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SANSÓN

La obra presenta la historia de Sansón, un joven fuerte cuya fuerza proviene de su fe en Dios y su promesa de no cortarse el pelo. A lo largo de la narración, se introduce a Dalila, quien, al ganar la confianza de Sansón, lo traiciona cortándole el pelo, lo que le hace perder su fuerza. El relato enfatiza la importancia de cumplir las promesas y la verdadera fuente de la fuerza, que radica en la confianza en Dios.
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SANSÓN

La obra presenta la historia de Sansón, un joven fuerte cuya fuerza proviene de su fe en Dios y su promesa de no cortarse el pelo. A lo largo de la narración, se introduce a Dalila, quien, al ganar la confianza de Sansón, lo traiciona cortándole el pelo, lo que le hace perder su fuerza. El relato enfatiza la importancia de cumplir las promesas y la verdadera fuente de la fuerza, que radica en la confianza en Dios.
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SANSÓN

(se abre el telón y en el medio aparece una marioneta que parece una viejecita)

DOÑA CRONOLOGÍA: ¡Hola, niños! (espera respuesta) Me llamo doña


Cronología (mira a los niños). Veo caras muy raras. ¿Es que no tenéis
ninguna amiga que se llame como yo? (espera respuesta) Pues es una
pena, porque me nombre es muy importante, ¿sabéis qué quiere
decir mi nombre? (espera respuesta) La que cuenta el tiempo, ¡cómo los
cronómetros! Pero además de contar el tiempo, cuento las historias
que pasan (espera un poco). Y sé muchas historias, ¿queréis que os cuente
una? (espera respuesta) En la tierra de Jesús, hace muchos, muchísimos
años... (y se va escondiendo por un lateral, mientras que por el otro lado aparece otra marioneta vestida
de chico con el pelo muy largo) vivía un joven muy fuerte...

SANSÓN: ¡Hola! Soy Sansón. ¿Habéis visto qué pelo tan largo tengo?
(espera respuesta) En mi época la moda era llevarlo largo, y por lo que veo
(mira a los niños) vuestra moda es llevarlo corto. De todas formas, moda
o no moda, no me puedo cortar el pelo, ¿queréis saber por qué?
(espera respuesta mientras en ese momento sale por un lateral un león. Sansón no
se da cuenta porque está mirando a los niños).

LEÓN: (voz baja). A este me lo meriendo yo en un periquete.

SANSÓN: (sin ver al león) ¿Por qué no me contestáis? (lo ve) ¡Andá! ¡Un
león! ¿Os está asustando? (espera respuesta) ¡Ahora verás, bestia!
(pelean y el león se marcha llorando) ¡Gatitos a mí! ¿Qué os ha parecido?
¿Soy fuerte o no? (espera respuesta) Lo soy, porque Dios quiere que lo sea.
Miradme bien, no soy precisamente “Míster Musculitos”. No hacen
falta. Dios nos da a cada uno la fuerza de modo diferente. ¿Sabéis
donde está mi fuerza? (espera respuesta) No, no os lo puedo decir, porque
se lo he prometido a Dios (corre hacia un lado del escenario y mira). ¡Uy!
Con tanta charla me estaba despistando. Me voy que vienen los
filisteos.

(sale Sansón y vuelve a entrar doña Cronología)

DOÑA CRONOLOGÍA: ¿Os gusta Sansón? ¿Habéis visto que fuerte es?
(espera respuesta) Me imagino que ya sabéis porque le ha prometido a Dios
que no se cortaría el pelo. (espera respuesta) Sí, Dios le ha dicho que su
fuerza está en el pelo, y si se lo corta, perderá la fuerza. ¿Qué? ¿No os
lo creéis? (espera respuesta) ¿No creéis que en el pelo esté la fuerza? (espera
respuesta) La verdad es que la fuerza de Sansón está en su confianza en
Dios. Si Sansón confía en Dios y cumple lo que promete, Dios siempre
le dará fuerza. Los filisteos no creen en Dios y siempre se están
metiendo con el pobre Sansón y riéndose de él, pero para que Sansón
no se avergüence de creer y confiar en Dios, Dios le ha dado fuerza.
La fuerza está en nosotros. Mirad, ahora, Sansón ha encontrado una
quijada de burro y con ella golpea a los filisteos (se oyen gritos de pelea,
doña Cronología se marcha y surgen muchas marionetas dando vueltas y detrás de
ellas, Sansón).

SANSÓN: Toma. Toma y toma (dice mientras los va golpeando. Se van


quedando amontonados en un lateral del escenario –la cabeza tumbada hacia
afuera y el cuerpo dentro- y Sansón sale por donde había entrado).

JEFE FILISTEO: (se levanta) Menuda tunda nos ha dado. Vamos levantaos (y
mira a los niños) ¿Y vosotros qué miráis? (espera respuesta) ¿No seréis
amigos de ese tonto de Sansón, verdad?

UN FILISTEO: ¡Ay, jefe! ¡Qué dolor de cabeza! ¡Qué paliza nos ha


dado!

JEFE FILISTEO: Hay que buscar una manera de darle su merecido. A


ver, niños, ¿vosotros lo sabéis? (espera respuesta)

UN FILISTEO: Pero, jefe, ¿cómo lo van a saber si son sólo niños? Y


Sansón es muy fuerte. (espera respuesta)

OTRO FILISTEO. Eso, jefe, Sansón es muy fuerte. Y si no, acordaos


cuando cerramos las puertas de la ciudad para no dejarle salir y así
apresarle y poder darle su merecido y ¿qué hizo? (mira a los niños) ¿Eh?
¿Qué hizo? (vuelve a mirar a los niños) ¡Las arrancó y se las llevó al
campo y allí las tiró! Que luego tuvimos nosotros que construir otras.

JEFE FILISTEO: Bueno algo hay que pensar.

(entra una marioneta chica también filistea)

DALILA: ¡Hola! ¿Os puedo ayudar?

JEFE FILISTEO: No le contéis nada. Las chicas son tontas. Vámonos.

(salen del escenario y se queda sola Dalila)

DALILA: ¿Os parece bien que no me acepten? (espera respuesta) Bueno,


primeramente, hola, chicos. Yo soy Dalila. También soy filistea (espera
respuesta) Pero ¿qué os pasa, niños? (espera respuesta) No os gusto porque soy
filistea, a mí tampoco me gusta Sansón porque no lo es (se pasea por
el escenario). La verdad es que no me ha hecho nada. Los malos son
estos filisteos que no me dejan jugar con ellos.

(se pone a llorar y en ese momento entra Sansón)

SANSÓN: ¡Hola! ¿Quién eres?

DALILA: ¡Hola! Me llamo Dalila. Los filisteos no quieren jugar conmigo,


¿y tú?
SANSÓN: Yo sí. Todos deberíamos jugar juntos.

(salen jugando al PILLA-PILLA)

DOÑA CRONOLOGÍA: ¡Hola, niños! ¿Os está gustando la historia de


Sansón? (espera respuesta) Pues bien, Sansón y Dalila se han hecho muy
buenos amigos. Tan buenos amigos, que Sansón confía tanto en ella
como en Dios. ¿Eso está bien? (espera respuesta) Pues no. Porque si
Sansón hizo a Dios la promesa de que nunca diría dónde estaba su
fuerza. Tiene que cumplir su promesa. Para eso están las promesas
para cumplirlas. Mirad lo que pasó.

(doña Cronología sale y entran corriendo Sansón y Dalila)

SANSÓN: Dalila, ya estoy cansado de tanto jugar al pilla-pilla.


Descansemos un poco. Me dormiré aquí un ratito.

DALILA: (se acerca a él) Pues sí que se ha quedado dormido. ¡Está como
un tronco! ¿Sabéis, niños?, Sansón me ha dicho por qué tiene tanta
fuerza. ¿Vosotros lo sabéis? (espera respuesta) Dice que se la ha dado
Dios y que está en el pelo. Es un mentiroso, (espera respuesta) ¿no?
(espera respuesta) Sí lo es, porque en el pelo no está la fuerza, y eso de
Dios debe ser una tontería. Ya sé, le voy a cortar el pelo. A ver si es
verdad. No chilléis que lo vais a despertar (sale y vuelve con unas tijeras. Al
rato le ha cortado el pelo). Voy a guardar las tijeras y a traer una escoba.
¡Hay que ver cómo se ha puesto el suelo de pelos! ¡Pues si que tenía
pelo!

(sale y entran los filisteos)

JEFE FILISTEO: Mirad, ahí está Sansón.

UN FILISTEO: Pues vámonos no se vaya a despertar y vea.

JEFE FILISTEO: Eres un cobarde.

SANSÓN: ¿Qué gritos son esos? Con el sueño que tengo (mira) Hola,
filisteos, como no os marchéis de aquí os voy a dar una paliza (va coger
un palo y se le cae). ¡Uy! Se me ha caído. ¿Qué habrá pasado? (mira a los
niños) ¿Qué decís, niños? (espera respuesta) ¡Mi pelo! ¡No tengo pelo!
Adiós a mi fuerza.

JEFE FILISTEO: ¿Qué ha dicho?

UN FILISTEO: Que no tiene fuerza, jefe. ¿Le zurramos?

(todos los filisteos rodean a Sansón, le comienzan a pegar y se lo llevan del


escenario. Entra Dalila con la escoba)

DALILA: ¿Y Sansón? ¿Dónde está Sansón? (sale corriendo)


DOÑA CRONOLOGÍA: Y así termina nuestra historia. Ahora lo que
tenéis que hacer es buscar en la Biblia el Antiguo Testamento, en el
libro de los Jueces, ahí encontraréis la historia de Sansón, y además
muchas otras...

María del Pilar González López

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