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Anatomía y Sistemas de los Peces

Los peces utilizan branquias para el intercambio gaseoso, con estructuras filamentosas que maximizan la superficie para la absorción de oxígeno. Su sistema digestivo permite una amplia variedad de alimentación gracias a la evolución de mandíbulas, mientras que su sistema circulatorio es cerrado y consta de un corazón de cuatro partes. Además, los peces poseen un sistema nervioso y sensorial desarrollado, con capacidades para migrar entre aguas dulces y saladas, adaptándose a diferentes entornos a lo largo de su evolución.

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Anatomía y Sistemas de los Peces

Los peces utilizan branquias para el intercambio gaseoso, con estructuras filamentosas que maximizan la superficie para la absorción de oxígeno. Su sistema digestivo permite una amplia variedad de alimentación gracias a la evolución de mandíbulas, mientras que su sistema circulatorio es cerrado y consta de un corazón de cuatro partes. Además, los peces poseen un sistema nervioso y sensorial desarrollado, con capacidades para migrar entre aguas dulces y saladas, adaptándose a diferentes entornos a lo largo de su evolución.

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Sistema respiratorio

Vista posterior de las branquias del atún

Los peces realizan la mayor parte del intercambio gaseoso mediante el uso de
las branquias, que se encuentran hacia ambos lados de la faringe. Las branquias están
constituidas por estructuras filiformes denominadas filamentos branquiales. Cada uno de
estos filamentos contienen capilares, que permiten una gran superficie para el intercambio
de oxígeno y dióxido de carbono. Este intercambio se produce cuando el pez aspira agua,
que pasa a través de las branquias.

Hay peces, como los tiburones y las lampreas, que poseen no aberturas branquiales
múltiples. Sin embargo, la mayoría de los peces poseen branquias protegidas por una
cubierta ósea llamada opérculo.

Ser capaz de respirar directamente aire es resultado de la adaptación para peces que
habitan aguas poco profundas, donde sus niveles varían o donde la concentración de
oxígeno en el agua puede disminuir en ciertas épocas del año. Los mecanismos para ello
son variados. La delgada piel de las anguilas eléctricas les permiten cierto grado de
absorción de oxígeno. También pueden respirar aire al tragarlo directamente de la
superficie. Peces gato de las familias Loricariidae, Callichthyidae y Scoloplacidae son
capaces de absorber aire a través de su tracto digestivo.[5]

En el caso de los peces pulmonados y poliptéridos se han descrito pulmones similares a los
de los tetrápodos, por lo que deben subir a la superficie del agua a tragar aire fresco a
través de la boca para que sea pasado través de las branquias o filamentos branquiales.

Sistema digestivo
Vieja colorada (Sparisoma cretense) vomitando
comida digerida.

Si bien todas las especies de peces poseen boca, no todas han


desarrollado mandíbulas (ejemplo de esto son los agnatos). En el caso de las especies que
si desarrollaron mandíbulas, esto les permitió acceder a una variedad mucho más amplia
de alimentos, incluyendo las plantas y otros organismos.

En los peces, al ser la comida ingerida a través de la boca, es desglosada a través del tubo
[Link] tubo digestivo está dividido en cavidad oral, faringe, esófago, estómago e
intestino (esto puede variar según las especie y los hábitos alimenticios).[6] Órganos como
el hígado y el páncreas añaden enzimas digestivas. La absorción de nutrientes se realiza a
través del intestino.

Sistema locomotor

Anatomía externa de un osteíctio.


(1) - Opérculo, (2) - Línea lateral, (3) - Aleta dorsal, (4) - Aleta adiposa, (5) - Pedúnculo
caudal, (6) - Aleta caudal, (7) - Aleta anal, (8) - Fotóforo, (9) - Aleta pélvica, (10) - Aleta
pectoral

Con el fin de desplazarse de la mejor manera en el medio acuático (principalmente), los


peces han desarrollado una serie de aletas, con diferentes funciones, algunas de ellas son:

 Aletas dorsales: Ubicadas en la zona dorsal, su función principal es entregar


estabilidad y maniobrabilidad.

 Aleta caudal: Ubicada en la cola, su función es impulsar el nado.

 Aletas anales: Ubicadas ventrales al ano, su función es estabilizadora.


 Aletas pectorales: Ubicadas detrás de las branquias, su función principal es
estabilizar, aun cuando existen interesantes modificaciones de estas aletas (como
en el caso del pez volador).

 Aletas pélvicas o ventrales: Ventrales a las aletas pectorales.

Sistema circulatorio

Modelo didáctico del corazón de los peces

Esquema del aparato circulatorio de un pez

Los peces tienen un sistema circulatorio cerrado con un corazón que bombea la sangre a
través de un circuito único por todo el cuerpo. La sangre va del corazón a las branquias, de
éstas al resto del cuerpo, y finalmente regresa al corazón. En la mayoría de los peces el
corazón consta de cuatro partes: el seno venoso, el atrio, el ventrículo y el bulbo arterioso.
A pesar de consistir en cuatro partes, el corazón de los peces está constituido por dos
cavidades situadas en serie, una aurícula y un ventrículo.[7] El seno venoso es una cámara
de paredes delgadas que recibe la sangre de las venas del pez antes de permitirle fluir al
atrio, una cámara muscular grande y que sirve como un compartimento de dirección única
que dirige la sangre hacia el ventrículo. El ventrículo es una bolsa muscular de paredes
gruesas, que se contrae y empuja la sangre a un tubo largo llamado bulbo arterioso. El
bulbo arterioso se une con un gran vaso sanguíneo llamado aorta, por la cual la sangre
fluye hacia las branquias del pez.

Sistema excretor
Al igual que muchos animales acuáticos, la mayor parte de los peces excretan residuos
nitrogenados en forma de amoniaco.[8] Parte de sus excreciones se difunden a través de las
branquias en el agua circundante. El resto es expulsado por los riñones, órganos
excretorios que filtran la basura de la sangre. Los riñones ayudan a los peces a controlar la
cantidad de amoniaco en sus cuerpos. Los peces de agua salada tienden a perder agua
debido a la ósmosis. En los peces de agua salada, los riñones concentran la basura y
expulsan del cuerpo tan poca agua como les sea posible. En el caso de los peces de agua
dulce, la situación es a la inversa y tienden a obtener agua continuamente. Los riñones de
los peces de agua dulce están especialmente adaptados para desechar grandes cantidades
de orina diluida (o sea, con mucha agua).[9] Algunos peces han desarrollado riñones
especialmente adaptados que cambian su función, permitiéndoles trasladarse de agua
dulce a agua de mar.

Sistema nervioso

Vista dorsal del cerebro de una trucha arcoíris (Oncorhynchus


mykiss)

Sistema nervioso central

Comparándolos con otros vertebrados, los peces tienen generalmente


un cerebro pequeño en relación con el tamaño de su cuerpo, en torno a un quinceavo de
la masa cerebral de aves o mamíferos de un tamaño similar.[10] Sin embargo, algunos peces
tienen un cerebro relativamente grande, como es el caso de los peces de la
familia Mormyridae y los tiburones, cuyo cerebro tiene una proporción entre masa
cerebral y corporal similar al de las aves y los marsupiales.[11]

El cerebro está dividido en varias regiones. En la parte frontal se encuentran los lóbulos
olfativos, un par de estructuras que reciben y procesan señales de las narinas a través de
dos nervios olfativos.[10] Los lóbulos olfativos están más desarrollados en peces que cazan
principalmente por el olor, como los mixinos, tiburones y peces gato. Tras los lóbulos
olfativos se encuentra el telencéfalo o cerebro anterior, estructura bilobular que en los
peces concierne sobre todo al olfato.[10]

Conectando el cerebro anterior al cerebro medio o mesencéfalo se encuentra


el diencéfalo (en el diagrama adyacente, esta estructura se encuentra debajo de los
lóbulos ópticos y por consiguiente no visible). El diencéfalo realiza varias funciones
asociadas con las hormonas y la homeostasis.[10] La glándula pineal se sitúa justo encima
del diencéfalo. Esta estructura realiza muchas funciones diferentes, incluida la percepción
de la luz, el mantenimiento del ritmo cardíaco y el control de los cambios de
pigmentación.[10]

El cerebro medio contiene los dos lóbulos ópticos. Estos lóbulos son de mayor tamaño en
especies que cazan con la vista, como la trucha arcoíris y los cíclidos.[10]

El metencéfalo está particularmente implicado en natación y equilibrio.[10] El cerebelo es


una estructura monolobular por lo general de gran tamaño y habitualmente la parte más
grande del cerebro.[10] Los mixinos y las lampreas tienen cerebelos relativamente
pequeños, pero por el contrario el del pez elefante está muy desarrollado y
aparentemente relacionado con su capacidad eléctrica.[10]

El mielencéfalo la parte más posterior del cerebro.[10] Además de controlar las funciones de
algunos músculos y órganos de cuerpo, en los peces óseos también se encarga de
la respiración y la osmorregulación.[10]

Sistema sensorial

Papilas gustativas de un pez gato

Muchos peces poseen órganos sensoriales muy desarrollados. Casi todos los peces diurnos
tienen ojos bien desarrollados que perciben el color al menos tan bien como los seres
humanos. Muchos peces también tienen células especializadas conocidas
como quimiorreceptores que son responsables de los sentidos del gusto y del olfato.
Aunque disponen de oídos en sus cabezas, muchos peces no perciben bien los sonidos. Sin
embargo, la mayor parte de peces tienen receptores sensibles que forman la línea lateral.
La línea lateral permite a muchos peces detectar corrientes suaves y vibraciones, así como
sentir el movimiento de sus presas o de otros peces cercanos.[12] Algunos peces, como los
tiburones o los peces globo, tienen órganos que perciben niveles bajos corriente eléctrica.
[13]
Otros, como la anguila eléctrica, puede producir su propia electricidad.

Los peces se orientan usando puntos de referencia y pueden utilizar mapas mentales de
relaciones geométricas basadas en señales múltiples o símbolos. En estudios realizados
con peces en laberintos, se ha determinado que los peces utilizan rutinariamente la
memoria espacial y la discriminación visual.[14]

Capacidad para sentir dolor

Experimentos realizados por el Dr. Lionel Wright, zoólogo del Mote Marine Laboratory,
aportan pruebas de que los peces muestran respuestas de miedo y dolor. Por ejemplo, en
los experimentos de Tavolga, los peces sapo gruñían cuando se le aplicaban descargas
eléctricas, y con el tiempo comprobaron que ya gruñían ante la mera vista de
un electrodo.[15]

En 2003, científicos escoceses de la Universidad de Edimburgo que realizaban una


investigación sobre la trucha arcoíris concluyeron que los peces muestran
comportamientos asociados generalmente con el dolor. En pruebas realizadas tanto en la
Universidad de Edimburgo como en el Instituto Roslin, se inyectó veneno de abeja y ácido
acético en los labios de la trucha arcoíris, lo que hizo que los peces balancearan sus
cuerpos y frotaran los labios contra las paredes y el suelo de sus tanques, por lo que los
investigadores creen que eran esfuerzos por aliviar el dolor, de forma similar a como lo
harían los mamíferos.[16][17][18] Las neuronas en los cerebros de los peces mostraron un
modelo parecido al de los humanos cuando experimentan dolor.[18]

El profesor James D. Rose de la Universidad de Wyoming criticó el estudio, afirmando que


era erróneo, principalmente porque este no aportaba pruebas de que los peces poseen
«percepción consciente, en particular un tipo de percepción que se parezca de forma
significativa a la nuestra».[19] Rose sostiene que ya que el cerebro de los peces es muy
diferente del nuestro, los peces probablemente no son conscientes (en la forma en que los
son las personas), por lo que las reacciones similares a las reacciones humanas al dolor
tienen otras causas. Rose había publicado su propia opinión un año antes sosteniendo que
los peces no pueden sentir dolor dado que sus cerebros carecen de neocórtex.[20] Sin
embargo, la conductista animal Temple Grandin sostiene que los peces podrían tener
consciencia aún sin neocórtex, porque «especies distintas pueden usar sistemas y
estructuras cerebrales diferentes para tratar las mismas funciones.»[18]
Los defensores de los derechos de los animales han mostrado su inquietud sobre el
posible sufrimiento de los peces a causa de la pesca con caña. A la vista de recientes
investigaciones, algunos países como Alemania han prohibido determinados tipos de
pesca, y la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals (RSPCA) británica, que
considera que los peces es poco probable que perciban el dolor del mismo modo que las
personas, pero que hay evidencias actualmente que indican que los peces realmente
tienen la capacidad de percibir dolor y sufrimiento, por lo que persigue judicialmente a los
individuos que son crueles con los peces.[21]

Evolución

Artículo principal: Evolución de los peces

Placodermo, clase extinta de peces.

Los peces se originaron a partir de otros cordados hacia el inicio del Cámbrico. No se sabe
a ciencia cierta exactamente dónde fijar su origen; el grupo más primitivo de los peces
conocidos corresponde a los ostracodermos, a partir del cual descienden los
modernos agnatos (que comprende a las lampreas y a los mixines).

Uno de los más importantes logros evolutivos fue el desarrollo de mandíbulas a partir de
los arcos branquiales, puesto que permitió a los peces primitivos alimentarse de trozos
mayores, capturar presas, triturar, etc. Dentro de los primeros peces con mandíbulas se
encuentran los placodermos, que aparecieron hacia el final del silúrico.

Los vertebrados terrestres se diferenciaron a partir de peces de aletas lobuladas,


emparentados con el celacanto o los dipnoos.[22]

Migración

Muchos tipos de peces llevan a cabo migraciones regularmente, en escalas que van del día
a día hasta anuales, y con distancias que van desde pocos metros hasta miles de
kilómetros. El fin generalmente se relaciona con la alimentación o la crianza; en algunos
casos la razón para la migración sigue siendo desconocida.

Clasificación de los peces migratorios

 Diádromos, viajan entre agua salada y dulce. (Griego: día significa entre).

 Anádromos, viven principalmente en agua salada y se aparean en dulce.


(Griego: ana significa arriba).
 Catádromos, viven en agua dulce y se aparean en agua salada.
(Griego: cata significa abajo).

 Anfídromos, se mueven entre agua dulce y salada durante su ciclo de vida,


pero no por apareamiento. (Griego: amphi significa ambos)

 Potamódromos, migran solo en aguas dulces. (Griego: potamos significa río).

 Oceanódromos, migran solo en aguas saladas. (Griego: océanos significa océano)

Los peces anádromos más conocidos son los salmones (Salmo salar), que eclosionan en
pequeñas corrientes de agua dulce, bajan al mar y viven varios años; después vuelven a los
mismos ríos donde nacieron, desovan, y poco después mueren, algunos vuelven al mar
para volver al río al año siguiente o al cabo de algunos años; como especie son iteróparas,
pero su mortalidad durante la migración es muy alta y por eso se creía que era semélpara,
es decir que se reproduce y muere.

El pez más notable dentro de los catádromos es la anguila de agua dulce,


cuyas larvas flotan a la deriva en el océano abierto a veces por meses o años, antes de
viajar miles de kilómetros a sus riachuelos originarios, donde se desarrollan hasta alcanzar
su estado adulto, para regresar al océano a desovar.

La migración vertical diaria es un comportamiento común; muchas especies marinas se


dirigen a la superficie en la noche para alimentarse; luego vuelven a las profundidades
durante el día.

Un gran número de peces marinos, como el atún, migra de norte a sur anualmente,
siguiendo las variaciones de temperatura en el océano. Esto es de gran importancia para
la pesca.

Las migraciones de peces de agua dulce son habitualmente más cortas, por lo general
desde un lago a un río o viceversa, por motivos de desove.

Los peces, así como otros organismos acuáticos, pueden clasificarse ecológicamente por su
tolerancia a distintas salinidades, en eurihalinos o estenohalinos, así como por otros
aspectos de su adaptación.

Comunicación

Ruidos

Los peces utilizan varios sonidos para comunicarse, como los zumbidos, silbidos, golpes
secos, chirridos, gruñidos, graznidos, latidos, tamborileos, golpes, ronroneos, rumores,
roznidos, ronquidos y chasquidos.[23] La mayoría cuenta con un músculo ultrarrápido que
golpea rítmicamente sobre la vejiga natatoria. También pueden producir sonidos por la
estridulación o fricción de elementos óseos, al mover sus tendones o haciendo pasar aire a
través de cavidades corporales.[24]

Desde la Universidad de Auckland el profesor Ghazali aseguró que los peces se comunican
frente a la necesidad de asustar los depredadores, cuando buscan aparearse y cuando
necesitan orientarse.[25]

En ciertos aspectos, la capacidad auditiva de los peces supera a la humana. La mayoría de


los peces sienten los sonidos que se producen en el rango de los 50 a los 3000 Hz, espectro
que se sitúa dentro del nuestro, más amplio, que va desde los 20 a los 20 000 Hz. Sin
embargo, estudios exhaustivos llevados a cabo tanto en cautividad como en libertad han
documentado una sensibilidad a los ultrasonidos que se sitúa en el rango de audición de
los murciélagos: hasta 180 000 Hz.[23]

Orina

Mediante el olfato, los peces son capaces de comunicarse mediante unas sustancias
químicas que hay a la orina. Estos utilizan este método de comunicación para buscar
comida y pareja, para identificar el peligro y para volver a su casa. También lo utilizan por
la convivencia, puesto que algunos creen que, al igual que los mamíferos, usan la orina
para marcar su territorio. Cuando ven un pez al que pueden considerar un rival, se acercan
a él mientras dejan un rastro de orina, de forma que éstas comunicaciones se desarrollan
con interacciones bastante agresivas.[25][26]

 Experimento

Esto fue comprobado a un experimento hecho por la Universidad de Berna, donde


separaban los peces Neolamprologus pulcher de diferentes medidas, para analizar la
comunicación entre rivales, en dos tanques separados por un cristal. El primer tanque
tenía unos agujeros que permitían el paso del agua, mientras que el otro su placa
separadora no tenía ningún agujero. Entonces añadieron un tipo de sustancia de color azul
para teñir la orina y así poder medirla y observarla.

Entonces, cuando los peces se vieron entre ellos, nadaban hacia el cristal y empezaban a
orinar. Al tanque que tenía los agujeros, como la orina podía pasar, los peces recibían la
información del otro, permitiendo poder verlos con una nueva luz, y se observaba que los
más pequeños reducían su agresividad y se mostraban más dóciles. En el otro caso, como
la orina no podía pasar del cristal, los peces liberaban cantidades más grandes de orina por
la carencia de respuesta del otro, y no cambiaban su comportamiento.

Un caso particular
En la revista Science Daily se ha publicado un estudio que muestra una manera muy
particular que tienen los peces payaso para comunicarse. Estos en la parte del ojo que
mira hacia delante, los fotorreceptores detectan una combinación de luz violeta y luz
ultravioleta. Parece ser que los peces payasos han desarrollado esta capacidad gracias a
diferentes factores: primero, el hecho que viven cerca de la superficie, donde la luz
ultravioleta penetra más fácilmente; segundo, porque viven en armonía con las anémonas,
las cuales utilizan este rayos UV para crecer; y la tercera, los plancton, su dieta alimentaria,
absorben esta luz ultravioleta, haciendo que en el campo de visión de los peces payaso
aparezcan unos puntos negros con los cuales facilitan su localización.

También les sirve para distinguir los peces de su misma familia. Sus líneas blancas reflejan
la luz ultravioleta, por lo que les es fácil poder reconocerse entre ellos.[27][28]

Véase también

 Agnatos (peces sin mandíbula)

 Condrictios (peces cartilaginosos)

 Sarcopterigios (peces de aletas lobuladas)

 Actinopterigios (peces con aletas radiadas)

 Acuariofilia

 Ciencias del Mar

 Acantodios (tiburones espinosos)

 Placodermos (peces acorazados)

 Vertebrata (vertebrados)

Referencias

1. ↑ Hickman, C. P., Ober, W. C. y Garrison, C. W., 2006. Principios integrales


de zoología, 13ª edición. McGraw-Hill-Interamericana, Madrid (etc.),
XVIII+1022 pp. ISBN 84-481-4528-3.

2. ↑ Multi-locus phylogenetic analysis reveals the pattern and tempo of bony


fish evolution. NCBI.

3. ↑ Delabre, Christiane (2002). «Complete Mitochondrial DNA of the Hagfish,


Eptatretus burgeri: The Comparative Analysis of Mitochondrial DNA
Sequences Strongly Supports the Cyclostome Monophyly». Molecular
Phylogenetics and Evolution 22 (2): 184-192. ISSN 1055-
7903. PMID 11820840. doi:10.1006/mpev.2001.1045.

4. ↑ P. E. Ahlberg and Z. Johanson (1998). «Osteolepiforms and the ancestry


of tetrapods». Nature 395 (6704): 792-794. doi 10.1038/27421.

5. ↑ Armbruster, J. W (1998). «Modifications of the digestive tract for holding


air in loricariid and scoloplacid catfishes». Copeia (en inglés): 663-675.
Consultado el 22 de septiembre de 2009.

6. ↑ Mendoza R, Miguel Ángel; Comas Corredor, Jair; Romero Hurtado, Clara


Stefany (19 de marzo de 2013). «Estudio histológico del sistema digestivo
en diferentes estadios de desarrollo de la cachama blanca (Piaractus
brachypomus)». Scielo. Consultado el 12/10/2023.

7. ↑ Setaro, John F. (1999), Circulatory System, Microsoft Encarta 99.

8. ↑ Pokniak, José R. (agosto de 1997). «Nutrición de peces». TecnoVet (2).


Archivado desde el original el 24 de noviembre de 2007. Consultado el 22
de septiembre de 2009.

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