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C Clase 3 Construcción de La Autoridad

La disciplina positiva, promovida por Jane Nelsen, enfatiza el respeto mutuo en la educación, buscando establecer conexiones en lugar de castigos. Su objetivo es involucrar a los niños en su aprendizaje y fomentar su autonomía, utilizando estrategias como el diálogo y el refuerzo positivo. Los cinco pilares de esta metodología incluyen respeto mutuo, aprendizaje de errores, ausencia de castigos, comunicación efectiva y un enfoque alentador.
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C Clase 3 Construcción de La Autoridad

La disciplina positiva, promovida por Jane Nelsen, enfatiza el respeto mutuo en la educación, buscando establecer conexiones en lugar de castigos. Su objetivo es involucrar a los niños en su aprendizaje y fomentar su autonomía, utilizando estrategias como el diálogo y el refuerzo positivo. Los cinco pilares de esta metodología incluyen respeto mutuo, aprendizaje de errores, ausencia de castigos, comunicación efectiva y un enfoque alentador.
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“Construcción de la autoridad escolar”

Iniciamos la clase 3 de este trayecto de formación con esta pregunta:


¿Limites o castigo? Construcción de acuerdos

La disciplina positiva es una corriente educativa promulgada por la psicóloga Jane Nelsen
que defiende que la clave de la educación no reside en el castigo, sino en el respeto entre
personas. A través de esta teoría se enseña a padres, profesores y Técnicos Superiores de
Educación Infantil a ser respetuosos, amables y firmes de forma simultánea, con el objetivo
de que los niños desde temprana edad aprendan a cooperar y ser disciplinados, sin que por
ello tengan que perder su propia dignidad.

El desempeño de la educación positiva va orientado a que los adultos desarrollen el sentido


de pertenencia de los niños, pues su función principal no es la corrección a través de la
educación, sino de la conexión. Esta consiste en establecer en los pequeños un vínculo con
los distintos tipos de entorno en los que se desenvuelven, como la familia o la escuela,
donde mejorará su comportamiento al sentirse parte de la comunidad.

Cuál es el objetivo de la disciplina positiva en el aula

La disciplina positiva en el aula tiene como objetivo plantear soluciones alternativas a los
pequeños y no centrarse en el castigo, que es entendido como una forma correctiva del mal
comportamiento y puede ser eficaz a corto plazo, pero deja de serlo a largo plazo ya que no
ofrece las competencias necesarias para que los niños puedan resolver sus problemas.

Según esta teoría pedagógica, el castigo en la escuela puede provocar dos tipos de
comportamientos: la rebelión, por lo que siempre se acaba sancionando a los mismos
alumnos; y la adicción a la aprobación, en la que los niños tienen tanto miedo al castigo
que acabarían renunciando a ser como realmente son.
“Construcción de la autoridad escolar”

Plantear soluciones a los infantes hace que éstos se involucren más en todas las actividades
que deben realizar, sintiéndose más motivados y partícipes con su entorno. La clave es que
los adultos y profesionales, como el Técnico Superior en Educación Infantil a distancia, les
hagan sentir más capaces, así ellos lo percibirán y sentirán que se les tiene mucho más en
cuenta.

Principales fundamentos de la disciplina positiva

La educación positiva comprende las siguientes pautas a tener en cuenta para su correcto
desarrollo, teniendo siempre presente las técnicas de la comunicación infantil y el uso de
un correcto clima de aprendizaje.

 Considerar los antecedentes que promueven una conducta determinada.


 Enseñar a los niños autocontrol y responsabilidad.
 Destacar las buenas conductas y los logros, motivando e incentivando la realización
de las mismas.
 Usar el diálogo y no la imposición como método de formación, tratando de llegar a
acuerdos.
 Practicar la escucha activa para comprender a los demás y establecer un clima de
armonía.
 Fijar metas alcanzables para los pequeños.
Al comienzo del uso de las estrategias de la disciplina positiva en el aula, es bastante
común que los profesionales de Educación Infantil encuentren dificultades para aplicarlas
con algunos niños más conflictivos. Para ello, se aconseja seguir las siguientes pautas:

 Establecer sanciones justas y razonadas sin castigar de forma arbitraria.


 Consensuar las normas del aula entre todos, haciéndoles comprender que, si no
cumplen alguna de ellas, su comportamiento tendrá consecuencias.
 Motivar al niño en las actividades que realice sin criticar sus defectos.
 Utilizar el sistema de economía de fichas, premiando los comportamientos positivos
y obteniendo por ellos una recompensa.
 Animar y reforzar positivamente las conductas de los alumnos.
 Modificar ciertas tareas mostrando distintas alternativas para alcanzar un objetivo.
 Fomentar la autonomía de los niños.
“Construcción de la autoridad escolar”

 Dejar que se exprese libremente.


 Prestar mucha más atención a las conductas positivas.
 Colaborar constantemente con la familia en la misma metodología educativa.
Aunque los pilares de la disciplina positiva se conocen desde hace décadas, actualmente, es
una filosofía muy aplicada en el ámbito educativo, ya que se basa en el respeto mutuo
entre los más pequeños y los adultos.

Cinco pilares de la Disciplina Positiva


La disciplina positiva enseña a los adultos a utilizar amabilidad y firmeza al mismo tiempo.
Las herramientas siempre giran en torno a estos 5 pilares básicos que una vez se
interiorizan, las herramientas (casi) son innecesarias:

1. Respeto mutuo. Los adultos corroboran la firmeza al educar al respetarse a ellos mismos.
Y si todo ello lo hacemos con amabilidad y respetando las necesidades del niño estaremos
cimentando el primero pilar de una buena educación

2. Aprendiendo de los errores. Los errores son una oportunidad para educar. Para ello lo
primero es identificar la creencia que esconde dicho comportamiento. Una disciplina
efectiva es la que busca las razones que hacen actuar a los niños de cierta manera y trabajar
sobre esas razones para cambiar la creencia en lugar de intentar cambiar solamente el
comportamiento.

3. Sin castigos. Una disciplina que enseñe no es ni permisiva ni punitiva. La disciplina


positiva anima a enfocarse en soluciones en lugar de castigos. El castigo es efectivo a corto
plazo, pero tiene consecuencias negativas a largo plazo.

4. Comunicación efectiva y habilidades para resolver problemas fomentando el sentido de


comunidad y 'conectando' con el niño.
“Construcción de la autoridad escolar”

5. Alentadora (en lugar de alabadora). Cuando alentamos, ponemos atención al esfuerzo y


la mejoría, no simplemente al éxito. Esto fortalece la autoestima y estimula. Es vital enseñar
habilidades valiosas para un buen carácter.

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