)
y es mayor en escolares (27,7%) que en adolescentes (21,5%).
Respecto a las condiciones sociodemográficas, las familias de los escolares corresponden en
mayor proporción a familias de nivel medio que se caracterizan por disponer de casa propia,
servicios básicos, respaldados por recursos económicos de supervivencia, por lo tanto, los
problemas nutricionales son más complejos, pues la obesidad y el sobrepeso no afectan
exclusivamente a los sectores sociales con mayor poder adquisitivo. En una misma familia de
bajos ingresos pueden coexistir personas que sufren desnutrición con otras que tienen obesidad
y bajo consumo de micronutrientes esenciales.
A pesar de la magnitud del problema, a la fecha del presente estudio, no existen programas de
prevención o tratamiento, por lo que se hacen necesarias medidas urgentes de intervención
para prevenir y tratar este grave problema de salud pública y es alarmante que pocos lo vieran
como simples etapas de la vida, sabiendo que este trastorno alimenticio se juega un papel
importante en la salud.
El sobrepeso y obesidad en los escolares puede ir en aumento, lo que obedece a los cambios en
los estilos de vida, sedentarismo motivado por el uso de transporte innecesario que hace que
incremente el consumo de alimentos que aportan energía; influyen también los medios de
comunicación, la ausencia de los padres en el hogar por cuestiones laborales y la delegación en
la responsabilidad de la alimentación a los hermanos mayores o personas encargadas del
cuidado del hogar, lo que ha conducido al incremento del consumo de alimentos poco
saludables.
El sobrepeso está posicionado como un problema principalmente social que abarca muchas
consecuencias a largo y corto plazo, que va en incremento y las acciones que debemos realizar
están en la fuerza de voluntad y principios de reciprocidad.
7. WEBGRAFÍA: