Islam
A lo largo de la historia han existido múltiples religiones, principalmente politeístas
(creían en muchos dioses), sin embargo, con el avance del tiempo las mismas se fueron
perdiendo, abandonando y tomaron su lugar otras más fuertes y organizadas. Este es el
caso del cristianismo (monoteísta, creen en un solo Dios) que surge como religión tras la
muerte de Jesús y se extiende rápidamente por el Imperio Romano hasta convertirse, en
el siglo IV (300 dC), en la religión oficial del gran imperio.
Como ya se mencionó, el hecho de la expansión del cristianismo y el desplazamiento de
las religiones más antiguas (en Egipto, Siria, la misma Roma), correspondió
principalmente a la organización de esta por sobre las demás, el solo hecho de que el
cristianismo cuente con un libro sagrado que unificara las historias de sus profetas es un
punto importante para entender esta rápida extensión.
No obstante, la religión cristiana (con sus variaciones) no es la única que existe. Esta
tomó sus ideas del judaísmo, otra religión monoteísta mucha más antigua. Luego está la
segunda religión más profesada del mundo, el islam, esta surge en Arabia durante el siglo
VII (600 dC) de la mano del profeta Mahoma.
La palabra Islam significa resignación a la voluntad del Dios único (Alá). El Islam fue
revelado directamente por Dios a Mahoma y sus enseñanzas se recogen en el
Corán (Libro sagrado de los musulmanes).
Sus principales preceptos son:
• La profesión de fe. ‘No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta’
• Orar 5 veces al día mirando a La Meca y la oración comunitaria de los viernes en
la mezquita.
• Ayunar durante el mes sagrado del Ramadán.
• Dar limosna a los pobres.
• Peregrinar a la Meca al menos una vez en la vida.
Esta religión renegaba de la figura de Jesús como hijo de Dios y lo tomaba como un
profeta más iluminado por este, de esta manera, Mahoma se cree sucesor de Jesús como
profeta de Dios. De hecho el cristianismo, el judaísmo y algunas religiones paganas de
Siria, tuvieron importante influencia en las ideas del Islam como religión.
Aquí se nombran algunas diferencias entre Cristianismo e Islam:
Corán y Biblia
Para el creyente musulmán el Corán es la Revelación. Además, el Corán es la revelación
última que resume todos los Libros anteriores, en particular el de Moisés (la Torá) y el
de Jesús (el Evangelio). El Corán es Dios hecho libro. En el cristianismo, la Biblia no está
considerada la Revelación; en cambio, los libros que forman esta Biblia se dice que han
sido inspirados, en el sentido que permiten conocer a quien, en el cristianismo, es la
Revelación, Jesús de Nazaret, Dios hecho hombre. El concepto de revelación no tiene,
por consiguiente, el mismo significado en el islam y en el cristianismo. Por un lado, la
Revelación es un libro, el Corán; por el otro, la Revelación es una persona, Jesucristo.
¡De aquí nacen terribles confusiones!.
Mahoma y Jesús
Uno de los malentendidos más dolorosos concierne precisamente a la persona de Jesús.
Musulmanes y cristianos lo reivindican. Pero ¿podemos afirmar que se trata de la misma
persona? En el islam, Jesús (Aïssa) es uno de los numerosos profetas musulmanes
enviados por Dios para recordar el pacto primordial entre Dios y su creación. Siguiendo
el ejemplo de otros profetas musulmanes de tiempos pasados (Adán, Abrahán, Noé,
Moisés, etc.), Jesús (Aïssa) es también un gran profeta musulmán, justo por debajo de
Mahoma.
La oración
En el sentido técnico de la palabra, la «oración» es, en el islam, uno de los cinco pilares
de la religión. Todo creyente, hombre o mujer, debe realizarla cinco veces al día,
siguiendo gestos e invocaciones concretas; el viernes esta oración se hace en común en la
mezquita. En el cristianismo, se trata, ante todo, de una especie de conexión personal con
Dios, corazón a corazón, con la que se da las gracias al autor de todo don, con la que se
habla como un amigo habla a un amigo.
La situación de la mujer en el islam
Este es un tema especialmente delicado que impide cualquier tipo de generalización. Los
rasgos del derecho musulmán clásico, que se apoyan en una lectura literal del Corán,
reservan a la mujer una situación de eterna sumisión: pasa de la tutela del padre a la del
marido, al que están totalmente sometidos sus «derechos». En cualquier caso, la situación
de la mujer es muy distinta dependiendo del país musulmán.