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Teatro español: de Valle-Inclán a Lorca

El documento resume la trayectoria del teatro español desde finales del siglo XIX hasta la posguerra. Destaca la renovación teatral impulsada por Valle-Inclán con el esperpento y Lorca con obras como Bodas de sangre. Tras la guerra, el teatro estuvo dominado por obras que servían a la dictadura franquista hasta que surgieron dramaturgos realistas como Buero Vallejo y, más tarde, vanguardistas como Arrabal.
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Teatro español: de Valle-Inclán a Lorca

El documento resume la trayectoria del teatro español desde finales del siglo XIX hasta la posguerra. Destaca la renovación teatral impulsada por Valle-Inclán con el esperpento y Lorca con obras como Bodas de sangre. Tras la guerra, el teatro estuvo dominado por obras que servían a la dictadura franquista hasta que surgieron dramaturgos realistas como Buero Vallejo y, más tarde, vanguardistas como Arrabal.
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EL TRAGALUZ

Jos Luis Gerri Mels 2A-Bachillerato


TEMA 2: La renovacin teatral en el fin de siglo: El teatro de Valle Incln

entre el modernismo y la vanguardia; el esperpento. El teatro de la generacin del 27: Lorca. La renovacin teatral de posguerra: Gneros y modalidades. El teatro de testimonio social. Autores emblemticos (Miguel Mihura, Alfonso Sastre). Un dramaturgo atraviesa el siglo: Antonio Buero Vallejo; la crtica social; la tica y el compromiso con el ser humano; la tcnica dramtica; el simbolismo; los personajes; la evolucin (desde Historia de una escalera hasta Misin al pueblo desierto). Valle-Incln destac por llevar a cabo un intento de renovacin teatral, aunque nunca goz de gran aceptacin popular, estas propuestas suponen una gran influencia en el teatro posterior. El teatro de Valle-Incln es ms original que el anterior, con planteamientos ms radicales y con un lenguaje ms rico y expresivo. Tambin los temas son distintos. Es un teatro para leer, con una esttica diferente y, durante mucho tiempo, fue considerado no representable. El teatro de Valle-Incln se adscribe a la Generacin del 98, pero su evolucin ideolgica y esttica es ms radical. Su teatro que empieza siendo modernista, evoluciona a la creacin del esperpento. Podemos agrupar sus obras en ciclos que se van desarrollando de manera concntrica y paralela:

Ciclo modernista: Cenizas fue reelaborada en 1908 bajo el ttulo El yermo de las almas; El marqus de Brandomn; Tragedia de ensueo y Comedia de ensueo dos breves poemas dramticos en prosa que se incluyen en Jardn umbro; Cuento de abril y Voces de gesta (1911) finalizan este ciclo. Estas obras iniciales estn basadas en un esteticismo decadente al margen de la realidad. Ciclo mtico: Comedias Brbaras es una triloga formada por guila de blasn (1907), Romance de lobos (1908) y Cara de plata (1922); El embrujado y Divinas palabras (1920). Partiendo de una Galicia real, de su paisaje y de sus gentes, Valle-Incln construye una imagen del hombre y del mundo que no es histrica, sino mtica e intemporal. Nos presenta un cosmos en el que las fuerzas elementales (mal, avaricia, lujuria, muerte) rigen la existencia y el destino de los protagonistas (hidalgos, mendigos, tarados). Recupera la antigua tragedia y plasma un mundo liberado de lo psicolgico y lo ideolgico. Ciclo de la farsa: Farsa infantil de la cabeza del dragn(1909), La marquesa Rosalinda, Farsa italiana de la enamorada del rey y Farsa y licencia de la reina castiza estas farsas fueron recogidas en Tablado de marionetas para la educacin de prncipes. Valle-Incln plasma un espacio escnico fundamentado en un S.XVIII versallesco, antihistrico y tamizado por el modernismo. Estas obras se basan en un continuo contraste entre lo sentimental y lo grotesco. Aparece una caricatura preesperpntica que desarrollar ms adelante. Ciclo esperpntico: Luces de bohemia (1920 y 1924); Los cuernos de don Friolera, Galas del difunto y La hija del capitn fueron publicadas en 1930 en un solo volumen Martes de carnaval. Luces de bohemia es la 1 novela a la que su autor da el nombre de esperpento, que designa lo ridculo, extravagante, grotesco. Es una nueva esttica y una nueva visin del mundo. El esperpento deforma y distorsiona la imagen que tenemos de la realidad con el objeto de mostrarnos su verdadero rostro (la

absurda vida espaola contempornea). Sntesis final: la ltima fase del teatro valleinclanesco est formada por cuatro obras breves que se incluyen, junto con El embrujado en el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte que incluye: Ligazn y Sacrilegio (autos para siluetas) y La rosa de papel y La cabeza del Bautista (melodramas para marionetas). Constituyen el punto de encuentro entre diversas maneras dramticas (presencia de lo irracional, personajes esquematizados como marionetas de farsa y tcnica distorsionadora del esperpento). Son temas de forzada violencia, grotesca y prxima al absurdo, intentando buscar un fuerte efectismo visual de gran plasticidad.
El teatro de la generacin del 27: Lorca. Aunque los escritores de la Generacin del 27 son sobre todo reconocidos como poetas, algunos de ellos tambin se acercaron al teatro con mayor o menor fortuna. En este gnero apreciamos las mismas tendencias de las que hablamos para su poesa y una evolucin que va desde el teatro ms vanguardista (como en El hombre deshabitado de Alberti o en las piezas breves de Max Aub) hasta un teatro de carcter comprometido que denuncia las atrocidades de la guerra (Pastor de la muerte de Miguel Hernndez, Noche de guerra en el Museo del Prado de Alberti o Los trasterrados de Max Aub), obras casi siempre escritas en el exilio. Mencin especial merece el teatro de Alejandro Casona, dramaturgo coetneo a los del 27 cuyas obras todava gozan de mucha popularidad (es uno de los preferidos por grupos de aficionados). Participa de algunas caractersticas del llamado teatro potico en el que vemos todava la herencia del modernismo. Tambin fue el encargado del Teatro del pueblo para las Misiones Pedaggicas. Destacan algunos ttulos como La dama del alba, La sirena varada o Nuestra Natascha. Al igual que ocurri con muchos otros, su trabajo como dramaturgo se desarrolla en el exilio a partir del estallido de la Guerra Civil. Federico Garca Lorca fue tambin un gran dramaturgo y es reconocido, junto a Valle-Incln, como uno de los renovadores de este gnero en la primera mitad del XX. Su teatro utiliza todos los registros y gneros de aquella poca, desde el teatro en verso hasta la tragedia pasando por el teatro para tteres o los experimentos ms vanguardistas. Adems fue uno de los miembros fundadores de La Barraca (grupo de teatro universitario que pretenda acercar la gran cultura espaola a zonas rurales y que pretenda as educar la sensibilidad del pueblo). Sus estrenos fueron siempre un acontecimiento seguido por el pblico y su teatro goza de enorme prestigio y vigencia en la actualidad. Podramos clasificar su obra en tres grandes grupos vinculados tambin con las etapas de su produccin potica: o Una primera etapa caracterizada por la variedad de tendencias y registros y

que abarca el teatro histrico en verso en Mariana Pineda, (1925), la farsa La zapatera prodigiosa (1930) o el teatro de tteres: El retablillo de don Cristbal (1931). o Coincidiendo con su estancia en Nueva York, Lorca experimenta con un teatro que l mismo denomin imposible, de marcado carcter surrealista: Situaciones onricas, personajes que materializan algunas de sus obsesiones, escenografas difcilmente trasladables a los escenarios. El pblico (1930) o As que pasen cinco aos (1931) slo se han estrenado medio siglo despus de su muerte. o La madurez creativa de Lorca culmina en las llamadas tragedias rurales, Bodas de sangre (1933), Yerma (1934) y La casa de Bernarda Alba (1936). A travs de una serie de historias protagonizadas por mujeres, desarrollan uno de sus temas caractersticos, la frustracin del deseo. Aunque ambientadas en Andaluca, y basadas en episodios reales, plantean conflictos que adquieren validez universal. Quiz esto explique su xito y su vigencia.
EL TEATRO ESPAOL A PARTIR DE 1939 La evaluacin del teatro espaol, como la de los gneros narrativo y lrico, est determinada por la Guerra Civil y sus consecuencias.Se desarrollaron distintas orientaciones dramticas en la zona nacional y en la republicana. A partir de 1939, el panorama escnico espaol qued marcado por el exilio de autores como Max Aub, Rafael Alberti o Pedro Salinas, y por la desaparicin de dramaturgos que murieron durante esos aos (Lorca, Valle, Migue Hernndez, etc.). En los aos de posguerra, la escena espaola estuvo dominada por un teatro nacional, al servicio de la dictadura.Mientras, los dramaturgos exiliados continuaron su produccin fuera de Espaa. A finales de los cuarenta, irrumpi el teatro realista, de denuncia de la realidad. El detonante fue el estreno en 1949 de Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo.Desde los aos cincuenta, surgieron orientaciones dramticas innovadoras tanto en lo formal como en el contenido de las obras: en los aos cincuenta, el teatro de vanguardia, representado por Fernando Arrabal y Francisco Nieva, y en los sesenta, el teatro simbolista. Los dramaturgos de una y otra orientacin tuvieron graves dificultades. Estas dramaturgias estuvieron influidas por las innovaciones teatrales europeas, especialmente por dos tendencias: Teatro del absurdo. Sus representantes tenan en comn la conciencia de habitar en un mundo degradado y la necesidad de denunciarlo. Teatro de la crueldad, Antonin Artaud, llev a escena situaciones crueles que subrayan la incomunicacin, restaur el carcter mstico y ritual de los orgenes teatrales y procur el contacto directo entre espectculo y pblico. En los aos sesenta, el teatro que verdaderamente triunfaba en los escenarios era un teatro evasivo, heredero de la comedia burguesa, bien alejado de estos experimentos vanguardistas. Al finales de esta misma dcada, surgieron los primeros grupos de teatro independiente, muchos de los cuales entraron progresivamente en los circuitos del teatro comercial. La instauracin de la democracia ha trado consigo tambin la recuperacin por la escena espaola de autores de la calidad de Velle-Incln y Lorca, que adems han influido en algunos dramaturgos actuales. TEATRO DE POSGUERRA: Este teatro cumpli bsicamente dos funciones: entretener, pues el pblico prefera el esparcimiento a la evocacin de la tragedia reciente, y transmitir ideologa. Una vez terminada la guerra, se estableci un frreo control sobre las

obras nuevas y los repertorios. Este fenmeno desarroll la consiguiente autocensura en los dramaturgos. Otra modalidad de censura la ejerci la crtica, que sola funcionar como ideloga, aconsejando y advirtiendo. A pesar de ello, la actividad teatral de posguerra fue muy abundante, aunque mediocre. La comedia burguesa cumpli bsicamente la funcin de entretener al pblico y de educar mediante el elogio de la virtud. Se caracteriza por su perfecta construccin y por su intrascendencia, con dosis de humor, ternura y amabilidad. En general, aparece dividida en tres actos, abundan los decorados nicos y posee minuciosas acotaciones. El teatro de humor floreci alejado de la realidad inmediata, con dos importantes representantes: Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura. En las obras teatrales de Enrique Jardiel Poncela predomina la despreocupacin.En sus obras, abundan exuberantes acotaciones sobre decorados que colaboran en la creacin de un especio ldico. Los personajes, siempre numerosos, pertenecen a la burguesa y aparece con frecuencia el esquema criado/amo. En los dilogos, se entremezclan el humor verbal y el de situacin. Obras destacadas son Cuatro corazones con freno y marcha atrs (1936), Un marido de ida y vuelta (1939), La produccin dramtica de Mihura no pretende reflejar la vida, sino idealizarla por medio de la humanizacin de sus personajes y el triunfo de la bondad y la ternura. Al igual que Jardiel, al final de sus dramas se restablece la normalidad perdida, y gusta de los asuntos policacos. El humor de Mihura es producto de la asociacin inverosmil de elementos, de la exageracin, de la distorsin de la causalidad lgica, que muestra que los hechos no son explicables de una nica manera, y que, por tanto, todas las explicaciones estn de ms. Tres sombreros de copa, su obra ms representativa, se estren en 1952, veinte aos despus de ser escrita. En la obra, Dionisio, representante de lo formal, serio y respetable, y a punto de contraer matrimonio, se enfrenta con el mundo libre, alocado, bohemio y mgico de unos cmicos. Se enamora de Paula, perteneciente a esta nueva realidad, pero, finalmente, renuncia a la libertad para reintegrarse en el orden establecido. Con ese retorno a lo ya conocido, Mihura pone en evidencia su pesimismo y desencanto.

LOS REALISTAS: El estreno en 1949 de Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo, marc un cambio en el teatro espaol. Con esta obra, naci el drama realista, en el que, a partir de un contexto, un argumento y unos personajes identificables, se intentaba hablar de la realidad desde el escenario. Las puestas en escena de los textos realistas se caracterizan por la complejidad de sus espacios escnicos: (con frecuencia, un lugar donde conviven varios cuadros), y por la profundizacin en los caracteres de los personajes, seres complejos, en contradiccin, que luchan por defender sus ideales. La trayectoria de Antonio Buero Vallejo es la ms significativa del teatro de la posguerra espaola. Busc la moderna tragedia espaola. Para el autor, la tragedia ha de ser sustancialmente esperanzadora. Sus obras representan un intento de sntesis de realismo y simbolismo y en ellas opone personajes contemplativos a personajes activos con relaciones conflictivas entre ellos. En muchas de ellas, Buero emplea el fenmeno de inmersin, o intento de incorporar al espectador, introducindolo en el mundo interno del protagonista. Historia de una escalera se desarrolla en un mismo decorado, la escalera de una casa de vecinos, y en tres pocas, 1919, 1929 y 1949, transcurre la vida de unos

personajes impotentes para superar su situacin de indigencia, antihroes oprimidos por la vida y la sociedad. El problema central es la frustracin de unos seres condenados a desarrollarse en ese espacio, y ninguna de las dos vas representadas por los personajes. Alfonso Sastre tiene un talante luchador que se observa en la serie de manifiestos para la renovacin del teatro espaol que inici en 1950, cuando form el Teatro de Agitacin Social. La obra que le dio proyeccin en el teatro espaol fue Escuadra. La escuadra se rebela contra la autoridad, en clara alusin a la desconfianza hacia los que inducen a una guerra que nadie entiende. El teatro de Jos Martn Recuerda posee un pronunciado carcter documental, de signo crtico, cargado de crispacin y desgarro. Debido en parte a la censura, y tambin a lo dificultoso del montaje, ha conseguido pocos estrenos. LOS VANGUARDISTAS: Herederos del teatro del absurdo y del teatro de la crueldad, dos escritores espaoles han creado originales dramaturgias que tienen dificultades de aceptacin en el panorama teatral espaol. Fernando Arrabal concibe sus produccin literaria con un talante innovador, apartndose del realismo. Sus obras iniciales se caracterizan por la elementalidad escnica y para expresar la imposibilidad de comunicacin con un sistema extrao e inaccesible, Arrabal acude a la forma de la ceremonia. Francisco Nieva es el otro representante de la corriente vanguardista. En sus dramas, plantea el problema de las relaciones entre el hombre y la sociedad represiva que lo degrada al impedir el desarrollo de sus necesidades profundas. Francisco Nieva divide sus obras en cuadros ms o menos cortos, con numerosos cambios de escenario, al igual que Valle. EL TEATRO INDEPENDIENTE: Al finales de los sesenta, el teatro universitario se transform en lo que se denominara teatro independiente. Esta independencia supona el rechazo del teatro conservador mediante la elaboracin de una esttica peculiar y el intento de autofinanciacin. Son iniciadores de este tipo de teatro los miembros del grupo Els Joglars, encabezado por Albert Boadella, creadores de un teatro del silencio, que potencia la expresin corporal y su capacidad significante. Al finales de los setenta, el grupo se transform en compaa profesional e incorpor la palabra. En Barcelona, destacan tambin Els Comediants, encabezados por Joan Fort. En Madrid, en los inicios del teatro independiente fue importante el TEM (Teatro Estudio de Madrid). En el resto de Espaa, cabe mencionar entre otros a Tabanque y La Cuadra (en Sevilla); el Teatro de Cmara de Zaragoza; el Teatro Universitario de Murcia y el Teatro Circo de Galicia. Hacia finales de los setenta se impuso la moda del teatro de calle, en el que disminuyen los elementos verbales en beneficio de los paraverbales. Teatro y sociedad El propsito principal de esta escrito es hacer un breve recorrido por la historia del teatro, as como hacer especial nfasis en la repercusin que la representacin teatral tiene en la sociedad. Hago una pequea pausa en lo descuidado que est la actividad teatral y el poco merito que se les atribuye a las personas que hacen teatro, no como un entretenimiento sino como una

forma de vida. Como hiptesis este trabajo se plantea conocer las repercusiones (en caso de que existan) que la prctica teatral tiene sobre las sociedades. Se analizaran no solo sociedades actuales, sino haciendo un breve recuento a travs de la historia teatral, con el propsito de percibir un avance o retroceso tanto en el pensamiento cultural de las sociedades, as como la sociedad de nuestros das. El mtodo que se utilizar para plasmar informacin acerca de nuestra actualidad, fue con una serie de entrevista, con la intencin de recolectar testimonios de personas involucradas con la prctica teatral (escritores, actores, espectadores, estudiantes y crticos). Adems de hablar de las repercusiones que la televisin como medio de comunicacin masiva tiene en las sociedades y el no menos despreciable retroceso cultural que nos atae en nuestros das, por las producciones baratas que la gente encargada de hacer tele, cada vez apoyan ms. Fomentando una cultura barata y dejando cada vez ms de lado la verdadera apreciacin de lo artstico. Historia del teatro Tratar con la historia no escrita del teatro implica remontarnos a la historia misma de la humanidad ya que, en su esencia, ese conglomerado de acciones humanas que los antiguos griegos codificaron como teatro, no pertenece a ninguna raza, perodo o cultura en particular. Antes bien, es una forma de lenguaje por medio del cual, originalmente, el mundo fenomnico es imitado y celebrado. Esta forma de lenguaje, que subyace inequvocamente en lo ms profundo del rito, ha sido un patrimonio comn a todos los hombres -si bien con diferencias de grado- desde que el hombre existe. El brujo que imita un ciervo, en una escena pintada sobre la pared de la caverna, y el actor de Broadway que imita a Sir Winston Churchill, tal como aparece en una cartelera de Broadway, tiene un lazo comn a pesar de los veinte mil aos que lo separan. Necesariamente, una historia completa del teatro abarcara varios volmenes y exigira la amplia colaboracin de expertos en una serie de materias como la literatura, la historia y la arqueologa, la sicologa, la sociologa, la antropologa y la religin, entre otras. El propsito de este trabajo, por ende, es solamente el de presentar el mundo del teatro en una visin panormica, mostrando, de un modo confesamente somero, la forma en que el teatro -uno de los ndices ms sensibles del desarrollo cultural del hombre- altera constantemente sus formas, se desarrolla, entra en crisis y redescubre sus fuentes. Orgenes del teatro occidental Teatro griego. La historia del teatro en occidente tiene sus races en Atenas, entre los siglos VI y V A. C. All, en un pequeo hoyo de forma cncava -que los protegi de los fros vientos del Monte Parnaso y del calor del sol matinal- los atenienses celebraban los ritos en honor Dionisio; estas primitivas ceremonias rituales iran luego evolucionando hacia el teatro, constituyendo uno de los grandes logros culturales de los griegos. Lo cierto es que este nuevo arte estuvo tan estrechamente asociado a la civilizacin griega que cada una de las ciudades y colonias ms importantes cont con un teatro, cuya calidad edilicia era una seal de la impoTeatro Romano Los romanos, grandes admiradores de los griegos, establecieron sus propios "juegos oficiales" desde el ao 364 a. C. Pero la significacin cultural que, por as

decirlo, presidio la evolucin del teatro ateniense no tuvo lugar en Roma. Por el contrario, los romanos vieron en el teatro un aspecto pragmtico y poltico que no habra comprendido los atenienses. Para los romanos el teatro era un lugar de reunin conveniente para el entrenamiento y la ostentacin. En consecuencia, las primitivas estructuras de madera modeladas en el siglo V a. C. por los griegos fueron pronto reemplazados por edificios de piedra, grandes e imponentes, erigidos como monumentos a la Repblica. Los romanos tambin hicieron uso de escenografas pintadas en forma realista; en verdad el tratado escenogrfico ms antiguo que existe fue escrito por el romano Vitruvio al rededor del ao 100 a. C. Estos amplios y nuevos edificios teatrales eran lugares excelentes para reunir al pueblo y autoridades romanas pronto advirtieron sus posibilidades polticas, decretando que todas las ciudades del Imperio deban incluir un teatro en su proyecto urbanstico. Con la creacin de estas cadenas de teatro, los actores romanos vieron asegurada una buena manera de ganarse la vida si decidan hacer giras por las provincias y en efecto muchos lo hicieron. Teatro Espaol Orgenes. El teatro medieval. El teatro espaol, como el europeo, surge vinculado al culto religioso. La misa, celebracin litrgica central en la religin cristiana, es en s misma un drama, una representacin de la muerte y resurreccin de Cristo. Sern los clrigos los que, en su afn didctico por explicar los misterios de la fe a los fieles mayoritariamente incultos y analfabetos, creen los primeros dilogos teatrales: los tropos, con los que escenificaban algunos episodios relevantes de la Biblia. Estas representaciones, que tenan lugar dentro de las iglesias, en el coro o parte central de la nave, se fueron haciendo ms largas y espectaculares dando lugar a un tipo de teatro religioso que fue el teatro medieval por excelencia. Poco a poco se fueron aadiendo elementos profanos y cmicos a este tipo de representaciones que, por razones de decoro, terminaron por abandonar las iglesias y comenzaron a realizarse en lugares pblicos: en los prticos y atrios de las iglesias, plazas, calles y cementerios. En Espaa se conservan muy pocos documentos escritos y menos obras teatrales de estos siglos. La muestra ms antigua de teatro castellano es el Auto de los Reyes Magos de finales del siglo XII, escrito en romance y probablemente de origen franco. Pero puede decirse que hasta el siglo XV no empez a cultivarse como tal el gnero, con Juan del Encina, Lucas Fernndez y Jorge Manrique, si se exceptan los juegos juglarescos populares. MIGUEL MIHURA(1905-1977) Miguel Mihura nace en Madrid en 1905. Hijo de un actor y empresario de teatro, vivi desde nio en el ambiente teatral que influira considerablemente en su obra. En 1932 escribe Tres sombreros de copa, obra que no es entendida por los empresarios que se niegan a representarla, por lo que el autor decide cambiar de rumbo y hacer obras de teatro ms burguesas, en lnea con lo que se lleva en esos momentos. Durante la Guerra Civil funda y dirige La Ametralladora, revista de humor de la zona nacional, donde ya se puede ver su particular concepcin del humor que alcanzar un gran xito con su siguiente revista, La Codorniz, fundada por l en 1941. Su humor, totalmente original, fresco y descabellado segua la lnea de lo que se haca en Europa en aquel entonces. Despus de vender La Codorniz decide

pasarse al cine donde escribir numerosos guiones y reanudar su creacin teatral en 1953, continundola hasta 1968. Sin embargo todas sus obras estn por debajo de la genial, Tres sombreros de copa, ya que se ve obligado a frenar su libertad creadora y su magnfica imaginacin. Son los aos de A media luz los tres, El caso del seor vestido de violeta, y Carlota. Pero alcanzar el xito total de pblico con Melocotn en almbar (1958) y Maribel y la extraa familia (1959). Despus habra que destacar La bella Dorotea (1963) y Ninette y un seor de Murcia (1964). Estilo Mihura es la primera figura del teatro humorstico contemporneo espaol. Sus comedias muestran una voluntad de ruptura con el teatro precedente. Tuvo una gran capacidad para crear tramas sorprendentes manejando con gran habilidad toda clase de recursos escnicos y demostrando un gran ingenio en sus dilogos. A su imaginacin hay que aadir su ternura y la belleza de las palabras utilizadas, adems de su combinacin del humor trgico con el ridculo, que hacen que su obra sea completamente original y nica en la historia del teatro espaol. Tres sombreros de copa. Argumento En la habitacin de un hotel de provincias, Dionisio pasa su ltima noche de soltero ya que al da siguiente se va a casar con Margarita, hija de don Sacramento, un burgus en toda regla. Pero esa misma noche la casualidad va a hacer que conozca a Paula, una bailarina. En esa habitacin y durante esa noche se enamorar de Paula, mujer libre, imaginativa e inesperada. Esto har que Dionisio enfrente dos mundos opuestos : el burgus, representado por el futuro matrimonio, y el libre, representado por Paula. Finalmente esta confrontacin har que el amor entre Dionisio y Paula, nazca y muera. Dionisio experimenta el placer de la libertad sin lmites teniendo luego que renunciar a l, para volver a la falsedad de la vida burguesa, con sus normas y convenciones establecidas. La felicidad experimentada por Dionisio ha sido slo un sueo, una quimera imposible, pues la vida burguesa (es decir la presin social) termina por absorber a todo individuo que forme parte de la sociedad. As pues Dionisio no logra conseguir su sueo: ser libre para ser feliz. Obra completamente original, no lleg a estrenarse en Espaa hasta veinte aos despus, privando al teatro espaol del momento de una propuesta nueva. El propio Eugenio Ionesco lleg a alabar esta obra destacando su humor, una mezcla entre lo trgico y lo ridculo. Posteriormente Mihura intent acercarse al espritu de Tres sombreros de copa escribiendo con Tono Ni pobre ni rico sino todo lo contrario donde las situaciones anticonvencionales y su lenguaje recuerdan en cierto modo a su obra maestra. ALFONSO SASTRE(1926) (Madrid, 1926) Dramaturgo espaol autor de una abundante obra caracterizada por su crtica y su fuerte carga social. Tena diez aos cuando estall la Guerra Civil y el impacto que le produjo se reflej en toda su obra. Comenz a estudiar ingeniera pero la abandon muy pronto.

En 1945 fund con algunos amigos el grupo teatral Arte Nuevo, que se propona renovar la escena espaola, y escribi en colaboracin con Medardo Fraile el drama Ha sonado la muerte. Dos aos despus se matricul en filosofa y letras en Madrid, carrera que acab tiempo despus en Murcia. Mientras tanto continu escribiendo teatro y tambin encargndose de la direccin de las obras y la escenografa. En 1950 redact el Manifiesto del T.A.S. (Teatro de Agitacin Social) publicado en la revista La Hora, en la que tambin escriba crtica teatral. La propuesta del T.A.S. era fomentar la funcin social del arte, considerando lo social una categora superior a lo artstico, pero fracas en su intento ya que la censura prohibi la representacin de las dos primeras obras que se pusieron en cartel. La censura tambin actu contra obras del propio Sastre: Escuadra hacia la muerte (1953), que recibi elogiosos comentarios de la crtica, fue levantada en su tercera representacin y lo mismo sucedi con Prlogo pattico (1954) y El pan de todos (1954), entre otras. Su produccin teatral, en la que se han sealado las influencias de Karl Marx, J.P. Sartre y B. Brecht, est estrechamente ligada a la evolucin de su pensamiento poltico, no slo en cuanto al contenido sino en la bsqueda de nuevas formas dramticas. En una primera etapa su teatro fue de corte existencialista (Uranio, Cargamento de sueos, Escuadra hacia la muerte, etc.). Ya entrada la dcada de 1950 la mayor toma de conciencia poltica desemboc en un realismo testimonial (El pan de todos, La mordaza, La red y otras). A partir de la dcada de 1960 hay una mayor preocupacin formal y es notable la influencia de la estructura teatral brechtiana (El banquete, Crnicas romanas, El camarada oscuro). El lugar de sus dramas es Espaa, aunque las acciones transcurran en lugares lejanos de nombres exticos, y sus temas la libertad, la lucha contra las injusticias, el terror de una nueva guerra atmica y la explotacin del hombre. ANTONIO BUERO VALLEJO (Guadalajara, 1916 - Madrid, 2000) Dramaturgo espaol cuyas lneas maestras obedecieron al propsito explcito de lograr una sntesis de dos estilos que, en s mismos, son antagnicos, el realismo y el simbolismo, y que a lo largo de su produccin se pueden ver integrados en armona. Luch en las filas republicanas y, al trmino de la guerra civil, permaneci varios aos en la crcel franquista, donde coincidi con Miguel Hernndez. En 1949 se dio a conocer, y obtuvo el premio Lope de Vega, con Historia de una escalera, que trata de las aspiraciones y frustraciones de los inquilinos de una casa de vecinos del viejo Madrid. La obra caus impacto por su realismo y su contenido social. En sus primeras obras, Buero Vallejo se propuso desvelar la angustia y soledad en las que se debate la existencia humana, casi siempre en condiciones mediocres cuando no hostiles. Representativas de esta primera tendencia son la citada Historia de una escalera y Palabras en la arena, ambas de 1949. En la etapa posterior, particularmente vasta, el autor muestra una tendencia al mito, la leyenda y la fbula, en obras como En la ardiente oscuridad (1950), La tejedora de sueos (1952), Madrugada (1953), Hoy es fiesta (1956), Las cartas boca abajo (1957), La doble historia del doctor Valmy (1964), El tragaluz (1967),

Llegada de los dioses (1971), La fundacin (1974), Caimn (1981), Dilogo secreto (1984), Lzaro en el laberinto (1986) y Msica cercana (1989). Una poderosa tendencia que anima su teatro es incorporar, convenientemente retocadas, corrientes antiguas del teatro espaol que han sido desdeadas. Otro de los ejes de su dramaturgia es la preocupacin por la realidad espaola y el intento de propiciar una reflexin apasionada y serena, rigurosa pero abierta, que abra la conciencia civil al espejo de la historia. Siguiendo esta lnea de interpretacin, el crtico Rodrguez Purtolas, al referirse a Las Meninas (1960), ha escrito: "Buero obliga (...) a los espectadores y lectores a entrar, violentamente casi, a travs del espejo (...) en el espritu y los problemas del siglo XVII, pero al propio tiempo, esos espectadores y lectores, como el mismo autor, pertenecen a la Espaa del siglo XX. Los dos mundos, no tan distantes como podra suponerse, se unen as ante la pintura-smbolo". El suyo resulta de este modo un valioso instrumento en la tarea de desbrozar las lneas que unen el pasado con el presente. Mediante el recurso al simbolismo y a la reflexin histrica, el autor esquiv de paso los rigores de la censura franquista y pudo ver estrenadas sus obras con relativa normalidad. En todo caso, el "posibilismo" defendido y practicado por Buero Vallejo provoc en los aos sesenta una spera polmica con Alfonso Sastre. Pero no se puede afirmar que los problemas polticos de Espaa no sean abordados en su teatro: por ejemplo, en El tragaluz, donde unos investigadores del siglo XXII reconstruyen con reflectores (procedimiento distanciador de resonancia brechtiana) los pensamientos y la actuacin de una familia espaola en la posguerra; y en La doble historia del doctor Valmy (1968), estrenada en Inglaterra y prohibida por la censura espaola hasta 1976, que trata el tema de la tortura y la inconsciencia de los torturadores. El concierto de San Ovidio (1962) y El sueo de la razn (1970) son otras obras que hablan de esa preocupacin por desvelar enigmas que cubren momentos cruciales de la historia espaola. A lo largo de su vida, Buero Vallejo, que luch contra toda clase de adversidades (particularmente contra la censura) y que nunca abdic de sus ideas ni de una actitud tica de compromiso con los ms dbiles, recibi numerosos homenajes. El mundo oficial se rindi ante su talento, y le concedi el Premio Nacional de Teatro (1980) y el Cervantes (1986). Fue tambin galardonado con el Premio Nacional de las Letras (1996) y con el Premio Max Honorfico (1999).

Localizacion Histrica
El desarrollo industrial En 1900 Espaa segua siendo un pas agrario. Esta situacin no cambi en lo sustancial, a lo largo de las primeras dcadas del siglo. Si hubo, sin embargo, cambios significativos en el sector industrial. Creci la produccin minera y siderrgica, especialmente en el Pas Vasco, y se desarrollaron nuevos sectores como el elctrico y el qumico. Diversos factores dificultaron un mayor crecimiento industrial: la excesiva concentracin geogrfica de la industria en Catalua y el Pas Vasco, la dependencia de la tecnologa extranjera y la debilidad del mercado interior.

La Hacienda y el sector bancario En los primeros aos del siglo los gobiernos de la Restauracin llevaron a cabo una poltica de saneamiento de las finanzas pblicas. La reduccin de los intereses de la deuda, el control de los gastos del Estado y el aumento de los impuestos propiciaron un ciclo de nueve aos, 1900-1909, de presupuestos con supervit, algo nunca visto en la historia reciente de nuestro pas. La ley de 1899 transform al Banco de Espaa. El banco estatal pas a controlar la emisin de billetes, lo que permiti limitar la inflacin y conseguir la estabilizacin de la peseta, bsica para el comercio exterior. En estos aos se fundaron los principales bancos del futuro, como los de Bilbao, Vizcaya, Mercantil de Santander, Hispanoamericano (fundado con capitales repatriados de Cuba) o el Espaol de Crdito. Consecuencias econmicas de la Primera Guerra Mundial La Gran Guerra trajo un boom econmico para el pas. La situacin de neutralidad permiti un crecimiento considerable de la produccin y de las exportaciones de materias primas, carbn y manufacturas. La desaparicin de la competencia extranjera de los pases beligerantes y la enorme demanda para su abastecimiento de estos mismos pases en conflicto explican el auge econmico. Sin embargo, el fin de la guerra y de la demanda de los pases beligerantes acab con la euforia y desencaden la crisis. El mercado interno no fue capaz de sustituir a las exportaciones. Muchas empresas tuvieron que cerrar. Las clases trabajadoras, que ya haban sufrido un importante proceso inflacionario durante la guerra, fueron las que ms damnificadas por la nueva situacin. No todos los sectores econmicos se vieron igualmente afectados. El siderrgico y el qumico se modernizaron; los ferrocarriles y la minera pasaron a manos nacionales al retirarse el capital extranjero; mientras que sectores como el textil o la agricultura pasaron por mayores dificultades al no haberse modernizado. De la crisis a la euforia de los aos veinte Las dificultades econmicas europeas ayudaron a que la crisis se prolongara hasta 1924. El golpe de estado de Primo de Rivera se dio en un contexto de dificultades econmicas. Sin embargo, paralelamente a lo que estaba ocurriendo en Europa, la segunda mitad de los veinte coincidi con un nuevo perodo de euforia econmica. La recuperacin econmica permiti que la Dictadura llevara a cabo una ambiciosa poltica de inversiones en infraestructuras. En esos aos se introdujeron novedades que tendrn una larga repercusin en nuestra economa: se crearon las Cuencas Hidrogrficas para el desarrollo del regado, se invirti en la red ferroviaria nacionalizndose las lneas, se estableci el monopolio de petrleos (CAMPSA) y la Compaa Telefnica. La contrapartida de esta poltica inversora fue la vuelta al endeudamiento del estado. Esta circunstancia fue muy negativa a la hora de enfrentarse a las repercusiones en Espaa de la crisis de 1929 durante la II Repblica. La poblacin La poblacin espaola creci de forma lenta pero continua en el primer tercio del siglo pasando de 18,6 en 1900 a 23,5 millones de habitantes en 1930. La cada de la tasa de mortalidad, basada en las mejoras sanitarias, fue la razn de este

incremento demogrfico. Sin embargo, la elevada mortalidad infantil, una de las ms elevadas de Europa, era prueba del atraso relativo del pas. La mayor catstrofe sanitaria fue la epidemia de gripe de 1918-1919, que caus la muerte a 230.000 personas, de un total de ocho millones de enfermos. Conocida en el mundo como la "Gripe Espaola" caus ms muertos en todo el planeta que la Segunda Guerra Mundial. Junto a la emigracin interior del campo a las ciudades, que llev a una creciente urbanizacin del pas con el cincuenta por ciento de la poblacin urbana en 1930, destaca la emigracin exterior, con ms de un milln de espaoles que partieron para Amrica Latina (Cuba, Argentina...). El auge de la emigracin tuvo lugar antes de la I Guerra Mundial. La evolucin social entre 1900 y 1930 La sociedad espaola sigui siendo a lo largo de este perodo una sociedad marcada por grandes diferencias de riqueza entre los diversos grupos sociales. Los grupos ligados a la industria y a las finanzas tuvieron un peso creciente en los clases altas. Muchos nuevos burgueses, enriquecidos con los fabulosos negocios propiciados por la Gran Guerra, se fueron integrando en la vieja oligarqua dominante. En un fenmeno ligado al proceso de urbanizacin, las clases medias experimentan un aumento significativo en este primer tercio del siglo XX. Estas clases medias, a veces golpeadas por dificultades econmicas, fueron girando hacia posturas polticas de oposicin al rgimen de la Restauracin, ligndose a los grupos republicanos o nacionalistas en Catalua y el Pas Vasco. Dos fenmenos destacan en lo referente a las clases populares: el crecimiento numrico de la clase obrera, cada vez ms organizada en torno a los sindicatos CNT y UGT, y la pervivencia de una amplia masa de jornaleros sin tierra en el sur del pas, en una situacin social desesperada que les llevar hacia posturas polticas cada vez ms radicales. El movimiento obrero Los socialistas, PSOE y UGT, se implantaron esencialmente en Asturias, Pas Vasco, Madrid y zonas del campo andaluz. Mientras los anarquistas y su sindicato la CNT asentaron su predominio en Catalua, Aragn, Levante y Andaluca. El PSOE, al igual que los dems partidos socialistas europeos, vivi una importante crisis a partir del triunfo de la revolucin sovitica en Rusia en 1917. Finalmente, la mayor parte del partido se neg a adherirse a la Internacional Comunista propugnada por Lenin. Un pequeo grupo se escindi y fund en 1921 el Partido Comunista de Espaa (PCE). Los comunistas eran un grupo muy minoritario en 1930. Los anarquistas tambin vivieron fuertes tensiones entre los partidarios de la lucha pacfica y la faccin ms extremista y revolucionaria. Estos ltimos formaron en 1927 la Federacin Anarquista Ibrica (FAI), que tendra gran influencia en la Segunda Repblica. Los sindicatos catlicos, minoritarios, se desarrollaron especialmente en las regiones del norte, donde predominaba el minifundio y de la pequea propiedad

campesina. En 1917 se agruparon en la Confederacin Nacional Catlico-Agraria. En 1936 Espaa se sumergi en una terrible guerra civil. La guerra acab en una dictadura fascista, conducida por Francisco Franco que control el pas con mano de hierro hasta 1975. Espaa fue oficialmente neutral durante la Segunda Guerra Mundial; las dcadas de la posguerra fueron relativamente estables a pesar de la tremenda pobreza y destruccin reinantes, y aunque durante las dcadas de los 60 y los 70 el pas experiment un crecimiento econmico asombroso permaneci culturalmente y polticamente reprimido. Tras la muerte de Franco en 1975, a quien sucedi el rey Juan Carlos I, y la aprobacin de la Constitucin de 1978, en el transcurso de lo que histricamente se ha conocido como la Transicin, comenz una transformacin sin precedentes del pas que le ha llevado a ser actualmente una democracia consolidada y uno de las mayores potencias econmicas del mundo (a pesar de graves problemas como pueden ser el terrorismo de ETA ). En esta poca, adems, Espaa entr en la Comunidad Econmica Europea, organiz la Copa Mundial de Ftbol de 1982, en 1992 se celebraron los Juegos Olmpicos en Barcelona, la Exposicin Universal en Sevilla a la vez que se celebraba el V Centenario del Descubrimiento de Amrica por Cristobal Coln.

Localizacion Literaria
Los primeros aos del siglo XX son un periodo muy importante en la historia de la literatura espaola por la calidad de las obras que en l se escribieron. Varios movimientos literarios convivieron o se sucedieron en estos aos: a las formas del realismo y naturalismo del siglo XIX, que continuaron en esta poca, vinieron a sumarse el Modernismo y los escritores de la generacin del 98, a los que seguiran los novecentistas, las vanguardias y la generacin del 27. La historia literaria espaola entre 1900 y 1939 conoci una de sus pocas ms florecientes. Influida enormemente por los intentos de reforma de la vida nacional, en los primeros aos, reflej en los ltimos la oposicin ideolgica de la sociedad, que se manifest en los cambios de sistema poltico y en la guerra civil de 1936-39. Este periodo se inicia con el triunfo de un movimiento esttico (el Modernismo) de origen hispanoamericano, y con la publicacin de las primeras obras importantes de un grupo de escritores conocidos como "generacin del 98". En comn tenan la oposicin a las formas estticas del realismo del siglo XIX, aunque ideolgicamente estaban bastante alejados: el Modernismo se dirigi a un cambio puramente esttico mientras que los noventayochistas pretendieron una reforma total de la vida nacional. En la segunda dcada del siglo se desarrollan otras dos lneas literarias e ideolgicas: el Novecentismo, que continuara las ideas reformistas del 98, y el Vanguardismo, conjunto de movimientos artsticos que tenan en comn el deseo de ruptura con las formas anteriores con soluciones atrevidas y revolucionarias. Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1929) comienza a publicar una serie de escritores, a quienes se ha agrupado con el nombre de "generacin del 27". Partieron en su mayora de las ideas vanguardistas y de las teoras novecentistas; cultivaron sobre todo la poesa, gnero en el que consiguieron uno de los conjuntos ms valiosos de la literatura en lengua castellana. Durante la Repblica, las preocupaciones polticas y sociales aumentaron su

presencia en el mundo literario; la toma de postura poltica se manifestara de forma ms violenta en las obras "de guerra" y de propaganda escritas durante la guerra civil. Al terminar sta, muchos escritores haban muerto y muchos ms se haban exiliado.

El Tragaluz
SITUACIN DE LA OBRA El tragaluz se estren en octubre de 1967. Slo en Madrid sobrepas las quinientas representaciones. La crtica elogi la obra. Posteriormente, ha sido objeto de muchos estudios y es considerada como una las obras fundamentales de Buero. El tragaluz se sita en la segunda poca del autor. Asimismo, y junto a otras caractersticas del teatro de Buero, la obra ilustrar las novedades tcnicas de aquella etapa. EL EXPERIMENTO El tragaluz es, en cierto sentido, una obra histrica: desde un momento del futuro, el siglo XXV o XXX, segn Buero dos investigadores proponen al espectador un experimento: volver a una poca pasada (el sigo XX) para estudiar el drama de una familia cuyos miembros sufrieron una guerra civil con sus secuelas. Enuncian tales palabras una funcin esencial de la Historia: conocer el pasado para asumirlo y superarlo, desechando odios, venciendo tendencias nocivas y extrayendo lecciones para caminar hacia el futuro. Pero comencemos por el experimento. Como se ver, Buero ha acudido a conocidos elementos de la llamada ciencia ficcin. Aqu se habla de detectores de, hechos pretritos y de proyectores espaciales. Vamos a asistir, pues, a un montaje de imgenes tradas del pasado. En la lectura se precisarn algunos detalles tcnicos: ser importante fijarse en lo que se dice acerca de la reconstruccin de los dilogos, pero, sobre todo, veremos que no slo se nos van a dar imgenes reales, sino tambin pensamientos, cosas imaginadas por algn personaje: fundamental ser el ruido del tren, que traduce un recuerdo y una obsesin claves. Algunos crticos han discutido la oportunidad de estos personajes: pensaban que eran innecesarios para la historia que se nos cuenta. LA HISTORIA Se nos presentan, pues, unas vidas marcadas por la guerra. Ante todo, por las secuelas de la misma contienda: muerte de una hija, depuracin del padre, pobreza... Pero, sobre todo, marcadas por un dramtico episodio del final de la guerra que separ al hijo mayor, Vicente, de los dems: fue el nico que pudo escapar en un tren hacia Madrid. En cualquier caso, desde entonces las vidas de unos y otros han ido por caminos muy distintos: en los aos 60, cuando comienza la obra (el experimento), Vicente estar bien situado en la sociedad y Mario, el hermano menor, vive pobremente en un semistano con sus padres: una madre resignada y un padre que ha perdido la razn. Las relaciones de los dos hermanos con Encarna secretaria y amante de Vicente, pero enamorada de Mario completarn el tejido de estas vidas. Lo primero seguir presente en la obra hasta donde poda tolerar la censura: est claro que la diferencia de posicin entre Vicente y los dems reproduce la divisin entre vencedores y vencidos, entre integrados en el sistema y marginados.

Naturalmente, esa trama encierra una densa y ambiciosa carga de ideas o temas. Esbocemos su estudio. TEMAS FUNDAMENTALES Lo dicho sobre lo pblico/lo privado nos indica que uno de los aspectos temticos fundamentales de El tragaluz ser la interrelacin entre lo Individual y lo social. En efecto, desde el comienzo de la obra, los investigadores atraen nuestra atencin hacia la importancia infinita del caso singular. Sin embargo, pronto se ver cmo se pasa del caso singular al plano colectivo. Se tratar precisamente de la atencin al caso singular, el afn por conocer y valorar a cada hombre en concreto. Pero, como dirn hacia el final los investigadores, esa pregunta conduce cabalmente a descubrir al otro como prjimo, como otro yo, a su vez, nos descubre el imperativo de solidaridad. He ah cmo se ha saltado del plano individual al plano social. Otros temas se entretejen con lo dicho hasta aqu. As, asistiremos a la confrontacin entre dos actitudes frente al mundo: la accin y la contemplacin, la veremos enseguida encarnada en los dos hermanos. El tragaluz nos ofrece una muestra clara de la raz de la tragedia que reside en una transgresin moral. De ah la fuerza que cobra la idea de culpa, la cual lleva aparejada las de juicio y castigo o expiacin. Son, como se ve, ingredientes esenciales de esa tragedia tica que es El tragaluz.

Opinin Personal
Haca mucho tiempo que no lea una obra de teatro, pese a que soy un buen aficionado a l, he participado en algunas representaciones amateurs, y esta obra me ha recordado tiempos en los que una de mis aficiones y actividades personales era interpretar papeles de mundos tan extravagantes e imaginarios como el de Buero Vallejo. Es una obra entretenida, con buenos apuntes de imaginacin, recordando a veces un poco a la visin de Julio Verne en cunto al futuro se refiere, me habra gustado interpretar esta obra, pero no la conoca hasta hoy, me ha enganchado de principio a fin y se nota que tiene muchas posibilidades en cunto a la representacin como obra de teatro, escrita para ser representada y disfrutada en un escenario, ha sido una obra de otro estilo al que sola leer o interpretar, lo que me ha conducido a un conocimiento ms amplio de las posibilidades del arte escnico.

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