DIOS ESTABLECE SU PACTO
Génesis 17:7-8
Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus
generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de
ti. [8] Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la
tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.
INTRODUCCIÓN
La promesa de Dios a Abraham, el pacto que hizo Dios con Abraham: Va a tener una
descendencia, será padre de muchedumbres. Heredará una tierra. Será de bendición
para todas las familias de la tierra.
Y la promesa es extraordinaria porque principalmente está diciendo que: Un descendiente
de Abraham será de bendición para todas las familias de la tierra, este es Jesucristo, su
sacrificio en la cruz ha permitido que todos puedan acercarse a Él. No todos quieren, pero
todos pueden acercarse a Él y ser salvos.
Lo primero que encontramos en esta porción de la Escritura es que Abraham ha recibido:
Un pacto que se debe guardar. Gn 17:9
Génesis 17.9
9
Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia
después de ti por sus generaciones.
Dios sigue revelándose a Abraham. Abraham ha pasado de “Abram a Abraham”, su nombre
ha sido cambiado por Dios. Esto quiere decir que fue hecho un hombre nuevo con
propósitos nuevos, sin embargo, ahora Dios le está revelando los propósitos del cambio de
su nombre:
“..En cuanto a ti, guardarás mi pacto..” - Abraham no solamente está recibiendo beneficios
de Dios, sino que hay un propósito divino para con Abraham. Dios le pide que “guarde” el
pacto.
Ahora, ¿qué es “guardar”? - Quiere decir que Abraham puede estar viviendo entre otras
naciones y pueblos, pero que Él ha sido elegido por Dios para ser el “padre de una
muchedumbre”. Entonces, mientras todas las naciones paganas e impías no reconocen a
Dios como Soberano Creador, Abraham sí debe hacerlo y debe guardar esa nueva
“relación” entre Dios y su pueblo, confirmado con un pacto, con el mayor de los esfuerzos
posibles.
¿Cómo se guarda el Tesoro más extraordinario revelado al hombre? Se guarda
reconociendo y honrando al Dios Supremo que extiende su dicha o gracia sobre los
hombres.
Entonces, Abraham tiene una gran responsabilidad. Fue sacado de un pueblo idólatra para
ser el primero de un pueblo santo.
A veces hemos olvidado que ser cristiano es “ser sacados del mundo para ser diferentes al
mundo, para guardar las promesas divinas de Dios”. Y a veces simplemente somos
confundidos con el mundo como si no perteneciésemos a un pueblo santo.
Abraham ahora debe comprometerse a guardar el pacto, y esto no quiere decir
simplemente recordarlo, sino que este será su nuevo modo de vida a los 100 años.
“.. tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones”. - Esto es sumamente
hermoso. Porque Dios tiene propósitos no solamente para Abraham sino para los que
vendrán después.
Es tan precioso esto que este es el motivo por el cuál estamos acá. No estamos acá por
propios méritos, ni somos salvo porque lo merecíamos, ni tenemos una vida de comunión
con Dios porque así nos pareció. Estamos acá porque Dios cumplió su pacto en Jesucristo y
por esta promesa nos adoptó como hijos.
Dios tiene un plan para todas las familias de la tierra, de forma especial, tiene un plan
para nuestra familia. Hay muchas familias que viven sin un futuro sin esperanza, pero
nosotros tenemos un propósito que Dios nos ha dado y si queremos que esto llegue a
nuestros hijos y luego a los hijos de nuestros hijos, entonces tenemos que enseñarles
acerca de estas promesas.
¡Cuánto tendríamos que aprender de todo esto! Estamos muy cómodos en que los que más
amamos se estén perdiendo del pacto y sus beneficios, y estén yendo por un camino de
condenación. Cuánto tenemos que dedicar tiempo a nuestros hijos para que lo más pronto
posible se rindan a Cristo y le entreguen su vida por completo.
Pero esto no es solamente un pacto que Abraham debe guardar, sino que también es:
Un pacto con una señal que nos diferenciará. Gn 17:10-12.
Génesis 17.10–11
10
Este es mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu descendencia después de ti:
Será circuncidado todo varón de entre vosotros. 11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro
prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.
Dios ya ha establecido su pacto y la importancia de que este sea guardado por las
generaciones de Abraham, ahora Dios pone un “sello” o “marca” que diferencia a quienes
guardan Su pacto con cualquier otra persona en la tierra.
Pero la pregunta podría ser el día de hoy: ¿Por qué nosotros no somos circuncidados?
La respuesta es tan sencilla como maravillosa: “La promesa principal de Dios a Abraham
ha sido cumplida en CRISTO”.
Recordemos que Jesús en cumplimiento de la Ley también fue circuncidado a los ocho
días, pero la iglesia del primer siglo, después de la resurrección de Cristo, ascensión,
descenso del Espíritu Santo y establecimiento de la Iglesia, ya no lo pidió más. Esto lo
vemos en Hechos 15. A manera de resumen, veamos algunos versículos:
Hechos de los Apóstoles 15.1–2 RVR60
1
Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis
conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos.2 Como Pablo y Bernabé tuviesen una
discusión y contienda no pequeña con ellos, se dispuso que subiesen Pablo y Bernabé a
Jerusalén, y algunos otros de ellos, a los apóstoles y a los ancianos, para tratar esta
cuestión.
Hechos de los Apóstoles 15.4–5 RVR60
4
Y llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia y los apóstoles y los ancianos, y
refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos.5 Pero algunos de la secta de los
fariseos, que habían creído, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y
mandarles que guarden la ley de Moisés.
Por eso es que Pablo dice así de la circuncisión y de la incircuncisión:
Gálatas 5.6 RVR60
6
porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra
por el amor.
Cristo, el cumplimiento de las promesas es más grande que la misma señal, pero no
solamente esto, sino que la señal ya no es ahora la circuncisión, sino la “fe” y esto es lo
que te hace descendiente de Abraham o lo que te da el acceso al pueblo de Dios. La fe es
la que justifica para nosotros,.
Es para nosotros interesante y maravilloso es que ya se dan los primeros rasgos del
evangelio universal de Dios: “..el nacido en casa, y el comprado por dinero a cualquier
extranjero, que no fuere de tu linaje”. Esto quiere decir que aunque el hombre en su
naturaleza ya contaminada desde el ingreso del pecado, diferencia las clases sociales entre
esclavos y libres, pero no lo hace así Dios. Para ÉL todos somos iguales y tenemos la misma
oportunidad de alcanzar la promesa divina.
Es esto lo que dice Pablo de forma más clara siglos después:
Colosenses 3.11 RVR60
11
donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni
libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.
Entonces hemos visto que hay una señal que nos diferenciará del mundo, en ese tiempo la
circuncisión física que miraba hacia el pacto que es Cristo y ahora después de Cristo la
circuncisión espiritual que es por la fe en Él.
¿Realmente te diferencia a ti la fe en Cristo? y ¿Guardas esa fe y la compartes con los que
amas y con tus hijos?
Lo último que encontramos en este texto es que también es:
Un pacto con propósito de eternidad. Gn 17:13-14
Génesis 17.13–14
13
Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi
pacto en vuestra carne por pacto perpetuo. 14 Y el varón incircunciso, el que no hubiere
circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; ha
violado mi pacto.
El pacto de Dios es perpetuo. Esto es lo que dice Su Palabra. No tiene fin, es un pacto que
lleva hacia la sangre de Cristo y su alcance por lo tanto es Eterno. La circuncisión que es
una señal de que están en el pacto, viene a simbolizar el ingreso a un pueblo especial.
Pasado el cumplimiento de Jesucristo, tenemos mayor revelación en las Escrituras y
sabemos que todos los que estén en Cristo por la fe, también alcanzarán las bendiciones
eternas.
“Y el varón incircunciso..” - Así como hay personas que están bajo el pacto, hay personas
que lo rechazan de forma voluntaria. Para ver esto, basta con ver a nuestro alrededor. No
todos quieren recibir a Cristo, Quién es el cumplimiento de las promesas y el único medio
de Dios para salvación. Dios en su misericordia infinita no obliga a nadie a adorarlo, pero
recibe a todos los que quieran reconocer su pecado y ver la salvación de la cruz.
“..aquella persona será cortada de su pueblo..” - No puedes estar bajo el pacto y disfrutar
de sus beneficios sin el sello requerido. No puedes estar en el pueblo de Dios, sin el sello y
sin estar comprometido con su pacto. En aquel tiempo la señal era la circuncisión física y
hoy la circuncisión espiritual, no puedes acercarte a la eternidad de vida sin la fe en Cristo.
Esto nos causa alegría y tristeza. Alegría porque sabemos donde estamos yendo, pero
tristeza porque hay muchas iglesias, llenas de gente, donde la gente busca milagros,
prosperidad, mejorar en su economía, pero sin el sello eterno de Dios.
Ahora Abraham comprende la promesa de Dios. Él no le está prometiendo solamente una
descendencia, sino que Dios hará un pueblo santo y con miras a la eternidad. Y todas las
familias de la tierra serán benditas en esta promesa.
CONCLUSION
¿Cómo cambia tu vida esta porción de la Palabra de Dios?
En primer lugar: “Guarda la fe, fuiste escogido para esto”. Hemos sido escogidos para
tener una vida comprometida con Jesucristo, Su Palabra, Su Ministerio y Su Iglesia.
Génesis 17.9
9
Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia
después de ti por sus generaciones.
También hemos visto que: “No olvides que llevas una señal que te diferencia”.
1 Pedro 2.9
9
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por
Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable;
Esfuérzate por la santidad cuando estés solo, con tu familia, amigos, trabajo, estudios, tú
eres de un pueblo de la promesa, de un linaje escogido.
Finalmente: “Vive con tus ojos en la eternidad”.
El pacto de Dios con Abraham tuvo propósitos Eternos. Nosotros ahora conocemos que el
cumplimiento fue Cristo, y Él ha abierto la eternidad para nosotros.
2 Corintios 4.18
18
no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se
ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.