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Informe Globalizacion

El informe analiza la globalización desde diversas perspectivas sociológicas, destacando las visiones heterogeneizadoras que ven la imposición cultural occidental y las homogeneizadoras que proponen una convergencia hacia una modernidad global. Se introduce el concepto de glocalización de Roland Robertson, que critica ambas posturas y enfatiza la interpenetración de lo global y lo local. Además, se discute el programa de investigación de las múltiples modernidades, sugiriendo que la modernidad no es un fenómeno único, sino que se manifiesta de diversas formas en diferentes contextos culturales.

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Informe Globalizacion

El informe analiza la globalización desde diversas perspectivas sociológicas, destacando las visiones heterogeneizadoras que ven la imposición cultural occidental y las homogeneizadoras que proponen una convergencia hacia una modernidad global. Se introduce el concepto de glocalización de Roland Robertson, que critica ambas posturas y enfatiza la interpenetración de lo global y lo local. Además, se discute el programa de investigación de las múltiples modernidades, sugiriendo que la modernidad no es un fenómeno único, sino que se manifiesta de diversas formas en diferentes contextos culturales.

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO

FACULTAD DE CONTADURÍA Y ADMINISTRACIÓN

LICENCIATURA EN CONTADURÍA

INFORME
GLOBALIZACION

Estudiante
DANIELA VIVANA MEJIA VASQUEZ

Catedrático
JORGE VALLE CATALAN
Desde principios de los años 90, la globalización se ha convertido en un tema central
en las humanidades y las ciencias sociales, desplazando a los debates sobre la
modernidad y la posmodernidad que habían dominado en décadas anteriores. Este
proceso ha generado un importante cuerpo de investigaciones que buscan
comprender los profundos cambios sociales y culturales en curso. Tras
acontecimientos históricos como la caída de la Unión Soviética, la reunificación
alemana y la transformación de la Unión Europea, se percibe que vivimos en una
sociedad en transición. Esta situación plantea nuevos desafíos para la teoría
sociológica, que debe reinterpretar los efectos y transformaciones que trae consigo
esta nueva etapa del sistema social moderno.

El autor señala que, aunque durante la Guerra Fría no era evidente, hoy resulta
urgente revisar los marcos analíticos de la sociología para adaptarlos a las nuevas
condiciones de pertenencia social y de comunicación global. En este contexto, el
artículo se propone en su primera parte revisar las principales interpretaciones
sociológicas sobre la globalización, identificando consensos y desacuerdos; y en la
segunda parte, abordar lo que llama el “tercer nuevo programa de investigación”
sobre las múltiples globalizaciones.

La globalización en distintas perspectivas

Factores heterogeneizadores y homogeneizadores

Este texto aborda dos perspectivas sobre la globalización: los heterogeneizadores y los
homogeneizadores. Los heterogeneizadores ven la globalización como un fenómeno que
promueve la imposición de la cultura occidental, especialmente la estadounidense, sobre
otras culturas. Este grupo de académicos, como Edward Said y Homi Bhabha, argumenta
que la globalización lleva al desvanecimiento y subordinación de otras culturas, creando
una jerarquía en la que la cultura estadounidense domina, impulsada por la economía y el
estilo de vida de EE. UU. Algunos, como Marjorie Ferguson, incluso hablan de una
"mitología de la globalización", que implica la estandarización de la comunicación social y
el surgimiento de una cultura mundial unificada, representada por conceptos como la
"cultura de la Coca-Cola" y la "macdonalización". En este contexto, la globalización es vista
como un producto ideológico que homogeneiza y afecta tanto a los individuos en su vida
laboral como en su vida cotidiana. Los heterogeneizadores adoptan un enfoque
etnometodológico y hermenéutico, destacando que las realidades culturales son
construcciones que no pueden separarse de la perspectiva del investigador. Este
grupo incluye a sociólogos como Samuel P. Huntington, quien en su obra El Choque
de Civilizaciones (1996) argumenta que existen diferencias irreconciliables entre
civilizaciones, como las islámicas y confucianas, que rechazan la cultura occidental.
Para los heterogeneizadores, las civilizaciones tienen identidades religiosas, étnicas
y raciales profundamente ancladas y no pueden armonizarse.
En contraste, los homogeneizadores creen en la convergencia de las sociedades
hacia una modernidad global. Pensadores como Anthony Giddens, algunos
marxistas y funcionalistas, consideran que la globalización y la expansión de la
modernidad impulsada por Occidente están llevando a una transformación
estructural universal. Esta visión está asociada con el sistema-mundo de Wallerstein
y la economía de mercado globalizada. Para los homogeneizadores, la
globalización genera prosperidad y estabilidad, aunque a costa de la autonomía
cultural y la identidad colectiva de los pueblos.

La globalización de Roland Robertson.

Roland Robertson (1995) introduce el término glocalización como una crítica a las
perspectivas heterogeneizadoras y homogeneizadoras de la globalización. Según
Robertson, la globalización implica tanto la comprensión del mundo como una
totalidad como la intensificación de la conciencia de esa totalidad. Define la
globalización como un proceso multidimensional que involucra la simultaneidad y la
interpenetración de los ámbitos global y local.

En su enfoque, Robertson plantea dos cuestiones clave: primero, cómo se percibe


y organiza el mundo como un todo, considerando las identidades individuales,
nacionales y globales; y segundo, cómo se redefinen las identidades culturales,
sociales y regionales en el contexto global.

El punto principal de su crítica es que la globalización no debe reducirse a una


oposición entre universalismo y particularismo (como propuso Parsons).
Robertson reinterpreta esta distinción desde la perspectiva de los agentes sociales,
es decir, desde su ubicación local, argumentando que esta diferenciación no es una
categoría sociológica fija, sino que depende de cómo los individuos y sociedades
se posicionan en el contexto global.

El documento "Una interpretación de la globalización: Un giro en la teoría sociológica"


analiza cómo los estudios sobre la globalización y el programa de investigación de las
múltiples modernidades (de Shmuel N. Eisenstadt) han provocado cambios en la teoría
sociológica desde los años noventa. Se argumenta que la modernización occidental no es el
único modelo establecido por la globalización, evidenciado por estudios en América Latina,
Asia Oriental, Japón, el fundamentalismo islámico y el terrorismo.

El artículo examina diferentes perspectivas sobre la globalización, dividiéndolas en dos


campos iniciales: los heterogeneizadores, quienes ven la globalización como la imposición
del dominio occidental sobre diversas culturas, y los homogeneizadores, quienes proponen
una tendencia hacia la convergencia en el cambio estructural, sustentando una modernidad
global.

Se introduce el concepto de glocalización de Roland Robertson como una crítica a ambas


perspectivas, entendiendo la globalización como la simultaneidad e interpenetración de los
dominios global y local. Robertson plantea que la globalización es la "interpenetración de la
universalización de los particularismos y la particularización de los universalismos".
También se analiza la hibridación como una crítica a las teorías clásicas de la modernización
y a los homogeneizadores, describiendo cómo los conceptos de diferentes prácticas se
recombinan para crear nuevos conceptos, siendo un rasgo de la evolución social estructural.
La hibridación problematiza las fronteras culturales y sociales.

El documento destaca acuerdos y desacuerdos en la academia respecto a la globalización.


Existe consenso en que es producto de la tecnología moderna en comunicación, ha
modificado el sistema político (la nación), conduce a una nueva regionalización y es desigual.
Sin embargo, no hay acuerdo sobre si es solo un proceso económico o multidimensional, su
significado exacto, su existencia real o si es controlable.

Se aborda el cambio hacia los "estudios globales", que critican el eurocentrismo y el


orientalismo, requieren un pensamiento multinivel (vinculado a la glocalización), son
integrales y van más allá de las relaciones nacionales. Estos estudios se alinean con el
programa de investigación de la hibridación de las múltiples modernidades.

La noción de criollización se presenta como la deconstrucción de la autodescripción de la


condición humana, implicando el fin del reclamo de universalidad de la cultura occidental.

El artículo profundiza en la teoría de las múltiples modernidades de Eisenstadt, como una


crítica a las teorías clásicas de la sociología y de la modernización que asumían la imposición
del modelo occidental. Esta perspectiva propone una multiplicidad de versiones de
modernidad e instituciones, donde modernidad y occidentalización no son sinónimos. La
modernidad se considera un rasgo de la evolución socioestructural con tensiones y
contradicciones inherentes.

Se analiza la relación entre la diferenciación estructural y el desencrustamiento de las


orientaciones culturales, influenciadas por la interpretación de las premisas civilizatorias
básicas de la modernidad. Se examinan los componentes del programa cultural de la
modernidad y los factores problemáticos de la institucionalización de la visión cosmológica
de las civilizaciones axiales.

El documento describe la continuación del programa de investigación de las múltiples


modernidades en un "tercer programa de investigación", con foco en:

• El cambio histórico y contemporáneo de los principales sectores sociales y su


organización.
• El cambio hacia nuevas identidades colectivas y nuevos movimientos sociales.
• El cambio en la autodescripción de la comunicación social hacia la hibridación y
glocalización.

Estos focos se analizan en relación con la agencia y la estructura, así como con la cultura y
la estructura social.

Finalmente, el artículo concluye que el programa de investigación de las múltiples


modernidades es relevante para analizar la globalización, y que la expresión "modernidad
global" es desorientadora. Se argumenta que vivimos en una época de modernidades
globales, lo que implica que la teoría sociológica no tiene un cimiento normativo único. Se
ilustra la multidimensionalidad de la globalización con un ejemplo y se menciona que el
programa de investigación de las múltiples modernidades representa una red global en el
sistema científico. La especificación del programa para la modernidad latinoamericana revela
una membresía particular de identidad colectiva dominada por elementos territoriales,
históricos y lingüísticos, con desconexiones entre reglas formales e informales y tensiones
constantes. La modernidad no es singular ni plural, sino una civilización específica que se
propaga y varía, sin emerger una civilización general válida.

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