0% encontró este documento útil (0 votos)
20 vistas2 páginas

Fe 19

La fe en Jesucristo se distingue de la fe en Dios, ya que implica una relación personal y directa con Dios revelado en Cristo, en lugar de un conocimiento indirecto. Esta fe es una respuesta a la revelación divina y requiere un acto libre y racional del creyente. La fe cristiana no solo integra la fe religiosa, sino que la transforma y le otorga un sentido auténtico a través de la entrega total a Dios.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
20 vistas2 páginas

Fe 19

La fe en Jesucristo se distingue de la fe en Dios, ya que implica una relación personal y directa con Dios revelado en Cristo, en lugar de un conocimiento indirecto. Esta fe es una respuesta a la revelación divina y requiere un acto libre y racional del creyente. La fe cristiana no solo integra la fe religiosa, sino que la transforma y le otorga un sentido auténtico a través de la entrega total a Dios.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

19

¿Se puede creer en Dios


y no en Jesucristo?
¿Qué significa creer en Jesucristo?

e puede creer en Dios y no Según la expresión de san Pablo, la fe es ex

S creer en Jesucristo. Esa es la


situación de los hombres re-
ligiosos no cristianos. En oc-
cidente, sin embargo, la situa-
ción más frecuente es que la fe religiosa (en
Dios) y la fe cristiana (creo en Jesucristo)
se identifiquen, aunque no falten casos de
auditu, es decir, surge al escuchar la Buena
Nueva, el Evangelio del Señor. Por eso, la fe
es necesariamente respuesta a la iniciativa
divina, y no un mero sentimiento o necesi-
dad interior de creer en algo.
La fe cristiana se diferencia de la común
fe religiosa en creyentes de otras religio- fe religiosa, o de la fe en Dios, en que ahora
nes. Así pues, más allá de la fe religiosa con el hombre responde no a un conocimiento
la que se cree en Dios, está la fe cristiana, indirecto de Dios que ha dejado su rastro
que se dirige a Dios revelado en Cristo o, di- en el cosmos y en la conciencia, sino a Dios
cho de otra manera: está la fe en Jesucristo que se comunica al hombre como un «yo»
como revelador y revelación de Dios a los a un «tú», a través de la máxima cercanía,
hombres. de un rostro humano –el de Cristo– que se
entrega y pide una respuesta. Se trata, por
La fe cristiana no es una especie más del tanto, de fe que brota en el encuentro entre
género de la fe en los diversos mensajeros personas. Ahora bien, la fe sobrenatural en
religiosos, sino que tiene un significado ab- Dios –la fe en Jesucristo– es un caso excep-
solutamente propio: «Esa palabra expresa cional y único de fe interpersonal porque el
el nombre que se da a una realidad única «yo» y el «tú» no se encuentran aquí en el
y singular: la relación con Cristo Jesús, Hijo mismo plano. El «creo en ti» de la fe entre
de Dios hecho hombre» (R. Guardini). In- personas, cuando se dirige a Dios, adquiere
cluye la incondicionalidad de la fe religio- un sentido absolutamente único, porque el
sa, pero lleva la respuesta a Dios a una di- «tú» que es Dios es el fundamento de la ver-
mensión nueva, fruto no ya de la creación dad y de la realidad, también de la realidad
sino de la revelación personal de Dios a los del sujeto que cree. Por eso, la incondicio-
hombres en Jesucristo. A la fe en Jesucristo nalidad propia de la fe religiosa se convierte
se accede tras recibir el anuncio cristiano. aquí en un dinamismo de entrega absoluta.
¿Se puede creer en Dios y no en
Jesucristo? ¿Qué significa creer en 19
Jesucristo?

Este es el significado más propio y natural la persona la que está implicada en el acto
del «creer en Cristo». de fe.
El Catecismo de la Iglesia Católica nos «Por la fe, el hombre se entrega ente-
dice qué es la fe: ra y totalmente a Dios prestando a Dios
revelador el homenaje del entendimien-
«La fe es ante todo una adhesión per- to y de la voluntad y asintiendo volunta-
sonal del hombre a Dios; es al mismo riamente a la revelación hecha por Dios»
tiempo e inseparablemente el asenti- (Concilio Vaticano II, constitución Dei
miento libre a toda la verdad que Dios ha Verbum, 5).
revelado. En cuanto adhesión personal
a Dios y asentimiento a la verdad que Él Juan Pablo II lo expresó de un modo es-
ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe pecialmente vivo cuando presentó la fe de
en una persona humana. Es justo y bue- la siguiente manera:
no confiarse totalmente a Dios y creer
absolutamente lo que Él dice. Sería vano «Entablar diálogo con Dios significa
y errado poner una fe semejante en una dejarse encantar y conquistar por la fi-
criatura» (n. 150). gura luminosa de Jesús revelador y por
el amor del Padre que le ha enviado. Y
Esta descripción pone de manifiesto al- en esto precisamente consiste la fe. Con
gunos elementos esenciales de la fe, espe- ella, el hombre interiormente iluminado
cialmente, que la fe es un acto humano ra- y atraído por Dios, trasciende los límites
cional y libre: el que cree actúa de acuerdo del conocimiento puramente natural y
con su razón, aunque la fe, por definición, obtiene una experiencia de Él que de otro
no puede ser estrictamente racional si por modo quedaría interrumpida» (Discurso,
ello entendemos la percepción de algo evi- 16. X. 1979).
dente tanto sensible como intelectualmen-
te. Es razonable creer en Dios que se revela La fe, pues, no excluye a la simple creen-
por medio de Jesucristo. Pero solo se cree si cia ni se opone tampoco a la religión; más
libremente se decide hacerlo. En el conoci- bien la integra, la purifica, le da todo su ver-
miento de fe –también en la fe humana–, la dadero sentido, imprimiéndole su orienta-
libertad tiene un papel determinante, hasta ción auténtica. n
el punto de que solamente cree el que quie-
re, siendo este querer también una forma Para saber más:
de amar. Catecismo de la Iglesia Católica,
150-167.
No se debe entender la fe en Jesucristo César Izquierdo
como el resultado de sumar actos de la in-
teligencia y de la libertad, sino que es toda

También podría gustarte