¿Qué son los Derechos Humanos?
L
as sociedades en esta etapa histórica moderna, han reflexionado sobre sus maneras
de organizarse política, social y económicamente y han decidido poner en valor la
vida humana individual y colectiva. Para ello, han consensuado una legislación
básica que da un piso de garantía al desarrollo digno y justo de la condición
humana, y esos son los derechos humanos. Pertenecen a todas las personas desde que
nacen hasta que mueren. Son básicos y traspasan las fronteras, no distinguen
nacionalidad, género, edad, lugar de residencia, afiliación política, etnia ni religión. Es
decir que deben ser ejercidos por todas/os sin ningún tipo de restricción, y los Estados de
todas las naciones del mundo son los encargados de garantizar su desarrollo integral. Los
derechos humanos son un piso de garantía de derechos consensuados en los tratados
internacionales y en la legislación nacional, que garantizan el desarrollo digno y justo de la
condición humana. Estos derechos son inherentes a un estilo de vida democrática y
todos/as somos responsables de exigirlos y de ejercerlos. Ahora bien, es importante
destacar que los derechos humanos no empiezan ni terminan en las Declaraciones, Pactos
o Constituciones que los reconocen como tales, sino que se efectivizan en la práctica, es
decir en el ejercicio real por parte de la comunidad. Los derechos humanos no son meros
enunciados, sino que son un modo de vida justo en el que se desarrolla el ser humano y
como tal, es responsabilidad de todas/os exigirlos y ejercerlos.
¿Cómo y por qué surgen los Derechos Humanos?
El derecho como conjunto de normas que rigen la conducta humana data de hace
muchísimo tiempo, pero ha ido modificándose a lo largo de la historia de acuerdo a los
intereses que las sociedades fueron imponiendo. Las diferentes guerras y/o conflictos que
se produjeron dieron como resultado tratamientos inhumanos e injustos. Ante ello,
diferentes 34 reacciones sociales y populares han reclamado por la institucionalización de
los derechos y han exigido a los Estados que garanticen su cumplimiento. Después de la
Segunda Guerra Mundial y la creación de las Naciones Unidas, la comunidad internacional
se comprometió a no permitir nunca más atrocidades como las sucedidas en ese conflicto.
Los líderes del mundo decidieron complementar la Carta de las Naciones Unidas con una
hoja de ruta para garantizar los derechos de todas las personas en cualquier lugar y en
todo momento. Fue así como el 10 de diciembre de 1948 con la Declaración Universal de
Derechos Humanos, se sentaron las bases de un tratado fundacional para salvaguardar los
derechos de la ciudadanía de todo el mundo. Este tratado se constituye en la primera Carta
internacional en la que las naciones del mundo reconocen la igualdad y la dignidad de los
seres humanos y se instauran por primera vez, sus derechos básicos.
Características de los Derechos Humanos
Los derechos humanos tienen características definidas, que hacen a la forma en que
pueden ser ejercidos y demandados:
Son inherentes a la persona humana: nacemos con ellos y por esta condición nos
pertenecen. Su origen no es el Estado ni las leyes, sino la propia dignidad humana.
No son concesiones del Estado sino que pertenecen a todos/as más allá de la
nacionalidad, la religión, la cultura, la etnia o el género.
Se los reconoce como universales, porque al estar asociados a la condición de
humanidad, cualquier persona del mundo los tiene y puede exigirlos y ejercerlos,
sin importar sus características personales y/o culturales.
También se los considera imprescriptibles, porque nunca “vence” su validez, nadie
puede dejarnos sin esos derechos porque son permanentes y no están asociados a
un período histórico o a la edad de las personas. Nunca se "deja" de tener
derechos: desde que una persona nace, es sujeto de derechos humanos.
Se describe a los derechos humanos como inalienables, lo que quiere decir que
nadie nos los puede quitar, embargar o suspender. Ni siquiera nosotros mismos
podemos, aun voluntariamente, cederlos o transferirlos a otras personas.
Los derechos humanos son irrenunciables, porque nadie puede renunciar a ser
considerado un ser humano, y mientras esté dentro de la condición humana, es
sujeto de derechos humanos.
Los derechos humanos son indivisibles. Cada uno de ellos va unido al resto de tal
modo que negarse a reconocer uno o privarnos de él, pondría en peligro el
mantenimiento del resto de derechos humanos que nos corresponden.
Son dinámicos e históricos porque según los procesos y las luchas sociales, se van
incorporando nuevos derechos.
Son progresivos, es decir que deben avanzar tanto en el contenido protegido
como en el procedimiento para hacerlos efectivos (políticas e instrumentos del
Estado).
Son interdependientes e integrales porque un derecho está relacionado con otro.
La violación de uno es la violación de todos.
Representan una obligatoriedad para todos los Estados sin importar si están
atravesando crisis económica, política o una guerra o catástrofe natural. El Estado
debe garantizarlos y además organizar sus acciones con el fin de satisfacerlos.
¿Quiénes son los encargados de garantizar los Derechos Humanos?
Todos los funcionarios/as públicos que responden al Estado de Derecho. Las obligaciones
que los Estados contraen a través de los Tratados generan responsabilidad internacional,
por lo tanto, estamos frente a la vulneración o violación de los derechos humanos cuando
el Estado o sus funcionarios/as cometen actos que infringen derechos humanos
plenamente consagrados en el ordenamiento jurídico interno e internacional. También el
Estado es responsable por omisión, esto es, por no haber investigado y sancionado la
violación de los mismos. Los derechos humanos de las personas, jurídicamente protegidos
y que son susceptibles de ser violados por el Estado o sus agentes son entre otros: el
derecho a la vida; a la integridad física; a las garantías procesales y protección judicial; a la
igualdad ante la ley, a la libertad y seguridades personales; a la privacidad y a la
protección de la honra y la dignidad.