Control
Interno
Profesora: Estudiantes CP-04 T3-F1:
Yasmery García Francisco Navarro V-31.301.389
Javielis Gonzalez V-31.572.713
Asignatura: Jhenova Guevara V-31.116.243
Auditoría I Emerlys López V-30.146.712
Diana Blanco V-31.365.971
El Tigre, jueves, 11 de Julio de 2024
INTRODUCCIÓN
El control interno es un concepto importante en contabilidad y administración de empresas.
Consiste en los sistemas y procesos internos que se utilizan para garantizar que los registros fueron y
datos financieros de una empresa sean confiables y precisos. Esto incluye es sistema de procedimientos
de control y la revisión de los controles existentes. Es importante tener un Sistema de Control Interno en
los centros de salud visual, ya que permiten controlar sus recursos y por ende mejorar su gestión.
Este control se fortalece debido a lo práctico que resulta medir la eficiencia y productividad al
momento de implementarlo, en especial si se centra en las actividades básicas que las empresas realizan.
Es oportuno indicar que contar con un Sistema de Control Interno en una empresa, facilita la ejecución
de las operaciones y contribuye a aplicar evaluaciones que permitan tener conocimiento real de la
situación de la empresa, por ello la importancia radica en tener una planificación que sea capaz de
verificar el cumplimiento de controles, para darles a los directivos una mejor visión sobre las
actividades.
DEFINICIÓN.
El control interno es el plan mediante el cual una organización establece principios, métodos y
procedimientos que coordinados entre sí buscan proteger los recursos de la entidad, además de prevenir
y detectar fraudes y errores dentro de los diferentes procesos desarrollados en la empresa , en torno al
cumplimiento de los objetivos planteados para determinado tiempo.
OBJETIVOS.
Los objetivos del sistema de control interno están dirigidos al logro de los siguientes objetivos
fundamentales:
Proteger los recursos de la organización, buscando su adecuada administración ante posibles
riesgos que los afecten.
Garantizar la eficacia y la eficiencia en todas las operaciones promoviendo y facilitando la
correcta ejecución de las funciones y actividades definidas para el logro de la misión de la
organización.
Velar por que todas las actividades y recursos de la organización estén dirigidos al cumplimiento
de los objetivos de la entidad.
Garantizar la correcta evaluación y seguimiento de la gestión organizacional.
Asegurar la oportunidad y confiabilidad de la información y de sus registros.
Definir y aplicar medidas para prevenir los riesgos, así como también detectar y corregir errores
que se presenten en la organización y que puedan afectar el logro de sus objetivos.
Garantizar que el sistema de control interno disponga de sus propios mecanismos de verificación
y evaluación.
Velar porque la entidad disponga de procesos de planeación y mecanismos adecuados para el
diseño y desarrollo organizacional, de acuerdo con su naturaleza y características.
IMPORTANCIA.
El sistema contable adquiere especial importancia en el control interno, puesto que proporciona
la información financiera para la entidad y, por lo tanto, las declaraciones contenidas en los estados
financieros. Esta información es la base del control gerencial, por lo que es necesario que sea confiable y
oportuna.
Las transacciones son ejecutadas de acuerdo con la autorización general o específica de la
administración.
Todas las transacciones y otros eventos son prontamente registrados en el monto correcto, en las
cuentas apropiadas y en el periodo contable apropiado, a modo de permitir la preparación de los
estados financieros de acuerdo con un marco de referencia para informes financieros
identificado.
El acceso a activos y registros es permitido sólo de acuerdo con la autorización de la
administración.
Los activos registrados son comparados con los activos existentes a intervalos razonables y se
toma la acción apropiada respecto de cualquiera diferencia.
ELEMENTOS DEL CONTROL INTERNO.
1. Ambiente de control
El ambiente de control es el cimiento del control interno y aporta disciplina, estructura, entidad,
conciencia y acciones de la administración. El buen desarrollo inicial de este elemento es crucial para
que todos los demás puedan ser seguros y confiables. Si el ambiente de control presenta irregularidades
o fallas, entonces todo el resto del control interno no podrá brindar los resultados deseados.
2. Evaluación de riesgos
Ninguna empresa está exenta de riesgos, por ello es vital que dentro del control interno se
establezca todo lo necesario para crear un protocolo o matriz de riesgos, donde se determinen las
acciones, así como los responsables de tomar el liderazgo cuando surja una situación complicada.
La evaluación de riesgos suele enfocarse en aspectos de cambio importantes:
Cambios de entorno operativo
Nuevas tecnologías
Crecimiento desmedido
Nuevos modelos de negocio
Producto o actividades
Nuevo personal de alto mando
Ubicación geográfica de la empresa
Nivel de complejidad de las operaciones
3. Información y comunicación
Este elemento consiste en analizar los sistemas de información utilizados por la empresa. Estos
pueden ser desde software hasta personas y procedimientos. El propósito es comprobar la calidad de la
información y comunicación de la empresa, la cual es vital mantener saludable para una mejor toma de
decisiones.
Los sistemas de información deben aportar informes de desempeño, reportes emitidos a detalle
en tiempo oportuno, actualización de sistemas (software), facilidad de acceso y plan de recuperación de
desastres.
En cuanto a los sistemas de información financiera estos deben identificar y registrar todas las
operaciones, cuantificar su valor, determinar periodos y generar reportes detallados.
El sistema de comunicación, por su parte, debe contener controles que aseguren la
responsabilidad de cada miembro de la empresa, los mecanismos y canales para reportar irregularidades,
controles de manejo para situaciones inesperadas, controles para la comunicación con
entidades externas, así como las normas y políticas de la empresa tanto internas como externas.
4. Actividades de control
En las actividades de control se establecen los procedimientos a seguir en las operaciones para el
cumplimiento efectivo de objetivos de la empresa; estos pueden ser preventivos, de detección y
correctivos (de los que te hablaremos más adelante) y tienen por función lograr resultados saludables y
eficaces para toda la organización. Entre estos aspectos se destacan:
Buen procesamiento de la información empresarial. Toda la información que entra y sale de un
negocio debe ser confiable. Por ejemplo, el control interno debe encargarse de que todas las
operaciones deben ser reales y estén siendo contabilizadas y registradas dentro de sus periodos y
clasificaciones correspondientes.
Segregación de funciones adecuada. Un control interno también tiene la misión de determinar
una división adecuada de funciones para que todos aquellos empleados y colaboradores se
desenvuelvan en las áreas y actividades correspondientes a su experiencia. El fin es evitar errores
o irregularidades.
Responsabilidad de activos. Otro de los objetivos del control interno es asegurar el acceso de
activos solo a personas autorizadas.
Verificación del control interno. En la gestión empresarial, conforme una empresa va creciendo,
es necesario crear nuevas regulaciones o mejoras al mismo control interno para que ninguna
norma establecida pierda efectividad. Algunas tendrán que dejar de aplicarse y otras más deberán
ser expuestas y analizadas para considerar si son funcionales o no en la actualidad. Este análisis
del control interno debe realizarse periódicamente.
5. Supervisión o monitoreo
El seguimiento es pieza clave para el buen funcionamiento del control interno empresarial. Este
se encarga de asegurar que todas las operaciones se realicen adecuadamente y los objetivos estén
cumpliéndose en tiempo y forma. En caso contrario, este constante monitoreo les brinda a las empresas
la oportunidad de hacer mejoras oportunas.
Esta supervisión se da por medio de evaluaciones periódicas realizadas por los directivos. Dentro
de este chequeo regular, también se pueden (o deben) tomar en cuenta aspectos externos como la
evaluación de un auditor o consultora, comentarios de terceros o las mismas quejas de los clientes.
DEBILIDADES Y VIOLACIONES: FRAUDE Y ERROR.
Al realizar una auditoría de estados financieros, se deberá obtener la certeza razonable de que los
estados financieros tomados como un todo, están libres de errores importantes.
Estos errores en los estados financieros podrían surgir como resultado de un fraude o error. Por
ello, es relevante precisar la diferencia y evaluar tales errores, así como el fraude cuando es intencional y
los errores no intencionales.
Un error se refiere a los errores importantes no intencionales en los estados financieros,
incluyendo la omisión de una cantidad o una revelación por medio de notas, que podrían incluir:
Un error en la aplicación de las políticas contables en relación con la medición, reconocimiento,
clasificación, presentación o revelación.
Una estimación contable derivada de la omisión o descuido, o mala interpretación de los hechos.
El fraude se refiere a un acto intencional de una o más personas, dentro de la administración,
dirección o con los empleados o terceros, que involucra el uso del engaño para obtener una ventaja.
La auditoría no garantiza que se detectarán todos los errores importantes, debido a factores
como: el uso del juicio, de pruebas, de las limitaciones implícitas en el control interno y del hecho de
que mucha de la evidencia disponible para el auditor es persuasiva y no concluyente. Por estas razones,
sólo puede tenerse la certeza razonable de que se van a detectar los errores importantes en los estados
financieros. El hecho de que una auditoría se lleve a cabo, puede actuar como un freno, pero el auditor
no es responsable ni puede considerársele como tal de la prevención de un fraude o error.
A continuación, se describen algunas características del fraude:
Información financiera fraudulenta que involucra errores importantes, incluyendo omisiones de
cantidades o revelaciones en los estados financieros para engañar a los usuarios de los estados
financieros.
Poco cuidado u omisión de los controles por parte de la administración.
Administración de ganancias para engañar a los usuarios de los estados financieros influenciando
su percepción en cuanto al desempeño y rendimiento de la entidad. Esas situaciones podrían
ocurrir cuando la gerencia desee maximizar el desempeño basado en compensaciones, inflando
ganancias para garantizar un préstamo bancario o minimizar las obligaciones fiscales.
Apropiarse, indebidamente, de activos que involucren el robo de activos de la entidad.
Incentivos o presiones de fuentes internas o externas para cometer un fraude. Podría existir una
oportunidad percibida de emitir información financiera fraudulenta o apropiarse, indebidamente,
de activos cuando una persona considere que se pueden omitir o hacer caso omiso de los
controles internos.
La principal responsabilidad de la prevención y detección de fraudes, recae en la directiva de una
entidad que es garantizar la vigilancia estricta de la administración, que la entidad establezca y mantenga
un control interno para lograr la certeza razonable, en relación con la confiabilidad de la información
financiera, la efectividad y la eficiencia de las operaciones, así como el cumplimiento de las leyes y
regulaciones aplicables.
Es responsabilidad de la gerencia de administración imponer un control estricto para la
prevención de fraudes, que pueda reducir las oportunidades de que se cometa el fraude y un freno que
podría persuadir a las personas de cometerlo, debido a la probabilidad de detección o castigo. Esto
involucra la creación de una cultura de honestidad y comportamiento ético. Además, es responsabilidad
de la gerencia establecer un ambiente de control y mantener políticas y procedimientos, para ayudar al
logro del objetivo de asegurar, a la brevedad posible, la conducta ordenada y eficiente del negocio de la
entidad.
La administración de las entidades, debe tener conocimiento de las actividades que realiza, del
ambiente de control y de vigilar los controles internos existentes, con respecto a:
La forma en la que los directivos ejercen la supervisión del proceso de administración para
identificar y responder a los riesgos de fraude, y los controles internos que ha establecido la
gerencia para prevenir y detectar riesgos.
El proceso administrativo de identificación y respuesta ante riesgos de fraude, incluyendo un
riesgo específico que la gerencia ha identificado o saldos contables, clases de transacciones o
revelaciones donde es posible que exista el riesgo de fraude.
Las cartas a la gerencia y a los directivos, en relación con los procesos para la identificación y
respuesta a los riesgos de fraude.
La comunicación de la gerencia a los empleados, en caso aplicable, en relación con su
perspectiva acerca de las prácticas de negocios y del comportamiento ético.
Aunque el enfoque de la gerencia respecto a la evaluación de riesgos varía entre una entidad y
otra, el hecho de que la gerencia no haga una evaluación del riesgo de fraude en algunas circunstancias,
puede indicar la falta de importancia que esta dirección le da a los controles internos. En entidades
donde la administración está a cargo del propietario, la gerencia puede ejercer una supervisión más
efectiva que en las entidades de mayor tamaño.
Los procedimientos de análisis y revisión pueden incluir el cambio en la naturaleza, tiempo y
dimensión de los procedimientos para obtener evidencia que sea más confiable y relevante, o bien,
obteniendo información más susceptible a corroboración. Esto se logra mediante:
La observación física o inspección de ciertos activos.
El uso de técnicas por computadora para recolectar más evidencias sobre los datos contenidos en
las cuentas importantes o archivos de transacciones electrónicas.
La obtención de evidencia, de las altas ganancias y de los errores de corte, en el registro de las
ventas.
El uso extendido de la confirmación externa para confirmar los términos de las actividades
comerciales.
Los procedimientos analíticos más detallados, con respecto a la información financiera.
Como parte del ambiente y de las actividades del control interno, es importante tener presente
que en las entidades deben existir aspectos como los siguientes:
Tener por escrito los principios de integridad y valores éticos de la organización.
Tener por escrito los procedimientos para la búsqueda, selección y contratación del personal,
programas de capacitación continua y evaluaciones periódicas del personal.
Que se difunda en la compañía un interés de la alta gerencia por el buen funcionamiento del
control interno.
Que la estructura de organización de la compañía sea adecuada al tamaño y a la naturaleza de las
operaciones de la compañía.
Que los cargos más altos de las compañías sean cubiertos por el personal con la competencia,
capacidad, integridad y experiencia profesional suficientes.
Que existan procedimientos para la selección, promoción, capacitación, evaluación,
compensación y sanción del personal.
Que la entidad cuente con un análisis de riesgos considerando los objetivos de la organización y
las fuentes de los probables riesgos.
Que se definan procedimientos de control para cada uno de los riesgos significativos
identificados.
Que ninguna persona tenga el control absoluto sobre todos los aspectos claves de una operación.
Que la autorización, aprobación, procesamiento, registros, pagos o recepción de fondos, revisión
y supervisión, custodia de fondos, valores o bienes de las operaciones y transacciones estén
asignados a diferentes personas.
Que exista un flujo de información adecuado entre las distintas áreas de la organización.
Que exista por escrito la estructura del sistema de control y de todas las operaciones y
transacciones significativas de la organización.
Que las operaciones y transacciones sean registradas en forma apropiada y oportuna.
Que existan restricciones para el acceso a los recursos y registros sólo al personal especialmente
autorizado.
Que estén definidos los informes periódicos que debe remitirse a los distintos niveles internos
para la toma de decisiones.
Que la supervisión enfatice la práctica de la responsabilidad de los directivos y otros, con
funciones de supervisión por el funcionamiento del sistema de control interno.
TÉCNICAS Y HERRAMIENTAS DE EVALUACIÓN.
1. Evaluación periódica de la efectividad: Realiza evaluaciones regulares para medir la
efectividad del sistema de control interno¹. Esto implica revisar los procesos y los
controles clave.
2. Pruebas de diseño y eficacia operativa: Desarrolla pruebas para evaluar tanto el diseño
como la eficacia operativa de los controles clave². Esto te ayudará a identificar posibles
brechas o áreas de mejora.
3. Indicadores de madurez y eficacia: Documenta y evalúa indicadores que midan la
madurez y la eficacia del control interno. Estos indicadores pueden proporcionar
información valiosa sobre el desempeño del sistema.
4. Comparación con mejores prácticas: Compara tu sistema de control interno con las
mejores prácticas del sector. Identifica las brechas y proyecta acciones de mejora.
La evaluación del control interno es fundamental para garantizar la integridad, la eficiencia y la
confiabilidad de los procesos organizacionales.
INFORME A LA GERENCIA SOBRE LA EVALUACIÓN DEL CONTROL INTERNO.
Un informe de control interno es un documento que resume los resultados de la evaluación del
sistema de control interno de una organización o proceso. Aquí hay algunos puntos clave:
1. Objetivo: El informe tiene como objetivo evaluar la efectividad y eficiencia del control
interno en la empresa o área específica.
2. Componentes evaluados: Se revisan los diferentes componentes del control interno, como
el Entorno de Control, la Gestión de Riesgos, las Actividades de Control, la Información
y Comunicación, y el Monitoreo.
3. Calificación: Cada aspecto evaluado se califica según el grado de madurez del sistema de
control interno. Por lo general, se utiliza una escala de 1 a 5, donde 1 indica un control
débil y 5 representa un control sólido.
4. Pasos para elaborar el informe:
i. Identificar el alcance de la revisión.
ii. Realizar pruebas de control interno mediante muestreos, entrevistas y
observaciones.
iii. Documentar los resultados en papeles de trabajo estandarizados.
iv. Comunicar los hallazgos y recomendaciones.
CONCLUSIÓN
El control interno comprende el plan de organización y todos los sistemas, procedimientos y medidas de
coordinación adoptadas por las organizaciones para proteger sus activos, verificar la exactitud y
confiabilidad de sus datos contables, fomentar la eficiencia de sus operaciones y estimular en sus
trabajadores el apego a las políticas ordenadas por la gerencia. Los sistemas, procedimientos y políticas
empleadas por las empresas en el control interno de los elementos del costo en sus procesos productivos
y de sus inventarios, difieren significativamente entre unas organizaciones y otras. Cada una implementa
sus controles de acuerdo al tipo de empresa, a la dimensión de sus instalaciones, a su estructura
organizacional, a la variedad de sus operaciones, a los objetivos planteados, o a cualesquiera otros
factores que pueden ser peculiares a determinada empresa en particular.