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Alimentos Abuelos

La Corte Suprema de Justicia de la Nación revisó un recurso de hecho presentado por Lidia Ferraina en representación de sus hijos menores, tras la revocación de una cuota alimentaria fijada en primera instancia. El tribunal determinó que el padre no estaba cumpliendo adecuadamente con sus obligaciones alimentarias y que la situación económica de la madre era precaria, lo que justificaba un aumento de la cuota alimentaria. Finalmente, se revocó el fallo apelado y se ordenó al padre pagar una cuota de $300 mensuales a favor de la demandante.
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Alimentos Abuelos

La Corte Suprema de Justicia de la Nación revisó un recurso de hecho presentado por Lidia Ferraina en representación de sus hijos menores, tras la revocación de una cuota alimentaria fijada en primera instancia. El tribunal determinó que el padre no estaba cumpliendo adecuadamente con sus obligaciones alimentarias y que la situación económica de la madre era precaria, lo que justificaba un aumento de la cuota alimentaria. Finalmente, se revocó el fallo apelado y se ordenó al padre pagar una cuota de $300 mensuales a favor de la demandante.
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F. 969. XXXIX.

RECURSO DE HECHO
F., L. c/ L., V.

Corte Suprema de Justicia de la Nación

Buenos Aires, 15 de noviembre de 2005.


Vistos los autos: ARecurso de hecho deducido por L. F. por
sí y en representación de sus hijos menores M., Y. y A. L. en
la causa F., L. c/ L., V.@, para decidir sobre su procedencia.
Considerando:

1°) Que contra el pronunciamiento de la Sala M de la


Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil que revocó el fallo
de primera instancia que había fijado una cuota de alimentos
de $ 200 mensuales a cargo del demandado, la actora interpuso
el recurso federal Cal que se adhirió el señor defensor de
menores de cámaraC cuya denegación dio motivo a la presente
queja.

2°) Que después de destacar el carácter subsidiario


de la obligación que pesaba sobre los abuelos Cderivada del
principio de solidaridad familiarC y la necesidad de que la
madre demostrara que el progenitor se encontraba impedido de
cumplir con su obligación alimentaria, como también la insu-
ficiencia de los recursos de ella y la imposibilidad de pro-
curárselos, el tribunal expresó que en el caso no podía sos-
tenerse que el obligado principal no pudiera aportar para el
mantenimiento de sus hijos.

3°) Que, asimismo, señaló que el progenitor era un


hombre joven respecto del cual no se había probado que tuviese
algún impedimento que obstaculizara la obtención de ingresos y
que de las constancias del expediente sobre ejecución del
acuerdo alimentario surgía que estaba depositando el 50% de la
suma oportunamente convenida, como también que no se advertía
que la reclamante hubiese agotado las diligencias procesales
compulsivas para obtener la satisfacción del crédito
alimentario.

4°) Que el a quo agregó que en la audiencia llevada a

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cabo el 3 de octubre de 2001, la actora había reconocido que
el padre había efectuado distintos aportes dinerarios para
cubrir las necesidades de sus hijos, de lo cual podía
deducirse que contaba con medios económicos suficientes y que
estaba en condiciones de suministrar alimentos a los niños,
máxime cuando en la causa se había acreditado que tenía un
taller de venta y reparación de radiadores.

5°) Que, por último, expresó que el demandado tenía


80 años y vivía con su cónyuge de 78 años en una vivienda de
su propiedad; que percibía una jubilación reducida ($ 281,94)
y una renta de $ 600 por el alquiler de un galpón que tenía en
la localidad de Caseros, e ingresos Ccuya cuantía se ignorabaC
provenientes de la locación de una casa en Mar del Plata (en
el barrio Peralta Ramos), circunstancias que llevaban a
afirmar que no se había probado que tuviese una holgada
posición económica, como se adujo en el escrito inicial, y que
no se le podía exigir que vendiera sus bienes para atender al
pago de la cuota alimentaria, máxime cuando la demandante era
una persona joven que había reconocido que trabajaba.

6°) Que los agravios de la apelante suscitan cuestión


federal para su tratamiento en la vía intentada, habida cuenta
de que no obstante referirse a cuestiones de hecho, prueba y
de derecho común y procesal, ajenas Ccomo regla y por su
naturalezaC a la instancia del art. 14 de la ley 48, ello no
resulta óbice para la apertura del recurso cuando, con
menoscabo del derecho de defensa en juicio y el de propiedad,
lo decidido no constituye una derivación razonada del derecho
vigente con arreglo a los hechos comprobados en la causa.

7°) Que la decisión adoptada por la alzada es obje-


table porque no es cierto que el padre estuviera pagando el
50% de la cuota alimentaria a favor de los menores, pues del
examen del proceso de ejecución seguido contra aquél surge que

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RECURSO DE HECHO
F., L. c/ L., V.

Corte Suprema de Justicia de la Nación

el último depósito efectuado por el progenitor corresponde al


mes de junio de 2002 (conf. fs. 153/154 de los autos
caratulados AF., L. c/ L., J. V. s/ ejecución de acuerdo). Los
depósitos que se hicieron después de esa fecha, por el
contrario, corresponden al cumplimiento de un embargo trabado
contra el abuelo paterno, que fue ordenado en los presentes
actuados, AF., L. c/ L., V. s/ alimentos).

8°) Que, por otra parte, cabe señalar que la deman-


dante inició la ejecución del convenio de alimentos el 23 de
abril de 2001 y la deuda aún permanece impaga en razón de que
el padre no tiene un trabajo fijo ni bienes a su nombre, cir-
cunstancia que impide hacer efectiva la ejecución, motivo por
el cual parece inadecuado que la alzada exija el cumplimiento
de otros pasos a fin de considerar expedita la vía para re-
clamar el pago de alimentos al abuelo paterno.

9°) Que el a quo debió haber hecho mérito de las


declaraciones de los testigos obrantes en la causa que coin-
cidieron en afirmar que la situación económica de la peticio-
naria era muy mala; que recibía ayuda de su madre y de sus
hermanos para poder subsistir, y que el demandado y su hijo
siempre habían trabajado juntos, ya sea en una fábrica de
pañuelos o en un taller que se dedicaba a la venta y repara-
ción de radiadores de automóviles (conf. declaraciones de
Angel Iuliano y Liliana Scuteri, fs. 38 y 39). También surge
de dichas declaraciones que los ingresos de la actora prove-
nían de algunas "changas" que hacía como costurera (conf.
declaración de Stella Maris Fratangelo, fs. 40/41), circuns-
tancia esta última que autoriza a considerar que la demandante
ha acreditado la insuficiencia de medios para hacer frente a
la manutención de los menores.
10) Que la alzada Cque hizo una enumeración de los

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ingresos y bienes del demandadoC omitió ponderar la existencia
de dos lotes de terreno en la ciudad de Mar del Plata que
estaban inscriptos a nombre de B. y de V. L. (conf. fs. 70, 71
y 72), sin que haya hecho mérito de que este último había
prestado su conformidad para que los fondos depositados por un
inquilino Cen cumplimiento de una orden de embargoC fuesen
aplicados a reducir la deuda que mantenía su hijo (conf. fs.
219/219 vta. de los autos caratulados "F., L. c/ L., J. V. s/
ejecución de acuerdo), lo cual revela que sus finanzas no
resultaban comprometidas con el pago de esa suma en concepto
de alimentos para sus nietos.
11) Que a la luz de los hechos reseñados surge que
el a quo no sólo ha efectuado una valoración inadecuada de la
prueba aportada en la causa, sino que ha desatendido las di-
rectivas sentadas por la Convención sobre los Derechos del
Niño, incorporada a nuestro ordenamiento por la ley 23.849 y
que hoy cuenta con jerarquía constitucional (art. 75, inc. 22,
de la Carta Magna), pues ha colocado a los menores en una
situación de grave peligro al no poder cubrir sus necesidades
más elementales.

12) Que, en este sentido, el art. 27 ap. 4°, de la


citada convención establece que ALos Estados Parte tomarán
todas las medidas apropiadas para asegurar el pago de la pen-
sión alimentaria por parte de los padres u otras personas que
tengan responsabilidad financiera por el niño...". Al resolver
del modo indicado, la alzada desvirtuó el derecho al sustento
alimentario de los reclamantes Cespecíficamente amparado en el
ámbito interno por el art. 367 del Código CivilC,
desatendiendo la consideración primordial del interés superior

de los menores (art. 3°, ap. 1° de la referida convención),


pauta que Csegún ha expresado esta CorteC orienta y condiciona
la decisión de los tribunales en el juzgamiento de casos como

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el sub examine (conf. Fallos: 322:2701; 324:122).


13) Que en tales condiciones, las garantías consti-
tucionales que se invocan como vulneradas guardan relación
directa e inmediata con lo resuelto (art. 15 de la ley 48),
por lo que corresponde descalificar la sentencia como acto
jurisdiccional.
Por ello, y oído el señor Procurador Fiscal como también
el Ministerio Público de la Defensa, se declara formalmente
admisible el recurso extraordinario deducido por la actora y
se revoca el fallo apelado. Asimismo y en uso de las atribu-
ciones conferidas por el art. 16, segundo párrafo, de la ley
48, se condena a V. L. a pagar una cuota alimentaria de $ 300
mensuales a favor de la demandante que actúa en representación
de sus tres hijos menores de edad. Los pagos deberán

realizarse del 1° al 5 de cada mes, por adelantado, desde la


fecha de interposición de la mediación. Las costas del juicio
serán soportadas por el vencido (art. 68 del Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación). Agréguese la queja al prin-
cipal. Notifíquese y devuélvase. ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI -
ELENA I. HIGHTON de NOLASCO - CARLOS S. FAYT (en disidencia)-
JUAN CARLOS MAQUEDA - E. RAUL ZAFFARONI - RICARDO LUIS
LORENZETTI - CARMEN M. ARGIBAY (en disidencia).
ES COPIA
DISI -//-

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Corte Suprema de Justicia de la Nación

-//-DENCIA DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON CARLOS S. FAYT Y DE


LA SEÑORA MINISTRA DOCTORA DOÑA CARMEN M. ARGIBAY
Considerando:
Que el recurso extraordinario, cuya denegación ori-
gina la presente queja, es inadmisible (art. 280 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación).
Por ello, y oído el señor Procurador Fiscal, se desestima
esta presentación directa. Notifíquese y, previa devolución de
los autos principales, archívese. CARLOS S. FAYT - CARMEN M.
ARGIBAY.
ES COPIA

Recurso de hecho interpuesto por Lidia Ferraina y por sus hijos menores, con el
patrocinio del Dr. Roberto Pueblas
Tribunal de origen: Sala M de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil
Tribunales que intervinieron con anterioridad: Juzgado Nacional de Primera Instan-
cia en lo Civil N° 38

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