Dossier final Por completar
TEXTO 1
- Qual quier – Artículo indefinido viene del latín “qualis” “quaerĕre”. Evoluciona
qual(is)>qual. Quaerĕre >quirere >quier(er), evoluciona al castellano actual
como “cualquier”. Porque la “q” de “qual” pasa a “c”. A este artículo se le añade
la expresión “quier” NO HE ENCONTRADO INFORMACIÓN.
- E – Es una conjunción copulativa que tiene su origen de la conjunción latina
“et”. Evoluciona del latín mediante la apocope de la -t final, y pasa al español
actual como -y. La -e también se utiliza pero muy poco.
La coordinación copulativa presenta en todas las épocas el nexo y, heredado de ET
latino (se pierden la enclítica -QUE y la conjunción ATQUE). En los primeros textos, la
forma habitual es e; la variante y/i se utilizaba ante palabra comenzada por e- o
unida a una palabra enclítica. A principios del siglo XVI, se extiende la variante y a
todos los contextos, excepto ante palabra comenzada por i-; este es el uso actual,
que no se estabiliza hasta el siglo XVII.
- Enviava – Esta forma pertenece al verbo “enviar”, y se trata de la primera
persona del singular del pretérito imperfecto simple. Viene del verbo latino
“inviare”, es de la 2ª conjugación, conjugado como “inviabam”. Su forma
evoluciona al español actual mediante el apocope de la -m final, y la vocalización
de la -i inicial en -e. Es posible que la -b- se haya conservado en la primera
persona para evitar homonimia con el tiempo presente.
Proceden de las terminaciones latinas -ABAM / -(I)EBAM y han dado resultados
diferentes, de forma que en español tenemos dos alomorfos: -aba para la 1.ª
conjugación e -ía para la 2.ª y la 3.ª Después de la pérdida, -ea > -ía por
disimilación de e ante a (como en MEA > mía). En época medieval, las
desinencias en -ía alternaban en casi todas las personas verbales con las
variantes en -ié y en -íe, especialmente en la 1.ª y 2.ª personas del plural.
Se ha atribuido la preferencia final por las formas en -ía a la acción de la
analogía: por un lado, la de la 1.ª persona del singular, donde la desinencia fue
siempre -ía; por otro lado, la de los verbos en -ar, donde el imperfecto siempre
presentaba un morfema con -a- (-aba).
- Fuere leída – Verbo en forma pasiva que representa a la tercera persona del
singular del pretérito perfecto simple de indicativa. El origen de este verbo es
“legere”, conjugada es “legerer”. En español resultaría como “ha sido leída”. La
pasiva esta constituida por el verbo latino “seer” + el verbo “lego” en participio
“legentem” NO HE ENCONTRADO INFORMACIÓN
- Fizieron – 1) Clase de palabra en español: verbo. Se trata de una forma verbal de
la 2.ª conjugación, voz activa, pretérito perfecto simple (o indefinido) de
indicativo, 3.ª persona del plural. En la actualidad, hicieron.
2) Étimo latino: FECERUNT (infinitivo FACÉRE, 2.ª conjugación latina). Se trata de
una forma verbal de perfecto, concretamente, de un perfecto fuerte o irregular
(acentuado en la raíz).
3) Comentarios:
Reducción de las conjugaciones de latin y unificación de los temas. Salvo en este
tiempo, que se toma del tema de perfecto latino, se ha tenido que recurrir a los
compuestos formados por eI auxiliar haber y eI participio del verbo
correspondiente.
- Cambios acentuales entre las formas latinas y las formas correspondientes
romances: desplazamiento acentual de la raiz a la desinencia (la forma débil
fizieron procede del pretérito fuerte latino FÉCERUNT).
- Desinencia analógica: procede de la latina -ERUNT, donde la E no era tónica ni
breve, pero diptonga por analogía con la desinencia regular (-11vERI-NT> -IERI-
NT> -ieron). Así.fizieron> hicieron en español presenta eI diptongo -ie-, como
ocurre en los verbos regulares, por ejemplo,
DORMIVERUNT.
Inflexión de la vocal temática: la desinencia ejerce metafonía en la vocal de la
raíz, pues en lugar de fezieron tenemos fizieron. En la época medieval. Todavía
existía mucha vacilación. por lo que no es raro hallar al mismo tiempo fezieron
(sin inflexión de la vocal) y fizieron.
- 4) Aspectos cronológicos (si los hubiere): ya en el siglo XII se practicaba la
unificación en «i», como hoy (hice, hiciste.. w), aunque esta no se consumó
hasta más tarde. pues Nebrija usaba aún las formas etimológicas sin inflexión
vocálica.
Este mismo patrón evolutivo se documenta en español en eI verbo venir
(VENIRE: VENERI-NT> *venieron/vinieron), que procede también de un perfecto
fuerte. (CAYÓ EN EL EXAMEN)
- Vuestros – Es un adjetivo posesivo plural que admite a varios poseedores. Su
origen etimológico viene del latín “voster, vostra” NO ME SALE INFORMACIÓN
- Pora – Preposición formada por aglutinación de preposiciones latinas ( PER/PRO +
AD). Evoluciona al español actual como “para” por la vocalización de -o en -a.
(CAYÓ EN EL EXAMEN) El romance crea nuevas preposiciones utilizando
diferentes procedimientos de formación: a) la aglutinación de preposiciones:
desde (< DE + EX + DE); para, ant. pora (< PER / PRO + AD). Las relaciones
locativas: Además de estas cuestiones formales, si comparamos el sistema latino
con el romance, podemos destacar que no siempre a indica dirección, sino que
se emplea también para expresar una localización de proximidad (estar a la
puerta de la casa), para la que el latín también utilizaba AD. El español amplía el
sistema de preposiciones direccionales (limitado en latín a IN o AD seguidas de
acusativo) con otros elementos: pora / para, hacia, hasta, contra.
- Omnes – Es un pronombre indefinido por que sustituye al sustantivo, si lo
acompañase sería un determinante. Es de genero másculino plural. Su étimo
viene del latín “omnis” que significa “todo”, es de los que todavía se conservaron
en el español. Junto a los valores de Totus, resulta en totum.
- Podieredes – NO HE ENCONTRADO NADA DE INFORMACIÓN
- So – Es un determinante posesivo masculino apocopado de un solo poseedor.
Viene del latín “suus”. Evoluciona del latín al español actual mediante el apócope
de la -s final y la monoptongación de la doble -u. Sin embargo, para el español
medieval, ocurre el apócope y la simplificación pero su resultado se cierra en -u.
Hasta principios del XIV se distinguían, en posición átona, mio, to, so
(masculinos) frente a mi, tu, su (femeninos).
La explicación más habitual es que la síncopa del femenino se extiende al
masculino y así encontramos mi junto a mio y to, so junto a tu, su en proclisis.
Sin embargo, es difícil explicar, si se acepta esta teoría, por qué se producen
numerosos cruces entre formas masculinas y femeninas (por ejemplo, la variante
masculina so utilizada para femenino) y, sobre todo, por qué se impone
precisamente la forma marcada (femenino) sobre la no marcada (masculino)
TEXTO 2
- Todos. Adjetivo indefinido plural perteneciente al nominativo plural neutro. Viene
del latín “totus”, analizado como “tota”. Su origen latino evoluciona al español
actual mediante la vocalización de -a en -o, se le añade una -s final y la -t pasa a
-d. NO HE ENCONTRADO MAS INFORMACIÓN.
- Esso – Es un pronombre demostrativo neutro pertenece el ablativo singular.
Viene del latín “ipse, ipsa”, conjugado como “ipso”. Se encuentra en voz activa y
evoluciona al español actual como “eso”. El cambio del latín a nuestro español
se produce por que -p pasa a -s y la -i vocaliza en -e. Esto resulta en el español
medieval “esso”, a continuación, la -s se monoptonga. El resultado final es “eso”.
En las lenguas romances, se produce una amplia reestructuración de los
sistemas de los demostrativos, anafóricos, identificadores y enfáticos latinos.
Uno de los cambios más importantes es que El español introduce un elemento
nuevo, derivado del enfático latino IPSE, para mantener un sistema ternario en la
deixis espacial (proximidad - distancia media - lejanía), asociado a las tres
personas gramaticales. El resultado es el sistema moderno este / ese / aquel;
veremos después la evolución de las formas.
- Lo – Es un pronombre personal que pertenece al neutro acusativo singular. Viene
del latín “illum, illam, illud”, que aparece como “illud”. Su forma latina
evoluciona al español mediante la apocope de la -d final, la -u breve átona se
abre en -o, la doble -l se monoptonga en -l y la -i inicial desaparece. Por lo tanto
“illud” resulta en “lo”.
En el paso del latín al español, se producen cambios sustanciales en el sistema de
pronombres personales. Suele decirse que es uno de los pocos restos de flexión
nominal, pero la conservación es más formal que funcional:
Los únicos restos auténticos de flexión (es decir, pronombres con formas diferentes
para distintas funciones oracionales) se encuentran en la nueva tercera persona (no
reflexiva) que el español crea a partir del demostrativo ILLE; el aislamiento
paradigmático de esta «declinación» pronominal, para la que existen más formas
que para cualquier otro pronombre, pudo contribuir a que desde muy pronto se
dieran interferencias funcionales entre las formas átonas lo, la y le, que
estudiaremos más adelante.
- Mayores – Es un adjetivo que pertenece a la tercera declinación, el género es
masculino, es acusativo plural. Viene del adjetivo latino “maior, maioris”,
conjugado como “maiores”. Evoluciona al español mediante la vocalización de -i
en -y.
La expresión del grado es el único aspecto en que podemos hablar de cambios
exclusivos del adjetivo. La evolución está marcada por la tendencia analítica: en
español se desarrolla la tendencia latinotardía a expresar el grado por
procedimientos analíticos, a través de adverbios, y desaparecen los comparativos y
superlativos sintéticos del latín clásico.
- Vnos – Es un artículo indeterminado masculino perteneciente al nominativo
plural, cuya función es de atributo. Su origen viene del latín “unus, una, unum”,
conjugándose como “unus”. Este evoluciona del latín al español como “uno”,
mediante la vocalización de , la -u breve átona en -o. Dando como resultado
“unos”. ´
En las lenguas romances, se produce una amplia reestructuración de los
sistemas de los demostrativos, anafóricos, identificadores y enfáticos latinos. Los
cambios más importantes provocan la aparición del artículo.
En este se desarrolla la forma indefinida de “unus, una unum”. La forma un(a)
hace referencia a una realidad nueva en el discurso o desconocida para los
participantes en el diálogo; se trata, por tanto, de un «presentador». Parece que
ya el latín vulgar utilizaba UNUS con este valor, de ahí el español un. Es lo que se
ha llamado artículo indefinido, pero no hay acuerdo sobre su naturaleza (algunos
autores lo consideran más próximo a un determinante indefinido que a un
artículo). En la evolución del masculino, la vocal final se pierde (un); en el
femenino, la -a final de una se perdía en español medieval ante vocal (un
espada), mientras que en la actualidad esto sólo ocurre ante palabras que
empiezan por a- tónica (un alma).
- Sser fecho - Es una pasiva por el verbo en infinitivo “ser” + el presente simple
de indicativo en “hacer”, “hecho”. El verbo “ser” viene del latín “seer”, y “hacer”
viene de “facere” conjugado como “factum” .Este último se conjugaría como “es
hecho
los tiempos verbales del perfecto latino serán sustituidos por perífrasis con el
auxiliar haber, y los tiempos de presente de la voz pasiva (formas simples en latín)
se verán desplazados por la expresión analítica con el verbo ser.
- Ssobre – preposición con origen latino, de “super”. Viene del latín “Super”, por
lo tanto se trata de una preposicion conservada.
- Prometiendo – Es el gerundio del verbo “prometer”. Viene del gerundio latino
“promittendi”., en ablativo “pormittendo”. (CREO QUE CAYÓ EN EL EXAMEN).
De este complejo sistema, el español solo ha conservado dentro de la flexión
verbal los elementos sombreados: como el ablativo de gerundio, ocasionalmente
acompañado de la preposición en, que amplía sus valores y recoge los del
participio de presente.
En las lenguas románicas, el gerundio conserva valores adverbiales (modal,
condicional, causal…), propios del ablativo de gerundio latino del que procede.
Además, pasa a usarse como predicativo de un sustantivo, en contextos que en latín
eran propios del participio de presente.
- Dios – Es un sustantivo del nombre, pertenece a la segunda declinación es de
genero másculino, tiene la forma de ablativo singular. Viene del latín “ Deus,
dei”, se conjuga como “deo”. Su evolución se define por la vocalización de la -e
larga tónica en -i, además se le añade una -s aunque no significa que sea plural.
Aunque la inmensa mayoría de los sustantivos en castellano proceden de la
forma del acusativo latino, hay otros que proceden de la forma fónica de otros
casos. Ejemplos: Nominativo: los restos de este caso son esporádicos. Podemos
agruparlos en: Los acabados en -s por influencia eclesiástica o gálica: Dios <
Dieos < DE˘US
- Conplirá - Es un verbo que pertenece a la tercera persona singular del futuro
perfecto de indicativo del verbo “cumplir”. Viene del latín “complere”, conjugado
como “complerit”. Evoluciona al español medieval “conplirá”, y este evoluciona
al actual “cumplirá” (CREO QUE CAYÓ EN EL EXAMEN) El nuevo sistema se
desarrolló de forma paralela a la forma del pretérito perfecto, pues ya en los
siglos XII y XII aparecen formas del pretérito pluscuamperfecto y del futuro
perfecto de indicativo, así como del pretérito perfecto y pluscuamperfecto de
subjuntivo.
En segundo lugar, se produce un proceso de reanálisis, por el cual algunas
formas heredadas de las latinas del sistema de perfectum (amara, amare…)
adquieren nuevos valores dentro del modo subjuntivo. La creación de este
sistema facilita que las formas derivadas de los antiguos pluscuamperfectos y
futuros perfectos latinos (en -ra, -se y -re)34 se utilicen con otros valores dentro
del modo subjuntivo.
- Ende – Forma parte de una locución adverbial, es un adverbio en desuso, es un
adverbio de lugar. Viene del adverbio latino “INDE”.
El carácter deíctico que poseen algunos adverbios (aquí, ahí, etc.) hace que
estén muy estrechamente relacionados con la categoría de los pronombres,
hasta tal punto que se denominan adverbios pronominales. Entre ellos hay
algunos muy utilizados en la época medieval, que luego se perdieron en español,
como y (‘allí’) y ende (‘de allí’), de los que nos vamos a ocupar ahora.
Estrechamente vinculado con ellos estaría otro adverbio deíctico: desí, en el que
tenemos la forma y unida al prefijo des- para indicar origen o procedencia (en
lugar de ende ‘de allí’).
El adverbio pronominal ende (‘de allí’) está históricamente muy relacionado con
y (‘allí’); sufre una evolución similar y ambos desaparecen al finalizar la Edad
Media. En ambos casos triunfa la tendencia a la regularización del sistema y se
prefiere la determinación de las relaciones espaciales por medio de
preposiciones, para lo cual lo más cómodo es utilizar los adverbios aquí, ahí, allí,
y anteponer las preposiciones que sean necesarias (de, hacia, hasta, etc.)
- Que - Es un pronombre relativo, neutro singular. Su étimo está en el latín “quid”
(CREO QUE CAYÓ EN EL EXAMEN) NO ENCUENTRO MÁS INFORMACIÓN
TEXTO 3
- Piadat. Es un sustantivo femenino de la tercera declinación singular acusativo.
Viene del latín “pietas, -atis”, se conjuga como “pietatem”. La -em desaparece y
las dos -t pasan a -d. pietatem > piedad. Para la medieval se vocaliza la -e en -a,
y la segunda -t se conserva tal cual.
- As andando – Es un verbo que pertenece al tiempo del pretérito perfecto de
indicativo, es la segunda persona del singular. El origen en latín viene de
“ambulavisti”. Otros cambios en el sistema están vinculados a la
gramaticalización del nuevo pretérito perfecto. El nuevo sistema se desarrolló de
forma paralela a la forma del pretérito perfecto, pues ya en los siglos XII y XIII
aparecen formas del pretérito pluscuamperfecto y del futuro perfecto de
indicativo, así como del pretérito perfecto y pluscuamperfecto de subjuntivo.
- Al mio – Es un pronombre posesivo que pertenece a un poseedor, también puede
utilizarse como adjuntos. Viene del latín “meus”, pertenece al masculino dativo
singular “meo”. Evoluciona al español “a mi”, la -l se cae, la -e tónica vocaliza en
-i. NO HE ENCONTRADO INFORMACIÓN
- Muy lazrado – Es un adjetivo calificativo masculino variable, esta en grado
comparativo superlativo absoluto. Viene del latín “multum” , es de numero
singular. “lazrado” viene de “lacerado” “lacerar”. Para la expresión de la cualidad
en su grado más alto (superlativo absoluto) dejan de usarse los superlativos
sintéticos latinos (terminados en -ISSIMUS y -ERRIMUS) y se sustituyen por
expresiones analíticas con adverbios intensivos derivados de MULTUM (> esp.
muy); también se usaron otros adverbios como bien o fuert(e) en la época
medieval, pero la perífrasis que se gramaticalizó como forma propia del
superlativo es la de muy.
- Te – Pronombre personal en segunda persona singular masculino acusativo, es la
forma átona de “tu”. Viene del latín “te”. Esta palabra se conserva actualmente
de la misma manera. Su función puede ser de CD o CI. Sigue utilizándose en el
español actual.
Alteraciones formales en los pronombres: apócope y asimilación consonántica.
Estas fueron las principales alteraciones que afectaron a la forma de los
pronombres átonos. En la época medieval, debido a su carácter átono, los
pronombres podían aparecer en enclisis y quedaban expuestos a la apócope de
su vocal final. Este fenómeno era más frecuente en el caso de le y se que en el
de me y te, y fue también más duradera en esas personas, especialmente en le
(hasta el siglo XV se apocopan le y se, mientras que la pérdida de la -e de me y
te prácticamente termina con el siglo XIII, época de apócope extrema).
- Cuemo – Adverbio de modo referente a “como” que a veces aparece como
“cuemo” en la época medieval. Aparece con diptongo antietimológico. Además
del nexo principal de subordinación, son heredadas la antigua causal ca (<
QUIA), la modal como24 (< adverbio lat. vg. QUOMO, clásico QUOMODO, usado
con el valor de UT), la temporal cuando (< QUANDO, desligada de su valor
causal en época latinotardía) y la condicional si (< SI).
- Aquesto – Es un articulo demostrativo deitico reforzado, neutro. Como vemos, se
produjo un importante desgaste expresivo de los demostrativos, lo cual, unido a
su desgaste fonético, hace que sean necesarios refuerzos formales con distintas
partículas de valor deíctico (*ACCE- o *ECCE- en español); nace así un sistema
deíctico reforzado aqueste, aquese, aquel, que tenemos en textos medievales y
clásicos. Sin embargo, solo aquel conservó el refuerzo, mientras que los
demostrativos de la primera y segunda persona, donde no fue sistemático, lo
perdieron después del siglo XVII. En el español moderno resulta en “esto”
- Ouiesses auido – Es una forma verbal en pretérito pluscuamperfecto de “oír” en
la segunda persona [Link] del latín “audite”, conjugado como
“audivisses”. El nuevo sistema se desarrolló de forma paralela a la forma del
pretérito perfecto, pues ya en los siglos XII y XIII aparecen formas del pretérito
pluscuamperfecto y del futuro perfecto de indicativo, así como del pretérito
perfecto y pluscuamperfecto de subjuntivo. En cualquier caso, parece que en
ocasiones estas formas no están usadas con un valor de anterioridad relativa,
sino simplemente con el valor temporal del auxiliar
TEXTO 4
- Queremos decir – Es una construcción verbal por “queremos” que es el verbo
auxiliar de “decir”, en infinitivo. El primero se encuentra en primera persona
plural del presente de indicativo. “Queremos” viene del latín “Quaerimus”, y
“decir” es “dicere”. La evolución se debe a la monoptongación de -ae en -e, la -i
vocaliza en -e, la -u vocaliza en -o. En “dicere”. La -e final desaparece, la vocal
breve átona de la -e vocaliza en -i y la primera -i se abre en -e.
En español se sigue conservando como “Queremos decir”.
- Bien – Es un adjetivo calificativo en grado positivo y invariable. Viene del latín
“bene”. Evoluciona al español mediante el apocope de la -e final, la vocal tónica
-e se diptonga en -ie. Se sigue utilizando hoy día.
En la época medieval era uno de los que se empleaba para tratar el superlativo.
Sin embargo, la perífrasis que se gramaticalizó como forma propia del
superlativo es la de muy
- Daruos hemos – es una construcción verbal que utiliza la forma del pretérito
perfecto compuesto para indicar una acción que ha sido completada en el
pasado, pero que tiene relevancia o conexión con el presente. La estructura de la
frase sigue el modelo de [verbo auxiliar en pretérito perfecto] + [pronombre
objeto indirecto] + [infinitivo], lo que en español moderno equivaldría a "hemos
dado a vosotros". Daruos tiene su etimo en el latín NO SE SI ESTÁ BIEN.
- Dezilde – Es un verbo en forma imperativa presente del verbo “decir”, en
segunda persona del plural, junto al pronombre personal singular “le”. Viene del
latín “dicite”. Evoluciona como “decidle”. Los cambios que presenta es el cambio
de -t a -d, se le añade una -l detras, la -c pasa a -z, y vuelve a -c. Por último, la
vocal -i se abre en e. (CREO QUE CAYÓ EN EL EXAMEN) En la desinencia de
2.ª persona de plural, -TE evoluciona a -de y, por apócope, -de > -d. Las formas
sin -d actuales con pronombre enclítico (acercaos, callaos) proceden de
imperativos en los que se perdía la oclusiva final. Hasta el siglo XVII, existía la
posibilidad de metátesis cuando aparecía un pronombre enclítico: -dl->-ld-
(mostralde por mostradle); esta metátesis debió de tener pronto un carácter
vulgar, a juzgar por la crítica que aparece ya en Valdés.
-
- Ninguno – Es un adjetivo indefinido masculino singular. Viene del latín “nec
unus”. Evoluciona al español actual mediante el apocope de la -s final, la vocal
breve atona -o, la -c pasa a -g, se le añade una -n y la -e vocaliza en -i.
Evoluciona por analogía con nin. NO ENCUENTRO INFORMACIÓN
- Conbusco – NO ENCUENTRO INFORMACIÓN
- Ende – Forma parte de una locución adverbial, es un adverbio en desuso, es un
adverbio de tiempo.
- Pesol – Es una forma compuesta por el verbo “pesar” más un pronombre
personal “le”. Es un verbo intransitivo. “pesó” pertenece a la tercera persona
singular del pretérito perfecto de indicativo “pensavit”. Viene del latín “pensare”
(CREO QUE CAYÓ EN EL EXAMEN)1º conjugación. Mientras que el se estima
que viene de latín “ille” o “illum” , seria el dativo “illi”.
Pensavitilli. La terminación verbal -it desaparece (pensavilli). El grupo -ns
intervocalico pasa a -s (pesavilli). La -v y la -i desaparecen y la germinada -ll se
simplifica en -l (pesali). Por último, la -a se cierra en -o y la -i vocaliza en -e
(pesole). En el español actual resultaría como “le pesó”
TEXTO 5
- Cras – Es un adverbio de tiempo medieval que sustituiría “mañana”, ya que en el
siglo XV deja de usarse. (CAYÓ EN EL EXAMEN)
- Fablardes – Verbo en segunda persona del plural del pretérito imperfecto de
subjuntivo, viene de FABULARE pretérito perfecto de indicativo FABULAVERAM <
FABULAVERATIS y evoluciona FAB(U)LA(VE)RATIS>fablarades las formas en des
se mantienen hasta el siglo XV >fablaraes>fabláis. La terminación -TIS del latín
evoluciona a -des. En español es hablarais. Es el imperfecto de subjuntivo, que
presenta dos formas en español provienen de los dos pluscuamperfectos (uno
del indicativo y otro del subjuntivo, asume los valores de esos dos subjuntivos).
(CAYÓ EN EL EXAMEN)
- Buena – Adjetivo calificativo variable femenino singular en grado positivo. Viene
del latín “bona”. Evoluciona al español actual por la apertura de -o en -ue.
- Gelo – Es una construcción pronominal formada por la concurrencia de dos
pronombres en tercera persona neutro “lo” y “le”. Etimologia “illi” + “illu(d)” =
“iljelo> gelo. La l yod …, a partir del siglo xvi por la confusión de sibilantes, va a
dar como resultado la -s. Pero también hay cuestiones sintácticas porque ya
habia ejemplo de se + lo pero con valor reflexivo, como echoselo. (CAYÓ EN EL
EXAMEN) Cuando concurren un pronombre complemento indirecto de 3.ª
persona (derivado de ILLI) y otro de complemento directo, también de 3ª
persona (derivado de ILLUM, ILLAM, ILLOS, ILLAS), encontramos resultados
diferentes a los señalados: por ejemplo, ILLI ILLUM > * li elo > ge lo > se lo. En
esta secuencia, la yod palataliza la consonante líquida, de ahí la inicial g-. La
analogía provocó que esta palatal inicial, regular en las formas con dativo
singular (gelo, gela, gelos, gelas) se extendiera a las de dativo plural, donde no
había existido tal yod (lo impedía la -s de lis). Nace así la homonimia entre las
formas que se refieren a un complemento indirecto singular y a uno de plural.
- Tróxome – Está compuesto por el verbo “Tróxo” y el pronombre personal enclítico
de la primera persona en singular “me”. El verbo pertenece a la segunda
conjugación latina “trahere”, es la tercera persona singular del pretérito perfecto
simple en voz activa. Además, se trata de un pretérito perfecto fuerte
sintagmático cuyo étimo es “traxit, el que contiene la -s o -x. Viene de Traxit. Su
resultado general en español es “me trajo”.
“Tróxo” pasa a “trajo” porque la -o se extiende de la primera declinación por
analogía, La vocal -o de Troxo, sale por contagio de los pretéritos fuertes -ui
- Tenié – Pretérito imperfecto de indicativo, tercera persona singular. Viene del
latín imperfecto Teneba(t). Evolucion Tene(b)a(t) > tenea > se alterna con las
formas ( tenía, tenié, teníe). Las dos últimas están porque hay una asimilación
vocálica de la -i , atracción analógica. Además la podemos encontrar hasta el
siglo XVI. La primera declinación -b se pierde porque se igualaría con el presente.
Además, en época medieval, las desinencias en -ía alternaban en -íe o ié, sobre
todo con la primera y segunda persona del plural. Su alternancia era bastante
común en la época medieval. Dominantes en el siglo XII y XIII. (CAYÓ EN EL
EXAMEN)
- Mañana – Es un sustantivo singular femenino, con misa puede ser un sintagma
nominal. Viene del latín maneāna, es un adverbio. Se le considera como
femenino porque termina con -a, primera conjugación. No está en plural, porque
sino se le añadiría -s. Surge mediante otras procedencias. Comienza a aparecer
en el siglo XV.
- Quien – Es un pronombre relativo. Viene del latín quem. Perdura en el castellano.
En el español medieval los valores de quien se alternaba con la forma qui, a
partir del XIV. A partir del XVI quien genera un plural “quienes”. Incluso
actualmente, puede emplear “quien” para el plural.
Quien influye en la creación de otras formas analógicas como ningien( derivado
de ninguno). Variantes otri y otrién, analógicas de los relativos qui y quien.
TEXTO 6
- Quel – Es un acortamiento de “aquel” por lo tanto se un articulo demostrativo en
singular. Su etimo procede del latín eccum 'he aquí' e ille, illa, illud 'aquel'. Se
produjo un importante desgaste expresivo de los demostrativos, lo cual hace que
sean necesarios refuerzos formales con distintas partículas de valor deíctico
(*ACCE- o *ECCE- en español); nace así un sistema deíctico reforzado aqueste,
aquese, aquel, que tenemos en textos medievales y clásicos; sin embargo, solo
aquel conservó el refuerzo.
- Otri – Es un adjetivo singular neutro variable en grado positivo. Viene del latín “
alter – altera”. En español pasa a “otro” NO ENCUENTRO INFORMACIÓN.
- Mas – Es un adverbio átono de cantidad “mas”, también funciona como nexo
copulativo. Viene del latín “Magis”. La “g” intervocálica desaparece, la “ai” pasa
a “a”, pasa a “más”. Este adverbio es cuantitativo preferido sobre Plus, Las
conjunciones usuales son mas (< MAGIS) y pero (< PER HOC ‘sin embargo’); pero
ha relegado a mas al registro elevado.
- El su debdor – (deudor) Es una forma compuesta por el artículo determinante
masculino singular “el”, el adjetivo posesivo masculino singular “su” y el
sustantivo masculino singular “debdor”. El viene del étimo “ille”, su procede de
“suus” y debdor viene de “debĭtor, -ōris”.
El artículo “le” fue uno de los cambios que conllevo la reestructuración de los
sistemas de los demostrativos, anafóricos, identificadores y enfáticos latinos, por
parte de las lenguas romances. También nace el pronombre personal a través de
“Ille”.
Su evolución ocurre por caída de la -e final, la -ll geminada se simplifica en -l y la
vocal inicial -i vocaliza en -e.
A continuación, el adjetivo suus. La -s final desaparece y la doble -u se simplifica.
Para terminar, el sustantivo debitor . La -b labial oclusiva sonora desaparece
dejandonos con deitor. La -t intervocálica pasa a -d. Y para finalizar la vocal -i
pasa a -u. Seria “El su deudor”
- Cunplian – Es un verbo en tercera persona plural del pretérito imperfecto de
indicativo activo. Viene del latín “complebant”. Los cambios de evolucion que
experimenta es la desaparición de la -t final. Proceden de las terminaciones
latinas -ABAM / -(I)EBAM y han dado resultados diferentes, de forma que en
español tenemos dos alomorfos: -aba para la 1.ª conjugación e -ía para la 2.ª y la
3.ª. Después de la pérdida, -ea > -ía por disimilación de e ante a (como en MEA
> mía). En época medieval, las desinencias en -ía alternaban en casi todas las
personas verbales con las variantes en -ié y en -íe, especialmente en la 1.ª y 2.ª
personas del plural.
- Sennalada mjente – Es un adverbio terminado en -mente que viene de
“señalado/a”.Este es un participio de señalar, que a su vez viene de “señal”.
“Señal” viene del latín medieval “signale”. En español, el único procedimiento
sistemático es la terminación -mente, que sirve para formar adverbios de modo;
se combina con adjetivos femeninos, porque en principio era un sintagma con el
sustantivo femenino MENS, -NTIS. En época medieval, es frecuente encontrar los
dos elementos separados gráficamente; además, en esa época la terminación -
mente alternaba con -miente y con la forma con epéntesis (frecuente en s. XIII) -
mientre:
- Maguer – Es una conjunción concesiva en desuso, sustituye al actual “aunque”.
En el propio español se crean nuevos nexos, por diversos procedimientos. A
partir de un préstamo del griego µακα´ριε tenemos el medieval maguer(a)
- Son – Es el verbo en voz activa, tercera persona plural del presente de indicativo.
Viene del latín “sum”, conjugado como “sunt”. En la frase “son en su poder”,
tiene el valor de “esse” , “están”. Ya que en la edad media ser y estar
compartían el valor locutivo. Progresivamente se van separando hasta el valor
actual, en el siglo XVII. En este caso es el valor de están.
- Qual – Es un pronombre relativo masculino y femenino, en singular. Viene del
latín “qualis” y se conserva en el español como “cual”. Sus cambios evolutivos
son el apocope de la -s final, la -i desaparece y la -q pasa a -c. NO HE
ENCONTRADO INFORMACIÓN
- Aquel – Es un articulo demostrativo masculino singular reforzado variable. Viene
del latín ille, illa, illud
En las lenguas romances, se produce una amplia reestructuración de los
sistemas de los demostrativos, anafóricos, identificadores y enfáticos latinos.
Uno de los cambios más importantes es que; el español introduce un elemento
nuevo, derivado del enfático latino IPSE, para mantener un sistema ternario en la
deixis espacial (proximidad - distancia media - lejanía), asociado a las tres
personas gramaticales. El resultado es el sistema moderno este / ese / aquel.
Como vemos, se produjo un importante desgaste expresivo de los demostrativos,
lo cual, unido a su desgaste fonético, hace que sean necesarios refuerzos
formales con distintas partículas de valor deíctico (*ACCE- o *ECCE- en español);
nace así un sistema deíctico reforzado aqueste, aquese, aquel.
Por otro lado, vemos que los derivados de ILLE estaban sobrecargados de
valores, situación que la lengua solucionó con una diferenciación formal. La
adición del refuerzo al demostrativo aquel permite que las formas no reforzadas
derivadas de ILLE se especialicen para otras funciones: como articulo y
pronombre.
TEXTO 7
- Grant – Es el apocope del adjetivo invariable “grande”. Viene del latín “grandis”.
NO ENCUENTRO INFORMACIÓN.
- Nuestra carta – Es un pronombre posesivo en primera persona plural más un
sustantivo femenino. Viene del latín “nostram” y “chartam”. Nostram funciona
como el acusativo singular femenino. “Chartam” es acusativo singular femenino
de la primera declinación. “Nostram” evoluciona al español “nuestra” mediante
la caída de la -m final y la diptongación de la -o breve átona en -ue.
“Chartam” evoluciona a “carta” por la caída de la -m final, además de que la -h
desaparece. NO ENCUENTRO MÁS INFORMACIÓN.
- Agora – Es un adverbio de tiempo compuesto por los sintagmas latinos “HAC
HORA”, procede de un ablativo. Evoluciona al español “ahora” cuando al juntar
“HAC” Y “HORA”, la “ch” pasa a “h” y la principal-h desaparece.
- Seriades – NO ENCUENTRO INFORMACIÓN.
- Fuesse – Verbo en primera persona singular del pretérito imperfecto de indicativo
del verbo “ser”. Viene del latín “ibam”, evoluciona al español actual “iba”
mediante la sincopa de la -m final.
- Daqui – Es un adverbio medieval formado por categorías diferentes. Está
compuesto por la preposición “de” y el adverbio de lugar “aquí”. La preposicion
viene del latín “de” y el adverbio de “ECCE HIC”. Lo cual evoluciona al español
actual “de aquí”.
- Uos – Es un pronombre personal en acusativo plural que se refiere a la segunda
persona singular en género neutro. Viene del pronombre latino “vos”. Se
conserva actualmente de la misma manera, aunque no su utiliza mucho. (CREO
QUE CAYÓ EN EL EXAMEN) Para la 1.ª y 2.ª persona del plural, las formas de
sujeto fueron hasta el siglo XIV nos y vos; entonces se crea una forma
compuesta nosotros y vosotros (< NOS ALTEROS, VOS ALTEROS), que puede
aparecer con sus elementos separados (nos otros, vos otros); en principio tendrá
valor de oposición entre dos grupos, pero en el siglo XVI se perderá y pasarán a
representar simplemente las personas verbales (ya en el siglo XV encontramos
nosotros y vosotros como simples sustitutos de nos y vos)
- Dira – Verbo en tercera persona singular del futuro imperfecto de indicativo del
verbo “decir”, voz activa. Viene del verbo latino “dicet”. Se conserva
actualmente, pero con la -a acentuada.
- Lo – Es un pronombre personal de la tercera persona singular en genero neutro.
Viene del latín “illi”. La evolución se debe a que la -i final se abre en -o tónica, la
doble -l se simplifica y la -i inicial desaparece. Este tipo de pronombre nace en la
época medieval ya que no existía en el latín clásico.
En el paso del sistema latino al español, se producen cambios sustanciales en el
sistema de pronombres personales. Suele decirse que es uno de los pocos restos
de flexión nominal, pero la conservación es más formal que funcional
Los únicos restos auténticos de flexión (es decir, pronombres con formas
diferentes para distintas funciones oracionales) se encuentran en la nueva
tercera persona (no reflexiva) que el español crea a partir del demostrativo ILLE;
el aislamiento paradigmático de esta «declinación» pronominal, para la que
existen más formas que para cualquier otro pronombre, pudo contribuir a que
desde muy pronto se dieran interferencias funcionales entre las formas átonas
lo, la y le, que estudiaremos más adelante.
TEXTO 8
- Donna – Es un sustantivo en femenino que se utiliza para mostrar respeto. Viene
del latín “dominus”, que se conjugaría como “domina”. En español tiene dos
terminaciones: “doña” y “dueña”. La primera sucede porque la -i
Interconsonántica desaparece y el grupo -mn- pasa a -ñ-. En el caso de “dueña”
hay que añadirle la diptongación de la vocal -o larga tónica en -ue.
- Muy noble – Es un adjetivo calificativo neutro de grado comparativo superlativo
absoluto. Vienen del latín “multum” y “nobilis”. Para la expresión de la cualidad
en su grado más alto (superlativo absoluto) dejan de usarse los superlativos
sintéticos latinos (terminados en -ISSIMUS y -ERRIMUS) y se sustituyen por
expresiones analíticas con adverbios intensivos derivados de MULTUM (> esp.
muy); también se usaron otros adverbios como bien o fuert(e) en la época
medieval, pero la perífrasis que se gramaticalizó como forma propia del
superlativo es la de muy.
- Aquel – Es un artículo demostrativo perteneciente al masculino nominativo
singular. Viene del latín “ille, illa, illud”, se conjuga como “ille”. Evoluciona al
español cuando la doble -l pasa a -qu y se añade una -l final.
En las lenguas romances se produce una reestructuración de los sistemas de los
demostrativos, anafóricos, identificadores y enfáticos latinos . Ahí, el español
introduce un elemento nuevo, derivado del enfático latino IPSE, para mantener
un sistema ternario en la deixis espacial (proximidad - distancia media - lejanía),
asociado a las tres personas gramaticales. El resultado es el sistema moderno
este / ese / aquel; veremos después la evolución de las formas.
Ante el desgaste de los demostrativos, se produjo una n necesarios refuerzos
formales con distintas partículas de valor deíctico (*ACCE- o *ECCE- en español);
nace así un sistema deíctico reforzado aqueste, aquese, aquel, que tenemos en
textos medievales y clásicos; sin embargo, solo aquel conservó el refuerzo,
mientras que los demostrativos de la primera y segunda persona, donde no fue
sistemático, lo perdieron después del siglo XVII.
Dicho refuerzo en “aquel”, permitió que las formas derivadas de “ille” ouedan
funcionar como artículos, entre otras funciones.
- Mio clerigo – Sustantivo compuesto (posesivo + sustantivo) del latín MEUM y
CLERICUM. MEUM > meo > mio > mjo /mj y es el posesivo átono por ir
antepuesto al sustantivo mi. y CLERICUM > clérigo (se pierde la -m fina -u pasa a
-o y se sonoriza la -c en -g.
Para “clericum”, la -m final se apocopa, la vocal -u breve átona se abre en -o y la
-c pasa a -g. Actualmente todo resulta como “Mi clérigo”.
- Quel – pronombre “ aquel”
- Et otrosi – “otrosi” es un adverbio que viene del latín “alterum” y “sic”, además
“et” es una conjunción que viene del latín “et”. Evoluciona al español actual
como “y además”.
- Mandedes – Verbo que corresponde a la segunda persona del singular, en tiempo
pretérito imperfecto del subjuntivo. Viene del infinitivo latino “mandare”, que
conjugado es “mandares”.Es en español “mandéis”
- Faria – Es un verbo activo en primera persona singular del presente de potencial
del verbo “hacer”. Viene del latín en infinitivo “facere”, que conjugado sería
“facerem”. Evoluciona al español “haría”.