Folleto Daniel
Folleto Daniel
MATERIA:
DANIEL
Babilonia
Medo-Persia
Grecia
2ª Venida
de Cristo
Roma
Roma renacida
Imperio del Anticristo
AÑO 2024
PROGRAMA DE ASIGNATURA
Duración: 20 semanas
Horario:
DESCRIPCIÓN DE LA MATERIA:
La materia contiene la enseñanza del impresionante libro del profeta Daniel, el cual
proporciona el marco estructural para el libro de Apocalipsis. La base de todo el libro de
Daniel es el conocimiento de Dios, y su soberanía sobre toda la historia, y el desarrollo
del contenido de las Setenta Semanas determinadas para el pueblo de Israel y su santa
ciudad.
Los primeros seis capítulos, son históricos y demuestran diferentes episodios en los que
Dios es reconocido por medio de la conducta de sus siervos. Incluye los gobiernos de
tres reyes de dos imperios diferentes. En cuanto al tiempo, en estos capítulos el libro
abarca un período de más o menos 70 años, durante los cuales, Daniel fue un testimonio
vivo para los que estaban a su alrededor. Al mismo tiempo, Dios revela por medio del
profeta, sus planes para eras futuras.
La otra mitad del libro es netamente profético y presenta una serie de visiones de
increíble exactitud, relacionada con la historia de los imperios que gobernaban durante
el tiempo de Daniel y después de él. El futuro para la nación de Israel es de gran
importancia en esta materia. Además, se observa cómo Dios revela el carácter del
Anticristo, quien gobernará en el tiempo de la tribulación. Sobre todo, el libro de Daniel
muestra cómo Dios tiene el control de la historia de las naciones hasta el tiempo cuando
el Rey de Reyes y Señor de Señores gobierne sobre la tierra durante mil años.
OBJETIVO GENERAL:
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OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
▪ Conocer los eventos proféticos del libro de Daniel como un marco estructural para
el libro del Apocalipsis.
▪ Conocer la fidelidad de Daniel y sus compañeros, y cómo ellos dieron a conocer
al Dios soberano sobre todas las naciones.
▪ Conocer la secuencia y características de los principales imperios de la
antigüedad.
▪ Tener un panorama general de Daniel e interpretarlo de forma temática y
exegética.
▪ Ver a través del libro de Daniel al Dios soberano que tiene el control sobre la
historia.
▪ Conocer los principales eventos escatológicos y organizar un cuadro sinóptico
profético y ser capaz de explicarlo con facilidad.
CONTENIDO:
PRIMERA UNIDAD: LA HISTORIA PERSONAL DE DANIEL (1:1 – 21)
I. Introducción y trasfondo histórico
II. Daniel es llevado a Babilonia (1:1 – 7)
III. La lealtad de Daniel en Babilonia (1:8 – 16)
IV. Reputación de Daniel en Babilonia (1:17 – 21)
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INTRODUCCIÓN
Este libro es uno de los escritos bíblicos que mejor enfoca la verdad de que Dios es
soberano y usa a las naciones según su voluntad, para cumplir sus propósitos.
El libro de Daniel es un libro profético del Antiguo Testamento que recalca la verdad de
que Dios es el Señor de la historia. El libro de Daniel no es ni la biografía de Daniel
ni la historia de su época. Más bien es una teología de la historia y su visión del mundo.
Dios dirige la historia y conduce su reino a un triunfo seguro y definitivo.
En el tercer año de Joacim (605 A. C.), rey de Judá, Jerusalén fue capturada por
Nabucodonosor, Rey de Babilonia. Este fue el tiempo cuando Dios actuó entregando a
su pueblo en manos de un rey pagano, como juicio a la infidelidad del pacto. Daniel y
sus compañeros fueron llevados con el primer grupo de cautivos.
En los primeros seis capítulos del libro, se observa cómo Dios prospera al profeta y a sus
tres compañeros en medio de un ambiente hostil. El Señor permitió que ellos pasaran
por diversas pruebas. En cada una de ellas, la fidelidad de estos hombres dejó en
alto el testimonio de Jehová como Dios Supremo.
Estos capítulos muestran diferentes episodios en los cuales Dios es reconocido por medio
de la conducta de sus siervos. En cuanto al tiempo, estos capítulos abarcan un período
de aproximadamente 70 años, durante los cuales Daniel fue un testimonio vivo para los
que estaban a su alrededor. Al mismo tiempo, Dios revela por medio del profeta sus
planes para eras futuras.
En los siguientes capítulos, Dios hace una serie de revelaciones a Daniel, una serie
de visiones de increíble exactitud, por medio de las cuales manifiesta que Él gobierna
en la historia de las naciones. El profeta recibe varias visiones llenas de simbolismos
y un profundo significado para su tiempo y para el nuestro. La mayor parte de esta
revelación está relacionada con la historia de los imperios que gobiernan durante el tiempo
de Daniel y después de él. El futuro para la nación de Israel tiene una gran importancia en
estos pasajes.
Además, se observa como Dios revela el carácter del Anticristo, quien gobernará en
el tiempo de la tribulación. Pero, sobre todo, en estos capítulos se observa cómo Dios
tiene el control de la historia de las naciones hasta el tiempo cuando el Señor Jesucristo
gobierne eternamente.
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GENERALIDADES DEL LIBRO
AUTOR: El profeta Daniel. Aunque existen algunas objeciones en cuanto al autor del libro,
las cuales se basan en argumentos en contra de la autenticidad de Daniel.
La realidad es que los que atacan la autenticidad del libro de Daniel, no tienen suficientes
evidencias. La mayoría de los eruditos conservadores y la tradición judía y cristiana,
creen que el libro lo escribió el profeta Daniel que vivió cautivo de Babilonia y Medo-Persia
casi 70 años después que comenzara su cautividad en 605 A.C., y que dicho libro
pertenece al Canon Sagrado.
Además, el Señor Jesús lo menciona en Mt. 24:15 y Mr. 13:14. Daniel, bajo la dirección
del Espíritu Santo, escribió las profecías que revelan el plan de Dios para los gentiles y
para con la nación de Israel.
BIOGRAFÍA DE DANIEL
Daniel nació aproximadamente en el año 620 A.C., pertenecía a la nobleza de Judá, por
familia, presencia y carácter, inteligente y muy instruido. Joven de sangre real.
Probablemente fue descendiente del rey Ezequías (2 Re. 20:17-18; Is. 39:6-7)
En el año 605 A.C. cuando tenía no más de 17 años de edad, fue llevado a Babilonia en la
primera deportación. Lo que sabemos de la vida de Daniel se registra en el libro canónico
que lleva su nombre. Fue educado en la corte de Nabucodonosor, instruido en la escritura
y el idioma de los babilonios y se le dio el nombre de Beltsasar. Después de unos tres
años de educación y de resistir el impacto de la cultura y la religión babilónica, según el
libro de Daniel, este y sus compañeros aventajan a todos los demás, por lo que recibieron
buenos puestos al servicio del rey.
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Se hizo famoso como intérprete de visiones (Dn.2-5). Su fama creció cuando, mediante
sus propias visiones, profetizó el triunfo del reino mesiánico (Dn.7-12). Se distinguió por
su valor y tenaz observancia de la Ley. Gozó de la protección especial de Jehová, tanto
en la corte (Dn.1) como en el foso de los leones (Dn.6).
Con gran sabiduría sirvió en el gobierno bajo Nabucodonosor, Belsasar y Darío el medo.
Tuvo su última visión en el tercer año de Ciro, cuando ya tenía 85 años. Según una
tradición rabínica, Daniel volvió a Jerusalén con los cautivos liberados por el decreto de
Ciro. Aunque otros piensan que no regresó a Jerusalén, sino que murió en el destierro en
el año 530 A.C. Una tradición del siglo VI coloca su sepulcro en Susa, Elam.
Según lo que el mismo libro dice, la cautividad de Daniel se prolongó desde el reinado
de Nabucodonosor de Babilonia (1:1-6) hasta el reinado de Ciro de Medo-Persia (10:1)
que concluyó allá por el año 536 A.C. Daniel tiene que haber escrito el libro durante
ese período o poco después, es decir, en el año 535 a.C.
1. Dar seguridad al pueblo de Israel de que el juicio de cautividad bajo las naciones
gentiles no sería permanente.
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Segunda parte: El plan profético para los gentiles (2:1 - 7:28)
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Tercera parte: El plan profético para Israel (8:1 - 12:1)
El año 612 A.C., se hunde con Nínive el poder asirio. Un nuevo imperio surge en
Babilonia. Con Ciro pasa el poder a Persia (539 A.C.). Como un genio de guerra entra
Alejandro el Grande en Asia (334 A.C.) y la domina; a su muerte (323 A.C.) cuatro
generales gobiernan todo oriente. Entre estos ataques una pequeña historia sacude al
pequeño pueblo judío. Jerusalén y su templo sucumben definitivamente el año 586 A.C.
(Profetas Jeremías y Ezequiel) y comienza propiamente el destierro.
Con la autorización de Ciro se forma en Judea un pequeño estado (538 A.C.); Zorobabel
reconstruye el templo (515 A.C.), Nehemías fortifica la capital (437 A.C.) y Esdras
reorganiza la legislación (Libros de Esdras y Nehemías). En la época del imperio
griego, Jerusalén es un bastión fronterizo entre Siria y Egipto. En 198 A.C. pasa
definitivamente a poder de los seleucidas. Su rey Antíoco IV Epífanes (175-163 A.C.),
soberbio y sacrílego, al pretender implantar el paganismo, coloca una estatua en el lugar
santísimo, profanando el templo. Esto hace que se inflame el ardor bélico bajo el genio de
los macabeos (166-135 A.C.). Una era de autonomía se abre bajo la dinastía de los
Asmoneos. El libro de Daniel no narra toda la historia de este largo período.
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A pesar de haber sido escrito en el destierro, su interés se centra en la última y lejana fase
de esta historia.
GÉNERO LITERARIO
En este sentido, Daniel pertenece al mismo género literario que los libros de:
Apocalipsis, Ezequiel y Zacarías.
El libro de Daniel fue escrito en dos idiomas: Los capítulos 1:1 al 2:4 y del 8:1 al 12:13
fueron escritos en Hebreo. Desde el capítulo 2:4 hasta el 7:28, está escrito en Arameo.
Al considerar, la segunda parte del libro (cap. 2 al 7) fue escrita en el idioma Arameo. El
arameo era básicamente la lengua de los gentiles, de modo que era apropiado que el
plan profético tocante a las naciones gentiles fuese escrito en ese idioma. La tercera parte
del libro que habla del plan profético para la nación de Israel, está escrita en el idioma
Hebreo.
APORTES A LA TEOLOGÍA
CAPITULO 1
I. Daniel es llevado a Babilonia ( 1: 1 - 7)
En el tercer año del rey Joacim (605 A.C.), rey de Judá, Jerusalén fue sitiada por
Nabucodonosor, rey de Babilonia. La fecha que pone Daniel aquí, no se contradice
con la fecha que dice Jeremías 25:1 (el año cuarto de Joacim) si se toma en cuenta
que Daniel toma la cronología babilónica, mientras Jeremías usa la cronología judía.
La cronología babilónica considera el primer año del reinado de un rey como "el año
de su inauguración". El sistema judío pasaba por alto el año de inauguración y
comenzaba a contar el tiempo del reinado desde el momento del acceso de un rey.
El libro se inicia mencionando entre los deportados a jóvenes quienes también
juegan un papel importante en el relato. Los encargados de los cuatro muchachos
intentaban cambiar la lealtad de ellos y desviarla a sus dioses. El propósito era que
ellos vivieran en presencia del rey como verdaderos babilonios, habiendo olvidado su
nación y su religión anteriores.
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Una muestra de ello es el cambio de sus nombres:
MISAEL = ¿Quién es como Dios? (hebreo) MESAC = ¿Quién es lo que Aku es?
(babilónico)
El título "Eunuco" se usa aquí para referirse al encargado de la casa real, podría
referirse a un oficial del palacio, (como en el caso de Potifar en Gn.37:36, quien era
casado) o podría referirse a un verdadero eunuco. Es probable que Daniel y sus
amigos fueran considerados eunucos en un sentido general o metafórico y no en un
sentido real. Sea lo que fuera, el significado del término, la posición eunuco era de
poder e influencia. Lo cierto es que no se conoce si Daniel contrajo matrimonio en
Babilonia.
El jefe de los eunucos, Aspenaz, puso objeciones a la petición hecha por Daniel, éste
buscó y consiguió que el subalterno o mayordomo Melsar consintiera. La nueva
estrategia de Daniel es que tanto él como sus compañeros fuesen sometidos a una
prueba de diez días durante los cuales él y sus compañeros comerían legumbres y
beberían agua. Aunque ese tiempo parecía demasiado corto para ver los resultados
de una dieta netamente vegetariana; pero para ellos era un acto de fe y fidelidad ante
Dios y ante los hombres.
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La prueba resultó un éxito para los cuatro israelitas, por lo tanto, continuaron con la
misma dieta, lo cual les aprovechó, no solo en lo físico, sino también en lo mental y
hasta en lo espiritual. La descripción de la condición física de los jóvenes judíos indica
que estaban más saludables que aquellos que se habían alimentado con la comida
de la mesa del rey. Ciertamente Dios había intervenido providencialmente y había
honrado la determinación de sus siervos.
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Es la lucha entre el reino de Dios y el reino de Satanás, la iglesia y el mundo, el Cristo
y el anticristo. En este primer capítulo los jóvenes se ven envueltos en este
conflicto.
La aplicación simple de esta historia no es que nosotros debamos vivir con una dieta
como la de Daniel, sino que debemos poner en práctica nuestra fe en las pequeñas
cosas de la vida diaria. Hay que ser fieles en las cosas pequeñas, y así Dios nos va a
usar en las cosas grandes (Mt.25:21). Debemos guiar nuestra propia forma de vida
para honrar a Dios y confiar en el poder de Cristo para luchar contra las costumbres
y formas de conducta de este mundo.
Esta segunda parte del libro de Daniel enfoca el espacio de tiempo referido por el
Señor Jesucristo en Lc. 21:24, llamado "los tiempos de los gentiles". Esta
sección pone de manifiesto que Dios pondrá fin al dominio gentil del mundo.
CAPÍTULO 2
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La siguiente cronología que ofrece el escritor J. F. Walvoord ayuda a comprender
mejor esta objeción:
Mayo-junio, 605 A.C.: Los babilonios triunfan sobre Egipto en la batalla de Carquemis.
7 de septiembre, 605 A.C. a Nisán (marzo-abril) 604 A.C.: Año del acceso de
Nabucodonosor, su inauguración como rey, el cual no se cuenta en la costumbre
babilónica. Ese año es el primero del entrenamiento de Daniel.
Nisán (marzo-abril) 604 A.C. a Nisán (marzo-abril) 603 A.C.: Primer reinado de
Nabucodonosor, segundo año de entrenamiento de Daniel.
Nisán (marzo-abril) 603 A.C. a Nisán (marzo-abril) 602 A.C.: Segundo año del reinado de
Nabucodonosor, tercer año del entrenamiento de Daniel, también el año del sueño de
Nabucodonosor.
El rey estaba profundamente preocupado por el sueño, a pesar de ser rey, no tenía propósito
en su vida, no tenía paz; especialmente cuando sus pensamientos se vuelven hacia "las cosas
por venir". El sueño fue una revelación de Dios, mostrándole la inseguridad de su trono y lo
transitorio que sería su imperio. Nabucodonosor era el instrumento que Dios escogió para
llevar a cabo sus planes (Jer.27:4-8).
Los "astrólogos" (heb. Ashshapim o ashafim) se refiere a los que se dedican a contemplar
los cielos y buscar señales en las estrellas para predecir sucesos (Is.47:13).
Los “caldeos” (heb. Kasdim) se usa en este versículo y en muchos más del libro, no
para indicar una raza o un gentilicio, si no para asignar una casta sacerdotal o clase de
hombres sabios en Babilonia.
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La prueba a que fueron sometidos estos sabios, era algo humanamente
2: 4 imposible, el rey insistía en que le declararan el sueño y se lo interpretaran bajo
pena de muerte.
Con el versículo 4 comienza la porción escrita en arameo que se extiende hasta 7:28,
y es el trozo más importante de la Biblia escrito en arameo.
El idioma arameo era de origen semítico y estaba relacionado con el hebreo y el fenicio.
Posiblemente su lugar de origen fue la Mesopotamia, extendiéndose luego hacia el norte y
el oeste. Este idioma fue adoptado por los israelitas y era el idioma común en los
tiempos de Jesús.
La solución del problema estaba en manos de alguien más poderoso que los hombres.
La respuesta de los sabios causó la ira del rey, reflejándose en la orden drástica que
matasen a todos los sabios de Babilonia y, aunque Daniel y sus compañeros no habían
sido llamados antes a la presencia del rey, no por eso quedan exentos de la sentencia de
muerte.
Fue ciertamente por intervención divina que Daniel pudo hablar con el más importante de
los oficiales babilónicos. Lo más probable es que Arioc hiciese los arreglos pertinentes para
que Daniel compareciese ante el rey.
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La entrada de Daniel ante el rey causó buena impresión, por lo que
2: 16-18 Nabucodonosor consintió en darle tiempo, del cual Daniel hizo buen uso.
Ocupó el tiempo para orar; sabía que cuatro personas pueden orar más que
una, así que rápidamente formó un círculo de oración. Cuatro jóvenes exiliados de Judá
cayeron sobre sus rodillas y pusieron el problema ante el trono de Dios, y le pidieron lo
imposible.
2: 20-23 Los versículos del 20 al 23, son considerados como el salmo de Daniel. Él
alaba el nombre de Dios.
2: 24-25 Daniel se ofreció con gran seguridad, a ir al rey para declararle el sueño
y su interpretación Aprovechó la ocasión para dar a Dios todo el honor.
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Los teólogos conservadores reconocen que la frase "los postreros días", aunque
incluye acontecimientos que ya pertenecen a la historia, hace ver el establecimiento
del reino mesiánico.
La expresión "la gloria sublime" (zíveh yatñr) significa "y el esplendor o brillo era
excelente, muy intenso".
La palabra "terrible" (dehif) es un participio pasivo del verbo dehal, que significa
"tener miedo", "temer". Daniel describe la estatua con una apariencia tan colosal que
infundía miedo al que la miraba.
Los tiempos de los gentiles comenzaron hace unos 2,600 años. Es el período que
abarca desde la destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor hasta la segunda
venida de Cristo.
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EL CUMPLIMIENTO DE LA INTERPRETACIÓN DE DANIEL
605
539
333
63
ÚLTIMOS
HIERRO Y
DÍAS
BARRO
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En el versículo 41, la palabra "dividido" (peligá) sugiere la idea de diversidad interna,
una de las características del Imperio Romano.
El Imperio Romano era fuerte (como el hierro) por su ejército, sus leyes y su organización
política. Pero por otra parte, era débil (como el barro) por la diversidad étnica de sus
súbditos y, por encima de todo, a causa de sus conceptos morales.
En el V.44 está la clave de la interpretación del cuarto reino. Daniel presta más atención
a este cuarto reino haciendo recalcar los dedos de los pies, con su debilidad en ellos.
El plural "reyes" da entender claramente que los diez dedos de los pies de la estatua
representan diez reyes que reinan simultáneamente. Estos reinos simultáneos existirán en
los días en que Dios hace surgir el reino que permanecerá para siempre, es decir, el reino
mesiánico del futuro.
Este versículo se compara con la visión de la cuarta bestia de 7:24-27. El paralelismo con
el capítulo 7 de la presente profecía muestra que los diez reinos del capítulo 2 pertenecen
al futuro, en una especie de reinstauración del Imperio Romano, que ya parece
comenzar a surgir.
Creen que el milenio o reino histórico se está cumpliendo en la edad presente. Existen
unas variaciones dentro del amilenarismo.
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POSICIONES CON RESPECTO AL RAPTO:
El rey de Babilonia quedó conmovido e impresionado ante la grandeza del Dios de Daniel
y aunque era politeísta, llegó a reconocer que Jehová era superior a sus dioses (v.46-47).
En el V. 48, la expresión "el rey engrandeció a Daniel" significa que le dio grandes
honores y riquezas y, al mismo tiempo, responsabilidades civiles y judiciales como
gobernador de Babilonia y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia.
El capítulo segundo del libro de Daniel es, sin duda, uno de los más importantes de
la literatura profética. Proporciona una de las porciones de revelación bíblica con relación
a los tiempos de los gentiles. Enseña radicalmente que Dios es soberano y que pondrá
fin el gobierno humano y lo reemplazará con el reino glorioso del Mesías.
Con el sueño de Nabucodonosor, Dios revela a Daniel la trayectoria del gobierno gentil en
el mundo. También revela la destrucción de este dominio gentil por medio de un acto
sobrenatural, haciendo desaparecer el reino de los hombres. La piedra que se convierte
en un gran monte que llena toda la tierra describe el reino universal del Mesías.
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II. La imagen dorada de Nabucodonosor (3:1-30)
CAPITULO 3
a) Se prepara la imagen de Nabucodonosor (3:1-7)
Nabucodonosor había sido impresionado por la estatua con cabeza de oro que había
visto en su sueño. No estaba totalmente curado de la inquietud que le trajo el sueño
terrible del capítulo 2.
La Biblia no nos dice el tiempo que transcurrió entre el sueño del capítulo 2 y lo que
hizo Nabucodonosor en el capítulo 3.
3:1- 3 Parece ser que el rey se sintió cada vez más molesto por las palabras:
"después de ti surgirá otro reino". Por lo tanto, haría una estatua de oro,
símbolo de una Babilonia dorada que jamás sería reemplazada, según él.
Esta estatua se podía ver desde kilómetros de distancia, por su resplandor con los rayos
del sol. Se ha discutido mucho acerca de la cuestión de la estatua y sus dimensiones.
El texto menciona que tenía 60 codos de altura y 6 codos de ancho. Según el codo
babilónico (la distancia que va del codo a la punta de los dedos) era de más o menos
0.45 mts; entonces dicha estatua tenía aproximadamente 27 metros de altura y 2.7
metros de ancho.
También podría ser que la estatua en sí, era de oro enchapado. Este cuestionamiento
se da, debido a que Daniel no proporciona detalles con respecto a la estatua. Sin
embargo, la tecnología necesaria y el costo de levantar esa estatua tuvieron que haber
sido motivo de conversación por meses.
El nombre del campo donde estaba erigida la estatua es "el campo de Dura", lugar
que ha sido identificado con varios lugares en Babilonia. Podría estar situada al
sureste de Babilonia, cerca de un arroyo y colinas llamadas "Douair" donde se ha
encontrado lo que parece ser una base de una gran estatua. Otros creen que estaba
situada dentro de la misma ciudad de Babilonia.
Al estar erigida la estatua, Nabucodonosor hizo venir a sus oficiales para la dedicación
de la estatua. El listado de oficiales aparece en el versículo 2, en donde algunos de los
nombres son de origen persa (ver libro de texto página 86-87). Cosa que los
racionalistas objetan en contra de la autenticidad del libro de Daniel.
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Todos los oficiales de la corte del rey tenían que venir a la dedicación de la estatua.
Nabucodonosor demandaba que la imagen debía ser adorada, bajo pena de muerte,
un modo común de castigar en Babilonia.
Al igual que este capítulo 3, en Apocalipsis 13, se indica que en los días finales ciertas
autoridades perseguidoras erigirán una imagen de la bestia y ordenarán que todos la
adoren, de lo contrario que sean muertos.
Bocina o "cuerno": era una trompeta de metal o el cuerno de un animal (como el shofar
judío).
Tamboril: era un instrumento triangular con 4 cuerdas que producía notas agudas.
Arpa o "cítara" (Aparece escrito en griego "gaytrós"). Era un instrumento con varias
cuerdas atravesadas en un marco más o menos cuadrado y con una caja de resonancia
en la parte de abajo. La cítara y otros instrumentos de cuerda de la época, se parecían a
la guitarra moderna.
Daniel escribió estas tres palabras (en griego) de los instrumentos que se conocían así en
esa época; ya que los griegos tenían actividades en Babilonia como comerciantes durante
el Siglo VI A.C., es decir en la época de Daniel. Algunos formaban parte del ejército, otros
trabajaban en proyectos de construcción. Por lo tanto, los críticos que objetan en contra
de la autenticidad de Daniel, no tienen bases firmes, con respecto a este argumento.
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Si el libro hubiese sido escrito en el siglo II A.C., como ellos dicen, durante el período
griego, lo más lógico es que la mayoría del libro hubiera sido escrito en griego, y no sólo
esas tres palabras de instrumentos musicales.
Esta fue una prueba muy seria para los jóvenes amigos de Daniel. Algunos caldeos mal
intencionados los acusaron. Aquí, la palabra "caldeos", se refiere al aspecto étnico o
racial, y no a la casta sacerdotal como aparece en otros pasajes de este libro.
➢ No respetan al rey
➢ No sirven a sus dioses
➢ Ni adoran la estatua de oro
El rey con ira ordena que los tres judíos sean conducidos a su presencia; parece ser que
está dispuesto a concederles la oportunidad de postrarse ante la estatua. Está dispuesto
a perdonarles si tan pronto suene la música, se inclinen ante la imagen. De lo contrario, no
quedarán exentos de morir quemados.
Los jóvenes se mantuvieron firmes, no le imponen a Dios lo que ha de hacer, sino que se
someten a su soberanía, confiando en Él.
La expresión "¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?”, denota el orgullo
de Nabucodonosor creyendo que su dios lo había convertido en un gran rey.
Al ver la actitud de los jóvenes, Nabucodonosor dio la orden apremiante; fue sin pensarlo,
ya que puso en peligro la vida de sus siervos. Se exasperó hasta demudársele el rostro.
No estaba acostumbrado a que le llevaran la contraria, y dio la orden que calentaran el
horno siete veces más de lo normal.
¿Hasta qué grado podía un horno recalentarse?. La prueba es que estaba tan
encendido que las llamas mataron a los hombres que los arrojaron.
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Los ataron y los lanzaron al horno. Normalmente en Babilonia los criminales eran
despojados de sus ropas antes de ser ejecutados, cosa que no sucedió con los judíos.
El propio rey y todos los funcionarios de Babilonia pudieron ver sus cuerpos sin daño
paseándose dentro del horno. Además, resulta que en vez de tres, eran cuatro varones.
Dios interviene milagrosamente para librar del fuego a sus siervos.
Probablemente estaba enfermo o realizando diligencias del rey en algún viaje, o quizás
estaba exento de este decreto por ser uno de los más allegados al rey. La Biblia no nos
da detalles en cuanto a Daniel en este acontecimiento tan trascendental en el libro. Pero
estamos seguros de que él hubiera hecho lo mismo que sus amigos.
El rey se maravilló por el milagro y engrandece a los jóvenes que honraron a Dios por sus
testimonios, llamándoles "siervos del Dios Altísimo". Lo reconoce como Dios de ellos.
Ni aún este poderoso milagro no hace que se convierta, la bendición brota de su boca,
pero no de su corazón. Bendice a Dios y reconoce su grandeza, pero su decreto es más
que todo negativo, prohibía hablar blasfemias contra Dios, pero no dice nada tocante a
proclamar su nombre de manera positiva.
A través del rey, Dios bendice las vidas de los tres jóvenes, engrandeciéndoles con
puestos elevados y de mayor importancia.
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RESUMEN Y APLICACIÓN DEL CAPITULO 3:
El capítulo 3 manifiesta el orgullo que Nabucodonosor alberga con el sueño del capítulo
2. Ordena la construcción de una gran estatua para que todos la adoren. También refleja
la fidelidad, firmeza y convicción de los tres jóvenes judíos. El Señor apremia la fe de ellos,
librándoles de las llamas del fuego, cosa que hace que Nabucodonosor los engrandezca y
bendiga al Dios Altísimo.
La fidelidad lo cambia todo. Morir por el Señor requiere fidelidad. Pero también vivir por
el Señor. Ello requiere una fidelidad que debe estar latente aún en las cosas
pequeñas; en el cumplimiento del deber, más que todo, en la convicción que debemos
tener como pastores para ser leales a Dios y a los demás. Eso es lo que hace honrarlo,
engrandecerlo, para que las naciones vean y reconozcan por medio de nuestro
testimonio al verdadero Dios Altísimo.
CAPITULO 4
Este capítulo fue escrito por el rey Nabucodonosor; se trata de un edicto oficial, por
medio del cual, el rey da su testimonio personal acerca de cómo dirigió Dios su vida.
El profeta tomó este documento de proclamación del rey y lo registró bajo la dirección
del Espíritu Santo; y así nos hizo llegar su contenido inspirado por Dios.
El rey había tenido otro sueño, el segundo sueño, el cual describió una vez más. La
fecha de este sueño se puede ubicar en el año 568 A.C cuando Nabucodonosor había
reinado 35 años. Por aquel entonces, él y Daniel podrían haber sido amigos por mucho
tiempo. Daniel era un hombre de oración y probablemente oraba a menudo por la
conversión del rey.
Esta proclama va dirigida a todas las naciones del mundo, cosa que sorprende a los
críticos en contra del libro, sabiendo que un rey soberbio como Nabucodonosor haya
promulgado un edicto como el que aparece en este capítulo.
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Es la tercera vez que Dios se había dirigido a él; y en este caso Dios lo humillaría
haciéndole perder el juicio y tener el comportamiento de un animal. Pero al
restablecerlo nuevamente en su reino, no pudo expresar mejor la grandeza de Dios
como lo hizo en esta proclama. Fueron palabras que exaltaron a Dios en todo el imperio
babilónico y sigue engrandeciendo su nombre al conocer lo que tuvo que hacer con este
rey tan soberbio.
4:4- 9 Nabucodonosor tuvo otro sueño; y otra vez llamó a los sabios. Esta vez les
dijo el sueño y les pidió su interpretación; sin embargo, ellos no pudieron
proporcionarle ni la menor explicación. Y aunque Daniel era el jefe de los
sabios (2:48) no había entrado en escena.
Al ver que los sabios no habían podido hacer nada, después se presentó Daniel. El rey
reconoce la personalidad del profeta y relaciona sus nombres: el de sus dioses y el Dios
Santo.
El rey quedó perplejo cuando escuchó las palabras siguientes que dijo el vigilante. La
expresión "con atadura de hierro y de bronce" significa la condición en que quedaría
Nabucodonosor bajo el juicio de Dios.
El rey se preguntaría ¿Qué árbol tiene corazón humano? ¿Qué son los siete tiempos?
La imagen del árbol cambia a la de un ser viviente, al que se le cambiaría su corazón y
mente de hombre, por el de un animal. Dicha pérdida de la razón duraría "siete
tiempos". Algunos sugieren que se refiere a siete años; otros creen que son siete
estaciones, es decir, tres años y medio, tomando en cuenta las dos estaciones: invierno
y verano. Pero de acuerdo a cómo Daniel usa la palabra “tiempos” (7:25), lo más probable
es que se refiera a años
En el V.17 se enfatiza que Nabucodonosor tenía que entender que el Altísimo es el Dios
Todopoderoso y puede poner a quien Él quiera sobre los reinos de este mundo.
P á g i n a 25 | 76
El propósito de Dios al dar este decreto era:
1. Para que los seres vivientes conozcan que el Dios Altísimo gobierna el reino de los
hombres.
3. Dios constituye sobre los gobiernos humanos al más insignificante de los hombres.
4:18 Después de terminar el relato del sueño, Nabucodonosor le pide a Daniel que
le interprete el sueño.
4:19 Daniel se dio cuenta en el momento, cuál era el significado del sueño, por
lo que vaciló y quedó atónito y con pensamientos turbados; enmudeció ante
la realidad que le vendría al rey. Mientras Daniel vacilaba, no por temor, sino por
asombro, el rey lo animó a decirle la verdad; sabía que podía confiar plenamente en
tan notable consejero.
Daniel le expresa su deseo que el contenido de su sueño sea cumplido, no para el rey,
sino para sus enemigos. Así, pues, el profeta le dijo lo que Dios le había revelado,
repitiendo primero la descripción del árbol, para decirle que él era ese árbol, un gran
gobernante en un gran imperio mundial.
Algo similar le dice en el capítulo 2, "Tú eres aquella cabeza de oro “. Daniel hace
resaltar el hecho de que Nabucodonosor había llegado a tal grandeza, gloria, esplendor
y extensión territorial hasta los confines de la tierra.
Por eso Daniel le hace ver que si no cambia de conducta, perdería la razón y
comenzaría a actuar como si fuera un animal, a tal grado que moraría con las bestias
del campo y se aumentaría de pasto y hierbas.
El V.27 denota que si Daniel pidió al rey que se arrepintiera, quiere decir que el juicio
podía evitarse. Si el rey abandona sus faltas, siendo misericordioso con los pobres a
quienes había oprimido, Dios no llevaría a cabo lo que había revelado en el sueño.
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d) La humillación de Nabucodonosor (4:28-33)
Parece ser que Nabucodonosor recibió las palabras de Daniel con preocupación, pero
todo juicio de Dios llega a su cumplimiento tarde o temprano. Pasó un año entero antes
que la sentencia se cumpliera. Un año en el que tuvo la oportunidad de arrepentirse, sin
embargo, fue un año incitante y de satisfacción y orgullo para el rey; puesto que en su
transcurso logró conquistar por fin a Egipto.
Babilonia ahora, era un poderoso imperio, era la ciudad más grande y majestuosa del
mundo. El rey tenía de qué enorgullecerse. Había construido, durante su reinado, los
famosos jardines colgantes, como una de las siete maravillas del mundo. Construyó
muros enormes alrededor de la ciudad.
Todo eso lo llevó a pronunciar las palabras: "¿No es esta la gran Babilonia que yo
edifiqué por casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?".
Dios no tolera la autoglorificación. Sin importar la jactancia, el orgulloso rey estaba apunto
de ser humillado a lo sumo.
No había ni terminado de decir tales palabras, cuando oyó una voz del cielo dictando la
sentencia. El sueño profetice se cumplió. Al instante, el rey perdió la razón, le vino una
enfermedad mental que le haría pensar que es un animal.
El rey fue llevado al campo para que comiera pasto como si fuera un buey. Durante su
locura, tuvo un aspecto degradante. Su cabello sin cortar y descuidado, sus uñas como
garras. El tiempo que pasó bastó para convertirse en tan horrible criatura.
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e) La restauración de Nabucodonosor (4:34-37)
Cuando el período asignado llegó a su fin, según el mismo rey lo cuenta, recuperó la razón,
y elevó los ojos hacia el cielo para bendecir, alabar y glorificar al Altísimo. Reconoce que
los hombres son considerados como nada. Al recuperar su condición física, Dios también
le recuperó su posición como rey. Ahora más grande, puesto que ha experimentado que:
Todas las obras de Dios son verdaderas; sus caminos son justos; Dios puede
humillar a los que andan con soberbia. Este testimonio es impresionante entre los
reyes paganos de la antigüedad.
En este capítulo se vuelve a resaltar el hecho de que Dios es el Soberano de todas las
naciones y gobernantes. Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. La
humildad es una virtud que todos debemos cultivar; más que todo, como pastores y
siervos del Señor. Él nos dice: "... aprended de mí que soy manso y humilde de
corazón..." (Mt. 11:29).
El gran rey es humillado por Dios; a causa de su soberbia, lo hace vivir como un
animal durante siete años, hasta que reconociera que Dios es Soberano. El hombre que
ejercía el control sobre tantas naciones, iba a perder ahora el dominio sobre sus
facultades mentales.
El poderoso rey, ante quien se inclinaron muchos hombres, se le veía ahora moverse
sobre sus manos y rodillas. Le fue dado corazón de bestia, y ya no quedaba más de
rey en él. "Mientras más grandes son las cosas, más duramente caen".
Esta historia del capítulo 4 señala hacia delante, a nuestra época moderna. Nunca ha
habido tanta jactancia acerca de los grandes logros e imperios del hombre; y nunca ha
habido guerras tan insensatas para destruir todo lo que con tanto esfuerzo se ha
edificado. El hombre moderno inventa misiles para rastrear a su presa
despiadadamente.
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IV. Belsasar y la escritura en la pared (5:1-31)
CAPITULO 5
Según los historiadores clásicos, el último rey de Babilonia fue Nabónido, antes de que
los medos y los persas se apoderaran del imperio babilónico.
Debido a esto, los racionalistas critican a Daniel por decir en 5:1, 7:1 y [Link]"el rey
Belsasar". En realidad en ese tiempo se podía llamar "rey" a alguien que estaba
gobernando, aunque sea como sustituto o como gobernador. También critican el hecho de
que en 5:2 hace referencia a Nabucodonosor como su padre. Belsasar era su nieto y
sucesor. En ese entonces, a un descendiente se le podía llamar hijo; ya que no existía la
palabra nieto ni abuelo. También había otra costumbre de identificar como hijo a los
reyes sucesores del rey más famoso de la nación. En este caso, Daniel usa
correctamente los términos "rey" y también "hijo", tanto histórica como
culturalmente. Además, la arqueología ha demostrado que hay evidencias de Belsasar
como rey.
En el año 539 A.C., Belsasar, rey de Babilonia, ofreció un banquete al cual invitó a mil
funcionarios de su gobierno, con sus esposas y sus amantes. El vino corrió y el entusiasmo
subió. Las realidades eran confusas en ese momento; ya que en los 23 años que habían
pasado desde la muerte de Nabucodonosor, Babilonia había perdido mucho de su
esplendor de su edad de oro, políticamente hablando, debido a sus gobernantes
impotentes.
Los medos y los persas aprovechándose de tal situación, habían empezado a conquistar
y derrotar ciudades. Estas eran las razones por las que Belsasar, en vez de preocuparse
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por su imperio, se quiso refugiar cobardemente haciendo una fiesta. Su padre Nabónido
ausente, y el enemigo a las puertas. Belsasar estaba confiado en los muros de la ciudad
y en una Babilonia invencible.
Cuando el vino había acalorado, Belsasar dio la orden blasfema de traer los vasos
sagrados que Nabucodonosor, muchos años antes había traído del templo de
Jerusalén.
Según el libro de Esdras 1:11, la cantidad de todos los utensilios sagrados era 5,400.
Al beber en los vasos sagrados de Jehová en honor a los dioses paganos, ellos
retaron al Dios Altísimo, provocando así, el juicio sobre el rey y sobre Babilonia.
Mientras bebían en los vasos sagrados, una mano comenzó a trazar una escritura en
la parte superior de la pared del salón del palacio real, y el rey observaba la mano
que escribía. La fiesta se detuvo con un silencio profundo y Belsasar, aterrorizado y
temblando, luchaba por poner en orden sus ideas y por entender lo que estaba viendo.
El mensaje era amenazante y enigmático.
5:9 - 7 Su voz sonó hueca y extraña, cuando a gritos pidió que alguien trajese
a los sabios.
Pero fue en vano, nadie pudo leer la escritura ni tampoco interpretarla; nuevamente
los sabios se dieron cuenta de su incapacidad.
5: 10 En ese momento de apuro, la reina entró al salón. Puesto que las mujeres
del rey ya estaban presentes, la reina en este caso, debe haber sido la reina
madre, muy respetada en ese tiempo; o podría ser la viuda de
Nabucodonosor y abuela de Belsasar. Ella sugirió que se llamara a Daniel, a quien
había logrado conocer por lo que había hecho con Nabucodonosor.
P á g i n a 30 | 76
Lo elogia de la misma forma que Nabucodonosor solía hacerlo al colocarlo como jefe
de todos los sabios de Babilonia. Daniel fue llamado, entonces, por sugerencia de
la reina, asegurando su capacidad de interpretación de la escritura.
5: 17- 23 Daniel esta vez, no usó el saludo acostumbrado, sino que habló
directamente y al punto. No aceptaba remuneración alguna por lo que
iba a hacer.
Frente al rey y los funcionarios de la nación, hizo ver el juicio que recayó sobre
Nabucodonosor, por causa de su arrogancia, orgullo y vanagloria. Aunque Belsasar no
estaba ajeno a lo que había ocurrido a su padre (abuelo), no había tomado en cuenta
ese acontecimiento, y había llegado mucho más lejos en su pecado. Ahora, tenía que
enfrentarse al juicio por la mano de Dios, profetizada por el profeta Jeremías (51:39-
57).
El idioma arameo es el que se hablaba en ese entonces; por lo que estas palabras
literalmente se refieren a unidades de monedas; es decir, medidas de peso en
monedas; las que por sí solas no decían nada en este caso.
MENE (Mené). Es un participio que se deriva del verbo "Mena" que significa
"contar" o "numerar".
La palabra MENE se repite dos veces para enfatizar algo más; ya que "Mena"
también significa "finalizar". En aquella noche, Dios "contó" el reino de los babilonios y
le "puso fin".
TEKEL: Es el participio que proviene del verbo "Teqal" que significa "pesar" y
también, "ser liviano o falto de peso" o "deficiente". La interpretación de esta palabra
es: "Pesado has sido en balanza y fuiste hallado falto". Belsasar había sido pesado
en la balanza y se halló deficiente según el sistema de medidas de Dios.
PERES (peres): Es el participio que se deriva del verbo "peras" que significa
"romper" o "dividir" y también significa Persia".
"Contó Dios tu reino y le ha puesto fin. Pesado has sido en balanza y fuiste
hallado falto. Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas".
Esa misma noche muere Belsasar. El juicio de Dios había llegado a su fin. Poco
después, Ciro entró en la ciudad y fue aclamado como el libertador de la tiranía de
Nabónido y Belsasar.
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5: 31 Se ha escrito y discutido mucho acerca de la identidad de "Darío" en este
versículo; y aún no ha sido absolutamente demostrada todavía dicha
identidad. Algunos dicen que "Darío" es un título que Ciro adoptó
cuando se apoderó de Babilonia la noche en que murió Belsasar.
Otros dicen, que Cambises, hijo de Ciro, debe haber sido identificado como Darío el Medo.
Pero lo más probable es que "Darío el medo" es un segundo nombre de "Gubaru", a
quien Ciro puso por gobernador de Babilonia al capturar la ciudad y gobernó por algún
tiempo después de su muerte.
El capítulo 5 nos lleva adelante en la historia del Imperio de Babilonia. El rey que se
menciona es Belsasar, nieto de Nabucodonosor. Este rey había organizado un gran
banquete al que fueron invitados los funcionarios más importantes de Babilonia, en
compañía de sus damas. En esta ocasión él usó los vasos sagrados que
Nabucodonosor había tomado del templo de Jerusalén. Cuando la fiesta había
alcanzado su punto más alto, súbitamente apareció una mano en la pared del salón
donde se estaba celebrando el banquete y escribió unas cuantas palabras, pero Daniel
pudo leerlas y explicarlas. La horrible exactitud de la interpretación de Daniel se
cumplió pronto: La misma noche fue muerto Belsasar, rey de los caldeos. El imperio
babilónico cayó aquella noche ante la alianza medo-persa.
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V. DECRETOS DE DARÍO (6:1-28)
CAPITULO 6
El capítulo 6 nos ubica en el Imperio MEDO-PERSA entre los años 539 - 536 A.C. El
gobernador de Babilonia era Darío el Medo (Gubaru). Para ese tiempo, Daniel era ya un
anciano como de 80 a 85 años; sin embargo, Darío lo puso como uno de los altos
funcionarios de su gobierno.
El capítulo 6 es similar al capítulo 3, por la protección de Dios para con sus hijos fíeles a
su Palabra.
Los medos y los persas establecieron una organización política diferente de los
babilonios. Dividieron el reino en provincias llamadas Satrapías. Cada provincia era
gobernada por un sátrapa o gobernador.
Según se cree, el cargo de Sátrapa era confiado a parientes del rey. El hecho de que
Darío escogiera a Daniel, era por su identidad como sabio y conocedor de los oficios del
reino babilónico. Por lo que el rey pensó ponerlo como primer gobernador sobre todo el
reino.
Esto indudablemente ocasionó envidia de los otros gobernantes; ya que Daniel no era ni
Medo, ni Persa, ni miembro de la familia real. Para ellos simplemente era un judío exiliado.
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También procuraban hallar faltas morales en su persona; pero fue inútil, Daniel era un
hombre íntegro, fiel y digno de confianza. Ni en lo público, ni en lo privado lograron
hallarle faltas.
Con base a esto, ellos tramaron un plan para condenarlo; sería exigir algo que tuviera
la aprobación del rey y que estuviera en contra de la fidelidad a Dios. Ellos sabían que
Daniel no violaría la ley de Dios.
La trampa comenzó con una mentira, se agruparon delante del rey para expresarle
algo sumamente importante: Le dicen al rey que por consentimiento de "todos los
dignatarios del reino", algo que no era cierto; porque Daniel no formaba parte del
asunto. Todos están a favor que se establezca un edicto real que prohibiera, que por
un espacio de 30 días no se hiciera ninguna petición o súplica (oración) a cualquier
dios u hombre que no fuera el propio rey Darío. Los historiadores confirman que a los
reyes orientales se les consideraba divinos y se les adoraba como a dioses.
Esta petición tocó el ego de Darío, haciéndolo un dios, y que lo adoraran como tal.
Aquel hombre que no obedeciera tal edicto, sería echado en el foso de los leones.
Como una petición tentadora, Darío accedió a firmar el edicto, sin pensar en las
consecuencias; y más que todo, sin pensar en Daniel; pues tal edicto afectaría la vida
religiosa de Daniel y rotundamente moriría; ya que las leyes de Media y de Persia no
podían ser violadas.
1. Accedió a la sugerencia.
2. Se sintió halagado de ser considerado como dios.
3. Firmó sin analizar las implicaciones del edicto.
El edicto que había sido dado no hizo que Daniel cambiara su costumbre de orar. Él
sabía lo que estaba haciendo cuando se retiró a su aposento con ventanas abiertas
a Jerusalén y orar hacia ese lugar.
Daniel lo hizo cuando supo que el documento se había convertido en ley. Sabía de las
consecuencias de desobediencia del edicto, y ponía en peligro su vida, sin embargo,
procedió a orar como de costumbre.
P á g i n a 35 | 76
a) Las ventanas abiertas del aposento.
b) Postrarse con el rostro en dirección a Jerusalén.
c) Oraba tres veces al día.
6: 14-15 El rey Darío en vez de enojarse con Daniel, se puso triste y se arrepintió de
haber firmado el edicto. Los sátrapas le recordaron la ley de Media y de
Persia. Durante todo el día trató de salvarle, pero fue inútil.
El rey se dio cuenta de que no podía hacer nada, ordenó que echaran a Daniel
6: 16
en el foso de los leones; reconociendo al Dios de Daniel y animándolo a
que Él puede librarlo. El deseo de Darío era que ocurriera un milagro.
Los leones rondaban la campiña y los bosques de Mesopotamia, y los antiguos les
tenían gran respeto. Algunos reyes cazaban leones por deporte. Los persas
capturaban leones, y los mantenían en grandes parques en donde se les alimentaba
y atendía. También utilizaban a los leones para ejecutar a las personas.
Era como un pozo grande cuadrado, con un muro de poca altura alrededor del borde
como protección, el cual se podía cerrar con una compuerta. Estos fosos se ven
también en Marruecos, los cuales se tapan con piedras.
Una piedra fue puesta sobre la abertura del foso y el rey la selló con su
6: 17
anillo y con el de sus dignatarios, como signo de que la sentencia se había
ejecutado y no era posible hacer ya ningún cambio.
P á g i n a 36 | 76
e) Daniel es salvado de los leones (6:18-24)
Muy temprano y deprisa el rey fue a investigar si Daniel estaba vivo aún,
6: 19-20
y llamándole a gritos le hizo la interrogante: "¿... el Dios tuyo... te ha
podido librar de los leones?"
En contraste con los dioses de Babilonia, Media y Persia, el Dios de Daniel era el Dios
viviente. En la pregunta de Darío hay duda y a la vez esperanza.
a) La oración.
b) Dios envió un ángel guardián que cerró la boca de los leones.
Es increíble lo que hace la ferviente oración: hace que ángeles sean llamados del cielo,
tal es el caso de Pedro cuando estaba en la cárcel, un ángel lo sacó.
Daniel reconoce la voz del rey y le responde con el saludo de cortesía hacia un rey,
y sin ningún reproche le informa cómo Dios lo libró. El rey se llenó de gozo al ver a
Daniel sin ningún daño. Esto demuestra la estima que el rey tenía hacia Daniel.
6: 24 Los acusadores de Daniel fueron devorados por los leones, por orden del
rey (no fueron los 122 sátrapas, sino sólo los conspiradores). Merecieron su
castigo y hasta sus mujeres e hijos fueron destrozados por los leones.
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Persa; ya que ambos reinaron simultáneamente, aunque Darío estaba bajo el mando
de Ciro.
En este capítulo, Daniel nos ubica en el Imperio Medo-Persa, en el cual Darío era el
gobernador de Babilonia. Poniendo a Daniel como uno de los gobernadores de los
sátrapas.
Darío cayó en una ingeniosa trampa, que algunos sátrapas tramaron en contra de
Daniel. De nuevo el profeta se vio en una situación que probaba su fe e integridad.
Daniel se mantuvo firme a pesar de lo que le esperaba. Nuevamente, Dios intervino y
ayudó a su siervo protegiéndolo de una muerte inminente. El resultado del episodio
fue el reconocimiento de Dios por parte de Darío y toda la nación.
La Palabra de Dios dice "orad sin cesar". Las leyes del mundo dadas por los hombres
no serán capaces de poner fin a la oración. La oración es la inspiración del alma dirigida
hacia Dios en comunión. Grandes cosas podemos detener y lograr por medio de la
oración. La salvación misma proviene de la oración de fe que hace reconocer el
pecado ante Dios y creer en Él, que nos libra y nos salva de la condenación eterna.
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mundiales: Babilonia, Media y Persia, Grecia y Roma desarrollándose en el período
desde Daniel hasta Cristo, en su Segunda Venida poniendo fin al imperio mundial y
dando comienzo a una nueva era.
Esta visión que tuvo Daniel, fue en el año 553 A.C. en el primer año de
7:1 Belsasar. En ese año, Nabónido, su padre, quien era el rey propiamente
dicho, se había retirado a Teima, dejando a su hijo como regente.
7:2 La mayor parte de lo que Daniel vio fue agua del mar en movimiento, agitada
por los vientos que venían de todas direcciones.
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LA PRIMERA BESTIA: Como león y tenía alas de águila.
7:4 En este versículo Daniel usa una figura literaria llamada "símil", que es una
comparación, semejanza entre dos cosas para dar la idea clara de una de
ellas.
"Devora mucha carne" se refiere a las conquistas que hizo este imperio.
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LA TERCERA BESTIA: Semejante a un leopardo y con 4 alas de ave
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Babilonia
539 a. C.
Medo-Persia
539-330 a.C
Grecia
330-168 a.C.
La segunda venida
Roma 168 a.C. de Cristo
-476 d.C.
Roma dividida.
476. d. C. - Hoy
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P á g i n a 43 | 76
LA VISIÓN DE LAS CUATRO BESTIAS
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El Anticristo en la Biblia se identifica como:
En estos versículos cambia la escena, Daniel observa por encima del mar
7:9- 12 turbulento y las bestias, una escena celestial. Vio algo como una corte
celestial en reunión para ejercer juicio.
En el trono central se sienta un "Anciano de días" (attiq yomiri) expresión que designa a
Dios el Padre como Eterno Juez. Según la descripción que Daniel da, nos presenta una
escena maravillosa del Dios de la gloria, Omnipotente y Eterno. Su pureza, verdad,
santidad y justicia.
7: 10 El fuego es el elemento que Dios usa para destrucción de sus enemigos. En este
caso, describe el juicio de Dios, así como también su justicia y gloria. Al referirse
a millares y millones de los que le asistían, Dios quiere demostrar a un ejército
angelical ante su trono. Lo mismo hace ver en Ap.5:11
"El juez se sentó y los libros fueron abiertos". Esto indica que el juicio había iniciado.
En Ap. 20:12-15 también se habla de "libros" que se abren, y de acuerdo a ellos, serán
juzgados los muertos de sus obras.
Esta cuarta bestia fue destruida y quemada en el fuego. Dios contiende con ella con toda
justicia. Así mismo, las tres bestias anteriores fueron destruidas. Daniel hace énfasis y
presta más atención a la destrucción de la última bestia, ya que las tres primeras eran
insignificantes comparadas con la cuarta bestia.
La expresión "pero se les había sido prolongada la vida hasta cierto tiempo" indica
que el Imperio Babilónico fue absorbido por el Medo-Persa; y éste por el Imperio Griego.
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Pero el Imperio Romano, la cuarta bestia, fue destruida catastróficamente y de una sola
vez. Esto es aún futuro. (Compárese con la destrucción de la imagen del cap. 2).
La muerte de la bestia representa la caída de Roma. Esta bestia murió, pero a las otras
se les permitió vivir por un tiempo. Los reinos (o su cultura) siguieron reconocibles de
cierta manera; la historia no terminaría cuando Dios interviniera para castigar.
Daniel ve esta aparición como un "hijo de hombre" (No dice "El Hijo del Hombre") Esto
se refiere a que Daniel ve una figura humana, una escena diferente a la de las cuatro
bestias. Es una escena similar a la que presenta Ap.5:6-10.
Este personaje celestial que se dirige al Anciano de días, es el Señor Jesucristo que se
presenta delante de Dios Padre a fin de recibir un reino eterno. El Padre le otorga al "hijo
de hombre" dominio, gloria y reino.
La expresión "hijo de hombre" es la misma con la que Jesús se identificó muchas veces
al decir "El Hijo del Hombre" (Mt.26:64), este versículo es el más acercado a esta visión
que tuvo Daniel.
La palabra Milenio (chilla étei) significa mil años. Solamente aparece en Ap.20:l-6,
haciendo referencia a que el Reino de Cristo aquí en la tierra será durante mil años,
cuando Satanás esté atado por ese tiempo. Sin embargo, las referencias bíblicas
claramente enseñan que el reino de Cristo es eterno.
(Leer las páginas 144 y 145 del libro de texto: Daniel y el reino Mesiánico de Evis
Carballosa, referente a este tema).
7: 15-16 La impresión que Daniel tuvo con la visión le causó turbación y asombro
a tal grado, que se vio en la necesidad de acudir a uno de los asistentes
(uno de los ángeles) para preguntarle acerca de la visión y él se la interpretó.
7: 17-18 El ángel le da una síntesis de los que significan las bestias y lo referente
al reino que seguirá al imperio de la última de las cuatro bestias.
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Los cuatro reyes = los cuatro Imperios mundiales.
Los "santos" (qadaishé) son los vasallos del rey. Probablemente incluyan los santos de
todas las épocas, los redimidos, tanto gentiles como judíos (Miq.4:2-3; Zac.8:20-21;
14:16-17; Am.9:11-15; Is.60 al 62.
Con relación a esto, unos sostienen que también se refiere a los santos ángeles que
pueden ser descritos como "los santos".
Otros creen que los "santos del Altísimo" (elyonin) son lo mismo que se menciona
en los versículos 21, 22 y 25, los del pueblo escogido, es decir, Israel.
Este cuerno pequeño es diferente del cuerno pequeño de Dn.8:9, que sale del Imperio
Griego y representa a Antíoco Epífanes, un tipo del anticristo. El cuerno pequeño de
este versículo 25, es el que surge del Imperio Romano; quebrantará a los santos
persiguiéndolos.
En el V.24 Estos diez cuernos, o los diez reyes, se vuelven a mencionar en Ap. 17.12.
También había diez dedos de los pies en la visión de Nabucodonosor (2.41, 42).
Si bien existen muchas teorías relacionadas con la identidad de estos diez reyes, en
Ap. 17.12–14 se nos recuerda que estos reyes pelearán contra Cristo. Rey de Reyes
al fin, el Señor los derrotará. El otro rey mencionado es el futuro anticristo de 2ª Tes.
2:3,-4.
La parte final del V.25 se refiere a los tres años y medio (la segunda mitad de la gran
tribulación) en el cual el anticristo perseguirá a los santos del Altísimo, hasta que sea
destruido.
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El libro de Daniel a menudo se refiere a "tiempos" en los que se puede interpretar
como años.
Algunos intérpretes no están de acuerdo con esto. Sin embargo, en Ap. 11:2-3;
12:6, 14; 13:5, se determina que no hay razón exegética que impida darle a la
expresión "tiempo, y tiempos, y medio tiempo", la duración de tres años y medio.
Aquí termina la interpretación que el ángel le dio a Daniel. Es un juicio que se lleva a
cabo al final de la tribulación (Ap. 19:20) es la destrucción del poder del anticristo.
Las cuatro bestias representan los cuatro grandes imperios que el mundo ha conocido:
Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma. Estos corresponden a las cuatro divisiones de
la imagen del cap. 2.
Sin embargo, el cap. 7 describe al Anticristo, al igual que Ap. I3: 1-10; el cual poseerá
el poder de Satanás y será el líder del Imperio Romano reestructurado. Pero este
personaje es destruido por el Mesías cuando regrese con todo su gran poder y gloria,
y luego establecer su reino eterno junto con sus santos.
Es vital conocer el plan que Dios tiene establecido para las naciones futuras y para el
dictador del futuro, el anticristo. Con el fin de alertar al mundo de lo que le vendrá si
no reconoce al Mesías, Salvador. Nos debe motivar a ganar almas y a enseñar este
plan profético para los gentiles.
Esta tercera parte del libro de Daniel contiene la profecía tocante a la nación de Israel.
El propósito que Dios tiene para con el pueblo judío durante "los tiempos de los
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gentiles", enfatizando lo que le sucederá a Israel cuando aparezca el Anticristo, quien
los perseguirá en la Tribulación, la cual terminará con la liberación del remanente fiel
que gozará de las bendiciones del reino eterno de Cristo.
CAPITULO 8
Este capítulo es una continuación de lo que se viene narrando en el cap. 7 con relación
a la segunda y tercera bestias. Aunque en sí la visión del capítulo 7 es totalmente
diferente a la visión del capítulo 8. Aquí se narra cómo estos dos imperios: el Medo-
Persa, cuyo rey sería Darío III Codomano, y el Griego, con Alejandro Magno, luchan
entre sí.
Esta visión de Daniel ocurrió en el año 551 A.C. (dos años después de que Daniel
tuvo la visión de las cuatro bestias). En este entonces, al imperio babilónico todavía le
quedaba 12 años para que llegara a su fin.
Susa, está ubicado a una distancia de 350 a 400 Km. al oriente de Babilonia; y era la
capital de Persia, en la provincia o satrapía de Elam, al sur de la meseta de Irán. Susa
figuraba como depósito de tesoros y fue una de las residencias reales.
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Fue una de las capitales del imperio babilónico en este tiempo. Localizada en lo que
ahora es Irán, fue una ciudad bien desarrollada. El primer código de leyes conocido, el
Código de Hamurabi, apareció allí. Susa fue rival de la misma Babilonia en lo que a
refinamiento cultural se refiere.
Río Ulai, llamado también Pasitigris, río de Persia o Elam como de 30 mts de ancho
que regaba la ciudad de Susa.
En la actualidad recibe el nombre de Kerkha o Karkhe. Es posible que en tiempos
pasados los actuales ríos: Karún y Karkhe de Irán, hayan sido uno solo y conocidos
como Ulai.
Es probable que el profeta no estaba físicamente presente en Susa, sino que fue
transportado "en espíritu", en la visión (Así como Juan en Ap. 1:10; también como
Ezequiel fue transportado en espíritu a Jerusalén mientras estaba cautivo en
Babilonia). Esta visión le vino a Daniel mientras estaba despierto, no fue una visión en
sueños como en el cap. 7. Entonces en forma simbólica, Daniel fue trasladado a la
época Persa.
8: 3 - 4 El carnero con dos cuernos, indica los dos reinos: Medo- Persia. El hecho de
que uno de los dos cuernos era más grande que el otro, indica que uno de
los reyes llegó a ser después más grande que el otro (V.20), en este caso,
el reino de Persia.
Aunque los medos fueron los primeros en establecerse como reino, pero los persas
bajo Ciro, se hicieron más fuertes, y llegaron a conquistar en todas las direcciones con gran
fuerza, hasta engrandecerse mucho más.
Mientras Daniel veía al carnero, en ese momento aparece del occidente, un macho
cabrío, que según el V.21 representa al imperio Griego. Tenía un gran cuerno, sin duda
se refiere a Alejandro Magno, quien conquistó con gran rapidez, derrotando así a los
medo-persas en el año 331 A.C. en la batalla de Gaugamela o Arbela.
Esta derrota se describe cuando el macho cabrío corre contra el carnero para:
1. Herirlo.
2. Quebrantar sus dos cuernos.
3. Derribarlo en tierra.
4. Pisotearlo.
8: 9-12 De uno de los cuatro cuernos (de la división: Siria, bajo Seleuco) salió un
"cuerno pequeño", que se reconoce como "Antíoco Epífanes", quien reinó
en Siria desde 175 a 163 A.C.
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Persiguió de una manera terrible a los judíos de ideología conservadora, tanto
políticamente como religiosamente tratando de erradicar la religión judía y su fe
(11:21-35), haciendo cesar los sacrificios del templo y profanándolo, erigiendo una
estatua o imagen del dios griego Zeus en el templo y sacrificó un cerdo en el altar y roció
su sangre en los atrios del templo e hizo una gran matanza de judíos.
Antíoco IV Epífanes (el cuerno pequeño) atacó a Israel (la “tierra gloriosa”) en el
segundo siglo a.C. Fue el octavo soberano del imperio de los seleúcidas (Babilonia y
Siria). Quitó al sumo sacerdote, saqueó el templo y reemplazó la adoración a Dios con
una adoración griega.
Más tarde, el judío Judas Macabeo recobró Jerusalén y volvió a consagrar el templo y el
altar el 25 de diciembre del 165 A.C.
Se recalca que este cuerno pequeño no es el mismo del cap. 7:8, quien es el
anticristo que gobernará en el imperio mundial final.
Lo que Antíoco Epífanes hizo en la historia, eso mismo hará el Anticristo en los postreros
días de la historia.
Un cumplimiento posterior de esta profecía ocurrirá en el futuro con la llegada del
anticristo (ver 8:17, 19, 23; 11:36; 2ª Tes. 2.4).
"la tierra gloriosa" que habla estos versículos, se refiere a Canaán o Palestina, la
tierra prometida.
"el ejército del cielo...y de las estrellas" se refiere a los santos que son objeto de
ataque. Aunque algunos piensan que se refiere a los ángeles.
A causa de las transgresiones del pueblo de Israel, Antíoco "echó por tierra la
verdad", es decir, que por algún tiempo, suprimió la verdadera religión de los judíos.
Dios lo consintió, pero para disciplina de Israel, haciendo lo que quería sin ningún
estorbo y prosperó.
8: 13-14 "los santos" aquí mencionados son seres angelicales que tienen
conocimiento de la visión. Entonces surge la pregunta "¿Hasta
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cuándo...? durará la profanación del templo. La duración de la desolación que este
cuerno pequeño causa, es de "Dos mil trescientas tardes y mañanas'".
2. Otros dicen que las tardes y mañanas son mitades de días, es decir: 1,150
días; un poca más de tres años, tomando en cuenta la profanación del templo,
en el año 168 A.C. cuando Antíoco embistió contra Jerusalén, y la purificación
del templo el 25 de diciembre de 165 A.C.
Las “dos mil trescientas tardes y mañanas” se refiere al tiempo desde que Antíoco
IV Epífanes comenzó a profanar el templo al asesinar al Sumo Sacerdote Onías III,
hasta la restauración de la adoración del templo bajo el gobierno de Judas Macabeo
en 165 a.C.
2,190 días
6 años, 110 días
Más 110 días
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8: 17-19 Gabriel obedece la orden y se acerca a Daniel para explicarle la visión.
Daniel se sobrecoge, se asombra y al ver al ángel cae postrado, como
dormido, sin conocimiento, hasta que el ángel le toca para que se ponga de pie.
El ángel le hace saber que la visión es "para el tiempo del fin". Esta expresión, junto
con "el fin de la ira" y "el tiempo del fin", son difíciles de interpretar, sabiendo que el
contexto histórico de este capítulo indica que la visión se cumplió en la persona de
Antíoco Epífanes.
Los amilenaristas sostienen que estas expresiones se refieren a un suceso del pasado,
que se cumplió en el año 70 D.C. Según ellos, no habrá más tribulación que la que
ocurrió con el pueblo judío en esa fecha. Sin embargo, algunos amilenaristas como
H.C. Leopold, están de acuerdo con Pentecost.
8: 23-25 "al fin del reinado de estos" se refiere al fin de los cuatro reinos del V.22.
"los transgresores" probablemente se refiera a los judíos apóstatas que siguen en sus
transgresiones después de la cautividad.
"el rey altivo de rostro" se refiere, tanto a Antíoco Epífanes, como al Anticristo de los
postreros tiempos. "entendido en enigmas" indica la habilidad y astucia para tramar
planes malvados.
Pero no "con fuerza propia" sino con el permiso de Dios (Ap. 17:17).
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Planeará destrucción hacia el pueblo judío, levantándose contra Dios y su santo
templo. Erigirá su propia imagen y obligará a que la adoren. Pero "será quebrantado"
es decir, destruido por Cristo al final de los tiempos.
Se refiere a 2,300 días del V. 14: 171 A.C. hasta el 25 de diciembre del 165 A.C.
"porque es para muchos días" se refiere a unos 300 años después de la visión. Es
decir, que la profecía tuvo su cumplimiento literal más de tres siglos después de haber
sido escrita.
Daniel quedó quebrantado a tal grado que tuvo que guardar cama durante unos días,
ya que se enfermó; y cuando se recuperó, volvió a los asuntos del rey. Esto indica
que probablemente había estado allí en Babilonia todo ese tiempo, y que su presencia
en Susa era solo en la visión.
La profecía da atención particular a los reinos del norte (Selucidas) y a los reinos del
sur (Ptolomeos), porque ambos se relacionan con la nación de Israel. El capítulo presta
más atención a Antíoco Epífanes. Este rey tomó la ciudad de Jerusalén y profanó el
templo de los judíos. Ofreció sacrificios inmundos sobre el altar y colocó una estatua
del dios pagano, Zeus, en el Lugar Santísimo.
Antíoco se convirtió en un ser despreciable, reinó en Siria durante los años 175 A.C.
hasta el 165 A.C., año en el que murió en Siria.
En el año 168 A.C. organizó una invasión contra Egipto, que resultó en un rotundo
fracaso, razón por la cual, embistió contra Jerusalén, haciendo todas las atrocidades
que la historia y la Biblia nos narra. Sus hechos son un adelanto de lo que el más atroz
de todos los hombres, el Anticristo, hará sobre todo el mundo.
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EL IMPERIO MEDO-PERSA
EL IMPERIO GRIEGO
II.
Daniel y su visión de las Setenta Semanas (9:1-27)
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CAPITULO 9
En el capítulo 9 encontramos una de las profecías más interesantes que describen el
futuro del pueblo de Israel. La visión vino como respuesta a las oraciones de Daniel.
El oró con angustia, confesó el pecado de rebelión y pidió misericordia.
Dios respondió dando al profeta una visión a través de la cual se describe el futuro del
pueblo de Israel. Dios determinó Setenta Semanas de años sobre el pueblo de Israel.
Este período de tiempo estaba dividido en:
El profeta estaba preocupado y ansioso por determinar el momento en que tendrían fin
las desolaciones de Jerusalén; por lo que consultó en el libro del profeta Jeremía s
(25:11-12); supo que el tiempo de la desolación de Jerusalén serían 70 años; los cuales
estaban por cumplirse.
Daniel dirigió su rostro al Señor con humildad, reconociendo el pecado del pueblo de
Israel que se había rebelado contra Dios y los profetas. Está completamente
identificado con su pueblo, compartiendo la responsabilidad por el pecado; y su
petición depende exclusivamente de la misericordia de Dios. Daniel intercede por los
pecados de su pueblo, incluyéndose a sí mismo.
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Esos pecados se resumen en dos:
Tanto reyes como príncipes, padres como hijos eran culpables del mismo pecado. "Todo
el pueblo de la tierra" (kol'am ha árets) significa "todos los miembros de la
comunidad de Israel".
Daniel personifica a la nación de Israel y hace confesión de los pecados, reconociendo que
Dios bendecirá a Israel únicamente si se arrepiente y confiesa sus pecados. A la vez
hace ver que Dios no se olvida de sus promesas y que es fiel al pacto que había hecho
con ellos.
1. El pueblo de Israel
2. El santuario, el templo de Jehová
3. La ciudad de Jerusalén
Lo que Daniel deseaba era que terminara la cautividad y anhelaba ver la ciudad de
Jerusalén y el templo restaurado; y que todo el pueblo de Dios volviera a gozar de sus
bendiciones.
Mientras Daniel estaba orando, el varón Gabriel se apareció para darle la respuesta a su
ferviente oración. El ángel llegó a la hora del sacrificio de la tarde. Los judíos cautivos en
Babilonia no podían ofrecer sacrificios a Dios; ya que el altar y el templo estaban en ruinas
y ellos estaban en un lugar pagano; pero los judíos piadosos, durante su cautiverio,
tomaban en cuenta las horas que la ley indicaba para los sacrificios. Ellos se dirigían a
Dios en oración y alabanza a esa hora, como una ofrenda a Dios. Era la hora indicada
para que se le explicara el plan tocante a Jerusalén, el Santuario y el pueblo de Israel.
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Daniel sabía también que la duración del cautiverio babilónico (70 años) estaba basada
en la violación de la ley divina del año Sabático; ya que de acuerdo con 2 Cro.36:21,
los judíos habían sido removidos de la tierra para que pudiese descansar durante 70
años.
Es lógico creer entonces que los setenta sietes (semanas) de esta profecía se
refieren a unidades de siete años. Es ilógico creer que se refiera a días o a períodos
indefinidos de tiempo; ya que eso ocasionaría problemas de interpretación de la
profecía. Lo más acertado es que esta profecía está hablando de Setenta unidades de
siete años, es decir, 490 años.
Los eruditos se han dado a la tarea de interpretar el significado de las Setenta Semanas
de Daniel, que pueden clasificarse en cuatro grupos distintos:
Considera el pasaje como una cuestión totalmente del pasado. Según esta
escuela, el libro de Daniel fue escrito cerca del año 165 A.C., de modo que su
autor escribió asuntos que ya habían ocurrido.
1) Toda la profecía tiene que ver únicamente con el pueblo de Israel y la ciudad
de Jerusalén.
El reino de Cristo sólo puede establecerse cuando el Santo o el lugar Santo sea ungido
en el templo milenario. El milenio será testigo de la recepción del Mesías por Israel y
también será testigo del regreso de la gloria shekiná al lugar Santísimo. Cristo
redimirá a Israel y reinará cuando termine el tiempo determinado en esta profecía.
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3) EL DECRETO DE ARTAJERJES A ESDRAS, en el año 459 A.C. Este decreto
también sólo trata de la reconstrucción del templo (Esd.7:11-26). Tampoco parece
ser el que inicia la cuenta de las setenta semanas.
La expresión "hasta el Mesías príncipe " indica la fecha de terminación de las primeras
69 semanas. Es decir, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a
Jerusalén (año 444 A.C.) hasta el Mesías príncipe, transcurre un período de tiempo de 69
semanas = 483 años. La duración de esos años es de 360 días por el concepto de "año
profético”: 1 año = 12 meses de 30 días = 360 días. Bíblicamente se comprueba este
concepto en Gn.7:11 y 8:4; Ap.11:2-3 ; 12:6; 13:5.
69 semanas (de 7 años cada una) = 69 X 7 = 483 años de 360 días = 173,880 días.
La expresión "mas no por sí", en el original significa "sin ninguna ventaja para Él" o
"no tendrá nada". Es decir, que a Cristo se le quitará la vida, sin tener aquello que era
propio de Él (su reino). Será rechazado absolutamente por los hombres, lo que es más,
abandonado por su Padre.
Otra posible interpretación de este pasaje es que cuando el Mesías muere (su primera
venida) no logra las seis cosas mencionadas en el V.24 para la Nación de Israel.
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"El pueblo del príncipe que ha de venir" se refiere a Roma y al anticristo. La
destrucción de Jerusalén en el año 70 D.C. es una ilustración de la futura invasión y
destrucción que hará el anticristo con guerra contra Jerusalén hasta el fin (Luc.21:24).
Este príncipe que ha de venir, hará un pacto con los judíos durante siete años. Estos
siete años finales son la terminación del período de los 490 años (70 semanas).
Es importante recalcar que entre la muerte de Cristo y la firma o pacto que haga el
anticristo con Israel, se encuentra la era de la iglesia, un "gran paréntesis" en el plan de
Dios. Cuando los judíos crucificaron a Cristo el "reloj profético" dejó de marcar; pero
cuando el anticristo, el "cuerno pequeño" de Dn.7:8, 24, 25, firme su pacto con Israel, los
últimos siete años de las setenta semanas de Daniel empezarán a cumplirse.
Serán los siete años de tribulación que se describe en Apocalipsis cap. 6 al 19. Estos
siete años de tribulación están divididos en dos partes de tres años y medio. Durante la
parte final de estos 7 años (los últimos 42 meses, Ap.11:2; 13:5) que Daniel llama
"tiempo y tiempos, y medio tiempo" (7:25) el anticristo perseguirá al pueblo judío. Se
cumplirán las palabras de Zac. 13:8; 14:1-4 y Rom. 11:25-26; 9:27.
El primero de Nisán del año vigésimo de Artajerjes (fecha del edicto para reconstruir a
Jerusalén) fue el 14 de marzo del año 445 A.C.
El período intermedio fue de 476 años y 24 días (contando los días transcurridos entre el
14 de marzo y el 6 de abril, ambas fechas inclusive, como lo requiere el lenguaje en la
profecía, y de acuerdo con la práctica judía).
173,880 días.
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III. Daniel y su visión del futuro de Israel
(10:1 - 12:13)
.
Los últimos tres capítulos de Daniel presentan el panorama de la consumación del plan de
Dios para con el pueblo de Israel; por lo que es necesario considerarlos como una unidad.
CAPITULO 10
a) La preparación de Daniel (10:1-21)
Esta es la visión final de Daniel (536 a.C.). En ella recibe un discernimiento mayor en
cuanto la gran batalla espiritual entre el pueblo de Dios y los que quieren destruirlo.
Por eso, el marco histórico de esta visión es el año tercero de Ciro, rey de Persia, año 536
A.C.
Dos años antes, Ciro había decretado que los judíos regresaran a Jerusalén. Es claro
que Daniel no regresó con los 42,360 judíos que volvieron a Jerusalén (Esd.2:64),
permaneció al servicio del gobierno Medo-Persa.
¿Por qué no regresó Daniel a Jerusalén? Probablemente ya era demasiado viejo
para hacer el largo y difícil viaje (tenía más de 80 años). Sus deberes en el gobierno
pudieron habérselo impedido. O tal vez Dios le dijo que no fuera para completar la obra
para la cual lo había llamado.
En estos versículos se muestra que Daniel estaba satisfecho por haber entendido la visión
del Cap. 9; aunque en cierto modo le afectó profundamente el contenido de la profecía.
Es probable también que estaba preocupado por las noticias de que la reconstrucción del
templo de Jerusalén iniciada recientemente, había provocado oposición de los habitantes
de las inmediaciones (Esd. 4:4)
Sea cual fuera la razón de su aflicción, Daniel se entregó con fervor a la oración y sólo
comió alimentos sencillos, no comió carne ni tomó vino durante "tres semanas"
(shábbu ím yómin) se refiere a tres semanas de días. Daniel usa estas palabras hebreas
para distinguir la palabra "semanas" que había estado usando en el Cap.9. Este período
abarca la mayor parte del mes de Nisán (el mes primero del calendario judío) e incluye los
siete días de la fiesta de los panes sin levadura, que se celebraba después de la fiesta
de la Pascua.
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Los judíos, en el mes de Nisán celebraban dos fiestas importantes:
Los hombres que acompañaban a Daniel eran paganos, no vieron la "visión", sino que
se llenaron de temor y huyeron. Daniel quedó solo, sin fuerzas y exhausto.
10:9- 13 Al oír la voz del personaje celestial, Daniel se conmovió a tal grado que
cayó en tierra con un profundo sueño, hasta que una mano le tocó y le
dio fuerzas haciéndolo apoyarse en sus rodillas y manos. Después le hizo
ponerse en pie, dándole ánimo.
La expresión "el príncipe del reino de Persia" no es el rey Ciro, es una referencia a un
poder diabólico, un demonio tratando de oponerse a los propósitos de Dios. Se opuso
durante "veintiún días". Esta fue la razón del "retraso" a la respuesta de Dios a la
oración de Daniel durante las tres semanas (21 días).
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No es que Dios se haya retrasado; Él acudió a Daniel desde el principio; pero el ángel
maligno, representante del reino de Persia, al que Satanás usa para oponerse al plan
de Dios, interviene en una batalla de tres semanas con el Ángel de Jehová.
10:14 La visión le vino a Daniel para hacerle saber lo que ocurriría a Israel en
"los postreros días" que se refieren, tanto a la época de Antíoco
Epífanes, como a los tiempos finales para la nación de Israel. Aunque la
preocupación de Daniel era más que todo con relación al futuro inmediato de Israel;
pero Dios extiende la revelación más allá, proyectando la información hasta los tiempos
escatológicos, cuando la nación de Israel será perseguida por el "cuerno pequeño" y el
remanente fiel sea librado en la segunda venida de Cristo.
10:15- 19 Daniel seguía debilitado y enmudecido por la visión; pero recobró fuerzas
cuando "uno con semejanza de hombre", alguien con forma humana
le "tocó los labios " para recuperarle la voz y así pudo contar la situación
de angustia en la que se sentía. Pero lo tocó nuevamente fortaleciéndole y dándole ánimo.
"lo que está escrito en el libro de la verdad" se refiere a las cosas que pertenecían a
los propósitos inmutables de Dios. ¡Qué bueno es saber que Dios tiene el control de todo
lo que pasa en el universo! Las maquinaciones de los hombres no causan sorpresa a Dios.
Él es eterno y conoce el fin desde el principio.
CAPITULO 11
El capítulo 11 del libro de Daniel contiene un mensaje profético que concierne a la historia
de Israel y su relación con las naciones gentiles.
Los reyes del norte son los Seléucidas y los reyes del sur son los Ptolomeos. La
primera parte de este capítulo (V.1-35) trata sobre la historia del pueblo judío
cumplida en el período 539 - 163 A.C., con los reinados de Darío el Medo y Antíoco
Epífanes. La segunda parte (V. 36-45) contempla la historia de Israel en tiempos
escatológicos v está relacionada, con el cap. 12.
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El V. 1 indica la unión del capítulo 10 con el capítulo 11. La persona a quien este personaje
celestial estuvo animando y fortaleciendo, no fue Darío, sino el arcángel Miguel de 10:21.
Luego el personaje celestial predice que habrá cuatro reyes persas que reinarán
después de Ciro. Estos reyes son: Cambises II, Gautama, Darío I y Jerjes (el Asuero
del libro de Ester). Este último es el que se lanzó contra Grecia, pero no venció.
11: 3- 4 Este rey valiente es Alejandro Magno, quien al morir, quedó el imperio
griego en manos de sus cuatro generales.
11: 6 El rey del sur se refiere a Ptolomeo II (Ptolomeo Filadelfo), quien dio a su
hija Berenice en matrimonio a Antíoco II Teo de Siria (rey del norte), quien
estaba casado con Laodicea, y se divorció para casarse con Berenice. Pero al morir
Ptolomeo Filadelfo, Antíoco dejó a Berenice y tomó de nuevo a su esposa Laodicea,
quien ordenó la muerte de Berenice y envenenó a su esposo. Con este trágico
suceso se cumplió literalmente este versículo.
"y por años se mantendrá él contra el rey del norte" significa que por algunos años
no habrá guerra entre ambos reyes, por un acuerdo de paz que firmaron.
11: 9 Este versículo no está muy claro. El texto original dice: "y uno vendrá
contra el reino del rey del sur, pero él regresará a su tierra" Esto
significa que en fecha posterior. Seleuco Calínico hizo un intento por recuperar lo
que había perdido e invadió a Egipto" pero no logró nada y regresó con las manos
vacías a su tierra.
11: 10- 13 Lo que Seleuco Calínico no logró hacer, sus hijos lo hicieron. Por lo
tanto, Antíoco el Grande comenzó la cuarta guerra contra Ptolomeo IV,
quien gobernó en Egipto. Pero el propósito principal de Antíoco el
Grande era la captura de Palestina, que por varios años había estado bajo el dominio
de Egipto. En medio de estos dos reyes en guerra, se encontraba Palestina, el pueblo
judío que sufría los ataques, sin importar quién lograba la victoria.
En una de las luchas, el rey del sur, Ptolomeo IV avanzó con un ejército de casi 70,000
hombres y 73 elefantes de Somalia, adiestrados para confundir a la caballería y usarlos
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como grandes fortalezas móviles y para cargar hombres armados. Por el otro lado,
Antíoco el Grande, reunió un ejército igual con 103 elefantes de La India. Esta lucha
se conoce como la batalla de Rafia (ciudad costera no muy lejos de la frontera egipcia)
en el año 217 A.C. Ptolomeo de Egipto ganó esta batalla, mató a casi 15,000
soldados.
El V.13 indica que Antíoco el Grande no se conformó con aquella derrota, y unos años
después se preparó para vengarse e inició su campaña contra Egipto, y su regreso
ocurrió 14 años después de la derrota en Rafia.
El rey del norte, Antíoco el Grande hizo una alianza con Filipo V de Macedonia, sucesor
en ese momento de Casandro en occidente. Se levantarán contra el rey del sur y se
repartirán a Egipto.
"Los hombres turbulentos de tu pueblo " se refieren a algunos judíos que se habían
rebelado contra Ptolomeo IV; pero cualquier intento de querer terminar con el dominio
gentil, no daría resultado. Palestina estaba bajo el dominio de los Ptolomeos desde los
tiempos de Alejandro Magno. Vale la pena mencionar que en los días de Antíoco III
(Antíoco el Grande) fue cuando los romanos entraron en la historia del Mediterráneo
oriental.
11: 16- 19 "El que vendrá contra él" es Antíoco el Grande quien invadió
Palestina y trajo destrucción y sufrimiento al pueblo de Israel. Los judíos
ahora ya no estaban bajo los Ptolomeos, sino bajo los Seléucidas. Antíoco el Grande
quiso hacer con Palestina lo que hizo con Egipto; pero ahora no con la fuerza, sino con
astucia y diplomacia.
Luego hizo una campaña en las Islas del mar Egeo, pero después de algunos éxitos
iniciales, el general romano Lucio Cornelio Escipión, a quien en el V.18 se le llama
"un príncipe” detuvo la ambición de Antíoco el Grande, derrotándole en la batalla de
Magnesia (190 A.C.). Antíoco tuvo que retirarse a las fortalezas de su tierra, donde
murió (187 A.C.).
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11: 21 El sucesor de Seleuco IV, en Siria, fue su hermano Antíoco IV Epífanes,
de 40 años de edad, subió al trono en el año 175 A.C. Su carácter era tan
contrario a las normas de Dios, que se le llama "hombre despreciable",
es el "cuerno pequeño" del Cap. 8 y su forma de ser es el prototipo del anticristo
escatológico.
"al cual no darán la honra del reino " se refiere a que ocupó el trono de una forma
indigna y engañosa; ya que el trono le correspondía al hijo de Seleuco IV, llamado
Demetrio Soter.
11: 22- 23 Las guerras de Antíoco Epífanes fueron más devastadoras que las de
los reyes anteriores, "el príncipe del pacto" se puede referir al
Sumo Sacerdote de Jerusalén llamado Onías III. "y después del
pacto con él" significa "desde el momento que se unieron con él". Esta palabra "pacto
" significa "unirse, asociarse con alguien". Es decir, que Antíoco Epífanes quiso unirse
con el rey del sur, quien estaba casado con Cleopatra, su hermana.
Ni sus padres ni sus abuelos hicieron lo que él hizo; pero Dios lo detiene cuando dice:
“y esto por un tiempo ". Dios puso fin a su debido tiempo al rey despreciable.
11: 25 Describe lo que tanto anhelaba Antíoco; lo cual era posesionarse de Egipto.
En ese tiempo del rey del sur era Ptolomeo Filometor, quien se enfrentó
con un gran ejército, pero fue traicionado por sus propios hijos (quienes eran sobrinos
de Antíoco Epífanes). Antíoco tuvo que enfrentarse a los romanos; pero el gobierno
de Roma, considerando el peligro que ocasionaría la caída de Egipto en manos de
Antíoco Epífanes, le ordenó que se retirara de aquel territorio ocupado por Roma.
Narra el acuerdo entre Antíoco Epífanes y sus sobrinos: Ptolomeo VI y
11: 26- 27 Ptolomeo VII Evergetes; pero el plan fracasa por la intervención
romana. Entonces Antíoco se propuso retener a toda Palestina, como
estrategia de guerra, y simulando amistad con Ptolomeo rivaliza en traiciones mutuas.
11: 29- 31 Nuevamente invadió Egipto (168 A.C.), pero la flota romana le obligó a
retirarse, pasando otra vez por Palestina.
Enojado por su fracaso, se propuso destruir completamente a los judíos
y en su ira profanó el templo, erigió una estatua del dios Zeus en el altar y ofreció un
cerdo a la divinidad pagana.
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Pero esto no doblegó a los judíos fieles, sino que se unieron para formar una guerra
contra Antíoco. Bajo el sacerdote Matatías, se comenzó la guerra de "los Macabeos".
El ejército sirio sufrió derrota, tras derrota, y en diciembre del año 165 A.C. el ejército
de los macabeos marchó con triunfo por las calles de Jerusalén, y el 25 de diciembre
de ese año fue purificado y rededicado el templo de Jehová.
11: 34- 35 El "pequeño socorro " que les llegó como ayuda a los fieles, se refiere
a Judas Macabeo. Pero aquellos sufrimientos y persecución que
padecieron lograrían una depuración de la nación de Israel.
Todo esto afirma que este hombre es el prototipo del anticristo escatológico, quien
hará las mismas cosas, y aún peores contra Dios y su pueblo Israel.
El V.37 tampoco encaja con Antíoco Epífanes o los otros mencionados anteriormente. La
expresión “el Dios de sus padres" se aplica para tratar de demostrar que el
anticristo pueda ser de origen judío. (Zac.8:23).
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11: 40- 45 Lo que se describe en estos versículos indica que, al fin de esta era,
el anticristo se empeñará en un fiero conflicto. Aquí se describen los
movimientos de lo que será LA BATALLA DE ARMAGEDON. No es una
batalla aislada, sino una batalla enorme.
El V.40 menciona tres personajes: El rey del sur, el rey del norte y el rey soberbio (el
anticristo). Las actividades de estos reyes tienen relación directa con la situación futura de
Israel. Es probable que estos reyes representen un bloque o confederación de
naciones con las que Israel tendrá que contender al final de los tiempos.
1. La confederación de los 10 reinos de naciones que será la fase final del Imperio
2. Romano bajo la dirección del anticristo, la bestia (Ap. 13:1-10).
3. La confederación del norte, Rusia y sus aliados.
4. La confederación del oriente, pueblos asiáticos más allá del Eufrates.
5. Una potencia africana del sur.
Además de estos cuatro poderes, está otra gran potencia: El Señor Jesús y sus
ejércitos celestiales. Aunque las cuatro potencias se desatarán una contra la otra y
contra Israel (Zac. 12:2-3; 14:2) la batalla será particularmente contra el Dios de Israel.
(Zac. 14:2; Ap. 16:14; [Link] 19:11, 14, 15, 19,21).
La lucha descrita en los V. 40-41, termina con la invasión de la tierra de Palestina "la
tierra gloriosa" por el ejército del "rey soberbio". En su invasión el ejército del
anticristo toma la oportunidad de destruir al rey del sur (Egipto) y los territorios
fronterizos a Israel (Edom, Moab y Amón).
Los V.42 y 43 dan a entender que el anticristo no se contentará con derrotar al rey del
sur, Egipto y sus aliados árabes, sino que "se apoderará de sus tesoros". La
expresión "los de Libia y Etiopía le seguirán ", quiere decir que formarán parte de
sus dominios, como aliados de Egipto.
Los V. 44-45 muestran un resumen de lo que Apocalipsis describe con todo detalle. "las
noticias del oriente y del norte” se refieren a la invasión procedente del oriente (China)
que se ve en Ap.9:13-21 y 16:12. “los del norte” se refiere a la confederación comunista,
en cuyo auxilio habrán venido las fuerzas del oriente. Esta confederación de naciones
asiáticas será una de las grandes fuerzas que se opondrá al anticristo en los tiempos
escatológicos (Ez. 38 - 39). "destruir y matar a muchos" se compara con Ap.9:15.
El V. 45, significa que el anticristo establecerá su cuartel general "entre los mares y el
monte santo", refiriéndose al Mar Mediterráneo, al Mar Muerto y a la ciudad de
Jerusalén (Zac.14), la cual será destruida y que esa destrucción coincide con la
Segunda Venida de Cristo y "llegará su fin, y no tendrá quien le ayude". El anticristo
será vencido por la intervención personal de Jehová de los Ejércitos. La nación de Israel
habrá sufrido de manera indescriptible durante ese período de tribulación.
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IV. El tiempo del fin (12: 1 – 13)
CAPITULO 12
El capítulo 12 de Daniel es una continuación del tema comenzado en 11:35-45. El pasaje
que termina con el cap. 11 muestra al anticristo y el conflicto que lo lleva a establecer su
cuartel general en la tierra de Israel.
El cap. 12 revela el papel de Israel en ese tiempo. El pueblo de Israel ha tenido serias
dificultades a través del tiempo y su historia no terminó en el año 70 D.C. con la
destrucción de Jerusalén, sino que surgió nuevamente como nación el 15 de mayo de
1948 hasta la época actual.
Su existencia es indispensable para que las promesas de Dios hechas a Abraham, Isaac
y Jacob así como al rey David, se cumplirán cuando el Mesías regrese en poder y gloria;
pero antes de Israel reciba las bendiciones, tendrá que pasar por un período de
tribulación en que los rebeldes serán purgados y el remanente creyente será bendecido
grandemente (Jer.30:5-9).
12: 1- 3 Daniel cierra su relato de las épocas y los hechos de la historia mundial y
se proyecta hacia el tiempo del fin, en el cual habrá gran angustia
como nunca la ha habido; siguiendo la resurrección de los muertos y la gloria eterna
de los santos.
La frase "En aquel tiempo" es igual a "el tiempo del fin”, es decir, la gran tribulación
de los postreros días para la nación de Israel y para los gentiles que rechazaron la
gracia de Dios. El anticristo hará tal persecución, cuando quebrante el pacto firme que
él mismo impondrá sobre Israel. Jesús se refiere a esto en Mt.24:29-30, cuando dice:
"la tribulación de aquellos días".
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El arcángel Miguel es el protector y tutelar de Israel (Ap. 12:7-8). En ese tiempo, el
pueblo de Israel será libertado; pero sólo el remanente creyente (Zac.13:8-9) cuyos
nombres estén escritos en el libro, o los escogidos de Mt.24:22. Cabe aclarar que esto
no tiene nada que ver con la iglesia del Señor.
En el V.2 se tiene la más clara referencia bíblica del Antiguo Testamento con relación
a la resurrección del cuerpo tísico.
a) La resurrección final de los muertos no salvos (Ap.20:5, 11 -14) al final del Milenio.
El V.3 muestra la bendición general que lograrán los que "enseñan" a otros la verdad,
más que todo los que comprendiendo el engaño del anticristo, enseñarán y conducirán
a la verdad (evangelización) durante la gran tribulación. Los que reciban al Mesías
enseñarán a otros para que también sean salvos.
La frase "muchos correrán de aquí para allá y la ciencia se aumentará" sugiere que:
a) En los tiempos finales (como se comienza a ver) la gente viajará a gran velocidad
por los adelantos de la tecnología y los inventos científicos.
b) Habrá un esfuerzo de muchos por querer entender y conocer más y mejor lo que
significa esta profecía de Daniel.
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12: 5- 9 Al igual que el cap. 10, se ve nuevamente al "varón vestido de lino",
Daniel vio un ángel a cada lado del río; y como espectador oía que ellos
conversaban y el segundo personaje angélico preguntó al varón vestido de
lino "¿Cuándo será el fin de estas maravillas?". Esto no se refiere tanto a "cuándo
ocurrirán", sino a "¿Cuánto tiempo pasará hasta que se cumplan estas cosas?".
Ese será el período de gran tribulación que Israel sufrirá cuando "el príncipe que ha de
venir" quebrante el pacto hecho con Israel.
La frase "cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo", significa que
durante la tribulación, el poder del pueblo judío será destrozado por el anticristo, cuando
ellos no puedan depender de sus propios medios para liberarse. Israel, de manera
orgullosa estará confiando en su capacidad militar para hacer frente al enemigo; pero
será vencido. Entonces suplicará ayuda al Dios de los ejércitos y serán librados (V.1).
En el V.8 se muestra que Daniel escuchó la conversación y deseaba saber más; pero su
deseo no fue satisfecho (V.9). Dios no quiso decirle todo a Daniel; sino que esta
revelación la recibiría Juan en la Isla de Patmos.
En los V. 11 y 12 ¿Qué significan estas dos cifras?: 1290 días y 1335 días. El ángel le
da a Daniel una cronología de los hechos, es decir, la duración de los
acontecimientos particulares llevados a cabo entre el final de la gran tribulación y el
comienzo del reino Mesiánico milenario.
Quiere decir, que después de 1260 días = 3 años y medio de tribulación para la nación
de Israel, le seguirán 30 días adicionales, igual a 1290 días durante los cuales se
efectuarán los juicios relacionados con la Segunda Venida de Cristo (Mt.25:1-46). Es
una especie de "limpieza general".
Los 45 días restantes tienen que ver con el tiempo que transcurre entre la terminación
de estos juicios y el comienzo del Reino Mesiánico. La tierra será debidamente preparada
para inaugurar el Reino Mesiánico (Is. 35). Se realizará una verdadera administración
de las normas del cielo en la tierra de forma visible, y lógicamente se requerirá de algún
tiempo para que comiencen a funcionar los procedimientos del reino eterno.
La frase "bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco
días " podría significar el hecho de que el comienzo de la segunda mitad de la tribulación
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y la inauguración del reino, transcurrirían 1335 días. Y los que sobreviven tal
tribulación y juicios serán aquellos que confiaron en el Mesías y por lo tanto, entrarán
en el Reino Milenial.
Aquí Daniel recibe la más consoladora promesa profética que todo creyente anhela
tener. Daniel será levantado del polvo de la tierra junto con los santos de las edades
pasadas para reinar con Jesucristo.
Este último capítulo del libro de Daniel muestra el hecho de que Israel sufrirá gran
tribulación al final de los tiempos. Pero Dios salvará al remanente fiel con quienes
cumplirá las promesas del Pacto Abrahámico.
También este capítulo enseña que la resurrección de los muertos será en dos etapas:
Primero, la resurrección para vida, los que han confiado en el Mesías y reinarán con
Él. Segundo, la resurrección para condenación eterna, los que han sido rebeldes y han
permanecido en sus pecados. Finalmente, Dios le revela a Daniel el tiempo de
duración y cumplimiento de su profecía, así como también la consumación de su plan
eterno.
Daniel ocupa un lugar alto en la galería de los siervos notables de Dios. Nacido de un
linaje real, y, aún así, llevado en cautiverio cuando sólo era un adolescente, Daniel
determinó permanecer fiel a Dios en la tierra de su cautiverio. Incluso con un gran
costo personal, Daniel se pasó la vida entera aconsejando a sus captores con una
sabiduría poco común. Dios lo escogió como siervo suyo para que registrara algunos
de los hechos significativos del cautiverio relacionados con el futuro. Como anciano,
habiendo sido fiel a Dios a lo largo de su vida, Dios le asegura a Daniel que resucitará
y recibirá su porción en el reino eterno de Dios. La fidelidad a Dios tiene una rica
recompensa, no necesariamente en esta vida, sino con certeza en la vida venidera.
Esperamos que este estudio del Libro de Daniel, haya sido de provecho para ampliar
los conocimientos que usted ya tiene, con relación a los eventos proféticos.
Rogamos al Padre, que este trabajo no haya sido en vano; que usted, como futuro
pastor y siervo (a) del Señor, pueda continuar esta enseñanza a las ovejas que Él
le ponga a su cargo... Bendiciones.
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