1º de mayo de 2024
Día de los trabajadores y trabajadoras
“Construimos el trabajo decente”
Fiesta de San José Obrero
La fecha fue decidida durante el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional
celebrado en París en 1889. Es una jornada de reconocimiento a los logros alcanzados por
el movimiento obrero y se celebra en la mayoría de los países del mundo. Se conmemora los
hechos ocurridos en la ciudad norteamericana de Chicago a consecuencia de las manifestaciones
obreras convocadas para el 1 de mayo de 1886.
Fue la lucha por las “8 horas de trabajo, las ocho horas de descanso, las ocho horas de ocio” en
un mundo donde era normal trabajar de 12 horas a 18 horas.
Esta lucha generó mártires, el 11 de noviembre de 1887, un año y medio después de la gran
huelga por las 8 horas, fueron ahorcados en la cárcel de Chicago dirigentes anarquistas y
socialistas. Impresiona el relato que hace un periódico de la época:
“... salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por
la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una
mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada
en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer,
plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su
capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas
palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa
cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...”
Es una jornada de reconocimiento y agradecimiento a todos los trabajadores y trabajadoras del
mundo que, con sus luchas, con su sacrificio y entrega, con su generosidad, han ido mejorando
las condiciones de trabajo para conseguir un trabajo digno, una vida digna. No podemos olvidar
porque las causas históricas de lo que hoy consideramos un día de fiesta.
Monición de entrada
En este 1º de mayo, en este día del trabajo celebramos un acontecimiento que nos llena de
orgullo y de agradecimiento. Un gran movimiento obrero en el siglo XIX lucha por la dignidad de
los trabajadores y trabajadoras, es la lucha por una vida digna para todos aquellos y aquellas
personas que viven de vender su fuerza de trabajo. Hoy seguimos en esa reivindicación luchamos
por el trabajo, que cada persona pueda vivir con dignidad de su trabajo y que el trabajo sea para
la vida.
La celebración de este día, para la Iglesia, como fiesta de San José no le resta fuerza a nuestra
historia, todo lo contrario, en él recordamos a tantos y tantas trabajadoras anónimas, que, como
José han pasado desapercibidos, cuyos nombres se han perdido en el tiempo y en la historia.
Esos santos y santas de la puerta de al lado, que diariamente viven con generosidad la lucha por
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la defensa de los derechos de sus compañeras y compañeros de trabajo, muchas veces poniendo
en peligro su empleo. José entra en el Nuevo Testamento como un suspiro, sin protagonismo y
como tal sale… pero marcó la vida de Jesús y es el referente de humildad, pobreza y sacrificio.
Acto penitencial
− Porque tus sueños de un mundo fraterno, lleno de libertad, de justicia, de paz, donde nos
cuidamos mutuamente y cuidamos la casa común seguimos sin hacerlo realidad. Señor ten
piedad
− Porque en nuestros ambientes, en nuestra realidad eclesial nos cuesta visibilizar el futuro que
esperamos y predicamos. Cristo ten piedad.
− Porque a nivel personal nos creemos ya buenos, y nos cuesta afrontar la autocrítica y la
conversión. Señor ten piedad
LITURGIA DE LA PALABRA
La primera lectura es un texto magnífico de la teología sacerdotal que expresa el protagonismo de
Dios y la eficacia de su palabra, la bondad de todo lo creado y la dignidad del ser humano creado
a su imagen y semejanza. El trabajo humano forma parte de la obra creadora de Dios, nos hizo
semejantes y nos invita a seguir creando este mundo, a ser fecundos, por medio de nuestro
trabajo, colaborando con Él, para que sea hogar para la humanidad. Un relato que resuma
entusiasmo por parte de Dios y quiere que el ser humano sea su cómplice… invita a recrear y
transformar la realidad, ser co-creadores, también del trabajo decente. Y Dios trabajó y descansó.
“El divino obrero de Nazaret”, la encarnación del Hijo de Dios es total, asume la historia humana y
su propia historia, la encarnación es la forma con la que Dios ha querido relacionarse con la
humanidad. Jesús era hijo de un carpintero, de alguien que vivía del esfuerzo de su trabajo. Todo
un Dios que huele a virutas de madera, con callos en las manos, un Dios que huele a pueblo. Un
Dios de quien se conoce su sencillo árbol genealógico.
Primera lectura (Gn 1,26-2,3)
Lectura del libro del Génesis
Dijo Dios:
Hagamos al ser humano
a nuestra imagen y semejanza
para que domine sobre los peces del mar y sobre las aves del cielo;
sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes
y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.
Y creó Dios al ser humano a su imagen;
a imagen de Dios lo creó;
hombre y mujer los creó.
Y los bendijo Dios diciéndoles:
«Sean fecundos y multiplíquense;
llenen la tierra y sométanla;
dominen sobre los peces del mar,
sobre las aves del cielo
y sobre todos los reptiles
que se arrastran por el suelo».
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Les dijo también:
«Les confío todas las plantas que en la tierra engendran semilla,
y todos los árboles con su fruto y su semilla;
ellos les servirán de alimento».
A todos los animales de la tierra y a todas las aves del cielo,
y a todos los seres vivientes que se arrastran por la tierra,
la hierba verde les servirá de alimento.
Y así sucedió.
Y vio Dios todo lo que había hecho,
y todo era muy bueno.
Vino la noche, llegó la mañana:
ese fue el sexto día.
Así quedaron concluidos el cielo y la tierra y todo lo que hay en ellos. Para el séptimo día Dios
había concluido su obra y descansó el día séptimo de todo lo que había hecho. Y bendijo Dios el
día séptimo y lo declaró día sagrado, porque en ese día descansó Dios de toda su obra creadora.
Salmo responsorial (89,2.34.12-13.14.16)
R/. Afianza, Señor, la obra de nuestras manos.
Antes que se formasen los montes
y la tierra y el orbe surgieran,
desde siempre y para siempre tú eres Dios. R/.
Tú haces que el ser humano vuelva al polvo,
diciendo: ¡Regresen hijos de Adán!
Porque mil años son ante tus ojos
como un día, como un ayer que ya pasó,
como una vigilia en la noche. R/.
Enséñanos a contar nuestros días
y tendremos así un corazón sabio.
Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo?
¡Apiádate de tus siervos! R/.
Cólmanos de tu amor por la mañana,
para que cantemos alegres toda la vida.
Que se muestre a tus siervos tu obra
y a tus hijos tu esplendor. R/.
Evangelio (Mt 13,54-58)
Lectura del evangelio según san Mateo
En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo donde se puso a enseñar en su sinagoga, de tal manera
que la gente no salía de su asombro y se preguntaba:
− ¿De dónde le vienen a este los conocimientos que tiene y los milagros que hace? ¿No es este
el hijo del carpintero? ¿No es María su madre, y sus hermanos Santiago, José, Simón y
Judas? Y sus hermanas, ¿no viven todas ellas entre nosotros y nosotras? ¿De dónde ha
sacado todo eso?
Así que estaban desconcertados a causa de Jesús.
Por eso les dijo:
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− Solo en su propia tierra y en su propia casa menosprecian a un profeta.
Y a causa de su falta de fe, no hizo allí muchos milagros.
Oración de los fieles (elegir o proponer otras)
Ponemos en manos del Padre todas nuestras preocupaciones, nuestros sueños, a Él que nos
invita a cuidar el trabajo, a cuidar la vida, a cuidarnos mutuamente.
− Por quienes sufren la violencia en el trabajo, por quienes viven en la precariedad y sin
derechos sociales. Roguemos al Señor.
− Por las mujeres en el trabajo, por las víctimas de acoso y discriminación. Roguemos al
Señor.
− Por las organizaciones sindicales, para que con justicia promuevan los intereses legítimos de
la colectividad, y se preocupen siempre por los más vulnerables y débiles. Roguemos al
Señor.
− Para que la prosperidad de las empresas sirva para mejorar las condiciones de vida de los
trabajadores y trabajadoras, busquen la sostenibilidad, cuiden de la naturaleza y cuiden la
vida. Roguemos al Señor.
− Hace unos días, 28 de abril, celebramos el Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo, vivimos
con dolor la cantidad de víctimas por accidentes laborales, ponemos en tus manos a estas
personas y sus familias y te pedimos que nos ayudes a seguir luchando por un trabajo que
sea saludable y seguro. Roguemos al Señor
− Para que crezca la solidaridad de la clase obrera, que aquellos trabajadores y trabajadoras
que están en mejores condiciones se preocupen de aquellos y aquellas que tienen menos
posibilidades reivindicativas, por quienes luchan por un empleo, por quienes migran.
Roguemos al Señor.
− Por las autoridades públicas, para que garanticen la justicia social dentro y fuera de las
empresas, para que el diálogo social sea equitativo, busque la justicia y la seguridad.
Roguemos al Señor.
− Por nosotros y la Iglesia, para que seamos testigos vivos y creíbles de Dios y su justicia.
Roguemos al Señor.
− Por la Paz, para que sea fruto de la justicia, la solidaridad, el diálogo. Para que la paz se
convierta en el gran objetivo de las relaciones entre los gobernantes del mundo. Roguemos al
Señor.
− Por el cuidado de la Madre Tierra, para que nos propongamos hacer cambios culturales que
son los duraderos, para que nos convirtamos en hacedores de cuidado, porque no hay cambio
cultural sin cambio de las personas. Roguemos al Señor.
Padre/Madre, de ternura y misericordia, acoge nuestras plegarias, las que hemos dicho en alta
voz, pero tantas que están en los corazones de cada persona reunida en esta asamblea
eucarística, danos la fe y la esperanza de que tú nos escuchas siempre y danos la fuerza para
que, aquello que depende de nuestras manos lo podamos realizar, te lo pedimos por Jesús, el
obrero de Nazaret que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
Oración después de la comunión.
Señor, Jesús,
hemos escuchado la Palabra,
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hemos partido el pan,
hemos experimentado la fraternidad en este día especial.
Gracias Señor, no estamos perdidos,
nos orientas, nos fortaleces y nos invitas a caminar juntas y juntos.
Caminar, juntas y juntos, para aportar
claves para una vida digna de todo ser humano,
una vida digna de toda persona y de familias enteras que viven de su trabajo.
Queremos luchar para
“asegurar un trabajo decente que permita a todos y todas, la posibilidad de hacer brotar las
semillas que Dios ha puesto en cada uno, sus capacidades, su iniciativa, sus fuerzas. Es la mejor
ayuda para un pobre, el mejor camino hacia una existencia digna”. (Papa Francisco)
Queremos ser Iglesia atenta al mundo del trabajo,
queremos ser Iglesia cercana a las personas más vulnerables en el mundo laboral,
queremos ser Iglesia referentes de relaciones laborales justas y equitativas,
queremos ser Iglesia cercana al dolor de las víctimas de accidentes laborales,
queremos ser Iglesia, voz de esperanza y compromiso por el trabajo decente,
Te pedimos que la fuerza de tu Espíritu nos ilumine,
nos ayude a buscar caminos de solidaridad,
que tu Espíritu transforme nuestros corazones
para que estemos atentos al mundo obrero,
sobre todo, al mundo obrero empobrecido,
aquel que no se le oye,
aquel mundo obrero precario, discriminado,
explotado y deprimido…
Aquí estamos contigo,
acompañados de la fuerza creadora del Padre,
y guiados por el Espíritu. Amén
Textos interesantes para carteles…
192. Pero queremos más todavía, nuestro sueño vuela más alto. No hablamos sólo de asegurar a todos la
comida, o un «decoroso sustento», sino de que tengan «prosperidad sin exceptuar bien alguno»[159]. Esto
implica educación, acceso al cuidado de la salud y especialmente trabajo, porque en el trabajo libre,
creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida. El
salario justo permite el acceso adecuado a los demás bienes que están destinados al uso común. (EG)
Ante esta cultura del descarte, os invito a realizar un sueño que vuela más alto. Debemos hacer lo
posible para que, a través de nuestro trabajo —el «trabajo libre, creativo, participativo y
solidario», el ser humano exprese y aumente la dignidad de su vida. (Discurso a las ACLI mayo
2015)
El trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de maduración,
de desarrollo humano y de realización personal. En este sentido, ayudar a los pobres con dinero
debe ser siempre una solución provisoria para resolver urgencias. El gran objetivo debería ser
siempre permitirles una vida digna a través del trabajo. (LS 128