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Instr Detencion

La Instrucción 12/2007 establece los comportamientos que deben seguir los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar los derechos de las personas detenidas, en conformidad con la normativa interna y los tratados internacionales. Se detallan los procedimientos para la detención, la duración máxima de la misma, y los derechos que deben ser informados al detenido, incluyendo el derecho a la asistencia legal y a la atención médica. Además, se incluyen particularidades para la detención de extranjeros, asegurando que se respeten sus derechos y se facilite la comunicación con sus consulados.

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Instr Detencion

La Instrucción 12/2007 establece los comportamientos que deben seguir los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para garantizar los derechos de las personas detenidas, en conformidad con la normativa interna y los tratados internacionales. Se detallan los procedimientos para la detención, la duración máxima de la misma, y los derechos que deben ser informados al detenido, incluyendo el derecho a la asistencia legal y a la atención médica. Además, se incluyen particularidades para la detención de extranjeros, asegurando que se respeten sus derechos y se facilite la comunicación con sus consulados.

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INSTRUCCIÓN 12/2007.

DE LA SECRETARIA DE ESTADO DE
SEGURIDAD SOBRE LOS COMPORTAMIENTOS EXIGIDOS A
LOS MIEMBROS DE LAS FUERZAS Y CUERPOS DE
SEGURIDAD DEL ESTADO PARA GARANTIZAR LOS
DERECHOS DE LAS PERSONAS DETENIDAS O BAJO
CUSTODIA POLICIAL.

Los derechos de las personas detenidas cuentan con un marco


protector configurado por la normativa interna y los instrumentos
internacionales ratificados por España e incorporados a nuestro
ordenamiento jurídico. Dentro de éstos destacan los emanados de
la Organización de Naciones Unidas (entre ellos, la Declaración
Universal de los Derechos Humanos de 1948 o el Pacto
Internacional de Derechos Económicos. Sociales y culturales de
1966) y los procedentes del Consejo de Europa (el Convenio para la
Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades
Fundamentales de 1950 y el Convenio Europeo para la Prevención
de la Tortura y de las Penas o Tratos Inhumanos o
Degradantes de 1987).

Este marco jurídico internacional también se ha preocupado


de definir una serie de principios y reglas de conducta ética
profesional aplicables a la labor policial, a fin de evitar la aparición
de comportamientos arbitrarlos. Que han influido notablemente en
la configuración del vigente estatuto policial español. Tal es el caso
del "Código de conducta para funcionarlos encargados
de hacer cumplir la Ley " aprobado por Naciones Unidas en 1978, la
"Declaración sobre la Policías de la Asamblea Parlamentarte del
Consejo de Europa de 1974 y, más recientemente, las

1
recomendaciones de este último organismo contenidas en el
"Código Europeo de Ética de la Policia" de 2001.

Por lo que se refiere a nuestra normativa interna, la Constitución


Española salvaguarda los derechos fundamentales de tos
ciudadanos aplicando, para proteger su eficacia, una serie de
garantías, desarrolladas por diferentes leyes, como la Ley de
Enjuiciamiento Criminal, que determina los casos en que procede la
detención, sus circunstancias y formalidades o el Código Penal que
califica como delitos determinadas conductas y establece penas
para quienes ataquen bienes tan importantes como la vida, la
integridad física y moral, la libertad, la intimidad o la propia imagen.

Respecto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, el artículo 5 de la


Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, desarrolla los principios
constitucionales básicos que rigen su actuación. Asimismo, las
Leyes que regulan sus regímenes disciplinarios tipifican y sancionan
las conductas que supongan una vulneración de derechos,
trasladándose sistemáticamente a tos agentes, a través de
Circulares internas de la Secretaria de Estado de Seguridad y de la
Dirección General de la Policía y dé te Guardia Civil, la absoluta
necesidad de mantener un respeto estricto a los derechos de tes
personas durante sus intervenciones de detención y custodia,

No obstante, para alcanzar una más eficaz protección de tos


derechos del detenido y mayor claridad en las actuaciones de las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, se considera
necesario impartir nuevas instrucciones, precisas y actualizadas,
que permitan continuar salvaguardando tales derechos
y. simultáneamente, dotar a los agentes de las garantías jurídicas
suficientes con ocasión de la práctica de la detención y la posterior
custodia.

2
Por todo lo anterior, conforme a las atribuciones que me confiere el
Real Decreto 991/2006. de 8 de septiembre, he acordado dictar las
siguientes
INSTRUCCIONES:

PRIMERA.- Oportunidad de la práctica de la detención.

1.- La detención constituye la medida cautelar personal llevada a


cabo por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por la que
se limita provisionalmente el derecho a la libertad de una persona.

2- Decidida la procedencia de la detención, el agente policial deberá


llevarla a cabo con oportunidad, entendiendo ésta como la correcta
valoración y decisión del momento, lugar y modo de efectuarla,
ponderando, para ello, el interés de la investigación, la peligrosidad
del delincuente y la urgencia del aseguramiento personal.

3.- Los miembros de tas Fuerzas y Cuerpos de Segundad deberán


identificarse en el momento de practicar la detención.

4.- El agente, en la práctica de la detención, actuará con decisión y


autocontrol, a fin de evitar, en la medida de lo posible, el uso de
técnicas ó instrumentos de coacción directa y, si esto no fuera
posible, propiciar la mínima lesividad tanto para el detenido como
para los agentes intervinientes.

5.- Cuando el detenido se oponga a la detención, el agente deberá


valorar la intensidad y agresividad de la reacción, adecuando el
empleo proporcionado de la fuerza. A tal efecto, distinguirá las
conductas de simple desobediencia o resistencia leve de aquellas
que alcancen un grado de agresividad tipificable, cuando menos,
como resistencia o desobediencia grave.

3
6.- Cualquier incidente que se produzca durante la detención
deberá hacerse constar en el atestado que se instruya al efecto.

SEGUNDA.- Duración de la detención.

La detención, de acuerdo con nuestra Constitución, tiene una


duración máxima limitada cuya finalidad es garantizar los derechos
del detenido, evitando que existan privaciones de libertad de
duración indefinida, incierta o ilimitada. A tal efecto, se tendrán en
cuenta las siguientes precisiones"

1.- El plazo máximo de detención, establecido en los artículos 17.2


de la Constitución y 520 de la Ley de Enjuiciamíento Criminal, es de
72 horas, cuyo cómputo se inicia en el momento mismo de ta
detención (que no tiene necesariamente que coincidir con la entrada
del detenido en la dependencia policial) y finaliza con la puesta en
libertad o a disposición judicial.

2.- Sin perjuicio de ese plazo máximo, hay que tener en cuenta que
nuestro ordenamiento jurídico impide mantener a una persona
detenida bajo custodia policial más allá del tiempo estrictamente
necesario para la práctica de los actos de investigación tendentes a
la identificación del detenido, el esclarecimiento de los hechos y la
obtención de efectos y pruebas relacionados con tos mismos.

Por ello, una vez finalizadas cuantas diligencias hubiera sido


preciso realizar, el detenido debe. sin más demora, ser puesto a
disposición de la Autoridad judicial o en libertad.

3.- En aquellos casos en los que. finalizadas las diligencias,


concurran circunstancias especiales derivadas de la investigación
que exijan -sin agotar el plazo de 72 horas- retrasar el momento de
poner físicamente al detenido a disposición del Juez, se obrará

4
siempre bajo las instrucciones de éste. haciéndolas constar por
diligencia, al igual que cualquier otra eventualidad, de tal forma que
siempre quede constancia detallada del uso del tiempo en el que
el detenido ha estado bajo custodia policial.

4.- La detención de personas relacionadas con bandas armadas


podrá prolongarse por un plazo de otras 48 horas, siempre y
cuando la solicitud se formule motivadamente dentro de tas
primeras 48 horas desde la detención y el Juez lo autorice dentro de
tas 24 horas siguientes (art. 520 bis. LECrim.).

TERCERA.- Derechos del detenido.

A fin de garantizar plenamente los derechos con que, en virtud de lo


dispuesto en los artículos 118 y 520 de la Ley de Enjuiciamiento
Criminal, cuenta el detenido desde el mismo inicio de la detención,
los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado
tendrán en cuenta las siguientes precisiones:

1.- Practicada la detención, de forma inmediata se informará al


detenido –con el lenguaje y la forma que te resulten comprensibles-
del catálogo de sus derechos contenido en el articulo 520.2 de la
Ley de Enjuiciamiento Criminal. de los hechos que se le imputan y
de las razones que motivan su privación de libertad.

2.- En particular, se le informará de su derecho a guardar silencio, a


no declarar contra sí mismo y a no declararse culpable

3.- También se te informará de su derecho constitucional a solicitar


el "habeas corpus", si considera que su detención no está
justificada legalmente o que transcurre en condiciones ilegales,
facilitándote a tal efecto el impreso de solicitud que se acompaña
como anexo.

5
4.- Se garantizará de forma inmediata el derecho del detenido a
poner en conocimiento de un familiar o persona que desee (y de la
Oficina Consular de su país, en el caso de extranjeros) el hecho de
la detención y el lugar de custodia en que se halle en cada
momento.

5.- Se pondrá especial empeño en garantizar que el derecho a la


asistencia jurídica se preste de acuerdo con lo previsto en el
ordenamiento jurídico, utilizando los medios disponibles para hacer
efectiva la presencia del abogado a la mayor brevedad posible.

Para ello, la solicitud de asistencia letrada se cursará de forma


inmediata al abogado designado por el detenido o. en su defecto, al
Colegio de Abogados. reiterando la misma, si transcurridas tres
horas de la primera comunicación, no se hubiera personado el
letrado.

En el libro de telefonemas se anotará siempre la llamada o llamadas


al letrado o Colegio de Abogados y todas las incidencias que
pudieran producirse (imposibilidad de establecer comunicación, falta
de respuesta etc).

6.- Se adoptarán las medidas necesarias para garantizar el derecho


del detenido a ser reconocido por el médico forense, su sustituto
legal o, en su defecto, por el de la institución en que se encuentre, o
por cualquier otro dependiente del Estado o de otras
Administraciones Públicas.

6
En el caso de que el detenido presente cualquier lesión imputable o
no a la detención o manifieste presentarla deberá ser trasladado de
forma inmediata a un centro sanitario para su evaluación.

7.- Si el detenido se encuentra incomunicado, no podré designar


abogado, que seré nombrado de oficio, no tendrá derecho a que se
ponga en conocimiento del familiar o persona que desee el hecho
de la detención y el lugar de custodia y, si es extranjero, a la
comunicación con el Consulado; tampoco tendrá derecho a la
entrevista con el abogado al término de la diligencia en que
hubiera intervenido.

8.- Se garantizará la espontaneidad de la declaración, de manera


que no se menoscabe la capacidad de decisión o juicio del
detenido, no formulándole reconvenciones o apercibimientos. Se le
permitirá manifestar lo que estime conveniente para su defensa,
consignándolo en el acta. Si, a consecuencia de la duración de la
toma de declaración, el detenido diera muestras de fatiga, se
deberá suspender la misma hasta que se recupere.

9.- Nuestro ordenamiento jurídico prohibe terminantemente el uso


de cualquier exceso físico o psíquico para obtener una declaración
del detenido, de manera que e! empleo de tales medios constituye
infracción penal o disciplinaria, y como tal será perseguida,

10.- Deberá tenerse en cuenta el contenido de la Instrucción de ta


Dirección General de la Seguridad del Estado, de 12 de noviembre

7
de 1984, sobre "Reconocimientos médicos y tratamiento a
detenidos", y la Instrucción del Secretario de Estado de Seguridad
7/1997, sobre "Elaboración de atestados", así como tos "Criterios
generales para la práctica de diligencias por la Policía Judicial,
aprobados por la Comisión Nacional de Coordinación de Policía
Judicial.

CUARTA.- Particularidades de la detención de extranjeros

a) Detenciones derivadas de la existencia de un delito,

Se actuaré conforme a la Instrucción Tercera, con la particularidad


de que el extranjero detenido, además de tas garantías reconocidas
a los ciudadanos españoles (artículos 118 y 520 de (a Ley de
Enjuiciamiento Criminal), tiene derecho a:

- Solicitar que se comunique su detención a la Oficina Consular


de su país.
• En el caso de no hablar castellano, a que se le proporcione
gratuitamente un intérprete.

b) Detenciones derivadas de infracciones de la Ley Orgánica 4/


2000. sobre Derechos y Libertades de los Extranjeros
erLEspafta,

1.- En los supuestos de extranjeros interceptados en la frontera o


sus inmediaciones, que pretendan entrar ilegalmente en el país,
respecto de los cuales se sigan los trámites para adoptar una
resolución de devolución conforme a lo dispuesto en el artículo 157
del Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, se tendrá en cuenta lo
dispuesto en la Instrucción del Secretario de Estado de Seguridad

8
número 20/2005, sobre "Control de la inmigración
irregular que llega a España en embarcaciones" y. muy
especialmente, lo dispuesto en su norma tercera, en lo que se
refiere a la información de derechos al detenido y a la atención
preferente de sus necesidades asistenciales y, en su caso,
sanitarias,

2.- Las dependencias policiales dispondrán de los impresos de


información de derechos en las lenguas más comunes, siendo
atendidos por intérpretes en tos casos que proceda, con la finalidad
de dar cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 157.3 del
Reglamento de la Ley Orgánica 4/2000, que establece que el
extranjero privado de libertad debe saber su situación y las
actuaciones policiales que se van a llevar a cabo, sin que el idioma
suponga obstáculo para ello.

3.- En tas detenciones de extranjeros derivadas de infracciones a la


Ley Orgánica 4/2000, se mantendrá la privación de libertad el
tiempo imprescindible para los fines de la tramitación del
expediente, agilizando al máximo las diligencias para no agotar el
plazo máximo de detención (72 horas), salvo en
los supuestos estrictamente necesarios.

Con igual diligencia se actuará en los casos de internamiento de


extranjeros con objeto de no agotar el plazo máximo de 40 dias,
salvo en los supuestos estrictamente necesarios.

En aquellos supuestos en los que se tenga constancia de que la


práctica de la expulsión o, en su caso. devolución no podrá llevarse
a cabo, el detenido será o bien puesto en libertad sin necesidad de
agotar el plazo de 72 horas (caso de no proceder a su ingreso en el
Centro de Internamiento de Extranjeros) o bien se solicitará a la

9
Autoridad Judicial la puesta en libertad del mismo, en el
supuesto de hallarse éste ingresado en un Centro de Internamiento
de Extranjeros.

c) Detenciones en las que concurran los supuestos a y b.

1.- En los casos en los que en la detención de un extranjero por la


existencia de indicios de la comisión de un delito concurra la
incoación de un expediente sancionador por infracción de la Ley
Orgánica 4/2000, el extranjero será debidamente informado de los
derechos que le asisten como:

a) Detenido por (a comisión de un hecho delictivo. (Garantías de tos


artícutos 118 y 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal).

b) Infractor de la Ley Orgánica 4/2000 (Garantías del Capitulo lll del


Titulo l de la Ley Orgánica 4/2000: tutela judicial efectiva, derecho a
presentación de alegaciones y recursos, asistencia letrada y de
intérprete etc).

2.- En los supuestos en los que, a consecuencia de la comisión de


algún hecho delictivo, los agentes de la Guardia Civil detengan a
una persona extranjera que se encuentre en situación irregular, las
actuaciones relacionadas con la aplicación de lo dispuesto en la Ley
Orgánica 4/2000 y su Reglamento deberán ser coordinadas con la
dependencia del Cuerpo Nacional de Policía correspondiente, a fin
de garantizar los derechos de los detenidos y el adecuado
cumplimiento de los plazos y trámites previstos tanto en la
normativa penal como en la administrativa.

10
QUINTA.- Partícularidades de la detención del menor

Cuando ta persona detenida sea un menor comprendido entre los


14 y los 18 artos, además del resto de garantías expresadas en ta
Instrucción Tercera, se tendrán en cuenta las siguientes
prevenciones;

1.- Desde e! primer momento de la detención se valorará


prioritariamente el interés del menor, primando los criterios
reeducativos y protectores por encima de los puramente
sancionadores.

2.- De acuerdo con la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero,


reguladora de la responsabilidad penal de los menores (artículo
17.1), cuando se detenga a un menor, los agentes estarán
obligados a informarte de forma inmediata, en un lenguaje claro,
comprensible y adecuado a su edad, de los hechos que se le
imputan, de las razones de su detención y de los derechos que le
asisten, especialmente tos reconocidos en el articulo 520 de la Ley
de Enjuiciamiento Criminal.

Dicha información se realizará al principio de la detención, y se


reproducirá y documentará al ingresar el menor en las
dependencias policiales, en presencia de su representante, tutor o
guardador de hecho, o ante el Ministerio Fiscal cuando esas
personas no hayan sido localizadas o resulte contraproducente su
presencia.

11
3.- Siempre que sea posible deberán intervenir agentes
especializados en el tratamiento policial de menores, tanto para su
detención como para su custodia, y la actuación policial evitará en
todo caso posibles efectos adversos y de estigmatización. Los
agentes, siempre que sea factible, no vestirán uniforme oficial, y el
vehículo utilizado para e! transporte del detenido irá desprovisto de
distintivos oficiales.

4.- Los traslados de los detenidos menores de edad se realizarán


siempre de forma separada de los detenidos mayores de edad. Su
custodia se realizará en dependencias adecuadas y separadas del
resto de detenidos, especialmente si éstos son mayores de edad.

5.- La detención se comunicará de modo inmediato al Ministerio


Fiscal y a los padres, tutores o guardadores del menor o, en caso
de menores tutelados por la Administración, a la entidad pública
encargada de la protección-

6.- Se facilitará al menor detenido su derecho a entrevistarse de


forma reservada con su abogado con anterioridad y al término de la
diligencia de exploración, con independencia de que el mismo haya
ejercido el derecho a no declarar.

7.- La exploración del menor detenido se llevará a cabo en


presencia de su letrado y de sus padres, tutores o guardadores. En
defecto de estos últimos, la declaración se llevará a cabo en
presencia del Ministerio Fiscal.

12
8.- La detención no podrá durar más tiempo del estrictamente
necesario para la práctica de tos actos de investigación sobre el
detenido propios de las diligencias policiales, tales como el
reconocimiento de identidad y la declaración, sin poder superar bajo
ningún concepto el plazo máximo absoluto de 24 horas.

9 - Cuando el motivo de la detención sea la imputación de uno de


los delitos de terrorismo tipificados en el Capitulo V del Título XXll
del Libro II del Código Penal, cabe solicitar del Juez la
incomunicación y prórroga de la detención del menor con arreglo a
lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, previo
conocimiento del Fiscal de Menores de la Audiencia Nacional.

El menor detenido por delitos de terrorismo que haya sido


incomunicado será asistido siempre por e! letrado del turno de
oficio, no teniendo derecho a la designación de letrado de confianza
ni a la entrevista reservada con el abogado antes y después de la
declaración (artículo 17.4 de la LORPM en relación con los artículos
520 bis y 527 de la LECrim).

10.- Para el resto de detalles, se observará el contenido de tos


protocolos de actuación policial con menores de que disponen las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y las Instrucciones del
Secretario de Estado de Seguridad 7/2005, sobre "Libro-registro de
Menores Detenidos" y 3/2005, sobre "Traslado de Menores
Ingresados en Centros de Internamiento”, asi como las
Instrucciones o Circulares específicas, dictadas para el caso de
menores extranjeros no acompañados.

13
SEXTA»- Particularidades del procedimiento de Identificación
regulado en el artículo 20.2 de la Ley Orgánica 1/1992, de 21 de
febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana

1.- La práctica de la identificación mediante el traslado a las


dependencias policiales supone una restricción del derecho de
libertad ambulatoria y, en consecuencia, la Ley Orgánica 1/1992, de
21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana (articulo
20,2) prevé su utilización solo en aquellos supuestos en que la
identificación no pueda conseguirse por otros medios y
resulte necesaria para el ejercicio de las funciones de protección de
la seguridad encomendadas a los agentes.

2.- Cabe recordar que, en principio, puede considerarse adecuada


la identificación conseguida mediante documentos oficiales distintos
del DNI.

3.- Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado


sólo podrán requerir a quien no pudiera ser identificado a que les
acompañe para tal fin a dependencias policiales, en los supuestos
establecidos en et citado artículo 20.2 de la Ley Orgánica 1/1992.
de 21 de febrero.

La dependencia policial será la más próxima que cuente con


posibilidades y medios para realizar la diligencia de identificación,
debiendo realizarse la misma de manera inmediata y sin dilación
alguna y. por lo tanto, no prolongándose bajo ningún concepto más
del tiempo imprescindible para dicho fin.

4.- Siempre se informará a la persona de las razones del


requerimiento y su justificación legal, asi como de su derecho a no
informar de otros datos distintos a los necesarios para su
identificación.

14
5.- De acuerdo con el artículo 20.3 de la Ley Orgánica 1/1992,
sobre protección de la seguridad ciudadana, todas las diligencias de
identificación realizadas en las dependencias policiales, asi como
sus motivos y duración, deberán constar en el libro-registro que
habrá de llevarse en aquélla y que estará, en todo
momento, a disposición de la Autoridad Judicial competente y del
Ministerio Fiscal

SÉPTIMA.- El empleo de la fuerza en la detención.

1 - Excepcionalmente el agente policial está legitimado para


emplear la fuerza durante la detención cuando se produzca una
resistencia a ésta, cuando la detención se practique en
circunstancias que puedan suponer un grave riesgo
para la seguridad ciudadana, asi como en los supuestos en que
exista un riesgo racionalmente grave para la vida de! agente, su
integridad física o la de terceras personas.

2 - Como primera medida de actuación, el agente policial debe


identificarse y dar a conocer la legitimidad de su presencia. Puede
añadir otras palabras conminatorias para que el sujeto deponga
cualquier posible actitud violenta.

3.- Siempre que para efectuar la detención se requiera


ineludiblemente del empleo de la fuerza, el agente debe asegurase
de que la intensidad y el medio utilizado son los más idóneos y
acertados, para lo cual actuará conforme a los principios de
oportunidad, congruencia y proporcionalidad.

a) Por oportunidad debe entenderse la necesidad o no de recurrir a


la coacción física en la detención, de acuerdo con los datos
conocidos sobre la situación y el sujeto en cuestión,

15
El agente deberá sopesar las circunstancias propias del lugar, el
conocimiento de la persona sospechosa, su peligrosidad o
reacciones previsibles y su experiencia previa para determinar si (a
detención puede realizarse mediante la utilización de otros medios
no violentos que la técnica profesional pone a su alcance.

b) La congruencia supone que el agente, una vez haya decidido el


empleo de la fuerza y para que éste sea legítimo, habrá de elegir,
de entre los medios legales previstos y disponibles, el que sea más
idóneo y que mejor se adapte a la concreta situación, valorando,
para ello, las prestaciones del medio agresivo, sus caracteristícas,
grados y demás efectos que respondan a la situación y finalidad
legal pretendida.

El agente actuará con la destreza adquirida en la instrucción


recibida, tanto en el dominio del medio agresivo como en el
conocimiento de sus técnicas de empleo. Concurre con la destreza
el mantenimiento, por parte del agente policíal, de la serenidad
emocional y el autocontrol, aun en situaciones de riesgo.

c) La proporcionalidad supone que, una vez decidido el empleo de


la fuerza y el medio idóneo, el agente deberá adecuar la intensidad
de su empleo, de forma que no sobrepase la estrictamente
necesaria para conseguir el control de la persona, quedando
absolutamente proscrito todo exceso.

Para ello, el agente deberá tener en cuenta tos siguientes criterios:

- Tendrá la obligación de causar la menor lesividad posible. La


selección de las partes no vitales, la graduación en la contundencia

16
y el modo de ejecución de los actos violentos deben estar dirigidos
a neutralizar a la persona objeto de la detención,

- Proporcionará una respuesta gradual y apropiada a cada


situación. La graduación de la mayor o menor fuerza empleada por
el agente se corresponderá a la agresividad de la respuesta del
detenido, debiendo volver a ser descendente en la medida en que la
situación se vuelva propicia para facilitar la detención deseada.

4.- El agente sólo hará uso de armas en las situaciones en que


exista un riesgo racionalmente grave para su vida, su integridad
física o la de terceras personas, o en aquellas circunstancias que
puedan suponer un grave riesgo para la seguridad ciudadana y
siempre de conformidad con los citados principios de oportunidad,
congruencia y proporcionalidad.

5.- Está terminantemente prohibida la utilización, durante la


detención o en cualquier otro servicio policíal, de armas que no
estén incluidas en los equipamientos oficiales de las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado cuya utilización no haya sido
autorizada expresamente.

6.- En todo caso, sea cual fuere o hubiera sido el comportamiento


del detenido, no se justifica ningún tipo de violencia cuando aquél
haya sido inmovilizado.

7.- En el caso de detenciones de personas gravemente afectadas


por la ingesta de alcohol, sustancias estupefacientes o afectadas
por algún tipo de trastorno mental, incluso transitorio, se procederá
a su traslado a un centro sanitario a la mayor urgencia posible.

OCTAVA." Registros personales en la detención.

17
a) El cacheo.

1.- El cacheo es la modalidad del registro personal que consiste en


la prospección superficial extema del cuerpo y vestiduras e
indumentaria, incluyendo los objetos personales o equipaje de
mano, con la finalidad de descubrir objetos no permitidos o
peligrosos, efectos del delito o medios de prueba ocultos entre la
ropa o el cuerpo del sospechoso.

2.- El cacheo es preceptivo en el caso de detenciones, así como


ante sospechosos potencialmente peligrosos. En el resto de
ocasiones, la práctica del cacheo estará basada en la existencia de
indicios racionales que lo aconsejen, sin que en ningún caso pueda
aplicarse de forma arbitraria.

3.- A fin de proteger la dignidad del detenido, cuando los


funcionarios policiales se vean obligados a realizar cacheos en la
vía pública, deberán buscar el lugar más idóneo y discreto posible.

4.- Para garantizar la seguridad de los agentes actuantes y del


propio detenido, se deben eliminar los objetos susceptibles de
poner en peligro dicha seguridad, para lo cual se procederá a un
registro de seguridad del detenido, que será completado, de manera
más exhaustiva, una vez que éste se encuentre en
dependencias policiales.

5.- Si, en el momento del registro, los funcionarios que lo realizan


observaran alguna lesión o el detenido manifestara sufrirla, lo
trasladarán inmediatamente a un Centro sanitario para la práctica
del oportuno reconocimiento médico.

6 - Los cacheos se llevarán a cabo, salvo urgencia, por persona! del


mismo sexo que la persona cacheada, y preferiblemente provistos

18
del material de protección adecuado, especialmente cuando haya
riesgo de contagio de enfermedades infecto-contagiosas. El criterio
a seguir siempre en esta operación es el del máximo respeto a la
identidad sexual de la persona cacheada, lo que deberá tenerse en
cuenta muy especialmente en el caso de personas transexuales.

7.- Es obligatorio, por razones de seguridad, efectuar un cacheo del


detenido en el momento previo a su ingreso en un calabozo, que
consistirá en el registro y requisa de todos los utensilios que pueda
portar, entre otros, en los bolsillos, forros o pliegues de tela. Se
procederá a la retirada de cadenas, cinturones, bufandas, cordones,
relojes, anillos, encendedores, fósforos u otros objetos que puedan
ser susceptibles de ser utilizados por el detenido para
autolesionarse, causar lesiones o facilitar su fuga.

8.- Son de aplicación las "Normas de actuación de la Policía Judicial


en recintos aduaneros respecto a las personas presuntamente
portadoras de drogas en cavidades corporales”, de 14 de noviembre
de 1988, dictadas por la Fiscalía Especial para la prevención y
represión de tráfico ilegal de drogas, así como la Instrucción 6/1988
de la Fiscalía General del Estado sobre el '"Examen radiológico de
personas posibles portadoras de drogas".

b) Registro con desnudo integral.

Para esta modalidad de registro, los agentes actuantes se atendrán


a lo dispuesto en las Instrucciones del Secretario de Estado de
Seguridad números 7/1996 y 19/2005.

NOVENA.- Inmovilización del detenido, el esposamiento

1.- El esposamiento de un detenido se considera incluido entre las


medidas de seguridad que pueden adoptarse en los supuestos

19
previstos en el articulo 525 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal,
salvo orden contraria de la Autoridad Judicial.

No obstante, el agente que practique la detención o conducción, en


atención a factores como las características del delito o la actitud
del detenido, podrá valorar la conveniencia de aplicar o no esta
medida con la finalidad de incrementar la discreción y no perjudicar
la reputación del detenido.

2.- El espesamiento, con carácter general, se llevará a cabo


después de proceder al registro o cacheo del detenido, con el fin de
inmovilizarle para prevenir agresiones o intentos de fuga. situando
las manos en la espalda, sin perjuicio de las situaciones que
aconsejen realizarlo frontalmente.

Se utilizarán prioritariamente sistemas reglamentarios de sujeción


de muñecas, en cualquiera de sus modalidades, si bien en
circunstancias excepcionales de urgencia o por el tipo de servido de
que se trate, y siempre de manera transitoria, se permitirá utilizar
manillas de plástico, lazos de seguridad o dispositivos similares,
cuyo uso haya sido expresamente autorizado.

3.- El agente ha de ser consciente en todo momento de que la


inmovilización con cualquier elemento de sujeción puede dificultar
las capacidades físicas de! detenido, por lo que deberá ajustar la
duración de aquélla, evitando sufrimientos innecesarios, todo ello
sin perjuicio de asegurar los fines de la inmovilización (la evitación
de la huida, la agresión externa o la autolesión del detenido).

20
Al margen de la norma general previamente descrita, se tendrán en
cuenta las circunstancias excepcionales que aconsejen rebajar o
modular esta medida, como en el caso de mujeres en avanzado
estado de gestación o de personas con alguna malformación o
impedimento físico.

4.- Para preservar la intimidad del detenido, se evitará prolongar


innecesariamente su exposición al publico más allá de lo
imprescindible.

DÉCIMA.- Traslados de personas detenidas.

1 - Los traslados se realizarán proporcionando al detenido un trato


digno y respetuoso con los derechos fundamentales que sea
compatible con las incomodidades que pueda requerir la seguridad
de la conducción,

Se utilizarán los medios materiales y humanos que aconsejen las


circunstancias en cada supuesto, teniendo en cuenta la peligrosidad
del detenido, tos hechos que se le imputan, la duración del recorrido
y cualquier otra circunstancia que pudiera concurrir.

2.- Los vehículos empleados para el traslado de los detenidos


deberán reunir las condiciones de seguridad y habitabilidad
reglamentariamente establecidas. En cada traslado se comprobará
y garantizará la higiene y el estado de mantenimiento técnico del
vehículo.

3.- El Jefe del servicio de conducción, al hacerse cargo de! detenido


para su traslado. lo hará mediante documento Justificativo en el que

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conste su identidad, grado de peligrosidad, estado de salud, motivo
de la conducción, hora de salida, lugar de procedencia y de destino,
así como la autoridad judicial o funcionario que ordena el traslado y
las identidades de quien entrega al detenido y de quien se hará
cargo del mismo en destino.

Una vez finalizado, el Jefe del servicio de conducción dará cuenta


del mismo a la Autoridad judicial o al superior que lo hubiera
ordenado.

DÉCIMOPRIMERA.-Estancia del detenido en dependencias


policiales.

1.- Las incidencias y vicisitudes que se produzcan durante la


permanencia de una persona detenida en las dependencias
policiales quedaran reflejadas en los respectivos Libros de Registro
y de Custodia de Detenidos, siguiendo los criterios establecidos
para su formalización en la Instrucción numero 14/1995
de la Secretaria de Estado de Seguridad.

2.- Durante la estancia en los calabozos se mantendrán estrictas


medidas de vigilancia tendentes a garantizar la integridad física de
los detenidos y el respeto a su honor y dignidad, evitando posibles
autolesiones y agresiones. teniendo especial cuidado con aquellos
detenidos considerados más peligrosos en atención a sus
antecedentes conocidos.

3.- Se pondrá especial cuidado en procurar que el detenido pueda


realizar sus necesidades fisiológicas con la suficiente intimidad e
higiene.

4.- La ubicación, medidas de seguridad, servicios, extintores y


demás elementos arquitectónicos de los calabozos deberán permitir
la adecuada vigilancia y control de tos detenidos, asi como

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garantizar la seguridad e integridad física y demás derechos de los
mismos.

5.- Se proporcionará a los detenidos la estancia en dependencias


policiales en condiciones de higiene adecuada, asi como
alimentación suficiente en calidad y cantidad, teniendo en cuenta la
duración de la estancia y aquellas particularidades de las personas
que, por padecer alguna enfermedad o por motivaciones religiosas,
no deben ingerir algún tipo de alimentos. No obstante, el detenido
podrá procurarse a sus expensas algún alimento adicional que será
convenientemente revisado.

6.- Cuando e! detenido vaya a pernoctar en la dependencia, se le


proveerá de colchón, manta y otros elementos necesarios, cuidando
que el material sea de naturaleza ignífuga y se encuentre en
condiciones idóneas de uso.

7 - Una vez practicadas las diligencias policiales que procedan y


previo el control de las medidas de seguridad personales a cargo
del agente de policía responsable de la custodia, el instructor podrá
autorizar que el detenido reciba visitas de sus familiares y allegados
en los horarios establecidos.

DECIMOSEGUNDA.- Procedimientos de control de las


detenciones.

1.- La Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil adoptará


normas de régimen interno que garanticen la inmediata detección,
seguimiento y control, en sus distintos niveles jerárquicos, de
aquellos casos o asuntos que puedan suponer una extralimitación o
vulneración de los derechos de las personas que se encuentren
bajo custodia policial, asi como de las imputaciones o
requerimientos judiciales que reciban los miembros de tas Fuerzas

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y Cuerpos de Seguridad del Estado, con motivo de sus
intervenciones.

2.- Igualmente, dicha Dirección Genera! diseñará cauces ágiles de


intercomunicación que permitan a la Inspección de Personal y
Servicios de Seguridad de esta Secretaria de Estado, un
conocimiento inmediato de los hechos acaecidos, sin perjuicio de
las actuaciones que procedan y de las comunicaciones que deban
efectuarse a tos demás órganos competentes.

DECIMOTERCERA.. Formación Policial.

1.- En los Programas de capacitación policial de cualquiera de los


Centros de Estudios dependientes de esta Secretaria de Estado de
Seguridad, se prestará atención prioritaria a tas medidas formativas
en materia de derechos humanos y empleo de la fuerza, con te
finalidad de que la instrucción proporcionada a los miembros de las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado se ajuste a criterios de
integridad, dignidad y eficacia, e impidan cualquier práctica abusiva,
arbitraria o discriminatoria.

2.- Con idéntica finalidad, las Circulares internas de actualización


profesional pondrán especial énfasis en los aspectos relativos al
empleo de la fuerza y el respeto a los derechos humanos durante la
práctica del servicio. Especialmente se procurara que los
contenidos de dichas circulares sean suficientes para mantener
actualizados en estos aspectos a aquellos agentes cuyos cometidos
no demanden, habitualmente, el trato directo con los ciudadanos.

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