Filosofías de gestión
Según García (2023) La filosofía de una empresa es el conjunto de principios y valores
fundamentales que guían la toma de decisiones y las acciones de una organización. Constituye
la identidad de la empresa –la esencia, lo que la hace diferente de las demás- y puede verse
influida por factores como el ambiente o la forma de trabajo, la historia de la empresa o el
entorno empresarial.
Por su parte Schein (1992), define la filosofía de gestión como el conjunto de valores,
normas, creencias y comportamientos, presunciones básicas que comparten los miembros de una
empresa. Están referidos a todas aquellas creencias en las cuales basamos nuestro
comportamiento personal, profesional y organizacional, orientando nuestras actividades dentro
de una filosofía compartida por todos: el fortalecimiento de una cultura Eficiente y Productiva.
Misión
Es una declaración breve y concisa del propósito fundamental de la empresa, de su
esencia, y de cómo crea valor para sus clientes y otros interesados. La misión debe
ser clara y específica, y proporciona un marco para la medición del desempeño y el
establecimiento de objetivos.
La visión de una empresa es una declaración que indica hacia dónde se dirige la empresa
en el largo plazo, o qué es aquello en lo que pretende convertirse. Desde el punto de vista de la
visión, Benavides (2002), refiere que ésta hace referencia a una organización, lo que la empresa
quiere ser, cómo se proyecta hacia el contexto y cómo puede llegar a desarrollarlo.
Visión
García (2023), es una declaración a largo plazo de cómo la empresa quiere ser vista en el
futuro y de los objetivos que desea alcanzar. La visión debe ser ambiciosa, inspiradora y
desafiante, y debe proporcionar un marco para la toma de decisiones en la empresa.
La visión es la filosofía rectora del negocio, la razón de ser de la empresa, no la meta en
sí misma, sino un sentido del propósito central de la empresa.
Objetivos
Los objetivos organizacionales son los fines hacia los que se dirige toda acción
organizacional, y constituye, un requisito para determinar políticas, procedimientos, métodos,
estrategias, y reglas eficaces (Guerras y Navas, 2002). Estos sirven como punto de referencia
para los esfuerzos de la organización y son necesarios para coordinar estos.
Son los cometidos o escenarios que una empresa procura alcanzar en sus distintas áreas
de interés. Estos objetivos traducen lo plasmado en su misión y visión, a través de metas
concretas y alcanzables.
Valores
Para Idalberto Chiavenato (2009), los valores organizacionales conforman aquellas
creencias básicas sobre lo que es importante y relevante, siendo estas guías naturales que
orientan las prácticas de una organización, establecidas como normas y referencias en varios
aspectos tanto en procesos como en la rutina.
Son principios fundamentales que guían la conducta y el comportamiento de la empresa y
de sus empleados. Los valores pueden incluir la honestidad, la integridad, el trabajo en equipo, el
respeto, la responsabilidad social, la innovación o la excelencia, entre otros. Los valores deben
ser coherentes con la cultura empresarial de la empresa, y deben ser comunicados claramente a
los empleados.
Metas
Según Idalberto Chiavenato (2009), las metas son los resultados que se desean alcanzar
en un futuro determinado, con los recursos disponibles. Son las bases para planear y organizar
las actividades de una empresa.
Lógica de la planificación
Se refiere al conjunto de pasos ordenados que deben darse para poder conformar el plan
de una organización. Pasos como la estimación de la demanda o las ventas proyectadas, el
cálculo de la capacidad de producción de la entidad, la planificación de los insumos materiales,
la planificación de la fuerza de trabajo y el plan financiero de la organización
Políticas
Son principios generales o maneras de comprender, que guían y canalizan el pensamiento
y la acción en la toma de decisiones. Delimitan un área dentro de la cual debe decidirse y
aseguran que las decisiones sean consistentes y contribuyan al logro de los objetivos o metas de
la empresa. Las políticas tienden a determinar de antemano las aspiraciones, evitando los análisis
repetidos y a dar una estructura unificada a otro tipo de planes, permitiendo a los administradores
delegar autoridad sin perder el control. Se debe tener presente, que las políticas guían el
pensamiento en la toma de decisiones, y deben dejar margen para juzgar a discreción, en caso
contrario serían reglas.
Plan estratégico
Lumpkin y Dess (2003) un plan estratégico es el conjunto de análisis, decisiones y
acciones que una organización lleva a cabo para crear y mantener ventajas comparativas
sostenibles a lo largo del tiempo.
Por su parte Marciniak (2013), es una herramienta que recoge lo que la organización
quiere conseguir para cumplir su misión y alcanzar su propia visión (imagen futura). Entonces
ofrece el diseño y la construcción del futuro para una organización, aunque éste futuro sea
imprevisible.
Plan operativo
Es un documento que establece las actividades que debe realizar una empresa para
cumplir sus objetivos estratégicos. Un plan operativo es el resultado de convertir el plan
estratégico en un mapa detallado que describa exactamente qué acción llevará a cabo la
empresa cada semana o, a veces, incluso cada día.
Según Benítez (2019), por lo general el plan operativo tiene una duración de un año. Por
eso, suele ser mencionado como plan operativo anual (POA). El POA describe las estrategias que
han ideado los directivos para cumplir con los objetivos que suponen las directrices a seguir por
los empleados y subordinados en el trabajo cotidiano.
Jerarquía de los planes
Programas
Conjunto organizado, coherente e integrado de actividades, servicios o procesos
expresados en un conjunto de proyectos relacionado o coordinados entre sí y que son de similar
naturaleza. Un programa opera un plan mediante la realización de acciones orientadas a alcanzar
las metas y objetivos propuestos dentro de un periodo determinado. Los programas son un tipo
de planificación generalizada, que tiene por objeto definir un plan de acción completa para dar
cumplimiento a los objetivos definidos y a la estrategia establecida por la empresa.
Proyectos
El proyecto se considera como la estrategia operativa de gestión para ejecutar los planes y
programas. Consiste un conjunto de actividades concretas, interrelacionadas y coordinadas entre
sí, que se realizan con el fin de producir determinados bienes y servicios capaces de satisfacer
necesidades o resolver problemas. En la actualidad, el proyecto se concibe como un conjunto
articulado de decisiones detalladas en su alcance, y de actividades interrelacionadas y
coordinadas hacia un objetivo específico, que propenden conjuntamente por un resultado
definido en límite de tiempo y con unos recursos determinados.
Actividades
Las actividades son los componentes más pequeños en la jerarquía y son necesarios para
completar el proyecto. Son aquellas tareas o acciones específicas, programadas para ser llevadas
a cabo en diversos plazos dentro de un proyecto, cada actividad tiene sus propias metas,
cronogramas y recursos asignados para alcanzar los objetivos propuestos.
Metas:
Las metas son los resultados esperados que se pretenden alcanzar en un plazo
determinado.
1. Proporcionar sentido de dirección: Las metas actúan como un faro, ofreciendo un
camino claro hacia donde se desea llegar. Sin un propósito definido, es fácil perderse en el
día a día y desviarse de lo que realmente importa.
2. Enfocar esfuerzo: Tener metas claras permite que los esfuerzos se concentren en
actividades que son relevantes y significativas. Esto incrementa la eficiencia y reduce la
dispersión de recursos, ya que se puede priorizar lo que realmente contribuirá al logro de
los objetivos.
3. Guiar los planes y decisiones: Las metas sirven como un marco para la toma de
decisiones. Cuando surgen nuevas oportunidades o desafíos, es más fácil decidir qué
camino tomar si se tiene claridad sobre las metas a largo plazo.
4. Evaluar el avance: Establecer metas también permite medir el progreso. Al tener
indicadores claros, es posible realizar un seguimiento y hacer ajustes en los planes si es
necesario. Esto ayuda a mantener la motivación y a celebrar los logros a medida que se
avanza.