ESCUELA SUPERIOR DE FORMACIÓN DE MAESTROS
“RAFAEL CHÁVEZ ORTÍZ”
Unidad Académica “San Julián”
INFORME
ESCUCHAR, HABLAR COMO CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO
LINGÜÍSTICO
Especialidad : Educación Primaria Comunitaria Vocacional
Año de Formación : Segundo “A”
Unidad de Formación : Neurolingüística
Docente de U.F. : [Link]. Raúl Ramírez Choque
Estudiante : Sandra Ramos Zegarra
Gaston Enrique Aguilar Choque
San Julián, abril de 2025
Escuchar, Hablar como Contribución al Desarrollo Lingüístico
1. Habilidades lingüísticas
Si bien el desarrollo de estas habilidades se inicia y desarrolla en la familia y la
comunidad (nivel de educación inicial en familia comunitaria no escolarizada) y se fortalece en
el nivel de educación inicial en familia comunitaria escolarizada y se consolida en la educación
primaria comunitaria vocacional. Hay que partir de una noción previa desde el Modelo
Educativo Sociocomunitario Productivo, para entender qué sentido adquieren las habilidades
lingüísticas.
2. Escuchar
Es atender, comprender, interpretar y dar sentido a los mensajes en procesos dialógicos
comunitarios entre y con los sistemas de vida, que permite el desarrollo de la cultura de la vida,
ya que no se reduce al nivel social antropocéntrico, sino que se genera una escucha a otros y
entre sistemas de vida como las plantas, los animales y toda la naturaleza. Escuchar Implica
sentir lo que transmite otra persona, Comprender el mensaje captado, Evaluar y decidir su
importancia y validez, Responder el mensaje del interlocutor, Atender a quien habla. Se puede
clasificar la escucha en los siguientes tipos:
2.1. Escucha pasiva
Es cuando alguien oye lo que se dice, pero sin prestar verdadera atención ni
involucrarse emocional o mentalmente. La persona no reacciona mucho, ni hace preguntas, ni
da señales claras de comprensión.
2.2. Escucha activa
la persona realmente se enfoca, comprende y responde al mensaje del hablante. Es un
tipo de escucha intencional y comprometida, muy útil en conversaciones importantes.
2.3. Escucha empática
Va más allá de entender palabras: intenta sentir lo que el otro siente, conectarse
emocionalmente. Es común en relaciones personales profundas.
2.4. Escucha selectiva
Es cuando alguien solo escucha cierta parte del mensaje, lo que le interesa o conviene,
y descarta el resto. Puede ser consciente o inconsciente.
2.5. Escucha apreciativa
Se usa para disfrutar de lo que se escucha, como música, poesía o una buena charla.
No busca analizar ni juzgar, sino disfrutar del momento.
3. Hablar
Es la capacidad de comunicarse entre todos los sistemas de vida, manifestando
mensajes concretos en la que se expresan ideas, sentimientos, pensamientos y otros en su
entorno social cultural y natural; mediante sonidos y señas. La habilidad de escuchar y hablar
es fundamental para el desarrollo lingüístico, ya que permiten comprender y expresar ideas,
intercambiar información y socializar. Se puede clasificar el habla en los siguientes tipos:
3.1. Habla formal
Es un tipo de comunicación estructurada, clara y respetuosa, usada en contextos
oficiales o profesionales, donde se espera un lenguaje cuidado. Se caracteriza por; tener
vocabulario amplio y preciso, el uso correcto de la gramática, evita el uso de expresiones
coloquiales.
3.2. Habla informal
Se utiliza en situaciones cotidianas, familiares o entre personas de confianza. El
lenguaje es más relajado y espontáneo. Uso de modismos, jergas y expresiones coloquiales.
Se caracteriza por incluir expresiones coloquiales ("estás mal", "ya pue oy", “vaa…”), tener un
tono relajado e incluso humorístico, y ser menos estructura gramatical.
3.3. Habla literaria
Es el tipo de habla que encontramos en obras literarias, como cuentos, poemas,
novelas. Está cargada de intención estética y expresiva. Se caracteriza por tener un lenguaje
metafórico y simbólico, el uso artístico del idioma, buscar provocar emociones, imágenes o
reflexiones.
4. Relación entre escucha y habla
Uno no puede funcionar bien sin el otro. Cuando una persona habla, la otra escucha y
responde, generando un intercambio. Esa respuesta puede ser verbal (“sí, entiendo”) o no
verbal (asentir con la cabeza), el acto de escuchar bien influye en cómo se sigue hablando.
El hablante adapta su mensaje según cómo percibe que el oyente está recibiéndolo y el
oyente interpreta mejor si el hablante habla claro, ordenado y con empatía; si ves que alguien
no está entendiendo, cambias tu forma de hablar, usas ejemplos, reformulas.
5. Desarrollo lingüístico
La capacidad de comunicarse es uno de los principales factores que distingue al ser
humano del resto de especies la conversación es la forma que utilizamos con más frecuencia
para interactuar con otras personas, las habilidades de escuchar y hablar son fundamentales
para el desarrollo lingüístico.
6. Importancia de hablar y escuchar
Escuchar y hablar, no solo son capacidades a desarrollar en abstracto, como si
estuviéramos aislados del mundo; educarnos en el escuchar y hablar se convierten en la base
para comenzar a superar una sociedad del silencio, de dependencia y pasividad, que se ha
configurado a partir de la reproducción de una forma institucional, la escuela tradicional que
promueve ese tipo de experiencias cotidianas en su relación concreta. Educarnos como sujetos
autónomos, involucra generar en la escuela las condiciones para escuchar y ser escuchado,
hablar y decir la propia palabra.
En este sentido, el hablar(nos) y el escuchar(nos) se convierten en elementos de suma
importancia en la formación de las y los estudiantes; asimismo, la escucha de la maestra o el
maestro a su palabra, en la perspectiva de madurar la posibilidad o las condiciones de
constituir sujetos que participen, que sepan decir sus preocupaciones, su realidad, sus ideas,
su palabra; que sepan decir lo que piensan, desde su propia voz (no pensando solo en la
escuela sino pensando en su participación en la vida más allá de ese espacio institucional).
Las habilidades lingüísticas de escuchar y hablar que quizás se han trabajado antes en
los procesos educativos ahora cobran mayor énfasis por las características y los objetivos
pedagógicos del MESCP, ya que no se puede generar códigos de escritura propia o captar el
sentido de la lectura si no aprende primero a comunicarse; si no aprendemos a “decir” nuestras
propias ideas, nuestra propia palabra, el escribir va a ser asumido como algo ajeno o distante la
realidad del estudiante y por tanto sin la conexión de sentido que requiere asumir herramientas
y conocimientos útiles para la vida.
Es en la posibilidad de madurar la capacidad de hablar, de escuchar también a los
demás; si uno madura la capacidad de hablar, de generar ideas propias y de escuchar, es
muy posible que sea más fácil convertir la palabra llena de sentido en un símbolo gráfico, es
decir volver la palabra propia en escritura. Entonces, por las características y el sentido
pedagógico del MESCP, escuchar, hablar, comunicarnos, aprender a decir la palabra y con
ella participar explícitamente en el mundo, es uno de los elementos centrales a potenciar en
la formación de las y los estudiantes.
7. Desde nuestra experiencia
Somos seres que permanentemente estamos expuestos a situaciones vivenciales y
dialógicas donde compartimos con los demás pensamientos, experiencias, aprendizajes,
emociones, intenciones a través del desarrollo del lenguaje oral; día a día producimos
pensamientos que nos permiten comunicarnos con otras personas, donde a través del lenguaje
interactuamos y conversamos con otros sujetos. Día a día nos desarrollamos en las cuatro
dimensiones. El desarrollo de la lengua oral cumple la función social y comunicativa que nos
permite convivir e interactuar con otras personas y con el mundo que nos rodea.
Asumiendo que todos los pueblos y grupos humanos a lo largo de la historia ha
producido o se apropiaron de una lengua y un modo de nombrar la realidad y las cosas
presentes en ella para nombrar y producir la realidad que viven, esta lengua oral es una
manera de expresar, nombrar e interpretar el mundo a través del lenguaje que adquiere sentido
dentro los horizontes y coordenadas de la cultura.