Fecha: 22 de abril de 2025
Nombre: Carole Vanessa Tamayo García
Docente: Karol Ariza
Materia: A.T. II - Libros Históricos
MÉTODO BIOGRÁFICO DE SALOMÓN
1. Nacimiento y temprana edad
a. Sus antepasados: los antepasados del rey Salomón son Fares quien engendró
a Hezrón, Hezrón engendró a Naasón, Naasón engendró a Salmón, Salmón
engendró a Booz, Booz engendró a Obed, Obed engendró a Isaí, Isaí
engendró a David y el rey David engendró a Salomón (Rut 4:18-22).
b. Lugar y circunstancias de su nacimiento: Salomón nació alrededor del año
1.000 A.C. en Jerusalén, fue el décimo hijo del rey David y el segundo hijo de
Betsabé, cuando él rey David fue a consolarla por la muerte del primer hijo
que ellos habían tenido y que había muerto. Por ser Salomón fruto de la
restauración y gracia de Dios, le pusieron el nombre que significa “Amado de
Jehová” (2 Samuel 12:24-25).
c. Preparación y experiencias de su temprana edad: Sin ser el hijo mayor de
David, Dios había dispuesto que Salomón fuera quien sucediera a David en el
trono. Esto sucedió cuando Salomó era muy joven (1 Crónicas 28: 6-8; 1 Reyes
1: 29-30), la Biblia menciona que David reino junto con Salomón y este tiempo
sirvió para su preparación (1 Reyes 1:43). En sus últimos días, David se dedicó a
preparar a Salomón dándole instrucciones sobre como honrar a Dios, vivir su
vida bajo el temor a Dios y servirle con corazón humilde y obediente (1 Reyes
2:1-9). También le entrego los planos y materiales del templo que Salomón
debía construir (1 Crónicas 28: 9-20).
2. Experiencia de conversión o llamamiento especial
Salomón fue llamado por Dios, pero este llamamiento inicialmente fue dado a conocer de
parte de Dios por medio del rey David, al parecer no fue un llamamiento directo de Dios
a Salomón, por lo menos en sus inicios (1 Crónicas 28:6-8). Luego, el rey David hizo
nombrar a Salomón como rey antes de morir pidiéndole a Samuel que lo ungiera, debido
a que Adonías usurpaba el trono (1 Reyes 1: 5-53). Posteriormente, Salomón tiene su
primer encuentro personal con Dios donde recibió confirmación de su llamado
directamente y recibió sabiduría para cumplir su llamado (2 Crónicas: 1-13; 1 Reyes 3: 3-
15). Dios hizo un pacto con Salomón de cumplir su oración, si este no se alejaba o hacia
alejar a la nación de los caminos del Señor (1 Reyes 9: 1-9; 2 Crónicas 7:11-22).
Salomón tenía también un llamado y comisión especial para construir el templo para
Dios, lo que cumplió a cabalidad (1 Reyes 8: 19- 24; 2 Crónicas 3-4).
3. Ministerio
a. Su naturaleza: el ministerio de Salomón fue ser rey de la nación de Israel, el
gobernador y guía del pueblo de Dios, Dios lo llamó a cumplir la ley del Señor
para que de esa forma, todo el pueblo siguiera los caminos de Dios (1 Crónicas
6:10; 1 Reyes 3:13-14; 1 Reyes 9:4-8). También por medio de la sabiduría
recibida de Dios, Salomón debía darlo a conocer a los reyes de las demás
naciones (1 Reyes 4: 29-34; 1 Reyes 8: 41- 43).
b. Reacciones de otros, en cuanto a su ministerio: cuando Salomón inició su
reinado, recibió homenaje de sus hermanos, príncipes y poderosos de la
nación. También fue prosperado y toda la nación el obedeció (1 Crónicas 29:
23-25). La fama de la sabiduría de Salomón llego a ser mundialmente
conocida, los reyes y gentes de todas las naciones venían a oír su sabiduría y a
encontrar respuestas a sus preguntas (1 Reyes 10:1-13; 1 Reyes 10:23-25; 2
Crónicas 9:1-10; 2 Crónicas 9:22-24). Supo guiar y resolver problemas con la
sabiduría que Dios le había dado, fue un rey justo y en todo Israel lo admiraban
y temían (1 Reyes 3:16-28).
c. Contribuciones que ha dejado su ministerio: Salomón construyó el primer
Templo de Israel (1 Reyes 6:1- 38; 2 Crónicas 3 y 4). Trasladó el Arca del
Pacto al Templo (1 Reyes 8:1- 11, 2 Crónicas 6:11). Consolidó la paz y unidad
que había venido a Israel por medio del rey David (1 Reyes 4:24). Reedificó
ciudades para establecer a los hijos de Israel y tener aprovisionamiento en ellas
(2 Crónicas 4-6). Compuso proverbios y canciones (1 Reyes 4: 33). Escribió el
libro de Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares.
4. Evaluación de carácter
a. Puntos negativos: dejó flaquear su confianza en Dios para confiar en alianzas
matrimoniales que aparentemente le daban seguridad a su reinado, 1 Reyes
3:1. Se apartó de los caminos del Señor y la instrucción de su padre (1 Reyes
11: 6 y 11-13). Para mantener su costoso y lujoso reinado, incrementó los
impuestos al pueblo (2 Crónicas 10:4; 1 Reyes 12:4). Se casó con muchas
mujeres paganas, les construyo casas y altares y luego iba a adorar allí con
ellas (1 Reyes 7:8; 1 Reyes 11:1-10)
b. Puntos positivos: amó a Jehová según le enseñó su padre (1 Reyes 3:3-4),
Tenía un corazón sincero y no era ambicioso por lo que le hizo a Dios la mejor
petición para gobernar (1 Reyes 3: 6- 13) Dependía y confiaba en Dios para
darle el primer lugar, (1 Reyes 8:12-66). Compartía sus dones con otros (1
Reyes 10:13 y 24; 2 Crónicas 9: 23). Supo mantener buenas y justas relaciones
con los amigos de su padre David (1 Reyes 5:1-18). Ayudaba y aconsejaba
sabiamente a su pueblo (1 Reyes 3: 28).
5. Sus relaciones con otros
En sus relaciones con otros fue altamente admirado y apreciado por su pueblo y por los
reyes de las demás naciones por su sabiduría para gobernar y por su justicia (1 Reyes 3:16-
28; 1 Reyes 10:1-13; 1 Reyes 10:23-25; 2 Crónicas 9: 1-10; 2 Crónicas 9: 22-24).
6. Amigos y asociados
• Hiram, rey de Tiro: un aliado clave que proporcionó materiales y mano de obra
para la construcción del templo.
• Hiram Abif, maestro constructor: enviado por Hiram, rey de Tiro, y quien jugó
un papel fundamental en la construcción del templo.
• La Reina de Saba: Su visita a Salomón se convirtió en un encuentro legendario,
destacando su intelecto y atractivo, y la posibilidad de un intercambio de
saberes.
• La Biblia también menciona a numerosos "sabios", "hombres entendidos" y
"jefes" que servían en la corte de Salomón, aunque no se detallan.
• Personajes de otras naciones: Salomón fue conocido por su sabiduría y atrajo a
personas de diversas naciones que acudieron a él para poner a prueba su
conocimiento.
7. Las grandes crisis de su vida
La crisis más grande en la vida de Salomón fue abandonar su confianza en la paz que
Dios podría darle ante las naciones vecinas (1 Reyes 11:1-2), probablemente ante el
temor de invasiones o guerras contra la nación israelita, cayendo en la práctica
mundana de hacer alianzas casándose con hijas de reyes de las otras naciones; lo que
lo llevó más adelante a alejarse del camino de Dios. Salomón no supo guardar su
corazón y su integridad al final de su reinado, se dejó guiar por las muchas mujeres
paganas con que las que se casó, hasta llegar a adorar a sus dioses (1 Reyes 11: 3-8).
8. Ver sus reacciones a estas crisis
Salomón, conocido por su sabiduría y capacidad para resolver conflictos, no siempre
actuó con la misma serenidad y sabiduría en situaciones de crisis. Aunque
inicialmente se mostró capaz de tomar decisiones justas y equilibradas, como en el
caso de las dos mujeres y el bebé, su sabiduría fue relativa cuando los problemas lo
afectaban personalmente, permitiendo que su devoción a Dios se debilitara con el
tiempo, y fuera influenciado hacia el mal por sus esposas y a la idolatría.
9. Su muerte
La biblia dice que Salomón murió en la ciudad de sus padres y lo sepultaron en la
ciudad de David su padre: Jerusalén (1 Reyes 11: 43; 2 Crónicas 9: 31).
10. Conclusión sobre la vida del personaje (enseñanza personal)
La vida de Salomón, rey de Israel, nos enseña que la verdadera sabiduría no se
encuentra en la acumulación de conocimiento, sino que Dios nos la da para poder
vivir para Él, servirle y cumplir Su propósito. Salomón nos ilustra que la riqueza y el
poder, por sí solos, no pueden garantizar la felicidad y la satisfacción. La verdadera
riqueza se encuentra en la relación con Dios y la bendición que Él nos da. Salomón
nos enseña la importancia de mantener la humildad y la fidelidad a Dios, incluso en
medio de la prosperidad y el poder. La historia de Salomón es una advertencia sobre
los peligros de dejar de poner nuestra confianza en Dios y empezar a confiar en
nuestras fuerzas, lo que nos arrastra a la idolatría y a desviarnos del camino de Dios,
cayendo en la decadencia.