“Principios de Administración”
Prof. Oscar E. Aguilar – 2.020
INTRODUCCIÓN A LA ADMINISTRACIÓN
El surgimiento de la administración como herramienta esencial distinta y rectora es un acontecimiento de primera importancia
en la historia social; en pocos casos una institución básica nueva o algún nuevo grupo dirigente, ha surgido tan rápido como la
administración desde principios del siglo XX. La administración es el órgano social encargado de hacer que los recursos sean
productivos, esto es, con la responsabilidad de organizar el desarrollo económico que refleja el espíritu esencial de la era
moderna.
Las personas han hecho planes y perseguido metas por medio de organizaciones y logrado todo tipo de hazañas desde hace
miles de año. Sin embargo, la ciencia de la administración es un fenómeno relativamente reciente, que surge con la segunda
revolución industrial, los nuevos medios de transporte y comunicación, juntamente con el afianzamiento del sistema bancario y
de sociedades en Europa y Estados Unidos a fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
Una organización es una unidad social o agrupación de personas constituidas esencialmente para alcanzar objetivos
específicos, lo que significa que las organizaciones se proponen y construyen con planeación y actúan en consecuencia para
conseguir determinados objetivos.
La administración posee características como universalidad, especificidad unidad temporal, valor instrumental, amplitud del
ejercicio, flexibilidad; además posee elementos tales como: la eficiencia, eficacia, productividad, coordinación de recursos,
objetivos y grupos sociales que la hacen diferente a otras disciplinas.
El proceso administrativo comprende las actividades interrelacionadas de: planificación, organización, dirección y control de
todas las actividades que implican la utilización de recursos, relaciones humanas y tiempo.
La administración de empresas/organizaciones abarca seis variables principales que son: actividades, recursos, personas,
tecnología, ambiente y estructura.
Administración
La administración se define como el proceso de diseñar y mantener un ambiente en el que las personas trabajando en grupo
alcance con eficiencia metas seleccionadas. Esta se aplica a todo tipo de organizaciones bien sean pequeñas o grandes
empresas lucrativas y no lucrativas, privadas y públicas, las industrias y servicios.
O sea que la administración consiste en darle forma, de manera consistente y constante a las organizaciones. Todas las
organizaciones cuentan con personas que tienen el encargo de servirle para alcanzar sus metas, llamados Gerentes,
Administradores, Directores, etc.
Gerente
Un Gerente es una persona responsable de dirigir las actividades que ayudan a las organizaciones para alcanzar sus metas. La
medida de la eficiencia y la eficacia de un Gerente, es el grado en que determine y alcance los objetivos apropiados.
Los Gerentes actúan mediante relaciones que son vías de dos sentidos; una de las partes está sujeta a la otra.
Los gerentes actúan mediante relaciones que tienen repercusiones que involucran a otras personas, para bien o para mal.
Administradores
Son individuos en una organización que dirigen las actividades de otros. Estos también podrán tener algunas responsabilidades
operativas. Se pueden dividir en dos grupos:
Los operativos son personas que trabajan directamente en un puesto o actividad y no tienen responsabilidad de supervisar
el trabajo de otros empleados.
Los administradores dirigen las actividades de otras gentes.
Los administradores convierten un conjunto de recursos humanos, materiales, técnicos, monetarios, de tiempo y espacio en una
empresa útil y efectiva.
Estos tienen la responsabilidad de realizar acciones que permitan que las personas hagan sus mejores aportaciones a los
objetivos del grupo.
Las principales funciones del administrador
La profesión de administrador es muy variada dependiendo del nivel en que se sitúe el administrador, deberá vivir con la
rutina y con la incertidumbre diaria del nivel operacional o con la planeación, organización, dirección y control de las
actividades de su departamento o división en el nivel intermedio, o incluso con el proceso decisorio en el nivel institucional,
orientado hacia un ambiente externo que la empresa pretende servir. Cuanto más se preocupe el administrador para saber o
aprender cómo se ejecutan las tareas, más preparado estará para actuar en el nivel operacional de la empresa. Cuanto más se
preocupe por desarrollar conceptos más preparado estará para actuar en el nivel institucional de la empresa. Un administrador
debe conocer cómo se prepara un presupuesto de gastos o una previsión de ventas, como se construye un organigrama o flujo
grama, como se interpreta un balance, como se elabora la planeación y el control de producción, etc. ya que estos
conocimientos son valiosos para la administración, sin embargo lo más importante y fundamental es saber cómo utilizarlos y
en qué circunstancias aplicarlos de manera adecuada.
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Objetivos De La Administración
1. Alcanzar en forma eficiente y eficaz los objetivos de un organismo social.
Eficacia. Cuando la empresa alcanza sus metas
Eficiencia. Cuando logra sus objetivos con el mínimo de sus recursos.
2. Es permitirle a la empresa tener una perspectiva más amplia del medio en el cual se desarrolla
3. Asegurar que la empresa produzca o preste sus servicios.
Importancia de la Administración
La administración busca el logro de objetivos a través de las personas, mediante técnicas dentro de una organización. Ella es el
subsistema clave dentro de un sistema organizacional. Comprende a toda organización y es la fuerza vital que enlaza todos los
demás subsistemas.
Dentro de la administración encontramos:
Coordinación de recursos humanos, materiales y financieros para el logro efectivo y eficiente de los objetivos
organizacionales.
Relación de la organización con su ambiente externo y respuestas a las necesidades de la sociedad.
Desempeño de ciertas funciones específicas como determinar objetivos, planear, asignar recursos, instrumentar, etc.
Desempeño de varios roles interpersonales, de información y decisión.
Las organizaciones y los individuos continuamente toman decisiones adaptativas con objeto de mantener en equilibrio
dinámico con su medio. Para el proceso de toma de decisiones el flujo de información es esencial. Dicho proceso implica el
conocimiento de pasado, estimaciones a futuro y la retroalimentación periódica relacionada con la actividad actual. La tarea de
la administración es instrumentar este sistema de información-decisión para coordinar los esfuerzos y mantener n equilibrio
dinámico.
Características de la administración
1. Universalidad. El fenómeno administrativo se da donde quiera que existe un organismo social, porque en él tiene siempre
que existir coordinación sistemática de medios. La administración se da por lo mismo en el estado, en el ejército, en la
empresa, en las instituciones educativas, en una sociedad religiosa, deportiva, etc. Y los elementos esenciales en todas esas
clases de administración serán los mismos, aunque lógicamente existan variantes accidentales. Se puede decir que La
administración es universal porque esta se puede aplicar en todo tipo de organismo social y en todos los sistemas políticos
existentes.
2. Su especificidad. Aunque la administración va siempre acompañada de otros fenómenos de índole distinta, el fenómeno
administrativo es específico y distinto a los que acompaña. Se puede ser un magnífico ingeniero de producción y un pésimo
administrador. La administración tiene características específicas que se auxilia y relaciona interactuando de otras ciencias y
técnicas, pero con las características propias que le proporcionan su carácter específico, o sea que no puede confundirse con
otras disciplinas.
3. Su unidad temporal. Aunque se distingan etapas, fases y elementos del fenómeno administrativo, éste es único y, por lo
mismo, en todo momento de la vida de una organización se están dando, en mayor o menor grado, todos o la mayor parte de
los elementos administrativos. Así, al hacer los planes, no por eso se deja de mandar, de controlar, de organizar, etc.
4. Su unidad jerárquica. Todos cuantos tienen carácter de jefes en un organismo social, participan en distintos grados y
modalidades, de la misma administración. Así, en una empresa forman un solo cuerpo administrativo, desde el gerente general,
hasta el último mayordomo.
5. Valor instrumental. La administración es un medio para alcanzar un fin, es decir, se utiliza en los organismos sociales para
lograr en forma eficiente los objetivos establecidos.
6. Amplitud de ejercicio. Se aplica en todos los niveles de un organismo formal, por ejemplo, presidentes, gerentes,
supervisores; también, por ejemplo, en los hogares.
7. Interdisciplinariedad. La administración hace uso de los principios, procesos, procedimientos y métodos de otras ciencias
que están relacionadas con la eficiencia en el trabajo. Está relacionada con matemáticas, estadística, derecho, economía,
contabilidad, sociología, psicología, filosofía, antropología, etc.
8. Flexibilidad. Los principios y técnicas administrativas se pueden adaptar a las diferentes necesidades de la empresa o grupo
social.
EL PROCESO ADMINISTRATIVO (Síntesis)
¿Qué es una organización?: Es un conjunto de personas que se nuclean en procura de alcanzar, de la mejor manera posible,
con continuad y permanencia, los objetivos que les son comunes y que los han impulsado a formar parte de aquella. Para lograr
esas finalidades, desarrollan actividades utilizando recursos y guiándose por determinadas normas, explícitas o
sobreentendidas.-
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Cuando hablamos de “administración” o de “administrar”, hacemos mención al manejo de aquellos recursos y/o insumos
que se utilizan en las organizaciones. En éstas se realizan diversas actividades con ellos para poder alcanzar sus finalidades,
no de cualquier manera, sino mediante los que genéricamente denominamos “procesos administrativos”, que son los conjuntos
de fases sucesivas que desarrollan las distintas funciones administrativas.-
También debemos considerar que “administrar es decidir”, o sea una continuidad ininterrumpida de actividades resultantes
de pensar racionalmente de qué manera alcanzamos los objetivos de manera eficaz y eficiente.-
Lo antedicho significa que administrar una organización implica:
- Determinar qué hacer (ir hacia objetivos)
- Establecer cómo hacerlo (con qué, quién, cuándo, cómo…)
- Hacerlo (ejecutar lo planeado)
- Controlar lo que se hace
Los cuatro ítems anteriores abarcan lo que se denomina genéricamente “proceso administrativo”. Quien primero lo
describió fue H. Fayol, quien lo conceptualizó en cinco etapas:
PLANEAMIENTO
Es proyectar un futuro deseado y los medios efectivos para lograrlo. Es esencial para que las organizaciones logren óptimos
niveles de rendimiento, estando directamente relacionada con ello la capacidad para adaptarse a los cambios, lo que es un
proceso intelectualmente exigente. La planificación incluye elegir y fijar las misiones y objetivos de la organización, o sea
preparar el escenario futuro en el que se desenvolverá la misma. Significa tomar decisiones anticipadas, es decir, determinar las
estrategias, políticas, proyectos, programas, presupuestos, procedimientos, métodos y normas necesarias para alcanzarlos.-
Esto origina las preguntas: ¿Qué necesita hacerse? ¿Cuándo y cómo se hará? ¿Quién ha de hacerlo?, ¿Con qué se hará? En
esencia, se formula un plan o un patrón integral, predeterminando las futuras actividades que cubren la brecha que va desde
donde estamos hasta dónde queremos ir, aunque considerando siempre que el contexto es cambiante y condiciona lo
planificado.-
ORGANIZACIÓN
Una vez planificadas las actividades, se trata de asignar qué recursos y qué actividades se requieren para alcanzar los
objetivos de la organización. Se debe diseñar la forma de combinarlas para cumplir con las tareas, distribuir o señalar las
necesarias actividades de trabajo entre los integrantes e indicar los otros recursos a utilizar.- Es importante para ello definir
funciones y relaciones estructurales.-
DIRECCIÓN
Es la capacidad de influir en las personas para que contribuyan a las metas de la organización y del grupo. Implica mandar,
influir y motivar a los integrantes para que realicen tareas esenciales; incluye enfoque de liderazgo, trabajo en equipo y
comunicación.-
COORDINAR
Es establecer la armonía y sincronización en las actividades organizacionales, de manera de optimizar el empleo de todos
los recursos, tanto sea humanos (individuales y grupales) como materiales.-
CONTROL
Es la función administrativa que consiste en supervisar, medir y corregir de manera permanente y continua el desempeño
individual y organizacional para asegurar que las actividades se ajusten a los planes y objetivos definidos. Implica medir el
desempeño contra los objetivos y los planes, muestra donde existen desviaciones con los estándares y ayuda a corregirlas. El
control facilita el logro de lo planificado. Se verifican las actividades para determinar si se ajustan a los planes o si es necesario
modificar lo planeado.-
También es importante realizar una EVALUACIÓN final de las actividades realizadas y de los resultados de las mismas,
para, si es necesario, efectuar las correcciones pertinentes (retroalimentación).-
Hoy, el proceso administrativo descripto se ha sintetizado en tres etapas: Planeamiento, GESTIÓN y Control.-
Con la denominación de Gestión se engloban todas las actividades que transforman los propósitos (planeamiento) en
realidades. Es lo que, teniendo como marco la planificación, busca mediante acciones concretas transformar los objetivos en
resultados concretos. Incluye lo que en la anterior síntesis definíamos como Organizar, Dirigir y Coordinar.-
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PRINCIPIOS GENERALES DE ADMINISTRACIÓN
H. Fayol (en los inicios del siglo XX) enunció una serie de principios, aplicables a la administración, a los que calificó
como necesariamente flexibles y adaptables según el tipo de organización en los que se utilizarían, según las circunstancias y
según el criterio y sentido común de los administradores. Estos se aplican con diversas modalidades, en mayor o en menor
medida, en todas las organizaciones, ya que son guías para el buen funcionamiento de toda organización. Lyndall Urwick
reformuló algunos de éstos enunciados, de acuerdo a criterios más modernos
DIVISIÓN DEL TRABAJO
La división del trabajo es de orden natural: se observa en el mundo animal; se advierte en las sociedades humanas, en que
cuanto más completo es el cuerpo social, tanto mayor y más estrecha es la relación entre la función y el órgano. A medida que
la sociedad crece aparecen nuevos órganos especializados, que reemplazan a aquellos de funciones más generales.
La división del trabajo permite reducir el número de objetos y/o funciones sobre los cuales deben aplicarse la atención y el
esfuerzo. Se reconoce que es el mejor medio de obtener el máximo provecho de los individuos y de las organizaciones. No se
aplica solamente a las tareas técnicas sino a todos los trabajos, sin excepción, que ponen en movimiento un número más o
menos grande de personas y que exigen de éstas varias clases de capacidad. Tiende, en consecuencia, a la especialización de
las funciones y a la separación de los poderes. En las organizaciones se manifiesta de dos formas: en las personas, mediante la
especialización propiamente dicha Se presenta cuando un trabajo determinado puede ser descompuesto en tareas parciales e
independientes, tan numerosas como sea conveniente, cada una de las cuales puede ser asignada a individuos independientes,
(Cooperación compleja).; en la organización en sí misma, a través de la departamentalización. Urwick lo denominó principio
de especialización, que genera tres tipos de relaciones formales (unidades): línea, funcionales y staff.
AUTORIDAD - RESPONSABILIDAD
La autoridad consiste en el derecho de mandar y en el poder de hacerse obedecer. Es el derecho que tiene una persona, que
ocupa un determinado puesto, de tomar decisiones que afectan a otras; de hacer que alguien haga o deje de hacer algo que de
otra manera no haría. Implica la potestad de sancionar a quien no obedece las decisiones legítimas de quien la ejerce. Puede
darse por el cargo o por los conocimientos, y debe ser legítima y/o reconocida, ya que si no lo es, le falta poder.
Se distingue en un jefe la autoridad legal inherente a la función y a la autoridad personal formada de inteligencia, de saber, de
experiencia, de valor moral, de aptitud de mando, de servicios prestados, etc. En un buen jefe la autoridad personal es el
complemento indispensable de la autoridad legal.
La autoridad debe ser legítima, o sea basada en una norma que tenga validez y aceptación en el ámbito donde deba ser ejercida.
Además debe tener límites, no debe ser absoluta. Aquellos son: a) De facultades o atribuciones; b) De tiempo (período de
ejercicio); c) De ámbito o jurisdicción de su ejercicio. Urwick dice que el alcance del control (supervisión) sobre los
subordinados debe ser estrecho.
No se concibe la autoridad sin la correspondiente responsabilidad, es decir, sin una sanción -recompensa o penalidad- que
acompaña al ejercicio del poder. La responsabilidad es consecuencia natural de la autoridad. En cualquier lugar donde se ejerza
la autoridad, nace una responsabilidad. Esta se puede ver desde dos puntos de vista: uno de ellos es el criterio, sentido común y
ecuanimidad con que debe ejercerse la autoridad, y otro es cuando quien ejerce autoridad debe hacerse cargo de aquello que
hagan sus subordinados, bien o mal.
Sin embargo, la responsabilidad es generalmente tan temida como la autoridad es codiciada. El miedo de las responsabilidades
paraliza muchas iniciativas y destruye muchas buenas cualidades.
Un buen jefe debe tener y expandir a su alrededor el coraje de las responsabilidades.
La mejor garantía contra los abusos de autoridad y las debilidades de un gran jefe es el valor personal y principalmente su alto
valor moral. Es sabido que ni la elección ni la propiedad confieren este valor.
DISCIPLINA
La disciplina consiste en el acatamiento a las normas establecidas entre la organización y sus integrantes.
Estas convenciones fijan las modalidades de la disciplina, ya se trate de pactos libremente debatidos o aceptados sin discusión
previa; que sean escritos o tácitos; que resulten de la voluntad de las partes, de las leyes o de la costumbre.
La disciplina, resultante de convenciones diversas y variables, se presenta naturalmente con los aspectos más variados; las
obligaciones difieren, en efecto, de una organización a otra, de una categoría de agentes a otra en la misma organización, de
una región a otra y de una época a otra.
Concretamente, para la administración en sí misma, éste principio se manifiesta con el cumplimiento de las normas internas
que rigen en la organización, por ejemplo, las explicitadas en los manuales administrativos. La disciplina es absolutamente
necesaria a la buena marcha de los negocios y que ninguna organización puede prosperar sin ella.
Urwick lo denominó principio de definición.
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UNIDAD DE MANDO
Para la ejecución de una actividad cualquiera, un agente sólo debe recibir órdenes de un jefe, en lo posible, su superior
inmediato.
Esa es la regla de la “unidad de mando”, que es de una necesidad general y permanente y cuya influencia sobre la marcha de
las organizaciones es muy importante, ya que si es violada, la autoridad se resiente, la disciplina se compromete, el orden se
perturba, la estabilidad se altera. Se ha elevado esta regla a la categoría de principio, porque es fundamental.
Desde el momento en que dos jefes ejercen su autoridad sobre el mismo hombre o sobre el mismo servicio, se hace sentir un
malestar; si la causa persiste, aumenta la confusión, la enfermedad aparece lo mismo que en un organismo animal molestado
por un cuerpo extraño, y se observan las consecuencias siguientes:
■ O bien la dualidad cesa por la desaparición o la anulación de uno de los jefes y la salud social renace;
■ O el organismo continúa debilitándose.
En ningún caso se produce la adaptación del organismo social a la dualidad de mando.
La dualidad de mando es extremadamente frecuente y es una fuente permanente de conflictos, y, lamentablemente se produce
con frecuencia, por influencias informales que alteran la cadena de mandos; ejerce sus estragos en todas las organizaciones,
grandes o pequeñas, en la familia y en el Estado.
UNIDAD DE DIRECCIÓN (OBJETIVOS)
Este principio puede expresarse así: Un solo jefe y un solo programa para un conjunto de operaciones que tienden al mismo
fin.
Es ésta la condición necesaria de la unidad de acción, de la coordinación de fuerzas y de la convergencia de esfuerzos.
Un cuerpo de dos cabezas es, en el mundo social como en el mundo animal, un monstruo, y no vale la pena que viva.
Es necesario no confundir “Unidad de dirección” (un solo jefe, un solo programa) con “Unidad de mando” (un agente no debe
recibir órdenes sino de un solo jefe), La unidad de dirección se crea mediante una buena constitución del cuerpo social; la
unidad de mando depende del funcionamiento del personal.
La unidad de mando no puede existir sin la unidad de dirección, pero no deriva de ésta.
REMUNERACIÓN DEL PERSONAL
La remuneración del personal constituye la retribución (preferentemente monetaria) del servicio prestado por un trabajador en
relación de dependencia. Debe ser equitativa y, en todo lo que sea posible, dar satisfacción a la vez al personal y a la
organización, al empleador y al empleado. Debe contemplar el aspecto social de la misma, en el sentido que debe permitirle, a
quien se hace acreedor de ella condiciones dignas de vida.
CENTRALIZACIÓN/DESCENTRALIZACIÓN
Como la “división del trabajo”, la centralización es un hecho de orden natural: consiste en que en todo organismo, animal o
social, las sensaciones convergen hacia el cerebro o la dirección y en que de ésta o aquél parten las órdenes que ponen en
movimiento todas las partes del organismo.
La centralización no es un sistema de administración bueno o malo en sí, pudiendo ser adoptado o abandonado según la
voluntad de los dirigentes o la influencia de las circunstancias; pero ella existe siempre, en mayor o menor grado. La cuestión
de la centralización o descentralización es una simple cuestión de medida. Se trata únicamente de hallar el límite favorable a la
organización. La centralización se da cuando la toma de decisiones está concentrada en una o pocas personas y o niveles o
cuando está distribuida entre muchas personas y/o niveles, pero con atribuciones limitadas. Cuando se descentraliza, se delega
autoridad (acompañada con la responsabilidad) y funciones (con sus actividades), con ejercicio flexible de sus atribuciones.
JERARQUÍA
La jerarquía está constituida por los distintos niveles de autoridad desde lo superior a los niveles inferiores.
La vía jerárquica es el camino que siguen, pasando por todos los grados de la jerarquía, las comunicaciones que parten de la
autoridad superior (generalmente decisiones) o las que le son dirigidas desde los niveles inferiores, generalmente conteniendo
información. Este camino está impuesto a la vez por la necesidad de una transmisión segura y por la unidad de mando. Pero no
es siempre el más rápido; es a veces desgraciadamente largo en las organizaciones muy grandes, principalmente en las
reparticiones del Estado.
ORDEN
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Es conocida la fórmula del orden material: Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. La fórmula del orden social es
idéntica: Un lugar para cada persona y cada persona en su lugar. Se vincula directamente con el principio de división del
trabajo
● MATERIAL
De acuerdo con la definición precedente, para que reine el orden material, es necesario que se haya reservado un lugar para
cada objeto y que cada objeto se halle en el lugar que le ha sido signado.
¿Es esto suficiente? ¿No será necesario, además, que el lugar haya sido bien elegido?
El orden debe tener por resultado evitar las pérdidas de materiales y de tiempo. Para que este propósito sea alcanzado en forma
absoluta es necesario, no solamente que las cosas estén en su lugar, bien dispuestas, sino también que el lugar haya sido
elegido de manera de facilitar todas las operaciones tanto como sea posible. Si esta última condición no se cumple, el orden es
sólo aparente.
● SOCIAL
Para que en una organización reine el orden social es indispensable, de acuerdo con la definición expuesta, que se haya
reservado un lugar a cada agente y que cada agente esté en el lugar que le ha sido asignado.
El orden perfecto exige además que el lugar convenga al agente y que el agente convenga al puesto: “The right man in the right
place”, o sea la plena vigencia de la especialización vista en el principio de división del trabajo.
EQUIDAD
¿Por qué hablamos de equidad y no de justicia?
La justicia es la realización de los convenios establecidos. Pero los convenios no pueden prever todo; es necesario a menudo
interpretarlos o suplir su insuficiencia.
Para que el personal sea estimulado en el sentido de emplear en el ejercicio de sus funciones toda la buena voluntad y
conocimientos de que es capaz, hay que tratarlo con equidad, que es el resultado de la combinación de la benevolencia con la
justicia.
La equidad no excluye ni la energía ni el rigor. Ella exige en su aplicación muy buen criterio, mucha experiencia y sentido
común. Se puede resumir de las siguientes maneras: “Igualdad entre iguales” e “Igual trato en iguales o similares
circunstancias”.
ESTABILIDAD PERSONAL (ADAPTACIÓN)
Un agente necesita tiempo para iniciarse en una función nueva y llegar a desempeñarla bien, admitiendo que esté dotado de las
aptitudes necesarias.
Si el agente es desplazado cuando apenas ha concluido el período de aprendizaje, o antes de que éste termine, no habrá tenido
tiempo de rendir un trabajo apreciable. Y si la misma situación se repite indefinidamente, la función no será nunca
desempeñada a satisfacción. Es contraproducente tener un alto grado de rotación en el personal
INICIATIVA
Una de las mayores satisfacciones que puede experimentar el hombre inteligente, es concebir un plan y asegurar su buen éxito;
es también uno de los más poderosos estimulantes de la actividad humana.
Esta posibilidad de concebir y de ejecutar recibe el nombre de iniciativa. La libertad de proponer y la de ejecutar son también,
cada una por su parte, elementos componentes de la iniciativa.
En todos los niveles de la escala social, el celo y la actividad de los agentes son acrecentados por la iniciativa.
En muchas organizaciones existen planes para incentivar a su personal para que realicen aportes o sugerencias para mejorar las
actividades que se realizan.
SUBORDINACIÓN DEL INTERÉS PARTICULAR AL INTERÉS GENERAL
Este principio nos recuerda que en una organización el interés de un integrante, o de un grupo de ellos, no debe prevalecer
contra el interés de aquella: que el interés de la familia debe primar ante el de uno de sus miembros, que el interés del equipo
debe privilegiarse respecto del de sus integrantes y que el interés del Estado debe preceder al de una ciudadano o de un grupo
de ciudadanos; lo mismo ocurre en las organizaciones. -
LA UNION DEL PERSONAL (TRABAJO EN EQUIPO)
“La unión hace la fuerza”; “Todos para uno y uno para todos”, expresiones que resumen a éste principio.
La armonía y la unión del personal de una organización constituyen una gran fuerza para ella. En consecuencia, es
indispensable realizar los esfuerzos tendientes a establecerlas. Se puede explicar en forma simultánea con el principio de
“subordinación del interés particular al interés general”.
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PRINCIPIOS DE ADMINISTRACIÓN que se relacionan con:
La ejecución Las relaciones Los estímulos a La distribución
de tareas entre dirigente promover por de áreas de
y dirigido el administrador responsabilidad
División Autoridad y Subordinación del Centralización
del trabajo responsabilidad interés particular al
interés general
Orden Disciplina Estabilidad del Jerarquía
personal
Espíritu de Equidad Iniciativa Unidad de
Equipo mando
Remuneración Unidad de dirección
justa