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El Renacuajo Paseador

El poema narra la historia de Rinrín, un renacuajo que sale de casa a visitar a doña ratona, a pesar de las advertencias de su madre. Durante la visita, se celebra con música y bebida, pero la fiesta es interrumpida por la llegada de una gata y sus gatos, que atacan a los invitados. Al final, el renacuajo escapa, pero termina siendo tragado por un pato, dejando a su madre sola.

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El Renacuajo Paseador

El poema narra la historia de Rinrín, un renacuajo que sale de casa a visitar a doña ratona, a pesar de las advertencias de su madre. Durante la visita, se celebra con música y bebida, pero la fiesta es interrumpida por la llegada de una gata y sus gatos, que atacan a los invitados. Al final, el renacuajo escapa, pero termina siendo tragado por un pato, dejando a su madre sola.

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EL RENACUAJO PASEADOR

El hijo de rana, Rinrín renacuajo Salió esta


mañana muy tieso y majo Con pantalón
corto, corbata a la moda Sombrero
encintado y chupa de boda.
¡Muchacho, no salgas! le grita mamá, pero
él hace un gesto y orondo se va.
Halló en el camino, a un ratón vecino Y le
dijo: amigo venga usted conmigo, Visitemos
juntos a doña ratona Y habrá francachela y
habrá comilona.
A poco llegaron, y avanza ratón, Estirase el
cuello, coge el aldabón, Da dos o tres golpes,
preguntan: ¿quién es? -Yo doña ratona, beso
a usted los pies
¿Está usted en casa? -Sí señor sí estoy, y
celebro mucho ver a ustedes hoy; estaba en
mi oficio, hilando algodón, pero eso no
importa; bienvenidos son.
Se hicieron la venia, se dieron la mano, Y
dice Ratico, que es más veterano: Mi amigo
el de verde rabia de calor, Démele juguito,
hágame el favor.
Y en tanto que el pillo consume la jarra
Mandó la señora traer la guitarra Y a
renacuajo le pide que cante Versitos alegres,
tonada elegante.
-¡Ay! de mil amores lo hiciera, señora, pero
es imposible darle gusto ahora, que tengo el
gaznate más seco que estopa y me aprieta
mucho esta nueva ropa.
-Lo siento infinito, responde tía rata,
aflójese un poco chaleco y corbata, y yo
mientras tanto les voy a cantar una
cancioncita muy particular.
Mas estando en esta brillante función De
baile y cerveza, guitarra y canción, La gata y
sus gatos salvan el umbral, Y vuélvese
aquello el juicio final
Doña gata vieja trinchó por la oreja Al niño
Ratico maullándole: ¡Hola! Y los niños gatos
a la vieja rata Uno por la pata y otro por la
cola
Don Renacuajito mirando este asalto Tomó
su sombrero, dio un tremendo salto Y
abriendo la puerta con mano y narices, Se
fue dando a todos noches muy felices.
Y siguió saltando tan alto y aprisa, Que
perdió el sombrero, rasgó la camisa, se coló
en la boca de un pato tragón y éste se lo
embucha de un solo estirón.
Y así concluyeron, uno, dos y tres Ratón y
Ratona, y el Rana después; Los gatos
comieron y el pato cenó, ¡y mamá Ranita
solita quedó!

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