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9 Noveno Piso

El documento discute la vigencia de la Ley de Dios, argumentando que los Diez Mandamientos no han sido revocados y que el pecado sigue existiendo. Se enfatiza que la ley moral es eterna y que la transgresión de la misma tiene consecuencias espirituales. Además, se diferencia entre la ley moral y las leyes ceremoniales, las cuales eran representaciones de la venida de Cristo.

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9 Noveno Piso

El documento discute la vigencia de la Ley de Dios, argumentando que los Diez Mandamientos no han sido revocados y que el pecado sigue existiendo. Se enfatiza que la ley moral es eterna y que la transgresión de la misma tiene consecuencias espirituales. Además, se diferencia entre la ley moral y las leyes ceremoniales, las cuales eran representaciones de la venida de Cristo.

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LEY MORAL Y LEY CEREMONIAL

Noveno Piso

En la última lección conseguimos terminar la descripción y una


pequeña explicación de lo que son los Diez Mandamientos. Ahora
pretendemos mostrarles cinco puntos fundamentales sobre la Ley
de Dios, que les dará (tengo certeza), una luz a respecto
de la Legitimidad de esta Ley hasta los dias de hoy, y que Je-
sus hará uso de ella cuando aparezca en las nubes del Cielo,
para dar fin al pecado y recojer sus escojidos. Romanos 5:19,
I Juan 3:22.

PRIMERO: LA PERPETUIDAD DE LA LEY

Para que ustedes puedan comprender el espíritu de esta lección


se hace necesário saber que, en el mundo, existen mas de dos
mil religiones y sectas, y casi todas ellas defienden la teo-
ria de que Cristo, al morir en la Cruz del Calvário, revogó
esta Ley, o sea: los Diez Mandamientos, no siendo mas ne-
cesário guardar sus preceptos, y que la transgresión de todos
los mandamientos no es mas pecado.
Para una persona, aún cuando tenga pocos estudios, no es difícil
entender que la palabra pecado, nada mas es que transgresión de
la ley, I Juan 3:4. Siendo asi, es fácil raciocinar que, si no
hay mas ley, también no hay mas pecado; y si no existe mas peca-
do, no necesitamos mas de Cristo porque Cristo murió para sal-
varnos del "pecado".
Con esto, estamos queriendo decir lo siguiente: que todo el
trabajo que Dios tubo para salvar al hombre del pecado, y aún
está tentando, es todo anulado por esta falsa doctrina. Porque
el pecado solo será exterminado cuando Jesus vuelva por la se-
gunda vez. Vea por ej.: Apoc. 21:1-8. Noten bien lo que Jesus
dice en el verso 7: quien vencer, heredará todo, y en el verso
8 la relación de pecados cometidos por la persona, que impe-
diran que ellos entren en la ciudad santa. Presten bien aten-
ción que esta pequeña lista de pecados abarca casi toda la Ley
de Dios: "Incrédulo y abominable", pecados contra el primero y
segundo mandamientos; "homicidas", transgresión del sexto man-
damiento; "hechizeria e idolatria", la quiebra del primero,
del segundo y del tercer mandamiento. "Mentiroso", pecado con-
tra el noveno mandamiento. "Fornicários", la quiebra del sép-
timo mandamiento. Con esos pecados, casi toda la Ley fue al-
canzada.
Confirmamos aqui lo que ya dijimos en la lección del primer
piso "que todo eso es un error que Lúcifer consiguió introdu-
cir en la mente de los hombres, hacer distinción entre el An-
tiguo y el Nuevo Testamento.
La verdad es que la Ley de Dios aún existe y es ella la que rige
este Universo, y subsistirá para siempre, y continuará aún des-
pues de la tercera vuelta de Cristo a esta Tierra como aprendi-
mos en la lección del cuarto y del quinto piso. Vamos confirmar
todo eso leyendo algunos versos en la propia palabra de Dios: En
Santiago 4:12, leemos que Cristo es el único legislador, el
único que salva o que destruye. En Malaquias 3:6, el último
libro del Antiguo Testamento, nos dice que Dios no muda, El es
el mismo ayer, hoy y mañana. En Salmo 111:7-8, Dios es verdade-
ro, y fieles son todos sus mandamientos, permanecen firmes para
siempre. En Mateo 5:17, el propio Cristo nos dice que El no
vino abolir la Ley ni los Profetas.
Algunas personas no consiguen, o talvez no quieren comprender lo
que significa "CUMPLIR". Cuando Jesus dice que vino a cumplir,
El está diciendo que vino a dar cumplimiento, obedecer, como ve-
mos en Mateo 4:14 que dice: "Para que se cumpliese lo que fue

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dicho por el Profeta Isaias". Lo mismo quiere decir: observar,


guardar, ejecutar, reaccionar de acuerdo con; como podemos leer
en Mateo 3:15; Santiago 2:8-9 y Gálatas 6:2.
Si pensamos asi, vamos a encontrar muchos pasajes de la Bíblia
que se contradizen, y ahí no tendremos como coordenarlos; por
ejemplo: Juan 15:10; aqui Jesus está diciendo que El guarda
los mandamientos del Padre, y todo el que dice que ama Jesus,
también debe andar asi como El andubo. Vea I Juan 2:6, 3:4-6.
Bien, vamos tentar en un pequeño resumen, explicar todo lo que
quieren decir, cuando dicen que Cristo anuló la Ley: Sucede
que el mandamiento mas marginalizado, mas pisado por el hom-
bre, mas odiado por todos los cristianos nominales, es el
cuarto mandamiento. La guarda del sábado. A este mandamiento
es que Dios dedica mas cariño, mas cuidado, como vamos a
ver, cuando hablemos de el en el prójimo piso.
Como los líderes religiosos no quieren admitir la santifica-
ción del séptimo dia, el Sábado del Señor tu Dios, ellos in-
ventaron una porción de mentiras y falsas interpretaciones,
solamente para no precisar guardar el sábado. Asi, aquellos
que niegan el cuarto mandamiento, fuera de transgredirlo,
transgriden también el tercero y el noveno mandamiento, con
sus mentiras y falsos testimonios.
En el Nuevo Testamento, tenemos innúmeros pasajes que consta-
tan la veracidad de la Ley de Dios; Romanos 3:23, nos dice
que todos estamos en pecado y nacesitamos de la glória de
Dios. Si estamos en pecado, estamos debajo de la ley, o bajo
la condenación de la ley. Romanos 3:9, nos dice que todos so-
mos culpados delante de Dios; En Romanos 3:31, hace la pregun-
ta, y al mismo tiempo, nos responde: "Anulamos pues la ley
por la fé? De manera ninguna antes confirmamos la ley".
En Juan 3:16, nos dice que: "Dios amó el mundo de tal mane-
ra, que dió Su Hijo unigenito, para que todo aquel que en el
crea, no muera, sino que tenga la vida eterna". Cristo murió
por nuestros pecados, I Coríntios 15:3. Aquellos que dicen
simplemente, que conocen la ley, no seran justificados delan-
te de Dios; sino aquellos que practican la ley han de ser
justificados. Romanos 2:13. No vale nada querer engañar a
Dios, diciendo que amamos nuestros hermanos, y continuamos a
transgredir Sus mandamientos; porque solo amamos realmente a
nuestro prójimo, cuando estamos de acuerdo con los mandamien-
tos de Dios. Ver I Juan 3:14 y 5:2.
Es bueno aclarar mas una enseñanza falsa, adotado por muchos
líderes religiosos nominales. Ellos dicen que quien acepta a
Cristo en el corazón ya está salvo. Una vez salvo, salvo para
siempre. Nosotros sin embargo decimos: Cuidado con tales ense-
ñamientos. Vamos a ver se ahora, ustedes podran entender mejor
el siguiente raciocínio: "La Ley nos mostra el pecado; nos han
dicho que quien peca tendrá que morir. Para cumplir la ley,
Cristo vino y murió en nuestro lugar. Ahora: aquel que acepta
la muerte de Cristo en su lugar entonces podrá ser salvo y
volver nuevamente al Jardin del Eden. Esto también ya lo di-
jimos en el primer piso.
Cuando nosotros aceptamos a Cristo como nuestro Salvador, y
vamos a El en busca de conforto y salvación, es porque estamos
arrepentidos de nuestros pecados. Y, asi El nos dice: "Si me
amas, guarde los mandamientos de Mi Padre". (Juan 14:15,21,23
y 15:22-23).
En resumen, es bueno que se sepa que, cuando estamos en peca-
do, tenemos que ir a Cristo, para que El nos perdone; y la
respuesta que El nos da es esta: "Va y no peques mas".(Juan
8:11). Asi como Maria Magdalena nunca mas abandonó Jesus, to-
dos nosotros también tenemos que ir a El y permanecer en El,
porque quien está con El no está en pecado y asi está de
acuerdo con la ley. Pero si usted transgride la ley, cae nue-
vamente en pecado y cada vez que usted cae en pecado, tendrá

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que ir a Cristo nuevamente. Como todos estan en pecado, no es-


tan en Cristo. Por lo tanto, solamente los que aceptan a Cris-
to como su Salvador personal y esten de acuerdo con la ley, es
que seran salvos en el dia del juicio. Ver Apocalipsis 14:12 y
Rom. 6:22.
Aqui vamos a tener certeza de que la ley de Dios es eterna. Si
usted lee este capítulo entero, verá que la ley de Dios debe
estar siempre en nuestra mente. Vamos a leer algunos Salmos:
119:160; 119:1, 5, 7, 22, 30, 71, 73, 89, 105, 129, 138, 153 y
169-176.

SEGUNDO: LA LEY DE DIOS EN EL NUEVO TESTAMENTO

Como dijimos, muchos líderes religiosos dicen que el Nuevo


Testamento anula la ley de Dios, o que el Antiguo Testamento
no tiene mas valor, etc ... En este capítulo, vamos a verifi-
car algunos pasajes incluyendo el Nuevo Testamento, que todo
esto no pasa de una gran falsedad, y que estas idéas no son
sacadas de la Bíblia y si son mandamientos de hombres.
En Romanos 2:17-18, leemos que Pablo está diciendo a los Ju-
dios, que ellos sabian la voluntad de Dios. Que los judios te-
nian la ciencia en la forma de la ley, verso 20. Como ya men-
cionamos en la parte anterior, Mateos 5:17, Cristo mismo
está diciendo que no vino abrogar la ley y si cumplir. Y en
el verso 18 El aún nos dice que, nada será omitido de la ley
sin que todo sea cumplido. Y aquel que transgride y asi enseña
a los otros, no tendrá recompensa alguna. Verso 19.
Al contrario de esos enseñamientos falsos, Cristo nos dice en
Mateo 19:17, que si queremos entrar en la vida, tenemos que
guardar Sus mandamientos. Pero algunos de ustedes podran estar
siendo confundidos, por aquellos auxiliares de albañiles que
mencionamos en la primera lección, El Alicerce. Si este es su
caso, lea en Mateos 19:18-19. Aqui, Jesus, menciona los man-
damientos de la segunda tabla, esto es, las obligaciones para
con nuestro prójimo, pues era exactamente los que el mancebo
no estaba guardando, debido a su avareza.
Será que cuando la persona va a Cristo en busca de fé, queda
excento de la ley ? Pablo nos dice que no, Romanos 3:31. En
este mismo libro el apóstol Pablo aún nos dice que quien ama
debe guardar la ley, Romanos 13:8-11. Y en I Cor.7:19, nos
dice que nada es mas importante que la observancia de la ley.
Pablo aún nos dice que el deseo de la carne es enemistad con-
tra Dios, y no está sujeto a la ley, y ni puede estar, Romanos
8:7. Nuestros deseos sexuales, pornografia, vícios, etc...
Cuando hablamos anteriormente a respecto del cuarto mandamien-
to, que la mayoria de la población está transgridiendo. De es-
te asunto habla el discípulo Santiago, en el capítulo 2:10-12,
que quien transgride un mandamiento, se torna culpado de to-
dos, diciendo aún de que Aquel que dijo: "No cometerás adulté-
rio", también dijo: "No matarás", por lo tanto aquel que
transgride un mandamiento, es lo mismo que transgredir todos.
Cómo vamos a tener certeza de que amamos el Hijo de Dios ? La
respuesta la encontramos en I Juan 5:2. Como usted puede ver,
es guardando los mandamientos, y mas, sus mandamientos no son
penosos, verso siguiente 5:3.
En el libro de Apocalipsis 12:17, Juan nos dice que vió en
visión, los hijos de Dios siendo perseguidos en los últimos
dias, por un dragón, solo que aqui el usa una figura, o símbo-
lo, para representar el personaje bien como la que seria per-
seguida. El dragón aqui es el propio diablo, como podemos ve-
rificar en Apocalipsis 12:7-9; la mujer representa la igle-
sia de Cristo, o ciudad Apocalipsis 17:1 y 18, Isaias 54:5 y
6, Efésios 5:22-25, y Oséas 2:19 y 20.
Estos perseguidos son exactamente los que estan guardando los
mandamientos de Dios y que tienen el testimonio de Jesus, que

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es el espíritu de profecia, esto es, el conocimiento de las


profecias bíblicas. Y aún como ya vimos anteriormente, Apoca-
lipsis 14:12.
Asi como la violación de cualquier ley de la naturaleza trae a
los hombres grandes complicaciones, como las inundaciones y
los deslizamientos, en la ciudad de Rio de Janeiro, en febrero
de 1988, asi la transgresión de la ley moral de Dios también
traerá grandes consecuencias en el mundo espiritual y mental.
Piense en esto !!!

TERCERO: LA LEY MORAL Y LA LEY CEREMONIAL

Asi como los falsos líderes enseñan que la ley de Dios fue
anulada con la muerte de Cristo, enseñan también que quien
guarda la ley de Dios hoy, está volviendo al pasado, al tiempo
de Moisés, cuando entonces, los fieles mandaban a los sacerdo-
tes matar corderos, chivos, cabras, novillos, para remisión de
sus pecados. Como podemos leer en Exodo 25, hasta el capítu-
lo 31 (lean cuando tengan tiempo disponible). Aqui, Dios ins-
tituyó el tabernáculo, donde el pueblo debia hacer expiación
de sus pecados a través de animales, por intermédio del sacer-
dote. Esto todo era una representación de la muerte de Cristo.
Como ellos no tenian a Cristo aún, estos animales sacrificados
representaban por anticipación la vida y la muerte de Jesus,
que habria de venir, para redimir los pecados de todo el mun-
do.
Este tabernáculo terrestre hecho por manos humanas, instruídas
por Dios, es figura del verdadero tabernáculo existente en el
Cielo. Vea Hebreos 8:1-5; 9:1,27-28. Si usted lee estos dos
capítulos enteros, tendrá una mejor visión de lo que significa
el tabernáculo o santuário terrestre y Celestial, despues de
acabar de hablar sobre la ley de Dios y del sábado, vamos a
dedicar un estudio sobre el santuário.
Ahora, vamos simplemente decir que esas leyes son leyes cere-
moniales, leyes que apuntaban para el Salvador Jesus Cristo,
el Hijo de Dios, que habria de venir, y cuando El viniese per-
sonalmente, todas las ordenanzas, que eran figuras del verda-
dero que habria de venir un dia. Hebreos 8:5 y 13, 9:22. Aqui
vemos que, sin derramamiento de sangre no hay remisión de pe-
cado, todo esto deberia cesar. Para mayor comprensión, vamos a
decir que las ordenanzas no pasaban de una propaganda de Cris-
to. Asi que Cristo vino no habia mas necesidad de propaganda.
Como podemos leer en el libro de Mateo 27:50-54, aqui en el
verso 51 el velo del Santuário se rasgó de alto abajo, significando
el rompimiento de las ordenanzas. Presten bien atención: Esta ley es
la que fue clavada en la cruz, y no la ley moral de Dios, los diez
mandamientos. Antes que alguien venga a tratar de confundirlo, vamos
a leer en Colosenses 2:16-17, donde Pablo está diciendo que todas
estas cosas que acabamos de decir son sombras de las cosas futuras.
El está aqui refiriendose a las mismas cosas que acabamos de hablar.
Inclusive este sábado, en el libro de Levítico 23:32 y 38. Cuando
hablemos del Santuário aclararemos este asunto.
Vamos a concluir leyendo en Levítico 1:1-2, 7:37-38, Colo-
senses 2:14. Esta ley Jesus clavó en la Cruz. Efesios 2:15,
la ley de ordenanzas. Aún cuando esté un tanto resumido, creo
haber dado una pequeña luz para que todos puedan compren-
der la diferencia entre ley Moral y Ley Ceremonial.

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CUARTO: LOS DOS CONCIERTOS

Si ustedes leen los últimos capítulos del libro de Genesis,


iniciando con el 37 hasta el 50, ustedes tendran el verdadero
relato de la vida de José que pasó a llamarse "José de Egip-
to". En esta hitória, vamos a descubrir que el pueblo de Is-
rael subió a Egipto por causa del gran hambre que ocurrió en
los siete años de las vacas flacas, del sueño de José; y se
alojaron alli, porque José era el segundo mandatário de aque-
lla Nación. Pero el tiempo fue pasando, José y todos sus fami-
liares murieron. Cuando Jacob subió a Egipto, eran en número
de setenta personas, Exodo 1:1-5; pero los hijos de José y de
sus hermanos, se multiplicaron tanto, que el nuevo rey de
Egipto, tuvo miedo con la cantidade de los decendientes de Is-
rael, y como el rey no conociera a José, mandó que las parte-
ras matasen todos los niños que naciesen de las mujeres de los
hebreos, para que ellos no se multiplicasen tanto. Pero las
parteras quedaron con miedo de Dios, y no ejecutaron la orden
del rey. Exodo 1:6-22.
En el capítulo dos del mismo libro, podemos leer sobre el na-
cimiento de Moisés. Pasados algunos años, Moisés, para huir de
la presencia del Faraon, por tener asesinado un egípcio, fue
para un lugar distante, y allá en una hacienda, cuidaba el re-
baño de Jetro, su suegro, Exodo 3:1. Allí Dios se le apare-
ce, y le ordena que vaya hasta Egipto, a fin de sacar al pue-
blo, porque ellos estaban siendo esclavizados, y entonces Dios
le dijo a Moisés: Exodo 3:7-10. Aqui estamos delante del pri-
mer concierto. Dios iria sacar este pueblo de Egipto e iba a
llevarlos a una tierra prometida, donde manava leche y miel. Y
ustedes pueden conocer la história completa leyendo los demas
capítulos del mismo libro. Y finalmente ya en la divisa de Ca-
naan, Moisés dice al pueblo: Deuteronomio 1:21, pero el pueblo
se acovardó y se rehusó a ir, Deut. 1:26-28. Finalmente, Dios
entrega la responsabilidad a Josué, y el es quien conduce este
pueblo a la tierra prometida. Josué 1:7-9.
Aún cuando Dios estuviese en el medio del pueblo de Israel,
acampados en el desierto, dando alimentos y agua. Pan del Cielo;
y Agua de la Roca (que es Cristo), ellos eran desobedientes.
Bastó que Moisés se quedase junto a Dios cuarenta dias en el
monte Sinai, y ellos inmediatamente hicieron un becerro de oro,
para colocarlo en lugar del líder Moisés. Por causa de sus peca-
dos, Dios juró no permitir que ellos entrasen en la tierra, sino
que solamente sus hijos, si fuesen mas obedientes. Josué 5:6 y
7.
Vamos a leer las bendiciones y las maldiciones, que Dios impo-
ne a los que Le obedecen y a los que Le desobedecen. Deutero-
nomio 28:1-14 y 14-45.
El Segundo Concierto, es exactamente el tiempo en que estamos
viviendo, aguardando nuestro Libertador, que es Jesus Cristo.
Noten bien la semejanza: Moisés nació bajo la amenaza de muer-
te: Exodo 2:3; Jesus también, Mateo 2:23; Moisés huyó para
la hacienda de Jetro, y allá se preparó, espiritualmente, para
despues volver a Egipto; Cristo también fue para el desierto,
a fin de prepararse espiritualmente, para enfrentar al enemi-
go. En el caso de Moisés, fue el Faraon; en el caso de Cristo,
fue el propio Satanás. Mateo 4:1-11 y Exodo 2:15; Moisés li-
vra su pueblo de Egipto; Jesus aún está intercediendo por su
pueblo, y asi como Moisés, El prometió livrar Su pueblo de es-
te mundo de pecado, y llevarlos a una Tierra prometida donde
mana leche y miel; la Nueva Jerusalen, que ya estudiamos, en
el sexto piso. Moisés se quedó en la hacienda cuarenta años,
Jesus quedó en el desierto cuarenta dias.
Como la história de Moisés en el desierto, hay muchas otras
experiencias, en el Antiguo Testamento, que fueron escritas,

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simbolizando todo aquello que estamos atravesando y aún vamos


atravesar.
Lo que ocurrió, en el Antiguo Testamento es el tipo, la figura
de aquello que habria de venir; lo que ocurre en el Nuevo Tes-
tamento, es el cumplimiento de todo aquello que fue prometido
al pueblo de Israel. Hoy nosotros somos los Israelitas espiri-
tuales, existen aquellos que estan al lado de Cristo en busca
de la perfección, y hay aquellos que estan dispersos, ajenos a
todo lo que está aconteciendo, muchos ni siquiera estan sa-
biendo de la existencia de todo esto.
En el caso de los hebreos, ellos tubieron que enfrentar difi-
cultades, luchar para conseguir la Tierra prometida; en nues-
tro caso nosotros también tendremos que enfrentar muchas difi-
cultades, el verdadero cristiano tendrá que enfrentar los gi-
gantes de la bestia de Apocalipsis, 13:11-18 y 17:8, la mis-
ma perseguición de Apocalipsis 12:17. (Estos asuntos aún vamos
a estudiarlos).
Vamos a leer algunos pasajes, para confirmar los dos concier-
tos: Hebreos 8:7,13 y 9; y Exodo 19:3-6. En Exodo 24:3 y 7,
el pueblo dijo a Moisés, que todo lo que el disiese ellos lo
harian, pero sabemos que no cumplieron esta promesa, y luego
se corrompieron. Hoy, muchos cristianos también estan diciendo
que obedecen a Dios, pero como estamos viendo en estos estu-
dios, la mayoria está bien lejos de la realidad. Pero asi como
Dios castigó aquel pueblo, no permitiendo que muchos entrasen
en la Tierra Prometida; hoy Cristo también nos está alertando:
Si no guardamos los mandamientos de Su Padre, también no en-
traran en las Mansiones Celestiales y en la Nueva Tierra.
En Hebreos 9:19-20, tenemos un relato casi que completo de
todo lo que presentamos aqui. Lealo. Todo lo que aprendemos
aqui es apenas un resumen. Si usted quiere ampliar sus conoci-
mientos, basta escribirnos y les daremos mas fuentes de estu-
dios.

QUINTO: LA LEY Y EL EVANGELIO

En resumen: todo lo que estudiamos hasta aqui a respecto de la


Ley de Dios, el fin es: "Teme a Dios y guarda Sus mandamien-
tos". Eclesiastes 12:13 y 14.
La ley revela la perfección de caracter requerida, dando asi a
conocer el pecado; es , sin embargo, importante cuanto a con-
ferir el caracter exigido. En el Evangelio, la Ley, primera-
mente escrita en el corazón de Cristo, viene a ser la "Ley del
Espíritu de Vida en Cristo Jesus", y transfierese asi para el
corazón del creyente, en el cual Cristo vive por la fé.
Por esa forma, se cumple la promesa del nuevo pacto cuanto a
ser la Ley escrita en el corazón. Eso es una genuina experien-
cia de justificación por la fé. Una justicia testificada por
la fé. Y por la Ley.
Vemos asi que el evangelio es la providencia tomada para res-
taurar la Ley en su lugar en el corazón y en la vida de aquel
que cree en Cristo, y acepta su obra mediadora. Una fé, seme-
jante, en vez de anular la ley, la confirma en el corazón del
creyente. El evangelio, por lo tanto, no es contrário a la
ley, antes presenta y mantiene la ley en Cristo.
Como ya dijimos, muchos pretenden que el evangelio anule la
Ley. Pero podemos afirmar sin sombra de duda, que tal doctrina
es falsa. II Coríntios 4:4, Juan 1:14, la muerte de Cristo,
abolió la muerte de aquel que cree, en aquel que llevó sobre
si todo el pecado; pero la Ley de Dios aún permanece inaltera-
da como el propio fundamento de Su trono.
Si usted desea realmente un encuentro con su Salvador, cuando El
venga en las nubes del Cielo, prepárate, "pues asi como subió a
los Cielos asi El ha de venir". (Hechos 1:10 y 11).

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Que Dios lo bendiga !

Erwin Eulner
Curicó 285, Dpto. 201
Centro
Santiago
Fono : (2) 634-2126

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