Presentación del ProyectoEl decreto 191/2011 designó una comisión integrada por Ricardo
Lorenzetti, Elena I. Highton y Aída Kemelmajer de Carlucci que tuvo por misión proyectar un
nuevo Código Civil unificado con el de Comercio. En el muy breve plazo de un año estuvo listo
el proyecto, en el que participaron numerosos juristas que contribuyeron en algunas materias
[Link] Congreso constituyó una Comisión Bicameral que recibió opiniones de
instituciones, organizaciones no gubernamentales, profesores, abogados, etc. Sin embargo su
tarea no fue fructífera y las únicas modificaciones que recibió el anteproyecto fueron las
propiciadas por el PEN. Cabe señalar que esas modificaciones fueron siempre desacertadas lo
cual desmereció bastante el trabajo [Link] Código fue sancionado por ley 26.994 publicada en
el BO el 8 de agosto de 2014.
11. Justificación de la recodificación del derecho privado en la
ArgentinaUn autor francés, Remy Cabrillac, señala que la recodificación enfrenta siempre,
dificultades serias. Existen frenos psicológicos producidos por la fuerza de los hábitos, tanto en
los prácticos como en los juristas que ven en el nuevo código un útil incómodo. Y agrega —
también con cierta ironía— que la recodificación se enfrenta a la fuerza paralizante de los
símbolos que impiden la revisión del Código Civil y sólo autorizan una revisión discreta y
[Link] situación en la Argentina no era diferente a lo que aconteció en Quebec o en
otros países, donde la recodificación encontró seria oposició[Link] lo cierto es que era muy
difícil decir que teníamos un Código Civil y mucho menos que hubiera un Código de Comercio.
En los hechos —y como ya lo vimos— estos códigos vieron reemplazados sus principios
esenciales así como habían sufrido mutilaciones y adiciones que les habían hecho perder
organicidad, método, claridad. Además, muchas de sus soluciones estaban superadas. Ya en
1968 se confesaba: debemos decir la verdad, no son las ideas esenciales de Vélez las que
vertebran nuestra legislación civil y del Código de 1871 queda una metodología inapropiada
para los tiempos que corren; y soluciones absolutamente ajenas a las realidades [Link]
modo pues que en la Argentina se había ido operando una reforma parcial y progresiva que
había afectado a grandes áreas del derecho privado, pero se lo había hecho de manera caótica,
sin ninguna directiva precisa, a medida que iban surgiendo las necesidades, todo lo cual daba
un panorama anárquico de nuestro derecho privado. Y cuando no había mediado reforma
alguna, las instituciones reflejaban una absoluta inadecuación con las realidades y necesidades
del presente como sucedía en materia de teoría general del contrato y de garantí[Link] lo
cual da razón de ser a la necesaria recodificación que la doctrina perseguía desde 1987 y que
felizmente se ha concretado con la sanción de este Código Civil y Comercial en 2014 y que ha
entrado a regir el 1 de agosto de 2015.
12. Reforma parcial o nuevo códigoRecodificar el derecho privado
supone la adopción de una serie de decisiones sobre cómo hacerlo. En particular ello opera en
dos ámbitos: reforma parcial o código nuevo; y un código o dos códigos. La experiencia del
derecho comparado muestra ejemplos de todo [Link] más de una oportunidad hemos
manifestado nuestra preferencia por el nuevo código frente a la alternativa de la reforma
[Link] ello hemos sostenido que no son válidos los argumentos de los objetores de la
reforma total, tales como que hay que respetar los códigos tradicionales, preservar el espíritu
de Vélez; y que se puede seguir el método francés que no ha reemplazado el Código Napoleón
sino que le injerta las reformas que lo modernizan [Link] hemos señalado que
del Código de Vélez queda sólo el continente, porque el contenido de sus ideas rectoras ha
sido totalmente [Link] ejemplo del Código francés es real pero no necesariamente es el
único ni es necesariamente bueno. Así, otros países han seguido el camino de sustituir los
viejos códigos (Italia, Portugal, Perú, Bolivia, Quebec); y muchos juristas franceses se quejan de
la incorporación al Código Napoleón de nuevas instituciones en un marco absolutamente
inadecuado, lo cual dificulta notoriamente la interpretación y aplicació[Link] todos modos
queda en pie una observación seria al método del "código nuevo" y es que con él se pierde el
trabajo de más de ciento cuarenta años de trabajo de la doctrina y la jurisprudencia. Ya hemos
dicho que esto es sólo relativamente cierto, pues este nuevo código no sale de la nada ni es
una ruptura total con el derecho que nos rige hasta hoy. En realidad muchas instituciones
tienen cambios sólo cosméticos, y donde las soluciones son nuevas o distintas resulta que ellas
ya han sido propiciadas por la doctrina y muchas veces recogidas por la jurisprudencia. Con lo
cual las grandes obras como las de Spota, Borda, Llambías, seguirán teniendo utilidad y lo
mismo la labor fecunda de la jurisprudencia en muchas áreas.
13. Un código o dos códigos: la unificación (parcial)Una cuestión de la
máxima importancia es la de la unificación de los códigos civil y comercial. Hemos expresado
nuestra opinión en favor de la unificación antes de ahora y es un criterio que tiene el respaldo
de una larga tradición doctrinaria. De allí que la reforma de la Constitución en 1994
incorporara expresamente la posibilidad de tal unificación en el inc. 12 del art. [Link] bien;
esa unificación es necesariamente parcial. Se incorporan algunas leyes al cuerpo del Código
pero muchos microsistemas legislativos subsisten; en particular en el área de lo que sería el
derecho comercial perviven la Ley de Sociedades, de Concursos, de Seguros, la Ley General de
Navegación, la Ley de Transporte Multimodal, la Ley de Tarjeta de Crédito, el Código
Aeronáutico y muchas [Link] se compadece con el rol que hoy se reconoce a los códigos y
al que hemos aludido supra, esto es, no pretenden comprender "todo" el derecho ni ser
perennes. Los códigos son el reservorio de los conceptos generales que al relacionarse con los
microsistemas los hace comprensibles. Es, como decía el jurista Giorgio Cian, el tejido
conectivo de la legislación.
14. El método: La "parte general"El CCyC contiene un Título Preliminar
y a partir de allí se divide en Libros que son: Libro Primero: Parte General; Libro Segundo:
Relaciones de Familia; Libro Tercero: Derechos personales; Libro Cuarto: Derechos Reales;
Libro Quinto: Transmisión de Derechos por Causa de Muerte; Libro Sexto: Disposiciones
comunes a los derechos personales y reales. Comprende en total 2671 artí[Link] de las
cuestiones metodológicas que destaca al CCyC es la existencia del Título Preliminar, al que ya
nos hemos referido en los Capítulos precedentes; y un Libro Primero que contiene la Parte
[Link] inclusión de una Parte General no es uniformemente seguida en el derecho
comparado, pero sí fue propuesta por el Proyecto de 1998. Se justificó aquella decisión de
método en el hecho de que en la Argentina los planes de estudio contemplan la Parte General
como el primer curso de derecho civil, y las obras tradicionales de derecho civil comienzan por
la parte general. De modo que todos los abogados están familiarizados con la idea de que hay
ciertas normas que son de aplicación a todo el Có[Link] además es preciso señalar que
cada Libro —y en ocasiones los Títulos en que se dividen los Libros— del Código contiene una
"parte general". Por ejemplo, hay una parte general de obligaciones y una parte general de
contratos. Ello facilita la exposición de las normas particulares y permite reducir
significativamente el número de [Link] lo que desde el punto de vista del método, el
CCyC no merece reproches.
15. Significación del nuevo CódigoLa renovación de la legislación de
derecho privado era necesaria. El Código sancionado responde a criterios generalmente
aceptados por la doctrina y avalados muchas veces por la jurisprudencia ya imperante. La
adecuación del derecho civil y comercial al derecho supranacional de los derechos humanos y
—por supuesto— a la Constitución Nacional, como lo hace el Código nuevo es un avance
[Link] coincidirse con alguno de los autores del anteproyecto que señala que el
Código va de lo conservador en materia patrimonial a lo innovador en derecho de familia
donde sin duda aparece una marcada "contractualización".De todos modos, como ha sido
destacado recientemente en materia de contratos se incorporan soluciones que, aunque
anticipadas muchas veces por la doctrina y la jurisprudencia, no dejan de ser novedosas. Y el
régimen de la responsabilidad civil se ajusta a la intensa labor de la doctrina y la creatividad de
la jurisprudencia, desarrolladas en particular a partir de la reforma de [Link] cierto que en
materia de personas y familia algunas reformas son altamente controversiales y han generado
idas y vueltas. Así la cuestión del comienzo de la existencia de la persona, que veremos en
detalle más adelante, la gestación por otro, las uniones convivenciales, etc., dan lugar a serios
[Link] por otro lado, es absolutamente comprensible que la doctrina comparta algunas
soluciones y cuestione otras, pero no puede ponerse en duda que la sanción de este nuevo
Código Civil y Comercial constituye un avance significativo del derecho privado legislado. Él
aporta una mejora significativa a la juridicidad argentina. Y me permito reproducir una vez más
—pues lo he hecho en varias oportunidades antes de ahora— lo que decía el académico Julio
Olivera: "Puesto que la justicia, función esencial del derecho, es desde el punto de vista
económico un bien público... la tasa de crecimiento económico de un país depende
positivamente de su grado de juridicidad. Por lo tanto, dado que en una economía global los
recursos se mueven desde los países de crecimiento lento hacia los países de crecimiento
rápido, podemos inferir que en un contexto de globalización, a igualdad de las demás variables
que regulan la tasa de crecimiento económico, los recursos se desplazan de los países de baja
juridicidad a los países de alta juridicidad".Pero para que realmente la Argentina sea un país de
alta juridicidad, es necesario mucho más que un nuevo Código Civil y Comercial. Es preciso
asegurar el derecho de propiedad en sus diversas manifestaciones: eficacia de los contratos,
cumplimiento de las sentencias contra el Estado, expropiaciones en las que realmente la
indemnización justa se paga previamente. Es preciso garantizar el acceso a la justicia, lo que
supone no sólo que los ciudadanos puedan recurrir a un tribunal para reclamar por sus
derechos, sino también que tengan a su disposición los medios idóneos para asegurar el
resultado de la sentencia cualquiera sea del demandado. Y por sobre todas las cosas, es
imprescindible respetar la independencia del Poder Judicial porque sin ella todo el bello
edificio del Derecho será sólo una pila de escombros que nos recordará la impotencia de la ley
frente a los abusos del poder.