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Renfrew

El autor Colin Renfrew propone que las lenguas indoeuropeas se difundieron pacíficamente con la expansión de la agricultura desde Anatolia y el Próximo Oriente, en lugar de a través de conquistas. Esta teoría desafía la visión tradicional de que su expansión fue resultado de invasiones nómadas. Además, el documento explora las implicaciones arqueológicas y lingüísticas de esta difusión, sugiriendo que la evolución de estas lenguas puede entenderse mejor a través de un enfoque que combina la lingüística y la arqueología.

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El autor Colin Renfrew propone que las lenguas indoeuropeas se difundieron pacíficamente con la expansión de la agricultura desde Anatolia y el Próximo Oriente, en lugar de a través de conquistas. Esta teoría desafía la visión tradicional de que su expansión fue resultado de invasiones nómadas. Además, el documento explora las implicaciones arqueológicas y lingüísticas de esta difusión, sugiriendo que la evolución de estas lenguas puede entenderse mejor a través de un enfoque que combina la lingüística y la arqueología.

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Orígenes de las lenguas indoeuropeas

Colin Renfrew

Casi todas las lenguas indoeuropeas pertenecen a la misma familia.


El autor sostiene que se difundieron, no por medio de conquistas,
como se había pensado, sino con la pacífica propagación de la agricultura

U
na de las cuestiones más d ducirse los cambios culturales. Según familias, que agrupan las lenguas más
batidas en todo el ámbito de esta nueva opinión, las lenguas indo- afines, pueden a su vez englobarse en
la arqueología y de la prehis- europeas no necesitaron, para difun- la familia idiomática indoeuropea,
toria es la de cómo explicar las noto- dirse, ninguna conquista. Por el con- más amplia. Sólo unos pocos idiomas
rias relaciones que vinculan entre sí trario, lo más probable es que fuese europeos (por ejemplo, el húngaro, el
a casi todas las lenguas europeas, mu- la suya una difusión pacífica, conco- finés y el vasco) quedan excluidos de
chas de las que se hablan en la India mitante con la expansión de la agri- esta familia.
y en el Pakistán y algunas de los terri- cultura desde sus focos originarios en
torios intermedios. Hace ya más de Anatolia y en el Próximo Oriente. Es-
dos siglos que se sabe que todos los ta solución que proponemos, tan dis-
idiomas indoeuropeos están emparen- tinta de la comúnmente aceptada, tie-
tados. Pero, ¿qué proceso prehistóri- ne profundas implicaciones para la
co subyace a este parentesco? ¿Cómo prehistoria europea y para los estu-
llegaron a hablarse en un área tan ex- dios de las lenguas indoeuropeas.
tensa lenguas afines? ¿Qué implica- El problema de los orígenes del in-
ciones tiene su distribución para la doeuropeo no se empieza a plantear
prehistoria y la historia europeas? desde bases arqueológicas, sino des-
(Téngase también presente que, a re- de un punto de vista lingüístico. Cuan-
sultas de la expansión colonial que se do los lingüistas examinan las len-
produjo desde el s. xvi hasta el xix, guas europeas, no tardan en perca-
las lenguas indoeuropeas son habla- tarse de que están relacionadas entre
das por más gentes que las de cual- sí. Hay evidentes conexiones en el vo-
quier otro grupo de lenguas.) cabulario, en la gramática y en la fo-
La opinión tradicional acerca de la nología (o reglas de pronunciación).
difusión de las lenguas indoeuropeas Para ilustrar las afinidades léxicas
sostiene que, hacia los comienzos de basta comparar los vocablos con que
la edad del Bronce, las hordas de ji- se designan los números, del 1 al 10,
netes nómadas que habitaban al nor- en varias lenguas indoeuropeas (véase
te del mar Negro, en lo que hoy es la la figura 3). Tal comparación pone en
Rusia occidental, hablarían un idio- claro que existen notables semejan-
ma primitivo, antepasado de todos los zas entre muchas lenguas de Europa
restantes. A medida que aquellos y también con el sánscrito, el idioma
guerreros fueran expandiéndose por de los primeros textos literarios de la
más y más tierras en sus cabalgadas, India, mientras que lenguas como la
irían sometiendo a las poblaciones in- china o la japonesa no pertenecen a
dígenas e imponiéndoles su propio len- la misma familia.
guaje proto-indoeuropeo, el cual, con
el transcurso de los siglos, se trans-
formaría en cada región en las len-
guas indoeuropeas que actualmente
C omparaciones más detalladas per-
miten a los lingüistas subdividir
ulteriormente, por familias, las len-
conocemos. guas europeas. La primera familia que
Sin embargo, en los últimos años, se diferenció, la de los idiomas roman-
muchos estudiosos, particularmente ces —formada por todos aquellos que
entre los arqueólogos, se han venido se sabe que descienden del latín—,
mostrando insatisfechos con la expli- abarca el francés, el italiano, el espa-
cación tradicional. Por mi parte, he ñol, el portugués y el rumano. La fa-
analizado los argumentos que la res- milia de idiomas eslavos incluye el ru-
paldan y no me parecen convincentes. so, el polaco, el checo, el eslovaco, el
En este artículo expongo una inter- serbocroata y el búlgaro. En la fami- _ _
1. ÇATAL HU YU K es el sitio de un pri­
pretación distinta, basada en nuevas lia germánica se numeran el alemán, mitivo poblado agrícola que se halla en
concepciones acerca del modo de pro- el noruego, el danés y el sueco. Estas la moderna Turquía, en el centro de la

46 TEMAS 5
¿Cómo se llegó a configurar y a es- lógico, cuyo propugnador fue, allá por do —esto es, produciendo semejanzas
tablecer este complejo esquema? To­ los primeros años 1860, el filólogo ale- entre lenguas que inicialmen­te dife-
mando ante todo como modelo las len- mán August Schleicher, enfoque que rían por completo entre sí. En 1939 el
guas romances. Aun a quien ignora- la mayoría de los lingüistas históri- lingüista soviético N. S. Tru­betskoy
se el latín, las profundas similaridades cos consideran aún válido para expli- llegó a sugerir que los parecidos en-
que se dan entre las lenguas roman- car el desarrollo de las familias de len- tre las lenguas indoeuropeas podrían
ces no podrían menos de sugerirle na- guas. El proceso básico representado haberse ido formando de este modo.
turalmente que todas esas lenguas por el modelo dendriforme es de di- Actualmente, empero, la mayoría de
descendían de un antepasado común. vergencia: al irse separando unas de los lingüistas rechaza la sugerencia
Suponiendo que las características otras, las lenguas se van diferencian- de Trubetskoy y piensa preferente-
que esas lenguas compartían las ha- do cada vez más, y los dialectos tam- mente en términos de árboles genea-
bían heredado de su mismo progeni- bién se van diversificando hasta con- lógicos de las lenguas.
tor (mientras que las divergencias sur- vertirse en idiomas distintos. Aunque el punto de partida del pro-
girían luego, en el proceso de su blema de los orígenes indoeuropeos
separa­ción), habría sido posible re-
construir muchos de los rasgos carac-
terísticos del protolenguaje origina-
A hora bien, la tendencia a divergir
no es, ni mucho menos, la única
posible en la evolución del lenguaje.
pueda ser lingüístico, su solución de-
pende sin duda de la arqueología, que
ofrece el medio de comprobar las hi-
rio. De ma­nera similar, se vio que se Sólo un decenio después de que Schlei- pótesis lingüísticas. Los arqueólogos
podían estudiar las ramas de la fami- cher propusiese su hipótesis del ár- empezaron a ocuparse de esta cues-
lia indoeuropea y reconstruir un hi- bol, otro lingüista alemán, Jo­hannes tión a comienzos de nuestro siglo. Por
potético árbol genealógico que se re- Schmidt, introdujo el modelo de la entonces se conocía cada vez mejor la
montaba hasta un ascendiente común: “ola”, a tenor del cual los cambios lin- arqueología de romanos, griegos y cel-
el idio­ma proto-indoeuropeo. güísticos se expandirían como olea- tas hasta frisar en los inicios del pe-
Este es el enfoque del árbol genea- das, para acabar después convergien- ríodo histórico, más o menos alrede-

altiplanicie de Anatolia. La agricultura se originó aquí y en autor sostiene que la forma prototípica del lenguaje indo­
otros lugares cercanos allá por el año 7000 a. J. C.; no mucho europeo se difundió junto con la agricultura. (Fotografía de
después empezó a difundirse hacia el norte, por Europa. El James Mellaart.)

EL LENGUAJE HUMANO 47
dor del primer milenio a. J. C. Por otra micos que los emigrantes habían ido pre ha sido puramente académica. La
parte, los hallazgos arqueológicos pa­ dejando por el camino. También se su­ mayoría de los especialistas alema­
recían muy prometedores para pro­ ponía que un determinado conjunto nes de nuestro siglo se han inclinado
fundizar en el conocimiento de la pre­ de artefactos —lo que los arqueólogos a situar la cuna del indoeuropeo en el
historia, permitiendo remontarse ya llaman una “cultura”— podía servir norte de Europa. Los nazis aprove­
hasta el Paleolítico (la edad de Piedra para do­cumentar la antigua presen­ charon algunos de sus trabajos en su
más antigua) en la mayoría de las re­ cia de determinada tribu de un pue­ esfuerzo por demostrar que el lengua­
giones de Europa. Se empezó a consi­ blo con su lenguaje propio. De esta je indoeuropeo originario había sido
derar la posibilidad de que, a partir manera, los movimientos de las tri­ hablado en Alemania por la domina­
de esos nuevos datos, lograran ras­ bus, a medida que eran rastreados y dora raza “aria”.
trearse los orígenes de las culturas de registrados por los arqueólogos, ven­ Al mismo tiempo, los nazis asocia­
los pueblos que hablan las lenguas drían a explicar la dispersión de las ron las lenguas semíticas, que forman
europeas. lenguas indoeuropeas más arcaicas. un grupo diferente, a una raza que
En aquella temprana época de la La cuestión se reducía, entonces, a ellos consideraban inferior. De tan
arqueología se daba por supuesto que encontrar el “terruño” originario de abusivo falseamiento de la lingüísti­
los cambios culturales de mayor im­ los indoeuropeos e ir siguiendo sus ca y de la antropología provenían en
portancia se producían a resultas de dispersiones desde él, guiándose por parte los sórdidos fundamentos ideo­
las migraciones de pueblos o de tri­ los restos arqueológicos de sus cultu­ lógicos del Tercer Reich. No es de ex­
bus enteras. Y se creía que las rutas ras. trañar que, en los últimos años, los
mi­gratorias podían seguirse exami­ Pero a la hora de buscar aquel te­ investigadores anduvieran con pies
nando las características de las ar­ rruño patrio surgieron las controver­ de plomo cuando se aventuraban por
mas, los utensilios y los restos cerá­ sias, y la discusión al respecto no siem­ este campo de los orígenes de las len­

2. DISTRIBUCION DE LAS LENGUAS INDOEUROPEAS nes se hallan el finés y el húngaro, pertenecientes al grupo
desde Islandia hasta la India. Casi todos los idiomas ugrofinés, y el vasco, que persiste todavía en un espléndido
europeos forman parte de esta familia. Entre las excepcio- aislamiento.

48 TEMAS 5
guas, si es que se introducían siquie­
ra por él. GERMANICO
INGLES ANTIGUO LATIN GRIEGO SANSCRITO JAPONES
Sin embargo, la idea de un hogar
patrio del indoeuropeo no fue la que
ONE AINS UNUS HEIS EKAS HIITOTSU
más influyó en los círculos especiali­
zados. En 1926, V. Gordon Childe, del
TWO TWAI DUO DUO DVA FUTATSU
Real Instituto Antropológico de Lon­
dres, publicó The Aryans [Los arios],
THREE THRIJA TRES TREIS TRYAS MITTSU
libro en el que abogaba por una pa­
tria ancestral que habría existido en
FOUR FIDWOR QUATTUOR TETTARES CATVARAS YOTTSU
las estepas que se extienden al norte
del mar Negro, en la actual Rusia, allá
FIVE FIMF QUINQUE PENTE PANCA ITSUTSU
por los finales del período Neolítico y
los comienzos de la edad del Bronce,
SIX SAIHS SEX HEKS SAT MUTTSU
época bien fijada ya en algunas par­
tes de Europa hacia el año 3000
a. J. C. SEVEN SIBUM SEPTEM HEPTA SAPTA NANATSU

E l texto de Childe contenía argu- EIGHT AHTAU OCTO OKTO ASTA YATTSU
mentos arqueológicos y lingüís­
ticos; estos últimos eran particular­ NINE NIUN NOVEM ENNEA NAVA KOKONOTSU
mente ingeniosos. Se inspiraban en
el éxito con que los lingüistas habían TEN TAIHUM DECEM DEKA DASA TO
logrado establecer un “núcleo” de vo­
cabulario esencial que les era común 3. VOCABLOS PARA DESIGNAR los números del 1 al 10. Evidencian las relaciones
a muchas lenguas indoeuropeas. In­ que hay entre las lenguas indoeuropeas y el carácter muy diferente del idioma ja-
feríase que ese núcleo había perdura­ ponés, que no forma parte de esta familia. Tales afinidades y semejanzas estimula-
ron el interés por los orígenes de las lenguas indoeuropeas.
do como una reliquia viva del lengua­
je protoeuropeo que se habló en la pri­
mitiva patria. Palabras “nucleares”
de plantas y animales se emplea­ban En los últimos años este argumen­ para las dataciones son igualmente
para obtener una representación del to lo ha desarrollado con especial de­ sospechosas. Robert Coleman, de la
ambiente en el que vivieron los arcai­ talle Marija Gimbutas, de la Uni­ Universidad de Cambridge, ha cues­
cos hablantes de aquel idioma. Otras versidad de California en Los Ange­ tionado la idea de que las palabras
palabras proporcionaban un medio pa­ les. Utilizando los datos y las para nombrar la rueda y el caballo
ra datar la formación de tal protolen­ descripciones a que recurriera Chil­ formasen realmente parte de un “pro­
guaje. No había ninguna palabra nu­ de y reforzándolos con datos más re­ toléxico” anterior a una dispersión ge­
clear para designar el hierro o el bron­ cientes, Gimbutas ha reconstruido neral.
ce, pero sí para el caballo y para la una serie de “invasiones kurganas” Quizá la principal objeción sea sim­
rueda. Por tanto, parecía que la dis­ que habrían afluido hacia occidente plemente la falta de convicción que
persión de los indoeuropeos debió de desde los territorios al norte del mar deja tras de sí todo el argumento. ¿Por
iniciarse antes del comienzo de la edad Negro. Esta teoría ha encontrado am­ qué razón hubieron de emigrar unas
del Bronce, pero con posterioridad a plia aceptación entre los lingüistas hordas de jinetes guerreros hacia oc­
la domesticación del caballo y a la in­ históricos. También han llegado a cidente a finales del Neolítico, subyu­
vención de los carros. aceptarla muchos arqueólogos, y otros gando a los habitantes de Europa e
Childe pasaba luego a conectar es­ argumentos arqueológicos suelen aho­ imponiéndoles el lenguaje proto-indo­
tas ideas lingüísticas con los datos ar­ ra retocarse para que se ajusten a la europeo? ¿Qué desmesurado aumento
queológicos. Centraba especialmente hipótesis de la invasión kurgana. Pe­ de población en las estepas podría ha­
la atención en las vasijas cordadas ro, a mi entender, semejante historia ber provocado semejante invasión?
(un tipo de cerámica que se decoró me­ no es convincente. Esa hipótesis, aunque de construcción
diante la impresión, con cuerdas, de Mi razonamiento es bastante com­ elegante, no me resulta creíble.
la arcilla aún blanda), abundantes en plejo. En primer lugar, la arqueología
sitios datados como de comienzos de
la edad del Bronce. En la Europa del
norte y del este abunda este tipo de
no es aquí concluyente: muchos ar­
queó­logos consideran hoy los enterra­
mientos con cerámica cordada como
E l problema esencial es, a mi pare-
cer, que no se ha atendido lo bas­
tante a la cuestión de cómo pueda en
cerámica —junto con hachas de com­ fenómenos esencialmente locales, en realidad reflejarse un cambio de len­
bate de piedra— en unos túmulos te­ los que se sepultaban, junto a los guas en los restos arqueológicos. Mu­
rrosos, denominados “kurgans” en ru­ miembros de las emergentes aristo­ chos de los argumentos tradicionales,
so, que servían de tumbas para los no­ cracias locales, bienes valiosos. Y tam­ como los arriba mentados, tienden a
tables. Childe proponía que estos poco es un argumento sólido el de las equiparar un determinado conjunto
artefactos eran los restos materiales palabras nucleares. Algunas de las de útiles con la existencia de un gru­
dejados por grupos de pastores nóma­ llamadas así y con las que se desig­ po supuestamente bien definido; por
das que, armados y a caballo, emigra­ nan plantas y animales podrían muy ejemplo, una tribu. Sin embargo, los
ron desde su esteparia tierra natal, bien haber cambiado de significación arqueólogos están cayendo ahora en
situada al norte del mar Negro, al con el transcur­so del tiempo; en cual­ la cuenta de que son ellos los que re­
principio de la edad del Bronce. Fue­ quier caso, no son necesariamente es­ conocen y definen las “culturas” ar­
ron ellos, en suma, los indoeuro­ pecíficas de una determinada área queológicas y de que la equivalencia
peos. geográfica. Y las palabras que dan pie entre éstas y unas supuestas tribus

EL LENGUAJE HUMANO 49
entre las lenguas europeas. La hipó­
GERMANICO tesis de que la unidad era el resulta­
do de un proceso de convergencia, es­
bozada por Trubetskoy, ha sido am­
O LITUANO pliamente rechazada. Parece, pues,
LAV que se impone necesariamente, casi
ES
O- ESLAVO por exclusión, un modelo basado en el
LT
BA reemplazo lingüístico. El modelo “in­
CELTA vasión kurgana” entra también den­
tro de esta categoría; mas, como ya
ITALICO
TA dijimos, no acaba de ser convincente.
EL ¿Qué alternativas quedan?
-C
O O Una lengua podría reemplazar a
IC AL ALBANO
IT
AN otra, en una determinada región, de
M
ER O
- GRIEGO varios modos distintos. El primero in­
-G AL
VO cluye ante todo procesos demográfi­
-IT
LA CO cos y económicos. La población que
ES RE
PROTO-
ARIO- G LT
A habita en una región suele tener ge­
INDOEUROPEO CE neralmente una economía de subsis­
GRECO INDO-IR
ITALO-C- ANIO
IRANIO tencia bien establecida. Tanto si está
E LTA
basada en la caza y la recolección
INDICO
eventual, como si cuenta ya con asen­
tamientos agrícolas, tal economía ha­
brá empezado a aproximarse a un ade­
4. MODELO DENDRIFORME que representa los orígenes de las lenguas indoeuro- cuado “nivel de sostenimiento”. Si un
peas como ramas divergentes a partir de una raíz común: el lenguaje proto-indo- grupo de recién llegados trata de es­
europeo. Este esquema fue ideado en los inicios de la década de los sesenta del tablecerse en dicha región por me­dios
siglo pasado por August Schleicher, promotor de tal enfoque. pacíficos, deberá poseer unas téc­nicas
que le capaciten para explotar un ni­
es problemática. Más aún, la ulterior grupo de modelos se basa en los pro­ cho ecológico diferente o para com­
igualación entre un pueblo así defini­ cesos de convergencia lingüística. El petir con éxito en el ya ocupado. Sólo
do y un determinado lenguaje o gru­ modelo de la “ola”, formulado por Sch­ en estos casos logrará la población ad­
po lingüístico dista muchísimo de ser midt en la década de los setenta del venediza expandirse lo bastante co­
algo que se pueda proponer como evi­ siglo pasado, es un ejemplo; pero, co­ mo para que su lengua empiece a pre­
dente. mo ya señalé, los modelos de conver­ dominar.
En mi opinión, debería evitarse el gencia no han encontrado aceptación, También son posibles otras formas
equiparar un determinado estilo de ce­ generalmente, entre los lingüistas. de sustitución. Cuando el grupo inmi­
rámica, tal como el de las vasijas cor­ Ahora bien, además de estos proce­ grante está bien organizado y en po­
dadas, con la existencia de un pueblo sos lentos y casi estáticos interviene sesión de superiores técnicas milita­
o de un lenguaje particular. El análi­ otro factor: la sustitución lingüística. res, puede imponerse al sistema so­
sis debería centrarse en procesos de Este factor proporciona la base para cial existente y dominar por la fuerza
cambios culturales. Habría que plan­ otro cuarto tipo de modelos. En mu­ de las armas. En tales casos, la nue­
tearse qué procesos demográficos, eco­ chas zonas del mundo, las lenguas que va elite dominante puede imponer su
nómicos y sociales podrían correlacio­ hablaban las poblaciones indígenas propio idioma. Pero ese dominio por
narse con los cambios lingüísticos. Una se han ido sustituyendo, en todo o en una elite requiere que se cumplan va­
vez resuelta esta cuestión, será enton­ parte, por las que hablan los nuevos rias condiciones previas. Una es la po­
ces legítimo preguntarse cómo se re­ pobladores llegados de otras zonas. sesión de una tecnología militar su­
flejan estos cambios en los restos ar­ De no ser por este importante factor perior. Otra, que los dos órdenes so­
queológicos. Pero antes de pasar al exa­ de complicación, la historia lingüísti­ ciales —el de los indígenas y el de los
men de los restos es preciso construir ca mundial podría describirse fielmen­ ocupantes— tengan un alto grado de
algunos modelos explícitos de inter­ te conforme a la inicial distribución organización. El grupo llegado habrá
pretación del proceso de cambio del del Homo sapiens sapiens, seguida de de estar organizado para ejercer el do­
lenguaje de acuerdo con una concep­ graduales procesos a largo plazo de minio; la sociedad indígena habrá de
ción básicamente procesual. divergencia y de convergencia. estar muy organizada si, ya someti­
Hay cuatro clases principales de da, ha de perdurar.
modelos, que el espacio de que aquí
dispongo sólo me permite tratar muy
brevemente. El primer modelo es el
A mi entender, la sustitución lin-
güística desempeña un papel cla­
ve en la explicación de los orígenes de
Las invasiones kurganas serían un
buen ejemplo del modelo de dominio
por una elite si se pudiese probar que
del proceso de colonización inicial, por las lenguas indoeuropeas. Los hallaz­ cumplieron esos requisitos. Mas esto
el que un territorio deshabitado se gos arqueológicos indican que Europa no es probable. La presunta superio­
puebla; su idioma será, naturalmen­ ha estado siempre poblada, desde la ridad militar de los guerreros kurga­
te, el de los colonizadores. El segun­ misma edad de la Piedra arcaica. Por nos (el hecho de que fuesen jinetes)
do modelo es el de los procesos de di­ tanto, no es probable que la hipótesis pertenece al ámbito de la suposición,
vergencia, tales como la divergencia de la colonización inicial tenga mu­ pues no está nada claro que por aque­
lingüística que se deriva de la sepa­ cho de certera. En cuanto a la de la lla época existiese la caballería como
ración o del aislamiento de que hablé simple divergencia, parece improba­ arma. Por otra parte, todavía está por
al referirme a los primeros modelos ble que pueda explicar la intrincada demostrar que los presuntos invaso­
de lenguas indoeuropeas. El tercer trama de relaciones que se observa res o los habitantes de Europa hubie­

50 TEMAS 5
sen adquirido un alto grado de orga­ cias, es frecuente que se desarrolle un época hubiese en Europa algún siste­
nización antes del comienzo de la edad lenguaje comercial, una “lengua fran­ ma comercial lo bastante intenso co­
del Bronce y hubieran experimenta­ ca”. El habla macarrónica (versión mo para favorecer el desarrollo de una
do semejante proceso. Lo probable es, simplificada de un lenguaje origina­ lengua franca. Esto nos deja con sólo
más bien, que sólo con la edad del da por quienes lo hablaban fuera del los modelos demográfico y de subsis­
Bronce se produjera aquella pronun­ territorio del mismo) constituye un tencia. En una visión panorámica de
ciada estratificación social; en el pre­ buen ejemplo. Cuando la lengua fran­ la prehistoria europea se destaca un
cedente período, el del Neolítico, es ca empieza a emplearse como lengua evento de tan universal alcance y de
probable que las sociedades fuesen materna por algunos nativos, se con­ efectos tan radicales que se nos impo­
bastante igualitarias. vierte en idioma criollo; y a la criolli­ ne como el candidato ideal, episodio
Mencionaré, al menos de pasada, zación, que no es sino un tipo de sus­ que encaja perfectamente en la cate­
otras dos formas de reemplazamien­ titución, se la considera en la actua­ goría de la subsistencia: el desarrollo
to. Cuando una sociedad muy centra­ lidad un aspecto importante del de la agricultura .
lizada se viene abajo, los pueblos ve­ desarrollo lingüístico. En el séptimo milenio a. J. C. em­
cinos a los que hasta entonces había pezó a difundirse por Europa una nue­
mantenido a raya en sus fronteras,
sujetos a control, se aprovechan de la
ventaja que les reporta el vacío de po­
S i aplicamos estas formas del re-
emplazamiento lingüístico
—cambio demográfico, dominio de una
va economía, agrícola, basada en el
cultivo del trigo y de la cebada y en el
pastoreo de ovejas y cabras. Estas es­
der central e invaden el territorio, co­ elite, hundimiento del sistema y len­ pecies, que no medraban en Europa,
mo lo hicieron los “bárbaros” a la caí­ gua franca— a la historia y a la pre­ fueron importadas. Si se estudia su
da del Imperio romano. En los casos historia europeas, nos habremos acer­ ascendencia por Europa hasta llegar
de hundimiento de un sistema así, la cado mucho a nuestra meta. El domi­ a la región más cercana donde sus pro­
lengua de los “bárbaros” invasores nio elitista y la ruina del sistema totipos se desarrollaban en estado sil­
puede llegar a suplantar a la del cen­ requieren ambos un grado de organi­ vestre, llegamos a la Anatolia central,
tro imperial. zación social que probablemente fal­ que hoy forma parte de Turquía. Pa­
En cambio, cuando en una sociedad taba antes de la edad del Bronce. Tam­ rece ser que la domesticación de es­
igualitaria se trafica a largas distan­ poco es probable que antes de esta tas especies tuvo lugar casi simultá­

5. HIPOTETICA “INVASION KURGANA”, que convierte a los dad de California en Los Angeles. La primera oleada de inva-
indoeuropeos originarios en jinetes guerreros que habrían siones, según este modelo, llevó a los guerreros a Grecia allá
salido de su territorio natal, situado al norte del mar Negro por los años 3500 a. J. C. Desde allí se desparramaron hacia el
(color rojo), a comienzos del cuarto milenio a. J. C. El mapa norte y hacia el sur; las flechas rojas muestran sus movimien-
está basado en un dibujo de Marija Gimbutas, de la Universi- tos después del año 2500 a. J. C. aproximadamente.

EL LENGUAJE HUMANO 51
6. DIFUSION DE LA AGRICULTURA por Europa desde su zona labriegos. En Grecia se empezaron a recolectar cereales entre
originaria en el Oriente Próximo; se produjo durante algo más los años 6000 y 5000 a. J. C. Unos 1000 años después los cultivos
de 2000 años. En el mapa se indican los sitios en que se han ha- cerealistas se fueron extendiendo por lo que son hoy Alemania
llado restos de los granos que solían cultivar aquellos primeros y Polonia.

7. ESTA SECUENCIA de las transformaciones lingüísticas ha doeuropeo, a la de la Grecia central, donde aquel lenguaje ances-
sido propuesta por el autor como paralela a la difusión de la tral posteriormente se convirtió en el griego. Cada transforma-
agricultura; cada transformación se indica con un número. La ción posterior a ésta inicial conllevó, a su vez, la subsiguiente
transformación inicial (1) fue la del paso de la más temprana formación de una nueva lengua o de un nuevo grupo de lenguas.
cultura agrícola de Anatolia, tierra natal del lenguaje proto-in- (Recreación realizada por Johnny Johnson.)

52 TEMAS 5
neamente en varias regiones vecinas 5

DENSIDAD DE POBLACION
del Próximo Oriente, pero la Anato­

KILOMETRO CUADRADO)
lia es aquí la más relevante porque,

(HABITANTES POR
4
desde allí, las especies recién domes­
ticadas pasaron a Europa. 3 3000 2500 2000 1500 1000 500 500 1000 1500 2000 2500 3000
¿Qué supuso, hablando en términos AÑOS AÑOS
demográficos, esta difusión de la agri­
2
cultura? Albert J. Ammerman y Lu­
ca L. Cavalli-Sforza, de la Universi­ 250
1
dad de Stanford, han ofrecido una ele­
gante respuesta: un modelo que
denominan “ola en avance”. Su mode­ 3000 2500 2000 1500 1000 500 500 1000 1500 2000 2500 3000
lo presupone que la economía agríco­ KILOMETROS DESDE EL ORIGEN KILOMETROS DESDE EL ORIGEN
ORIGEN
la fue transmitida por los movimien­
tos locales de los campesinos y de sus 8. EL MODELO “OLA EN AVANCE”, formulado por Albert J. Ammerman y Luca L.
progenies. Cavalli-Sforza, de la Universidad de Stanford, representa los efectos del cultivo
Una vez extendida la agricultura por agrícola sobre la densidad de población. La agricultura puede sustentar a densida-
determinada zona, aumentaría allí rá­ des mucho mayores que las economías de caza y recolección. En el proceso de in-
pidamente la densidad de población. troducción de la agricultura en nuevas regiones, hasta los menores movimientos
de los jóvenes para apartarse de los campos de sus padres y roturar otros convir-
Ammerman y Cavalli-Sforza indican
tiéndolos en sus nuevas fincas propias permiten que la agricultura se extienda por
que la agricultura podría haber insta­ más y más territorios como una “ola que avanza”. Estas curvas representan la den-
do un incremento de 50 veces la den­ sidad de la población en relación con el origen de la agricultura.
sidad de población considerada carac­
terística de las anteriores economías
de caza y recolección eventual: un ha­ tura podría ha­berse producido algo peos no eran guerreros invasores que
bitante por cada 10 kilómetros cuadra­ más lentamente y sin reemplazo lin­ tuvieran una sociedad centralmente
dos. Conforme al modelo de “ola en güístico, ya que los cultivadores se­ organizada, sino campesinos cuyas so­
avance”, el aumento de la densidad de rían los nativos con su nueva econo­ ciedades eran básicamente igualita­
población es decisivo. mía, en vez de unos advenedizos que rias y que en el curso de una genera­
hablasen su propia lengua, nueva pa­ ción quizá no se apartasen nunca más

A mmerman y Cavalli-Sforza supo-


nen intervalos de 25 años entre
las generaciones. Admiten también
ra los indígenas.
La realidad sería, probablemente,
una mezcla de estos dos procesos. La
que unos pocos kilómetros del lugar
en que habían nacido.
Esta hipótesis conlleva algunos co­
que, al alcanzar la mayoría de edad agricultura podría muy bien haber si­ rolarios significativos para la prehis­
cada individuo se aleja 18 kilóme­tros do introducida en Grecia por gentes toria de la región esteparia de Rusia y
(en una dirección fortuita) del ho­gar de fuera, y a continuación en los Bal­ para la prehistoria europea en gene­
de sus padres para establecer su pro­ canes, en Europa central y en la Ita­ ral. Ciertamente, mi modelo invertiría
pia casa de labranza. Basando sus lia meridional. En otras regiones, em­ la dirección que a la influencia entre
cálculos en estos supuestos, Am­mer­ pero, la agricultura puede que haya las estepas y la Europa de occidente le
man y Cavalli-Sforza señalan que la sido adoptada por la población indí­ trazaran Childe y Gim­butas. Según la
agricultura podría haberse extendi­­­do gena, supuesto éste que explicaría la nueva hipótesis, sería lo lógico que la
por Europa como una oleada que avan­ anómala persistencia de varias len­ agricultura y la primitiva lengua indo­
zase a la velocidad media de un ki­ guas no indoeuropeas. Una de ellas europea llegaran a las estepas rusas
lómetro al año. A este ritmo se reque­ es el idioma vascuence, que ha sobre­ desde occidente, y no el proceso inver­
rían unos 1500 años para que la eco­ vivido hasta hoy. Otra es la lengua so. Y hay indicios en Ucrania de arcai­
nomía agrícola llegara desde Ana­tolia etrusca, del centro de Italia, que so­ cos asentamientos o poblados de agri­
hasta el norte de Europa, lo cual se brevivió hasta los tiempos de los ro­ cultores con trigo y cebada importados,
corres­ponde perfectamente con los da­ manos. Varias otras lenguas de in­ casi con certeza, de occidente: de los
tos arqueológicos disponibles. cierta oriundez, entre ellas el ibero, Balcanes, adonde el cultivo de cerea­
Por descontado que ningún modelo arcaico idioma de España, y el picto, les había llegado ya de Anatolia vía
basta por sí solo para describir ade­ idioma precéltico de Escocia, son sus­ Grecia. Por consiguiente, los primeros
cuadamente un proceso social tan ceptibles de explicaciones similares. que hablaron el proto-indoeuropeo en
complejo como el de la llegada de la la región de las estepas es probable que
agricultura a Europa. La diversidad
de suelos y de climas, entre otras con­
diciones, implica que la realidad di­
S ean cuales fueren los detalles de
la entrada de la agricultura en
regiones particulares, el conjunto del
se comunicaran en una lengua de ori­
gen anatolio y que había pasado ya a
través de Grecia y de los Balcanes an­
ferirá del modelo en aspectos impor­ proceso proporciona una coherente al­ tes de arribar a los territorios situados
tantes. Además, el de la ola en avan­ ternativa a la descripción convencio­ al norte del mar Negro.
ce no es, ni mucho menos, el único nal de cómo se introdujo en Europa En un sentido más general, si la ve­
mo­delo que se pueda aplicar, como lo la lengua indoeuropea. El nuevo cua­ nida del indoeuropeo a Europa la re­
han señalado el arqueólogo Marek dro se diferencia notoriamente del an­ trasamos hasta el 6500 a.J.C., la pre­
Zve­lebil, de la Universidad de Shef­ terior. Sus inmigrantes procedían de historia europea mostraría una con­
field, y su padre Kamil Zvelebil, lin­ Ana­tolia y no de las estepas euroasiá­ tinuidad bastante superior de lo que
güista de origen checo que vive ac­ ticas, y habrían llegado (hacia el 6500 se había creído. No se dio una brusca
tualmente en Holanda. Si la pobla­ a.J.C. aproximadamente) varios mi­ discontinuidad a principios de la edad
ción local de cazadores-recolectores lenios antes de lo que se ha solido su­ de Bronce, representada por “la lle­
hubiese adoptado la agricultura de gerir. Mi hipótesis implica también gada de los indoeuropeos”, como se
sus vecinos, la difusión de la agricul­ que los primeros hablantes indoeuro­ explica en muchos manuales de pre­

EL LENGUAJE HUMANO 53
9. EN LA ZONA EN QUE SE ORIGINO LA AGRICULTURA había donde se encuentra Ali Kosh, tal vez fuese la región nativa de un
tres “lóbulos” o núcleos, desde cada uno de los cuales se difundió grupo de lenguas de la India y del Pakistán que luego fueron
una_ gran
_ familia de lenguas: el de Anatolia, donde está Çatal reemplazadas por otras del grupo indoeuropeo. Elsloo, Jeitún y
Hu yu k, puede que fuese la cuna de las lenguas indoeuropeas; Mergar son primitivos asentamientos de agricultores situados
otro segundo lóbulo, en el que se incluye Jericó, fue quizá la tierra en estas tres grandes sendas de difusión. Las direcciones, aunque
patria de las lenguas de Egipto y del norte de Africa; y el tercero, hipotéticas, se basan en la lingüística y la genética.

historia. Tampoco se asistió a una nente. Los datos arqueológicos mues­ del aspecto lingüístico de tal proceso?
brusca discontinuidad en la edad del tran que no fue Anatolia la única re­ En gran parte del norte africano el
Hierro, que tantos consideran repre­ gión del globo donde tuvo lugar la más grupo lingüístico dominante es el
sentada por la llegada de los celtas al antigua domesticación. La zona en que afroasiático, que incluye el egipcio an­
norte de Europa. La lengua celta ha­ se originó la agricultura comprendía tiguo y el bereber, así como el grupo
bría evolucionado en la Europa occi­ por lo menos otras dos regiones más de las lenguas semíticas, que a veces
dental, derivándose de raíces indoeu­ o menos cerradas e independientes: se piensa que tuvieron su origen en
ropeas. En vez de un grupo extraño la de Levante, faja de unos 50 a 100 Arabia. Cabe dentro de lo posible, sin
eliminado por los indoeuropeos, las kilómetros de anchura que orlaba las em­bargo, que todas estas lenguas se
gentes que construyeron Stonehenge costas mediterráneas de lo que hoy es derivasen de una raíz proto-afroasiá­
y los demás grandes monumentos me­ Jordania, Líbano Siria e Israel, y la tica formada en el sector levantino de
galíticos de Europa serían indoeuro­ región de Zagros, en los actuales Irak la cuna de la agricultura.
peos que hablaban una forma de la e Irán (figura 9).
lengua indoeuropea de la que descien­
den las lenguas celtas.
Con esta perspectiva, la primitiva
Dado que el modelo demodifusivo de
“ola en avance” se basa principalmen­
te en la capacidad de la agricultura pa­
V olviendo al tercer sector, a aquel
cuya base es la región de Zagros,
podría predecirse que la economía
historia de Europa aparece en su con­ ra incrementar la densidad de pobla­ agrícola se iría propagando hacia el
junto como una serie de transforma­ ción, sería de esperar que dondequie­ este por el sur del Irán para llegar
ciones y adaptaciones evolutivas a ra que se originase la agricultura hasta el Pakistán. En conexión con
partir de un lenguaje indoeuropeo, co­ irradiara en derredor una olea­da com­ esto, conviene advertir que el lingüis­
mún y base, al que se sumaron las parable a la de la difusión por Europa. ta David McAlpin, de la Uni­ver­sidad
aportaciones de unos pocos lenguajes En lo que concierne al Levante, el de Londres, ha demostrado no hace
supervivientes no indoeuropeos. La terreno exige que una tal ola se movie­ mucho que el elamita, idioma que se
sucesión de los acontecimientos no se ra por el sur hacia el interior de la pe­ sabe fue hablado en el antiguo reino
hilvanaría con migraciones venidas nínsula de Arabia y por el oeste a lo de Elam (hoy parte del Ku­zis­tán, en
de fuera, sino mediante una serie de largo del norte de Africa. En el caso de el suroeste del Irán ) está emp­arentado
complejas interacciones dentro de una la región de Zagros, la ola avanzaría con las lenguas dravídicas de la In­
Europa que era ya fundamentalmen­ probablemente hacia el sudeste y el dia. Tal vez la ola en avance hacia el
te agrícola en economía e indoeuro­ este, internándose por Asia. su­deste llevase al antepasado común
pea en lengua. Ahora bien, hay múltiples pruebas de los idiomas elamita y dravídicos a
de que la agricultura llegó a Africa, través de la India y del Pa­kistán. Pos­

H asta aquí he centrado la atención


en Europa, pero la hipótesis de
que la difusión del lenguaje va vincu­
al norte del Sahara, no mucho des­
pués de haberse introducido en
Europa. Me gustaría poder asegurar
teriormente, el lenguaje protodraví­
dico habría sido desplazado por las
lenguas indoeuropeas que aún hoy se
lada a la diseminación de la agricul­ que llegó allí mediante un proceso de­ siguen hablando en la India.
tura tiene implicaciones que rebasan modifusivo idéntico al que tuvo lugar Esta versión un tanto amplificada
con mucho los límites de este conti­ en Europa. Pero, ¿qué decir entonces del modelo de “ola en avance” viene a

54 TEMAS 5
situar muy próximos unos a otros, en a las poblaciones humanas emergió
COLABORADORES
el Próximo Oriente de hace unos con el Ho­mo sapiens sapiens, la for­ DE ESTE NUMERO
10.000 años, los lenguajes ancestra­ ma anatómicamente moderna de Traducción:
les de los grupos indoeuropeo, afro­ nuestra especie. Nuevos descubri­ José Manuel García de la Mora:
asiático y dravídico. Aunque todavía mientos logrados en Israel y en el sur Especializaciones del cerebro humano,
hipotético, este cuadro está recibien­ de Africa parecen indicar que la transi­ Cerebro y lenguaje, Lengua y visión del
do un considerable apoyo de recien­ ción evolutiva al Homo sapiens sa­ mundo, Orígenes de las lenguas
indoeuropeas, La protohistoria de las len-
tes trabajos lingüísticos y genéticos. piens se produjo hace unos 100.000 guas indoeuropeas, Origen de las lenguas
años. No mucho después de aquellas americanas autóctonas, Cómo aprenden

H ace ya más de 20 años, los lin- fechas, la especie huma­na moderna las palabras los niños y Lenguas criollas;
güistas soviéticos Vladislav M. se esparció, probablemente desde Afri­ Santiago Torres: Genes, pueblos y lenguas;
Francisco Marcos Martín: Diversidad lin-
Illich-Svitych y Aron Dolgopolsky sos­ ca, y fue poblando amplias ex­tensiones güística del mundo; Juan José Acero: La
tenían que cierto número de familias del globo. Esta evolución biológica y dispersión austronesia y el origen de las
lingüísticas euroasiáticas, incluidas, esta dispersión constituyen el marco lenguas; Angel Garcimartín: Noam
Chomsky; Natividad Sánchez: Percepción
en­tre otras, la indoeuropea, la afro­ dentro del cual se han de explicar la del habla en la primera infancia.
asiática y la dravídica, estaban empa­ capacidad humana del habla y la di­
rentadas y formaban una “superfami­ versidad de las lenguas. Página Fuente
lia”: la nostrática. El reconocimiento

S
9 Ilil Arbel
de la existencia de superfamilias, que ería erróneo, sin embargo, supo-
10-16 Carol Donner
puede representar un gran salto ade­ ner que con esto se haya dicho
17 Albert M. Galaburda
lante en la lingüística, es aún materia aquí la última palabra. Aunque he
21 FPG International
de controversia. De hecho, la obra de terminado con consideraciones globa­
22 Carol Donner
estos dos especialistas soviéticos sólo les, empecé poniendo la mira en un
ahora está empezando a ser conocida blanco relativamente limitado: criti­ 24 Dep. of Neurology, PET Facility
and Image Analysis Facility,
en Occidente. Es de notar, con todo, car la explicación comúnmente acep­ Universidad de Iowa
que también sugirieron que Anatolia tada del origen de las lenguas indo­ 25 Carol Donner
podría ser la tierra de origen del pro­ europeas. Mi propuesta provisional 26 Marc Skinner
to-indoeuropeo. Dado que yo descono­ de un primitivo origen anatolio se co­ 27 Patricia J. Wynne
cía sus puntos de vista cuando fragüé rrobora en recientes investigaciones 30-31 Photo Researchers, Inc.
mi hipótesis, es sorprendente esta con­ lingüísti­cas y genéticas. El cuadro de­ 32-35 Laurie Grace
vergencia. finitivo habrá de ser, sin duda, más 36 L. Tommaso Cavalli-Sforza
La convergencia de opiniones es re­ complejo que el que aquí he esboza­ 39 Patricia J. Wynne
forzada por algunos descubrimientos do, contendrá varios episodios histó­
40-41 Dimitry Schidlovsky
genéticos realizados recien­­te­men­te ricos y re­flejará diferentes modelos
42-43 Johnny Johnson
por el equipo de investiga­ción de Ca­ teoréticos. Me atrevo a predecir, con
44 Réunion des Musées Nationaux, París
valli-Sforza y por el de Allan C. Wil­ todo, que, cuando se consiga una com­
46-47 James Mellaart
son, de la Universidad de Ca­lifornia prensión más completa, la difusión de
en Berkeley. Ambos equipos em­ la agricultura por Europa a partir de 48 Andrew Christie
plearon métodos estadísticos para Ana­tolia constituirá una parte impor­ 49-50 Johnny Johnson
ana­lizar los grupos sanguíneos de las tante del relato. 51 Andrew Christie
po­blaciones actuales e inferir sus afi­ 52 Johnny Johnson
nidades genéticas. Sacaron la conclu­ 53 Laurie Grace
sión de que hay una estrecha re­lación 54 Johnny Johnson
genética que vincula a los pueblos que BIBLIOGRAFIA COMPLEMENTARIA 57-58 Thomas C. Moore
hablan los idiomas afroasiáticos con Indo-European and Indo-Europeans. 59 Edward Bell
los que hablan los in­doeuropeos y con Dirigido por George Cardona, Henry M. 60 Nancy Field
los que hablan los dravídicos, entre Hoenigswald y Alfred Senn. University 62 Thomas C. Moore
otros. Sus hallazgos están, pues, en of Pennsylvania Press. 1970.
65-73 Antonio Tovar
armonía con la hipótesis de la super­ The Neolithic Transition and the Ge-
netics of Populations in Europe. Al- 81 Michael Goodman (izquierda),
familia nos­trática y quizá también con Biblioteca de la Historia Social de
bert J. Ammerman y L. L. Cavalli-Sforza. Arizona (centro), [Link]/Photo
la hipótesis de que la aparición de la
Princeton University Press. 1984. Researchers, Inc. (derecha)
agricultura guarda estrecha relación A rchaeology and L anguage : T he 85 Michael A. Tongg
con la formación y la distribución de P uzzle of I ndo -E uropean O rigins . 91 Quesada/Burke
las lenguas actuales. A. Colin Renfrew. Cambridge University
92 James Kilkelly
Dando un último paso atrás y adop­ Press, 1988.
Nostratic. Mark Kaiser y V. Shevorosh- 93 Quesada/Burke
tando el enfoque más global posi­ble,
la propuesta de que cabe hacer hipó­ kin en Annual Review of Anthropology, 95 Edward Bell

te­sis lógicas acerca de los protolen­ vol. 17, págs. 309-329; 1988. 97 James Kilkelly (arriba), Ilil Arbel
Reconstructing Languages and Cul- (abajo)
guajes y los agrupamientos lingüísti­ tures: Abstracts and Materials from 98 Canadian Journal of Psychology
cos existentes nada menos que allá the First International Interdiscipli- 99 Ilil Arbel
por el año 10.000 a.J. C., quizás abra nary S ymposium on L anguage and
100 Cognition
finalmente la vía hacia una mejor Prehistory, Ann Arbor, November
8-12, 1988. Dirigido por Vitaly Shevo- 101 Patricia K. Kuhl, Univ. de Washington
compren­sión del comple­jo fenómeno
de la diver­sidad de las lenguas huma­ roshkin. Studienverlag Dr. Norbert Broc- 102 Ilil Arbel

nas. La mayoría de los especialistas kmeier, 1989. 105 Colección de Ray Jerome Baker
In Search of the Indo-Europeans: Lan- y Robert E. Van Dyke
(aunque desde lue­go no todos) creen guage, Archaeology and Myth. J. P. 106 Ilil Arbel
hoy que la capacidad de entenderse Mallory. Thames and Hudson, 1989. 107-111 Edward Bell
mediante el lenguaje que caracteriza

EL LENGUAJE HUMANO 55

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