Impacto de la Activación de la Quebrada en el Alcantarillado de
los Pobladores del Sector Wichanzao-Trujillo
AUTORES:
Aguilar Zavaleta, Diego Angelo (0009-0003-7739-8926)
Alcántara Vigo, Daniel Elías (0009-0007-7496-
7993)
[email protected], Ing.
Civil, III ciclo
Sánchez Sánchez, Jhan Carlos (0009-0007-9220-
5271)
[email protected], Ing.Civil, III
ciclo
ASESOR:
Ing. Anhuaman Vasquez, Juan Diego (0000-0001-8475-9927)
TRUJILLO-PERU
(2025)
I. INTRODUCCIÓN
Las precipitaciones intensas se han convertido en uno de los
fenómenos naturales mas desafiantes del siglo XX y XXI, debido al
impacto significativo afectando especialmente a las infraestructuras,
como el sector de Wichanzao, Trujillo, Perú. A lo largo de los años, se
observó un aumento en la frecuencia e intensidad de tormentas, así como
un aumento de agua. Estos fenómenos contribuyeron al deterioro
acelerado de infraestructuras esenciales como viviendas, carreteras,
sistema de alcantarillado y entre otros vienes materiales lo que afectó
directamente la vida cotidiana del sector
El incremento de las lluvias, muchas veces acompañado de un
ascenso en nivel de agua freática y de los ríos ha acelerado los procesos
de corrosión y erosión en materiales de construcción como el acero y la
degradación de concreto. Como resultado, las estructuras previamente
estables comenzaron a mostrar signo de desgaste prematuro, tales como
fisuras, desprendimiento de concreto y colapsos parciales, representando
un riesgo directo para la integridad de los pobladores. Esta situación
también ha traído consigo un incremento considerable en los costos de
mantenimiento y reparación obligando a las autoridades locales a redirigir
recursos que podrían haberse destinado a proyectos de desarrollo.
Diversos estudios en ingeniería civil han documentado cómo la
exposición prolongada al agua de lluvia y la humedad altera las
propiedades físico-químicas de los materiales de construcción. Por
ejemplo, el concreto expuesto a ciclos de humedad y secado tiende a
desarrollar micro fisuras que comprometen su resistencia mecánica,
mientras que el acero sin protección adecuada sufre oxidación acelerada,
reduciendo su capacidad portante. Este tipo de deterioro estructural
puede tener consecuencias catastróficas en zonas densamente pobladas
o con infraestructuras críticas como hospitales, escuelas y redes viales
principales.
Asimismo, es necesario reconocer que los efectos de las lluvias no
afectan de manera uniforme a todas las zonas urbanas. Existen sectores
más vulnerables debido a su ubicación geográfica, condiciones
topográficas, calidad de materiales utilizados y deficiencias en la
planificación urbana. En el caso particular de Wichanzao, un distrito que
ha crecido rápidamente durante las últimas décadas, muchas viviendas y
estructuras fueron construidas sin estudios previos del suelo ni
supervisión técnica especializada, lo cual incrementa la susceptibilidad al
colapso durante eventos climáticos extremos. Esta falta de planificación,
sumada a una infraestructura de drenaje insuficiente, hace que incluso
lluvias moderadas generen inundaciones, afectaciones en servicios
básicos y desplazamientos temporales de familias.
Otro aspecto relevante es el impacto social y económico que
provoca la degradación de las infraestructuras. Los daños no se limitan a
lo estructural, sino que también alteran la dinámica cotidiana de los
ciudadanos. Cuando una vía colapsa o un puente se inhabilita, se
interrumpe el transporte, se retrasa el acceso a servicios de salud o
educación y se afecta el comercio local. Estos efectos generan un círculo
vicioso en el que las poblaciones más vulnerables se ven aún más
empobrecidas y expuestas, lo cual representa un reto no solo técnico sino
también ético y político para las autoridades.
Desde un enfoque técnico, la respuesta ante este escenario debe
considerar no solo reparaciones inmediatas, sino una reestructuración
profunda del enfoque de diseño y construcción. Ya no es suficiente
cumplir con los estándares tradicionales: ahora es indispensable aplicar
conceptos de ingeniería resiliente y sostenible. Esto implica, por ejemplo,
utilizar materiales más resistentes a la humedad, mejorar los sistemas de
drenaje pluvial, e incorporar tecnologías que permitan monitorear en
tiempo real el estado de las estructuras. También es fundamental
considerar técnicas de construcción que respeten el entorno natural y que
aprovechen las características del terreno para reducir riesgos.
Cabe resaltar que diversos organismos internacionales han señalado
la importancia de fortalecer las infraestructuras frente al cambio
climático. Según el Banco Mundial (2021), por cada dólar invertido en
infraestructura resiliente, se pueden ahorrar hasta cuatro dólares en
costos de recuperación y reconstrucción. Esto demuestra que una
inversión temprana y bien planificada no solo es más eficiente
económicamente, sino que también salva vidas y protege el bienestar de
comunidades enteras. Por ello, urge implementar políticas públicas
orientadas a la gestión integral del riesgo, en donde la infraestructura sea
vista como una herramienta clave para el desarrollo humano.
Finalmente, esta investigación busca también generar conciencia
entre los futuros profesionales de la ingeniería civil, arquitectos y
urbanistas, sobre la importancia de proyectar obras con enfoque
preventivo. Es crucial formar una nueva generación de especialistas que
no solo dominen los aspectos técnicos, sino que también comprendan las
implicancias sociales, ambientales y económicas de sus decisiones. En ese
sentido, el presente trabajo pretende aportar no solo conocimiento
técnico, sino también una mirada crítica y propositiva que permita incidir
positivamente en las políticas locales y regionales.