El mundo literario de José María Arguedas
Intensamente biográficas, las obras de José María retratan un escenario andino
sumergido en nostalgia, acción y dolor. Cada una de ellas encapsula de manera
amplia la problemática indígena y se desarrollan alrededor de los momentos
vividos por su autor. Desde muy pequeño, Arguedas estuvo profundamente
conectado con la cultura andina al vivir entre los indios y pongos que trabajaban
en la hacienda de su madrastra. A raíz de esto, el pequeño Arguedas pudo
absorber y reproducir con un gran cariño la vasta cultura andina. Estas
experiencias influyeron en su obra literaria.
Una de estas es la novela Los ríos profundos, publicada en 1958. Dicha obra narra
el proceso de maduración de Ernesto, un muchacho de 14 años quien, junto a su
padre, realiza un largo viaje que culmina cuando es matriculado en un colegio en
Abancay. Esta novela casi biográfica nos sumerge en un mundo de dualidades
donde las tensiones ideológicas y estratos sociales se entretejen dentro y fuera
de este colegio. A través de mitos, leyendas, danzas, cantos y poemas andinos, la
novela resalta la resistencia y el padecer del mundo andino ante la violenta
imposición de un mundo netamente occidental. Ernesto es la encarnación de José
María Arguedas, pues al igual que él representa un puente entre las culturas
andina y occidental.
Del mundo andino al mundo hispano
De vivir entre indios y pongos, José María Arguedas conoce por primera vez el
mundo heterogéneo y occidentalizado cuando es matriculado en el colegio. Es
entre profesores religiosos, hijos de terratenientes, banqueros y militares venidos
de Lima que Arguedas experimenta este desfase entre lo que es y lo que tiene
que ser. Este mundo tan ajeno a él, pero al que pertenece sin saberlo, no duda en
rechazarlo cuando desafía las normas sociales al reconocer a la cultura andina
como parte fundamental de la construcción de su ser. Esta revelación influenció
en gran medida sus obras literarias. Según Antonio Cornejo Polar, “sus creencias
básicas se formaron al igual que las de cualquier niño indio y se mantuvieron
vigentes hasta el final”. Este rasgo y su reciente vínculo con el mundo hispano lo
ayudaron a construir un proyecto literario en el que buscaba integrar dignamente
el mundo andino dentro de un proyecto nacional hegemónico.
En su discurso “No soy un aculturado”, Arguedas expresa su intención de unir
ambas culturas sin borrar por completo la identidad andina, pues, quiere
establecer una coexistencia digna para ambas. Con una prosa vastamente
musical y un mundo cargado de elementos mágicos, Arguedas busca el diálogo y
la digna integración del indígena dentro de un proyecto profundamente
nacional. Muy aparte de crear y reivindicar al indígena en sus escritos, José María
Arguedas creó un lazo, una articulación entre dos mundos que estaban alejados
entre sí y que vivían en una constante disputa por el poder. Es a través de Los
ríos profundos y a través de Ernesto que se refleja su proyecto literario. La
mediación y armonía ente lo andino y lo hispano existe dentro de este muchacho
de catorce años que debe distanciarse de dos posturas totalitarias para poder
crear un nueva. Esta nueva, de la cual también forma parte José María
Arguedas, marca el nacimiento de una nueva conciencia que busca comprender
el mundo sin los límites impuestos por una sociedad hegemónica y la necesidad
de un dialogo y apertura entre dos mundos opuestos pero complementarios.
FUENTE: “José María Arguedas: puentes entre su vida y Los ríos profundos”. Por María
Fernanda Rojas