Control de Legalidad en Actos Urbanísticos
Control de Legalidad en Actos Urbanísticos
Urbanísticos.
1
urbanística. Finalmente, el control que hacen nuestros Tribunales de Justicia
conociendo y resolviendo las acciones, reclamos y recursos que en síntesis
revisaremos en este artículo. Como podrá advertirse, para el control de la legalidad
de los actos administrativos urbanísticos, existen distintos medios de impugnación,
unos de índole administrativa, otros de carácter jurisdiccional e incluso Acciones
Constitucionales, los que coexisten y se encuentran a disposición de los interesados,
correspondiéndoles a ellos la elección del medio que estimen más idóneo para la
adecuada defensa de sus respectivos intereses.
2
1.- El Recurso Administrativo de Reposición.
Dentro de los recursos administrativos, están los recursos ordinarios, que son
aquellos que proceden contra toda clase de actos y pueden fundarse en cualquier
infracción del ordenamiento jurídico. Los principales son el recurso de reposición y el
jerárquico. El recurso de reposición es lo que llamo la “corrección fraterna”, que
permite dirigirse a la misma autoridad que dictó el acto para que ésta misma lo
enmiende y revise su legalidad, incluso la oportunidad o conveniencia de su
actuación administrativa. Este recurso está consagrado en el artículo 10 de la Ley
18.575, Orgánica Constitucional de Bases Generales de Administración del Estado,
cuyo texto refundido fue fijado por el DFL Nº 1/19653, de 13 de diciembre de 2000 y
en el artículo 59 de la Ley 19880, que Establece Bases de los Procedimientos
Administrativos. De este modo, el afectado por una decisión del Director de Obras
que estima se aparta de la legalidad urbanística, podrá deducir este recurso,
invocando de preferencia el artículo 10 de la Ley 18.575, Orgánica Constitucional de
Bases Generales de Administración del Estado.1 Este recurso se interpone
directamente ante la autoridad que dictó el acto y, es posible también, solicitar en
subsidio al recurso de reposición, que la autoridad ante una negativa para acoger el
recurso lo dirija directamente al superior jerárquico de quien hubiere dictado el acto
impugnado, con el fin de que éste lo modifique o revoque. En la práctica significa
interponer simultáneamente los dos recursos, el de reposición y el jerárquico. En el
caso de los actos dictados por el Director de Obras Municipales, este último recurso,
el jerárquico, está expuesto a dos problemas. El primero consiste en la falta de
competencia que en materias urbanísticas tiene el Alcalde, jefe superior del servicio
y superior jerárquico en el orden administrativo del Director de Obras.2 En efecto, las
potestades que le confiere la Ley Nº 18.695, Orgánica Constitucional de
1
FERRADA BORQUEZ, Juan Carlos, Los procesos administrativos en el Derecho chileno, Revista de Derecho
de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso XXXVI (Valparaíso, Chile, 2011, 1er Semestre)
[pp. 251 - 277]
2
El artículo 63 de la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades no contempla entre las atribuciones del
Alcalde la revisión de resoluciones o permisos emanados del Director de Obras.
3
Municipalidades al Director de Obras son exclusivas y excluyentes en materias
urbanísticas, por lo que debe ejercerlas sin la intervención, concurso o autoridad del
Alcalde.3 En seguida, si bien puede admitirse que en el orden técnico el Director de
Obras está sometido a la supervisión del Ministerio de la Vivienda, por lo tanto, el
ente Ministerial constituye un superior jerárquico en el ámbito de la aplicación de la
ley urbanística, de acuerdo al carácter supletorio de la ley de bases del
procedimiento administrativo de los actos de la Administración del Estado4 deberá
preferirse el procedimiento especial de impugnación de los actos del Director de
Obras consagrado en los artículos 12 y 118 de la Ley General de Urbanismo y
Construcciones.
2. - La revocación e invalidez de una autorización urbanística.
Los actos administrativos, a contar de su fecha de entrada en vigencia, gozan de la
presunción de legalidad5. Por esta razón, solamente pueden ser retirados del
ordenamiento jurídico por las causas y en la forma que establezca la ley,
constituyendo cualquier otra forma de desconocimiento un acto ilegal y arbitrario 6. Es
así como, el ordenamiento jurídico nacional reconoce mecanismos de impugnación
que tienen por objeto dejar sin efecto los actos administrativos que adolezcan de
ciertos vicios, como en este caso las autorizaciones urbanísticas.
2.a La Potestad Revocatoria. El control represivo de los actos administrativos
corresponde ser ejercido no solamente por la vía de recursos interpuestos por el
administrado. A partir de la ley 19.880 sobre Bases de los Procedimientos
Administrativos que rigen los Actos de los Órganos de la Administración del Estado,
se reconoce la potestad de la Administración de volver sobre sus propios actos y
3
Artículo 24 LEY Nº 18.695.
4
Artículo 1º LEY 19.880 “La presente ley establece y regula las bases del procedimiento administrativo de los
actos de la Administración del Estado. En caso de que la ley establezca procedimientos administrativos
especiales, la presente ley se aplicará con carácter de supletoria.
5
Artículo 3º inc. 8º Ley 19.880 Sobre Bases de los Procedimientos Administrativos que rigen los Actos de los
Órganos Administrativos del Estado: “Los actos administrativos gozan de una presunción de legalidad, de
imperio y exigibilidad frente a sus destinatarios, desde su entrada en vigencia, autorizando su ejecución de oficio
por la autoridad administrativa, salvo que mediare una orden de suspensión dispuesta por la autoridad
administrativa dentro del procedimiento impugnatorio o por el juez, conociendo por la vía jurisdiccional.”
6
Corte de Apelaciones de Santiago, Recurso de Protección, RDJ TCVII (2000). Nº sección 5ta, Rol Nº 5.189 -
1999. Confirmada por la Exma.Corte Suprema, Rol Nº 594 – 2000.
4
dejarlos sin efectos frente a determinadas circunstancias.7 El artículo 61 de la ley
19.880, consagra, a través de la “revocación”, la posibilidad que la misma
Administración retire un acto por razones de oportunidad, mérito o conveniencia para
el Servicio, privándolos de efecto. Esta potestad se radica en el órgano que dictó el
acto y los efectos de la misma operan sólo hacia el futuro. Sin embargo, el ejercicio
de dicha potestad se encuentra vedada en aquellos casos en que producto del acto
se hayan creado o reconocido derechos subjetivos, tal como en el caso de los
permisos otorgados a los titulares de las facultades de uso y disposición de un
inmueble, de modo que, en principio, no procede por esta vía dejar sin efecto las
autorizaciones urbanísticas. Esta forma de extinción de actos administrativos supone
la posibilidad de privar de efectos a un acto válido invocando razones de interés
público y no de legalidad y no procede, según el propio artículo 61, cuando se trate
de actos declarativos o creadores de derechos adquiridos legítimamente, cuando la
ley haya determinado expresamente otra forma de extinción de los actos y cuando
por su naturaleza la regulación legal del acto impida que sean dejados sin efecto.
Aún, cuando la ley 19880 señala que la revocación es una revisión “de oficio” por
parte de la administración, también podría ejercerla a solicitud de algún interesado.
2.b La invalidación. Está contemplada en el artículo 53 de la Ley 19.880 y tiene por
objeto anular total o parcialmente los actos administrativos contrarios a derecho. En
base al principio de legalidad, la Autoridad, en la medida que advierta la existencia
de un vicio en un acto administrativo, se ve compelida a retirar ese acto que infringe
el ordenamiento jurídico vigente.8 La invalidación persigue la extinción del acto
administrativo en razón de haber sido dictado éste en contra del ordenamiento
7
Privilegio de la Administración Pública consistente en el privilegio de emitir decisiones, dictar actos capaces de
crear, modificar o extinguir derechos y deberes de los administrados sin el concurso de los Tribunales y sin el
consentimiento de los destinatarios.
8
CGR Dictamen N° 53.290, 25-X-2004, “Sobre el particular, es menester reiterar por una parte lo que ya ha
manifestado la jurisprudencia administrativa de esta Contraloría General en diversos dictámenes, en el sentido
que no es sólo facultad sino también deber de todo órgano de la Administración el de invalidar sus actos
administrativos contrarios a derecho. Así resulta de lo expresamente previsto en los incisos primero y segundo
del artículo 6° de la Constitución Política, y más aún si se les relaciona con las normas de los artículos 32 N° 8 y
88 de la Carta Fundamental, al margen de que también se consagra el mismo principio en el artículo 53 de la ley
N° 19.880, que establece bases del procedimiento administrativo que rige los actos de los Órganos de la
Administración del Estado, que contempla dicha potestad.”
5
jurídico, producto de un acto posterior en sentido contrario de la propia
Administración Pública, quedando excluidas las meras infracciones u omisiones
formales9. De conformidad con el artículo 53 de la ley 19.880, la Autoridad
Administrativa podrá actuar de oficio o a petición de parte, previa audiencia del
interesado y siempre que lo haga dentro de los dos años contados desde la
notificación o publicación del acto.10 La invalidación será siempre impugnable ante
los Tribunales de Justicia, en procedimiento breve y sumario. La Contraloría General
de la República, a través de su jurisprudencia administrativa, ha señalado que la
potestad de invalidar está limitada por mantener la estabilidad de situaciones
jurídicas constituidas y consolidadas bajo el imperio del acto ilegal.11 En diversos
dictámenes el órgano contralor ha señalado que “la invalidación administrativa de los
actos irregulares tiene como límite aquellas situaciones jurídicas consolidadas sobre
la base de la confianza de los particulares en la actuación legítima de los órganos de
la Administración, de manera que las consecuencias de aquéllas no pueden afectar
a terceros que adquirieron derechos de buena fe al amparo de las mismas”.12 De
esta forma, esta potestad de la Administración no es absoluta, por cuanto no puede
afectar derechos incorporados al patrimonio de terceros; y sólo tendrá efecto para lo
futuro en virtud de la regla de irretroactividad del artículo 52 de la ley 19880. Esta
doctrina de la protección de la confianza legítima reconocida por la Contraloría
también es compartida por nuestros Tribunales superiores de Justicia.13
No obstante estas limitaciones, los Directores de Obra cuentan con este remedio
sanatorio de ilegalidad e invalidan autorizaciones urbanísticas. En fallo reciente, la
9
Sobre los vicios de forma hay que tener presente lo señalado en el artículo 13 de la ley 19880, que en sus
incisos 2º y 3º establece la regla conforme la cual el vicio de procedimiento o de forma sólo afecta la validez del
acto administrativo cuando recae en algún requisito esencial del mismo -sea por su naturaleza, sea porque así lo
manda el ordenamiento jurídico-, y provoca perjuicios al interesado.
10
CGR Dictamen N° 38.824 de fecha: 21-VIII-2006, “ Finalmente, con relación a las transgresiones detectadas
al ordenamiento jurídico por parte de la Dirección de Obras Municipales de Vitacura, cabe precisar que, atendido
el tiempo transcurrido y el estado de las construcciones, no corresponde el ejercicio de la potestad invalidatoria
por parte de dicho órgano, ya que el artículo 53 de la ley N° 19.880 establece que la invalidación de un acto
administrativo debe efectuarse dentro del plazo de dos años, contados desde la publicación o notificación del
mismo, lo que no obsta a que los interesados puedan ejercer las acciones judiciales que estimen pertinentes.”
11
CGR Dictamen 28097 Limite a la potestad invalidatoria de un permiso de edificación.
12
CGR, Dictámenes N° s. 35.681 de 2009, 32.639, de 2010, 61.211, de 2012 y 44.874, de 2013
13
CS. Rol N° 2462-2012.
6
Excma. Corte Suprema señala que en el evento que el DOM estime que debe
invalidar los actos administrativos contenidos en resoluciones de autorización, se
debe dar estricto cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 53 de la Ley N° 19.880.14
3.- Reclamo del Artículo 12 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones.
Además de los recursos administrativos ordinarios, la Ley General de Urbanismo y
Construcciones contempla un reclamo especial en el artículo 12 en contra de las
resoluciones del Director de Obra. A las Secretarías Regionales correspondientes
del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo corresponde resolver las reclamaciones
interpuestas en contra de las resoluciones dictadas por los Directores de Obras. Este
reclamo debe ser interpuesto en el plazo de 30 días, contado desde la notificación
administrativa del reclamante. Para la tramitación del reclamo, el artículo 12 señala
que debe aplicarse el procedimiento previsto en el artículo 118 de la misma LGUC.
Por su parte, el artículo 118 de la LGUC, contempla un reclamo más específico aún,
en caso que el Director de Obras Municipales haya denegado o no se haya
pronunciado sobre una solicitud de permiso de construcción o de una solicitud de
recepción final, dentro del plazo de 30 días contado desde la presentación de dicha
solicitud. En este caso, el interesado podrá reclamar ante la Secretaría Regional
correspondiente del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y esta repartición, dentro de
los 3 días hábiles siguientes a la recepción del reclamo, deberá solicitar a la
Dirección de Obras Municipales que dicte la resolución, si no se hubiere pronunciado
o evacue el informe correspondiente, en el caso de denegación del permiso. Por su
parte, la Dirección de Obras Municipales dispone de un plazo de 15 días para
evacuar el informe o dictar la resolución, según corresponda. En este último caso y
vencido este nuevo plazo sin que aún hubiere pronunciamiento, se entenderá
denegado el permiso. Si el Director de Obras decide denegar el permiso, sea
expresa o presuntivamente, la Secretaría Regional, dentro del plazo de 15 días
hábiles, deberá pronunciarse sobre el reclamo. El interesado, al igual que en el caso
del reclamo del artículo 12 de la LGUC, dispone de un plazo fatal de 30 días para
14
Corte Suprema Rol Nº 11991-2013.
7
deducir el reclamo del artículo 118 contado desde la fecha en que se denegare
expresamente el permiso o en que venza el plazo para pronunciarse. Finalmente,
conviene destacar que la resolución que dicta la Secretaría Regional Ministerial de
Vivienda y Urbanismo en uso de las potestades que le otorgan los artículos 12 y 118
de la Ley del ramo no es susceptible de recurso jerárquico. Solo es posible deducir
el recurso de reposición ante el mismo órgano. En efecto, tratándose de atribuciones
desconcentradas que le reconoce la ley a la Secretaría Regional Ministerial de
Vivienda y Urbanismo, no procede reclamo jerárquico ante otra autoridad
administrativa. Con todo, la decisión de la Secretaría Ministerial del MINVU, no
escapa de las facultades fiscalizadoras de la Contraloría General de la República. En
este sentido, la Corte de Apelaciones de Valparaíso15 falló que el procedimiento de
reclamación que el artículo 12º de la LGUC confiere a las Secretarías Regionales
correspondientes del Ministerio de Vivienda y Urbanismo una modalidad concreta de
la supervigilancia de las disposiciones legales y reglamentarias, administrativas y
técnicas sobre construcción y urbanización que el artículo 4º de la misma ley
confiere al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, precisamente a través de sus
Secretarías Regionales Ministeriales, lo que sitúa a estas últimas en una posición de
preeminencia sobre las Direcciones de Obras Municipales para los efectos de
ejecutar dicha supervisión tutelar en el cumplimiento de las mencionadas
disposiciones y en esa condición, conocer de los reclamos en contra de las
resoluciones de esas Direcciones. La Corte agregó que, del estudio de las
disposiciones señaladas precedentemente, fluye en forma clara e inequívoca que el
SEREMI de Vivienda y Urbanismo tiene la calidad de superior jerárquico del Director
de Obras, en razón de corresponderle la facultad de supervigilar las disposiciones
legales, reglamentarias, administrativas y técnicas sobre construcción y urbanismo. 16
15
Corte de Apelaciones de Valparaíso, Rol Nº 89-2000, confirmada por la Excelentísima Corte Suprema Rol Nº
4433-2000
16
CA Santiago, Rol Nº 58.179-2013, “La recta interpretación de la norma transcrita permite asentar que la
relación existente entre un Director de Obras Municipales y la Seremi de Vivienda y Urbanismo es una que el
Derecho Administrativo denomina de Tutela o supervigilancia y no jerárquica, pues no existe entre tales
funcionarios una relación de inferior a superior sometido a subordinación o dependencia. En consecuencia, el
D.O.M. solo puede ser controlado en aquellas materias que expresamente señala la ley.”
8
En mi opinión, esta supervigilancia no significa superioridad jerárquica en el orden
administrativo, solo se traduce en que la ley dota de potestades especiales al MINVU
para concretar el control sobre el cumplimiento de la normativa urbanística. Por lo
anterior, no procede deducir un Recurso Jerárquico en contra de los actos del
Director de Obra ante las Secretarías Regionales Ministeriales del MINVU como el
que contempla la Ley 18.575, Orgánica Constitucional de Bases Generales de
Administración del Estado y la Ley 19880, que Establece Bases de los
Procedimientos Administrativos. Como observación a lo ya dicho sobre este recurso
administrativo especial del artículo 12 de la LGUC, según Eduardo Soto Kloss, esta
disposición, aunque siga aplicándose, “jurídicamente ha de entenderse que ha
desaparecido con la vigencia de la ley Nº 18.695/88, ya que la Constitución exige
que las atribuciones de los órganos municipales sean establecidas y reguladas en su
ejercicio por una ley orgánica constitucional, naturaleza que obviamente no posee el
D.FL. 458/76, que es de rango meramente común”17. Esta última afirmación me
parece discutible, ya que una eventual derogación, sólo sería procedente si existiera
alguna contradicción o incompatibilidad de la ley Orgánica Constitucional de
Municipalidades con la Ley General de Urbanismo y Construcciones, cuestión esta
última que no se advierte. En relación a los reclamos administrativos revisados, es
conveniente tener en cuenta que la ley de Bases de los Procedimientos
Administrativos establece, en su artículo 54, la regla conforme a la cual, una vez
interpuesta una reclamación administrativa, el reclamante no puede deducir igual
pretensión ante los Tribunales de Justicia mientras aquélla no haya sido resuelta o
no haya transcurrido el plazo para que deba entenderse desestimada. Por último, al
SEREMI del MINVU, le compete solicitar a la Contraloría General de la República
instruir un sumario administrativo contra un funcionario al tomar conocimiento, en el
ejercicio de sus funciones, que contravino las disposiciones de la LGUC, su
ordenanza general o aquéllas contenidas en los instrumentos de planificación
17
SOTO KLOSS, Eduardo, Derecho Administrativo, Temas Fundamentales, Tercera Edición Actualizada,
Editorial Legal Publishing- Thomson Reuters, 2012, pág. 199 y 200.
9
territorial vigentes en la comuna de conformidad con el artículo 15 de la LGUC y
artículo 1.4.12. de la OGUC.
4. El Reclamo de Ilegalidad. Este recurso administrativo tiene su origen en las
primeras leyes municipales de nuestro País. A partir de la Ley Nº11.860 de 1955
sobre Organización y Atribuciones de Municipalidades, aparece como un recurso
efectivo para la tutela efectiva de los intereses de los ciudadanos frente a la
administración, con algunas modificaciones hasta su actual redacción en el artículo
151 de la Ley Nº18.695/88, Orgánica Constitucional de Municipalidades. De acuerdo
con lo establecido en esta última norma, los particulares pueden reclamar ante el
Alcalde en contra de sus resoluciones u omisiones o las de sus funcionarios, que
estimen ilegales y que les causen agravio - art. 151 letra b -. Este reclamo debe
entablarse dentro del plazo de treinta días, contado desde la fecha de publicación
del acto impugnado, tratándose de resoluciones, o desde el requerimiento, en el
caso de las omisiones. En la misma disposición legal, se contempla también como
hipótesis, la facultad otorgada a cualquier particular para deducir idéntico reclamo
contra resoluciones u omisiones ilegales del Alcalde o de sus funcionarios, cuando
con ellas resulten afectados los intereses generales de la comunidad -art.151 letra a-
Rechazado el reclamo en esta sede, sea por resolución fundada del Alcalde, sea por
no haber emitido éste pronunciamiento dentro del término de quince días, contado
desde la fecha de su recepción en la Municipalidad, queda habilitado el particular
para presentar, dentro del plazo de quince días, su reclamación ante la Corte de
Apelaciones respectiva, que lo somete a la tramitación que establece este artículo.
La Corte, en su sentencia, si da lugar al reclamo, decidirá u ordenará, según sea
procedente, la anulación total o parcial del acto impugnado; la dictación de la
resolución que corresponda para subsanar la omisión o reemplazar la resolución
anulada; la declaración del derecho a los perjuicios, cuando se hubieren solicitado y
el envío de los antecedentes al Ministerio Público, cuando estimare que la infracción
pudiere ser constitutiva de delito. Este reclamo, vinculado a dos principios rectores
de nuestro ordenamiento público: el de la legalidad y el de control en el régimen de
10
funcionamiento de los órganos de la administración estatal, es la vía idónea para
controlar la legalidad de los actos de los Directores de Obra Municipales. Así por lo
demás se encargan de precisarlo algunos fallos de nuestros Tribunales Superiores
de Justicia18. El reclamo, que tiene una fase previa administrativa, se plantea ante el
Alcalde, como trámite previo a la instancia jurisdiccional, según lo dispuesto en el
artículo 151 letras a) y b) de la Ley Nº18.695. Esta primera etapa, de índole
administrativa y que se desarrolla ante el Alcalde, viene a constituir una especie de
recurso administrativo de reposición o jerárquico, según se deduzca el recurso en
contra de un acto u omisión del propio Alcalde o bien en contra de algún acto u
omisión de algún funcionario de su dependencia. En seguida, la etapa jurisdiccional,
que se cumple, una vez agotada la anterior, ante la Corte de Apelaciones respectiva,
mediante un recurso contenciosos administrativo de plena jurisdicción 19, -categoría a
la cual pertenece el reclamo de ilegalidad- con la variedad de propósitos y que se
traduce en las diversas decisiones que, de acuerdo con el acápite h) de dicha
disposición legal, es posible adoptar en la sentencia que falla el reclamo, las cuales
pueden consistir, como se dijo anteriormente, en la anulación del acto impugnado, la
dictación de la resolución que corresponda para subsanar la omisión o reemplazar la
resolución anulada y la declaración del derecho a los perjuicios, cuando se hubieren
solicitado. Con todo, cuando se hubiere dado lugar al reclamo, el interesado podrá
presentarse a los Tribunales Ordinarios de Justicia para demandar, conforme a las
reglas del juicio sumario, la indemnización de los perjuicios.20 En contra de la
18
Corte de Apelaciones de Santiago, Rol Nº4341-2006, en fallo del Recurso de Protección señala “por último en
cuanto a la supuesta ilegalidad, no es superfluo hacer constar que esta clase de actuaciones de autoridad
municipal está sujeta a un resorte especial para revisar su posible ilegalidad, que no es otro que el muy conocido
"reclamo de ilegalidad" que contempla la Ley Orgánica de Municipalidades. Al no haberse atacado de ilegalidad,
en su momento, el oficio Nº 1.430, incurrió la actual actora en una omisión que, si bien no es determinante a
efectos de decidir la cuestión sub iudice, de alguna manera revierte en su contra. Redacción de Ministro Carlos
Cerda”
19
Ver PIERRY ARRAU Pedro, Revista de Derecho de la Universidad Católica de Valparaíso, Nº 4, 1980, pp.
239-266 “Control del Acto Administrativo, Recursos Administrativos, Recurso Contencioso Administrativo"
Recurso de plena jurisdicción: “Por medio de este recurso el administrado puede demandar a la Administración
para hacer efectiva su responsabilidad resultante de la dictación de un acto ilegal, obtener el cumplimiento de un
contrato o de una obligación cuasi contractual, o perseguir la responsabilidad por un hecho de la Administración”.
20
Sobre la posibilidad de demandar perjuicios en juicio sumario puede revisarse 10º Juzgado Civil de Santiago,
Causa ROL: C-28873-2009, Caratulado: MUÑOZ / MUNICIPALIDAD DE LAS CONDES que condena a la
11
sentencia de la Corte de Apelaciones no procede el recurso de apelación ante la
Corte Suprema por no contemplarlo el artículo 151 de la ley 18.695, lo que no obsta
para deducir el recurso de casación en el fondo para el conocimiento y fallo de la
Corte Suprema.21 Es importante destacar que dado que el Director de Obras
Municipales le corresponde aplicar la normativa urbanística y otorgar las
autorizaciones en forma privativa, con atribuciones desconcentradas, de acuerdo
con la ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, no procede que el Alcalde
modifique sus actos administrativos por la vía del recurso jerárquico. Esta condición
ha permitido que algunos, erróneamente, sostengan que no procede el reclamo de
ilegalidad en contra de los DOM por el hecho que al Alcalde le corresponde resolver
la primera fase administrativa del reclamo, cuestión que la Excma. Corte Suprema se
ha encargado de aclarar. En efecto, frente al argumento de que no procede este
reclamo porque el Alcalde no cuenta con atribuciones para modificar los actos del
Director de Obras, la Excma. Corte Suprema ha señalado que ello “constituye un
error de interpretación del señalado artículo 140 por cuanto éste no distingue el
motivo del rechazo y el edil puede rechazarlo expresamente, fundándose, como
sería en este caso, en que carece de facultades para modificar los actos del Director
de Obras, lo que habilitaría al afectado para recurrir ante la Corte de Apelaciones
respectiva”.22 Como observación final al Reclamo de Ilegalidad, hay que destacar
que se trata de un recurso de legalidad estricto, lo que implica que en este aspecto
se encuentra en desmedro de la Acción de Protección, la que permite atacar actos
legales pero arbitrarios, vale decir, actos de autoridad caprichosos, irracionales,
desproporcionados, como podría ocurrir con una paralización de obras decretada
por un DOM, de acuerdo con los artículos Nº 146 de la LGUC y 5.1.21 de la OGUC,
por existir, a su juicio, un peligro inminente de daños contra terceros, sin que haya
una relación de proporcionalidad entre la medida y el daño que se pretende evitar.
Con todo, es cierto que la razonabilidad de los actos administrativos no es sólo un
Municipalidad al pago de una indemnización. Sentencia confirmada por la I. Corte de Apelaciones de Santiago,
rol 3115-2012.
21
FERNANDEZ RICHARD, José, Derecho Municipal Chileno, Editorial Jurídica, 2003, p.151-155.
22
CS rol Nº 2138-2002 Sentencia de 29 de abril de 2004.
12
mero principio, es una condición de legalidad del actos administrativo considerando
que la consecución del principio de razonabilidad forma parte del orden público
económico en el cual está inmerso el derecho de propiedad y consecuencialmente la
normativa urbanística.
5.- Los Dictámenes de la Contraloría General de la República. Es a este órgano
al cual la Constitución le encarga ejercer el control de la legalidad de los actos de la
Administración. Para ello, cuenta, entre otras, con las siguientes atribuciones: a)
Tomar razón de las resoluciones y decretos afectos a este trámite, que en rigor
constituye la expresión del control de la legalidad en la Constitución. En virtud de la
Resolución Nº 1.600/2008 se establecen los actos afectos a toma de razón, entre
los que se encuentran los decretos y resoluciones sobre Instrumentos de
Planificación Territorial (artículo 10.4.7 Res. Nº 1.600/2008)23 y, b) Emitir dictámenes
acerca de la correcta interpretación que debe darse a las normas urbanísticas, los
que conforman una jurisprudencia obligatoria para todos los órganos administrativos
sometidos a su fiscalización. Los dictámenes pueden emitirse a petición de cualquier
particular y en los cuales la Contraloría constata la ilegalidad instruyendo al órgano
sometido a su control para actuar en consecuencia, consignando, en algunos casos
que el remedio invalidatorio constituye un aspecto que debe ser debidamente
ponderado por el titular de la potestad invalidatoria en los casos que corresponda y
conforme al mérito de los antecedentes respectivos.24 c) Instruir los sumarios que le
solicite la SEREMI MINVU, conforme el art. 15 de la LGUC. La Contraloría General
de la República ha ejercido un rol muy importante en materias urbanísticas,
especialmente su División de Infraestructura y Regulación y División de
Municipalidades con un nivel avanzado de especialización para ejercer su labor de
Control, incluso detectando ilegalidades que no fueron advertidas por las
autoridades del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo y autoridades ambientales
como en el asunto “Universidad Finis Terrae con Contraloría General de la
República”, en que la Corte Suprema reconoce la facultad de la Contraloría para
23
Ver entre otros Dictámenes de CGR N° 11.101 Fecha: 26-II-2010, N° 17.954 Fecha: 21-III-2013.
24
Ejemplo de ello el Dictamen CGR N° 48.550 Fecha: 02-VIII-2011
13
ejercer un control de legalidad de fondo o sustancial rol que fue impugnado en el
recurso de protección por los recurrentes, los cuales le atribuían al órgano contralor,
un control de “carácter puramente formal”.25 Sin embargo, poco tiempo después, el
máximo Tribunal de la República confirmó una sentencia de la Corte de Apelaciones
de Santiago que declaró que el control de legalidad de los actos de la
Administración, del cual está facultada la Contraloría, sería de carácter puramente
formal, sin que éste pueda entrar a calificar la legalidad de fondo de los asuntos que
pasan por su revisión, pues ello, según expresa el fallo, “lo transformaría en un supra
organismo y la ley ha creado, en los diversos sectores del quehacer nacional,
instituciones con específicas funciones y atribuciones en relación con cada ámbito, a
fin de cumplir con determinadas labores o tareas que son especializadas para cada
uno”.26 Esta sentencia fue objeto de varias críticas de la Doctrina cuyo argumento
central es que la propia Constitución Política del Estado es la que prescribe que la
Contraloría General de la República ejercerá el control de la legalidad de los actos
de la Administración, cuestión repetida en su ley orgánica, sin que se precise si trata
de un control formal o sustancial y, en ausencia de distinción, no cabe sino entender
25
C. de A. de Santiago, Séptima Sala, “Universidad Finis Terrae con Contraloría General de la República”Rol Nº
8.765-2.003. “ Considerando nº 12: Que, en lo que respecta al recurso de protección presentado en contra la
Dirección de Obras Municipales de Lo Barnechea, corresponde precisar que el municipio dictó la impugnada
Secc. 13Nº 228/2003 en cumplimiento de las precisas instrucciones que recibió de la Contraloría General de la
República por Dictamen Nº 53.409, de 26 de noviembre de 2003,que objeto la legalidad del Permiso de
Edificación Nº 221/02, instrucciones que le son vinculantes y obligatorias, y que no puede dejar de cumplir, como
manda el artículo 9º de la Ley de Organización y Atribuciones de la Contraloría General de la República.
Concurre a lo anterior lo preceptuado en los artículos 87 y 88 de la Constitución Política de la República, 6 y 19
de la Ley sobre Organización y Atribuciones de la Contraloría General de la República, y 51 y 52 de la Ley
Orgánica de Municipalidades, donde aparece de manifiesto que la Municipalidad se encuentra bajo la potestad
administrativa de la Contraloría General de la República. En razón de lo anterior, siendo independiente de la
voluntad de la autoridad municipal el acto impugnado, no puede estimarse que su actuar lo haya sido ilegal o
arbitraria”.
26
CA rol Nº 8344-2005, “Fundación Club Deportivo de la Universidad Católica de Chile contra Contraloría
General de la República”, Considerando 11º “Que un parecer contrario al expresado conduciría a un estado de
incerteza jurídica, puesto que siempre existiría la posibilidad de que, frente a determinada actuación de cualquier
instituto de la administración del Estado, cualquier persona que se sintiere afectada, podría recurrir a la
Contraloría General de la República, la que tendría la última palabra en todos los casos en que interviniere, como
ya se adelantó, y por razones sustantivas, de tal suerte que los particulares nunca tendrían la posibilidad de
concretar asuntos o negocios cuya autorización dependa de alguna autoridad, en tanto dicha entidad de control
no se pronunciare sobre cada asunto” El fallo fue Confirmado por la Corte Suprema rol Nº2224-2006.
14
que su control es amplio y abarca ambas categorías de asuntos.27 Tiempo después,
la Corte Suprema modifica el criterio acogiendo la tesis defendida por Contraloría28
en orden a no limitar su labor de control a la legalidad de forma, excluyendo
únicamente de su control la calificación de oportunidad, mérito o conveniencia de los
actos administrativos propios de la función ejecutiva y de gobierno del Estado. 29
6.- La Acción de Protección. El artículo 20 de la Constitución Política consagra
esta acción de carácter cautelar destinada a amparar el legítimo ejercicio de ciertas
garantías y derechos preexistentes, mediante medidas de resguardo que se deben
tomar en favor de quien, como consecuencia de acciones u omisiones ilegales o
arbitrarias de terceros, sufra privación, perturbación o amenaza en el legítimo
ejercicio de estos derechos o garantías esenciales. En consecuencia, sus requisitos
son: a) acción u omisión arbitraria; b) que como consecuencia de ello se derive la
privación o perturbación o amenaza en el legítimo ejercicio de un derecho; y c) que
ese derecho sea indubitado y del cual debe ser titular el recurrente d) el derecho o
garantía debe encontrarse comprendido entre los que señala en forma taxativa el
artículo 20 de la Constitución. Dentro de estas garantías, el derecho de propiedad y
sus atributos esenciales se ven expuestos permanentemente por la acción de la
Administración cuando, de manera ilegal o arbitraria, impide u obstaculiza el
desarrollo de la construcción y demás transformaciones en los inmuebles. 30 En caso
que estos actos ilegales y arbitrarios afecten la industria de la construcción o
inmobiliaria, pueden afectar la libertad para desarrollar una actividad económica
lícita, de acuerdo al artículo 19 N° 21, y si hay un trato discriminatorio, la garantía del
artículo 19 número dos de la Constitución Política de la República de Chile que
27
SOTO KLOSS, Eduardo. Urbanismo, Contraloría General de la República y Tribunales de Justicia. A propósito
de la acción de protección deducida por la Fundación Club Deportivo de la Universidad Católica de Chile. en
Sentencias Destacadas 2006. Santiago: Instituto Libertad y Desarrollo, 2006, p. 135-6.
28
CGR Dictamen N° 21.778 de Fecha: 9-V-2008
29
CS rol N° 4880-2008, Sociedad C.G.E. Transmisión S.A. contra del Contralor General de la República.
30
CA rol Nº 58.179-2013, “Que, por consiguiente, la actuación del recurrido, al abstenerse de emitir opinión
sobre las solicitudes de recepción final, parcial, de los edificios del proyecto inmobiliario “Santiagodowntown 4 y
7”, debe estimarse como arbitraria e ilegal y, por ende, violatoria del derecho consagrado en el artículo 19 N° 24,
de la Carta Fundamental, por desconocer el derecho de propiedad que emana de los Permisos de Obra
otorgados por la autoridad competente y perturba además, el libre ejercicio de los atributos del derecho que se
protege, pues la omisión que se constata imposibilita al recurrente disponer de los inmuebles.”
15
consagra la “Igualdad ante la Ley”. Esta acción constitucional es bastante recurrida
en el ámbito urbanístico y las Cortes acogen este arbitrio con cierta frecuencia. 31
Sobre el plazo para interponer el recurso en la Corte de Apelaciones respectiva - 30
días desde que se haya tomado conocimiento del agravio- es conveniente hacer una
prevención, ya que el artículo 54 de la ley de Bases de los Procedimientos
Administrativos establece que una vez se haya interpuesto una reclamación
administrativa se interrumpe el plazo para ejercer la acción jurisdiccional. Las Cortes,
en razón de que la Protección es una Acción Constitucional tutelar de protección de
garantías aseguradas por la Carta Fundamental y no una simple acción
jurisdiccional, ha resuelto, en varias oportunidades, que el plazo para su
interposición no se suspende ni se interrumpe con ocasión de haberse interpuesto
algún recurso administrativo.32
6.- La Nulidad de Derecho Público. Esta acción constitucional, cuya fuente es la
nulidad que sanciona el artículo séptimo de la Constitución Política del Estado, ha
sido reconocida por la Doctrina como el mecanismo de tutela o salvaguarda y
defensa de la supremacía de la Constitución frente a todo acto de órgano estatal que
no se adecue a sus preceptos.33 No es muy frecuente su interposición en el ámbito
urbanístico como instrumento para el control de la legalidad de los actos
administrativos. Con todo, dado que no existen plazos perentorios para deducir esta
acción es intentada en algunos casos para solicitar la nulidad de autorizaciones
urbanísticas.34 También ha sido intentada con éxito por organizaciones civiles
impugnando la modificación de un Plano Regulador Comunal ante la clara
vulneración del ordenamiento jurídico respecto de la forma prescrita para tramitar y
finalmente, aprobar una modificación de este instrumento de planificación
31
Algunos fallos recientes para revisar: CS Rol Nº 11991-2013, Inversiones Portezuelo S.A. e Inversiones del
Viñe S.A. contra Director de Obras de la Municipalidad de Quilicura; CA Puerto Montt rol N°108-2013,
confirmado por CS Rol N° 6384-2013, Sociedad Pasmar S.A. contra Directora de obras Municipales de la Ilustre
Municipalidad de Castro; CA Santiago, rol Nº 58.179-2013., confirmada por la CS rol Nº 3426-2014, Inmobiliaria
Alameda 2001 contra el Director de Obras Municipales de Santiago.
32
FERRADA BORQUEZ, Juan Carlos, op. cit. p. 262
Ferrada
33
SOTO KLOSS, Eduardo, Revista de Derecho de la Universidad Católica de Valparaíso XIV (l991 - 1992), La
Nulidad de Derecho Público referida a los Actos de la Administración, p. 417 y ss.
34
C.A. Santiago Rol Nº 4580- 2003.
16
territorial.35 Presumiblemente, una de las razones por las cuales se ha preferido
accionar por otras vías es la restricción que han establecido las Cortes en relación
con la legitimación activa necesaria para interponer esta nulidad, la que en opinión
de la Excma. Corte Suprema, exige un interés calificado del actor. 36 También limitan
el ejercicio de esta acción a aquellos casos en que no hay otra acción en el
ordenamiento jurídico para atacar la nulidad de un determinado acto administrativo,
ya que la nulidad de derecho público es una sanción general, y su procedimiento es
el ordinario, supletorio respecto de aquellos casos en que no existe un
procedimiento especial de impugnación. En fallos recientes, el máximo Tribunal
distingue entre las acciones encaminadas únicamente a conseguir la nulidad de un
acto administrativo y aquéllas que miran a la obtención de algún derecho a favor de
un particular. Según estos fallos, las primeras, pueden interponerse por cualquiera
que tenga algún interés en ello y presentan la particularidad de hacer desaparecer el
acto administrativo con efectos generales “erga omnes” y requieren, además, de una
ley expresa que las consagre, como ocurre con el artículo 151 de la Ley Nº 18.695,
Orgánica Constitucional de Municipalidades, que instituye el reclamo de ilegalidad
contra las resoluciones u omisiones ilegales de los órganos municipales. En seguida,
la Corte Suprema se refiere a aquellas que persiguen la declaración de un derecho
en favor de un particular, en que la nulidad del acto administrativo se persigue con el
propósito de obtener la declaración de un derecho a favor del demandante con un
claro contenido patrimonial, las que en estos casos producen efectos relativos,
limitados al juicio en que se pronuncia la nulidad. Por ejemplo, en el caso de
“Vásquez Encina César con Municipalidad de La Reina y Simonetti Inmobiliaria S.A.”
(rol Nº 8247-2009), el demandante, propietario del predio vecino de la construcción
de un condominio, solicitó la nulidad de derecho público de un permiso de edificación
otorgado a Simonetti Inmobiliaria. En esta causa, la parte demandante recurrió en
contra de la Dirección de Obras ya que, en su opinión, esta repartición habría errado
35
CS Rol N° 2054-2013.
36
Como establecieron las sentencias dictadas en los autos “Sky Service S.A. con Fisco de Chile” (rol 5553-
2007); “Agrícola Forestal Reñihue Ltda. con Cubillos Casanova, Juan Carlos y Fisco de Chile” (rol 3011-2006) y
“Sociedad Visal Ltda. con Empresa Portuaria de Arica” (rol 1428-2007)
17
al otorgar el Certificado de Informaciones Previas y que en base a esa información
equivocada se le otorgó a la Inmobiliaria un permiso de edificación contrario a
derecho. La información errada consistía en la definición de los perfiles y las
medidas de la vía pública que la Inmobiliaria debía ejecutar en el terreno que estaba
urbanizando, contiguo al de la demandante. En opinión de la demandante, de
ejecutarse la vía en base a esa información errónea, resultaría perjudicado su
predio, ya que proyectando el eje de la nueva calzada hacia su propiedad,
aumentaba considerablemente la superficie afecta a utilidad pública por el plan
regulador local. En los fundamentos del fallo, la Corte Suprema estima que,
existiendo una ley especial que habilita una vía jurisdiccional inmediata y directa
para resolver la controversia mediante un determinado procedimiento y un tribunal
competente, como lo es el Reclamo de Ilegalidad Municipal, es a dicho mecanismo
al que debió acudirse, señalando: “el demandante sólo a través del medio regulado
pudo ejercer la acción para pedir la ilegalidad del acto y el actor posee las acciones
que contempla el ordenamiento jurídico para hacer efectivos los derechos subjetivos
-en el concepto amplio que se ha dado- frente a la Administración del Estado. De
esta manera, aun cuando se esté en presencia de yerros jurídicos, la demanda de
nulidad de derecho público debe ser desestimada porque no es posible entablar una
acción de nulidad de derecho público en contra de una resolución emanada de un
funcionario municipal con la finalidad única de dejar sin efecto dicho acto, cuando la
ley especialmente contempla el reclamo de ilegalidad en el artículo 151 de la Ley Nº
18.695.” Por último, es importante destacar que, como se expuso para la invalidación
y revocación del acto administrativo, cuando se trata de infracciones de forma o de
procedimiento, se debe tener presente que estos vicios sólo pueden tener un
carácter invalidante limitado a la luz del principio de conservación del acto
administrativo. En efecto, se entiende que sólo puede anularse un acto
administrativo si existe una cierta relación de proporcionalidad entre el vicio, el
derecho o interés afectado por el mismo y la sanción. Como se aprecia, una vez más
estamos frente a restricciones para el remedio invalidatorio, especialmente por
18
causa de infracciones formales en los procedimientos administrativos en resguardo
de los principios de buena fe y de seguridad jurídica a favor de terceros que
hubieren adquirido derechos sobre la base de la confianza dispensada al acto
administrativo irregular. Recordemos que este principio de conservación fue recogido
por la Ley 19.880, que establece las Bases de los Procedimientos Administrativos
que rigen los Actos de los Órganos de la Administración del Estado, en que a
propósito del principio de la no formalización, en su artículo 13º, inciso 2º, precisa
que el vicio de forma o procedimiento sólo afecta la validez del acto administrativo
cuando recae en un requisito esencial del acto; y genera perjuicio al interesado.
7.- El Recurso de Amparo Económico. El inciso primero del artículo único de la
Ley Nº 18.971, prescribe: "Cualquier persona podrá denunciar las infracciones al
artículo 19, número 21, de la Constitución Política de la República de Chile"; su
inciso segundo dispone que el actor no necesita tener interés en los hechos
denunciados y, el tercero, fija el plazo en que se debe interponer -seis meses
contados desde que se hubiere producido la infracción-. Los dos incisos finales se
refieren, el primero, al recurso de apelación, y el último, a la responsabilidad por los
perjuicios causados, si "se estableciere fundadamente que la denuncia carece de
toda base". Esta acción de carácter “popular” tiene por finalidad que un tribunal de
justicia compruebe la existencia de la infracción denunciada a la garantía
constitucional del número 21 del artículo 19 de la Carta Fundamental, precepto que,
presenta dos aspectos. El primero, consistente en el derecho a desarrollar
cualquiera actividad económica que no sea contraria a la moral, al orden público o a
la seguridad nacional, respetando las normas legales que la regulen; y el segundo,
conforme al inciso 2º de esa norma, que el Estado y sus organismos pueden
desarrollar actividades empresariales o participar en ellas, sólo si una ley de quórum
calificado lo autoriza, inciso que, también, dispone que tales actividades estarán
sometidas a la legislación común aplicable a los particulares. A diferencia de la
Acción de Protección, en que los Tribunales pueden decretar todas las medidas
tendientes a reestablecer el imperio del derecho, en el caso de la Acción de Amparo
19
Económico no se entregó al órgano jurisdiccional la facultad de adoptar providencias
cautelares prontas e inmediatas para la protección del afectado, y su sentencia se
limita a constatar la infracción denunciada del orden público económico. En opinión
de otros autores, las Cortes, al acoger un Recurso de Amparo Económico, deben
dictar medidas para resguardar el derecho del afectado por la infracción y
reestablecer el imperio del derecho.37 En cuanto al procedimiento, se aplican las
disposiciones del hábeas corpus, salvo en el plazo para apelar respecto de la
sentencia que es de 5 días y es procedente el trámite de la consulta, si no se
hubiere apelado. Con todo, es importante tener en cuenta que existe una corriente
jurisprudencial que señala que esta acción estaría limitada únicamente al inciso
segundo de la norma de la Carta Fundamental, aun cuando del claro tenor del
artículo único de la ley Nº 18.971, no existe distingo alguno en cuanto al ámbito de
su aplicación.38 Para otros, esta acción no procede como defensa de los individuos
39
particulares en su interés personal. Sin embargo, la doctrina mayoritaria40 estima
que la Acción de Protección Económica es plenamente procedente tratándose de
ambos incisos del numeral veintiuno de la Constitución Política de la República y
37
URETA SILVA, Ismael, El Recurso de Amparo Económico, Editorial LexisNexis ConoSur, segunda edición
actualizada, año 2002, p.59
38
CA Santiago, Rol Nº 738-92, Asociación Gremial de Armadores Artesanales VIII Región con Presidente de la
República, Corte de, Gaceta Jurídica 143 (1992), p. 63 “Este recurso especial está relacionado con el derecho
del Estado y sus organismos para desarrollar actividades empresariales o participar en ellas, sólo si una ley de
quórum calificado los autoriza; en otras palabras, se refiere a lo establecido en el inciso segundo del artículo 19
Nº 21. Por consiguiente, no se relaciona con el inciso primero del referido artículo que protege el derecho a
desarrollar cualquier actividad económica, que de conformidad a lo establecido en el artículo 20 de la carta
fundamental, está resguardado por el recurso de protección”
39
CS Rol Nº 867-2011. Acción de Amparo Económico “Víctor Elías Readi Catan, contra de la I. Municipalidad
de San Miguel. En este fallo se refleja con claridad la posición y fundamento de aquellos que limitan el ámbito de
esta acción. La Corte Suprema conociendo por la vía del Recurso de Apelación, acoge este Amparo Económico
con un voto disidente, el del Ministro Pedro Pierry Arrau, que señala, en lo que interesa: “ 2º En este recurso de
que como se ha venido resolviendo por esta Corte Suprema, el sentido y alcance del instituto jurisdiccional
previsto en la Ley Nº 18.971 es el de amparar la garantía constitucional de "la libertad económica" frente al
Estado empresario, cuando éste, transgrediendo un principio de la esencia del Orden Público Económico
Nacional, como lo es el de la subsidiaridad, interviene en el campo económico no acatando las limitaciones
contempladas en el artículo 19 Nº 21 inciso 2º de la Carta Fundamental, ya sea, por desarrollar esa actividad sin
autorización de una ley de quórum calificado o sin sujetarse a la legislación común aplicable en dicho ámbito a
los particulares “ 6º.- Que, por las razones expuestas, se concluye que el llamado recurso de amparo económico
no es idóneo para salvaguardar la garantía fundamental reconocida en el artículo 19 Nº 21 inciso 1º de la Carta
Fundamental, por lo que el recurso de amparo económico deducido en autos no puede, por ende, prosperar.”
40
NAVARRO BELTRAN, Enrique, “El recurso de amparo económico y su práctica jurisprudencial” en Estudios
Constitucionales, Año 5, N° 2, 2007, p.117 Ed. Centro de Estudios Constitucionales de Chile, Universidad de
Talca.
20
existe abundante jurisprudencia en este sentido41. En efecto, no hay ninguna
circunstancia que permita una interpretación diferente, en orden a que ella estaría
limitada únicamente al inciso segundo de la norma de la Carta Fundamental. Ahora
bien, en materias urbanísticas, podemos citar algunas sentencias al respecto:
a) Inmobiliaria Santa Marta S.A. contra Municipalidad de Viña del Mar. La
Municipalidad de Viña del Mar deberá abstenerse, tanto por la vía de la acción como
de la omisión, de impedir la ejecución de anteproyecto de construcción de edificio de
5 pisos, en tanto se ajuste a las normas constitucionales, legales y reglamentarias. 42
b) Silverio Cruz Becerra en contra del señor Director de Obras de la I. Municipalidad
de Santiago a raíz de la dictación de un oficio Ordinario que no le renueva patentes
para explotar inmuebles de su propiedad para estacionamientos en superficie en el
Centro de Santiago, ya que el Municipio licitará la concesión de estacionamientos
subterráneos.43
c) Víctor Elías Readi Catan contra de la I. Municipalidad de San Miguel ya que ésta
habría resuelto la inhabilidad del local ubicado en calle Gran Avenida Nº 4910-4912,
en tanto no obtenga los permisos de Obras y Recepción Final correspondientes y
por no contar con las garantías de seguridad para ser habitado y se dispone el
desalojo de los ocupantes con auxilio de la fuerza pública. 44
d) Rafael Correa Larraín contra Municipalidad de Talagante. Por Decreto que
promulgó el nuevo Plan Regulador Comunal se modifica el uso del suelo del predio
urbano de su dominio impidiéndole desarrollar su actividad económica en el
mencionado inmueble, habiéndose incurrido en diversos e en la tramitación y
aprobación del Plan Regulador Comunal referido.45
41
C.A. de Santiago, Causa Rol N°3899-9426 de enero de 1995.
42
Gaceta Jurídica, 233 (1999) P.23
43
CS rol Nº 3.900-2001, 12 de Noviembre de 2001.
44
CS rol Nº 867-2011.
45
CS rol N° 2462-2012.
21
BIBLIOGRAFÍA
FERNANDEZ RICHARD, José, Derecho Municipal Chileno, Editorial Jurídica, 2003.
FERRADA BORQUEZ, Juan Carlos, “Los procesos administrativos en el Derecho
Chileno”, Revista de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
XXXVI (Valparaíso, Chile, 2011, 1er Semestre).
NAVARRO BELTRAN, Enrique, “El recurso de amparo económico y su práctica
jurisprudencial” en Estudios Constitucionales, Año 5, N° 2, 2007, Centro de Estudios
Constitucionales de Chile, Universidad de Talca.
PIERRY ARRAU Pedro, Revista de Derecho de la Universidad Católica de
Valparaíso, Nº 4, 1980, pp. 239-266 “Control del Acto Administrativo, Recursos
Administrativos, Recurso Contencioso Administrativo"
SOTO KLOSS, Eduardo, “Derecho Administrativo, Temas Fundamentales”, Tercera
Edición Actualizada, Editorial Legal Publishing- Thomson Reuters, 2012.
SOTO KLOSS, Eduardo. Urbanismo, Contraloría General de la República y
Tribunales de Justicia. A propósito de la acción de protección deducida por la
Fundación Club Deportivo de la Universidad Católica de Chile en Sentencias
Destacadas 2006. Santiago: Instituto Libertad y Desarrollo, 2006.
SOTO KLOSS, Eduardo, Revista de Derecho de la Universidad Católica de
Valparaíso XIV (l991 - 1992), La Nulidad de Derecho Público referida a los Actos de
la Administración.
URETA SILVA, Ismael, “El Recurso de Amparo Económico”, Editorial LexisNexis
ConoSur, segunda edición actualizada, año 2002.
22
NORMAS CITADAS
Ley de Base de los Procedimientos Administrativos (LBPA)
Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades (LOCM)
Ley 18.575, Orgánica Constitucional de Bases Generales de Administración del
Estado.
Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC)
Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC)
Constitución Política de la República de Chile
Ley Nº 18.971
JURISPRUDENCIA CITADA
CA de Santiago, Recurso de Protección, RDJ TCVII (2000). Nº sección 5ta, Rol Nº
5.189 - 1999. Confirmada por la Excma. Corte Suprema, Rol Nº 594 – 2000.
CGR Dictamen N° 53.290, 25-X-2004.
CGR Dictamen N° 38.824 de fecha: 21-VIII-2006
CGR Dictamen 28097
CGR, Dictámenes N° s. 35.681 de 2009, 32.639, de 2010, 61.211, de 2012 y
44.874, de 2013
CS. Rol N° 2462-2012.
CS Rol Nº 11991-2013.
CA de Valparaíso, Rol Nº 89-2000, confirmada por la Excelentísima Corte Suprema
Rol Nº 4433-2000
CA Santiago, Rol Nº 58.179-2013
CA de Santiago, Rol Nº4341-2006.
10º Juzgado Civil de Santiago, Causa ROL: C-28873-2009, Caratulado: MUÑOZ /
MUNICIPALIDAD DE LAS CONDES Sentencia confirmada por la I. Corte de
Apelaciones de Santiago, rol 3115-2012.
CS rol Nº 2138-2002 Sentencia de 29 de abril de 2004.
CGR Dictámenes N° 11.101 Fecha: 26-II-2010, N° 17.954 Fecha: 21-III-2013.
CGR Dictamen N° 48.550 Fecha: 02-VIII-2011
23
CA de Santiago, Séptima Sala, “Universidad Finis Terrae con Contraloría General de
la República “Rol Nº 8.765-2.003 CA rol Nº 8344-2005, “Fundación Club Deportivo
de la Universidad Católica de Chile contra Contraloría General de la República”.
Confirmado por la Corte Suprema rol Nº2224-2006.
CGR Dictamen N° 21.778 de Fecha: 9-V-2008
CS rol N° 4880-2008, Sociedad C.G.E. Transmisión S.A. contra del Contralor
General de la República.
CA Santiago, rol Nº 58.179-2013
CS Rol Nº 11991-2013, Inversiones Portezuelo S.A. e Inversiones del Viñe S.A.
contra Director de Obras de la Municipalidad de Quilicura;
CA Puerto Montt, rol N°108-2013, confirmado por CS Rol N° 6384-2013, Sociedad
Pasmar S.A. contra Directora de obras Municipales de la Ilustre Municipalidad de
Castro.
CA Santiago, rol Nº 58.179-2013, confirmada por la CS rol Nº 3426-2014,
Inmobiliaria Alameda 2001 contra el Director de Obras Municipales de Santiago.
CS Rol N° 2054-2013.
CA Santiago, Rol Nº 738-92, Asociación Gremial de Armadores Artesanales VIII
Región con Presidente de la República, Corte de, Gaceta Jurídica 143 (1992), p. 63
CS Rol Nº 867-2011. Acción de Amparo Económico “Víctor Elías Readi Catan,
contra de la I. Municipalidad de San Miguel. C.A. de Santiago, Causa Rol N°3899-
9426 de enero de 1995.
Gaceta Jurídica, 233 (1999) P.23
CS rol Nº 3.900-2001, 12 de Noviembre de 2001.
CS rol Nº 867-2011.
CA Santiago Rol Nº 4580- 2003.
24