0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas13 páginas

Unidad 3 de Derecho Politico

El documento aborda la evolución del sistema político republicano en el siglo XIX, destacando la aparición y consolidación de partidos políticos como intermediarios entre el estado y la sociedad. Se analiza la crisis de ideologías rígidas y el impacto de la transformación social y tecnológica en la política, así como el modelo representativo partidocrático que ha monopolizado el acceso a cargos públicos. Finalmente, se menciona cómo estas dinámicas han llevado a nuevas formas de participación y cuestionamientos sobre la legitimidad de las instituciones políticas tradicionales.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
23 vistas13 páginas

Unidad 3 de Derecho Politico

El documento aborda la evolución del sistema político republicano en el siglo XIX, destacando la aparición y consolidación de partidos políticos como intermediarios entre el estado y la sociedad. Se analiza la crisis de ideologías rígidas y el impacto de la transformación social y tecnológica en la política, así como el modelo representativo partidocrático que ha monopolizado el acceso a cargos públicos. Finalmente, se menciona cómo estas dinámicas han llevado a nuevas formas de participación y cuestionamientos sobre la legitimidad de las instituciones políticas tradicionales.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

UNIDAD 3

EL AMBIENTE DEL SISTEMA POLÍTICO: LOS PARTIDOS POLÍTICOS

La evolución del modelo republicano en el siglo XIX y la aparición de los partidos políticos.

El modelo republicano de separación de poderes, llevado más adelante en el modelo político inglés
posterior a 1688 y sistematizado por Montesquieu en “el espíritu de las leyes” que configuraron el
paradigma político emergente de la revolución burguesa.

A lo largo del siglo XIX este paradigma se extendió como una suerte de dogma intocable por todo el
mundo occidental con los más diversos matices.

Las primeras constituciones escritas de la historia- fueron de EE. UU y de Francia donde en ellos se
expresa el Corpus Doctrinario del liberalismo, donde en ellos se integran los principios de la,
“soberanía del pueblo” y la “Separación de Poderes” en una carta de derechos o en un constitución
escrita y rígida como sus principales elementos.

A lo largo de este siglo se produjo una transformación en los Mecanismo de Producción, Intercambio
y circulación de bienes en el mundo, donde produjo una búsqueda de nuevos mercados para colocar
sus bienes al igual que dio a lugar a la apropiación de bienes y materia primas a las colonias para
alimentar así a su nueva maquinaria industrial.

La emergencia del sistema capitalista fue acompañada por el surgimiento de una nueva clase social
que no existía o que no se la tenía en cuenta dentro de la “conciencia de las clases”.

Esta nueva clase social planteó al sistema político una serie de demandas y reclamos que
comprometieron su legitimidad frente a las violaciones de derechos individuales, para los que el
repertorio liberal no daba respuesta, Por lo que se vio en la tarea de generar su propia cobertura
ideológica (El Proletariado Industrial) ->>> (esto al sistema garantista liberal no le generó mucha
repercusión, es más no significa nada, ya que solo disponía con la capacidad de su trabajo y la de su
familia para negociar “libremente” con el dueño del Capital)

Así, a lo largo del siglo XIX aparece y se consolidan las ideologías políticas que iba a poner en fin al
monopolio del pensamiento “políticamente correcto” que hasta entonces lo lideraba el liberalismo.

A su vez, la Iglesia Católica retomó su rol político del cual fue desplazado por las revoluciones
burguesas, donde se encontraba en el medio de los excesos del capitalismo y el fortalecimiento de
los movimientos socialistas del siglo XIX, El Papa León XIII inaugura con su Encíclica Rumrum
Novaran, un nuevo protagonismo político de la iglesia católica. (Buscaba el equilibrio del exceso
individualista atomista del liberalismo y del intervencionismo estatal del materialismo histórico) y así
nace la Doctrina Social de la Iglesia Católica (base fundamental de varios partidos políticos de Europa
y Latinoamérica)

Este modelo político más inclusivo dio origen a la aparición de los partidos políticos de masas, como
los intermediarios entre el estado y la comunidad.
El manejo de la democracia de masas, con sus programas políticos e interpretaciones sobre la
sociedad se basaban bajo el Antiguo Modelo Liberal, naciendo así el Modelo representativo
partitocrático. La tendencia histórica del surgimiento de los partidos políticos, tomando como base a
Reus y a Repula, se podría sintetizar así:

1. El Partido Liberal surge para derrocar los Antiguos Regímenes Monárquicos


2. Los Partidos Conservadores nacen para ir en contra de los Regímenes Liberales
3. Los Partidos Radicales nacen como una VARIANTE del socialismo y del liberalismo, pero
siempre va a ir contra la BURGESIA
4. Los Partidos de orientación cristiana basados en su doctrina social, surgen para ir en contra
del Liberalismo
5. Los Partidos Obreros, Socialista y Comunistas, nacen para ir en contra del régimen
socialdemocracia
Los partidos políticos. Conceptos. Tipos. Características

Partido Político: Grupos de personas organizadas de manera más o menos permanentes con el
objetivo de acceder al poder a través de vías legales,

Sartori otorga otra definición a los Partidos Políticos: cualquier grupo político identificado con una
etiqueta oficial que se presenta a las elecciones (libres o no) y puede sacar candidatos a cargos
públicos

Los partidos políticos son los encargados de: “filtrar” a personas o temas que se vayan a integrar en
el sistema político. Otras funciones que tiene el partido político es la de;

1. Canalizar y expresar las demandas de la sociedad civil hacia el sistema político


2. Incorporar sectores sociales significativos a la vida política
3. Articular y agregar intereses sociales; el reclutamiento, socialización política, brindar
legitimidad al sistema político, moviliza las opiniones públicas,
4. Estructurar, etiquetar y encuadrar el voto tal como se lo conoce ahora

Condiciones esenciales para su existencia

1) Tiene que ser una organización duradera y estable


2) Que dicha Org. permita a las Org. de carácter local mantener lazos regulares y variados con
la Org. a nivel nacional
3) Tiene que contar con la Voluntad Deliberada y consciente del grupo (de conquistar, ejercer y
conservar el poder político)
4) La búsqueda del Apoyo Popular (para poder lograr sus propios fines.

Ideologías. La Crisis de Ideología rígidas

Un tema relevante en el estado actual del debate en torno a los partidos políticos es la cuestión de
las ideologías. El paso de la sociedad industrial a la sociedad tecno trónica produjo varias
transformaciones en las costumbres, en las pautas de conducta y modelos mentales. Estos cambios
cuestionan la legitimidad de muchas instituciones que todavía funcionan en nuestra sociedad.
 El modelo republicano fue uno de los que sufrió crisis ideológicas, ya que a lo largo del siglo
XIX van apareciendo nuevos sectores y clases sociales que disputaron la hegemonía de la
burguesía, alentando el surgimiento de nuevas y renovadoras corrientes de opinión.
 El esquema republicano representativo clásico, (es hijo del siglo XIX) y que se recepta en
nuestra Constitución Nacional. donde postula que: “El pueblo no delibera ni gobierna sino
por medio de sus representantes”. entre el pueblo y los representantes no hay
intermediarios.

Los 3 poderes del Estado se relacionan siguiendo el modelo de separación de poderes, donde el
Poder Ejecutivo es controlado por el Congreso, que además de dictar las leyes que van a determinar
la Política del Estado que el Ejecutivo debe realizar, lo controla a través del Juicio Político, las
interpelaciones a ministros, los pedidos de informes y las comisiones de investigaciones.

La Corte Suprema de Justicia controla a los otros poderes por la vía de la declaración de
inconstitucionalidad de leyes y decretos

 Por su parte tanto el Congreso y el P.E concurren con la formación del Poder Judicial
designando a los jueces que la integran. Finalmente, el Poder Ejecutivo puede Vetar las leyes
dictadas por el Poder Legislativo.
 Este prolijo esquema entró en crisis con la generalización de los partidos políticos y el
etiquetamiento ideológico propio de fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

Si bien se considera un momento histórico de progreso y justicia, ya que se incorporaron beneficios


a los trabajadores, a las mujeres y otros sectores que se habían postergados, también acarreó
consecuencias no deseadas sobre dicho esquema republicano. (los sistemas electorales por mayoría
y minoría resistieron las funciones de control y equilibrio, cristalizando la histórica predominancia
del Poder Ejecutivo sobre los otros)

- Bajo el “modelo representativo partidocrático” los partidos políticos mantienen


monopolizado las candidaturas, por lo que el acceso a un cargo público se dificultaría sino se
está afiliado a un partido

En nuestro país se dificulto más con las llamadas “sábanas blancas” (listas cerradas y bloqueadas)
donde el rol del elector se dificulto más aún

TODOS estos factores alteraron el principio básico de la Representación Política: porque ya no se


representa al pueblo en su conjunto sino a los Partidos Políticos (incluso al otro extremo de que un
sector de la doctrina constitucionalista propuso que las bancas pasen a pertenecer a los partidos
políticos)---->>> (esto atrae la IRRUPCIÓN de la LÓGICA binaria de “oficialismo/oposición” ya que
anularía las búsqueda del consensos y la superación de diferencias). Cabe aclarar que el “oficialismo
y la oposición” no tiene nada que ver con las tradiciones ideológicas, sino que cumplen un rol
significativo, donde el Oficialismo aprueba rápidamente los proyectos del P.E y la Oposición se
encarga de protestar y reclamar más tiempo para que se analice bien dichos proyectos. (un ejemplo
de Oficialización y Oposición en nuestro país fueron los Partidos (de la UCR) y (Partido Justicialista)
mientras gobernaba el radical Alfonsín se encontraba con la oposición del partido justicialista sobre
las privatizaciones y también cuestionario a las Leyes de Obediencia debida y punto final.
La cuestión de la crisis ideológica, del desdibujamiento de los partidos tradicionales y la admirable
habilidad de algunos líderes al pasarse de un partido a otro, son visualizados por algunos autores
como factores Negativos, Pero se sugiere verlo de otra forma, verlo como una “transformación” más
profunda de la política, de la cual tenemos que hacernos cargo.

- Hasta el siglo XIX solo el liberalismo político y económico eran considerados como una
“ideología” en términos modernos de pensamiento político, aunque se empezó a tener en
cuenta al 1) Conservadorismo 2) Al Socialismo y a la 3) Doctrina social de la Iglesia, entre
otras. Siguiendo la línea que considera a las ideologías como “Sistema de ideas orientadas a
la acción Política” nos va a permitir sintetizar las siguientes características:
1) Sistema Predominantemente Cerrados de (pensamientos, ideas, creencias y valores
2) Orientado a la acción política
3) Que se expresan en un programa de gobierno y un Corpus Doctrinario
4) Que se diferencia de las otras ideologías y
5) Que se reivindican como de base científica y racional

Concepto: Sistema Predominantemente cerrados de (pensamientos, ideas, creencias y valores)


Orientados a la acción política que se expresan en un programa de gobierno y un Corpus Doctrinario
que se diferencia de las otras ideologías y que se reivindican como de base científica y racional)

Este concepto mencionado hoy en día está en crisis igual que otros valores de la ciencia política,
Sartori en 1992 construye una contraposición entre Ideología y Pragmatismo, basándose en una
doble Dimensión presente en los sistemas de creencia política:

1) la dimensión cognitiva y la 2) la dimensión emotiva


1) Los sistemas de creencia ideológica se caracterizan a nivel cognitivo por una mentalidad
dogmática (Rígida e Impermeable tanto a los Argumentos como a los hechos) y una
mentalidad doctrinaria (Apela a los principios y a las argumentaciones deductivas) y a nivel
emotivo, exhiben un fuerte componente Pasional, que les confiere un alto potencial de
Actividad.
2) Por el otro lado, los sistemas de creencia pragmáticas presentan una Mentalidad Abierta a
los argumentos, las razones y las nuevas evidencias más propensas a las negociaciones y la
flexibilidad en el plano emotivo
A principio de los años ochenta Europa se vio marcada por procesos de revisión ideológicas donde
los partidos de izquierda fueron los más afectados, ya que elaboraba plataformas políticas menos
rígidas y dogmáticas a las que ya ofrecían, generando la variante denominada “Eurocomunismo”

En el año 1976, en el siglo XIX el congreso del Partido Socialista Obrero español, Felipe González
propuso retirar el aditamento “marxista” del partido obrero.

En nuestro país por lo menos hasta 2015, Los partidos políticos no admitían abiertamente la ruptura
con las ideologías del siglo ox, sin embargo, la formación de alianzas entre partidos antes opuestos y
el cambio de afiliaciones políticas ya están aceptadas en argentina.
Las ideologías rígidas no pueden lidiar con dos factores críticos del actual entorno social:

En primer lugar, El Cambio Vertiginoso y permanentes del contexto mundial, donde los programas
cristalizados CARECEN de capacidad de Adaptación. En Segundo lugar

“El incremento exponencial de la información y los avances permanentes de la ciencia que deja
desactualizado cualquier sistema fundado únicamente en ideas Históricas o Dogmática”

El modelo representativo partidocrático y su actual crisis.

Los partidos políticos a lo largo del siglo XIX se han convertido en grandes intermediarios entre el
colectivo social y el sistema político. Pero esta Circunstancia conllevo a la emergencia de un modelo
de poder que se ha dado a llamar el modelo “representativo partidocrático” sus características de
este modelo son;

1. El PUEBLO es titular originario del poder, pero lo delegan en sus representantes, quienes
tiene un mandato libre, limitado en el tiempo y bajo el condicionamiento de la constitución
escrita y rígida.
2. Los Partidos Políticos se erigen en intermediario entre la sociedad y el sistema político, a fin
de procesar, canalizar y combinar la multiplicidad de demandas e intereses que nacen de la
sociedad
3. Buscando el Voto de la sociedad, los partidos políticos ofrecen “programas de gobierno”
basado en sistemas ideológicos rígidos, prescriptivos y predominantemente cerrados
4. Las ideologías juegan un papel fundamental en el etiquetamiento de la sociedad, de manera
tal que es muy bajo el número de electores que no se sienten vinculados a algún partido
político
5. Los partidos políticos monopolizan el acceso a los cargos públicos. (ya que los ciudadanos
independientes no pueden acceder a un cargo electivo, salvo que un partido lo proponga.

Los partidos políticos se van a diferencia de los otros buscando valores que sean visualizados
positivamente por la sociedad, como por ej: Justicia social, menor presión impositiva(impuestos),
derechos humanos etc.

El modelo representativo Partidocrático genera una lógica binaria en el funcionamiento de los


cuerpos legislativos; (Para comprender bien esto lo explico con mis palabras)

Los partidos se dividen en oficialismo (elqueasume) y la oposición (partido que no gano) esto es
similar al modelo ideal de Montesquieu y Sieyès, donde los representantes deberían reflejar la
voluntad de sus votantes, aunque este modelo partidocrático funcionó en el siglo XX, su base teórica
asume que los votantes no solo eligen partidos, sino que también eligen “Programas” de gobiernos
concretos, lo que debería diferenciar claramente a los partidos entre sí

Sin embargo, no hay que confundirse, porque los partidos políticos significaron un gran avance para
la democracia al permitirle acceso a millones de personas no solo al voto sino también a los
beneficios del Estado de bienestar. hay que aclarar que la Eficiencia y representatividad de hoy no se
asemeja ni un poquito a la del siglo pasado debido a varias razones de la cual ya hemos mencionado.
El cambio de paradigma científico que comenzó con la teoría cuántica y evolucionó hacia el
paradigma de la complejidad ha provocado muchas transformaciones significativas en diversos
aspectos de la sociedad.

Este cambio contrasta con el modelo mecánico que caracterizaba a la sociedad industrial y ha
impactado el ámbito educativo, laboral, tecnológico, económico y social.

A lo largo del siglo XX, el modelo republicano experimentó diversas crisis, como la del modelo de
Montesquieu, la del concepto de poder, la de las ideologías rígidas y la de la partidocracia.
Estas crisis han impulsado la emergencia de nuevas formas de participación y el paso de la sociedad
industrial a la sociedad tecnológica del conocimiento. En esta nueva era, la universalización del
acceso al conocimiento ha desafiado la idea de que los líderes o élites poseen una mayor capacidad
para gobernar y conducir la política que el conjunto colectivo.

Desde 1980, el modelo político tradicional empezó a mostrar sus limitaciones, especialmente con la
caída del sistema soviético y el fin de la era de posguerra. La llegada de la era de la información y la
digitalización ha puesto de manifiesto la necesidad de modelos políticos que sean más flexibles y
capaces de adaptarse rápidamente. Hoy en día, los problemas globales y la creciente desigualdad
social plantean grandes desafíos a los sistemas políticos, que deben lidiar con temas como la
inequidad, la exclusión y la marginalidad. Además, la creciente diversidad de grupos y sectores
dentro de la sociedad exige un enfoque más inclusivo y ajustado a esta nueva realidad.

En el contexto actual, es pertinente cuestionar si las viejas categorías de la sociedad industrial (como
asalariados, propietarios y profesionales) aún reflejan las divisiones e identidades políticas
relevantes hoy en día. A menudo, los valores que antes definían a los partidos políticos se han vuelto
comunes a la mayoría de la sociedad, lo que lleva a situaciones en las que partidos ideológicamente
opuestos adoptan políticas similares, como la preocupación por la redistribución del ingreso entre
neoliberales y la promoción del sector privado por parte de socialistas. Esta homogeneidad ha
llevado a alianzas políticas difíciles de entender desde el marco tradicional y ha incrementado la
desconfianza pública hacia los partidos. Una encuesta de Gallup en 2007 en Argentina mostró que
los partidos políticos tenían solo un 7% de confianza, incluso por debajo de la policía y los sindicatos.
Los partidos son percibidos como oligarquías clasistas y excluyentes, y muchas decisiones políticas
parecen responder más a intereses partidarios que a necesidades sociales, como evidenció una ley
de jubilación privilegiada para legisladores en Mendoza que fue finalmente vetada tras una reacción
pública. Además, las encuestas revelan altos niveles de
desconfianza y falta de identificación con los partidos. En 2002, un 87% de los votantes en Argentina
no se sentían representados por ningún partido, y en 2006, un 83% de los jóvenes no se identificaba
con ninguno. La confianza en los partidos en América Latina ha sido consistentemente baja desde
1996. Estos datos indican un serio déficit de legitimidad en las instituciones políticas, dado que, a
pesar del monopolio de candidaturas, los partidos representan genuinamente a una fracción
pequeña de la población.
La democracia actual está cambiando y no puede ser vista solo como un sistema donde unos pocos
son elegidos para gobernar sin rendir cuentas. Las demandas de participación ciudadana han
crecido, y los partidos políticos, que solían tener diferencias marcadas, ahora son cada vez más
similares y menos representativos de la sociedad. El caso de chile: La colaboración entre socialistas
y demócratas cristianos en temas políticos, algo impensable hace treinta años Israel: La cooperación
entre conservadores y socialistas en la retirada de asentamientos israelíes de la Franja de Gaza.
Alemania: La alianza entre socialdemócratas y socialcristianos para gobernar la antigua Alemania
Oriental tras la caída del muro de Berlín en 1989, y su "gran alianza" de 2006 que perdura hasta hoy.
Argentina: En 2015, una coalición entre la UCR, la Coalición Cívica ARI y el PRO, y en Mendoza, la
UCR formó una amplia alianza política para vencer al justicialismo. El Artículo 22 de la Constitución
Nacional refleja la desconexión entre el sistema político y las demandas actuales. Aunque el sistema
no siempre facilita la participación directa, los colectivos sociales continúan involucrándose
activamente, a veces de manera desordenada y caótica. Esta energía busca canales más allá de las
elecciones periódicas. La política es un tema candente en medios y redes sociales, frecuentemente
con un discurso crítico hacia los partidos, que son vistos como oligarquías clasistas y excluyentes.
La "ágora electrónica" de McLuhan, que describe una comunidad política global informada y
conectada digitalmente, es más relevante que nunca, aunque este cambio profundo puede generar
confusión y rechazo. En lugar de condenar la transformación de los partidos políticos y las ideologías
tradicionales, debemos comprenderla desde nuevas perspectivas para rediseñar la convivencia y la
democracia. Si los líderes no se actualizan, seguirán recurriendo a soluciones anticuadas e ineficaces.
Pero no se trata de eliminar los partidos políticos, sino de adaptarlos. En muchos lugares, los
partidos están dejando atrás estructuras tradicionales para volverse más ágiles y centrarse en
capacitar a sus miembros para enfrentar la complejidad actual. En nuestro país, sin embargo, esta
capacitación se deja en manos de fundaciones y expertos privados, lo que limita su efectividad.

La democracia también está evolucionando hacia modelos más autoorganizativos, donde el Estado
apoya a las organizaciones civiles para que respondan mejor a las demandas sociales. Sin embargo,
en nuestro país, las políticas clientelistas refuerzan el paternalismo y la dependencia, dificultando el
avance hacia una democracia que promueva la autoorganización y el verdadero empoderamiento
ciudadano.

Nuevos espacios políticos

“Vivimos tiempos de cambios” puede ser la frase más trillada de la historia. ya que la podemos
encontrar desde el discurso de un senador de roma hasta en una carta que los generales de batallas
independientes que se mandaban entre sí. Recordemos que en el mundo donde los contextos que
nos rodean están formados por muchas condiciones que no podemos controlar, como la lucha por el
poder. A pesar de este caos, la idea de tener un grupo de personas que puedan encontrar orden en
medio de la confusión nos da esperanza.

Aunque las circunstancias pueden cambiar drásticamente, podemos confiar en que sabemos hacia
dónde vamos y que nuestras ideas y principios nos guiarán incluso en tiempos difíciles. Sin embargo,
esta visión idealista de nuestras ideas políticas no resiste el análisis histórico. Las ideas políticas no
son inmutables; en realidad, se adaptan para lograr el poder y mantenerse en el sistema. Esto a
menudo lleva a hacer concesiones y alianzas que contradicen la pureza inicial de esas ideas. La
política real, aunque parezca cínica, tiene su razón de ser.
Además, seguimos usando términos políticos antiguos que ya no se ajustan a nuestra realidad
actual. Las teorías sobre el estado, la soberanía y la organización social surgieron en contextos
históricos específicos y han quedado obsoletas con el tiempo. En los últimos trescientos años, hemos
atravesado revoluciones industriales, agrícolas y científicas que han transformado el mundo de
maneras que esas teorías no podían prever. Las ideologías políticas de entonces, como el
liberalismo, el comunismo y el fascismo, intentaron responder a estos cambios, pero muchas de
estas respuestas ya no se aplican a nuestro panorama actual.

Nuestro panorama actual es único, pero también comparte similitudes con el pasado. El rápido
avance en tecnología, especialmente en digitalización y nanociencias, ha cambiado cómo
interactuamos y producimos a nivel global, lo que choca con las viejas estructuras políticas y
jerárquicas de los estados nacionales que conocíamos hace poco tiempo.

Para entender cómo estos cambios afectan a los partidos políticos hoy, es útil mirar atrás y estudiar
cómo han evolucionado las principales agrupaciones políticas a lo largo de la historia. Al examinar
cómo estas organizaciones han pasado por periodos de crecimiento, declive (pérdida de poder) y
transformación, podemos obtener ejemplos que aclaren el panorama actual. Es crucial entender el
pluralismo político del siglo XX para comprender cómo se han desarrollado y adaptado las
organizaciones políticas modernas. Por eso, el texto propone revisar brevemente los aspectos más
importantes de las principales agrupaciones políticas en los últimos años para entender mejor el
contexto político actual.

Las izquierdas

izquierda moscovita: Se suele caracterizar a las posiciones de izquierda como aquellas que
anteponen la igualdad social por sobre todos los valores políticos. La más famosa de las izquierdas es
el Comunismo, que hasta 1990 gobernó 1/3 del territorio global. y aunque trajo mejoras en áreas
como salud, educación y bienestar, también impuso severas restricciones a las libertades
individuales, incluyendo las sexuales, artísticas, sindicales y de prensa

El marxismo-leninismo, fundado por Karl Marx y Friedrich Engels en el siglo XIX, influyó
profundamente en la política global. Este pensamiento fue interpretado y aplicado por líderes como
Lenin, Stalin, Trotsky, Mao y Tito. Sin embargo, el enfoque principal aquí es el modelo soviético
desarrollado por Lenin. Tras la Revolución de Octubre, este modelo se convirtió en el estándar para
los movimientos revolucionarios del siglo XX. Según el marxismo-leninismo, la única forma de
cambiar una sociedad capitalista es a través de una revolución armada. Esta revolución debería
instaurar una "dictadura del proletariado", utilizando el estado como herramienta para transformar
la sociedad. Aunque se esperaba que esta dictadura fuera una etapa transitoria hacia una sociedad
sin clases, en la práctica se convirtió en un régimen duradero.

La socialdemocracia Del otro lado del telón de acero, la mayoría de los movimientos de izquierda
adoptaron posiciones democráticas. Su estrategia consistía en llegar al socialismo por medio de
reformas graduales.
Luego de la crisis económica de 1930 que puso en jaque el modelo económico liberal, las izquierdas
democráticas occidentales se orientaron hacia políticas económicas keynesianas, concentrando sus
programas en el fortalecimiento del estado de bienestar y los derechos sindicales. Progresivamente
se dejaron de lado los objetivos a largo plazo para garantizar la estabilidad electoral.
El primero de ellos, el Sozialdemokratische Partei Deutschlands (SPD), el partido socialdemócrata
alemán, abandonó oficialmente el concepto de lucha de clases y los principios marxistas en 1959. El
resto de los partidos no tardaron en seguir su ejemplo durante la posguerra.

Al llegar los años '80, la crisis del estado de bienestar provocó otro viraje en la mayoría de las
plataformas. Se aceptaron posiciones más cercanas al libre mercado y la desregulación, siendo el
estado el responsable de "solucionar" los efectos negativos del capitalismo. Podemos ver esto en el
cuarto gobierno laborista en Nueva Zelanda (1984-1990) y el gobierno de Felipe González en España
(1982-1996). Para 1989, cien años después de su fundación (y coincidiendo con la caída de la URSS)
la Internacional Socialista redefinió su declaración de principios, declarando su compromiso con la
"internacionalización de la economía". En muchos casos, por medio de alianzas con antiguos rivales,
se volvieron los principales impulsores de los tratados internacionales de libre mercado, sin
renunciar a crear un “capitalismo con rostro humano".

La nueva izquierda

Tras la caída del bloque soviético y el fracaso de las revueltas estudiantiles de la década del 60, los
sectores más ortodoxos de la izquierda tardaron en reagruparse. Sin embargo, encontraron una
nueva oportunidad para replantearse con la crisis financiera global de 2008.

En el contexto del capitalismo postindustrial, estos sectores observaron un continuo proceso de


diferenciación y jerarquización que rompía con los antiguos moldes de burguesía y proletariado. La
globalización y la interconexión hicieron que los funcionarios perdieran poder de decisión, y los
estados nacionales, que antes eran los motores del capitalismo, comenzaron a ser reemplazados por
instituciones transnacionales. Además, los espacios públicos se estaban transformando en ámbitos
privados y mercantilizados.

Frente a este panorama, la nueva izquierda propone una actualización de las premisas clásicas. En
lugar de clasificar la sociedad en burgueses y proletarios, abogan por reconocer la diversidad de
identidades basadas en cultura, etnicidad y género. Este enfoque plural se refleja en su apoyo a los
derechos civiles y las personas homosexuales, contrastando con la visión ortodoxa que consideraba
la homosexualidad como un vicio burgués y la penalizaba en muchos países, como la URSS.

La nueva izquierda concibe al sujeto político como indefinido, móvil y plural, afectado de diferentes
maneras por el capitalismo. Por ello, priorizan encontrar problemas comunes que puedan unir a
diversas luchas. En lugar de aceptar una visión clasista de la sociedad, creen que la resistencia debe
manifestarse de formas heterogéneas, tanto colectivas como individuales. También ven al Estado no
solo como un instrumento de las clases dominantes, sino como una entidad que puede ser
reformada para mejorar la calidad de vida a través de la lucha de clases.
Coinciden con la izquierda ortodoxa en que las clases dominantes crean una ideología que se
convierte en "cultura" y "sentido común", legitimando su poder. La nueva izquierda, sin embargo,
cuestiona la naturaleza egoísta del hombre propuesta por la doctrina liberal y se enfoca en
cuestionar conceptos como el individualismo, el consumismo y la pasividad. Consideran que el poder
es fluido y no se limita al Estado, por lo que abogan por una organización en red y estructuras
horizontales para maximizar la participación.

Dos casos ilustran esta tendencia: España y Grecia. En 2008, la crisis de las hipotecas suprime afectó
gravemente a Europa, intensificando los recortes y reformas laborales. En Grecia, la coalición de
izquierda radical SYRIZA, liderada por Alexis Tsipras, surgió como principal opositora a la austeridad y
llegó al gobierno en 2015. En España, el movimiento del 15M impulsó a Podemos, que, a pesar de no
ganar las elecciones, logró romper con el bipartidismo y obtener representación significativa en el
Congreso.

Actualmente, ambos espacios enfrentan desafíos importantes. SYRIZA ha sufrido escisiones internas
y una oposición renovada, mientras que Alexis Tsipras es criticado por su manejo de la economía y la
crisis de refugiados. En España, Podemos ha perdido terreno frente a partidos emergentes como
Ciudadanos y Vox, permitiendo al Partido Socialista Español recuperar el control sobre la política
progresista. La situación refleja las dificultades continuas para consolidar una izquierda efectiva en
un contexto político cambiante.

La Derecha

La derecha abarca una gama extensa de ideas y principios, incluyendo liberales, capitalistas,
conservadores y religiosos, que a menudo parecen enfrentados pero que, en la práctica política, se
encuentran más compatibles de lo que podría parecer. Esta flexibilidad se debe a que comparten lo
que Edmund Burke denominó escepticismo epistemológico.

Burke argumentaba que la sociedad es extremadamente compleja y sutil, por lo que escapa a la
completa comprensión de los individuos. Las formas actuales de gobierno y economía, aunque
imperfectas, han demostrado ser relativamente exitosas a lo largo del tiempo. Dado lo difícil que es
comprender la realidad, Burke concluyó que es mejor abrazar los valores éticos y el orden
tradicional, abordando los cambios con precaución.

El liberalismo, un movimiento que históricamente ha sido el mayor adversario del estatus quo,
rompió con las ideas medievales en Europa y facilitó el desarrollo de la burguesía y los Estados-
nación. Los liberales creen que los seres humanos son individuos racionales que buscan maximizar
sus propios beneficios económicos. Este comportamiento, según ellos, permite que todos alcancen
el bienestar deseado, con las desigualdades reflejando la capacidad y el esfuerzo individual. El
estado debe limitarse a proteger a los individuos, sin intervenir en el mercado.

En los años 70, el liberalismo resurgió con fuerza debido al colapso del estado de bienestar,
promovido por las presidencias de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. Este liberalismo,
influenciado por la escuela de Chicago, abogó por un mercado sin controles y llevó a un estado más
activo en la regulación para asegurar la libertad de los inversores privados.
El impacto del liberalismo se extendió a varias áreas de la vida, incluyendo la educación, la salud y el
derecho penal. La lógica de mercado, que premia la eficiencia, se convirtió en un principio rector,
con las decisiones de consumo vistas como equivalentes a votos en una democracia. Esta
perspectiva busca superar el escepticismo epistemológico y alcanzar una verdad científica mediante
la aplicación de principios económicos a todos los aspectos de la sociedad.

DERECHA ALTERNATIVA

La derecha alternativa surge como una respuesta a los desafíos que enfrenta el neoliberalismo y las
instituciones tradicionales. A pesar de que muchas personas no tienen problemas con la propiedad
privada, sí encuentran conflictiva la globalización, la reubicación de empresas en países en
desarrollo, y la competencia con productos extranjeros. Estos temas son especialmente sensibles
para los sectores más radicales de la derecha, que sienten que sus tradiciones y valores están
amenazados.

Desde la crisis económica de 2008, los partidos de extrema derecha han encontrado una
oportunidad para resurgir. En lugar de buscar soluciones tradicionales, estos grupos promueven un
hipernacionalismo y una agenda reaccionaria. Se oponen a la globalización y al multiculturalismo,
considerando que estos afectan las culturas y valores nacionales. Esta postura se refleja en el
rechazo a los inmigrantes y en el rechazo a la integración europea.

Un ejemplo temprano de esta radicalización fue el Tea Party en Estados Unidos, un movimiento
dentro del Partido Republicano que se oponía a las políticas del presidente Obama. Este grupo,
formado por una mezcla de libertarios, ultranacionalistas y evangélicos, clamaba por una reducción
drástica del gobierno federal y la abolición de impuestos.

En la era digital, los movimientos de derecha alternativa han evolucionado. En plataformas como
4chan y Reddit, los alt-right han emergido como una facción prominente, utilizando memes y humor
negro para difundir sus ideas. Aunque parecen inofensivos, estos memes suelen encubrir mensajes
reaccionarios y racistas, y sirven para atraer a jóvenes y debatir temas controvertidos bajo una
apariencia de humor.

El escándalo Gamergate, centrado en el periodismo de videojuegos y el acoso en línea, marcó un


punto de inflexión para la derecha alternativa. Este fenómeno incluyó a una variedad de grupos:
libertarios de extrema derecha, activistas de la manosphere y supremacistas blancos como Richard
Spencer. Aunque estos grupos a menudo se presentan como distintos, comparten plataformas y
colaboran en medios alternativos, como YouTube y podcasts.

En una era donde la información se propaga rápidamente, la capacidad de provocar y escandalizar


ha permitido a estos movimientos ganar visibilidad y apoyo, culminando en la elección de líderes
como Donald Trump, que utiliza un discurso provocador y polarizador para atraer atención y apoyo.

Centro derecha La centro-derecha abarca una amplia gama de posiciones moderadas y


conservadoras, combinando principios liberales con elementos de democracia cristiana. Estos
partidos ven al Estado como garante del orden y el bienestar social, sin olvidar la responsabilidad
individual.
En Argentina, el Partido Propuesta Republicana (PRO) destaca dentro de la centro-derecha. Nacido
en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el PRO surgió de una alianza de partidos de centro-derecha
y se consolidó bajo el liderazgo de Mauricio Macri y Ricardo López Murphy. Macri, conocido por su
perfil público en el mundo del fútbol y su herencia económica, tomó el liderazgo del PRO tras la
partida de López Murphy. Su enfoque modernizó el partido, facilitando su entrada en la política
nacional.

La estrategia del PRO incluyó una campaña basada en eslóganes atractivos y un uso efectivo de las
redes sociales, especialmente memes y confrontaciones en línea. Su alianza con la Unión Cívica
Radical bajo el Frente Cambiemos fue crucial para su éxito en las elecciones de 2015, donde la
fórmula Macri-Michetti ganó la presidencia.

El PRO se caracteriza por su enfoque en atraer a un amplio espectro de votantes, centrando su


discurso en temas de alto consenso como la seguridad ciudadana. Este partido se presenta como
una alternativa moderna a las tradicionales dicotomías políticas y se define por su flexibilidad y
apertura al diálogo.

Su nombre, PRO, refleja un intento de simplificación y modernización del discurso político, en línea
con una estrategia de marketing. El partido sigue la "tercera vía" de los años 80, promoviendo un
equilibrio entre mercado y Estado, y evitando extremismos. La idea es combinar eficacia del
mercado con intervenciones estatales necesarias para crear una Argentina dinámica y moderna.

Los espacios por fuera del esquema tradicional izquierda-derecha

La crisis económica y política de 2008 generó una ola de nuevos partidos críticos del
"establishment", sin alinearse con la izquierda anticapitalista. Estos partidos, denominados
"antisistema", se caracterizan por su desconfianza hacia los políticos tradicionales, a quienes acusan
de corrupción e ineptitud. Su fuerza radica en la novedad, la transversalidad y el escepticismo.

Uno de los primeros en destacar fue el Partido Pirata, que surgió en varios países promoviendo la
democracia directa mediante internet, la neutralidad de la red, la transparencia y la reforma de
derechos de autor y patentes. Inspirados por el servidor de torrents The Pirate Bay, estos partidos
lograron representación legislativa en Islandia, República Checa, Alemania y Suecia.

El Movimento 5 Stelle (M5S) en Italia, fundado por el comediante Beppe Grillo en 2009, es el
partido antisistema más exitoso. Grillo canalizó el descontento social con una plataforma enfocada
en democracia directa, agua pública, medio ambiente, transporte, conectividad y desarrollo. Critican
la corrupción y proponen financiar los partidos con donaciones privadas. En 2018, el M5S se
convirtió en el partido con más escaños en el Parlamento italiano y ganó las alcaldías en Roma y
Turín.

Desde los años 90, también ha habido un aumento en partidos que buscan la independencia de
regiones específicas, como el Partido Nacional Escocés, la Nueva Alianza Flamenca (NVA) de
Bélgica, el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) y el Partido Demócrata Europeo
Catalán (PDeCAT). A excepción del UKIP, que aboga por la salida del Reino Unido de la Eurozona,
estos partidos buscan la separación de regiones históricas con culturas y lenguas distintas. Han
impulsado varios referéndums de independencia, reflejando un rechazo a las políticas económicas y
migratorias de la Unión Europea. Este panorama muestra un resurgimiento de movimientos
regionalistas y antisistema en países que, en su momento, fueron modelos para los estados-nación
modernos.

Common questions

Con tecnología de IA

Political alliances and shifts in party affiliations in contemporary Argentina reflect broader societal changes by illustrating diminishing ideological rigidity and an openness towards flexible political identities . The acceptance of forming alliances among previously opposed parties indicates a societal shift towards pragmatic governance over strict ideological adherence . The successful alliance of the PRO with the Unión Cívica Radical under Frente Cambiemos exemplifies this trend, highlighting adaptability in gaining broader voter support amidst changing social and political landscapes . These shifts align with a global trend of prioritizing effective governance and public consensus over strict ideological conformity .

Information technology and digitalization have significantly shaped modern political ecosystems by enabling quicker adaptation to changes and fostering global communication networks . Political parties have utilized these tools to run modern campaigns using social media, memes, and online confrontations to engage and attract voters, as exemplified by Argentina's PRO party . This technological evolution has altered voter behavior by providing extensive access to information, increasing transparency, and diminishing the control of traditional elite narratives . Thus, digitalization has facilitated a shift towards more inclusive and responsive political models, though it also presents challenges of misinformation and public skepticism .

The representative partitocratic model is characterized by the delegation of power from the people to their elected representatives, who hold mandates limited by time and constitutional constraints . Political parties act as intermediaries between society and the political system, processing a variety of societal demands through ideologically rigid governmental programs . Challenges arise from this model's inherent rigidity, difficulty in adapting to rapid global changes, and the rise of information and technological advancements . The declining trust in parties, where a Gallup poll showed only 7% trust in Argentina's political parties, further exacerbates these challenges .

Political parties face significant ideological challenges when adapting to rapid global advancements due to the rigidity of established ideologies, which often lack the flexibility needed for contemporary contexts . The exponential growth in information and ongoing scientific advancements render systems based solely on historical or dogmatic ideas obsolete, requiring parties to revise ideologies to remain relevant . Additionally, differentiating parties when they start adopting similar values, like income redistribution across traditionally ideological divides, becomes difficult, further complicating their ideological positioning .

The emergence of mass political parties in Europe and Latin America marked a significant transformation in the political landscape. This inclusive political model gave rise to mass political parties acting as intermediaries between the state and the community . Mass political parties replaced older systems dominated by monarchies and small elites, incorporating broader social demands into the political system . This shift enabled these parties to channel and express societal demands towards political systems, thus facilitating a more participatory democracy . As a result, the model allowed millions access to not only voting but also welfare benefits, advancing democracy significantly .

The transition from an industrial to a techno-tronic society has deeply impacted traditional political models by altering customs, behavior patterns, and mental frameworks . This shift challenges the legitimacy of institutions anchored in rigid ideologies . Ideological crises in republican models have prompted new social sectors to emerge, contesting the bourgeoisie's hegemony and encouraging new viewpoints . Moreover, the paradigm shift initiated by quantum theory and the complexity paradigm challenged the mechanical model of the industrial society, compelling political systems to adapt to a more complex, interconnected world .

Regional independence movements within the European Union impact the political landscape by challenging existing national structures and EU policies . Movements such as the Scottish National Party, Catalan Democratic European Party, and the New Flemish Alliance promote regional autonomy, often driven by geographic, cultural, or linguistic distinctions . These movements question the centralization of policies, especially in areas like migration and economy, advocating for greater regional control . By organizing referendums and pushing for regional self-governance, they stress-test the EU's ability to accommodate diverse regional aspirations within its framework of unity and shared governance .

Eurocommunism emerged as an attempt to develop less rigid and dogmatic political platforms, diverging from traditional communist ideologies . In 1976, Felipe González of Spain's Socialist Workers' Party proposed removing the Marxist aspect of the party, signaling a shift towards more pragmatic and adaptable political ideologies . This evolution reflected a broader trend within Spain and other European countries towards more flexible political systems capable of handling rapid global changes and the information surge that rendered historical dogmatic systems outdated .

Alternative right movements have significantly influenced traditional right-wing politics by injecting hyper-nationalism and reactionary agendas into the political sphere . These movements emerged in response to globalization and multiculturalism, leveraging digital platforms to spread messages through memes and controversial humor . The alt-right's digital presence on platforms like 4chan and Reddit enabled it to reach broader audiences, particularly engaging youth through provocative content . This shift challenges traditional right-wing politics, requiring them to address alt-right's appeal while managing growing internal factional complexities .

Contemporary political parties reconcile the historical left-right dichotomy with current socioeconomic challenges by increasingly adopting cross-ideological policies and forming strategic alliances . Issues such as income redistribution, once exclusive to the left, now find echo among neoliberals, reflecting a blurring of traditional ideological lines . Modern parties prioritize pragmatic responses to issues such as inequality and technological change over strict adherence to ideological roots, resulting in policies that blend free-market principles with welfare considerations and global integration with national interests . This adaptation reflects a broader trend towards centrism, where addressing immediate challenges often supersedes ideological purity .

También podría gustarte