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Responsabilidad Contractual y Remedios

La responsabilidad contractual surge del incumplimiento de un contrato, obligando al deudor a reparar el daño al acreedor, quien tiene derechos como el cumplimiento forzado o indemnización de perjuicios. Se clasifican los incumplimientos en total, parcial, y por retardo, y se distingue entre incumplimientos voluntarios e involuntarios. Los remedios contractuales incluyen el cumplimiento forzado y la indemnización, que requiere probar el incumplimiento y la relación de causalidad entre este y el daño causado.
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Responsabilidad Contractual y Remedios

La responsabilidad contractual surge del incumplimiento de un contrato, obligando al deudor a reparar el daño al acreedor, quien tiene derechos como el cumplimiento forzado o indemnización de perjuicios. Se clasifican los incumplimientos en total, parcial, y por retardo, y se distingue entre incumplimientos voluntarios e involuntarios. Los remedios contractuales incluyen el cumplimiento forzado y la indemnización, que requiere probar el incumplimiento y la relación de causalidad entre este y el daño causado.
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RESPONSABILIDAD CONTRACTUAL

Entendemos la responsabilidad contractual como aquella que tiene su origen en el incumplimiento


de un contrato, el cual hará responsable al deudor respecto del acreedor.

En un sentido estricto responsabilidad contractual es sinónimo de reparación de daño, pero la


verdad es que esta responsabilidad que se genera ante el incumplimiento del contrato es mucho más
amplia (diferencia con la extracontractual: surge como obligación es la indemnización de perjuicios;

Si bien es la necesidad de reparar el daño, otorga más derechos u otro tipo de derechos al acreedor,
no solamente la indemnización de perjuicios. Es por esto que se dice que esta responsabilidad son
aquellos derechos que la ley confiere al acreedor para obtener el cumplimiento exacto, integro y
oportuno de la obligación, cuando el deudor no ha cumplido en todo o parte la
obligación o bien, a retardado en su cumplimiento.

Por ello, tradicionalmente se dice que estos derechos son esencialmente 2:

1. Solicitar el cumplimiento forzado del contrato u obligación.


2. Indemnización de perjuicios.

Estos son los derechos que se dice que nacen para el acreedor como fruto de la responsabilidad
contractual tradicionalmente

En derecho moderno ya no se habla de estos derechos del acreedor o efecto de las obligaciones, si
no que utilizan otra expresión, que viene del derecho anglosajón. Se habla entonces, de los remedios
del acreedor ante el incumplimiento, es un anglicismo porque viene del término inglés “remedies”.

Se denominan remedios porque se dice que son aquellos instrumentos/facultades que la ley confiere
al acreedor en caso de incumplimiento para poner al acreedor en una situación similar a la que
hubiese significado el cumplimiento del contrato. Buscan remediar el incumplimiento,
que este no afecte al acreedor.

ELEMENTO COMÚN presente en la responsabilidad contractual, el cual no puede faltar para que
se genere y se dé lugar a cualquiera de estos remedios, que es el: INCUMPLIMIENTO.

No existe una definición legal propiamente tal, a partir del Art 1556 se construye una definición:

Artículo 1556: “hay incumplimiento cuando el deudor no ejecuta la obligación en la forma


pactada o establecida en el contrato. Ya sea porque no la cumplió totalmente, la cumplió
imperfectamente o hubo un retardo en el cumplimiento”

Nos encontramos frente a tres incumplimientos:

1. Total.
2. Parcial.
3. Retardo en el cumplimiento.

También el incumplimiento podría clasificarse o distinguirse en:


1. Incumplimiento definitivo: no se cumplió y no se va a cumplir, generalmente porque ya no
es posible cumplir. (caso fortuito, etc.)
2. Incumplimiento temporal: si bien no se cumplió en la forma pactada, este incumplimiento
se puede subsanar en el futuro. Ej: retardo en el cumplimiento.

Otra distinción es entre:

1. Incumplimiento voluntario: proviene de culpa o dolo del deudor. Por su propia negligencia
o intencionalidad no cumple con la obligación.
2. Incumplimiento involuntario: proviene o tiene su origen en un hecho ajeno a la voluntad del
deudor, que será generalmente caso fortuito o fuerza mayor.

Prueba de incumplimiento

La norma es el artículo 1698, incumbe probar las obligaciones o su extinción al que alega aquellas o
estas, esta norma también debemos saberla muy bien. Quien alega que una persona tiene una
obligación respecto de ella, es decir, que alguien es su deudor, debe acreditarlo.

El acreedor tiene la carga de la prueba de una obligación, pero acreditada la existencia de la


obligación, quien tiene que acreditar que esa obligación se cumplió es el deudor. Porque el
incumplimiento es un hecho negativo, y los hechos negativos en realidad no se pueden acreditar
¿Cómo puedo acreditar que alguien no me pago? No puedo, por eso es el deudor el que debe
acreditar el hecho positivo contrario.

Carga de la prueba:

- Acreedor debe acreditar existencia de la obligación


- Deudor debe acreditar que cumplió

A esto hay que agregar el análisis del 1547 inciso 3, que establece que se debe probar que el
incumplimiento se debió a: caso fortuito o fuerza mayor, como alega lo excepcional tiene que
acreditarlo.

El deudor tiene diversos caminos:

i. Demostrar que no hay obligación


ii. Si reconoce la obligación puede probar que cumplió,
iii. Si reconoce la obligación puede reconocer que no cumplió, pero determinar que está
excusado de cumplir

Art 1698: incumbe probar las obligaciones al que las alega. Es decir, quien alega
que una persona tiene una obligación respecto de ella tiene que acreditarlo.

REMEDIOS CONTRACTUALES

Cumplimiento forzado

Tradicionalmente se le denomina de esta manera. También es conocido como cumplimiento


forzoso. En términos procesales se habla de ejecución forzosa o forzada y actualmente se le
denomina cumplimiento específico.
Está en relación con, la existencia de un vínculo jurídico (fundamento y fuente) entre las partes, el
cual explica y tiene como consecuencia que el acreedor pueda forzar el cumplimiento de la
obligación. El ordenamiento respalda esta coerción a un en contra de la voluntad del deudor. Art
1545, consagra el principio de la fuerza obligatoria del contrato, Art 2465, derecho de garantía
general de los acreedores, perseguir su ejecución.

Requisitos de fondo para que proceda el cumplimiento forzado

1. Incumplimiento imputable: señalan que no es necesario que el incumplimiento se deba


a culpa o dolo del deudor. Si el incumplimiento se debe a un caso fortuito o fuerza
mayor el deudor se va a ver excusado del cumplimiento forzado, porque la obligación
se extinguió (no por culpa o dolo) por el evento de caso fortuito o fuerza mayor.
2. El cumplimiento debe ser objetivamente posible: no puede el deudor pedir el
cumplimiento forzado en caso por ejemplo que la cosa se destruya, porque ya no es
posible; también en caso de que esté en manos de un tercero. El cumplimiento debe ser
posible para poder ser forzado y exigible.

Resolución del contrato

Tradicionalmente esta materia se estudia e incluye en los libros clásicos de obligaciones bajo
denominación de condición resolutoria tácita.

Se estudia generalmente en materia de obligaciones condicionales y a propósito de la resolución.


Esto porque nuestro CC por diversos motivos, pero principalmente de carácter histórico se refiere a
la resolución por incumplimiento = CRT, en el Art 1489

Indemnización de perjuicios

Definición: Es la cantidad de dinero que debe pagar el deudor al acreedor en caso de


incumplimiento del contrato, o de alguna de las obligaciones contenidas en el mismo, y que
equivale a lo que el acreedor habría obtenido con el cumplimiento exacto, íntegro y oportuno del
contrato.

Naturaleza Jurídica: Hay discusión.

Doctrina Clásica (subrogación real o cumplimiento por equivalencia) : Señala que esta obligación
de indemnizar perjuicios ante el incumplimiento es la misma obligación que se ha incumplido, solo
que ha variado de objeto. Sería un caso de subrogación real. Sería entonces el cumplimiento por
equivalencia de la obligación que se incumplió. Seguirían entonces corriendo los mismos plazos, y
se mantendrían las mismas garantías que la obligación original.  Alessandri, Abelliuk.

Sería el cumplimiento por equivalencia de lo que se incumplió, no se cumple prestando el servicio,


sino que pagando el dinero que representa esa prestación del servicio que no se efectuó.

Tipos de indemnización de perjuicios que se distinguen


1. Indemnización compensatoria: Es aquella que pretende resarcir el daño o, ser equivalente a
el valor del crédito o de la prestación incumplida. Hay quienes señalan que es aquella que
equivale al cumplimiento íntegro. Momberg prefiere lo equivalente al crédito.
2. Indemnización moratoria: Tiene por objeto reparar el daño que es consecuencia del retardo
en el incumplimiento de la obligación, equivaldría a los perjuicios por el cumplimiento
oportuno de la obligación. No es el valor mismo de la cosa, sino que es el valor por la mora
del cumplimiento.
- El 1489 solo tiene lógica de incumplimiento forzado + indemnización moratoria.
¿Por qué? Porque no podría solicitarse el cumplimiento forzado más la
indemnización compensatoria pues significaría un doble pago, lo que llevaría a un
enriquecimiento sin causa o injustificado.
La indemnización es una cantidad de dinero. Una vez ejecutoriada la sentencia debe
pagarse esa cantidad de dinero. El no pago oportuno de esta generará reajustes e intereses.
En definitiva, pasa a ser el cumplimiento de una obligación de dinero.

Requisitos de procedencia de la indemnización de perjuicios

 Debe existir incumplimiento.


Requisito transversal para el ejercicio de cualquier remedio. Concepto amplio y objetivo de
incumplimiento.
 Que exista una relación de causalidad entre el incumplimiento y daño.
Que el daño sea consecuencia del incumplimiento. Si no existe este vínculo causal, si el
origen del daño es distinto, es decir, no está vinculado con el incumplimiento, no nace la
obligación de indemnizar.
En este sentido, la determinación del vínculo causal en realidad permite determinar
dos cosas:
1. la procedencia del remedio de la indemnización de perjuicios, o sea, ante un caso
de incumplimiento imputable se debe indemnizar o no los perjuicios
2. la extensión de los perjuicios que se deberán indemnizar
 Se requiere al deudor constituido en mora
Si nos vamos al iter contractual, para efectos de entender la mora, uno puede establecer
ciertas etapas que pueden o no estar presentes en el caso concreto, pero uno podría decir
que las obligaciones de un contrato:
en una primera etapa podrían no ser exigibles (se ha celebrado el contrato, pero no
se puede solicitar o exigir su cumplimiento, porque por ejemplo existe una condición
suspensiva o plazo, en el fondo es porque hay una modalidad que afecta el contrato)
cumplida la modalidad, el plazo o el modo, las obligaciones del contrato serán
exigibles, el acreedor puede solicitar el cumplimiento.
Siendo exigibles, y sin que se haya cumplido, podrá existir un retardo o retraso en
el cumplimiento si es que el deudor no cumplió oportunamente. Acá aún no se está en mora,
hay que analizar el art 1551 para establecer si el deudor se encuentra en mora.

Art 1551 El deudor está en mora,


1) Cuando no ha cumplido la obligación dentro del término estipulado, salvo que la ley
en casos especiales exija que se requiera al deudor para constituirle en mora;
Término estipulado= plazo expreso. La obligación no se cumplió para el vencimiento de
ese plazo. Quedan fuera los convencionales, judiciales y los no estipulados. Esto facilita
bastante al acreedor, puesto que, si se ha establecido un plazo, no debe recurrir a otra
fuente para determinar la constitución en mora, solo se recurre al término estipulado
2) Cuando la cosa no ha podido ser dada o ejecutada sino dentro de cierto espacio de
tiempo, y el deudor lo ha dejado pasar sin darla o ejecutarla
Esto generalmente es en un contrato de prestación de servicios
Corresponde al caso de un plazo tácito, en general estará relacionado a algún tipo de
prestación de servicios. Son casos en que es útil al acreedor solo cuando se cumple en
una determinada oportunidad
3) En los demás casos, cuando el deudor ha sido judicialmente reconvenido por el
acreedor.
Es el caso de la reconvención judicial. Sin plazo expreso o tácito, el deudor se constituirá
en mora luego de una actuación judicial que tenga por objeto obtener el cumplimiento, la
resolución o la indemnización por ese incumplimiento. Esto se ha interpretado de manera
amplia porque la ley no habla de demanda judicial, podría ocurrir que se cumpla el
supuesto con medidas precautorias, o en caso de actuaciones para preparar la vía
ejecutiva (como cuando se llama al deudor a reconocer firma) pero debe ser judicial, en
otras palabras, las gestiones extrajudiciales (evitar una carta), constituye al deudor en
mora

Efectos de la mora
 Constituye un requisito forma para la indemnización de perjuicios, pero no tiene
mucho sentido si pensamos que para constituir al deudor en mora se requiere una
indemnización judicial
Se ha generado la discusión respecto al momento en que se deben los perjuicios y a
qué ocurre con los perjuicios en mora. Dos opiniones - Fernando
a. Fueyo: se deben todos los perjuicios incluso los anteriores a la constitución
en mora del deudor, pero lo que sucede es que mientras no se constituyan
en mora no se pueden demandar, por eso nos referimos a que e sun
requisito de exigibilidad, pero no de constitución. Momberg cree que esta
postura es más obvia, que las normas del CC nos indica esto
b. Abelliuk. Hay que distinguir entre:
Compensatorios: se deben previamente a la mora
Moratorios: solo se deben a partir de la mora
 Traslada los riesgos al deudor.
Hay dos consecuencias importantes:
a. Deudor se hace responsable del caso fortuito. Si el deudor está en mora y
acontece un caso fortuito o fuerza mayor que haga imposible el
cumplimiento, no va a eximir su responsabilidad, porque él se encuentra en
un retardo imputable. Art 1547 y 1672
b. Deudor se hace responsable de la especie o cuerpo cierto que se debe. Art
1550, señala que el riesgo de la especie o cuerpo cierto es del acreedor
(hemos criticado esta norma anteriormente), si el deudor está en mora, el
riesgo va a ser de él, no del acreedor.
 No haya concurrencia de una eximente de responsabilidad
Que el incumplimiento por parte del deudor no sea excusable. La excusa estará
dada por la existencia de caso fortuito o fuerza mayor, en este caso, el deudor no será
responsable de los perjuicios que acarre este incumplimiento. Si se acepta que, no es
requisito la imputabilidad, el efecto sería solo que no existe indemnización de perjuicios.
o Fuerza mayor o caso fortuito: imprevisto a que no es posible resistir, como
naufragio, un terremoto, el apresamiento de enemigo, los actos de autoridad
ejercidos por funcionarios públicos. El articulo 1547 inc. 2, establece que el deudor
no es responsable de caos fortuito, a menos que haya sobrevenido por su culpa.
 Elementos del caso fortuito:
 Inimputable: debe ser ajeno al deudor, no debe provenir de su
hecho o culpa de ese hecho.
 Imprevisto: dentro de los cálculos ordinarios de un hombre normal,
no era dable esperar su ocurrencia. “El caso fortuito es imprevisto
cuando no hay ninguna razón esencial para creer en su
realización”. La imprevisibilidad debe ser absoluta.
 Irresistible: significa que impide al deudor, bajo todo respecto o
circunstancias, poder cumplir. Si puede cumplirlo de forma más
difícil u onerosa, no estamos frente a un caso fortuito.
 Efectos del caso fortuito: el efecto propio del caso fortuito es liberar de
responsabilidad al deudor, asi lo establece el artículo 1547 inc. 2 “el
deudor no es responsable de caso fortuito a menos que…”
 Excepciones en que el caso fortuito no libera de responsabilidad:
o Cuando el caso fortuito sobreviene por culpa del deudor,
art. 1590 inc. 1 y 1672 inc. 2.
o Cuando sobreviene durante la mora del deudor.
o Cuando se ha convenido que el deudor responda del caso
fortuito, en virtud del principio de la autonomía, y lo dicho
en el artículo 1547 y 1558.
o Cuando la ley pone el caso fortuito de cargo del deudor,
Art. 1676 y 1983.
 Prueba del caso fortuito: el articulo 1547 inc. 3 y 1674 establece que
incumbe la prueba del caso fortuito a quien lo alega. Esta disposición
aplica el onus probandi.
 Constituye una excepción a la regla el artículo 531 del codigo del
comercio en el contrato seguro.
 Teoría de los riesgos: esta teoría trata de resolver quién debe los contratos
bilaterales soportar la pérdida de la especie o por cierto, debido si el deudor
no puede cumplir con su obligación de entregar la cosa, Hoy por haberse
destruido por un caso fortuito o fuerza mayor, entendiéndose que el riesgo
lo soporta el deudor, sí, en este supuesto no puede exigir a la contraparte
que cumpla su propia obligación y por el contrario lo soporta el acreedor.
Si éste, aunque no va a lograr la entrega de la cosa, debe de todas formas
cumplir su propia obligación.
 Requisitos para que opere:
o Existencia de un contrato bilateral.
o Que la obligación del deudor sea la entrega de una especie
o cuerpo cierto.
o Que la cosa de vida se pierda o destruya totalmente como
consecuencia de un caso fortuito o fuerza mayor.
 Principio contenido en el artículo 1550 CC:
o Esta regla es manifiestamente injusta, pues contradice el
principio de que las cosas parecen para su dueño. En
efecto, celebrado el contrato y antes de la tradición de la
cosa, el deudor continúa siendo su dueño. Por lo que, si la
cosa se destruye fortuitamente, debería ser él quien debiera
soportar su pérdida, no pudiendo por ello exigir a su
contraparte el cumplimiento de su propia obligación.
 Excepciones de casos:
o Cuando el deudor se constituye en Mora de entregar la
especie o cuerpo cierto debido.
o Cuando el dolor se ha comprometido a entregar una misma
cosa a 2 o más personas por obligaciones distintas.
o Cuando las partes convienen que el riesgo sea del deudor,
mediante una cláusula lícita en virtud establecido en el
artículo 1547.
o Cuando la ley así lo establece.
 En obligaciones condicionales.
 En las compraventas condicionales.
 En el contrato para la confección de una obra
material.
o Estado de necesidad: establece que debe darse el caso donde el deudor, pudiendo
cumplir, no lo hace para evitar en mal mayor. Abeliuk estima que el estado de
necesidad legitima el hecho y lo convierte en licito, liberando de responsabilidad al
deudor. Teniendo en cuenta lo anterior, el codigo civil desecha esta idea en el caso
del comodatario, quien en un accidente debe elegir si salvar su propiedad o la ajena,
salvando la primera, y siendo responsable de la segunda por culpa levísima.
o Hecho o culpa de acreedor: articulo 1548, en las obligaciones de dar, libera de
responsabilidad al deudor, por el cuidado de la especie o cuerpo cierto debido,
cuando el acreedor se ha constituido en mora de recibir, en el artículo 1680 repite la
misma idea, haciendo responsable al deudor solo por culpa grave o dolo.
o Teoría de la imprevisión: se da en aquellos contratos donde las partes van
cumpliendo durante periodos prolongados, y durante esto puede ocurrir que la vida
del contrato sobrevenga hechos imprevistos y graves, que hagan para para una de
ellas excesivamente oneroso el cumplimiento de sus obligaciones.
 Elementos de la imprevisión: para que opere se requiere:
 Que se trate de un contrato tracto sucesivo o por lo menos de un
contrato de ejecución deferida.
 Circunstancias sobrevinientes, ajenas a las partes y no previstas,
que produzca un desequilibrio patrimonial en las prestaciones.
 Hechos que producen la alteración sean tan extraordinarios y
graves.
 Posiciones doctrinarias
 Primera posición: establece que todo contrato es ley para las partes,
aunque hayan variado las condiciones bajo las cuales lo celebraron.
Lo acordado debe cumplirse en la forma convenida.
 Segunda posición: Debe admitirse, por razones de equidad,
moralidad, la revisión de los contratos cuando varia gravemente,
por causas imprevistas, las circunstancias bajo las cuales se
celebró. Establece que las partes no quedaran obligadas a sus
prestaciones reciprocas sino en el caso de que las circunstancias
generales existen al tiempo de obligarse al tiempo de la ejecución
completa de la obligación.
 Teoría de la imprevisión en chile: En general, y en virtud del artículo 1545,
se rechaza esta teoría, sin embargo, hay casos donde es aceptada, por
ejemplo, en el artículo 2003 en el contrato de para la edificación de
edificios.
 Otros argumentos a favor de esta teoría son:
o El artículo 1560: “debe buscarse la intención con la que se
celebró”.
o Artículo 1546: obliga a las partes a cumplir el contrato de
buena fe.
 Debe ser imputable:
Esto significa que, se requiere que el incumplimiento provenga de culpa o dolo del deudor.
¿por qué? Volvemos a la naturaleza jurídica del perjuicio, se explica a través de la
concepción que considera a ésta un hecho ilícito, este es un incumplimiento que deberá ser
culpable o doloso. Entonces, debe ser incumplimiento negligente o culpable, o bien, un
incumplimiento doloso o intencional.
- CULPA: Incumplimiento negligente o culpable: Será culpable o negligente cuando el
deudor no cumplió la obligación de acuerdo con la diligencia que le exigía la
prestación en particular. Es la falta de diligencia de vida de la obligación.
Las normas que debemos tener en cuenta son el Art 44 y 1547 CC.

Art 1547, de acuerdo con esta norma el incumplimiento se presume culpable. Al


acreedor le basta con alegar que el contrato se incumplió, para que sea el deudor
quien tiene que acreditar la diligencia de vida o que concurrió un caso fortuito o
fuerza mayor. Si combinamos a esta con el 1698 respecto a la existencia de la
obligación, el acreedor debe probar que existe la obligación. Por lo mismo, es que
al acreedor le conviene alegar que el incumplimiento fue simplemente culpable o
negligente, si alga que es doloso cambia la regla.
Nuestro legislador, en el Art 44 ha adoptado esta distinción tripartita de la culpa.
Culpa grave, culpa leve y culpa levísima.

¿De que tipo de culpa responde el deudor?

Art. 1547. El deudor no es responsable sino de la culpa lata en los contratos que
por su naturaleza sólo son útiles al acreedor; es responsable de la leve en los
contratos que se hacen para beneficio recíproco de las partes; y de la levísima,
en los contratos en que el deudor es el único que reporta beneficio.
Responde de la Culpa grave cuando solo beneficie al acreedor, el único que
obtiene utilidad o ventaja del contrato es el acreedor, no el deudor. Por ejemplo, un
contrato de depósito gratuito, en virtud del cual el deudor se obliga a tener bajo su
resguardo una cosa perteneciente al acreedor. El único que se beneficia es el
acreedor al cual le están cuidando la cosa. Por lo mismo, el depositario, quien tiene
la cosa bajo su cuidado, solo responde bajo culpa grave. Responde por

Culpa leve, existe un beneficio recíproco. Esta es la regla general, porque la


mayoría de los contratos onerosos, conmutativos, implican un beneficio reciproco
para las partes. Responde por
Culpa levísima, en los contratos en que el deudor es el único beneficiado. Por
ejemplo, contrato de comodato.

Importancia del 1547. PRESUNCIÓN DE CULPABILIDAD DEL INCUMPLIMIENTO.


¿Cómo sabemos por cual responde? Acudimos al 1547, que para efectos de asignar el grado de
culpa que corresponde al deudor distingue según a quién beneficia el contrato, en relación con el
Art 44.
- El deudor responderá de culpa grave cuando el contrato beneficie al acreedor y no el deudor, ej.
contrato de depósito (gratuito) en que el deudor se obliga a tener bajo su resguardo una cosa
perteneciente al acreedor, por lo mismo, el deudor solo responde por culpa grave, si es que
incurre en un grado de diligencia menor, lo que sería un descuido mayor.
- En aquellos casos en que el beneficio es recíproco, que sería la mayoría de los contratos
onerosos, conmutativos implican beneficios recíprocos, el estándar será de culpa leve lo que
implica que se requiere un grado de diligencia ordinaria.
- En aquel caso en que el deudor sea el único al que le reporta beneficio, este responde por culpa
levísima. Ej. contrato de comodato, se concede a otra persona el uso y goce de una cosa
gratuitamente, solo beneficia al comodatario, el acreedor no obtiene beneficio alguno. El
comodatario debe ocupar la diligencia máxima en el cumplimiento de sus obligaciones: devolver
la misma cosa al término del plazo estipulado, en el cuidado de la cosa tiene que ocupar el
cuidado máximo.

Caso en que la culpa del deudor debe probarse


En relación con la prueba de la culpa: caso excepcional en que la culpa del deudor
debe probarse en el caso de contrato de mandato. El mandante debe probar la culpa
del mandatario si alega incumplimiento, artículo 2158.

- DOLO: Es una agravante de responsabilidad, esto según lo dispone el 1558, según


esta norma si el cumplimiento es culpable el deudor solo responderá de los perjuicios
previstos o previsibles, mientras que si el cumplimiento es doloso responderá no solo
de los perjuicios previsibles, sino que también de los imprevistos “de todo perjuicio”,
siempre que sea un perjuicio directo con relación de causalidad entre incumplimiento
y daño.
El dolo debe probarlo quien lo alega, esta es una diferencia entre dolo y culpa, es el
acreedor quien debe probar que el incumplimiento fue intencional, no hay norma
que lo diga expresamente, pero se deriva de las reglas generales, principalmente de
la regla que dice que la buena fe se presume, que está en materia de posesión, pero
se le otorga una calidad de regla general, 707. 1459 se entiende que es reflejo de la
regla general, el incumplimiento doloso también debe ser acreditado.

 Existencia de perjuicios.
El incumplimiento debe generar perjuicios, se establece como requisito porque, un
incumplimiento contractual puede no generar perjuicios y no dará derecho a indemnización.
De manera que, es un requisito que esta dado por la naturaleza misma de la obligación.
Definición “Todo daño o detrimento de carácter patrimonial o extrapatrimonial que es
consecuencia del incumplimiento del deudor”

El requisito esencial para que el perjuicio sea indemnizable es que sea cierto, es decir, debe
tratarse de un perjuicio efectivo o real y que no se deba solamente a la privación de una
mera expectativa. Esto se relaciona con la causalidad, pero lo veremos más adelante.

Quien alega los perjuicios debe acreditarlos


Excepciones al hecho de que los perjuicios deben ser acreditados:
- En el caso de una clausula penal, articulo 1542. Si hay una cláusula penal, es decir,
una cláusula en virtud de la cual las partes avalúan anticipadamente el valor de los
perjuicios no es necesario que el acreedor pruebe que dichos perjuicios existen,
- En el caso de las obligaciones de dinero, 1559: La ley dice que, si se trata de una
obligación de dinero, el acreedor tiene derecho a los intereses que genere esa suma
de dinero a título de indemnización sin que sea necesario que acredite nada

Clasificación de los perjuicios

Patrimoniales, articulo 1556.

 Daño emergente: Se dice que es el detrimento o menoscabo que sufre el acreedor en su


patrimonio o bienes, debido al incumplimiento. Ej. los gastos en que incurrió en relación
con el contrato que no se cumplió, gastos de trasporte o bodegaje.
 Lucro cesante: Es la perdida de aquella utilidad o ganancia que el acreedor pretendía
obtener por el cumplimiento del contrato. No es un detrimento en el patrimonio, no hay
rebaja de valor del patrimonio, si no que, hay una falta de incremento en el patrimonio.
Hay que tener en cuenta que al ser la ganancia o utilidad lo que se pretende que se
indemnice hay que descontar los gastos en que el mismo acreedor hubiese incurrido para
obtener esa ganancia.
El gran problema que tiene el lucro cesante es que se trata de un daño futuro, es la ganancia
o utilidad que el acreedor esperaba obtener, eso genera problemas de prueba, porque puede
ser difícil acreditar la ganancia, siempre hay un elemento de incertidumbre que disminuye
la certeza que ese daño se hubiese producido. Debe ser cierto y ese grado de certeza debe
ser analizado en relación con la futuridad del daño. Ej. contrato de servicios de una empresa
de limpieza que no cumple, el lucro cesante no será el precio del contrato, porque esa no es
la ganancia que esperaba obtener quien había contratado el servicio, se descuentan las
remuneraciones de los trabajadores.

Extrapatrimoniales, daño moral

Lo que hay que tener presente, que se ha ido perdiendo, es que el daño moral en materia contractual
no debe identificarse con las simples molestias o disgustos que naturalmente implican el
incumplimiento de un contrato. Siempre el incumplimiento va a producir algún tipo de alteración
emocional, disgusto, rabia, otros, en el acreedor, pero esas molestias no debiesen ser por si mismas
consideradas como daño moral, porque ahí estamos en un ámbito contractual en que el
incumplimiento esta dentro de las alternativas que podrían presentarse en la celebración del
contrato, de alguna manera, ese incumplimiento es una cuestión “natural” del incumplimiento, por
lo tanto, ese disgusto no es susceptible de reparación. Para que se configure un daño moral en
materia contractual se requiere la afectación de intereses extrapatrimoniales que estén protegidos
dentro de la órbita de protección del contrato. Es decir, el contrato por su propia naturaleza debe
implicar algún tipo de interés extrapatrimonial para el acreedor, y el deudor debe estar al tanto de
ese interés.

Formas de avaluación de los perjuicios en materia contractual

 Avaluación judicial – regla general


Ocurre cuando la avaluación la efectúa el juez, esta es la regla general y para eso el
juez debe verificar que se cumplan los requisitos para que el perjuicio sea indemnizable,
partiendo porque el perjuicio sea cierto, determinar si es patrimonial o extrapatrimonial.
Tiene especial relevancia el 1558 para establecer que perjuicios se podían prever, pues
serán esos los perjuicios indemnizables. El juez debe evaluar el mérito del proceso, lo que
las partes pudieron probar o acreditar para luego aplicar las normas de derecho sustantivo
 Avaluación legal – excepcional
Ocurre cuando la avaluación de perjuicios la efectúa la ley. Por supuesto es
excepcional porque requiere norma expresa en estos efectos, y al menos en el CC el único
caso es el del 1559 que se refiere a las obligaciones de dinero. Lo que se debe es dinero, ej.
por mutuo, por crédito. En este caso, los perjuicios moratorios se traducen en el pago de
intereses, la norma se refiere a perjuicios moratorios y no compensatorios, porque si se trata
de una obligación de dinero no hay perjuicios compensatorios, lo que se pide es el
cumplimiento de lo que se debe, los perjuicios compensatorios entonces se confunden con
el cumplimiento forzado. Pero en cambio, los perjuicios que se producen por el retraso en el
cumplimiento son valores distintos al valor de la prestación, los perjuicios que se producen
por el retardo se traducen en el pago de intereses, estos buscan mantener el valor en el paso
del tiempo
o Características de la liquidación legal.
 El articulo 1559 tiene un carácter supletorio y excepcional. Supletoria
porque rige solo a falta de pacto entre las partes y excepcional porque se
refiere solo al incumplimiento de las obligaciones de dinero y de carácter
moratorio.
 Cuando solo se cobran intereses, los perjuicios se presumen, esto es
excepcional, ya que estos deben probarse.
 Lo anterior se da porque los intereses representan el perjuicio que
experimente el acreedor si no le pagan con oportunidad el dinero que dé
debe.
 Puede cobrar otros perjuicios, pero para ellos deberá probarlos.
o Reglas del artículo 1559.
 N°1: Se siguen debiendo los intereses convencionales, si se ha pactado un
interés superior al legal, o empiezan a deberse los intereses legales, en el
caso contrario; quedando, sin embargo, en su fuerza las disposiciones
especiales que autoricen el cobro de los intereses corrientes en ciertos
casos. Habrá que distinguir de esta norma los siguientes casos:
 Que las partes hayan pactados intereses convencionales y que estos
sean superiores al interés legal, se siguen debiendo los intereses
convencionales.
 Que las partes no hayan pactado intereses o que pactándolos han
sido inferiores a los legales, se empiezan a generar los intereses
legales.
 Si se está frente a una disposición que autorice el cobro de
intereses en ciertos casos, no rige cuando la ley autoriza a cobrar
intereses.
 N°2: El acreedor no tiene necesidad de justificar perjuicios cuando sólo
cobra intereses; basta el hecho del retardo. Y podrá cobrar otros prejuicios,
pero deberá probarlos.
 N°3: Los intereses atrasados no producen intereses. No se acepta el
anatocismo.
 La regla anterior (N°3) se aplica a toda especia de rentas, cánones y
pensiones periódicas.
o Avaluación convencional – Cláusula penal.
Art 1535 a 1544. Art 1535 define lo que se entiende por cláusula penal. Esta
definición pone énfasis en el aspecto o el rol de la cláusula penal como garantía de
la obligación principal (asegurar el cumplimiento de una obligación). Sin perjuicio
de esto, se puede señalar una definición que este enfocada en la determinación que
las partes hacen de los perjuicios.

Avaluación anticipada: las partes determinan que, en caso de no cumplirse el ctto o


alguna de sus obligaciones, los perjuicios por este incumplimiento serán $X.

Garantía del cumplimiento: tiene este propósito por qué;


 la cláusula penal puede exigirse aun cuando en el hecho el incumplimiento
no produzca perjuicio. Se tiene un primer aspecto en que la CP actúa como
garantía del cumplimiento, porque la parte que se sujetó a esta sabe que se
le será exigible aun cuando no existan perjuicios, por ende, preferirá
cumplir la obligación principal.
 La CP puede tener una entidad (monto) superior a la obligación principal.
Lo que la parte deba pagar por incumplimiento puede ser una suma
bastante mayor de la obligación que se incumplió.
Se entiende que el deudor, prefiere cumplir a no cumplir, por ello es una
garantía del cumplimiento. No es que obligue al deudor a cumplir, pero sí
contribuye a que el deudor, en teoría, prefiera cumplir a incumplir.

Características de la cláusula penal:


i. Es consensual.
No está sujeta a formalidad alguna, sin perjuicio de que se
pacte en el contexto de un contrato solemne, deberá cumplir con
las formalidades de dicho contrato. Ej: si esta se incluye en un
contrato de CV de inmuebles, participará de esta solemnidad, pero
porque el CV necesita de solemnidades, no porque esta lo sea.
Nada impide que la cláusula penal se pacte posteriormente,
se puede pactar separado del contrato (no es lo usual), y tampoco
está sujeta a solemnidad alguna.
Si se pacta con posterioridad al ctto, hay que tener cuidado
con el Art 1647 porque, si se cumplen los supuestos de esta norma,
podría presentarse un caso de novación. (que se extinga la
obligación principal y se entienda que es sustituida por la pena).
ii. Puede sujetarse a la pena, el propio deudor o un tercero.
También es manifestación del carácter de garantía. También
un tercero podría hacerse responsable de la cláusula penal. Ante el
incumplimiento del deudor, será un tercero quien responda. Puede
obligarse el mismo deudor o ser un tercero quien sea responsable
de esta cláusula.
iii. Es accesoria:
Constituye caución: demuestra su carácter de caución ya
que tiene por objeto asegurar el cumplimiento de la obligación
principal. “caución es cualquier obligación que se contrae para la
seguridad de una obligación propia o ajena”.
Clausula penal en la promesa de un hecho ajeno.
o Articulo 1450 CC: Siempre que uno de los contratantes se compromete a
que, por una tercera persona, de quien no es legítimo representante, ha de
darse, hacerse o no hacerse alguna cosa, esta tercera persona no
contraerá obligación alguna, sino en virtud de su ratificación; y si ella no
ratifica, el otro contratante tendrá acción de perjuicios contra el que hizo
la promesa.
o Artículo 1536: La nulidad de la obligación principal acarrea la de la
cláusula penal, pero la nulidad de ésta no acarrea la de la obligación
principal.
Con todo, cuando uno promete por otra persona, imponiéndose una pena
para el caso de no cumplirse por ésta lo prometido, valdrá la pena, aunque
la obligación principal no tenga efecto por falta del consentimiento de
dicha persona.
Lo mismo sucederá cuando uno estipula con otro a favor de un tercero, y la
persona con quien se estipula se sujeta a una pena para el caso de no
cumplir lo prometido.
Clausula penal en la estipulación en favor de otro.
Cualquiera puede estipular a favor de una tercera persona, aunque no tenga
derecho para representarla; pero sólo esta tercera persona podrá demandar
lo estipulado; y mientras no intervenga su aceptación expresa o tácita, es
revocable el contrato por la sola voluntad de las partes que concurrieron
a él.
Constituyen aceptación tácita los actos que sólo hubieran podido ejecutarse
en virtud del contrato.

Efectos de la Cláusula Penal


Para que la CP tenga efecto, deben cumplirse los requisitos señalados para la
indemnización de perjuicios (incumplimiento, imputable, mora, etc). El único requisito que
no se exige es, que existan perjuicios. Esto es lo que dispone el Art 1542. Siempre se puede
cobrar la pena, independiente que se acrediten o no perjuicios, de hecho, solo basta con
acreditar solo la CP.

CLÁUSULA PENAL ENORME


Este es el último aspecto para analizar respecto de la cláusula penal, es uno de los
casos excepcionales en que el CC reconoce la lesión enorme. Está regulado en el art 1544 y
en general, se puede decir que se presenta cuando la cláusula penal, es decir, lo perjuicios
que se pactan para el caso de incumplimiento, es excesivamente desproporcionada, respecto
de la obligación principal que está asegurando. El principio de la cláusula penal es que
actúa como garantía, porque se puede pactar una cláusula penal con un monto superior a la
obligación principal, por tanto, el deudor iba a preferir cumplir la obligación principal en
vez de la cláusula penal, por tanto, en principio la cláusula penal puede ser mayor a la
obligación principal, pero la ley establece un límite para que el acreedor no abuse de su
posición.
RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL

Responsabilidad civil

Concepto de responsabilidad: una persona tiene responsabilidad cuando está obligada a resarcir,
reparar, o indemnizar todo perjuicio causado a otra, sea porque habiendo contratado con él,
incumplió alguna obligación derivada de ese contrato, sea porque incurrió en una conducta dolosa o
culposa que ha producido daños.

- Tipos de responsabilidad:
o Responsabilidad penal.
o Responsabilidad civil.
 Contractual.
 Extracontractual.
 Precontractual.
 Postcontractual.

La responsabilidad penal proviene de la comisión de un delito o cuasidelito penal, esta puede o


como causar un daño. La responsabilidad penal nace en el instante de ejecutar la conducta tipificada
en la ley.
- Puede darse el caso de que de un mismo hecho se generen responsabilidades penales y
civiles, articulo 10 Cpc.

Responsabilidad civil: una persona siempre será civilmente responsable cuando deba reparar daños.
Asi lo expresa el articulo 1437 CC. Lo que caracteriza la responsabilidad civil es el daño, si esta
falta no hay responsabilidad civil, sin embargo, en la responsabilidad contractual tiene más
importancia el incumplimiento de la obligación más que el mismo daño producido por este, en
virtud de lo establecido en el artículo 1542 (clausula penal) y 1559 N° 2 (evaluación de perjuicios
legales).

- Diferencias de la responsabilidad contractual y extracontractual.


o En la primera se ha incumplido, dolosa o culpablemente, una obligación derivada
de un contrato. Si ese incumplimiento causa perjuicios, deben ser pagados. En la
responsabilidad extracontractual, el daño proviene de la comisión de un delito o
cuasidelito civil con la intención o no de dañar dolosa o culpablemente.

Responsabilidad precontractual: se ha definido como aquella en que incurre una parte si con dolo
o culpa causa a la otra un injusto desarrollo de la formación del contrato o en el periodo previo de
las tratativas o negociaciones preliminares. La etapa de la llamada tentativas o negociaciones
preliminares puede ser más o menos breve o larga, Hasta el día en el que se formó era la oferta de
contratar hecha los términos que la ley exige. Goldenberg distingue las mismas 2 etapas, una
primera que corresponde al periodo de los tratos preliminares. Qué es el momento de las
exploraciones, acuerdos parciales, tanteos y reservas que permite a cada parte sobre pensar las
posiciones. Y una segunda que comienza con la oferta que, a diferencia de las meras propuestas
para negociar, constituye un acto jurídico que exterioriza ya en forma concreta la voluntad del
solicitante, que una vez integrada con la del promisorio va a formular el contenido de la declaración
de voluntad común.

- Las tratativas o negociaciones preliminares son los debates e intercambios de ideas entre las
futuras partes acerca del contenido del contrato proyectado y de la convivencia recíproca de
darle vida.

Responsabilidad postcontractual: En principio podría parecer que terminado el contrato ya no


habría ningún tipo de vinculación ni obligación entre las partes, pero. Existen situaciones donde, no
obstante, la finalización del contrato sigue existiendo ciertas obligaciones. Como, por ejemplo, una
vez terminado el contrato, existe la cláusula o la obligación de la confidencialidad.

Diferencias entre responsabilidad contractual y extracontractual: hay claras diferencias que derivan
de que en la responsabilidad contractual existe entre las partes un vínculo jurídico preexistente que
crea una obligación que una de ellas no cumple. En cambio, en la extracontractual no existe una
relación jurídica previa. Se trata de 2 personas extrañas. Lo que ocurre es que una de ellas, actuando
con toda culpa, causa un daño a la otra y de ahí surge la obligación de indemnizar.

DE LA RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL

En materia extracontractual, en cambio, la responsabilidad no supone la existencia de un vínculo


obligatorio previo, y su antecedente se encuentra en aquellos deberes de cuidado generales y
recíprocos que las personas deben observar en sus encuentros espontáneos. Así, el vínculo
obligatorio tiene en el ámbito extracontractual un carácter originario, cuyo antecedente es
precisamente haber ocasionado un daño infringiendo alguno de esos deberes de conducta.

Concepto

Responsabilidad extracontractual es la que proviene de la comisión de un hecho ilícito que cause


daño a otro, es decir, de un delito o cuasidelito civil. Se ha fallado de que cuando se invoca la
responsabilidad extracontractual se debe describir y señalar determinadamente el presunto hecho
ilícito en el que se funda la demanda.

Fundamentos de la responsabilidad extracontractual

Dos teorías se han dado para fundar la responsabilidad extracontractual. La primera, la teoría
subjetiva o clásica, se sustenta es la culpabilidad del autor, de tal suerte que sólo cabe la
indemnización si se actúa con dolo o culpa, lo que se debe ser probado por la víctima. La segunda,
llamada teoría objetiva o del riesgo, debe responder del daño quien crea el riesgo sin que tenga
importancia la culpabilidad de la gente.

Requisitos de la responsabilidad extracontractual:

1. Capacidad delictual o cuasidelicutal:


El primer requisito de la responsabilidad extracontractual es que el autor sea capaz
de delito o cuasidelito. La excepción es la incapacidad, Art. 2319.
Es condición esencial de la responsabilidad que el autor del delito o cuasidelito
tenga suficiente discernimiento. Se responderá entonces de las consecuencias derivadas de
los actos que se cometen, aunque el autor carezca de la capacidad necesaria para actuar por
sí solo en la vida jurídica. Como regla general, podemos enunciar que la capacidad delictual
y cuasidelictual es más amplia que la capacidad contractual. Dos razones fundamentales
justifican lo anterior:
a. La plena capacidad contractual supone una completa madurez intelectual, mientras
que la plena capacidad delictual sólo requiere tener conciencia del bien y del mal,
el poder de discernir entre el acto lícito y el ilícito.

El Art. 2319 CC señala que no son capaces de delito o cuasidelito los menores de 7 años
ni los dementes, y presume que el menor de 16 años y mayor de 7 años ha cometido el
delito o cuasidelito con discernimiento.

Personas incapaces de delito o cuasidelito


a. Dementes:
Demente es aquella persona privada de razón. La noción jurídica de
demencia no es necesariamente coincidente en materia de responsabilidad
contractual y extracontractual. El decreto de interdicción no produce en materia de
responsabilidad extracontractual efectos permanentes e irrebatibles como ocurre en
materia contractual. En ésta, tiene el efecto de excluir la capacidad negocial, sin
que sea posible alegar lucidez circunstancial. En materia extracontractual tal
decreto es sólo un antecedente, que podrá servir de base para una declaración
judicial específica de demencia en el juicio de responsabilidad, pero que no
produce efectos necesarios.
La única exigencia de la ley es que la demencia sea total y existe al momento de la
Comisión del hecho ilícito.
b. Menor:
Son incapaces de responsabilidad extracontractual los menores de 7 años, y
los mayores de 7 y menores de 16 que hayan actuado sin discernimiento.
Mientras en materia penal el juicio de discernimiento está a cargo del juez
de menores, en materia civil se determina si hubo o no discernimiento dentro del
mismo juicio de responsabilidad.
Existen dos alternativas para juzgar el discernimiento. La primera,
plantearlo como el juzgamiento de la aptitud del menor para discernir acerca de los
efectos riesgosos o peligrosos de la acción. La segunda, es referirlo a la capacidad
del menor para discernir el patrón de debido cuidado, esto es, la posibilidad de
distinguir aquello que es correcto de lo que no lo es.
La opinión general en esta materia ha sido dar por supuesto el segundo
elemento para concentrarse en el análisis del primero, esto es, en si el menor era
capaz de discernir el riesgo que suponía su acción.
c. Responsabilidad por personas incapaces:
Puede ocurrir que el acto del incapaz se deba a negligencia de quien lo tiene
a su cargo. En este caso, habrá responsabilidad directa, personal y exclusiva de
quien tiene el deber de cuidar al incapaz (Ar. 2319 inc. 1º CC).
Esta responsabilidad es distinta de la responsabilidad por el hecho ajeno
(Art. 2320 CC). En ella existen dos responsabilidades, y ambos son perfectamente
capaces.
d. Responsabilidad por el hecho de personas jurídicas
La capacidad de las personas jurídicas para contraer obligaciones civiles
comprende no sólo el ámbito contractual, sino también el extracontractual, a
diferencia de lo que ocurre en materia de responsabilidad penal, que sólo puede
hacerse efectiva en las personas naturales.
Las personas jurídicas, al igual que las personas naturales responden por sus
hechos propios que son los imputables directamente a la persona jurídica y
responden, además, por el hecho ajeno cometido por sus dependientes.

Presunciones de responsabilidad

Considerando que se exige al demandante o víctima, por regla general, probar la culpa del
demandado o autor, la ley, en diversas disposiciones, ha invertido tal principio general, con el
objeto de asegurar a la víctima una justa reparación del daño, reglamentado una serie de
presunciones de culpabilidad. En virtud de tales presunciones, a la víctima le bastará con probar
la existencia del hecho y el daño causado, correspondiendo al demandado acreditar que el
perjuicio no proviene de sus actos, o que ha empleado la debida diligencia o cuidado, o, en fin,
que no existe una relación de causalidad entre la culpa que se le imputa y el daño.
 Presunciones de responsabilidad por hecho propio: Una presunción de culpabilidad,
cuando el daño proviene de un hecho que por su naturaleza o por las circunstancias en las
que se realizó, es susceptible de atribuirse a culpa o dolo de la gente. Artículo 2329.

 Presunciones de responsabilidad por el hecho ajeno:


o El principio general está establecido en el artículo 2320 inc. 1º CC: “Toda
persona es responsable no sólo de sus propias acciones, sino del hecho de
aquellos que estuvieren a su cuidado”.
Es un principio general de responsabilidad en dos sentidos. En primer lugar, porque se
aplica genéricamente a todas las relaciones de dependencia o cuidado, de modo que las
situaciones específicas referidas en los demás incisos son puramente ejemplares. En
segundo lugar, porque establecida la relación de dependencia o cuidado de quien realiza
un acto susceptible de generar responsabilidad, se presume la culpabilidad de quienes
deben ejercer ese cuidado, de modo que sólo pueden exonerarse de esa responsabilidad si
logran probar que “con la autoridad y el cuidado que la respectiva calidad les confiere y
prescribe no hubieren podido impedir el hecho” (Art. 2320 inc. 5º y 2322 inc. 2º CC).
En conclusión:
1. Por regla general, el hecho de quien está bajo dependencia o cuidado de otro
hace a este último responsable.
2. Sin embargo, la ley sólo contempla una presunción general de responsabilidad en
favor de la víctima. Probada la culpa del autor del daño, se presume la
culpabilidad de su guardián. En consecuencia, se trata de una presunción de
culpabilidad por el hecho propio en el cumplimiento de los deberes de vigilancia,
organización o cuidado.
3. En consecuencia, la responsabilidad por el hecho ajeno supone dos cuasidelitos
civiles: i) el de la persona que se encuentra bajo la dependencia o cuidado de otro
y que en consecuencia debe ser un sujeto capaz; y, ii) el de su guardián, que
consiste en no impedir el hecho.
4. La responsabilidad vicaria es de derecho estricto, esto es, requiere de norma
legal que la establezca.
Hecho de incapaces:
1. Menores.
Según el Art. 2319 CC, son absolutamente incapaces de delito o cuasidelito los menores
de siete años, y los menores de dieciséis que hayan obrado sin discernimiento. De
acuerdo con el Art. 224 CC, el cuidado personal de la crianza y educación de los hijos
toca de consuno a los padres, y si ninguno lo ha reconocido, a un tutor o curador
designado por el juez. Si los padres viven separados, el Art. 225 CC asigna el cuidado
personal de los hijos a la madre, lo cual no obsta a que, por acuerdo, el cuidado personal
pueda corresponder al padre. También corresponde al padre la tuición si el juez se la
atribuye en consideración al mejor interés del niño (Art. 242 inc. 2º CC). Para el caso de
inhabilidad física o moral de ambos padres, el juez puede confiar el cuidado personal de
los hijos a otra persona competente (Art. 226 CC).
2. Dementes.
El cuidado personal del demente corresponde a su curador (Art. 342 CC).
Prueba de la responsabilidad por hecho de incapaces
El Art. 2319 inc. 1º CC no establece excepción a la regla general de que la culpa debe
probarse.
El Art. 2321 CC contiene una importante excepción, al establecer una presunción general
de responsabilidad de los padres por los delitos o cuasidelitos de sus hijos menores, que
conocidamente provengan de su “mala educación, o de los hábitos viciosos que les han
dejado adquirir”. Esta presunción se aplica indistintamente respecto de los hijos menores
capaces e incapaces de delito civil.
Hecho de personas que están bajo cuidado o dependencia de otras

Los padres por el hecho de los hijos menores que habitan en la misma casa (Art. 2320
inc. 2º CC).
Debe entenderse actualmente referida a los padres que ejercen el cuidado personal de los
hijos menores.
Los guardadores por el hecho de los pupilos que viven bajo su dependencia y cuidado
(Art. 2320 inc. 3º CC).
Debe entenderse referida a la guarda encargada del cuidado personal del pupilo. Se
excluyen los guardadores limitados a la administración de bienes.
Los jefes de colegios y escuelas por el hecho de los discípulos, mientras están bajo su
cuidado (Art. 2320 inc. 4º CC).
Se refiere a los jefes de colegios y escuelas y no a los profesores, aunque en algunos
casos, estos pueden quedar sujetos a la presunción general del inc.1º.
Situación de la mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal.
De acuerdo a los Arts. 1740 N°3 y 1748 CC, las indemnizaciones por los hechos ilícitos
de la mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal se pagan con cargo al haber
social, sin perjuicio del derecho a recompensa, que se hará efectiva al momento de la
liquidación.
Responsabilidad del empresario por el hecho de sus dependientes.
Se comprende propiamente la responsabilidad del empresario por los hechos de
dependientes, así como la de los artesanos por el hecho de sus aprendices (Art. 2320 inc.
4º CC) y la de los amos por la conducta de sus criados o sirvientes (Art. 2322 CC).

Requisitos para que opere la responsabilidad por hecho ajeno: El artículo 2320 no es
taxativo.
5. debe existir un vínculo de subordinación o dependencia entre las dos. personas.
6. este vínculo debe ser de derecho privado.
7. , ambas personas deben ser capaces de delito o cuasidelito.
8. el subordinado o dependiente haya cometido un delito ilícito.
9. la víctima pruebe la responsabilidad de subordinado o dependiente.

No se admite prueba en contrario en las presunciones en 2 casos:


10. Primer lugar, si el hecho causante del daño lo realizó el subordinado por orden
del principal.
11. Segundo lugar, cuando el delito o cuasidelito cometido por el hijo menor
considerablemente provenga de la mala educación o de malos hábitos.

Las presunciones de responsabilidad no privan a la victima de su derecho de dirigirse


contra del causante del hecho, el hecho que la víctima pueda accionar contra el principal,
no lo priva de ejercer acción contra el actor del hecho.

El principal tiene acción de reembolso en contra del subordinado, articulo 2325, a


excepción:
12. Cuando el subordinado actuó por orden del principal.
13. Cuando era incapaz de delito o cuasidelito.

Efectos.
Establecida la responsabilidad por el hecho ajeno, la víctima puede dirigir su acción
indemnizatoria en contra del autor del daño o del tercero, pues según el Art. 2317 CC,
ambos son solidariamente responsables1 . Por su parte, el tercero obligado a la
reparación de los daños causados por el dependiente dispondrá de acción en contra del
autor para obtener el reembolso de lo pagado, siempre que éste haya actuado sin orden de
aquél (Art. 2325 CC).

 Presunción de responsabilidad por hecho de las cosas

El dueño o el que se sirve de una cosa, debe cuidar que esta se mantenga en buen estado
para no causar daños a terceros, de tal manera que, si se produce daño, se presume su
culpabilidad.
Hecho causado por un animal
El Art. 2326 CC presume la culpabilidad del dueño por los daños causados por un
animal, aún después que se haya soltado o extraviado. El dueño podrá exculparse
probando que el daño, la soltura o el extravío del animal no se deben a su culpa ni a la
del dependiente encargado de guarda o cuidado.
La misma presunción se aplica a toda persona que se sirve de un animal ajeno.
Pero tal persona tiene derecho a repetir contra el dueño, si el daño fue producto de un
vicio del animal que el dueño, con mediano cuidado, debió conocer o prever. Pero si el
dueño informó al usuario del animal del vicio, éste no tendrá derecho a repetir contra el
primero

Tratándose de animales fieros, de que no se reporta utilidad para la guarda o servicio de


un predio, el Art. 2327 CC establece una regla de responsabilidad estricta de la persona
que lo tenga, por los daños que dicho animal ocasione. La responsabilidad se funda en la
tenencia física y no en el dominio. Resulta inadmisible la excusa de actuar diligente.

Establece que siempre se responderá por el daño causado por un animal fiero, siempre
que de este no se reporte utilidad para la guarda o servicio de un predio: “El daño
causado por un animal fiero, de que no se reporta utilidad para la guarda o servicio de un
predio, será siempre imputable al que lo tenga, y si alegare que no le fue posible evitar el
daño, no será oído”. De los daños responderá quien tenga el animal, sea o no su dueño y
se sirva o no de él. La disposición establece una presunción de derecho, pues no se
admite probar que fue imposible evitar el daño. Se trata, por ende, de un caso de
responsabilidad objetiva. En efecto, como señala Rodríguez Grez, en esta hipótesis, es la
mantención de un animal fiero, creando una situación de riesgo de la que no se obtiene
beneficio alguno, la que justifica la responsabilidad que se le impone el tenedor del
animal.
Pero si el animal fiero reporta beneficio, la responsabilidad se transformará en subjetiva,
y sólo se responderá si el daño causado por el animal tiene como antecedente la culpa del
tenedor. De tal forma, dándose los supuestos del art. 2327 (que se trate de un animal fiero
y que no esté destinado a la guarda o servicio de un predio), la responsabilidad será
objetiva.

Hecho causado por la ruina de un edificio


Responsabilidad del constructor, primer vendedor, arquitectos y proyectistas por la ruina
de un edificio.
Si la ruina del edificio proviene de un vicio de construcción, la responsabilidad recae
sobre el constructor, y se rige por lo dispuesto en el Art. 2003 N°3 CC (Art. 2324 CC).
1. El constructor responde por los vicios de construcción, por vicio del suelo, o por
vicio de los materiales procurados por él;
2. El constructor no responde por vicio de los materiales provistos por el dueño, a
menos que el vicio sea de aquellos que el constructor debió conocer debido a su
oficio o que conociéndolo no haya dado aviso oportuno.
La Ley General de Urbanismo y Construcciones extiende la responsabilidad por vicio de
la construcción al propietario primer vendedor de lo construido, a los proyectistas y
constructores. Se establecen presunciones de culpabilidad.

Hecho por caí de objeto desde la parte superior de un edificio


El Art. 2328 inc. 1º CC establece una presunción de culpabilidad en caso de daños
causados por la cosa que cae o se arroja de la parte superior de un edificio, respecto de
todas las personas que habitan la misma parte de aquel. Si los responsables son varios, la
indemnización se dividirá entre todos ellos, lo que constituye una nueva excepción al
principio de la solidaridad.
La exculpación exige la prueba de que la caída del objeto se debe a culpa o mala
intención de alguna persona exclusivamente, en cuyo caso sólo ésta será responsable.
o Requisitos:
 El daño causado debe ser de la cosa que cae o se arroja.
 Esta provenga de la parte superior del edificio.
 Que esa parte del edificio este habitada.

2. Imputabilidad
Es necesario que el acto o hecho que produce el daño sea el resultado de una
conducta dolosa o culpable del actor. Asi resulta de relacionar los artículos 2314 con el
2284 en el inciso tercero y cuarto. La primera de esta norma expresa que el que ha cometido
un delito o cuasidelito que ha infligido daño a otro es obligado a indemnizar. Y el 2284 en
su primer caso, establece la intención de dañar y el cuasicontrato un hecho culpable.
a. Dolo:
Intención positiva de infringir injuria a la persona o a la propiedad de otro.
El dolo puede ser positivo o negativo. El primero consiste en la ejecución de un
hecho, el segundo es la omisión o abstención, como por ejemplo el no ejercer una
conducta. El dolo puede ser directo o eventual, se actúa con dolo directo cuando se
causa un mal con la clara intención de dañar. Y será dolor mental cuando aquel que
realiza una acción u omisión sin ánimo de causar daño, pero se representa la
posibilidad de que pueda actuar y causarlo.
o El dolo se aprecia en concreto, esto es que deberá verificar el legislador si
cumple con los requisitos que están tipificados en el dolor.
o En relación con la prueba del dolo, el artículo 1454 dice que no se presume.
Por consiguiente, deberá probarlo quien lo alegue.
b. Culpa:
La definición legal del Art. 44 CC se recoge la noción romana de culpa,
construida en relación con patrones abstractos de conducta (el hombre de poca
prudencia, el buen padre de familia y el hombre juicioso), alejándose así del
concepto moral, asociado a la idea de reproche personal.
En materia extracontractual la culpa se aprecia en abstracto, y el grado de
culpa por el cual se responde es culpa leve, pues las referencias del legislador a la
culpa o negligencia en este ámbito son siempre genéricas (Art. 44 inc. 2º CC).
Prueba de la culpabilidad: quien demanda la indemnización por
responsabilidad extracontractual, tiene que probar el dolo. En este caso sucede que
al revés de lo que ocurre en la responsabilidad contractual en la extracontractual no
se presume, por lo que debe aprobarse. Articulo 1698 CC.

3. Daño
Sin daño no hay responsabilidad.
El daño es una condición de la pretensión indemnizatoria, de modo que ésta sólo
nace una vez que el daño se ha manifestado.
Concepto de daño.
La opinión dominante es que el daño no sólo se refiere al menoscabo de un derecho,
sino también a la lesión de cualquier interés cierto y legítimo de la víctima. Daño es todo
menoscabo que experimente un individuo en su persona y bienes, la pérdida de un beneficio
de índole material o moral, de orden patrimonial o extrapatrimonial.
La noción de daño excluye aquellas incomodidades o molestias que las personas se causan
recíprocamente como consecuencia normal de la vida en común. Para que pueda hablarse
de daño como fundamento de la responsabilidad civil éste debe ser significativo.
Tipos de daño
El Art. 2314 CC se refiere sólo genéricamente a la indemnización, sin atender a los tipos de
daño. Por su parte, el Art. 1556 CC establece que la indemnización de perjuicios comprende
el daño emergente y el lucro cesante. En un desarrollo extra legem, la jurisprudencia ha
ampliado la reparación al daño moral, en base al Art. 2329 CC, que extiende la reparación a
todo daño.
a. Daño material.
Es daño material el que afecta el patrimonio, y se manifiesta en la
diferencia entre el estado y posición económica de la víctima después de ocurrido
el accidente, y la situación en que hipotéticamente se encontraría en caso de que
éste no hubiere ocurrido. Puede ser de dos clases:
1. daño emergente: Consistente en la pérdida o disminución patrimonial,
actual y efectiva que sufre la víctima a causa del accidente.
Tratándose de la destrucción de una cosa, la indemnización corresponderá
a su valor de reposición. Si la cosa sufre deterioro, la indemnización debe
consistir en la suma que es necesario gastar para su completa reparación, y
la víctima tiene derecho a ser compensada además por el menor valor que
tenga la cosa después de reparada.
También constituyen daño emergente los gastos en que debe incurrir la
víctima a causa del accidente.
Los daños económicos o puramente patrimoniales, en tanto, son aquellos
que no se traducen en detrimento de cosas determinadas, pero que, sin
embargo, afectan al patrimonio.
2. lucro cesante: Puede definirse como la pérdida del incremento neto que
habría tenido el patrimonio de la víctima de no haber ocurrido el hecho por
el cual un tercero es responsable.
También es lucro cesante la pérdida de oportunidades de uso y goce de la
cosa dañada, aun cuando ésta pérdida no se traduzca en perjuicio
económico presente.
La determinación del lucro cesante considera un grado razonable de
probabilidad en la percepción de los ingresos futuros, y obedece a una
proyección del curso normal de los acontecimientos, atendidas las
circunstancias particulares de la víctima.
Deben proporcionarse antecedentes más o menos ciertos que permitan
determinar una ganancia probable. La certidumbre del daño, que la
doctrina suele señalar como condición de su separabilidad, debe ser
calificada en el caso del lucro cesante, pues rara vez habrá certeza de que
el provecho se habría efectivamente producido. Exige aplicar un cálculo
probabilístico de su efectiva ocurrencia.
b. Daño moral o extrapatrimonial
El daño moral ha sido objeto de reparación sólo en el último siglo. El
Código Civil no contiene una definición de daño moral, y la única norma que
indirectamente se refiere a él en el título respectivo, lo hace para excluir su
reparación, a propósito de la injuria (Art. 2331 CC).
El daño moral puede ser definido como el dolor, pesar o molestia que sufre
una persona en su sensibilidad física, en sus sentimientos o afectos o en su calidad
de vida.
Así se explica que cierta jurisprudencia haya definido el daño moral como
aquél que lesiona un derecho extrapatrimonial de la víctima. En nuestra tradición
jurídica el daño no se restringe a la lesión de un derecho, sino de un legítimo
interés. Por eso, se puede definir el daño moral en un sentido amplio, como la
lesión a los intereses extrapatrimoniales de la víctima.
Resulta más fácil definir el daño moral en términos negativos, como todo
menoscabo no susceptible de avaluación pecuniaria.
Clasificación de estos tipos de intereses:
1) Atributos de la personalidad, tales como el honor o la honra, la intimidad o
la propia
2) Intereses relacionados con la integridad física y psíquica, tales como el
dolor corporal, los perjuicios estéticos o de agrado; cualquier deterioro del
normal desarrollo de la vida familiar, afectiva o sexual; los daños en la
autoestima a consecuencia de lesiones o la pérdida de miembros; y los
llamados perjuicios de afección, ocasionados por el sufrimiento o muerte
de un ser querido.
3) Intereses relacionados con la calidad de vida en general: molestias
ocasionadas debido a la vecindad, algunos daños ecológicos.
Evolución del daño moral en el desarrollo nacional
1. Art. 2329 CC prescribe que todo daño debe ser reparado. Los términos
absolutos excluyen toda distinción (criterio exegético, extrapolado sin
embargo a una interpretación objetiva de la norma).
2. La consideración de que la muerte sea un mal irreparable en el sentido
literal no legal de la palabra, no excluye la responsabilidad establecida por
la ley. Es una sanción destinada a satisfacer los fines de la ley (la
indemnización del daño moral ya aparece delineada en su función punitiva,
más que puramente reparatoria).
3. La reparación del daño causado no puede obtenerse en muchos casos de un
modo absoluto; y para alcanzar una reparación relativa, no existe otro
medio que la sanción pecuniaria (Se destaca la función compensatoria, y se
agregan importantes consideraciones punitivas, como que el monto de la
indemnización no sólo depende de la “naturaleza del mal causado” sino
también de “los diversos grados de culpa”).
4. Al hablar de los daños inferidos a las personas, el legislador ha
comprendido tanto los de orden material “como los de orden inmaterial o
psíquico”, pues unos y otros están comprendidos en el sentido absoluto y
genérico de la expresión todo daño, y así lo corrobora el hecho que haya
estimado necesario excepcionar de la responsabilidad por “ciertos daños de
carácter puramente moral” (Art. 2330 CC).
5. La falta de equivalencia entre el mal producido y la reparación concedida,
y la repugnancia para estimarlo en dinero, no demuestran sino la
insuficiencia de los medios de que el Legislador puede disponer para
alcanzar el completo restablecimiento del derecho; pero no que deba dejar
de aplicarse la sanción que el mismo establece como represión o
reparación de los actos ilícitos.
4. Causalidad
Para que un hecho doloso o culpable genere responsabilidad, es necesario que entre
éste y el daño exista una relación o vínculo de causalidad. Las normas del CC no hacen
referencia expresa a este requisito, aunque lo suponen (Arts. 1439, 2314 y 2329 CC).
Tradicionalmente, se ha sostenido que la causalidad exige que entre el hecho y el daño
exista una relación necesaria y directa.
Por una parte, se exige una relación natural de causalidad, que se expresa en una
relación de causa a efecto. Por otra, se exige que el daño resulte atribuible normativamente
al hecho.
Ante el problema de pluralidad de causas se presentan diversas teorías:

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