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Final Lubricación

Los aditivos químicos en lubricantes mejoran sus propiedades y rendimiento, incluyendo mejoradores de viscosidad, inhibidores de oxidación y detergentes. Los aceites lubricantes se utilizan en diversas aplicaciones como compresores, sistemas hidráulicos y motores diésel, cada uno con requisitos específicos de aditivos y viscosidad. La elección del lubricante adecuado es crucial para maximizar la eficiencia y la vida útil del equipo, considerando factores como temperatura, presión y condiciones de operación.

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Final Lubricación

Los aditivos químicos en lubricantes mejoran sus propiedades y rendimiento, incluyendo mejoradores de viscosidad, inhibidores de oxidación y detergentes. Los aceites lubricantes se utilizan en diversas aplicaciones como compresores, sistemas hidráulicos y motores diésel, cada uno con requisitos específicos de aditivos y viscosidad. La elección del lubricante adecuado es crucial para maximizar la eficiencia y la vida útil del equipo, considerando factores como temperatura, presión y condiciones de operación.

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ADITIVOS QUÍMICOS EN

LUBRICANTES
Integrantes:
➢ LIBERATO CASTILLO EDUAR GOMER 13130183
➢SANCHEZ ORTIZ CARLOS ANDRÉS 14130181
➢HIDALGO MORY BRIAN JESÚS 15130193
ADITIVOS QUÍMICOS EN
LUBRICANTES
Los aditivos son compuestos químicos destinados a mejorar o impartir nuevas propiedades
de un lubricante para aumentar su rendimiento, su vida o utilización.
Mejoradores del índice de viscosidad
Inhibidores de Oxidación
Detergentes
Agentes alcalinos
Dispersantes
Agentes Antidesgaste
Aplicación de los aditivos
ACEITE PARA COMPRESORAS:

➢Aceites sintéticos para compresores de aire, especialmente compresores


giratorios, de álabe y de tornillo portátiles y estacionarios. Ofrecen una larga
vida del lubricante y la máxima eficiencia del compresor en condiciones de
alta temperatura.
➢El aceite para compresor de aire es un componente crítico para mantener
una instalación de aire comprimido en buen estado. Una de sus funciones
principales es actuar como refrigerante, eliminando el calor generado
durante el proceso de compresión.
ACEITES HIDRÁULICOS

➢El aceite hidráulico cumple muchas funciones dentro del delicado funcionamiento de un
sistema hidráulico, de transmisión o de mandos finales bien diseñado y balanceado. Sus
diversas características le permiten funcionar como un medio para transferir el calor, una
forma de transmitir la potencia y hasta contribuir con la lubricación del sistema y las piezas
móviles previniendo su desgaste.

Aceites sintéticos

➢Vienen a ser una cadena de moléculas creada por el hombre, la cual ha sido diseñada a partir de
procesos químicos en laboratorios especialmente para proveer una excelente estabilidad de fluidez,
lubricación y otras características que mejoran el desempeño. Estos son una gran elección cuando se
trabaja con temperaturas altas o bajas y se requiere una presión alta.
ACEITE PARA TURBINAS

Para aumentar la productividad y eficiencia de toda central eléctrica a través del programa de lubricación, es
clave que el aceite para turbinas de gas se mantenga limpio y seco. Si no es así, se arriesga a costosas
reparaciones y periodos de inactividad en la central. Hay que tener en cuenta que estos tipos de aceites están
sujetos a varias condiciones. Tal es el caso del calor extremo, humedad, contaminación con tierra, aire
atrapado y partículas de desgaste que degradan y provocan cambios moleculares irreversibles. Entonces,
¿Cuánto durará mi aceite para turbina a gas? Es una pregunta que muchas veces tiene una respuesta simple:
depende.
Según la experiencia de algunos proveedores se estima que el aceite para turbinas de gas tiene una duración
entre 5 y 15 años. Pero, aquí no se toma en cuenta todas las variables que intervienen en la vida del aceite.
Tal es el caso de la presencia de agua, la temperatura de operación, las prácticas de mantenimiento, la
calidad del lubricante, entre otras. Todas estas variables tendrán un impacto importante en la ampliación o
reducción del intervalo de vida en servicio del lubricante. Así que a continuación ofrecemos algunas de las
características de desempeño de un aceite para turbinas de gas que ofrecerá una larga vida reduciendo los
problemas en servicio
Propiedades Físicas y Químicas

Los aceites para turbinas de gas, hidráulica o vapor, pertenecen a la familia conocida como aceites R&O
(aceites inhibidos contra la herrumbre y corrosión). La severidad en las operaciones de la turbina, como es el
ciclo de trabajo, la temperatura de operación, la contaminación, sumado a las prácticas de mantenimiento,
imponen retos al lubricante. Hay que saber que el volumen de aceite fluctúa entre 1,000 y 50,000 litros, siendo
incentivo importante desde el punto de vista económico para buscar alargar la vida útil del aceite. Por otra
parte, para reducir las tasas de reposición de aceite (generalmente en el orden de 5% anual) se necesita contar
con lubricantes de alta calidad y desempeño. Cuando en la turbina no existen problemas significativos de
contaminación, la vida del aceite principalmente dependerá de su estabilidad a la oxidación. Esta característica
puede alterarse por el calor, aire, agua y la contaminación con partículas metálicas.
Hay que considerar que en el lubricante están presentes algunos aditivos que protegen al aceite contra la
oxidación. Es el caso de los antioxidante e inhibidores de herrumbre y corrosión. Por su parte, la turbina cuenta
también con medios físicos que ayudan a este mismo objetivo, como son los filtros de aceite, sistemas de
remoción de agua y enfriadores. Otro dato: los aceites para turbinas permiten que el agua y las partículas se
separen y se asienten en el tanque. Alli pueden removerse por medio de las válvulas de drenado y por sistemas
de filtración externa, tipo riñón, a lo largo de su operación
Características de desempeño recomendadas

En la mayoría de las turbinas de gas, la causa principal de la falla del aceite es la alta
temperatura de operación. De tal forma que la demanda de turbinas de gas con mayor
eficiencia y las temperaturas sumamente altas son el principal incentivo para usar
lubricantes con mayor resistencia a la temperatura. Se debe considerar que las
temperaturas en los cojinetes de las turbinas de gas fluctúan entre 71°C y 121°C (160°F
a 250°F). Y se espera que en las turbinas de nueva fabricación sean aún mayores. Otro
dato a considerar es que conforme se fabrican turbinas de gas de nueva generación, los
cambios en los ciclos de operación traen consigo también nuevas exigencias a los
lubricantes.

De tal modo que al alcanzar mayores temperaturas de operación en los rodamientos


aumentaron las fallas de los sistemas hidráulicos que retardaban el arranque. Para
solucionar este problema, ahora existen aceites hidrofraccionados (Grupo II), alargando
al mismo tiempo la vida útil de estos lubricantes. De este modo se alcanza hasta 5 años
de vida en aplicaciones de turbinas de gas cuando antes los lubricantes minerales
solamente duraban 2 años
Turbinas de gas aero-derivadas

Este tipo de turbinas exigen aceites con una elevada estabilidad a la oxidación. Por eso se debe
considerar que en este tipo de turbinas el aceite está en contacto directo con las superficies
metálicas. Es allí donde las temperaturas fluctúan entre 204°C y 315°C (400°F a 600°F), y la
temperatura del aceite en el tanque está entre 71°C a 121°C (160°F a 250°F). De tal modo que el
aceite en estas turbinas debe lubricar y enfriar las superficies, transfiriendo el calor al aceite que
reposa en el tanque. A ello se suma que cuando operan de manera cíclica, el estrés térmico y
oxidativo es más alto, lo que exige lubricantes con mayor estabilidad térmica y oxidativa. Entonces,
si los aceites minerales estándar (Grupo I y II) no superan estas exigencias se debe emplear
lubricantes sintéticos de alta pureza. También se puede aplicar una tasa de relleno de 0.6 litros por
hora para ayudar a rejuvenecer el aceite en el sistema. Hay que saber también que los lubricantes
para este tipo de turbinas de gas tienen una viscosidad de apenas 5 cSt a 100°C. Allí, los rotores giran
a una velocidad entre 8,000 y 20,000 rpm y utilizan rodamientos en lugar de cojinetes. Entonces, la
capacidad de los tanques es de apenas 200 litros en promedio.
Especificaciones de aceites para turbinas de gas

Los aceites para turbinas son producto de la mezcla de aceites altamente refinados o
hidroprocesados, y algunos sintéticos con viscosidad ISO VG 32, 46 o 68. Por eso que los
fabricantes desarrollaron aceites que cumplan con las demandas de las turbinas en diversas
aplicaciones. Algunos fabricantes de turbinas dejaron de especificar alguna marca de lubricante en
particular ante los constantes cambios en la tecnología de sus turbinas y en la formulación de los
lubricantes. Algunos OEMs (Original Equipment Manufacturer o fabricante de equipos originales)
recomiendan ciertos lubricantes que cumplan con criterios de prueba y el nivel de desempeño
esperado. Hasta llegan a estipular que aun cuando el lubricante no cumpla con todos los valores
recomendados, deben utilizarse. Generalmente, los fabricantes de turbinas y lubricantes concuerdan
que un aceite que supere satisfactoriamente el desempeño esperado bajo ciertas condiciones
específicas de operación, es un lubricante de buen desempeño y de calidad. Y sin importar el tipo
de servicio de un aceite de turbina, la calidad del aceite base y los aditivos son el factor principal
de influencia en la vida útil esperada. En este sentido, los aceites básicos de alta calidad se
caracterizan por tener mayor porcentaje de moléculas saturadas y niveles más bajos de azufre y
nitrógeno. Allí, los aditivos utilizados deben evaluarse muy bien y que se mantengan bajo un estricto
control de calidad.
Aceites Lubricantes para Motor Diesel

Una de las preguntas más comunes que recibimos se refiere a la diferencia entre el aceite
lubricante para motores diésel y los motores a gasolina. En esencia son muy similares, sin
embargo, las exigencias pueden variar, así como el funcionamiento y situaciones para los
cuales fueron diseñados.

Es común encontrar aceites minerales para motores a diésel y hoy en día es más cada vez más
común encontrarlos con aditivos. Esto representa algunos beneficios que platicaremos más
adelante.
¿Por qué aceite mineral?

Los motores diésel se ven beneficiados de utilizar aceites de motor con base mineral. Un aceite mineral es un
derivado directo del petróleo, que es refinado en diferentes procesos para soportar un amplio rango de
temperaturas. En la mayoría de los casos, se les agregan aditivos y por lo tanto son conocidos como semi
sintéticos. El lubricante base sigue siendo mineral, mientras que el aditivo es sintético.

Los motores diésel de un tráiler normalmente recorren muchos más kilómetros que un auto convencional. Los
motores más viejos corren más riesgos y si su aceite fluye más rápidamente entre sus componentes, podría
sin duda resultar contraproducente.

Algunos metales pueden requerir de un aceite más pesado para recibir mejor protección, tomando en
cuenta las cantidades de kilómetros que recorren en un corto periodo de tiempo.

El aceite sintético puede ser la mejor opción en un largo plazo, sin embargo, en el corto el aceite mineral
será más económico, sin mencionar que es mucho más simple de encontrar en caso de requerir de él en
zonas remotas del recorrido.
Función del aceite en el motor a diésel

Las funciones que tiene un aceite lubricante en un motor diésel son esencialmente las mismas que en
cualquier otro motor:

Disminuir el coeficiente de fricción entre los componentes móviles y estáticos al interior del motor al
dejar una película que permite una interacción suave sin elevar la temperatura.
Limpiar cualquier impureza, pieza metálica o formación de lodo dentro del motor que pudiera
obstruir el libre funcionamiento de las partes del motor.
Mantener la temperatura del motor dentro de un rango que sea seguro para los componentes,
asistiendo al líquido anticongelante para que no existan daños o desgaste innecesario dentro del
motor.
Sin embargo, estas tareas resultan mucho más difíciles cuando nos referimos a vehículos
que están diseñados para llevar grandes cargas y por esta razón se diseñan con una
viscosidad mayor para soportar el esfuerzo.

Cuando estos vehículos llevan un buen rato funcionando, todo suele ser perfecto, estar a
temperatura y fluir sin problemas. Sin embargo, en presencia de bajas temperaturas, el
aceite padece un poco par llegar a proteger los componentes más alejados del
depósito, es ahí donde los aditivos asisten al aceite para proteger esos componentes.

Recuerda analizar a profundidad los beneficios de agregar un aceite sintético para


motor diésel antes de realizar el cambio. Ten en cuenta que con un buen aceite mineral
con aditivos estarás más que protegido.
Revise los 4 pasos para tomar la decisión ideal
Cualquiera que trabaje con mecánica y reparación automotriz ya sabe que la mayoría de los
manuales de vehículos tienen una indicación de lubricante específico para cada motor. Esto se
debe a que los fabricantes de automóviles a menudo realizan miles de pruebas para encontrar
el lubricante ideal para un determinado automóvil. Sin embargo, incluso entre las marcas
indicadas es importante hacer una selección acertada, por eso hemos reunido en este artículo los
cuatro pilares de un buen lubricante para motores diésel. Revise:

Composición
Primera y más absoluta regla para los motores diésel: un buen aceite lubricante debe contener, en su
composición, los aditivos adecuados para asegurar el máximo rendimiento en la aplicación y
durante el uso del vehículo. Por lo tanto, considere los aceites que contienen efectos anticorrosivos,
antioxidantes, antidesgaste, antiespumantes y mejoradores de la viscosidad. ¡Estos aditivos marcarán
la diferencia en el rendimiento diario!

Viscosidad
Otra particularidad de los motores diésel que influye en la elección del aceite ideal es el tiempo que
tarda en llegar a todos los lugares que necesitan lubricación en el momento del arranque del motor; en los
motores diésel, este proceso debe ser más rápido que en otros. En este sentido, la alta viscosidad es
extremadamente importante y, por lo tanto, se deben preferir los ¡lubricantes de viscosidad múltiple en el
taller!
Tipo
El tipo de aceite utilizado en el motor también juega un papel importante a la hora de elegir el
producto. Generalmente se dividen en aceites sintéticos, aceites minerales y aceites
semisintéticos. El mineral es uno de los más adecuados para motores diésel, aunque requiere
cambios más constantes. Para aquellos que desean un intervalo más largo entre renovaciones,
los aceites sintéticos son buenas opciones, ¡siempre que estén asociados con combustibles de
calidad!
ACEITES PARA BOMBAS HIDRÁULICAS
¿Qué es el aceite hidráulico?
Los aceites hidráulicos son lubricantes elaborados a partir de una base que, por lo
general, es mineral y una serie de aditivos convirtiéndolo en el aceite apropiado
según la tarea, las condiciones y el ámbito en cual se van a desempeñar.
Su principal función es transmitir la energía hidráulica que se genera dentro de un
motor (bomba) al resto de los componentes del sistema hidráulico. Transforman,
transmiten y controlan el esfuerzo mecánico dependiendo de la variación de
presión o de flujo.
Además de su función principal, cumple con las tareas de la mayoría de los
lubricantes: disipan el calor, brindan protección anticorrosiva, lubrican, enfrían y
limpian las partes del sistema hidráulico.
Son empleados en sistemas hidráulicos industriales y maquinaria pesada que
requieren este tipo de lubricantes en sus sistemas.
¿Cómo elegir el aceite hidráulico ideal?
Para realizar la correcta elección de estos lubricantes, debemos tener en cuenta una
serie de factores, por ejemplo, el tipo de sistema en que va a trabajar, el ambiente, la
viscosidad, la temperatura y por supuesto, las indicaciones del manual.
Contrario a lo que se cree, que un sistema hidráulico trabaje con un lubricante en
específico no significa que sea el más apropiado. Hay que evaluar las condiciones
de trabajo a las que se va a someter.
Adicional a esto, hay que revisar la presión y la temperatura en que opera el sistema.
Se debe tener en cuenta que el lubricante cumpla con esas especificaciones, ya que
estos soportan unas temperaturas mínimas y máximas de funcionamiento.
1.- Aceites sintéticos
Vienen a ser una cadena de moléculas creada por el hombre, la cual ha sido diseñada a partir de procesos
químicos en laboratorios especialmente para proveer una excelente estabilidad de fluidez, lubricación y
otras características que mejoran el desempeño. Estos son una gran elección cuando se trabaja con
temperaturas altas o bajas y se requiere una presión alta.
Es necesario notar que estos aceites pueden tener algunas desventajas, como un costo particularmente
elevado, cierto nivel de toxicidad y una potencial incompatibilidad con algunos materiales de sellado.
2.- Los fluidos de petróleo
Este aceite, también conocido como mineral, es mucho más común, el cual está fabricado en base a cierto
nivel de crudo destilado y refinado con el propósito de conseguir un mejor desempeño en la lubricación.
Con ese fin, se le añaden también algunos complementos como aditivos antidesgaste, inhibidores de
corrosión y oxidación y mejoradores del índice de viscosidad.
Son una gran alternativa de bajo costo para las opciones sintéticas que mencionamos en el segmento
anterior. En líneas generales, pueden ofrecer un desempeño muy similar cuando se incluyen ciertos
aditivos.
3.- Aceites a base de agua
Se trata del tipo de aceite menos común. Se utilizan mayormente en contextos en los que existe una alta
probabilidad de incidentes con fuego. Si bien te ofrecen una gran protección contra el fuego, sus
capacidades anti desgaste pueden no ser las mejores.
Por otra parte, los aceites a base de agua son algo más costosos que las opciones de petróleo, pero
resultan más accesibles que los sintéticos, por lo que obtienes un buen término medio.

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