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Formación Ética y Ciudadana

El documento describe una serie de clases en las que se implementan actividades de presentación, narración de cuentos y discusión sobre derechos y deberes de los alumnos. Se utiliza el cuento 'El maestro amable y el niño travieso' para enseñar sobre la importancia de la conducta y el respeto en el aula. Además, se fomenta el trabajo en equipo y la reflexión sobre las emociones y actitudes en el contexto escolar.
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Formación Ética y Ciudadana

El documento describe una serie de clases en las que se implementan actividades de presentación, narración de cuentos y discusión sobre derechos y deberes de los alumnos. Se utiliza el cuento 'El maestro amable y el niño travieso' para enseñar sobre la importancia de la conducta y el respeto en el aula. Además, se fomenta el trabajo en equipo y la reflexión sobre las emociones y actitudes en el contexto escolar.
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Fecha Contenido Estrategia metodológica Observación

Clase 1:
Inicio:
- Presentación de forma oral del docente y cada uno de los alumnos.
Desarrollo:

- Proponer completar la siguiente copia con cada uno de los datos.

- Una vez completo se retiran las copias y se realiza un juego en el cual el


docente lee cada carta de presentación (sin decir el nombre) y los
alumnos deben adivinar de quien se trata.
- A medida que van adivinando cada nombre; cada alumno pasa y se
presenta y cuentan que hicieron en las vacaciones.
- Escribir la fecha.
- Devolver la copia a cada alumno la que deben pintar y pegar en su
carpeta.
- Presentar el siguiente cuento
El maestro amable y el niño travieso.
Este cuento habla de un niño con mal comportamiento que, no cambiaba de
actitud con castigos o cachete. Habla de un niño que, sin embargo, comenzó a
portarse bien cuando un profesor logró llegar hasta su corazón, ¿cómo lo hizo?
Los invitamos a leer este bello cuento: El maestro amable y el niño travieso para
enseñar a los niños con mala conducta a portarse mejor.
Hace mucho tiempo había un niño que era tan lindo, como travieso; de hecho,
travieso, quizás, se quede corto para describir su carácter. Digamos que era un
verdadero trasto. Su nombre era Luis.
Luis simplemente no podía quedarse quieto. Este temperamento a menudo le
costaba caro, especialmente en la escuela. Es posible que te preguntes por qué
le sucedía esto al niño. Bueno, debes saber que los hechos que vamos a contar
se remontan a mucho tiempo atrás, prácticamente a la época en que tus
abuelos y abuelas también asistían al colegio.
En aquel entonces, muchos profesores tenían la costumbre de dar castigos muy
severos a los alumnos que cometían algún error. Las duras lecciones de los
maestros eran estas:
• Tirar de las orejas
• Golpear con la regla en la palma de la mano
• Poner al niño de rodillas
• Llevar un gorro con orejas de burro.
• Tener que escribir frases en la pizarra como "Soy un niño malo porque no
escucho a los maestros cuando explican"
De todos estos castigos, no había ninguno que Luis no hubiera recibido y sufrido.
Con su nerviosismo e inquietud, prácticamente recibía un castigo todos los días.
Debido a su temperamento tan inquieto, nuestro protagonista fue castigado
todos los días. Por eso la escuela para él era más un lugar de tormento que un
lugar para aprender y crecer.
Durante algún tiempo (estamos hablando de al menos un par de años), Luis
siguió recibiendo castigos. Pero un buen día llegó a la escuela un nuevo
maestro. Se presentó a los niños y les dio este discurso:
Niños, soy un maestro al que no le gusta dar castigos y aunque algunos de
ustedes sean unos traviesos, seguiré fiel a mis principios. Y si hay algún niño
entre ustedes que sea tan indisciplinado como para impedirme trabajar y
explicar las lecciones, no recurriré al uso de castigos, sino que me iré, para no ir
en contra de mis valores. ¿He sido claro?, dijo el profesor muy tranquilo y
seguro.
- Síííí - respondieron a coro todos los niños de la clase de Luis (y obviamente él
también estaba en el coro).
Luis no podía creer lo que oía, un maestro que no castigaba ni golpeaba, ni
siquiera si se portaba mal. Así Luis, a partir de ese día, se entregó aún más a la
loca travesura y fue más indisciplinado que nunca
Después de un tiempo sucedió que el nuevo maestro llegó a la clase y comentó
que tenía algo importante que decirles:
- Escúchenme bien niños. ¿Recuerdan el día que nos conocimos, cuando les dije
que soy un maestro al que no le gusta castigar?, ¿Recuerdan cuando les dije que
si hubiera algunos alumnos demasiado indisciplinados y no lograba hacerme con
ellos, no rompería mi pacto y me iría?"
- Sí, sí, dijeron sorprendidos los niños.
- Bueno niños, ya que al parecer hay alguien entre ustedes que en realidad me
está impidiendo trabajar, y no logro que atienda, he decidido irme. Antes de
recurrir al castigo, a los gritos y a los golpes, me marcho, dijo muy serio el
maestro.
Cuando el pequeño Luis se dio cuenta de lo que acababa de decir el nuevo
maestro, aquel maestro tan amable, algo se rompió dentro de él. La idea de que
pudiera irse le recordó todos los castigos que había recibido hasta el día en que
él mismo llegó.
Luis entendió que, si este nuevo maestro se iba, volvería uno de los maestros
habituales, uno de esos que no se lo habrían pensado dos veces antes de
recurrir al cachete para disciplinar a chicos como él. Ante este pensamiento, Luis
comenzó a temblar; empezó a comprender la grave pérdida que sufriría si este
nuevo maestro los dejaba.
Entonces Luis, pidiendo permiso al maestro para hablar, dijo:
- Maestro, no quiero que se vaya, no quiero otro profesor, quiero que usted nos
dé clases.
- Querido Luis, no habría pensado en irme si se hubieras portado bien; pero fue
usted, con su comportamiento, quien me empujó a tomar tal decisión.
- Maestro, por favor - respondió Luis -, no se vaya. Le prometo que cambiaré. Le
prometo que nunca volveré a portarme tan mal. No quiero que se vaya. Voy a
cambiar. Y diciendo eso, Luis comenzó a llorar.
Ante esa escena, el maestro se emocionó y, volviéndose hacia nuestro pequeño
alumno, dijo:
- Luis le doy una oportunidad más. Úsela bien, no habrá otra, - sentenció el
maestro.
- Sí, sí, maestro. Le prometo que cambiaré, dijo Luis muy seguro.
Y así fue como Luis cambió a partir de ese día. Ya no parecía la misma persona.
Había aprendido la lección y se convirtió en un alumno verdaderamente
ejemplar, tan ejemplar que el nuevo maestro empezó a tomarlo como ayudante.
Y desde entonces los dos han colaborado. Luis ya no se aprovechó de la bondad
del nuevo maestro y dejó de portarse mal sin recibir ningún castigo. Luis
realmente había cambiado. Ya de mayor, estudió para ser profesor, quería ser
tan bueno como su maestro. Le tuvo siempre en el recuerdo, porque era uno de
esos profesores que dejan huella en el corazón de sus alumnos.

- Renarrar el cuento de forma oral entre todos.


- Identificando: Lugar, personajes principales, personajes secundarios,
conflicto y resolución.
- Luis recibía castigos por portarse mal en clase.
¿Quién lo hacía mal, Luis por portarse mal o los profesores por ser tan duros?
¿Cómo definiría al nuevo profesor?
¿Qué tenía de especial en comparación con los demás?
¿Qué aprendió Luis sin que nadie le diera una cachetada o un grito?, ¿cómo lo
hizo?
¿Por qué el profesor dejó una huella imborrable en Luis?
¿Qué es lo que hacía mal y que es lo que hacía bien Luis?
¿Qué hacía mal el profesor y que hacía bien?
¿Cómo debe comportarse el alumno en la escuela? ¿Cómo debe comportarse el
profesor?
¿Cómo debe ser el trato entre alumno- docente y viceversa?
- Explicar los derechos y obligaciones del alumno y de los docentes; que
está permito y que no está permitido.
En el pizarrón colocar el siguiente título
¿Cuáles son los derechos y deberes de los estudiantes?
- Entregar la siguiente copia a cada alumno y leer cada punto analizando
cada uno.
Los alumnos tienen DERECHO a:
• - Recibir una formación que asegure el pleno desarrollo de su
personalidad.
• -Igualdad de oportunidades.
• -Que su rendimiento escolar sea evaluado con plena objetividad.
• -Una actividad escolar que se desarrolle en las debidas condiciones de
seguridad e higiene.
• - Que se respete su libertad ideológica y religiosa.
• -Que se respete su integridad física y moral y su dignidad personal.
• -Participar en lo relacionado con la vida de la Institución.
Son DEBERES de los alumnos:
• -Asistir a clase con puntualidad.
• - Cumplir y respetar los horarios.
• -Seguir las orientaciones del docente respecto de su aprendizaje y
mostrarle el debido respeto y consideración.
• - Respetar el derecho de estudio de sus compañeros.
• -Respetar la libertad de conciencia y las convicciones religiosas y
morales, así como la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de
la Institución escolar.
• - No discriminar a nadie por razón de raza, sexo o condición social.
• - Cuidar y utilizar correctamente los bienes e instalaciones de la Escuela y
respetar las pertenencias de los otros miembros de la Comunidad Educativa.
• -Participar en la vida y funcionamiento de la Institución.
• -Mantener el orden en las entradas y salidas de la Escuela.
• - Mantener limpio el recinto escolar.

. Pegar la copia en la carpeta.


. Escribir en la carpeta otros deberes y derechos que creas necesarios tener en
cuenta en la escuela.

-Entregar la siguiente copia para pintar y pegar en la carpeta.

Clase 2:
Inicio:
 Conversar de cómo se sintieron la clase anterior.
Desarrollo:
- Proponer hacer la hinchada de 5to “C” y “D”
- Conversar: ¿En qué ámbito de vida sentís que sos un goleador?
¿Qué goles te gustaría meter este año?
¿Por qué motivos podrías tener tarjeta roja en el
salón?
¿Qué cualidades debe tener un buen compañero
para ser capitán del grupo?
¿Qué cosas no te gustan que te hagan y te hacen
enojar?

- Entregar a cada alumno una plantilla del flok el personaje del


salón.
- Escribir el nombre y formar la hinchada de 5to.
- Pegar en el salón en el cartel de Bienvenidos

¿Qué hemos construido al final de la dinámica?


“Una hinchada de 5to grado.”
Reflexionemos sobre lo que significa ser una hinchada:
En una hinchada todos hacen fuerza y dan motivación a una persona o un
grupo de personas (conjunto de música, actor, equipo de fútbol, etc.)
En las carpetas:
¿Cómo podemos ser hinchas de nuestros compañeros?
¿En qué momentos pensás que un compañero necesita aliento?

Trabajar en grupos de 2 alumnos.


 Hablamos de las ventajas de trabajar en equipo.
Cierre:
Con todo el grupo
Observar las situaciones que se presentan en los banderines y escribir un
acuerdo de convivencia para el aula.
Clase 3:
Inicio:
- Conversar lo trabajado anteriormente.
Desarrollo:
Con todo el grupo.
Compartimos la lectura del cuento. (utilizado en el área de lengua)

EL GATOPATO Y LA PRINCESA MONILDA, de María Elena Walsh


Una vez, en el bosque de Gulubú, apareció un Gatopato.
¿Cómo era? Con pico de pato y cola de gato. Con un poco de plumas y otro
poco de pelo. Y tenía cuatro patas, pero en las cuatro calzaba zapatones de
pato.
¿Y cómo hablaba? Lunes, miércoles y viernes decía miau. Martes, jueves y
sábados decía cuac. ¿Y los domingos? Los domingos, el pobre Gatopato se
quedaba turulato sin saber qué decir.
Un día fue hasta la laguna. Toda la patería lo recibió indignada. Los patos se
reunieron en patota y le pidieron que se marchara. Y Gatopato se fue.
Caminó hasta el bosque donde todos los gatos estaban al solcito. Lo dejaron
estar un rato con ellos, sin dejar de mirarlo fijamente. Gatopato se sintió muy
incómodo. Muchos días pasó Gatopato llorando a cada rato en un zapato.
Un día, pasó por el bosque la princesa Monilda y lo vio.
- ¡Qué precioso Gatopato! Dijo la princesa.
Aquí nadie me quiere- dijo el Gatopato.
-Hacía años que quería tener un Gatopato en mi palacio- dijo la princesa.
Y lo alzó delicadamente, le hizo mimos y se lo llevó al palacio, donde el Gatopato
jugó, trabajó, estudió y finalmente se casó con una Gatapata.
La princesa cuidó a toda la familia gatipatil, dándoles todos los días una rica
papilla de tapioca con crema chantilly. Y todos vivieron felices hasta la edad de
99 años y pico. Y de este modo tan grato se acaba el cuento del Gatopato.
Conversar:
a. Quién es el personaje?
b. Cómo es?
c. Qué días de la semana dice miau?
d. Y qué sucede el resto de los días?
e. Por qué los patos se enojaron cuando gatopato fue a la laguna?
f. Consideras que la actitud de los patos fue buena o mala? ¿Por qué?
g. ¿Por qué no se quedó con los gatos? ¿Tuvieron una buena actitud los gatos?
¿Por qué?
h. ¿Quién es Monilda? ¿Cómo actuó al ver al gatopato? ¿Su actitud fue buena o
mala? ¿Por qué?
i. ¿Tú actuarías como Monilda? ¿Por qué?
En la carpeta
 Identificar las emociones que sienten los personajes, relacionar acciones
con emociones, reconocer emociones en diferentes situaciones vividas.
 Contar que molesta que nos digan o nos hagan y que nos gusta.

Realizar la sopa de letras.


Cierre:
Anotar en tu carpeta una enseñanza o reflexión que rescates de este cuento.

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