Pausas Activas:
Beneficios para la Salud y el
Bienestar
Son breves descansos durante la jornada laboral que
sirven para recuperar energía, mejorar el
desempeño y
eficiencia en el trabajo, a través de diferentes
técnicas y
ejercicios que ayudan a reducir la fatiga, disminuir
trastornos musculoesqueléticos y prevenir el estrés.
¿Qué son las pausas activas?
Son sesiones de actividad física desarrolladas en el entorno laboral, con una duración continua
mínima de 10 minutos que incluye adaptación física cardiovascular, fortalecimiento muscular y
mejoramiento de la flexibilidad buscando reducir el riesgo cardiovascular y las lesiones musculares
por sobreuso asociados al desempeño laboral.
Las Pausas Activas serán una forma de promover la actividad física, como hábito de vida saludable,
por lo cual se deben desarrollar programas educativos sobre la importancia y los beneficios de la
actividad física regular.
Son ejercicios suaves y de estiramiento que se realizan en el lugar de trabajo.
Beneficios de las pausas activas
- Disminuye el estrés
- Favorece el cambio de posturas y rutina de trabajo
- Libera estrés articular y muscular
- Estimula y favorece la circulación sanguínea
- Favorece la autoestima y capacidad de concentración en la
jornada laboral
- Disminuye el riesgo de enfermedades profesionales
- Mejora el desempeño laboral y aumenta la productividad.
Ejemplos de ejercicios para pausas activas
Cómo implementar pausas activas en el trabajo
Establecer horarios regulares, animar a los compañeros de trabajo a participar y utilizar
aplicaciones o recordatorios.
Muy sencillo, dentro de la Jornada Laboral se destinarán dos momentos para la realización de las
Pausas Activas que oscilarán entre los 10 o 15 minutos como máximo, tiempo dentro del cual se
realizarán ejercicios para articulaciones, extremidades, entre otros.
Estudios sobre las pausas activas
Los resultados apoyan la idea de que las pausas activas producen cambios en el nivel de actividad física
de las personas, puesto que se produjo un incremento de esta. Ferreira M y otros en el 2005 informan
un aumento en la frecuencia de días por semana en actividades físicas después de doce semanas de
intervención. La mayor dificultad que se presentó en esta investigación, fue la falta de constancia de los
funcionarios, mantener la adhesión de las personas parece ser el principal problema que deben sortear
este tipo de programas; en este caso se debió utilizar constantemente apoyos comunicacionales y
personales; en general la población intervenida asistió al inicio masivamente y con muchas expectativas,
con el paso de los meses fueron perdiendo sistematicidad en su participación, utilizando distintas
excusas, principalmente aduciendo razones de "mucho trabajo", lo paradójico de esto es que las pausas
activas fueron propiciadas por la dirección de la institución como parte de las políticas de la Unidad de
Prevención de Riesgo para mejorar las condiciones de trabajo de sus funcionarios.
Conclusiones
1. Mejora de la salud física: Las pausas activas ayudan a aliviar la tensión muscular y reducir la rigidez causada por estar sentado o
en una misma posición durante mucho tiempo. Los ejercicios de estiramiento y movimiento activan la circulación, mejoran la
flexibilidad y reducen el riesgo de lesiones musculares.
2. Aumento de la energía y la concentración: Realizar pausas activas durante la jornada laboral o de estudio ayuda a reponer la
energía y mantener un nivel de atención y concentración más alto. Los ejercicios estimulan la circulación sanguínea, lo que a su
vez favorece el flujo de oxígeno al cerebro, mejorando la claridad mental y la productividad.
3. Reducción del estrés y la fatiga: Las pausas activas actúan como un escape temporal del estrés y la presión laboral. Los
ejercicios suaves y de relajación ayudan a liberar tensiones acumuladas, reducir la ansiedad y disminuir los niveles de estrés. Al
regresar al trabajo después de una pausa activa, se experimenta una sensación de renovación y frescura.
4. Prevención de problemas de salud: El sedentarismo y la falta de movimiento pueden llevar a diversos problemas de salud, como
enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes y dolores musculares crónicos. Las pausas activas ayudan a romper el
patrón sedentario, promoviendo una mejor salud general y reduciendo el riesgo de desarrollar estas condiciones.
5. Mejora del ambiente laboral: Incorporar pausas activas en el entorno laboral promueve un ambiente más saludable y activo.
Fomenta la interacción social entre los colaboradores, ya que se pueden realizar los ejercicios en grupo. Además, puede
fortalecer el sentido de pertenencia y la cohesión entre los miembros del equipo.
FIN