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Economia

El documento analiza la situación económica de México en la última década, destacando un crecimiento moderado del PIB, un aumento de la inflación y una balanza de cuenta corriente más equilibrada. Se propone una política económica centrada en la inversión pública en infraestructura para estimular el crecimiento, mejorar la productividad y generar empleos formales. La implementación de esta política requeriría una reforma tributaria progresiva y colaboración público-privada para asegurar la sostenibilidad fiscal.
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El documento analiza la situación económica de México en la última década, destacando un crecimiento moderado del PIB, un aumento de la inflación y una balanza de cuenta corriente más equilibrada. Se propone una política económica centrada en la inversión pública en infraestructura para estimular el crecimiento, mejorar la productividad y generar empleos formales. La implementación de esta política requeriría una reforma tributaria progresiva y colaboración público-privada para asegurar la sostenibilidad fiscal.
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NOMBRE

Joshua Emmanuel Guevara Méndez

MATERIA
Economía

ACTIVIDAD
Trabaja Tu Producto Esperado

GRADO Y GRUPO
Grupo B, 6 Grado

CLAVE
30ETHO084U

ESCUELA
Telebachillerato Adolfo Ruiz Cortines
Variación porcentual real del Producto Interno Bruto (PIB)

Inflación o índice de precios.

Balanza de cuenta corriente (como porcentaje del PIB)


Balanza fiscal (como porcentaje del PIB)

Deuda púbica (como porcentaje del PIB)

Tipo de cambio promedio (peso por dólar)


2. Luego de analizar las tendencias de las estadísticas, escribe un ensayo de
tres a cinco cuartillas en donde hagas un breve diagnóstico de la situación
de la economía mexicana en la última década y propongas el uso de alguna
política económica para mejorar la economía nacional, explicando cómo se
esperaría que se ajustaran las variables.

Durante la última década, la economía mexicana ha transitado por un panorama


complejo, caracterizado por una combinación de estabilidad macroeconómica y
bajo crecimiento estructural. A pesar de que diversas variables han mostrado
señales de fortaleza, como la estabilidad del tipo de cambio, la contención de la
deuda pública y la baja tasa de desempleo, otras han evidenciado debilidades
persistentes: crecimiento económico insuficiente, alta inflación en ciertos periodos,
baja productividad y una marcada dependencia de factores externos,
especialmente de Estados Unidos. Este ensayo se propone presentar un
diagnóstico general de la economía mexicana entre 2014 y 2024, y plantear el uso
de una política económica orientada a promover un crecimiento más robusto,
sostenible e inclusivo, que permita mejorar el bienestar de la población sin
comprometer los equilibrios fiscales ni la estabilidad monetaria.
En términos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), México ha
presentado una trayectoria con altibajos. Entre 2014 y 2018, el país creció a un
ritmo promedio de entre 2% y 3% anual, una tasa moderada que, aunque permitía
cierta estabilidad, era insuficiente para reducir de forma significativa la pobreza y
la desigualdad. En 2019, incluso antes de la pandemia, se registró una contracción
del 0.1%, señalando una desaceleración derivada de la incertidumbre económica
interna, la disminución en la inversión privada y la falta de dinamismo en el sector
público. El impacto más fuerte se produjo en 2020, cuando la pandemia de
COVID-19 ocasionó una caída histórica del PIB del 8.5%, arrastrando al país a
una recesión profunda. Aunque en 2021 y 2022 se registraron crecimientos del
4.8% y 3.9%, respectivamente, estos no fueron suficientes para compensar la
pérdida acumulada. En 2023, el crecimiento volvió a desacelerarse a 3.2%, y para
2024 las estimaciones apuntan a un débil 1.24%. Esta trayectoria revela que, si
bien se logró evitar una crisis prolongada, México aún no encuentra un modelo de
crecimiento sólido y sostenible.
La inflación, otro de los indicadores clave, se mantuvo relativamente controlada
entre 2015 y 2019, con tasas incluso inferiores al 4%, lo cual fue un logro atribuible
a la autonomía del Banco de México y a la disciplina en la política monetaria. No
obstante, a partir de 2021 la inflación repuntó con fuerza, alcanzando 7.36% ese
año y llegando a 7.82% en 2022, niveles que no se veían desde hace más de una
década. Esta alza fue resultado de factores globales como el encarecimiento de
los energéticos, los cuellos de botella en las cadenas de suministro y los efectos
rezagados del estímulo fiscal en otras economías. Aunque en 2023 y 2024 la
inflación se moderó a 4.66% y 4.2%, respectivamente, sigue estando por encima
de la meta de 3% establecida por el banco central, lo cual afecta especialmente a
los hogares de menores ingresos, cuyos presupuestos son más sensibles al precio
de los alimentos y servicios básicos.
En el ámbito externo, la balanza de cuenta corriente ha mostrado una evolución
más favorable. A diferencia de décadas anteriores, en las que México acumulaba
déficits significativos, en los últimos años esta variable ha tendido hacia el
equilibrio, e incluso presentó superávits en 2020 y 2023. Esto se explica en parte
por el crecimiento de las exportaciones, particularmente las manufacturas dirigidas
al mercado estadounidense, así como por el aumento histórico en las remesas,
que han superado los 60 mil millones de dólares anuales. Sin embargo, esta
mejora también obedece a la contracción de la demanda interna, lo que ha
reducido las importaciones. En este sentido, el superávit externo no
necesariamente refleja una mayor competitividad estructural, sino una respuesta
coyuntural a la debilidad de la economía doméstica.
Por su parte, la política fiscal ha mostrado prudencia durante la última década. La
balanza fiscal se ha mantenido en un rango de entre -2% y -3% del PIB, y la
deuda pública como proporción del producto ha oscilado entre el 44% y el 49%,
cifras que, si bien han aumentado respecto a los niveles de 2014, se consideran
sostenibles en comparación internacional. Esta estabilidad ha sido reconocida por
agencias calificadoras y ha permitido preservar la confianza de los inversionistas.
Sin embargo, la contrapartida de esta disciplina ha sido la limitada capacidad del
Estado para implementar políticas contracíclicas agresivas. La inversión pública ha
caído a mínimos históricos, y el gasto social, aunque ha aumentado en ciertos
rubros como transferencias directas, no ha sido suficiente para generar
transformaciones estructurales en educación, salud o infraestructura productiva.
Otro aspecto que merece atención es el mercado laboral. En apariencia, los datos
son positivos: la tasa de desempleo ha bajado considerablemente, llegando a
niveles mínimos de 2.7% en 2024. No obstante, este indicador esconde problemas
como la alta informalidad, que afecta a más del 55% de la población ocupada, y la
precariedad laboral. En otras palabras, aunque muchas personas tienen un
empleo, este no garantiza ingresos suficientes ni seguridad social. En este
contexto, el aumento sustancial del salario mínimo —de 88.36 pesos diarios en
2018 a 248.93 pesos en 2024— ha sido una medida relevante para mejorar el
ingreso real de los trabajadores. Sin embargo, esta política debe acompañarse de
una mejora en la productividad, ya que de lo contrario puede generar presiones
inflacionarias o afectaciones a las pequeñas empresas que no pueden absorber
los costos adicionales.
Ante este diagnóstico, resulta evidente que la economía mexicana necesita un
nuevo impulso que combine estabilidad macroeconómica con una estrategia de
desarrollo productivo. En este sentido, se propone implementar una política
económica basada en la expansión de la inversión pública en infraestructura
estratégica. Esta política debe tener como objetivo dinamizar la economía, cerrar
brechas territoriales, elevar la productividad y generar empleos formales. Invertir
en carreteras, ferrocarriles, puertos, redes eléctricas, conectividad digital y
transporte urbano no solo tiene un efecto inmediato sobre la demanda agregada,
sino que también mejora las condiciones para que el sector privado invierta y se
desarrolle en el mediano y largo plazo.
El impacto de esta política se reflejaría en varias variables macroeconómicas.
Primero, el crecimiento del PIB se vería estimulado tanto por el gasto directo como
por los efectos multiplicadores en la industria y los servicios. Segundo, el empleo
aumentaría, especialmente en regiones rezagadas donde se construyan nuevas
obras. Tercero, la inflación podría experimentar un leve aumento a corto plazo,
pero se estabilizaría gracias a los beneficios en productividad. Cuarto, el déficit
fiscal aumentaría transitoriamente, pero si la inversión se orienta a proyectos
rentables social y económicamente, su retorno futuro contribuiría a fortalecer las
finanzas públicas. Además, la modernización de la infraestructura reduciría los
costos logísticos, mejorando la balanza comercial y la competitividad del país.
Para financiar esta política sin comprometer la sostenibilidad fiscal, se podrían
explorar varias vías. Una opción es realizar una reforma tributaria progresiva que
aumente la recaudación sin afectar a los sectores más vulnerables. Otra
posibilidad es recurrir a financiamiento mediante deuda, siempre que esta se
destine a inversión y no a gasto corriente. Finalmente, puede promoverse la
colaboración público-privada en grandes proyectos, asegurando la transparencia y
la rendición de cuentas.
En conclusión, México ha mantenido cierta estabilidad macroeconómica durante la
última década, pero no ha logrado traducirla en un crecimiento fuerte y sostenido
que permita mejorar el bienestar de la mayoría de su población. La coyuntura
actual ofrece una oportunidad para replantear la estrategia económica del país.
Una política fiscal activa, centrada en la inversión en infraestructura, puede ser el
motor que impulse una nueva etapa de desarrollo. Para ello, es necesario
coordinar esfuerzos entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil, y actuar
con visión de largo plazo. Solo así México podrá consolidar una economía más
dinámica, inclusiva y resiliente frente a los desafíos del siglo XXI.
Bibliografías:
[Link]
[Link]
[Link]
balance/#:~:text=Saldo%20presupuestario%20(%25%20del%20PIB,gesti%C3%B3
n%20de%20las%20finanzas%20p%C3%BAblicas.&text=Este%20gr%C3%A1fico
%20muestra%20Saldo%20fiscal,econom%C3%ADas%20de%202010%20a%2020
21.
[Link]
=6&idCuadro=CF373&accion=consultarCuadro&locale=es
[Link]
[Link]
[Link]
producto-interior-bruto-pib/

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