án ellos oyentes.
|
Los ¡ombres muy intelectuales tampoco
hacen buenos jefes de gobierno, aunque parecie ES
que debería ser todo lo contrario.
La causa está en que un intelectual no
necesariamente un hombre de acción; y para so a]
un país, su gente, sus diversos grupos de presión, se
necesita actuar, escoger, en una palabra, hacer política.
Por eso es que en los paises más desarrollados de
Europa y América, son los políticos los que ocupan
los cargos claves del gobierno y no los escritores,
los científicos, los industriales, los empresarios o los
profesores universitarios.
"Para motivar hay que saber “tocar el botón”
de las emociones de la gente, no solamente apelar
fríamente a su capacidad de razonar lógicamente.
Esto también supone que para motivar, hay que
revelar la personalidad, mostrarse con sinceridad.
El orador debe ser su personalidad. No debe pretender
ser algo diferente, sino él mismo y revelarse
sinceramente delante del público. Al hablar, no
menos que al escribir, sigue siendo verdad que “el
estilo es el hombre”.
LA MENTE CONSCIENTE Y ELA
SUBCONSCIENTE
La existencia del subconsciente parece haber
sido descubierta siglos atrás. La primera referencia
76 d
escrita sobre la mente subconsciente fue hecha por
Demócrito, y data desde 400 años antes de Cristo,
estableciendo “Mucho es perceptible, que no es
percibido por nosotros -.
En otras palabras, hay cosas que nuestra
mente percibe y no nos damos cuenta de ello
conscientemente. )
Platón también trato este asunto en su diálogo
Timeo. Aristóteles lo discutió especificamente en
su obra “Parva Naturalia”, de hace más de dos mil
años. Mil seiscientos años después el filósofo
Montaigne se refirió a la percepción inconsciente en
una obra suya en 1580. Leibniz, hacia 1698, añadió:
“Hay un sinnúmero de percepciones, poco notables,
que no son lo suficientemente distinguibles para ser
percibidas o recordadas, pero que llegan a ser
conocidas a través de ciertas consecuencias”. Como
ejemplo, él presenta en sus "Nuevos ensayos sobre
el entendimiento humano”, el siguiente: “... Y para
juzgar aún mejor las percepciones diminutas que no
podemos distinguir en el conjunto, se me antoja hacer
uso del ejemplo del rugido o del ruido del mar cuando
choca con la orilla. Para entender este ruido al
producirse sería necesario oír las partes que componen
el todo, esto es, el ruido de cada ola, aunque cada
uno de estos pequeños ruidos no serían notados si la
ola que los genera estuviera aislada. Porque debe
ser que nosotros somos afectados un poco por el
¿pelento de esta ola y tenemos alguna percepción
de ES Ano de esos ruidos, por pequeños que sean;
o ona, no tendríamos la de cien mil olas,
que cien mil nadas no pueden hacer algo”.
77
y»
A fimes del siglo diecinueve y principios del
veinte. Sigmund Freud y Su escuela psicoanaliaa
exploraron nuevos conceptos Y elaboraron teorías
sobre el consciente y el subconsciente.
En nuestra época actual, el estudio de la
percepción subconsciente, o PERCEPCION
SUBLIMINAL como se le conoce (del latín sub,
debajo y limen, límite, umbral) hizo su explosiva
entrada pública en los Estados Unidos en 1958 en la
publicación del Libro THE HIDDEN
PERSUADERS (Los Persuasivos Ocultos), de la
casa editorial Vance Packard?s Books, cuyos autores
Ernest Dichter y Louis Cheskin, no recibieron
precisamente el aplauso del público por esa:
contribución científica, pues atacaban la manipulación
de audiencias masivas acostumbradas a no poner en
tela de juicio a los medios de comunicación por ellos
preferidos.
Pero la prueba de que el ser humano puede
ser movido a actuar sin estar consciente de ello fue
dada en 1957 cuando el investigador de mercados,
Jame Vicary, hizo una demostración pública de su |
aparato llamado el TACHISTOSCOPE. Era esta
una máquina que proyectaba sobre una pantalla
mensajes que solamente eran detectables por el
subconsciente.
El «“tachistoscope” consistía simplemente en un
proyector de cine, el cual, gracias a la alta precisión
de la tecnología moderna, tenía un obturador capaz
de abrir y cerrar el lente cada cinco segundos durante
una tres mil milésima de segundo, y al cual también
se le podían variar las velocidades para obtener
efectos diferentes.
Análogamente, nuestro cerebro es como la
película que usa una cámara fotográfica, es decir,
que lo que está directamente enfrente del lente de la
cámara queda “impreso” en el rollo fotográfico
cuando el lente se abre al apretar el disparador para
tomar la foto. Si usted envía un mensaje al cerebro
a través del ojo humano —que funciona como una
cámara, o mejor dicho, las cámaras funcionan como
el ojo humano- a una velocidad de tres mil milésimas
de segundo, este mensaje va a llegar al cerebro tan
rápidamente que usted jamás tendría tiempo de darse
cuenta conscientemente de lo que pasó; pero su
cerebro de todos modos recibirá el mensaje.
Llegar al cerebro es lo que le interesa al
mensaje subliminal, plantarlo allí, y dejarlo sin que
usted lo haya notado.
¿Qué le parece? Impresionante ¿no es cierto”?
Pues espere algo más: El “tachistoscope” es ya una
máquina obsoleta. Ahora se utilizan proyectores
basados en “intensidad de luz”. Los relámpagos del
A tenían el inconveniente de ser
e con un osciloscopio porque rompian
ntemente el patrón continuo del color.
o la inducción subliminal no emplea
e aparatos mecánicos que llevan mensajes
das 79
nn .
al cerebro « s del ojo, sino que también existen
q HA
medios subaudibles.
|
Usted probablemente sabe de la existencia |
o
o
.
|
de unos silbatos para perros que al oido humano Son
completamente inaccesibles. En pruebas qe
laboratorio he podido ver que aplicando una fuerte
infusión de aire a la boquilla del silbato, éste rompe
piezas de cristal con la intensidad de su sonido: Un
sonido que el oido humano no puede detectar , pero
que está ahí.
El umbral auditivo consciente del ser humano
puede ser “violado” subliminalmente empleando
para ello tecnología inédita. La industria de los
“discos en Estados Unidos descubrió cómo hacer esto
hace muchos años y graba sonidos un poco por
“debajo del umbral auditivo: Al aumentar el volumen
del disco, estos sonidos cobran vida y producen una
mi yor riqueza musical; pero obligan al oyente a
escuchar la música a volúmenes que adquieren un
bin e “escandaloso. ¿No ha notado usted que la gente
wen de hoy escucha la música, especialmente la
sica norteamericana, a un volumen que antes
1 hubiera aceptado? No es culpa de los modernos
os de sonido, no es que las costumbres de la
yan cambiado, son los discos y casetes que
echos en forma diferente.
Usted se preguntará ¿y que ganan con eso
as de discos? ¿Es acaso que sienten placer |
rda a la gente, como de hecho ha venido
Estados Unidos? Recuerde que el
histoscope” fue un investigador de
esto de la comunicación subliminal
tiene una razón comercial -en los países libres; en
los OLFOS, donde también se utiliza, se hace con fines
de manipulación totalitaria estatal-. El Propósito
comercial del disco con sonidos subaudibles o
subliminales es el de segmentar mercados. El ruido
extremo aísla tanto como el silencio extremo en una
biblioteca.
En la comunicación impresa se ha
descubierto que el ojo humano es capaz de transmitir
al cerebro sensaciones táctiles sin que se emplee
para ello el sentido del tacto.: O sea, que mediante
el sentido de la vista se puede activar la región del
cerebro que controla las sensaciones que produce el
contacto físico. Los expertos más notorios en este
arte que se llama en inglés SYNESTHESILA son los
editores de la revista ““Playboy”.2
Mediante el uso de técnicas especiales en el
retoque de fotografías a todo color, lo que el cerebro
registra cuando el ojo se posa sobre una foto
aparentemente artística de una mujer NO ES la
sensación que produce mirar ¡SINO TOCAR!.
Los descubrimientos realizados sobre la
maravillosa naturaleza humana y su increíble poder
de percepción dejan al no iniciado boquiabierto.
El comunicador profesional norteamericano
que se considera “al día” en las técnicas de la
comunicación juzga el concepto tradicional de los
cinco sentidos como obsoleto. Actualmente, en los
Estados Unidos, en la comunicación, sea ésta impresa
o electrónica, se trabaja bajo el entendimiento de
Key, Bryan Wilson, op. cit.
S1
que el ser humano tiene hasta treinta Y Siete sen
. - - S
inputs (entradas sensoriales) mediante las RARE
. S
hombre puede ser movido a actuar. o
Marshal McLuhan, exdirector del Cent
E to
para Cultura y Tecnología de la Universidad d
Toronto, Canadá, y conocido ex profesor de ñ
Universidad de Fordham, recientemente fallecido
expresó: “La publicidad es una píldora subliminal
diseñada para darle un masaje al subconsciente”
En toda la publicidad que se hace en los
Estados Unidos no es lo que uno conscientemente
mira lo que motiva a comprar, sino lo que estimula
subconscientemente.
Los pueblos del mundo tienen diferentes
costumbres, distintos hábitos y hasta sus procesos
mentales varían; pero todos tienen algo en común:
Las emociones básicas del corazón humano.
Esta somera referencia a la comunicación
subliminal nos sirve cuando hablamos en público,
para recordar que no son sólo las palabras lo que
cuenta SINO ABSOLUTAMENTE TODO LO QUE
HAGAMOS, porque hasta los detalles más
insignificantes están entrando al sistema nervioso
de los oyentes y provocando una reacción hacia el
orador.
32