Revista Iberoamericana de Derecho, Cultura y Ambiente
Edición Nº 5 – Julio 2024
[Link]/revista
LA DIPLOMACIA CIENTÍFICA EN LA ANTÁRTIDA, UN NUEVO ORDEN
Por Edgar F. Calandín1
La negociación del Tratado Antártico en diciembre de 1959 fue de alguna
manera el corolario del éxito del Año Geofísico Internacional (AGI, 1957-58).
Podemos manifestar que, a partir de allí, la investigación científica ha sido la
principal actividad en el continente antártico y la más promovida por los países
parte del Sistema del Tratado. Tanto el Tratado Antártico como el Protocolo sobre
Protección del Medio Ambiente, enfatizan la importancia de la ciencia y de la
cooperación científica en el sistema.
1
General de Brigada (R) del Ejército Argentino y ejerció el cargo de Comandante del Comando Conjunto
Antártico entre el año 2020 y mayo de 2024. Licenciado en Estrategia y Organización por la Universidad
del Ejército, Argentina, Licenciado en Derechos Humanos por la Universidad Católica de México, Magister
en Historia de la Guerra por la Universidad del Ejército, Magister en Defensa Nacional por la Universidad
de la Defensa y Magister en Estrategia y Geopolítica por la Escuela Superior de Guerra. Posee a su vez
especializaciones en Historia Militar Contemporánea y en Alta Dirección y Posgrado Universitario en
Inteligencia Estratégica (IIFFAA). Ha realizado actividad antártica como 2do Jefe de Base Antártica SAN
MARTIN, durante el año 1994, Jefe de Curso Antártico durante los años 1997, 2005 y 2006, Jefe de Base
Antártica BELGRANO II en el año 1998, Jefe de Base Antártica PRIMAVERA el año 2007, Jefe de
Componente Terrestre del Comando Conjunto Antártico el año 2008, Representante Argentino en la
RAPAL, COMNAP y RCTA y Jefe de la Base Antártica ESPERANZA en el año 2010. Codirector de la
Diplomatura en Derecho Antártico, Logística y Gestión Antártica Ambiental, organizada por la Universidad
de Morón y la Asociación Iberoamericana de Derecho, Cultura y Ambiente. Miembro Honorario del
Instituto de Derecho Antártico y Gestión Polar de la Asociación Iberoamericana de Derecho, Cultura y
Ambiente y docente de grado y posgrado. Codirector del Capítulo de Derecho Antártico, Gestión y
Geopolítica del Atlántico Sur de la Revista Iberoamericana de Derecho, Cultura y Ambiente.
El Artículo II del Tratado expresa que: “La libertad de investigación científica
en la Antártida y la cooperación hacia ese fin… continuarán”. De acuerdo con
Artículo III las Partes acuerdan proceder al “… intercambio de observaciones y
resultados científicos sobre la Antártida, los cuales estarán disponibles
libremente”.2
Además de los signatarios originales, la participación en la toma de
decisiones está limitada a los países que demuestren interés en la
Antártida “mediante la realización en ella de investigaciones científicas
importantes”. (Artículo IX.2).
El Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente, en su Artículo 2, designa
a la Antártida como una como “reserva natural, consagrada a la paz y a la ciencia”.3
La ciencia es muy importante en la Antártida porque, a diferencia de la
mayoría de las demás zonas del mundo, permanece relativamente intacta y todas
las actividades se controlan y supervisan cuidadosamente. Los estudios científicos
que se realizan en la Antártida suelen ser los que normalmente no se pueden en
otros lugares y ayudan a comprender los problemas ambientales globales, como
el cambio climático, la disminución de la capa de ozono y el aumento del nivel de
mar. La Antártida es también un barómetro del cambio climático.
Es bien conocido que nuestro planeta está atravesando un período de
modificaciones sin precedentes. Las mediciones climatológicas son cada vez más
altas, la biodiversidad está disminuyendo y los recursos naturales se están
agotando. Este cambio y el ritmo del mismo no tiene precedentes. Las sociedades
también están cambiando con cada vez más tecnología y en los últimos años con
la irrupción de la inteligencia artificial como motores de ese cambio, tanto en tierra,
océanos o en el espacio.
Las regiones heladas de nuestro planeta están experimentando algunos de
los cambios más significativos. A medida que aumentan las temperaturas, el hielo
se derrite, con consecuencias que ya afectan la vida de las personas. Aunque las
regiones polares de la Tierra pueden parecer remotas, los cambios que se
2
[Link]
3
[Link]
producen allí inevitablemente siguen influyendo en las sociedades y los sistemas
naturales de todo el mundo. Los científicos de los Estados partes del STA
investigan y producen ciencia con el objetivo final de proporcionar la evidencia
científica que necesitan los responsables de la toma de decisiones en el ámbito de
las políticas, la industria y la sociedad para avanzar hacia un futuro sostenible.
De esta manera, nuestro país creó el primer Instituto en el mundo4 dedicado
a estudiar los sucesos científicos más importantes en el continente polar. Entre las
principales responsabilidades del Instituto Antártico Argentino es la de aportar
conocimientos y pruebas fundamentales y en lo posible irrefutables, para respaldar
la posición de liderazgo en el entorno del tratado y de esta manera poder influir en
las políticas y acuerdos internacionales para proteger, conservar y gestionar en
forma sostenible todo el continente antártico y especialmente nuestro sector
reclamado, haciendo hincapié en las zonas de pesca del Atlántico Sur, los
ecosistemas marinos y terrestres de la región antártica y subantártica.
La investigación, los avances tecnológicos y la conformación de sólidos
equipos multidisciplinarios deberían dar como resultado la generación de políticas
con ejes conceptuales tendientes a lograr un sólido liderazgo científico.
La ciencia polar genera conocimientos y descubrimientos que cambian la
forma de interpretar nuestro mundo. Durante las últimas reuniones de la RCTA se
pudo ver el crecimiento de las investigaciones científicas entre los Estados partes.
Esto ha permitido avanzar en aspectos tales como el descubrimiento del agujero
de ozono (1985) y la reconstrucción climática de los últimos cientos de miles de
años, el aumento del nivel del mar, las consecuencias a la fauna autóctona y las
modificaciones a todo el ecosistema. Es por ello que la RCTA, con el
asesoramiento experto del Comité Científico de Investigaciones Antárticas (SCAR)
y el Consejo de Directores de Programas Antárticos Nacionales (COMNAP), ha
adoptado numerosas medidas sobre cooperación en materia científica y en
cuestiones operacionales tales como telecomunicaciones, meteorología,
4
El Instituto Antártico Argentino fue creado a instancias del general Hernán Pujato, quien fue su
primer director, el 17 de abril de 1951.
transporte y otros temas de relevancia para los programas de investigación
antártica.
El SCAR funciona como un observador oficial del STA y proporciona
información y asesoramiento científico independiente y objetivo en diversos
campos, donde últimamente ha centrado su accionar en materia de medio
ambiente y conservación y en la bioprospección. Para el desarrollo de estas
tareas cuenta con un Comité Permanente del Sistema del tratado Antártico
(SCATS) que es el órgano dentro de la estructura encargado de elaborar los
informes de asesoramiento científico para las reuniones consultivas del tratado
(RCTA) que se realizan en forma anual y también a su Comité de Protección
Medio Ambiental (CPA), a la Comisión para la Conservación de los Recursos
Vivos Marinos (CCRVMA, a la Convención para la Conservación de las Focas
Antárticas (CCAS) y al Comité Asesor del Acuerdo sobre la Conservación de
Albatros y Petreles (ACAP).56
El rol del SCAR en la RCTA y el CPA es fundamental en su rol de
fiscalizador, que lo materializa a través de documentos de trabajo y documentos
informativos sobre cuestiones vinculadas a cuestiones emergentes de relevancia
política, reseñas del estado del conocimiento y asesoramiento científico y técnico
sobre cuestiones particulares que necesita eventualmente el foro de la RCTA.
5
Argentina adhirió a dicho acuerdo a través de la Ley 26.107.
6
Excede el ámbito del tratado antártico.
FUNCIONES DEL SCAR
1. Las funciones primarias del SCATS están orientadas a satisfacer
todas las necesidades que emanan de los foros, como también y de sde un punto
de vista informal, a marcar una agenda del tipo consensuada entre los miembros
consultivos para los principales foros, se destacan primariamente las siguientes:
2. Desarrollar y proporcionar asesoramiento científico independiente
al Sistema.
3. Responder a las solicitudes de asesoramiento por parte de los foros
y/o comisiones organizadas para casos particulares.
4. Coordinar estas tareas entre los grupos subsidiarios del SCAR,
Comité Ejecutivo, los Comités Nacionales y los delegados del SCAR.
5. Representar al SCAR en las diversas reuniones de los órganos que
conforman el STA y principalmente el Comité de Protección del Medio Ambiente
(CPA) en la reunión formal de las Partes Consultivas (RCTA).
6. Adherirse a un conjunto de principios rectores cuando supervisa la
ciencia producida en forma independiente, generando informes actuales y
rastreando las fuentes, confiando en la ciencia revisada por sus pares y disponer
de la misma en forma pública. Asimismo, formular asesoramiento sobre una base
amplia inclusiva y de consulta abierta para proporcionar un producto apropiado,
donde la precisión tenga prioridad.
Este mecanismo institucional que ha creado el STA para controlar,
verificar y difundir la ciencia producida por los países miembros ha sido exitoso
y las reuniones anuales permiten acceder a la gran masa de los estudios,
evolucionando en forma efectiva a través de los años y produciendo documentos
que han tenido un fuerte impacto positivo y que por ejemplo han permitido
adoptar previsiones oportunas como el informe de Influenza aviar de alta
patogenidad en la Antártida en la última campaña antártica de verano7.
Desde la firma del tratado la ciencia ha ocupado un lugar destacado y en
ese devenir, ha reafirmado su lugar destacado en las relaciones diplomáticas.
Como es sabido, la diplomacia tradicional se sustenta en los pilares de informar,
representar y negociar. En el STA la diplomacia científica ocupa un lugar central,
donde el foro anual del SCAR juega un rol fundamental y de alguna manera los
temas científicos son relevantes y van marcando tendencia en el resto de los
foros, generando el impulso necesario para encarar temas vinculados a la
conservación del medio ambiente y en los últimos años a la evolución del cambio
climático. Para ser líder, se requiere demostrar “un amplio arsenal de producción
científica y de esta manera hacer valer las posiciones que pretende el país en la
Antártida”, como manifiesta el Doctor Villamizar Lamus8
El prestigio científico da un respaldo de peso a la hora de sentarse en las
RCTA(s), se puede decir que hay una correlación entre producción científica y
7
Este documento proporciona una actualización sobre el estado actual, los impactos conocidos
y las acciones comunitarias en respuesta a la influenza aviar de alta patogenidad (HPA1 H5N1),
también conocida como gripe aviar, en la Antártida. Los primeros casos confirmados en el área
del tratado Antártico fueron notificados conjuntamente por los programas antárticos nacionales
de Argentina y España el 24 de febrero de 2024. Donde el COCOAANTAR desempeñó un rol
fundamental que permitió la toma de muestras e distintas áreas de la península. Al momento de
escribir este artículo para la revista AIDCA, se han registrado casos confirmados en siete sitios
y casos sospechosos en otros siete sitios en el área del tratado. El riesgo de propagación
intrarregional, infección de múltiples especies y continuo impacto en la vida silvestre antártica
sigue siendo alto.
8
Barrios, Miguel Ángel (director) (2009). Diccionario Latinoamericano de Seguridad y geopolítica.
Buenos Aires. Editorial Biblos.
capacidad de proponer líneas de trabajo y los documentos que emanan de los
otros foros (SCAR; COMNAP; RAPAL; CPA; CCRVMA, etc.9
La realidad indica que, si un Estado no tiene una vasta producción
científica o si esta no es consistente o escasa, su posición no será de alta
validación entre los miembros y su capacidad de influir se verá disminuida
notoriamente. Por ello algunos académicos especializados en la cuestión
antártica proponen relacionar la ciencia con una mirada de realpolitik10 y orientar
geopolíticamente a sus países a través de la ciencia producida.11
Esta situación, de alguna manera ha ido condicionando el comportamiento
de los estados parte del tratado, quienes han ido modificando su lógica de acción
en el Continente, buscando un mayor contenido de ciencia a través de convenios
y alianzas cooperativas entre países con mayor participación en el desarrollo
científico y de esta manera tener una mayor influencia, citemos como ejemplo a
España, Uruguay, Corea del Sur, etc. Lo importante y medular de los programas
antárticos nacionales es su seriedad y su sostenimiento en el tiempo, vitales para
la obtención de datos que tengan una validez significativa.
Las ONG también han comenzado a tener una mayor participación en la
producción científica, prioritariamente en lo relacionado con el cambio climático
y de esta manera buscan tener injerencia en las reuniones anuales, tan es así
que algunas han sido invitadas a distintos foros, aunque solo como participantes
secundarias. Aunque algunos especialistas también ven esto como un nuevo
problema que surgiría a través de las aspiraciones que pretenderán Estados
9
Las Medidas, Decisiones y Resoluciones, que son aprobadas en la RCTA por consenso, ponen
en práctica los principios del Tratado Antártico y el Protocolo sobre Protección del Medio
Ambiente y proporcionan reglas y directrices para la gestión del área del Tratado Antártico y el
trabajo de la RCTA. Las Decisiones, que abordan asuntos organizativos internos de la RCTA, y
las Resoluciones, que son textos exhortatorios, no son jurídicamente vinculantes para las Partes
Contratantes. En cambio, las Medidas son jurídicamente vinculantes para las Partes Consultivas
después que todas ellas las aprueban.
10
Realpolitik (pronunciado /realpolitík/; proviene del alemán Realpolitik, lit. 'política realista') es la
política o diplomacia basada principalmente en consideraciones de circunstancias y factores
dados, en lugar de nociones ideológicas explícitas o premisas éticas y morales. A este respecto,
comparte aspectos de su enfoque filosófico con los del realismo y el pragmatismo. A menudo se
lo denomina simplemente «pragmatismo» en política, p. «siguiendo políticas pragmáticas»
11
Razón por la cual la lucha geopolítica enla Antártida se debería concretar en términos de quién
produce mayorcantidad de ciencia antártica, medida en el número de artículospublicados en
revistas científicas con arbitraje externo o peer review.
relativamente menores y de reciente incorporación al sistema que quieren ser
protagonistas y que de alguna manera amenazaran a países también menores,
pero con larga data en el contexto antártico como por ejemplo Argentina y Chile.
También las ONG impulsadas por países desarrolladas pueden ser vistas como
amenazas al statu quo vigente por el nivel de trascendencia mediática que
poseen.
Sin embargo, a la fecha son los Estados reclamantes de territorio12, más
EEUU los que mayor ciencia producen , medidos en lo que en la jerga se conoce
como workingpapers13 y son presentados en los foros del Tratado (reuniones
consultivas). Países como China, Brasil, India y Rusia han incrementado en los
últimos años sus presentaciones como también una mayor amplitud de
actividades y asentamientos en los últimos años.
Si miramos a China y tenemos en cuenta que su entrada al sistema del
tratado es relativamente reciente14, podemos expresar que su trabajo científico
se ha incrementado en forma exponencial, por ejemplo en 1984 solo presentó
14 trabajos y en la última reunión del SCAR, los trabajos superaban los 160.15 A
pesar de la convicción China en desarrollar mayor contenido científico,
acompañada con mayor infraestructura que soporte las demandas de los
trabajos de campo de los científicos desplegados, como también su
predisposición a integrar equipos multidisciplinarios, buscando en el corto plazo
ocupar un papel trascendente en el ámbito antártico, cuyos aspectos más
visibles son la construcción de un nuevo rompehielos y la apertura de una nueva
base.
En relación con estas bases científicas, desde la llega al poder de Xi
Jinping en 2013, China está buscando crear una Zona Antártica Especialmente
12
(Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y Reino Unido).
13
Workingpaper: es un documento de trabajo o hoja de trabajo que puede ser: Un documento de
trabajo o documento técnico. Esto abarca literatura que no ha sido revisada por pares ni
publicada en una revista académica. Los documentos de trabajo podrán difundirse con el fin de
recibir retroalimentación para mejorar la publicación.
14
Ingreso al Sistema del Tratado Antártico el 8 de junio de 1983 y fue promovido con carácter de
estado consultivo el 7 de octubre de 1985.
15
Fuente: Biblioteca eléctronica de información científica de la Secretaría del tratado Antártico.
[Link]
Administrada16, para la protección del medioambiente en torno a la base de
Kunlun, algo a lo que se resisten sus vecinos regionales, puesto que daría a
Pekín dominio sobre las actividades que allí se llevan a cabo. Esta es la base
china con mayor protagonismo, esencial para sus estudios en materia
astronómica y, por ende, para el desarrollo del BeiDou, sistema chino de
navegación satelital, fundamental para la expansión y modernización de sus
fuerzas armadas y que rivaliza con los sistemas GPS (Estados Unidos), Galileo
(UE) y GLONASS (Rusia). A este respecto y en vista de las implicaciones
militares que posee la Antártida, el Tratado estableció la posibilidad de que
cualquier país realizara inspecciones a cualquiera de las bases allí presentes,
como una forma de asegurar el cumplimiento de las predisposiciones del
acuerdo (artículo VII). Sin embargo, la peligrosidad y coste de estas inspecciones
han hecho que se reduzcan considerablemente, por no mencionar que la base
de Kunlun se encuentra en una de las regiones climatológicamente más hostiles
del continente.
Por otro lado, China cuenta actualmente con dos rompehielos, el Xue
Long I y el Xue Long II, este último construido íntegramente en territorio chino
con la asistencia de empresas finlandesas(AkerArctic).
Esto nos permite también afirmar que, si bien la tendencia es que nuevos
países intentan buscar un mejor posicionamiento en el contexto del Sistema a
través de un aumento de la producción científica y así disputar la conducción del
club antártico, hay aspectos que los limitan con respecto a otros. Uno de ellos es
la ubicación geográfica relativa, también la infraestructura antártica que poseen
y los medios disponibles para desenvolverse en y entre los continentes.
Esto podría empezar a cambiar, ya que existen países, como el nombrado
China, que tienen proyectado el incremento de bases en el corto plazo, con lo
cual podrían estar encondiciones de competir más directamente en presencia y
en la potencialidadde hacer ciencia con respecto a los Estados tradicionales.
16
Reunión en Sofía (Bulgaria) desde el 1 al 10 de junio, donde no se llegó a una decisión
consensuada. [Link]
Esta evolución, forma parte de uno de los escenarios futuros con alta
probabilidad de ocurrencia y que no pasan desapercibidos en la estructura del
STA. Existe una no tan visible disputa entre los Estados miembros, tal vez hoy
en estado larvativo, pero que en los años venideros podrán ser visibilizados de
forma más simple.
¿Y cómo se posiciona nuestro país en el escenario planteado?
Hoy, en un mundo globalizado, el análisis de la ciencia como herramienta
geopolítica en el entorno de estructuras de poder caracterizadas por la acción
relacional hombre-espacio-entornoseconstituye en un mecanismo acertadopara
reducir las brechas que existen entre paísesavanzados y subdesarrollados, a
partir de compartir nosolo una relatividad convencional internacional
desoberanía(STA),mediada en este caso por los foros, que cada vez son más
incluyentes ycompetitivos, sino también permitiendo el acceso alos resultados
de la ciencia, la tecnología y la técnica(como habilidad), y apoyando la formación
dealto nivel de estructuras educativas y políticas quepromueven la formación de
instituciones que permitan materializar el ejercicio soberano correspondiente en
el continente antártico y a la vez promover el desarrollo en otros campos de la
conducción nacional.
En este contexto cada vez más competitivo, el conocimiento sobre el
funcionamiento de nuestro planeta volverá a convertirse en una herramienta de
poder con valor estratégico, como durante la guerra fría. Por ejemplo, la
investigación centrada en el clima, lo queramos o no, será una cuestión de
seguridad nacional. Los temas vinculados a la ciencia, no será algo periférico, sino
que continuará siendo el centro focal de todas las actividades que realiza el
estado nacional en el antártico, para ello, lo primero que se debe entender es la
conexión de la ciencia con la economía, con la generación de poder, con la
transformación de nuestros comportamientos, como estado.
Nuestro país comenzó a transitar por la senda de la ciencia con la
adquisición de la Base Orcadas (1903) y posteriormente con la creación del
Instituto Antártico Argentino, es a partir de esta infraestructura que comenzó a
generar cuerpos doctrinarios propios y reunión de datos en forma
ininterrumpida17, evolucionando a la producción de ciencia valorada,
posicionándose en la vanguardia del reducido grupo que por entonces realizaba
investigaciones científicas en la Antártida.
Sin embargo, ese posicionamiento inicial se fue deslizando hacia otros
países que encararon el tema científico con la misma seriedad, pero con la
asignación de mayores recursos y con un planeamiento de largo plazo que
permitiera trascender en el tiempo. La construcción de los laboratorios
multidisciplinarios en las bases Orcadas, Esperanza y San Martín durante la
campaña 2023 por el Comando Conjunto Antártico y el Ministerio de Ciencia y
Tecnología, es el ejemplo de un esfuerzo trascendental pero que a la fecha no
tienen equipamiento de laboratorio ni hay científicos trabajando con proyectos
trascendentales.
Laboratorio multidisciplinario Orcadas
En la actualidad las actividades científico-tecnológicas más trascendentes
que desarrolla el IAA abarcan un amplio espectro de disciplinas, entre las que se
destacan aquellas que estudian las conexiones entre la Antártida y el territorio
Sudamericano argentino, cuyo objetivo es develar las íntimas relaciones
17
Argentina es el único país del STA que cuenta con datos meteorológicos adquiridos en el
Continente Blanco, ininterrumpidos desde 1904.
biogeográficas entre ambas regiones, tanto actuales como las del pasado
geológico. Ello resulta vital para un país que sostiene un reclamo soberano sobre
una porción del continente blanco: conocer nuestro territorio y demostrar que ese
triángulo de la Antártida conocido como el Sector Antártico Argentino posee
íntimas conexiones con el resto de nuestro territorio nacional en Sudamérica, es
una forma de validar nuestras pretensiones soberanas.
El IAA también aborda con carácter prioritario el estudio de los efectos del
cambio climático, para poder estimar cambios en diferentes parámetros físico-
químicos, su impacto sobre la biota marina y terrestre, y la respuesta de las
especies antárticas a esos cambios. Asimismo, y por resultar crucial la
conservación de los recursos vivos de los mares australes, se realiza un
monitoreo permanente de especies clave para identificar y mitigar los impactos
de origen humano, asociados principalmente a las pesquerías, y distinguirlos de
aquellos que provienen de fuentes naturales, lo cual resulta fundamental para
diseñar y promover medidas de conservación en el ámbito del Sistema del
Tratado Antártico.
El IAA también lleva a cabo investigaciones en la alta atmósfera,
especialmente aquellas vinculadas al estudio del adelgazamiento de la capa de
ozono, el cual puede generar efectos adversos tanto sobre la biodiversidad
terrestre y marina como sobre la salud humana, no sólo en la Antártida, sino
también en regiones patagónicas. Como se advierte, lo que ocurre en la
Antártida tiene efectos directos sobre nuestra población y sobre nuestros
recursos, y por ello resulta crítico para la Argentina abordar su estudio minucioso.
Trabajos de glaciología en la barrera de Larsen
Otras investigaciones en la alta atmósfera están relacionadas con el
estudio del clima espacial, que permiten detectar perturbaciones y predecir
fenómenos solares, lo cuales pueden generar problemas en los sistemas de
comunicaciones terrestres y en los sistemas de posicionamiento global (GPS).
La red sismológica con asiento en los laboratorios multidisciplinarios instalados
en bases antárticas argentinas contribuye a redes internacionales de detección
y seguimiento de eventos sísmicos.
El IAA también lleva adelante líneas de investigación microbiológica
apuntadas a identificar posibles aplicaciones biotecnológicas derivadas del
estudio de organismos antárticos, como por ejemplo la biorremediación de
suelos contaminados por hidrocarburos a partir de microorganismos autóctonos.
Esto representa un conocimiento científico que podrá sentar las bases para el
desarrollo de nuevos productos y tecnologías con aplicación comercial e
industrial de alto valor agregado para nuestro país.
Consideraciones Finales
El contexto antártico, es una pieza clave del mundo multipolar cada vez
más [Link] conocimiento sobre el funcionamiento de nuestro planeta
volverá a convertirse en una herramienta de poder con valor estratégico, como
durante la guerra fría. La investigación antártica adquirirá ribetes de trascendencia
cuando las necesidades de los países se tornen prioritarias o el cambio climático
obligue a adoptar medidas drásticas, para algunos países será vinculada con la
seguridad nacional.
La ciencia antártica es más importante de lo que se piensa. Ha marcado el
ritmo y los objetivos de los países signatarios, logrando una transformación de la
geopolítica internacional y poniendo de manifiesto nuevos estilos de vinculación
en las relaciones internacionales, guiando a nuevas organizaciones de orden
mundial a copiar modus operandi de cooperación. Los datos y modelos científicos
y climáticos antárticos son un bien público mundial, un instrumento de poder
económico creciente. Los objetivos científicos se consagran cada vez más en la
legislación de los países avanzados y en muchos casos se citan en la
jurisprudencia.
La ciencia antártica está siendo considerada con características globales,
ya que sus aportes al conocimiento combinado de la atmósfera, los glaciares y los
océanos que la circundan, son fundamentales para el análisis del cambio
climático, todos estos, bienes comunes que no conocen fronteras. En las últimas
décadas ha ampliado su campo de acción con la inteligencia artificial produciendo
ciencia interdisciplinaria de los sistemas terrestres, marítimos y espaciales,
utilizando también la física matemática para predecir el comportamiento del
continente y los ecosistemas asociados. El IAA debe evolucionar hacia estos
programas multidisciplinarios y de alta cooperación internacional con la
incorporación de sensores, una infraestructura sustancial, desde sistemas de
observación para vigilar el estado de todo el sector antártico argentino hasta
recursos informáticos y satelitales para integrar modelos cada vez más
sofisticados.
Los científicos argentinos deben centrar sus esfuerzos en la agenda que se
establece en el SCAR y en otros foros de relevancia internacional. En los últimos
años diversas ramas de la ciencia han enfrentado la falta de compromiso e
inversión, a nivel nacional, para satisfacer los requerimientos que le permitan
avanzar con sus estudios e insertarse en el contexto internacional, única manera
de estar a la altura de las circunstancias y en el grupo de vanguardia de las
comunidades internacionales asociadas que persiguen objetivos bien visibles
como por ejemplo la descarbonización y el monitoreo permanente del cambio
climático.
Debemos evitar continuar llevando adelante un programa antártico
argentino sin una estrategia orientadora de servicio al Estado y generador de
efectos multiplicadores. Hoy nuestro programa se mueve dentro de los márgenes
de la filantropía y el uso indebido de recursos. La ciencia en la Antártida debe
entenderse como un asunto de geopolítica. Ahí es donde se define el dominio
económico, político y social en muchas áreas. Por otro lado, se deben asignar
los incentivos necesarios para estimular la ciencia, tecnología e innovación.
Los temas científicos que la ciencia polar debe desarrollar a modo de
ejercicio soberano en el antártico y contribuyente a los objetivos nacionales son:
Eje 1: La ciencia del cambio climático para el desarrollo de la resiliencia
necesaria que permita el cuidado intensivo de todo el continente.
La Antártida tiene una influencia mayúscula en el cambio climático actual
y futuro, que actúa de acuerdos a ritmos naturales diferentes y hoy todavía
desconocidos con el detalle requerido para adoptar políticas eficientes. Entre los
aspectos que sobresalen como de mayor influencia en la climatología mundial
se encuentran: el vasto océano Austral, cuyo rol sobresale por su capacidad para
absorber calor y dióxido de carbono de la atmósfera, mientras que el hielo y la
nieve actúan como reflectores de la radiación solar de vuelta al espacio, es
notorio el rol que cumple como contralor del clima mundial. El ambiente
geográfico particular antártico es quizás el más difícil del mundo para realizar
investigaciones científicas. Su naturaleza hostil, se lejanía y difícil acceso
dificulta ostensiblemente el trabajo de campo. La complejidad de sus sistemas
físicos interconectados y otros procesos secundarios a pequeña escala hacen
muy complejo su recreación con precisión en modelos, este es uno de los
factores que impiden la predicción de ciertos fenómenos con mayor certeza. El
IAA debe avanzar en forma sustantiva en la generación de ciencia crítica para
bordar con éxito el desafío del cambio climático a la vanguardia de los países
comprometidos en la Antártida, con capacidad de proporcionar información útil
sobre los impactos futuros del cambio climático antártico, a nivel regional,
incluidas la evaluación de las consecuencias de las soluciones propuestas.
Eje 2: Conservación y protección de la biodiversidad antártica.
La Antártida posee una rica variedad de especies adaptadas a sus
entornos, estas especies ayudan a impulsar los ciclos globales de nutrientes de
los que dependemos. Los cambios rápidos y que alteran el ritmo de los procesos
establecidos afecta la biodiversidad polar futura. La reducción del hielo marino,
de las grandes barreras y la acidificación de los océanos alteran los hábitats
clave para las especies autóctonas antárticas. El reclamo soberano argentino en
la Antártida trae aparejado una serie de responsabilidades que se manifiestan a
través de estas políticas trascendentales y que son parte del ejercicio soberano
vinculado con el conocimiento y el cuidado del sector reclamado. La creciente
intromisión de especies no autóctonas incrementa los riesgos (pastos, insectos,
zooplancton y organismos del fondo marino, etc) podrían llegar a desplazar a las
especies polares y cambiar características de los ecosistemas polares y la
biodiversidad y otros factores de estrés ambiental.
Cuando se expresa el cuidado de la biodiversidad, incluye prioritariamente
la participación de los científicos en los foros destinados al cuidado de las
especies marinas y otros, como por ejemplo la CCRVMA, teniendo en cuenta
que la captura de peces y krill en el sector antártico no escapa a las realidades
de los predadores continentales, y donde la pesca está permanentemente en
aumento y requiere un control minucioso y permanente; situación esta que
amenaza la estabilidad de las poblaciones y las redes alimentarias que
sustentan. Bien sabido es que algunas de las especies polares están en peligro
de extinción y figuran entre las más amenazadas de la Tierra. Una herramienta
muy útil para alcanzar este objetivo trascendental es la conformación de equipos
multidisciplinarios y supranacionales para encarar cuestiones relacionadas con
la conservación de especies y la utilización de sensores remotos y herramientas
inteligentes (UGV, drones,etc) que permitan desarrollar programas de
seguimiento de mediano y largo plazo para alcanzar conclusiones de interés y
promover de esta manera políticas de conservación en el seno de la RCTA y el
SCAR.
Eje 3: Bioprospección antártica para el desarrollo nacional.
La búsqueda sistemática, investigación y clasificación para fines
comerciales u holísticos18de nuevas fuentes de compuestos químicos, genes,
proteínas, microorganismos, y otros productos con potencial o real valor
económico, que forman parte de la biodiversidad es uno de los caminos más
transitados por los científicos en la Antártida, forma parte de la cultura misma del
quehacer científico mundial.
La búsqueda dirigida de microorganismos con capacidades útiles
(ejemplo: la producción de fármacos, antibióticos, enzimas, nutrientes, etc) es
una herramienta científica que ha contribuido al progreso social del conjunto de
nuestra especie. En la bioprospección se hace uso de las técnicas moleculares
empleadas en biotecnología para beneficio de la humanidad, a través de la
industria química, farmacéutica, agrícola, entre otras.
A través de esta rama del saber, se contribuye a la conservación y, a la
vez, desarrollar investigaciones orientadas a satisfacer las demandas de
usuarios externos que contribuyan al desarrollo económico sostenible del país.
La conservación es clave para la bioprospección, teniendo en cuenta que la
misma no es un punto de conclusión sino un punto de partida para el desarrollo
de nuevos estudios y parte integral de estos. En este sentido debe entenderse
18
Holístico: El holismo (del griego ὅλος [hólos]: "todo", "por entero", "totalidad") es una
posición metodológica y epistemológica que postula cómo los sistemas (ya sean físicos,
biológicos, sociales, económicos, mentales, lingüísticos, etc.) y sus propiedades deben ser
analizados en su conjunto y no solo a través de las partes que los componen. El holismo defiende
el sinergismo entre las partes además de la individualidad de cada una. Gestionar el
conocimiento desde un enfoque holístico tiene que ver con gestionarlo de manera integral y
cíclica. De manera integral porque considera al individuo, su experiencia, las tecnologías y los
procesos como un todo, y de manera cíclica porque implica una serie de actividades continuas
para que el conocimiento se capture, se aprenda, se difunda y sobre todo se aplique y así generar
más conocimiento que genere cambios, innovación y mejoras.
[Link]
uerdo%20con%20el,las%20partes%20que%20lo%20componen.
la bioprospección antártica debe articularse bidireccionalmente, tanto para el
futuro aprovechamiento sostenible como para generar metodologías que
permitan la producción y manejo del recurso biológico de manera continuada y
en cantidad suficiente.
Eje 4: Protección del Atlántico Sur (Promoción de Áreas Marinas
Protegidas)
Los procesos físicos iniciados en la Antártida en los últimos años
productos del calentamiento del clima ha desencadenado el rápido derretimiento
de grandes masas de hielo que impulsan sin precedentes el aumento en el nivel
del mar de manera global. En la Antártida lo normal es el cambio y el dinamismo
de los sucesos naturales, lo anormal es la rapidez con lo que están sucediendo.
La incertidumbre sobre esta situación sigue vigente y representa una clara
amenaza para las comunidades cercanas al continente.
Para nuestra república el océano Atlántico Sur llega hasta la Antártida y
es un componente crítico del sistema climático global. En la actualidad se está
observando cambios drásticos en él, evidenciado, entre otras cosas por las
temperaturas excepcionalmente altas, niveles mínimos de extensión de hielos
marinos congelados y los cambios en las poblaciones de pingüinos entre otros
cambios impactantes.
La crónica falta de observaciones en el Atlántico Sur, desafía nuestra
capacidad para detectar y evaluar las consecuencias de dicho cambio. Por lo
tanto, es imprescindible contar con un sistema de observación sostenido y
coordinado que contribuya a la comprensión de las condiciones actuales y
permita predecir estados futuros parainformar estas predicciones y respaldar
políticas y regulaciones en beneficio de nuestra sociedad.
Es imperativo conectar la Red de Observación Marina Argentina
(ROMA)19 con el Sistema de Observación del Océano Antártico (SOOS , por sus
siglas en inglés). Ambas redes abogan por las observaciones y la ciencia en los
océanos que rodean al continente antártico, promoviendo el descubrimiento
científico y respalda los esfuerzos por lograr una mayor inclusión y apertura en
la investigación.
Mapa con los cambios en las plataformas de hielo 20
Eje 5: Diseñar el futuro antártico para nuevas generaciones.
19
Creada por el CONICET en 2019 con financiamiento con junto con la Iniciativa Pampa Azul. La
red se encuentra desplegada en el litoral marítimo argentino desde los 32ª S hasta la base Carlini,
pero no se encuentra integrada a la Red SOOS.
20
[Link]
La Antártida y todo el planeta está cambiando a un ritmo y una escala no
experimentados antes. Los registros anuales de los últimos años muestran que
las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero son más altas
que en cualquier otro momento de los 750.000 años anteriores. Los cambios que
en el pasado han llevado milenios, se han producido en 200 años. Hoy la
Antártida está operando muy lejos de las variables naturales conocidas, lo que
ocasiona en nuestros científicos interrogantes vinculados a como funcionarán los
sistemas naturales y cuáles serán las respuestas.
En contra de la creencia popular, las raíces de la ciencia en general no se
encuentran en el ecologismo contemporáneo, sino en las preocupaciones
de seguridad del siglo XX. La ciencia antártica moderna surgió a partir de
agendas nacionales específicas y de la disputa por una ventaja estratégica a
través de un conocimiento superior de los bienes comunes. La historia nunca es
tan ordenada y predecible como para repetirse; pero, dada la fractura del orden
mundial actual, los científicos y los responsables políticos deberían mirar al
pasado para ver qué podría pasar si el conocimiento sobre el funcionamiento de
nuestro planeta vuelve a convertirse en un instrumento de la geopolítica.
El peligro es que, en un mundo multipolar cada vez más competitivo, los
países se apresuren a nacionalizar, consolidar y aislar las observaciones
planetarias, los recursos computacionales y también los datos antárticos. No solo
se fracturará la agenda científica, sino que los responsables políticos empezarán
a ver el cambio climático a través de la lente más estrecha de la seguridad nacional
y otros intereses nacionales. Los gobiernos se preguntarán qué significa el cambio
climático, o las respuestas tecnológicas al mismo, para su país y sus adversarios,
en lugar de para el planeta en general.
Los gobiernos deberían evaluar sus capacidades nacionales y asegurarse
de que cuentan con la infraestructura y el capital humano que necesitan para
apoyar su gestión de un clima cambiante. Los países que no puedan permitirse
crear sus propias capacidades se verán inevitablemente excluidos de esta carrera,
lo que dará lugar a una mayor dependencia internacional a medida que el clima
pase a desempeñar un papel más importante en la política económica. La
infraestructura de las ciencias de la tierra se convertirá cada vez más en una
herramienta de la diplomacia científica, como lo fue durante la guerra fría.
Los científicos también deben comprometerse a jugar un rol político.
Ambos, científicos y responsables políticos deben hacer más para adelantarse al
cambio climático y a los cambios geopolíticos.
A medida que las fronteras políticas adquieren mayor relevancia en las
actividades científicas, los científicos y los responsables políticos que los apoyan
tendrán que abordar una importante cuestión: cuando la geopolítica convierta
nuestro conocimiento científico dela Antártida en un campo competitivo con valor
estratégico, ¿Cómo deberían adaptarse las políticas científicas?
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Bellesio, N.B. (1966). Fauna Marina Antártica. Buenos Aires: Servicio de
Hidrografía Naval. Ministerio de Marina.
Fernando A. Milia y otros (1978) La Atlantartida: un espacio geopolítico. BsAs:
Pleamar.
Beltramino, J.C. (1980). Antártida Argentina. Su geografía física y humana.
Buenos Aires: Ed. El Ateneo.
Quadri, Ricardo Pedro (1983). La Antártida en la política Internacional. Argentina:
Ed. Pleamar.
Palazzi, Rubén Oscar (1987). Antártida Y Archipiélagos Subantárticos. Tomo I y
III. [Link]: Escuela Superior de Guerra FAA.
Quevedo Paiva, A. (1987). Antártida. Pasado, presente… ¿Futuro? Argentina:
CírculoMilitar.
Moneta Carlos (1989) “La Antártida en el Sistema Internacionaldel futuro”,
Buenos Aires: Ediciones [Link] Carlos, La Antártida y el Atlántico Sur en
el sistema internacional: percepciones, intereses y posibilidades de conflicto y
cooperación.
Beck Peter, El Reino Unido y la Antártida en la década de 1980.
Laws, R. (1989). Antarctica, the last frontier. Londres: Boxtree Ltd.
Kelly, P. y Child, J. (1990) Geopolíticadel Cono Sur y la Antá[Link]: Ed
Pleamar.
Fraga Jorge (1992) “La Antártida. Reserva Ecológica. Al cumplir 30 años de su
Tratado”. Buenos Aires: Instituto de publicacionesnavales
Rabassa, Jorge (1997). Historia Marítima Argentina. Tomo I, Sección VII -
Glaciología Antártica. Buenos Aires.
De la Vega, Santiago (2000). Antártida. Las leyes entre las costas y el mar.
Buenos Aires: Ed. Contacto Silvestre.
Parera, A. (2002). Los mamíferos de la Argentina y la región austral de
Sudamérica. Buenos Aires: El Ateneo.
Mastro, Jim (2002) Antarctica. A Year at the bottom of the World. Singapure: Ed.
Bulfich.
Quevedo Paiva, A. (2007). Páginas Antárticas. Asociación Polar Argentina.
Jenkins, H. L. (3ra edición 1973) OceanPassages for the [Link],
UK:Hydrographic Department, Royal Navy.
Stagni, Adolfo (1982) las malvinas y el petróleo vol. 1. Buenos Aires: El Cid
Editor.
Cornell, Jimmy (1995). World Cruising Routes. UK: Adlard Coles Nautical
Valdez, Alberto (1996). Ciencias del [Link]: Instituto de Publicaciones
Navales.
Delpech, Therese (2006) El retorno a la Barbarie en el Siglo XIX. Argentina:
Editorial El Ateneo.
Iza, Alejandro y Rovere, [Link]. (2008) Aspectos Jurídicos de la
Conservación de los [Link]: Union Mundial Para La Naturaleza (UICN).
Editores del Puerto.
Klare, M. (2001). Guerras por los Recursos. El futuro escenario del conflicto
Global. Barcelona: Ed. Tendencias.
Soros, G. (2002). La Burbuja de la Supremacía Norteamericana. BsAs: Ed.
Sudamericana.
Gobbi, Hugo (2002). Orden y desorden internacional. ISEN. Argentina: Grupo
Editor Latinoamericano.
Lovelook, J. (2007). La venganza de la Tierra. La Teoría de Gaia y el Futuro de
la Humanidad. BsAs: Ed. Planeta.
Barros, Vicente (2006). El Cambio ClimáticoGlobal. Argentina: Libros del Zorzal.
Bartolomé, Mariano (2008). La seguridad Internacional Post 11-S. Argentina: IPN
Editores.
Tello, A., Stanganelli, I. y Szeinfeld, J. (2008). La Política Imperial. Un
pensamiento estratégico desde América del Sur. Argentina: Editorial de la
Universidad De La Plata.
Alberto Hutschenreuter (2014). La Gran Perturbación: Política entre Estados en
el siglo XXI. Buenos Aires: Editorial Almaluz.
Ratzel, Friedrich (1896) Die Gesetze des raumlichenWachstums der Staaten.
[[Link]: Las leyes del crecimiento espacial de los Estados. Una
contribucion a la Geografiacientifico-politica. Geopolítica(s). Revista de estudios
sobre espacio y poder2, 135.
Aron, Raymond (1962). Paz y Guerra entre las Naciones. Paris: Calman Levy.
Kissinger, H.A. (1973). Un Mundo Restaurado. México: Fondo de Cultura
Económica.
Bull, Hedley (1977) LaSociedad Anárquica. Londres: Macmillan.
Hoffmann, Stanley H. (1977) Equilibrio del poder,Enciclopedia Internacional de
las Ciencias Sociales. Madrid: Aguilar, 1077.
Jervis, R. (1978). La Cooperación Bajo el Dilema de la Seguridad. WorldPolitics,
Vol. 30, N2.
Waltz, K. (1979) Theory of International Politics. Nueva York: Random House.
Dallanegra Pedraza, L; Castro; Balmaceda, H. M. y Bernardo Quagliotti de Bellis.
(1981) “Geopolitica y Relaciones Internacionales”. BsAs: Editorial Pleamar.
Krasner, Steven. (1982) International Regimes. Ithaca: Cornell University Press.
EnrevistaInternacional Organization, vol 36.
Axelrod y Keohane (1985). Logrando la cooperación bajo la anarquía: Las
estrategias y las instituciones.
Marini, J.F. (1985).El conocimiento geopolí[Link]: CírculoMilitar.
Sabino, Carlos (1986). ¿Cómo hacer una Tesis? Argentina: Ed. Humanitas.
Morgenthau, Hans (1986). Política entre naciones: La lucha por el poder y la paz.
Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano.
Axelrod R, y Keohane R. (1986) AchivingCooperaction under Anarchy: Strategies
and Institutionsen Kelly, P. y Child, J. Geopolitica del Cono Sur y la Antartida.
BA: Ed Pleamar.
Taylor, Peter (1986). Geografía Política. España: Editorial Trama.
Barbe, Esther (1987). El equilibrio del poder en la Teoría de las Relaciones
Internacionales. AfersInternacionals, n.11.
Keohane, R. y Nye, J. (1988). Poder e Interdependencia. La política mundial en
transición. GEL.
Jervis, R. (1988). War and Misperception. Journal of Interdisciplinary History, Vol
18, N4: 675-700.
Dougherty, J. y Pfaltzgraff, R. (1990) Teorías en Pugna de las Relaciones
[Link] York: Grupo Editor Latinoamericano.
Cohen, Saul B. (1990). Geography and Politics in a World Divided. 2°Ed. (New
York, Oxford UniversityPress, 1973) CitadoenDougherty, J.; Pfaltzgraff, R.
“Teorías en Pugna de las Relaciones Internacionales” Grupo Editor
Latinoamericano. New York.
Gilpin, R. (1991). La Economía Política de las Relaciones
Internacionales,Buenos Aires: GEL.
Wendt, Alexander (1992) Anarchy is What States Make of It: The Social
Construction of Power Politics. International Organization, Vol. 46, No. 2.
Wendt, Alexander (1995). “Constructing International Politics”;Harvard
University: International Security, Vol. 20.
Sabino, Carlos (1996). El proceso de InvestigaciónArgentina: Editorial Lumen.
Ikenberry, G.J. (2001). After Victory: Institutions, Strategic Restraint, and the
Rebuilding of Order after Major [Link] York: Princeton University Press.
Mearsheimer, J. (2001).The Tragedy of Great Power [Link]: University
of Chicago, Norton &Company.
Salomón González, M. (2001/2002). La teoría de las Relaciones Internacionales
en los albores del siglo XXI: diálogo, disidencia, aproximaciones,enRevista
Cidobd' afersInternacionals, 56.
Buteler, René (2003). Introducción al arte de la política. Tomo II: introducción al
arte de la geopolí[Link]: Editorial Dunken.
Russell, R. (2004). El Orden Político Internacional Post –Irak, En Russell R., Hirst
M., Perez Llana C., Tokatlian J.G., Imperio, Estados e Instituciones. La política
Internacional en los comienzos del siglo [Link] Aires: Editorial Altamira.
Agew, John (2005). Geopolítica: una revisión de la política [Link]:
Trama Editorial.
Barbé, Esther (2007). Relaciones Internacionales”. España: Ed. Tecnos.
Corradi, Juan E. (2006). “Los hilos del Desorden: primeras trayectorias
geopolíticas en el siglo XXI”. Del Umblal
Waltz, K. (2012) Why Iran Should Get the Bomb. ForeignAffairs.
Carmona Gomes, R. (2012) “Geopolítica clássica e geopolítica brasileira
contemporânea: Mahan, Mackinder e a "grande estratégia" do Brasil para o
século XXI”.
Kütting Gabriela (ed.) (2011).GlobalEnviromental Politics: Concepts, Theories
and Case Studies. Nueva York: Routledge.
Ortega Prado, Rodolfo (2013).Geoestrategia. Variables geográficas que influyen
en la defensa nacional de los Estados. Santiago: Academia de Guerra del
Ejército de Chile.
2017. FAO Yearbook Fishery and Aquaculture Statistics 2015. FAO
Barrios, Miguel Ángel (director) (2009). Diccionario Latinoamericano de
Seguridad y geopolítica. Buenos Aires: Biblos.