ENTREGABLE 1. FUERZAS PRESENTES EN UN SISTEMA MECÁNICO O ESTRUCTURAL.
MATEMATICAS Y ESTATICA PARA ARQUITECTOS.
EQUIPO 1.
Las fuerzas en estructuras son un pilar esencial en el diseño y la construcción de cualquier objeto o
edificación, ya sea un puente, un edificio, una presa o incluso una simple silla. Estas fuerzas, que
incluyen compresión (empuje hacia dentro), tensión (estiramiento), torsión (giro), cortante
(deslizamiento) y flexión (doblado), determinan cómo una estructura responde a las cargas externas e
internas a las que se somete durante su vida útil. Estas cargas pueden provenir de diversos factores,
como el peso propio de la estructura, las personas o vehículos que la utilizan, el viento, los terremotos
o incluso cambios térmicos.
La importancia de comprender y analizar estas fuerzas radica en varios aspectos clave.
• Primero, garantizan la seguridad.
• Segundo, influyen en la eficiencia del diseño.
• Tercero, las fuerzas determinan la durabilidad.
En la práctica, los ingenieros emplean principios de física y herramientas como el análisis estático o
simulaciones computacionales para calcular cómo las fuerzas interactúan en cada parte de la
estructura. Por ejemplo, en un rascacielos, las fuerzas del viento son críticas en la parte superior,
mientras que el peso acumulado domina en la base. Este equilibrio entre fuerzas permite que la
estructura cumpla su propósito sin fallar.
1.- Grúa Torre.
Es una estructura común en la construcción para
levantar y mover cargas pesadas. Su funcionamiento
estructural se basa en el equilibrio y la distribución de
fuerzas para garantizar estabilidad y capacidad de
carga.
La grúa torre tiene una base robusta anclada al suelo o
a una plataforma, que soporta todo el peso y resiste las
fuerzas de compresión y momentos de vuelco. El mástil
vertical, compuesto por secciones de celosía (estructura
triangular), proporciona altura y resistencia a la flexión,
ya que las celosías distribuyen las fuerzas de manera eficiente y reducen el peso total. Este mástil
debe soportar principalmente compresión y fuerzas laterales, como las del viento.
El brazo horizontal (o pluma) experimenta tensión en la parte superior y compresión en la inferior
debido al peso de la carga que levanta. Para contrarrestar el momento de vuelco (la tendencia a
inclinarse por la carga), la grúa tiene un contrapeso en el extremo opuesto del brazo, que equilibra las
fuerzas.
Los cables de acero y el sistema de poleas permiten mover la carga verticalmente y a lo largo del
brazo, transmitiendo las fuerzas de tensión al motor y al gancho. Finalmente, el sistema de rotación
en la parte superior del mástil permite que el brazo gire 360 grados, soportando torsión.
2.- Puente Peatonal.
Es una estructura diseñada para permitir el cruce seguro
de personas sobre una vía de tráfico.
El puente está compuesto por una viga principal
horizontal, que forma la plataforma por donde caminan
las personas. Esta viga soporta principalmente flexión, ya
que el peso de los peatones y la propia estructura genera
una carga distribuida que tiende a doblarla. Para resistir
esta flexión, la viga suele ser de acero o concreto
reforzado, materiales que manejan bien la tensión en la parte inferior y la compresión en la superior.
La estructura se apoya en pilares verticales (visibles en la imagen), que transfieren las cargas al suelo.
Estos pilares trabajan principalmente en compresión, soportando el peso del puente y las personas.
La base de los pilares está anclada al suelo, a menudo con cimientos profundos, para resistir cualquier
movimiento o vuelco.
Las escaleras de acceso, también visibles, están diseñadas con una estructura de celosía o marcos
que distribuyen las fuerzas de los peatones hacia los soportes principales. Estas escaleras
experimentan tensión y compresión en sus elementos, y su inclinación está calculada para facilitar el
uso mientras se minimizan las cargas dinámicas.
Los barandales y mallas laterales no solo sirven para seguridad, evitando caídas, sino que también
aportan rigidez lateral, ayudando a resistir fuerzas como el viento, que genera cargas laterales y
posibles vibraciones.
En resumen, el puente peatonal funciona distribuyendo las fuerzas de flexión, compresión y cargas
laterales entre sus vigas, pilares y elementos de soporte, asegurando que los peatones puedan
cruzarlo de manera segura y estable.
3.- Puente Vehicular Matute Remus.
Es un puente atirantado en Guadalajara, México,
conocido por su diseño asimétrico y estilizado. Su
estructura funciona mediante un sistema de fuerzas que
combina elementos de tensión y compresión para
soportar cargas y garantizar estabilidad.
El puente tiene un pilar central inclinado en forma de "A"
invertida, que actúa como el principal soporte. Este pilar,
hecho de concreto reforzado, trabaja en compresión
para soportar el peso del tablero (la superficie por donde pasan los vehículos) y las cargas dinámicas
del tráfico. Su inclinación no solo es estética, sino que ayuda a distribuir las fuerzas de manera más
eficiente hacia los cimientos, anclados profundamente en el suelo para resistir momentos de vuelco.
Los tirantes (cables de acero) que se extienden desde el pilar hasta el tablero son el elemento clave
de un puente atirantado. Estos cables trabajan en tensión, sosteniendo el tablero y transfiriendo su
peso al pilar. La disposición asimétrica de los tirantes (más largos en un lado que en el otro) permite
que el puente cubra un tramo mayor sin necesidad de soportes intermedios, optimizando el espacio
debajo para el tráfico o el entorno urbano.
El tablero del puente, generalmente de concreto o acero, experimenta flexión debido al peso de los
vehículos y su propio peso. Está diseñado para distribuir estas cargas a los tirantes, que a su vez las
transmiten al pilar. Además, el diseño del puente considera fuerzas laterales, como el viento o sismos,
que generan vibraciones; los tirantes y el pilar trabajan juntos para amortiguar estas fuerzas.
En resumen, el Puente Matute Remus funciona gracias a un equilibrio entre la compresión del pilar, la
tensión de los tirantes y la flexión del tablero, lo que le permite soportar cargas pesadas y mantenerse
estable en un entorno dinámico. Su diseño también lo hace visualmente impactante, integrando
funcionalidad y estética.
4.- “El Paraguas” Museo Nacional de Antropología.
Estructura icónica diseñada por el arquitecto Pedro
Ramírez Vázquez. Este elemento es un techo suspendido
que cubre el patio central del museo, y su funcionamiento
estructural combina estética y eficiencia para soportar
cargas y crear un espacio funcional.
El "Paraguas" está compuesto por una cubierta de
concreto que parece flotar sobre el patio. Esta cubierta está
sostenida por un único pilar central, una columna tallada
que también funciona como fuente, con agua cayendo
desde la parte superior. El pilar trabaja principalmente en
compresión, soportando el peso de la cubierta, que puede ser considerable debido al tamaño y al
material (concreto). La base del pilar está anclada al suelo con cimientos profundos para garantizar
estabilidad y resistir cualquier momento de vuelco.
La cubierta está diseñada como una losa delgada que experimenta flexión por su propio peso y cargas
adicionales, como el viento o la lluvia. Para contrarrestar esta flexión y evitar que colapse, la losa está
reforzada internamente con acero (concreto armado), lo que le permite manejar la tensión en la parte
inferior y la compresión en la superior.
El diseño del "Paraguas" también considera la distribución de cargas hacia el pilar central, eliminando
la necesidad de columnas adicionales en el perímetro y creando un espacio abierto y diáfano en el
patio. Además, el agua que cae del pilar no solo es un elemento estético, sino que ayuda a disipar
vibraciones y añade un efecto visual que conecta con la temática cultural del museo.
En resumen, el "Paraguas" del Museo Nacional de Antropología funciona mediante un sistema
estructural que equilibra la compresión del pilar central con la flexión de la cubierta, creando un espacio
protegido y simbólico que resalta la arquitectura moderna y la identidad cultural del lugar.
CONCLUSION.
Las fuerzas en estructuras son la base para construir espacios seguros, eficientes y duraderos. Sin un
manejo adecuado de ellas, las obras de ingeniería no podrían soportar las demandas del mundo real,
haciendo de su estudio y aplicación una prioridad en cualquier proyecto estructural.
En conclusión, las fuerzas son el lenguaje con el que las estructuras dialogan con su entorno. Su
influencia en la estabilidad nos recuerda que el diseño estructural es un acto de equilibrio: entre
seguridad y eficiencia, entre resistencia y estética, y entre el presente y el futuro. Entender y respetar
estas fuerzas no solo asegura que las estructuras permanezcan en pie, sino que también permite que
se conviertan en testimonios de la ingeniería y la creatividad humana.