Universidad Popular
Autónoma de Veracruz.
Alumno:
Gilberto Enríquez Sánchez.
Experiencia educativa:
Derecho Civil III
Tema: Diferencias entre convenio y contrato
Catedrático:
Licenciado: Jorge Raúl Rodríguez Fragoso
Carrera:
Derecho
Grupo:
Quinto cuatrimestre.
H. CORDOBA, VER ENERO DE 2025
INTRODUCCION
Nadie discute que para la existencia de un contrato es
indispensable no sólo la voluntad de las partes, sino la manifestación de
aquélla.
Bajo ese presupuesto, cuando se considera, en general, al contrato
desde el punto de vista de la voluntad, se presenta un problema, para
atribuirle todo su alcance o para interpretarlo, consistente en determinar
si deben desatenderse los términos empleados por los interesados y
tomar en consideración su intensión, o si por el contrario, abandonando
esta voluntad interna o psicológica, debe atenderse a los términos del
acto jurídico so pretexto de que la voluntad que determinó su creación
definitivamente se concreta y traduce en las cláusulas del contrato; es
decir en la declaración de la voluntad.
En otro orden de ideas, se debe considerar que los términos
empleados por los autores del acto jurídico traducen invariablemente su
voluntad, o que por el contrario sus palabras permanecen sujetas a la
intención probada de los contratantes.
Este problema ha dado lugar a dos sistemas hermenéuticos
antagónicos: el objetivo y el subjetivo. Algunos países han adoptado en
su Código Civil el sistema de interpretación objetiva, tal es el caso de
Francia, por ejemplo.
El presente trabajo tiene por objeto determinar el tipo de sistema
de interpretación contractual que el Código Civil para la Ciudad de
México ha adoptado.
En el desarrollo del estudio se analizarán las dos corrientes,
además de la integración de los contratos, que es un tema
doctrinalmente indisoluble de la interpretación, para estar en posibilidad
de encontrar la tendencia que, sobre el punto, presenta nuestro Código
Civil.
I.- DEL CONTRATO
1. Concepto
El contrato en la actualidad es la principal fuente de las obligaciones; vive y
se desarrolla en un ambiente jurídico, su base fundamental es la ley, después de
los reglamentos administrativos y en ocasiones los usos y costumbres por
remisión expresa de la ley.
El contrato se define como un acuerdo de dos o más voluntades para crear
o transmitir derechos y obligaciones. Para su existencia se requiere, conforme al
artículo 1794 del Código Civil para el Federal, de dos requisitos.
a) El consentimiento,
b) Objeto que pueda ser materia del contrato.
2. Diferencia con el convenio
El convenio como un acuerdo de voluntades viene a representar el género
mientras que el contrato la especie. Los artículos 1792 y 1793 del Código Civil
Federal disponen:
Artículo 1792.- Convenio es el acuerdo de dos o más personas para crear,
transferir, modificar o extinguir obligaciones.
Artículo 1793.- Los convenios que producen o transfieren las obligaciones
y derechos toman el nombre de contratos.
Como puede observarse del texto transcrito, la ley distingue al contrato de
la convención; al primero le atribuye la propiedad de dar nacimiento a una
obligación en tanto que al convenio le deja como objeto la creación, transmisión,
modificación o extinción de las obligaciones y derechos reales o personales. Por lo
tanto el término convención es más general que el término contrato; la convención
puede tener por objeto no sólo crear obligaciones, lo que es objeto del propio
contrato, sino también su transmisión, modificación o extinción.
Dentro de la terminología jurídica se ha hecho una distinción entre contratos
y convenios en sentido estricto: al contrato se le ha dejado la función positiva, es
decir, el acuerdo de voluntades para crear o transmitir derechos y obligaciones y al
convenio en sentido estricto, le corresponde la función negativa de modificar o
extinguir esos derechos y obligaciones. El convenio en sentido lato sensu
comprende ambas funciones.1 Otros autores de derecho civil consideran que el
1
Rojina Villegas, Rafael, Derecho Civil Mexicano, tomo I, Contratos, México, Porrúa, 1994,
p. 9.
contrato no es más que un convenio que se le reviste con la forma que previene la
ley, tal es el caso de Aguilar Carbajal que señala:
La Doctrina, después de muchas discusiones, llega a la conclusión de que el
convenio define el fenómeno psicológico como acuerdo de dos o más voluntades para
producir efectos de derechos y este acuerdo, cuando se le reviste con la forma que
previene la Ley, es el contrato; pero no excluir la categoría de los consensuales.2
Sin embargo, como la ley es clara para distinguir al contrato del convenio,
partiendo del objeto, a ella habrá que atenerse en este trabajo.
En efecto, tanto el contrato como el convenio suponen la realización de un
acto jurídico plurilateral porque existe una manifestación de voluntades que se
llama jurídicamente consentimiento. Como en todo acto jurídico esta manifestación
de voluntades tiene o se propone un objeto que en el caso del contrato es el de
crear o transmitir obligaciones y derechos. Los elementos esenciales del contrato
como acto jurídico, son la manifestación de la voluntad, animada de intención, de
producir efectos de derecho y el objeto que persigue esa manifestación de
voluntad, que en el contrato consiste únicamente y exclusivamente en crear o
transmitir obligaciones y derechos. Se supone un tercer elemento consistente en
que existe una norma jurídica que ampara la manifestación de voluntad y
reconoce los efectos deseados por los contratantes.
Convenios o Acuerdos
Se trata de convenios, cuyas reglas y disposiciones en muchos casos van
más allá del marco legal, pues existen convenios de gran envergadura que
pueden ser adoptados teniendo en cuenta la importancia o peso del contrato.
Los acuerdos se pueden seguir en el día a día, ya que las personas suelen
practicarlos para definir términos relacionados con actividades que requieren un
esfuerzo colaborativo para completarlos, un ejemplo de esto sería la frase “si tú
me ayudas, yo te ayudo”. Yo ayudaré”, refiriéndose a que existe una actividad
inconclusa que puede ser beneficiada con el apoyo físico o cognitivo de otra
persona, que también requiere asistencia en la actividad a su cargo.
Contrato
Los contratos son acuerdos suscritos por los participantes, los cuales, a su
vez, deben ser vinculantes por escrito, en razón de que estos documentos son
estrictamente legales. Existen diferentes tipos de contratos, porque éstos, a su
vez, constan de distintas partes que lo estructuran.
Se les puede observar regularmente cuando participan en un grupo de
trabajo en una empresa, por lo general se firma un contrato para poder realizar un
2
Aguilar Carbajal, Leopoldo, Contratos Civiles, México, Porrúa, 1977, p. 9.
trabajo en la misma, ya que se deben establecer términos y condiciones para
evitar futuros malentendidos, que pueden incluir litigios.
Partes del contrato
Los contratos deben cumplir con las normas legales establecidas en el país
en que se celebren, logrando así la perfecta estructuración del mismo, pues si está
mal elaborado o una de las partes no cumple con los requisitos necesarios, puede
ser cancelado.
Participantes o firmantes: Quienes participan en los términos del contrato
deben ser personas legalmente estables hablando desde el punto de vista
psíquico y psicológico, no deben ser personas adictas a sustancias como drogas o
alcohol, o en su defecto drogodependientes, y deben además cumplir con el
requisito básico, esto es, haber alcanzado la mayoría de edad prescrita en el
estado donde se lleva a cabo.
Oferta: Esta es una expresión de la voluntad de una de las partes, que
puede ser descrita por escrito, parafraseada por la persona que desea celebrar un
contrato, siempre que cumpla con las condiciones descritas anteriormente, es
decir, que no tenga problemas psicológicos, agresividad o dependencia de
sustancias nocivas.
Motivo: Esta es la razón por la que se redacta dicho documento, que debe
ser completamente legal y debe contar con el consentimiento de ambas partes, si,
por supuesto, se firma el contrato.
Composición: Es la forma en que se celebra dicho contrato, que no tiene
por qué ser por escrito, ya que algunos de ellos se celebraron oralmente, pero se
desaconsejan enfáticamente.
En el momento de la contratación, también puede contratar a un editor legal
que transcribirá lo dicho por la persona que desea redactar el documento, dándole
contexto legal.
Diferencias entre convenios y contratos
Puedes ver las similitudes entre ambos porque ambos son acuerdos entre
dos o más personas, pero tienen características diferentes, cuando profundizas en
el tema, algunas de las diferencias entre un contrato y un acuerdo son las
siguientes:
Un acuerdo es solo un acuerdo entre dos personas, que generalmente se
negocia y acuerda con algunos términos descritos por ellos, mientras que los
contratos están incluidos en el marco legal.
Los contratos tienen una estructura similar a la de cualquier documento
escrito, con título, desarrollo del tema, entre otras cosas, por otro lado, como los
acuerdos son prácticamente improvisados, no hay necesidad de aplicarles un
orden.
El incumplimiento de un contrato puede ser sancionado por la ley,
desencadenando sanciones económicas, más comúnmente conocidas como
multas, e incluso puede llegar a prisión, según la gravedad del caso.
Los acuerdos suelen ser acuerdos verbales, y los contratos, aunque los hay
verbales, suelen ser literales, es decir, documentos escritos.
Los contratos pueden celebrarse con personas de cualquier edad y
condición, ya que no tienen parámetros que deban ser pactados, por otro lado, al
ser los contratos de naturaleza jurídica, tienen parámetros fijados por el Estado,
por lo que cualquier parte en el contrato debe ser mayor en edad y ser óptimo en
cuestiones de psicología.
Los acuerdos pueden surgir de cualquier evento, como un acuerdo entre
dos hijos para prestar un videojuego, en cambio se practican contratos de trabajo,
compraventa, entre otros.
Conclusiones
En resumen, los contratos y convenios son instrumentos jurídicos
importantes que se utilizan para establecer los términos y condiciones
de una transacción o colaboración. La principal diferencia entre un
contrato y un convenio es que los contratos se utilizan para establecer
una relación comercial o laboral entre dos o más partes, mientras que
los convenios se utilizan para establecer una colaboración entre
organizaciones o personas.
En cualquier caso, es fundamental que los contratos y convenios
sean claros, precisos y específicos en los términos y condiciones
acordados por ambas partes, para evitar malentendidos y conflictos en
el futuro. La inclusión de elementos clave como las partes involucradas,
la descripción del proyecto o actividad, las obligaciones y
responsabilidades, el plazo, los recursos y la ley aplicable y jurisdicción
son elementos esenciales para garantizar que los contratos y convenios
sean efectivos y legales.
Es importante tener en cuenta que el uso de un contrato o
convenio dependerá de las circunstancias específicas de cada situación
y se recomienda consultar con un abogado para determinar la mejor
opción en cada caso.