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Trabajo Prof Machado

El trabajo analiza la sentencia rol 5151-2018 del Tribunal Constitucional, que declara inaplicable la nulidad del despido en procedimientos laborales por inconstitucionalidad. La sentencia resalta la importancia de la proporcionalidad y el debido proceso en la aplicación de normas laborales, reconociendo que la sanción de nulidad puede resultar en injusticias. Se concluye que la labor del juez laboral debe integrar y armonizar la norma con principios como el enriquecimiento sin causa.

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El trabajo analiza la sentencia rol 5151-2018 del Tribunal Constitucional, que declara inaplicable la nulidad del despido en procedimientos laborales por inconstitucionalidad. La sentencia resalta la importancia de la proporcionalidad y el debido proceso en la aplicación de normas laborales, reconociendo que la sanción de nulidad puede resultar en injusticias. Se concluye que la labor del juez laboral debe integrar y armonizar la norma con principios como el enriquecimiento sin causa.

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Universidad Central

Facultad de Derecho y Humanidades


Magister Derecho Procesal 2024

CONSTITUCIONALIDAD DE LA PROHIBICIÓN DEL ABANDONO DEL


PROCEDIMIENTO Y LA NULIDAD DEL DESPIDO EN MATERIA LABORAL
SENTENCIA TRIBUNAL CONSTITUCIONAL ROL 5151-2018.

Profesora
Priscila Machado Martins

Integrantes:
Michelle Cerpa Castillo
David Pérez Sotelo
German Valladares
En el presente trabajo se analizará la sentencia rol 5151-2018 del Tribunal Constitucional, de
fecha 16 de agosto de 2018. La actora, interpone un requerimiento de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad respecto del artículos, 429, inciso primero y parte final y artículo 162
inciso quinto, sexto, séptimo y octavo, ambos del Código del Trabajo, en procedimiento de
cobranza laboral, de esta forma, la requirente, señala que en el contexto de un procedimiento
de cobranza laboral, seguido en su contra, se persigue el cumplimiento de una sentencia
definitiva de fecha 08 de abril de 2010, la acción constitucional es interpuesta en el marco de
un proceso laboral, seguido ante el Juez de Letras del Trabajo de Temuco.
La importancia de la sentencia que analizaremos radica en que es la primera vez que el
Tribunal Constitucional reconoce que la sanción de nulidad del despido es inaplicable por
inconstitucional.

En cuanto a la nulidad del despido

La nulidad del despido es una institución laboral que se configura cuando el empleador no
ha pagado las cotizaciones previsionales del trabajador sean de su cargo o del dependiente, y
cuya consecuencia es que el empleador debe continuar pagando las remuneraciones y demás
prestaciones consignadas en el contrato de trabajo, hasta que comunique al trabajador que
sus aportes previsionales se encuentran saldadas. Evidentemente, para efectuar tal
comunicación el empleador debe haber pagado las cotizaciones previsionales adeudadas, más
sus recargos a título de reajuste, intereses y, eventualmente, multas. La regulación legal de la
nulidad del despido, la encontramos en el artículo 162 del Código del Trabajo incisos quinto
al octavo el cual prescribe:
“…Si el empleador no hubiere efectuado el integro de dichas cotizaciones previsionales al
momento del despido, éste no producirá el efecto de poner término al contrato de trabajo”.
Con todo, el empleador podrá convalidar el despido mediante el pago de las imposiciones
morosas del trabajador, lo que comunicará a éste mediante carta certificada acompañada
de la documentación emitida por las instituciones previsionales correspondientes, en que
conste la recepción de dicho pago.
Sin perjuicio de lo anterior, el empleador deberá pagar al trabajador las remuneraciones y
demás prestaciones consignadas en el contrato de trabajo durante el período comprendido
entre la fecha del despido y la fecha de envío o entrega de la referida comunicación al
trabajador. No será exigible esta obligación del empleador cuando el monto adeudado por
concepto de imposiciones morosas no exceda de la cantidad menor entre el 10% del total de
la deuda previsional o 2 unidades tributarias mensuales, y siempre que dicho monto sea
pagado por el empleador dentro del plazo de 15 días hábiles contado desde la notificación
de la respectiva demanda.
El empleador deberá informar en el aviso de término del contrato si otorgará y pagará el
finiquito laboral en forma presencial o electrónica, indicando expresamente que es
voluntario para el trabajador aceptar, firmar y recibir el pago en forma electrónica y que
siempre podrá optar por la actuación presencial ante un ministro de fe. En dicho aviso, el
empleador deberá informar al trabajador que, al momento de suscribir el finiquito, si lo
estima necesario podrá formular reserva de derechos.
Los errores u omisiones en que se incurra con ocasión de estas comunicaciones que no
tengan relación con la obligación de pago íntegro de las imposiciones previsionales, no
invalidarán la terminación del contrato, sin perjuicio de las sanciones administrativas que
establece el artículo 506 de este Código.

En cuanto al abandono del procedimiento


El abandono del procedimiento se encuentra reglado en los artículos 152 y siguientes del
Código de Procedimiento Civil, en tal sentido, el aludido artículo dispone que se entiende
abandonado el procedimiento “cuando todas las partes que figuran en el juicio han cesado en
su prosecución durante seis meses, contados desde la fecha de la última resolución recaída
en alguna gestión útil para dar curso progresivo a los autos”.
De la definición estrictamente legal se deduce que los requisitos que habilitan para impetrar
el derecho en cuestión consisten básicamente en:
a) La existencia de una resolución que recaiga sobre una gestión útil;
b) Un comportamiento de inactividad de todas las partes del juicio por, al menos, seis
meses.
Ahora bien, respecto a la oportunidad de promover el incidente, la ley realiza una distinción
al señalar que este derecho compete únicamente a la parte demandada, descartando de plano
al actor, lo que tiene amplia justificación en la imposibilidad lógica de atentar contra las
propias pretensiones hechas valer en un juicio, existiendo otras herramientas procesales más
prácticas si lo que se quiere es no continuar con el juicio, por ejemplo, el desistimiento o el
retiro de la demanda, según corresponda. Así, la parte demandada podrá promover el
incidente del abandono durante todo el juicio y hasta la dictación de sentencia ejecutoriada
en la causa. Para ello, podrá impetrarlo ya sea como acción o como excepción, mientras que
se entenderá precluido su derecho en caso de que realice cualquier gestión que no tenga por
objeto alegar el abandono. Sin perjuicio de lo recién mencionado, esta aparente laxitud a la
hora de determinar la oportunidad de promover el incidente se ha visto limitada por reciente
jurisprudencia de la Corte Suprema, la cual señala en el considerando tercero de la sentencia
rol 91.938-2020 de fecha 1 de junio de 2023: “Se trata, entonces, de una sanción que está
pensada, justamente, en función de aquella parte que no muestra interés en que se haga
realidad, al menos en la especie, la garantía de eficacia de la jurisdicción y del proceso, que
ha sido consensuada como fruto y a la luz de los aportes del derecho procesal
constitucional.”

Antecedentes de la Causa.
El actor fundamenta su demanda y expone la situación de cada uno de sus representados,
constituyeron un sindicato de trabajadores de la empresa Administradora y comercial Temuco
Limitada a fin de mejorar sus condiciones de trabajo y velar por el cumplimiento de sus
derechos laborales, a principios de 2009 se inicia un nuevo proceso de negociación colectiva,
en el cual la empresa se portó muy hostil con los trabadores pertenecientes al sindicato con
amenazas que después de terminado el fuero por la negociación colectiva se tomarían
medidas en contra de los sindicalistas más duros y después de casi dos meses se logra firmar
un nuevo contrato colectivo, así mismo indican que el despido de los actores, obedece
exclusivamente a una práctica antisindical realizada por la empresa demandada y cuyo objeto
fue atentar contra la libertad y autonomía sindical. Es así, que con esta medida de fuerza la
demandada pretendió castigar a los trabajadores que se han mantenido como socios del
sindicato y reclaman el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la empresa en el
Contrato Colectivo firmado el 2005. Se pidió reconsideración de la medida a la empresa la
que mantuvo su postura y efectuaron reclamo ante la Inspección del Trabajo.
Que, evacuado el traslado de la contestación de la demanda, señala que n han existido
prácticas antisindicales, por lo que solicita su rechazo, agrega la falta de legitimidad de la
actora toda vez que ninguno de los demandantes es actualmente trabajador de la empresa
demandada, por lo tanto, tampoco pertenecen al sindicato de la empresa, dicho lo anterior
solicitan que la demanda debe ser desestimada pues al momento de su presentación, ninguno
de ellos tenía la calidad de empleado de la demandada. Así mismo, agrega que al tenor del
artículo 292 establece sanciones para las prácticas antisindicales y desleales y fija su
procedimiento, estableciendo que su denuncia corresponde a la inspección del trabajo.
Sin embargo, señala que después de casi 8 años de inactividad de ambas partes, los
demandantes solicitaron que el crédito fuera reliquidado. Lo anterior, atendido el hecho de
que la primera liquidación practicada por el Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco no
consideró el pago de las diferencias de cotizaciones previsionales por concepto de la
gratificación anual que debió ser pagada por París en el mes de abril de 2010. Los
demandantes exigieron dicho pago y el de todas las remuneraciones que, a título de nulidad
del despido, se hubieren devengado desde la fecha del despido de los trabajadores y hasta la
convalidación de este.
Ello tuvo como consecuencia que con fecha 17 de mayo de 2018, el tribunal de única
instancia realizara una nueva liquidación por la suma ascendente a $735.545.398.
Ante la notificación del correspondiente crédito, Paris solicito al tribunal que se decretase el
abandono del procedimiento.
El Juzgado de Letras del Trabajo de Temuco rechazó el incidente arguyendo que existía una
regla expresa que prohibía la aplicación del abandono de procedimiento en materia laboral.
Posteriormente, Paris interpuso un recurso de apelación ante la Corte de Temuco que
constituyó la “gestión pendiente” que permitió la presentación del requerimiento de
inaplicabilidad por inconstitucionalidad.

Antecedentes del requerimiento


El requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad presentado por la empresa Paris,
se fundó en el hecho de que la aplicación de los incisos quinto parte fina y sexto al octavo
del artículo 162 del Código del Trabajo y el inciso primero del artículo 429, también, del
Código del Trabajo, producían una vulneración de ciertas garantías constitucionales en el
caso concreto: El derecho a la igualdad ante la ley, la requirente estimó que existiría una
infracción al juicio de igualdad, que se desprende del derecho de igualdad ante la ley,
consagrado en el artículo 19 Nº 2 de la Constitución Política de la República, así mismo se
plantea que el derecho de igualdad ante la ley reconocido en la Constitución supone una
igualdad que debe ser aplicada teniendo en consideración el destinatario de la norma. El
derecho a ser juzgado en un plazo razonable, esta garantía comprende, entre otros, el derecho
a ser juzgado en un plazo razonable, también entendido como el “derecho a un proceso sin
dilaciones indebidas”, el requerimiento aduce que se vería vulnerada dicha garantía
constitucional, en la medida que la privación de la requirente otorgue la posibilidad de
invocar el abandono del procedimiento. Seguridad jurídica, Se ha entendido que el derecho
a la seguridad jurídica se desprende del artículo 19 Nº 26 de la Constitución siendo definido
como un derecho al conocimiento del derecho por parte de sus destinatarios, a partir del cual
son capaces de organizar su conducta presente y programar expectativas para su actuación
jurídica futura bajo pautas razonables de previsibilidad Respecto de su infracción al caso
concreto, el requerimiento de inaplicabilidad por inconstitucionalidad entiende que la
vulneración de este derecho se produce bajo una doble dimensión. En primer término, por
cuanto el artículo 429 del Código del Trabajo despoja a Paris de la posibilidad de invocar el
abandono del procedimiento, lo que tiene como consecuencia la prolongación irrazonable de
un procedimiento litigioso, impidiendo la consolidación de situaciones jurídicas y
sometiendo a Paris a la más completa incerteza respecto de sus obligaciones. El principio de
proporcionalidad, acerca de este punto, el requerimiento plantea: “En definitiva, en este caso
concreto, se intenta aplicar una sanción completamente descontextualizada, consistente en
montos francamente ridículos, sin ninguna proporción con la conducta antijurídica que se
pretende castigar. Se viola así, nítidamente, el principio constitucionalmente recogido de la
proporcionalidad de las sanciones, esto es, que ‘bienes y males se deben distribuir de modo
adecuado a sus destinatarios’, lo que redunda en una arbitrariedad en el ejercicio del poder
estatal y en una discriminación arbitraria, vulnerando así los artículos 19 Nº 2 y Nº 3 de la
Constitución. Así, el precepto legal impugnado ampara, en la gestión pendiente, un abuso
que se convierte en motivo irracional y arbitrario de lucro”
Sentencia del Tribunal Constitucional.

Que, en cuanto a la aplicación del artículo 162, del Código del Trabajo el tribunal acogió el
requerimiento presentado por Paris, y concluye que la aplicación de la norma al caso concreto
devenía en inconstitucional, toda vez que la aplicación del citado artículo traería como
consecuencia la infracción de las garantías contenidas en los numerales 2 y 3 del artículo 19
de la Constitución.
En cuanto a la vulneración de el numeral 2 del artículo 19 de la Constitución, el Tribunal
considera que esta se produce, pues la aplicación de la sanción de nulidad del despido genera
un efecto irracional e injusto, el cual infringe el principio de proporcionalidad.
Ahora bien, respecto de la vulneración del 19 número 3 de la Constitución, entiende que no
se satisface el estándar del debido proceso en la medida que la sanción se entiende
desproporcionada y que como consecuencia produce enriquecimiento sin causa.

Conclusiones

Se puede concluir del análisis de la sentencia del Tribunal Constitucional, que en algunos
casos la aplicación sin miramientos de una norma puede acarrear necesariamente un injusto
al caso en concreto.
Dicho lo anterior, es importante señalar la labor del Juez laboral quien, como señalamos
anteriormente, la labor del Juez no es solamente la aplicación de la norma, sino también su
integración y armonización con otros principios, por ejemplo, el que nadie puede
aprovecharse de su propio dolo, o el enriquecimiento sin causa.
Ahora bien, en cuanto a la nulidad del despido, no debe perderse de vista los motivos que el
legislador tuvo en vista al momento de crear dicha institución, que es el cumplimiento de las
obligaciones previsionales.

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