¿Qué son las concesiones viales?
Las concesiones viales son contratos mediante los cuales el Estado
entrega a un privado (concesionario) la responsabilidad de diseñar,
construir, mejorar, operar, mantener y/o financiar una
infraestructura vial, por un tiempo determinado. Al final del contrato, la
vía debe ser entregada al Estado en condiciones operativas.
Esto se hace bajo el marco de las Asociaciones Público-Privadas
(APP), un esquema que permite que tanto el sector público como el
privado colaboren en el desarrollo de infraestructura.
¿Por qué se crearon las concesiones viales?
La figura de concesión vial fue creada como respuesta a una serie de
desafíos estructurales que enfrentaban muchos países (incluyendo
Colombia):
Problemas que se querían solucionar:
Limitaciones fiscales del Estado: No hay suficiente dinero
público para desarrollar toda la infraestructura necesaria.
Baja eficiencia en ejecución de obras públicas.
Déficit de vías de alta calidad: Muchas regiones carecían de
conexión vial adecuada.
Fomentar inversión privada en proyectos de interés
nacional.
Transferencia de riesgos: El concesionario asume gran parte de
los riesgos de construcción, operación y financiamiento.
¿Cómo funcionan las concesiones viales?
El proceso se puede dividir en varias etapas:
1. Planificación del proyecto
El Estado (por medio de entidades como el INVIAS, la ANI o el
Ministerio de Transporte) identifica un proyecto prioritario.
Se hacen estudios técnicos, financieros y sociales para evaluar su
viabilidad.
2. Licitación pública
Se lanza una convocatoria para que empresas privadas presenten
propuestas.
Se elige al concesionario con base en criterios técnicos, financieros
y jurídicos.
3. Ejecución del contrato
El concesionario diseña, financia y construye la vía (o mejora una
existente).
Luego se encarga del mantenimiento y operación durante el
tiempo que dure la concesión.
A cambio, recibe ingresos por medio de:
o Peajes (usuarios)
o Pagos por parte del Estado
o Modelos mixtos
4. Finalización
Una vez termina el contrato (que puede durar entre 20 y 30 años),
la infraestructura pasa de nuevo al Estado, en condiciones
adecuadas.
Tipos de concesión vial
A continuación, te explico los tipos más comunes de concesión vial, con
más detalle:
1. Concesión autofinanciada (tradicional)
El concesionario recupera su inversión exclusivamente
mediante los peajes cobrados a los usuarios.
Ejemplo: Autopistas donde no hay aporte del Estado, como
algunas partes de la Ruta del Sol (fase inicial).
2. Concesión cofinanciada
El Estado aporta parte de los recursos para financiar la obra (por
ejemplo, mediante vigencias futuras).
El resto lo aporta el privado, que lo recupera con peajes o pagos
del Estado.
3. APP con pago por disponibilidad
El concesionario no cobra peajes, pero recibe pagos periódicos
del Estado, condicionados a que la vía cumpla ciertos estándares
(estado de la carretera, señalización, seguridad vial, etc.).
Se utiliza cuando la rentabilidad comercial del proyecto no es alta,
pero sí su importancia estratégica.
4. Concesión de operación y mantenimiento (O&M)
Se usa para vías ya construidas.
El concesionario no construye, sino que mantiene y opera la
infraestructura existente durante un tiempo pactado.
5. Concesión mixta
Combina elementos de varias modalidades: una parte de ingresos
proviene de peajes, otra de pagos estatales.
Ejemplo del modelo colombiano
En Colombia, el sistema de concesiones se ha desarrollado en fases o
generaciones:
Primera y Segunda Generación (años 90–2000s)
Enfoque en construir dobles calzadas y mejorar vías clave.
Se firmaron contratos con pocos controles de calidad y poca
supervisión.
Tercera Generación (2006–2010)
Mejores requisitos técnicos y ambientales.
Mayores exigencias de mantenimiento.
Cuarta Generación (4G) – 2010 en adelante
Modelo estructurado como APPs, con estudios técnicos rigurosos,
exigencias ambientales y sociales.
Más de 30 proyectos adjudicados, incluyendo corredores como:
o Autopista al Mar
o Pacífico 1, 2 y 3
o Villavicencio – Yopal
o Ruta del Sol (aunque esta tuvo problemas en una de sus
fases)
Estos proyectos buscan mejorar la conectividad, reducir tiempos de viaje
y dinamizar la economía nacional y regional.
Ventajas y desventajas
Ventajas:
Alivian carga fiscal del Estado.
Agilizan ejecución de obras.
Mejora en la calidad de la infraestructura.
Transferencia de riesgos al privado.
Estímulo a la economía y generación de empleo.
Desventajas:
Riesgo de tarifas elevadas de peaje.
Proyectos mal estructurados pueden afectar finanzas públicas.
Riesgos de corrupción o conflictos de interés (como ocurrió con
Odebrecht y la Ruta del Sol II).
Algunas zonas con poco tráfico no atraen inversión privada (falta
de rentabilidad).
Conclusión
Las concesiones viales son una herramienta clave para el desarrollo de
infraestructura, especialmente en países con recursos limitados pero
grandes necesidades de conectividad. Su buen funcionamiento depende
de una planeación adecuada, transparencia, control técnico y una justa
distribución de riesgos.