Los mayores conocían y entendían los ciclos del día,
del sol y la luna, ellos caminaban entorno a los
saberes ancestrales, por ello entendían como los
ritmos y ciclos incidían en las personas, plantas y
animales en las diferentes fases de la vida cotidiana
como en el nacer, crecer, madurar y trasmutar.
“Los abuelos eran sabios, ellos no sabían leer, pero
sabían leer los astros permitiéndoles un equilibrio
armónico entre la ley natural y el hombre” Diego
Alpala
Los mayores caminaban entorno a varios calendarios
que permitían la sincronía con el territorio, los
calendarios solares y lunares fueron el referente
primordial para armonizar el tiempo entorno a las
prácticas y actividades en el diario vivir del hombre
y de la mujer, son prácticas de medir y aprovechar el
tiempo de la mejor manera protegiendo el territorio
y, haciendo uso sostenible de este.
Fuente: Taita Efrén Tarapues
Este calendario se basa en las 24 horas del día,
repartidas en 8 cuadrantes, teniendo en cuenta la
madrugada, la mañana, la tarde y la noche. Iniciando
desde las 3: 33 am hasta las 6: 00 am donde es el
momento preciso del nacimiento de las ideas, vidas y
de los pensamientos, luego pasa de las 6: 00 am hasta
las 12: 00 am, existiendo un punto central en este
rango que es a las 9: 33 am momento preciso donde
las ideas, los pensamientos, las plantas y los trabajos
empiezan a crecer, permitiendo armonía y sincronía
con el tiempo, luego pasa de las 12: 00 am hasta las
6: 00 pm contando como punto central las 3: 33 pm
punto preciso de maduración, donde se va
consolidando los frutos de las ideas y pensamientos,
finalmente de las 6: 00 pm hasta las 12: 00 pm con
punto central de las 9: 33 pm momento donde ocurre
las trasmutación, donde todo cambia, donde la
energía es neutra, donde hay quietud, muerte, pero
siempre para dar paso a algo nuevo. Los mayores
decían “madrugue para que le rinda el tiempo” ellos
conocían la importancia de manejar este ritmo para
que sus actividades, sus labores, sus cultivos, sus
ideas y pensamientos den buenos frutos.
Para los mayores, la luna y la mujer mantienen una
relación muy profunda, según los Cumbales
mencionan que la mujer contiene la luna en la sangre,
por ello representa la energía femenina, de profunda
relación entorno al procrear vida.
Para los pastos el calendario lunar lo conforman 28
lunas, que dividen la noche en noche oscura y noche
clara, las 28 lunas se multiplican por los 13 meses
andinos, dando como resultado 364 días del
calendario lunar anual y el día que sobra respecto a
los calendarios gregorianos, es reconocido como el
día y la noche más largo del año, es el día más
importante para los pueblos andinos , que
corresponde al 21 de junio, conocido como el día de
taita inty, fiesta de inti Raymi el cual da paso a un año
solar (Taita Efrén Tarapues, Cumbal-Nariño)
Los Cumbales identifican el paso de 4 lunas
sagradas, lunas que se deben respetar dentro del
territorio, estas se tienen en cuenta para la siembra en
la shagra y demás actividades, se reconocen la luna
nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto
menguante. Cada una tiene una fuerza y energía
diferente que actúa sobre las formas de vida, en las
plantas, en los animales y en las personas.
El paso de la luna
nueva es
considerado como
un día sagrado,
esta noche hay
mayor
concentración de
energía en la tierra
y mayor
movimiento de
agua, según los
mayores en luna
nueva la savia de
las plantas se
concentra en la
raíz; en el caso de
los humanos y en
los animales la
energía vital se
concentra sobre
los pies.
A partir de la luna nueva se cuenta 7 días, los 5
primeros días se debe preparar el suelo para la
siembra, a partir del día 7 se puede sembrar toda clase
de tubérculos, como la papa, la oca, las majúas, el
olloco, así mismo se pueden hacer podas ya que la
sabia está en la raíz de la planta (Hector Orlando
Tarapues, Cumbal-Nariño)
En el cuarto creciente
la luminosidad de la
luna aumenta y la
savia comienza
ascender y a circular
en el tallo de las
plantas, por ello los
mayores acostumbran
a contar 7 días a partir
de esta luna y
sembraban alimentos
que forman frutos en el
medio, es decir en el tallo y en la copa de los árboles,
por ello sembraban habas, arveja y maíz, así mismo
no se recomienda cortar madera porque los mayores
dicen que esta se daña. (Fabio Yaguapaz, Cumbal-
Nariño)
La luna llena ocurre 14
días después de luna
nueva, es la luna con
mayor luminosidad. los
sabedores mencionan
ese día como un día
sagrado , un día que no
se puede trabajar la
tierra porque se enferma,
en esta luna el flujo de la
savia asciende y se
concentra en las ramas,
en la copa de los árboles,
en los frutos y flores,
por ello los frutos son
más jugosos y de mayor
sabor, pasado la luna de mayor luminosidad los
mayores cuentan 3 días, y el 3 oscurana como ellos
lo llaman, señalan que es la mejor luna para la
siembra de cualquier planta, donde los frutos van a
ser grandes y en cantidad ( Fabio Yaguapaz, Cumbal-
Nariño)
A partir de esta luna la
luz empieza a disminuir,
la savia de las plantas
comienza a descender
del tallo hacia la raíz, en
este periodo los mayores
realizan trasplantes de
hortalizas, y
recomiendan hacer
podas para que la planta
se mantenga en su
tamaño.
Para los pastos el
calendario solar
corresponde a los 13
ciclos lunares,
compuesto por 28
días, este calendario
explica las
estaciones anuales
del solsticio de
verano e invierno y
los equinoccios de
otoño y primavera.
El solsticio de
invierno inicia el 21
de diciembre
relacionado con la
celebración del Fuente: Taita Efrén Tarapues
kapac Raymi día
sagrado de los guaguas, en esta temporada inician las
lluvias, momento perfecto para la siembra.
El equinoccio de primavera inicia el 21 de marzo,
relacionado con el pauka Raimy, día de la
florescencia, celebrando la juventud, en esta estación
las plantas florecen.
El solsticio de verano inicia el 21 de junio,
relacionado con la fiesta de taita inty, fiesta del sol y
de la cosecha.
Equinoccio de otoño inicia el 21 de septiembre,
relacionado con la fiesta de mamá killa, fiesta de la
luna, llamado kolla Raimy, donde se hace pagamento
a la luna y a la madre tierra. Y se conmemora la lucha
de la mujer dentro de los territorios. (Taita Efrén
Tarapues, Cumbal-Nariño)
Los mayores han caminado entorno a los saberes
ancestrales, con los cuales han sembrado, cuidado y
cosechado con la tradición y la identidad cultural,
por ello vemos importante reconocer los
conocimientos de nuestros mayores puestos en
práctica en la shagra, el fogón y el cosmos.
Agradecemos a todos los sabedores del territorio
quienes a través de la oralidad compartieron su
palabra y permiten que los saberes ancestrales sigan
fluyendo en el tiempo.
Reguardo Indígena del Gran Cumbal