El docente del siglo XXI cuenta con todos los medios, para poder administrar todos
estos retos y sacarle el mayor provecho, claro que se necesita preparar un contexto
nuevo, en el que los estudiantes puedan desenvolverse al ritmo que cada uno puede,
pero sin sentir que se está excluyendo. Las TIC nos han provisto de una serie de
recursos, para que el aula de clase se convierta en un nuevo escenario, con muchas
posibilidades y con expectativas para los niños con TDAH.
Las TIC por si solas son elemento que capta mucho la atención de los niños,
imaginemos si por momentos incluimos sus personajes o superhéroes en sus clases,
haciendo retos, tratando de presentarles un problema que saben que si no lo hacen
con cuidado no van a llegar a la solución. Las actividades que comúnmente hacen los
especialistas en las terapias, las podemos llevar al salón de clases, con recursividad y
con unos recursos adecuados podemos hacer cosas maravillosas en el salón.
existen recursos tecnológicos basados en el uso de las TIC diseñados específicamente para
posibilitar la accesibilidad de las personas con discapacidad. Nos enfocaremos en estos
recursos por su pertinencia en el tema y por la importancia de difundirlos, y, sobre todo,
dinamizar el uso de la tecnología y lograr que ésta sea una herramienta útil para mejorar el
aprendizaje a través de métodos y técnicas pedagógicas innovadoras.
Nos encontramos ante una situación excepcional, y nunca antes vivida, que ha puesto
de relieve las enormes dificultades de todos nuestros sistemas, y especialmente el
educativo. Desde el cierre de los colegios, como medida preventiva, ante la pandemia
del COVID19 nos enfrentamos a un escenario de incertidumbre en el que toda la
comunidad educativa está tratando de dar las respuestas más adecuadas a su
alumnado.
Esta situación ha puesto de manifiesto la enorme dificultad que supone el acceso a las
tecnologías y entornos web en el ámbito educativo para el alumnado con necesidades
educativas especiales. Por ello, consideramos que la situación actual debe ser un
puente hacia mejoras en el planteamiento curricular de los/las alumnos/as con
necesidades educativas especiales, de cara a paliar los “puntos débiles” que el
COVID-19 ha puesto en evidencia. A continuación, exponemos estas propuestas de
mejora. 1. Que se incluya el aprendizaje y manejo de las tecnologías de la
comunicación como herramienta de uso habitual en las aulas y con todo el alumnado.
Que se contemple la colaboración familiar como un valor en sí mismo, que permite el
avance de cada alumno y alumna con discapacidad intelectual. En esta situación son
muchas las familias que se han sentido acompañadas por sus escuelas, y han tenido
el apoyo de docentes en la adaptación de contenidos y tareas vinculados a su
contexto familiar y del hogar. El conocimiento mutuo ha generado una mejor
disposición a llevar a cabo prácticas positivas fácilmente asumibles en los hogares y
con gran carga educativa para el alumnado, teniendo en cuenta las fortalezas de las
familias y su situación. Esta situación ha demostrado que las buenas alianzas entre la
familia y la escuela son fundamentales para el desarrollo de cada alumno y alumna.
Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación TIC) En el terreno
educativo, la presencia y uso de las TIC se ha incrementado, lo que ha permitido el
acceso a gran cantidad de información en distintos formatos, además de facilitar las
relaciones interpersonales. Al mismo No obstante, aunque cada vez es más frecuente
el uso y presencia de las TIC en el aula, no solo para conocer los distintos recursos
tecnológicos, sino también para integrarlos en la práctica docente.
Las TIC son un instrumento fundamental para cumplir con el principio de equidad
educativa, puesto que permiten reducir las barreras al aprendizaje o a los aspectos de
desarrollo social, como son la participación, la comunicación o el juego. Durante los
últimos años, algunas propuestas teóricas permiten comprender la educación inclusiva
como un modelo de enseñanza en el que no existe ningún tipo de discriminación. En
este contexto se rechaza la exclusión educativa y se favorece la participación de todo
el alumnado en igualdad de condiciones. Se reconoce como propósito alcanzar un
aprendizaje que beneficio a todos los participantes del modelo. Dicho aprendizaje está
dado por el crecimiento personal y por la participación escolar y social en igualdad de
condiciones
En este marco de referencia inclusivo, el hecho de utilizar TIC permite que las
personas con algún tipo de discapacidad, ya sea fisica, psíquica o sensorial, puedan
acceder a los objetivos y contenidos a través de distintos canales perceptivos, tales
como el visual, auditivo o táctil, lo que facilita el acceso a tareas que de otro modo
serían poco viables. Esto permite que este alumnado pueda acceder al aprendizaje a
su propio ritmo, satisfaciendo sus necesidades personales. Además, estos recursos
resultan más motivadores, puesto que facilitan su integración social en el aula al
permitirles participar en las actividades del grupo-clase como el resto de sus
compañeros/as.
El uso de las TIC en un caso de TDAH, según González y Oliver (2002), puede
aplicarse a tres líneas distintas. En primer lugar, se pueden utilizar para evaluar. Esto
no implica que se ajusten exclusivamente a una evaluación diagnóstica, sino que el
docente también puede utilizar el ordenador para evaluar al alumnado en todos los
momentos del proceso. En segundo lugar, se pueden utilizar como un reforzador
secundario con el que la resolución de actividades es más ágil (se gana un tempo
extra) y se ahorra en materiales impresos (economía de fichas) para que el discente
minimice su impulsividad. En tercer lugar, también pueden considerarse instrumentos
que permiten reforzar el aprendizaje, además de contribuir con la regulación de la
atención. Esto último puede influir de manera positiva en el control de la conducta del
estudiante, además de mejorar su capacidad de aprendizaje.