República Bolivariana De Venezuela
Ministerio Del Poder Popular Para La Educación Universitaria
Universidad Nacional Experimental De Los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora
Extensión-Esteller
Estudiantes:
Ariana Alcalá
Yohanna Hernández
Jesús Manzano
Leonel Marchan
Nadexsa Molina
Adiannys Parada
Facilitador: Lic. Laswel Márquez.
Carrera: Contaduría Pública.
Píritu, Abril 2025.
Introducción
La comunicación es una habilidad esencial que impacta profundamente en nuestra
capacidad para tener éxito en el trabajo, aprender de manera efectiva y construir
relaciones personales significativas y satisfactorias. Las prácticas
comunicacionales son fundamentales en diversos ámbitos de la vida humana,
incluyendo el laboral, educacional y personal; desarrollar habilidades
comunicativas sólidas es una inversión invaluable para nuestro crecimiento
integral.
Este informe examina la definición de prácticas comunicacionales, su importancia
en diferentes contextos y estrategias para mejorar la comunicación.
Prácticas Comunicacionales
Las prácticas comunicacionales se refieren al conjunto de acciones, procesos y
estrategias que los individuos y los grupos sociales utilizan para interactuar,
compartir información, expresar ideas, construir significados y establecer
relaciones.
Según Berlo (1960), las prácticas comunicacionales se refieren a las habilidades y
estrategias utilizadas para intercambiar información y emociones, tanto verbal
como no verbalmente. Estas prácticas abarcan desde la forma en que hablamos
hasta cómo escuchamos y expresamos nuestras ideas.
En esencia, son las maneras concretas en que la comunicación se lleva a cabo en
la vida cotidiana, en diversos contextos y a través de diferentes medios. Estas
prácticas no son estáticas, sino que evolucionan con el tiempo, influenciadas por
factores culturales, sociales, tecnológicos y políticos.
Podemos entender las prácticas comunicacionales como:
Acciones intencionales (o no) de expresión y escucha: Incluyen tanto lo que
decimos y cómo lo decimos (verbal y no verbalmente) como la forma en
que interpretamos los mensajes de otros.
Rutinas y hábitos comunicativos: Son las formas en que solemos
comunicarnos en diferentes situaciones, a menudo influenciadas por
normas sociales y culturales.
El uso de diversos medios y tecnologías: Desde la conversación cara a cara
hasta la utilización de redes sociales, mensajes de texto, correos
electrónicos y otras plataformas digitales.
La construcción de significados compartidos: A través de la interacción, los
participantes en un acto comunicativo negocian y establecen
entendimientos comunes.
La manifestación de identidades y relaciones sociales: Nuestras prácticas
comunicacionales reflejan quiénes somos, a qué grupos pertenecemos y
cómo nos relacionamos con los demás.
Procesos situados y contextuales: La forma en que nos comunicamos
siempre está influenciada por el entorno social, cultural e histórico en el que
ocurre la interacción.
Importancia de la Comunicación
La comunicación desempeña un papel fundamental e indispensable en todos los
aspectos de la vida, incluyendo el ámbito laboral, educativo y personal. Su
importancia radica en su capacidad para construir conexiones, facilitar el
entendimiento, promover la colaboración y fomentar el crecimiento individual y
colectivo.
1. En el ámbito laboral:
Mejora la productividad y eficiencia: Una comunicación clara y efectiva
asegura que todos los miembros del equipo comprendan sus roles,
responsabilidades y los objetivos a alcanzar. Esto minimiza errores, reduce
la duplicidad de esfuerzos y optimiza el flujo de trabajo.
Fortalece el trabajo en equipo: La comunicación abierta y honesta fomenta
la confianza, el respeto y la colaboración entre los compañeros. Permite
compartir ideas, resolver problemas de manera conjunta y construir un
ambiente de trabajo positivo.
Facilita el liderazgo y la gestión: Los líderes efectivos utilizan la
comunicación para inspirar, motivar, dar retroalimentación clara y guiar a
sus equipos hacia el éxito. Una buena comunicación interna también
asegura que todos los niveles de la organización estén alineados con la
visión y los objetivos de la empresa.
Impulsa la innovación y la creatividad: Un ambiente donde se fomenta la
comunicación abierta permite que los empleados se sientan cómodos
compartiendo sus ideas y perspectivas, lo que puede conducir a soluciones
innovadoras y mejoras en los procesos.
Mejora las relaciones con los clientes: Una comunicación clara, profesional
y empática con los clientes es crucial para construir relaciones sólidas,
generar confianza y garantizar su satisfacción.
2. En el ámbito educativo:
Facilita el proceso de enseñanza-aprendizaje: La comunicación efectiva
entre profesores y estudiantes es esencial para transmitir conocimientos,
aclarar dudas, fomentar la participación y crear un ambiente de aprendizaje
dinámico y enriquecedor.
Promueve el desarrollo de habilidades sociales: A través de la interacción
comunicativa en el aula y en actividades grupales, los estudiantes aprenden
a expresar sus ideas, escuchar a los demás, debatir, negociar y trabajar en
colaboración.
Fortalece la relación entre la escuela y la familia: Una comunicación fluida y
transparente entre los educadores y los padres permite un seguimiento
adecuado del progreso de los estudiantes, la identificación temprana de
problemas y la colaboración en su desarrollo integral.
Fomenta un clima escolar positivo: Una comunicación respetuosa y abierta
contribuye a un ambiente de confianza, seguridad y pertenencia, lo que
favorece el bienestar emocional y el rendimiento académico de los
estudiantes.
Desarrolla el pensamiento crítico: La comunicación a través del diálogo y la
discusión enriquece la comprensión de los temas, fomenta el análisis de
diferentes perspectivas y ayuda a los estudiantes a desarrollar habilidades
de pensamiento crítico.
3. En el ámbito personal:
Construye y mantiene relaciones saludables: La comunicación es la base
de las relaciones interpersonales significativas. Permite expresar afecto,
compartir experiencias, resolver conflictos y construir lazos de confianza y
comprensión.
Favorece la expresión de emociones y necesidades: Comunicar de manera
clara y asertiva nuestros sentimientos y necesidades es fundamental para
nuestro bienestar emocional y para establecer límites saludables en
nuestras relaciones.
Facilita la resolución de conflictos: Una comunicación abierta y respetuosa
permite abordar los desacuerdos de manera constructiva, buscando
soluciones que satisfagan las necesidades de todas las partes
involucradas.
Promueve la autoconciencia y la empatía: Al comunicarnos con otros y
recibir retroalimentación, podemos conocernos mejor a nosotros mismos y
desarrollar la capacidad de comprender y compartir los sentimientos de los
demás.
Contribuye al bienestar general: Sentirnos escuchados y comprendidos a
través de una comunicación efectiva reduce el estrés, la ansiedad y la
sensación de aislamiento, promoviendo una mayor satisfacción y felicidad
en la vida.
¿Cómo Mejorar la Comunicación?
Mejorar la comunicación es un proceso continuo que requiere conciencia y
práctica. Aquí te presento algunas estrategias clave para potenciar tus
habilidades comunicativas en diversos contextos:
1. Escucha Activa:
Presta atención completa: Enfócate en el hablante, evitando
distracciones internas y externas (teléfono, pensamientos ajenos).
Mantén contacto visual: Demuestra interés y atención.
Asiente y utiliza señales no verbales: Indica que estás siguiendo la
conversación.
Parafrasea y resume: Asegúrate de haber comprendido el mensaje del
otro. Puedes decir cosas como: "¿Entonces, lo que entiendo es que...?"
o "En resumen, estás diciendo que...".
Haz preguntas aclaratorias: Si algo no está claro, no dudes en
preguntar. Evita suposiciones.
Muestra empatía: Intenta comprender la perspectiva y los sentimientos
del otro.
2. Sé Claro y Conciso:
Organiza tus ideas antes de hablar: Ten claro qué quieres comunicar.
Utiliza un lenguaje sencillo y directo: Evita la jerga innecesaria o el
lenguaje ambiguo.
Sé específico: Proporciona detalles relevantes para evitar
malentendidos.
Ve al grano: Evita divagaciones que puedan confundir al receptor.
Considera tu audiencia: Adapta tu lenguaje y estilo a la persona o grupo
con el que te comunicas.
3. Desarrolla la Comunicación No Verbal:
Sé consciente de tu lenguaje corporal: Tu postura, gestos, expresiones
faciales y contacto visual transmiten mensajes. Asegúrate de que tu
lenguaje no verbal esté alineado con tus palabras.
Observa el lenguaje no verbal de los demás: Intenta interpretar las
señales que te envían para comprender mejor sus emociones y
actitudes.
Utiliza el tono de voz adecuado: Tu tono puede enfatizar, suavizar o
cambiar el significado de tus palabras.
4. Practica la Empatía:
Ponte en el lugar del otro: Intenta comprender su perspectiva, sus
sentimientos y sus necesidades.
Valida sus emociones: Reconoce y respeta lo que la otra persona está
sintiendo, incluso si no estás de acuerdo.
Muestra interés genuino: Haz preguntas sobre sus experiencias y
preocupaciones
5. Sé Asertivo:
Expresa tus opiniones y necesidades de manera clara y respetuosa:
Defiende tus derechos sin ser agresivo ni pasivo.
Utiliza "yo" en tus mensajes: En lugar de culpar ("Tú siempre llegas
tarde"), di cómo te sientes ("Me siento frustrado cuando llego a la
reunión y ya ha comenzado").
Establece límites claros: Comunica lo que estás dispuesto a hacer y lo
que no.
6. Elige el Medio Adecuado:
Considera la urgencia y la complejidad del mensaje: Un mensaje
urgente o delicado puede requerir una conversación cara a cara o una
llamada telefónica en lugar de un correo electrónico.
Piensa en las preferencias del receptor: Algunas personas prefieren la
comunicación escrita, mientras que otras valoran más la interacción
verbal.
7. Pide y Ofrece Retroalimentación:
Solicita feedback sobre tu comunicación: Pregunta a otros cómo te
perciben y qué podrías mejorar.
Ofrece retroalimentación constructiva a los demás: Sé específico,
enfócate en el comportamiento y ofrece sugerencias para mejorar.
8. Sé Paciente y Persistente:
La mejora de la comunicación lleva tiempo y práctica. No te desanimes
si al principio no ves resultados inmediatos.
Sé constante en tus esfuerzos.
Aprende de tus errores y sigue intentándolo.
9. Adapta tu Estilo:
Reconoce que diferentes situaciones y personas requieren diferentes
enfoques comunicativos. Sé flexible y adapta tu estilo según sea
necesario.
Sé consciente de las diferencias culturales y generacionales en la
comunicación.
10. Reflexiona sobre tus Interacciones:
Después de una conversación importante, tómate un momento para
reflexionar sobre cómo te comunicaste y cómo se desarrolló la
interacción. ¿Qué salió bien? ¿Qué podrías haber hecho diferente?
Al implementar estas estrategias de manera consciente y constante, podrás
mejorar significativamente tu capacidad para comunicarte de manera efectiva
en todos los ámbitos de tu vida. A continuación se detallan algunas estrategias
dentro del contexto estudiado:
1. En el ámbito laboral:
Fomentar reuniones efectivas: Establecer agendas claras, asignar roles,
promover la participación y resumir los acuerdos.
Implementar canales de comunicación claros: Definir qué tipo de
información se comparte por correo electrónico, mensajería instantánea,
reuniones, etc.
Promover la transparencia: Compartir información relevante con los
equipos de manera oportuna.
Capacitación en habilidades comunicativas: Ofrecer talleres sobre
escucha activa, comunicación asertiva, manejo de conflictos, etc.
Crear espacios para el feedback regular: Establecer mecanismos
formales e informales para dar y recibir retroalimentación.
2. En el ámbito educativo:
Fomentar la participación activa de los estudiantes: Utilizar preguntas
abiertas, debates, trabajos en grupo.
Claridad en las instrucciones y expectativas: Asegurarse de que los
estudiantes comprendan claramente las tareas y los criterios de
evaluación.
Utilizar diversos métodos de comunicación: Adaptarse a las diferentes
formas en que los estudiantes aprenden y se comunican.
Promover la comunicación respetuosa entre estudiantes y profesores.
Fomentar la comunicación entre la escuela y las familias.
3. En el ámbito personal:
Practicar la escucha activa en las conversaciones diarias.
Expresar tus sentimientos y necesidades de manera asertiva.
Resolver conflictos de manera constructiva, buscando soluciones
mutuamente beneficiosas.
Dedicar tiempo de calidad a la comunicación con tus seres queridos.
Ser consciente de tu lenguaje no verbal y cómo puede afectar tus
relaciones.
Conclusión
Las prácticas comunicacionales son un proceso continuo que requiere práctica y
dedicación. Cada individuo puede contribuir a mejorar la comunicación en su
entorno, beneficiando no solo a sí mismo, sino también a quienes lo rodean. El
estudio de las prácticas comunicacionales es fundamental para comprender cómo
funciona la comunicación en diferentes ámbitos de la vida social, desde las
interacciones interpersonales hasta la comunicación mediática y organizacional.
Permite analizar cómo se construyen las identidades, se negocian las relaciones
de poder, se difunden las ideas y se producen los cambios sociales.