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Los signos ortográficos de la

Lengua Castellana
Édgar Herrera Morales
Los signos ortográficos de la
Lengua Castellana

Édgar Herrera Morales

Institución Educativa Cisneros

Fondo Editorial RED Descartes

Córdoba (España)
2024
Título de la obra:

Los signos ortográficos de la Lengua Castellana

Autor:
Édgar Herrera Morales
Institución Educativa Cisneros

Código JavaScript para el libro: Joel Espinosa Longi, IMATE, UNAM.


Recursos interactivos: DescartesJS
Fuentes: Lato y UbuntuMono
Imagen portada: Diseño de Lexica.art

Red Educativa Digital Descartes


Córdoba (España)
[email protected]
https://proyectodescartes.org

Proyecto iCartesiLibri
https://proyectodescartes.org/iCartesiLibri/index.htm

ISBN:

Esta obra está bajo una licencia Creative Commons 4.0 internacional: Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual.
Tabla de contenido
Prefacio 6
1. Los signos ortográficos de la Lengua Castellana 14
Los signos ortográficos 16
Los signos de puntuación 17
1.1 La coma 18
1.2 El Punto y Coma 20
1.3 Las Comillas 22
1.4 El Punto 32
1.5 Dos Puntos 36
1.6 Puntos Suspensivos 38
1.7 Los paréntesis 41
1.8 Los corchetes 43
1.9 Los signos de interrogación 45
1.10 Los signos de exclamación 50
Los signos diacríticos 56
1.11 La tilde 56
1.12 La diéresis 57
Los signos auxiliares de puntuación 61
1.13 El guion 64
1.13.1 La división silábica 65
1.13.2 División morfológica 73
1.13.3 Casos especiales 75
1.13.4 A manera de recomendaciones 78

iii
1.14 Las barras 79
1.14.1 Las barras 79
1.14.1.1 Como signo abreviativo 80
1.14.1.2 Como indicador de final de línea 80
1.14.1.3 Como signo de unión o relación entre palabras u 81
otros elementos
1.14.1.4 Otros usos 83
1.15 El apóstrofo 87
1.15.1 ¡Ojo! Es incorrecto 90
1.16 Asterisco 91
1.16.1 Como llamada de nota 91
1.16.2 Con valor diacrítico 92
1.16.3 Con función delimitadora 93
1.16.4 Como indicador de omisión 93
1.16.5 Como indicador de resalte tipográfico 94
1.17 Virgulilla 95
1.18 Llaves 96
1.19 Calderón 99
1.20 Signo de párrafo 100

iv
Prefacio
En el vasto y fascinante mundo de la lengua española, los signos de
puntuación son la herramienta esencial para dar vida y sentido a las
palabras escritas. Se pueden considerar, sin lugar a dudas, como los
maestros silenciosos que nos guían a través de la prosa y del verso,
marcando pausas, enfatizando ideas y dotando de claridad a nuestros
pensamientos o los pensamientos de otros escritores. Sin embargo,
los signos de puntuación merecen una atención especial, aunque a
menudo, sean subestimados e ignorados por muchos.

En este libro, nos adentraremos en el fascinante universo de los


signos ortográficos del español. Exploraremos su historia, su
evolución y su importancia en la comunicación escrita. Desde la
humilde coma hasta el enigmático punto y coma, desde el poderoso
punto final hasta el intrigante punto suspensivo, cada signo tiene su
propio propósito y personalidad única.

A lo largo de estas páginas, descubriremos cómo utilizar cada signo


ortográfico de manera correcta y efectiva. Exploraremos las reglas
gramaticales y las convenciones establecidas, pero también nos
aventuraremos en el terreno de la creatividad y el estilo personal.
Porque, si bien es cierto que los signos de puntuación tienen reglas,
también tienen espacio para la interpretación y la expresión
individual.

Además, abordaremos los errores comunes que se cometen al utilizar


los signos de puntuación y proporcionaremos consejos prácticos para
evitarlos. A través de ejemplos claros y ejercicios interactivos,
aprenderemos a dominar el arte de la puntuación y a comunicarnos
de manera efectiva y elegante.

6
Un cuento de Bing

Había una vez en el mágico reino de Gramáticalia, donde los signos de


puntuación vivían en armonía. Punto y coma, conocido por su
elegancia y versatilidad, gobernaba sobre la tierra, asegurándose de
que cada oración fluyera con gracia.

Un día, Punto y Coma decidió organizar un gran baile para celebrar la


coexistencia pacífica de todos los signos de puntuación. Invitó a
Coma, la siempre pausada, que siempre daba un respiro en medio de
las oraciones. También invitó a Punto, el rey de la claridad, cuyos
dominios se encontraban al final de cada idea.

Los dos puntos llegaron puntualmente al evento, seguidos por los


paréntesis, que siempre iban juntos. Las comillas, tan cercanas entre
sí, compartían secretos y chismes. Mientras tanto, el guion bajo y el
guion medio, aunque similares, mantenían sus diferencias, pero aún
así bailaban juntos en perfecta armonía.

Los signos de interrogación y exclamación, siempre llenos de


emoción, bailaban frenéticamente, a veces mezclando sus giros en
una danza extravagante. El punto y coma se deslizaba elegantemente
entre las parejas, creando una conexión única entre las ideas.

Sin embargo, la noche dio un giro inesperado cuando el punto de


exclamación y el punto de interrogación tuvieron un desacuerdo.
Discutían sobre quién tenía más derecho a expresar sorpresa o
interrogar. La tensión aumentó, y la coma intentó mediar entre ellos,
pero la situación se volvió cada vez más intensa.

7
Entonces, de repente, llegó el punto final, la voz de la razón. Con su
presencia, todos los signos de puntuación se calmaron. El punto final
recordó a todos que, a pesar de sus diferencias, cada uno
desempeñaba un papel importante en la escritura.

La fiesta continuó, y los signos de puntuación se dieron cuenta de


que, aunque podían tener desacuerdos, juntos formaban un sistema
lingüístico completo y armonioso. Así, en el reino de Gramáticalia, los
signos de puntuación aprendieron la valiosa lección de la cooperación
y la importancia de trabajar juntos para crear una prosa significativa.
Y así, la noche continuó con risas, bailes y una escritura fluida para
todos.

Figura 1. Discusión sígnica en Gramáticalia. Imagen generada por la A.I.Bing

8
Una mirada Histórica de Bing

ORÍGENES REMOTOS

La historia de los signos ortográficos es fascinante


y está entrelazada con el desarrollo de la escritura
a lo largo de la historia. Aunque no hay un único
relato que narre la evolución de todos los signos
de puntuación, podemos explorar algunos
aspectos clave.

Orígenes antiguos

Punto y Coma:

El punto y coma (;) se originó en el siglo XV como


una forma de separar cláusulas independientes
pero relacionadas entre sí. Se utilizaba para
indicar una pausa más fuerte que la coma pero
menos marcada que el punto.

Punto:

El punto (.) ha sido utilizado desde la antigüedad


para indicar el final de una oración o un
pensamiento completo.

9
Edad Media y Renacimiento

Durante la Edad Media y el Renacimiento, con el


auge de la imprenta, se consolidaron ciertas
convenciones de puntuación para facilitar la
lectura en voz alta y la comprensión de los textos.
Desarrollo de Otros Signos

Coma: Se usaba para indicar una pausa


breve en una oración.

Paréntesis: Se introdujeron para encerrar


información adicional o aclaratoria.

Guiones y Comillas: Se desarrollaron para


marcar diálogos, citas y expresiones
directas.

Figura 2. Horizontes. Imagen modificada por el autor Pixabay

10
Siglo XVII

Autores como el francés Pierre Bayle y el inglés


John Wilkins propusieron sistemas de puntuación
más complejos.

Siglo XVIII

La obra de escritores como John Locke y Joseph


Priestley contribuyó a estandarizar algunas reglas
de puntuación.

Siglo XIX
La gramática y la puntuación se convirtieron en
áreas de estudio más formales. Escritores como
Charles Latham Shadwell promovieron el uso
sistemático de la puntuación.

11
El siglo XX vio la consolidación de las reglas de
puntuación en manuales y guías gramaticales.
Aunque hay variaciones entre diferentes estilos
(como el APA, MLA, Chicago, entre otros), se han
establecido normas generalmente aceptadas.

En resumen, la historia de los signos de


puntuación es un viaje que se ha desarrollado a lo
largo de los siglos, adaptándose a las necesidades
de la comunicación escrita y contribuyendo a la
claridad y coherencia del lenguaje. Cada signo
tiene su propia historia y propósito, y en conjunto,
permiten a los escritores estructurar sus ideas de
manera efectiva.

12
Capítulo Único

Los signos ortográficos de la


Lengua Castellana
Interactivo 1. Preludio introductorio

15
Los signos ortográficos

Figura 1.1. Escuela. Imagen generada por Limewire


Los signos ortográficos del español, se clasifican en tres grupos: los
signos de puntuación los signos diacríticos y los signos auxiliares de
puntuación.

En relación con los signos de puntuación, observemos lo que nos dice la


Real Academia Española:

Los signos de puntuación[5] son los signos ortográficos que


organizan el discurso para facilitar su comprensión, poniendo de
manifiesto las relaciones sintácticas y lógicas entre sus diversos
constituyentes, evitando posibles ambigüedades y señalando el
carácter especial de determinados fragmentos (citas, incisos,
intervenciones de distintos interlocutores en un diálogo, etc.). En el
español actual, forman parte de este grupo de signos el punto, la
coma, el punto y coma, los dos puntos, los paréntesis, los corchetes,
la raya, las comillas, los signos de interrogación y de exclamación, y
los puntos suspensivos. La mayor parte de ellos tienen, además,
usos no lingüísticos, que quedan fuera de los límites de la ortografía.

16
Figura 1.2. Signos ortográficos virtuales

Los signos de puntuación


SIGNOS DE PUNTUACIÓN
Signo coma punto y comi punto dos
coma llas puntos
Símbolo
, ; "" . :
Signo puntos Parént Corchete Interrog Exclamac
suspens
Símbolo
... () [] ¿? ¡!
17
1.1 La coma
La coma es un signo gráfico que representa una
pausa más breve que la del punto, tanto en la
lectura como en la escritura o, inclusive, en el
discurso oral y se utiliza en toda clase de textos. Las
normas gramaticales que rigen su uso son las
siguientes:

Separa varios elementos de la misma categoría


gramatical, dentro de la oración, por ejemplo: me
gustan sus ojos, sus labios, su cabello, sus manos.

No se usa la coma antes o después de las


conjunciones y, ni, o. Ejemplo: pertenezco a la Red
Educativa Descartes y al Proyecto Descartes; no se
trata de una clase ni de una conferencia; o
aprendes HTML o te quedas sin publicar.

Separa los elementos incidentales en la oración, es


decir, los que tienen equivalencia explicativa. En
este caso cumplen una función similar a la del
paréntesis, por lo cual se llaman parentéticas, como
sucede en el siguiente ejemplo (la expresión
incidental está en negrita): A don Quijote, abogado
de los humildes, jamás lo venció una derrota.[1]

18
Separa los vocativos1, es decir, las palabras usadas para llamar la
atención de un interlocutor, ya sean nombres propios, apodos o
sustantivos asignados, los cuales pueden estar al comienzo, en medio
o al final de una oración como en los siguientes ejemplos (Los
vocativos están en letra cursiva):

Amor, rápido que estoy de afán.


No, amor, no es como tú lo dices.
¿Por qué eres tan insistente, amor?

Van entre comas expresiones como sin embargo, o sea (es decir),
pues, pero, por ejemplo, por tanto, entre otras, ejemplo: no presentó
la tarea, sin embargo, se la aplazaron; nunca falla con las entregas, o
sea, siempre cumple con las tareas; la clase empezó a tiempo, pues,
todos los estudiantes asistieron; todos asistieron a la clase, pero, el
profesor no llegó; los temas de clase, ya eran conocidos, por ejemplo,
editores, imágenes, videos, entre otros.

La aposición2, va entre comas, por ejemplo: Juan Guillermo, líder del


programa, ha publicado varios libros

Antes de las oraciones introducidas por expresiones como: "si",


"aunque" y otras semejantes, por ejemplo: Puedes invitarme, si
quieres.

1
es un nombre de persona (o elemento sustantivado equivalente) a quien dirigimos la
palabra. No suele llevar preposición, ni artículos, ni palabras determinativas que lo
modifiquen
2
La aposición, que etimológicamente significa 'colocar junto a', es una secuencia en la que
un sustantivo o un grupo nominal se une a otro elemento nominal para explicar algo
relativo a él

19
1.2 El Punto y Coma

El punto y coma es un signo utilizado en gramática


para querer decir que cuando hay que hacer una
pausa un poco más larga que la de la coma, pero no
tanto como la del punto, se usa este signo; es decir,
cuando lo que se quiere expresar no está
contemplado dentro de los usos de la la coma ni es
el fin de una idea. Según la Real Academia
Española, tiene la particularidad de ser usada con
subjetividad, por lo que, muchos, más bien optan
por el uso de otros signos como el punto y seguido,
los dos puntos o la coma; pero, eso sí, no se puede
prescindir de su uso. El plural de punto y coma está
dado por el artículo masculino plural: los punto y
coma. Cuando se utiliza, se debe escribir unido a la
palabra que la precede y se deja un espacio entre él
y la palabra o el signo que le sigue.

El punto y coma se utiliza:

En enunciados yuxtapuestos largos, donde ya se empleo la coma.


Ejemplo: habíamos estudiado mucho, el cansancio era insoportable, y
teníamos un agotamiento demoledor; pero, el profe resolvió continuar con
la clase y tuvimos que seguir.

Hay algunos casos en los que se usa para evitar que la misma
expresión escrita se repita. Ejemplo: el Consejo Directivo quedó
constituido así: Andrés, presidente; Manuela, secretaria; Diego, vocal y
Luisa, Vicepresidente.

20
Para separar los elementos de una serie expresada en un párrafo.
Ejemplo: El cielo está obscuro; la niebla asciende de los valles a la cumbre;
el castillo del conde no es más que una mancha oscura.

En oraciones cortas que expresan ideas diferentes, no


necesariamente contrarias, porque en este caso, se haría uso de la
coma y, más aún, si van yuxtapuestas.3 Están formadas por dos o tres
signos de puntuación y cada una de ellos puede pronunciarse con
independencia del otro Ejemplo: la universidad está cargada de gente
joven; los colegios tienen muchos niños.

Para reemplazar un verbo y lograr un efecto llamado elipsis,4 por


ejemplo, en lugar de escribir Nosotros montamos en bus y los
estudiantes montan en moto y los profes andan en su carro, podemos
escribir: nosotros montamos en bus; los estudiantes, en moto; los profes,
en su carro.

Para cambiar el sentido de una oración, generalmente antes de


expresiones adversativas5 como: mas, pero, sin embargo, no
obstante, a pesar de, pese a ello, aunque y otras parecidas, por
ejemplo: todos hacemos planes; pero el destino ya está escrito.[2]

3
También conocidas como oraciones asindéticas. Son aquellas que, sintácticamente, están
unidas por dos elementos lingüísticos; en otras palabras, es la unión de dos oraciones o
frases, pero sin nexo conjuntivo; solo por signos de puntuación, como en era tarde; nos
fuimos.
4
Figura retórica que consiste en la omisión de una o más palabras en un enunciado que,
aunque sean necesarias para la correcta construcción gramatical, se sobreentienden por
el contexto.
5
son aquellas conjunciones que contraponen dos oraciones o dos términos sintácticos.

21
1.3 Las Comillas

Las comillas son un signo ortográfico doble de


puntuación.

En lengua castellana, existen tres tipos de comillas:

Las comillas angulares o españolas (« »)


Las comillas altas o inglesas (“ ”)
Las comillas simples (‘ ’).

Las comillas angulares o españolas, también se


conocen como comillas latinas, y menos
frecuentemente, bajas o francesas.
Figura 1.3.
Angulares o
españolas

Las comillas altas o inglesas, siempre se van a llamar


así, aunque a veces se marcan con una tipografía
similar a "…".
Figura 1.4.
Comillas altas o
inglesas

Las comillas simples: siempre se van a llamar así,


aunque a veces se marcan con una tipografía similar a
'…'.

Figura 1.5.
Comillas
simples
22
Las comillas se utilizan para marcar niveles diferentes en una oración.
Por ejemplo, las comillas angulares, se escriben sobre la parte media
del renglón, mientras que las altas y simples se escriben en la parte
alta de este.

Manejos especiales
Por tratarse de un signo doble, en español, se escriben unidas al
primer y último signo de la palabra que se vaya a poner entre comillas
(ya sea letra, número u otro signo ortográfico) del periodo que
enmarcan, es decir, no se deja espacio alguno. De igual manera, ya sea
un tipo o el otro, es importante que se conozca que las comillas, como
tal, son conocidas como comillas dobles porque están compuestas
por dos partes: Las comillas de apertura («, “ y ‘) y las comillas de
cierre (», ” y ’). Las comillas inglesas (altas) de apertura se llegan a
presentar en forma simétrica a las de cierre, o en forma inversa a
estas últimas.

Tiene validez que se conozca que en la Ortografía de la Lengua


Española de 1999 publicada por la Real Academia Española (RAE)
junto a la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) se
informaba: «Por lo general, es indistinto el uso de uno u otro tipo de
comillas dobles; pero suelen alternarse cuando hay que utilizar
comillas dentro de un texto ya entrecomillado».

Sin embargo, ya en 2005 con el Diccionario panhispánico de dudas


(DPD) también de la RAE junto a la ASALE dice al respecto: «En los
textos impresos, se recomienda utilizar en primera instancia las
comillas angulares, reservando los otros tipos para cuando deban
entrecomillarse partes de un texto ya entrecomillado».

23
Si dentro de lo entrecomillado apareciera una segunda cita, se
utilizarían otras comillas. El ejemplo dado en la Ortografía de la
lengua española y en el citado DPD sigue este orden: «…“…‘…’…”…».
Esta afirmación está corroborada por el Diccionario Panhispánico de
Dudas.

Si el texto entrecomillado termina con el enunciado, el punto se


escribe después de las comillas de cierre, al contrario de lo que
ocurre en otras lenguas. Por ejemplo: «Benito Juárez dijo: “El respeto
al derecho ajeno es la paz”».

En el caso de que haya algún signo de puntuación después de las


comillas de cierre, este siempre se colocará después del periodo que
enmarcan y no al revés. Por ejemplo: En un principio había dicho: «Lo
considero incorrecto»; sin embargo, al final se corrompió.

Puede haber situaciones en las que haya tres signos ortográficos


juntos que involucre a las comillas, ya que, dentro del periodo que
enmarcan las comillas, el enunciado tiene su propia puntuación
independiente de la del texto principal, por lo que lleva sus propios
signos ortográficos. La única excepción a la regla sería el punto final
del enunciado. Por ello, si el enunciado entrecomillado es
interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y
exclamación se escriben dentro de las comillas. Por ejemplo, cada vez
que llego a casa, mi esposa me pregunta: «¿Cómo te fue?».

Figura 1.6. Tablero. Imagen dePixabay

24
El asunto con las mayúsculas y las
minúsculas
Cuando se trate de un sustantivo común, se usan minúsculas con la
primera letra del enunciado que enmarcan las comillas. Por ejemplo: los
cuadernos «cinco materias» tienen mejor uso.

Si inicia un enunciado entrecomillado, el enunciado va en mayúsculas.


Por ejemplo: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, lo
dijo Machado.

Cuando las comillas enmarcan un nombre propio, lógicamente se


escribe con mayúsculas. Por ejemplo: una de las ciudades más bonitas
de Colombia, llamada cariñosamente, la ciudad de la eterna primavera
«Medellín» volverá a ser «la tacita de plata» de Antioquia.

Cuando se trata de una cita textual, siempre se escribirá con


mayúsculas, y normalmente después de los dos puntos. Por ejemplo:
Albert Einstein afirmó que: «Cada día sabemos más y entendemos
menos».

Hay que tener en cuenta que después de los dos puntos, no siempre va
el texto entrecomillado en mayúsculas, pues puede no ser una cita. Por
ejemplo: Bogotá: «más cerca de las estrellas».

Para reproducir una cita, en el caso de que la cita ocupe más de un


párrafo, anteriormente, era usual utilizar las comillas de cierre al
principio del nuevo párrafo, sin embargo, esta práctica ha caído en
desuso. Por ejemplo: Gastón Bachelard en su «Poética del espacio»
señala:

«Porque la casa es nuestro rincón del mundo. Es —se ha dicho con


frecuencia- nuestro primer universo. Es realmente un cosmos. Un
cosmos en toda la acepción del término.
25
Si dentro de lo entrecomillado
apareciera una segunda cita, se
utilizarían otras comillas. El
ejemplo dado en la Ortografía
de la lengua española y en el
citado DPD sigue este orden:
«…“…‘…’…”…». Esta afirmación
está corroborada por el
Diccionario Panhispánico de
Dudas.

Si el texto entrecomillado
termina con el enunciado, el
punto se escribe después de las
comillas de cierre, al contrario
de lo que ocurre en otras
lenguas. Por ejemplo: «Benito
Juárez dijo: “El respeto al
derecho ajeno es la paz”».

En el caso de que haya algún


signo de puntuación después de
las comillas de cierre, este
siempre se colocará después del
Figura 1.7. Niños. Imagen deStable-cascade
periodo que enmarcan y no al revés. Por ejemplo: En un principio
había dicho: «Lo considero incorrecto»; sin embargo, al final se
corrompió.
Si el enunciado entrecomillado es interrogativo o exclamativo, los
signos de interrogación y exclamación se escriben dentro de las
comillas.

Por ejemplo, cada vez que llego a casa, mi esposa me pregunta: «¿Cómo te
fue?»
26
Sin embargo, es común que las citas se
reproduzcan con una sangría diferente a la
utilizada y/o con un tamaño de fuente menor.
En tal caso, ya no sería necesario el uso de las
comillas, independientemente del número de
párrafos de esta. Por ejemplo: Gastón Bachelard
en su «Poética del espacio» señala:
Porque la casa es nuestro rincón del mundo. Es
—se ha dicho con frecuencia- nuestro primer
universo. Es realmente un cosmos. Un cosmos
en toda la acepción del término. Vista
íntimamente, la vivienda más humilde ¿no es la
más bella?

En las obras de carácter literario, las comillas se


usan para plasmar los pensamientos de algún
personaje. Por ejemplo: «“Mañana no voy a
trabajar”, pensó el abogado»

Las comillas también sirven para llamar la


atención al lector sobre alguna palabra o frase
que se distingue del resto de los componentes
léxicos del enunciado, por vulgar o impropia.
Por ejemplo: los bogotanos prefieren decir

“chingue” más que vestido de baño.

En los casos donde lo importante de una palabra o enunciado sea


comentar lingüísticamente el mensaje que contiene, se pueden usar
las comillas. Por ejemplo: el vocablo “baúl” es agudo.

En enunciados lingüísticos, se puede usar las comillas simples para


explicar el significado de los términos. Por ejemplo: La palabra
«México» se cree que está formada de tres voces náhuatl: metz(tli)
‘luna’, xic(tli) ‘centro u ombligo’ y -co ‘sufijo de lugar’.
27
Se recomienda usar tanto las comillas como la letra cursiva para
aludir a alguna parte interna de una publicación, como puede ser el
título de un artículo, un reportaje, un cuento, un poema o cualquier
capítulo de un libro, y su uso puede alternarse libremente. Por
ejemplo: Hay novelas en las que los capítulos no tienen nombres. Un
ejemplo es El Psicoanalista, cuyo primer capítulo se llama «1».

Ojo, que no se recomienda


Sería incorrecto algo como: el profe nos dijo que “no nos copiáramos
de nadie”. Cuando se trate de reproducciones de frases que alguien
más haya dicho y se haya afectado el estilo original de lo dicho, como
podría ser cambios de los tiempos verbales o pronombres y
adverbios. En su lugar, sería correcto no utilizar las comillas. Por
ejemplo: el profe nos dijo que no nos copiáramos de nadie.

Para la utilización de extranjerismos crudos (palabras ajenas al


español que no hayan sido adoptadas a la ortografía del idioma) se
recomienda más usar la letra cursiva que las comillas. Por ejemplo:
¡Me gusta mucho el look que tienes! Esto se hace para explicar por
qué la grafía de la palabra no coincide con su pronunciación. En el
caso que el procesador no pueda optar por el uso de la cursiva (como
podría ser un texto manuscrito o un lugar donde no se acepte ese tipo
de letra), sí se escribirá entre comillas. En el caso que el texto esté en
cursiva, su uso en letra redonda

Contrario a lo que ocurre con las partes internas de cualquier


publicación, el título de cualquier obra artística (ya sea una novela,
cómic, canción, escultura, pintura, fotografía, etc.) se escribe siempre
en letra cursiva y no entre comillas, o en letra redonda, si está escrito
en cursiva. Por ejemplo: Los juegos del hambre, En llamas y Sinsajo
han sido considerados los libros más exitosos de su autora, por el número
de ventas de estos.
28
Contrario a lo anterior, los libros sagrados no se recomiendan escribir
en cursiva o viceversa, además de que generalmente se utilizan con
artículo determinado; por ejemplo: Se considera que la Biblia es el libro
más vendido de la historia.

En muchos idiomas, alfabetos y países se utilizan normalmente las


comillas dobles, siendo las demás reservadas como alternativa o para
casos especiales. Se dan, sin embargo, excepciones: por ejemplo, en
Estados Unidos se usan más las dobles, mientras que en Reino Unido
se prefieren las simples.

Figura 1.8. Comillas


en Braile

En braille español, la representación de las comillas presenta la


disposición de los puntos en los lugares 2, 3 y 6. En español se utiliza
tanto para abrir como para cerrar comillas.

Del lenguaje coloquial hablado, al lenguaje corporal,


las comillas se representan con un gesto de ambas
manos, donde los dedos medios e índices se abren y
Figura 1.9. cierran dos veces (mientras el resto de los dedos se
Comillas mantienen en forma cerrada) simultáneamente, a la
gestuales
vez que se expresa el enunciado a ser entendido entre
comillas.

29
En las computadoras se usan por defecto comillas rectas, que tienen
la misma forma que las primas (" y '). Esta característica se ha
heredado de las máquinas de escribir. En el teclado español (tanto el
de España como el de Hispanoamérica), la comilla doble se encuentra
en la misma tecla que el número 2 y para la simple se usa el apóstrofo,
que comparte la tecla del signo de cierre de interrogación.

Sin embargo, también es posible introducir comillas latinas, inglesas o


simples. Esto se consigue de diferentes formas dependiendo del
sistema operativo que se use (también pueden variar según la
distribución del teclado empleada), por ejemplo, pulsando distintas
combinaciones de teclas al mismo tiempo:

Cómo introducir comillas usando el teclado


para Windows para Macintosh HTML HTML
(nombre) (decimal)
Latinas de Alt+174 Opt⌥+Mayús⇧+´ & l a q u o ; & # 1 7 1 ;
apertura « (teclado
numérico)
Latinas de Alt+175 Opt⌥+Mayús⇧+ç & r a q u o & # 1 8 7 ;
cierre » (teclado ;
numérico)
Inglesas Alt+0147 Opt⌥+8 “ &#822
de (tecl.numérico) 0;
apertura “
Inglesas Alt+0148 Opt⌥+9 &rdquo &#822
de cierre ” (tecl.numérico) ; 1;
Simples Alt+0145 Opt⌥+Mayús⇧+8 & l s q u o ; & # 8 2 1
de (tecl.numérico) 6;
apertura ‘
Simples Alt+0145 Opt⌥+Mayús⇧+8 & l s q u o ; & # 8 2 1
de cierre ’ (tecl.numérico) 6;

30
Video
Video

Video
Video 1.1
1.1.. Uso
Uso de
de las
las comillas
comillas Licencia
Licencia Creative
Creative Commons
Commons

Video 1.2. Uso de las comillas https://vimeo.com/271768381 Alkemy™, S.A.


31
1.4 El Punto
A manera de abrebocas, se le hizo la consulta a la AI Bard sobre el
concepto que ella tiene de el punto como signo ortográfico y nos dio
esta respuesta:

El punto (.) es un signo de puntuación que se utiliza


para indicar el final de una oración o enunciado. Se
coloca al final de la oración, antes de la mayúscula
que inicia la siguiente.

AI Bard, no dio rodeos y fue demasiado concisa.

Pero la experiencia nos ha enseñado que al concepto de AI Bard, se le


puede hacer un corto ajuste que complementa el concepto de forma
definitiva.

En una postura de maestro de Lengua Castellana, se puede definir el


punto (.) como el signo de puntuación que se pone al final de los
enunciados y de las oraciones gramaticales de la lengua castellana,
pero también de muchos de los lenguajes que se escriben con el
alfabeto latino. La particularidad del punto, radica en que se escribe
sin dejar un espacio que lo separe del caracter que precede, pero sí
dejando un espacio del caracter que lo sigue, a no ser que ese
caracter sea para cerrarlo.

32
AI Bard, clasifica el punto de la misma manera como lo clasifica la
gramática:

Hay tres clases de punto:

El punto y seguido (.)


El punto y aparte (.)
El punto final (.)

Tanto la inteligencia artificial como la gramática, excepto algunos


términos, dan el mismo concepto de estas clasificaciones.

El punto y seguido
Tanto Bard como la gramática española, coinciden en definirlo como
un signo de puntuación utilizado para separar enunciados u oraciones
en un párrafo. Es decir, después del punto, se sigue escribiendo; la
primera letra que se escriba, después de marcar el punto y seguido,
debe ir en mayúscula. Por ejemplo: «Me gusta la literatura. Mi obra
favorita es El Perfume». De conformidad con lo estipulado por la
gramática, lo correcto es denominarlo punto y seguido, es decir, los
dos vocablos separados por la conjunción copulativa (y); no se
recomienda el usual punto seguido, o sea, sin la conjunción.

33
El punto y aparte
Según la gramática española, se utiliza para separar dos párrafos de
contenido diferente en el texto. Una consideración importante se
relaciona con que, después del punto y aparte, se comienza a escribir
en una línea diferente. La palabra inicial, tiene que comenzar con
mayúscula. La denominación correcta es punto y aparte, aunque en
muchos lugares de hispanoamérica se diga punto aparte. En este
concepto, Bard no tiene claridad.

El punto final
Con el punto final, Bard tiene una enorme confusión, pues señala que
«Se escribe con dos espacios: uno después del punto y otro antes de
la siguiente palabra», lo que no puede suceder, pues si es punto final,
no hay una siguiente palabra.

Para la gramática española, el punto final, siempre va al final, cierra un


enunciado o un párrafo. No es correcto llamarlo punto y final, por
analogía de los dos conceptos anteriores.

Desde el punto de vista fonético, en una lectura en voz alta, el punto,


por lo regular, se expresa con una entonación descendente.

Video 1.3. El puntoPiezas Educativas en YouTube, Licencia Atribución de Creative


Commons.

34
Un uso interesante y que poco se tiene en cuenta es el punto de las
abreviaturas. Cuando se escribe una abreviatura, esta debe estar
seguida de punto, pero se sigue escribiendo común y corriente. En el
caso de abreviaturas como puntos cardinales (N, S, E, O), acrónimos6
o medidas, que se consideran símbolos, como m, kg, lx, no utilizan
punto.

Escritora
Figura 1.10. Imagen generada por el diseñador copilot de la AI bing 16-02-2024
6
Este es un tipo de compuesto univerbal que lo forman la unión de segmentos de dos o más
palabras, normalmente, el principio de la primera y el final de la siguiente. Ejemplo:
conspiranoico (de conspi[ración] + [pa]ranoico), juernes (de jue[ves] + [vie]rnes), teleñeco
(de tele[visión] + [mu]ñeco). Hay acrónimos que incluyen completo alguno de los términos
que los forman, como petrodólar (de petró[leo] + dólar), publirreportaje (de publi[cidad] +
reportaje) o viejoven (de vie[jo] + joven).

35
1.5 Dos Puntos
La AI Chat Gpt, tiene una forma muy literaria de definir a este signo
ortográfico

Los dos puntos son como el maestro de ceremonias


de la puntuación. Se utilizan para introducir una
cita, una lista, o para indicar que se va a desarrollar
o explicar algo. Digamos que son como el preludio
antes de una gran revelación.

La Real Academia[3], al respecto nos dice que:

Los dos puntos (:) son un signo ortográfico de puntuación que se


representa con un punto encima del otro. Tanto en escritura
tipográfica como manuscrita, se ubican en la parte superior e inferior
de la línea de escritura.

Su tarea más destacada es la de ponerle freno al discurso para llamar


la atención del receptor sobre lo que sigue, que siempre va a estar
referido al texto o discurso al que se aludía. Su complejidad radica en
saber representar una pausa mayor que la de la coma, pero menor
que la del punto; esto hace que su pausa equivalga al punto y coma.

Este signo de puntuación debe escribirse pegado a la palabra o al


signo que los precede, y separados por un espacio en blanco de la
palabra o el signo que los sigue.

36
En la mayoría de los casos, la primera letra de la palabra que sucede al
signo se escribe con minúscula, sin embargo, hay unos cuantos casos
donde se debe escribir con mayúscula.

Usos especiales
En la enumeración de carácter explicativo(:)
En la reproducción de citas textuales (:)
En el encabezamiento de cartas y documentos (p. ej., Sr.:/Sra.:).
En este caso, la siguiente palabra se escribe en renglón aparte
con mayúscula inicial.(.)
En matemáticas, como notación para representar una división.
En lógica, como abreviatura de la locución tal que, como
alternativa del uso de la barra inclinada (/), que tiene el mismo
significado. En este caso debe dejarse un espacio entre las cifras
colindantes.
En funciones y conjuntos, se usa para abreviar es y razón. Por
ejemplo, es común que se denote una función f en conjuntos
como f: A → B que se lee f es A incluida en B o f de A en B
Para indicar una escala. Por ejemplo: 3:1 que se lee, tres a uno;
mientras que :: indica un proporción 3:1 :: 15:5 tres a uno es
proporcional a quince a cinco.
Para escribir la hora, los dos puntos separan los minutos de las
horas, pero no se debe dejar un espacio entre las cifras. Por
ejemplo: son las 23:35 o, son las 11:35 pm.
En libros sagrados como la Biblia, indica la ubicación de un
párrafo por número de capítulo y versículo. Ejemplo: (número
de capítulo:número de versículo) [Génesis 1:1]).

37
1.6 Puntos Suspensivos
Es encantadora la forma en que AI ChatGPT define este signo
ortográfico

¡Los puntos suspensivos son como el misterio en la


gramática! Se usan para indicar una interrupción,
una pausa sugerente o simplemente para dejar un
poco de espacio para la imaginación. También
pueden insinuar que hay más por venir, creando un
suspenso literario. ¡Son como el cliffhanger7 de la
puntuación!

Pero, como suele suceder en casi todos los casos de


conceptualizaciones, se queda corta, aunque abre las posibilidades
de seguirle consultando. Lo sorprendente es su coherencia con la
artillería de conceptos de los genios de la gramática latina. En este
caso, y a manera de reconocimiento a esa AI, se le da prelación al
"pensamiento" de la máquina.

Además del concepto de puntos suspensivos, ChatGPT nos da los usos


que estos tienen. Al respecto, nos dice:

7
Un cliffhanger es un recurso utilizado en la narrativa literaria en la que se pone en una
situación de inminente peligro a uno de los actores principales de la historia. La magia está
en que el recurso se utiliza, casi siempre cuando está por finalizar un capítulo o la historia
en sí, lo que produce un trauma sicológico de fuerte impacto en el receptor; tanto, que
este entra en un estado de ansiedad tal, que acelera su deseo de avanzar para ver qué va a
pasar.

38
¡Los puntos suspensivos tienen más usos de los que
uno podría imaginar! Aquí tienes algunos casos en
los que los puntos suspensivos hacen su magia:

1. Pausa sugerente: Se utilizan para indicar una


pausa que crea suspense o expectativa. Por
ejemplo, "Estaba a punto de revelar el secreto más
grande de todos..."
2. Interrupción o pensamiento incompleto: Cuando
alguien se detiene en medio de una oración, ya sea
porque está indeciso o porque está dejando
espacio para que el lector o el oyente llenen los
espacios en blanco. "No estoy seguro de si debería
decirte, pero..."
3. Omisión de texto: A veces, se usan para indicar
que se ha omitido parte de un texto, especialmente
en citas. Por ejemplo, "La cita original decía: 'El
conocimiento es poder... la verdad, libertad...'".
4. Reflejar duda o inseguridad: Cuando se quiere
expresar incertidumbre o vacilación en un
enunciado. "Creo que deberíamos ir allí, pero no
estoy completamente seguro..."
5. Suspensión final: Al final de una oración, sugieren
que hay más por venir o dejan la idea inconclusa.
"Ella entró en la habitación y vio algo que le heló la
sangre..."
6. Expresión de ironía o sarcasmo: A veces se usan
al final de una oración para indicar que el hablante
está siendo irónico o sarcástico. "¡Claro que sí... eso
fue una gran idea!"

39
7. Efecto dramático: En obras teatrales o guiones,
los puntos suspensivos pueden utilizarse para crear
un efecto dramático, como cuando un personaje
deja una declaración sin terminar para generar
tensión.
8. Indicar elipsis en la escritura: En narrativa, los
puntos suspensivos pueden representar una elipsis,
indicando la omisión de un fragmento de tiempo o
eventos en la historia. "Pasaron meses... y todo
cambió."
9. Reflejar titubeo en diálogos: En los diálogos, los
puntos suspensivos pueden usarse para representar
la vacilación o titubeo de un personaje al hablar. "No
estoy seguro de si debería... ya sabes, decirle."
10. Conclusión abierta: Al final de una historia o
artículo, los puntos suspensivos pueden sugerir que
la trama o el tema no han llegado a su fin definitivo y
pueden continuar en el futuro.

Y termina con una muy válida advertencia

Recuerda que la clave es utilizarlos con


moderación y de manera efectiva para transmitir la
emoción o el significado deseado. ¡Son pequeños
puntos con un gran impacto! Aunque son versátiles,
es importante no abusar de ellos. ¡Queremos
mantener un poco de misterio pero sin confundir
demasiado!

40
1.7 Los paréntesis
En los chats de Internet o incluso de los celulares, es habitual el uso
del paréntesis en la formación de emoticones, unas curiosas
combinaciones de diferentes signos de puntuación, que por su
semejanza con un rostro (girado 90° a la izquierda) se utilizan para
expresar emociones. Algunos ejemplos son:

Un paréntesis de cierre tras dos puntos expresa una gran sonrisa :)

Un paréntesis de apertura tras dos puntos expresa tristeza :(

Un uso especializado de los paréntesis se presenta en


programación[4]

En este proceso informático, los paréntesis se usan comúnmente


para definir la sintaxis de la estructura de algunas expresiones,
anulando la precedencia de operadores: a*(b+c) tiene subexpresiones a
y b+c, donde a*b+c tiene subexpresiones a*b y c

Al pasar parámetros o argumentos a una función, especialmente en C


y lenguajes similares, y también se usan para llamar a una función:
funcion_foo() o funcion_foo(10,1)

En Forth, los paréntesis abren y cierran los comentarios en el código.

En la familia de lenguajes Fortran y COBOL, los paréntesis se usan


para hacer referencia a los arreglos.

En el lenguaje de programación Perl hasta Perl 5, se usan para definir


listas, arreglos estáticos, para pasar argumentos a una función.

41
En las matemáticas, los paréntesis tienen distintos objetivos:

En matemáticas, los paréntesis se usan para agrupar


operaciones y establecer el orden de las operaciones en una
ecuación. Por ejemplo: (2 + 3) × 4 = 20.
Para definir el argumento de una función,
por ejemplo: f(x) es la especialización de f en x
Para definir intervalos abiertos, por ejemplo (a,b).
Para denotar duplas, se usan tanto los paréntesis comunes
como los paréntesis angulares, por ejemplo
(1,2) o ⟨V,E⟩

Recuerden que los paréntesis deben usarse con moderación para no


sobrecargar la escritura con demasiada información adicional.

ChatGPT señala que

¡Ellos son como el condimento sutil en la


receta de tu texto!

Video 1.4. El paréntesisLa BiBlioTHeKa en YouTube, Licencia Atribución de


Creative Commons.

42
1.8 Los corchetes

Son signos ortográficos de puntuación que se


utilizan principalmente para insertar información
adicional dentro de un texto.También se conocen
como paréntesis cuadrados. De la misma manera
que sucede con el paréntesis, El corchete ([ ]) es un
signo ortográfico doble, por esta razón, son de
apertura ([) y de cierre (]). Para una información
más completa, pueden visitar Los signos de
puntuación, según la RAE

Los corchetes se escriben junto a la primera y la última palabra del


período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras o
signos que los preceden, aunque existen algunas excepciones; sin
embargo, si al cierre de corchete hay un signo de puntuación, antes,
no se dejará espacio entre los dos.

Los corchetes indican una intervención de fuera del texto,


mientras que los paréntesis «pertenecen» al autor. Así, el
lector puede distinguir entre lo que es obra del autor y lo que
no; es decir, cuando se cita un texto ajeno entre comillas, se
utilizan los corchetes para aislar los comentarios y
aclaraciones de quien está reproduciendo la cita; o sea, indican
que el comentario o la aclaración no pertenecen al autor o a la
autora de la cita, sino al autor o a la autora del texto en el que
esta se reproduce Dijo Jesús [en La Biblia] Yo soy la luz del
mundo.

43
Los corchetes indican que se ha cambiado o añadido una palabra o
fragmento de palabra en una cita para que sea comprensiva fuera
de contexto:
En obras de carácter lingüístico, los corchetes se utilizan para
encerrar la transcripción fonética (en fonología, se utiliza la
barra[/]: /bueno/[bwéno]
En las matemáticas, donde la progresión de profundidad para
estas operaciones se invierte a la sintáctica, quedando en lo
sucesivo {...[...(.... Por ejemplo:

{(5+4) X [(1-3) + (6+2)] }

Además, el uso de corchetes en esta materia puede definir intervalos


cerrados:

sea un intervalo cerrado


I=[a,b]
que corresponde a los valores reales:
I={x ∈ R | a ≤ x ≤ b}
Por ejemplo:
[0,1]
es el conjunto de números reales x tales que:
0≤x≤1
En informática, los corchetes se usan para denotar listas o secuencias.
Por ejemplo, [4, 1, 9] es la secuencia de los números 4, 1 y 9.

Video 1.5. Para qué sirven los corchetesLa profe Mónica en YouTube, Licencia
Atribución de Creative Commons.
44
1.9 Los signos de interrogación

Figura 1.11. La IA bing se pregunta

Todos los conceptos existentes, incluídos los de las IA, palabras más,
palabras menos, coinciden en que los signos de interrogación son
signos ortográficos dobles que sirven para indicar que el texto que
estos encierran es una pregunta, y de ahí en adelante, cada entidad,
exceptuando la Real Academia Española, señala su propia definición.

En el idioma español son signos dobles, lo que quiere decir, que existe
un signo de apertura (¿) y otro de cierre (?), que deben ponerse
obligatoria y respectivamente al comienzo y al final de una frase
interrogativa.

Cuando se exceptúa a la Real Academia es porque esta presenta un


concepto científico y, al extremo, completo sobre cada uno de los
signos ortográficos de puntuación.

En conclusión, estos signos sirven para representar gráficamente la


entonación interrogativa de una palabra.
45
Aunque, en su definición, la Real Academia es muy gráfica, agrega un
dato interesante que ninguna otra entidad tiene en cuenta, pero que
como todos los demás conceptos, termina señalando su función en
los enunciados interrogativos.

Observemos

Los signos de interrogación (¿?) son signos


ortográficos dobles cuya forma se compone, como
se ve, de un trazo vertical, curvo y un punto. El
punto se coloca encima del trazo en el signo de
apertura y debajo en el signo de cierre. En los
signos de interrogación, además, el trazo curvo
queda abierto hacia la derecha en el de apertura y a
la izquierda en el de cierre. Su función principal es
delimitar en la escritura las oraciones
interrogativas.

El signo de interrogación o punctus interrogativus es


una de las aportaciones carolingias al sistema
clásico de puntuación. En su origen, era un signo
simple que marcaba el final de los enunciados
interrogativos. En España, es uno de los signos
comúnmente admitido por los ortógrafos del Siglo
de Oro, incluso por aquellos que, como Nebrija,
defendían un sistema binario de puntuación.

46
Según Wikipedia [6],el valor decimal en ASCII? es 6310, y en ISO-
8859-1/ISO-8859-158

También conocida como Latin1 ¿ (el que abre) es 0191; en Unicode9 le


corresponden U+00BF a ¿(el que abre) y U+003F al ? (que cierra) .

En casi todos los idiomas del alfabeto latino se utiliza un único signo
de interrogación al final de la frase interrogativa. Este fue el uso
habitual también en español hasta mucho después de que la Real
Academia Española (RAE), en la segunda edición de la Ortografía de
la lengua castellana de 1754, declarara obligatorio iniciar las
preguntas con un signo de interrogación de apertura y terminarlas
con el de cierre ya existente («¿Qué hora es?»), al tiempo que se
ordenaba lo mismo para los signos de exclamación.

En español es correcto enmarcar una frase con la apertura de la


exclamación (¡) y el cierre de la interrogación (?), o viceversa, en casos
que compartan claramente lo exclamativo y lo interrogativo, como
«¡Quién te has creído que eres?». Sin embargo, la RAE prefiere el uso
de ambos signos para la apertura y cierre:«¿¡Quién te has creído que
eres!?» En obras de carácter enciclopédico es usual el uso de la
interrogación para indicar fechas inciertas. Un ejemplo sería «Gengis
Kan (¿1162?-1227)»

8
ISO 8859-1 es una norma de la ISO que define la codificación del alfabeto español,
incluyendo los diacríticos (como letras acentuadas, ñ, ç), y letras especiales (como ß, Ø),
necesarios para la escritura de las siguientes lenguas originarias de Europa occidental:
afrikáans, alemán, español, catalán, euskera, danés, gaélico escocés, feroés, francés,
gaélico irlandés, gallego, inglés, islandés, italiano, neerlandés, noruego, portugués y sueco.
9
Unicode es un estándar de codificación de caracteres diseñado para facilitar el
tratamiento informático, transmisión, y visualización de textos de numerosos idiomas y
disciplinas técnicas, además de textos clásicos de lenguas muertas. El término Unicode
proviene de los tres objetivos perseguidos: universalidad, uniformidad, y unicidad.

47
Los signos de interrogación, no tienen un listado de usos como los
demás signos. Según la RAE, solo hay cuatro casos especiales en los
que se hace uso de estos signos, pero la experiencia me ha enseñado
que también existe otros casos. Echémosle una miradita,
detalladamente.

Se utilizan los signos de cierre escritos entre paréntesis para expresar


duda no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía:

Tendría gracia (?) que al final se saliera con la suya.

Cuando una oración se expresa con doble sentido, interrogativo y


exclamativo a la vez, se pueden combinar los dos signos, ya sea
abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o
viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o,
preferiblemente, abriendo y cerrando con los dos signos a la vez: ¿¡Qué
son esas propuestas, joven!? / ¡¿Qué dijo esa condenada?!

Además de estos usos expresivos o enfáticos, es frecuente el empleo


de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas,
especialmente en obras de carácter enciclopédico. Se recomienda
poner los dos signos, el de apertura y el de cierre: Hernández, Gregorio
(¿1576?-1636), aunque también es posible escribir únicamente el de
cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636). Cuando se desconoce
alguno de los datos, suele consignarse en su lugar una interrogación de
cierre: Fray Miguel de Salinas (?-1577).

Un uso muy común de ambos signos o solo del signo de interrogación


que cierra, se utiliza en las viñetas cuando se le quiere dar a entender
al lector que que el receptor de la historieta se hace una pregunta o
tiene una duda.

Una forma de uso de este signo, la utilizan los jóvenes en los chats.
Estos hacen la pregunta sin los signos, pero en línea aparte del
enunciado interrogativo, ponen el signo de interrogación de cierre.
48
El asunto con Interrobang

El interrobang es un signo de puntuación inglés no estándar. Su uso


está poco extendido y se creó con el objetivo de combinar la función
del signo de interrogación con el de exclamación. El carácter
tipográfico es la superposición de ambos signos. Es frecuente el uso de
ambos signos consecutivamente para esta misma función; e. g.,
«¿¡Cómo has podido hacer algo así!?», «⸘Cómo has podido hacer algo
así‽»

Figura 1.12. La IA se cuestiona. Imagen generada por Stable-cascade el 23 de febrero


de 2024
Y ¿cómo se usa?

No es tan sencillo hacer uso de una expresión o enunciado terminado


en interrobang. Se requiere que, quien escriba la oración, determine
con objetividad, en qué locución el emisor expresó un estado
emocional, pero, a la vez, hizo una pregunta o viceversa para no
desvirtuar la intencionalidad del hablante. Para usar el interrobang, se
requieren tres condiciones: que se formule una pregunta de manera
emocionada; que se exprese incredulidad en forma de pregunta y que
se haga una pregunta retórica. Observemos estos ejemplos: ⸘Qué
bonita forma de tratarla‽ ⸘Te vas a quedar en casa‽ ⸘Hizo qué‽
49
1.10 Los signos de exclamación

Figura 1.13. Exclamación de una IA. Imagen generada por Dall-E2 el 13 de febrero de
2024
A este signo de exclamación, la RAE antes lo llamaba de admiración,
sin embargo, algunos autores como Martínez de Sousa lo considera
no adecuado ya que la admiración es solo uno de los sentimientos
que se pueden expresar con este signo. La RAE argumenta que debe
llamarse de exclamación, ya que sea el el sentimiento que sea o
aspecto que exprese, lo importante es el tono exclamativo con el que
se pronuncie la palabra o frase.(¡ !) Este signo, denota sorpresa,
asombro, alegría, súplica, mandato, deseo, entre otros y como sucede
con los signos dobles, se obliga, tanto el signo de exclamación de
apertura («¡») como el signo de admiración de cierre («!») para indicar
el comienzo y el final de una exclamación.
50
Los signos de exclamación tienen la función de representar la
entonación exclamativa de un enunciado en la escritura. En la
pronunciación, los enunciados encerrados por signos de exclamación
tienen un tono final descendente, pero con un momento previo de
ascenso brusco, en palabras como qué, cuánto, quién, cuándo, entre
otras.

Cuándo y cómo usarlos


Es incorrecto suprimir los signos de apertura (¡) por imitar otras
lenguas en las que únicamente se escribe el signo de cierre; tampoco
deben omitirse cuando preceden a una letra capitular:

¡Vaya sorpresa!
Es frecuente recurrir a los signos de exclamación para incrementar la
expresividad del mensaje escrito, intentando reproducir matices
como la ironía, la sorpresa, etc., mediante recursos no léxicos. No
obstante, estos matices, que en el discurso oral se manifiestan
mediante pausas y cambios de tono, duración o intensidad en la curva
melódica, son difícilmente transmisibles en toda su riqueza a través de
la escritura.

De acuerdo con la RAE, en su uso prototípico de signos dobles que


encierran exclamaciones, los signos de exclamación son marcadores
de modalidad de la enunciación.

Los usos especiales de estos signos que se encuentran más


comúnmente en los textos son los que se relacionan a continuación:

Se utilizan los signos de cierre escritos entre paréntesis para


expresar sorpresa, no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía:
Ha estudiado en la UdeA durante treinta años y sigue campante (!).
51
Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la
vez, pueden combinarse ambos signos, abriendo con el de
exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo
te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o, preferiblemente,
abriendo y cerrando con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás
diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?!

«¡Cómo! ¡¿Ya estás aquí?! ¿Y entras así, como si no hubieras hecho


nada?»

En obras literarias, así como en textos con fuerte carga expresiva,


como los publicitarios o los propios de registros informales, es
posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor
énfasis en la expresión exclamativa: ¡¡¡Torcida!!!

Los signos de exclamación, también se usan en las siguientes


alocuciones:

En interjecciones, en sintagmas interjectivos y en oraciones


interjectivas. Las interjecciones pueden ser de varios tipos:

Apelativas: ¡eh!, ¡pst!

Expresivas: ¡oh!, ¡ay!

Representativas: ¡paf!, ¡pum!

Onomatopeyas: ¡guau!, ¡tururú!

En oraciones exclamativas, parciales o totales.

Para indicar ironía o sorpresa (el signo de admiración de cierre se


suele poner entre paréntesis).
52
En retórica, la exclamación es, dentro de las figuras literarias, una de
las figuras de diálogo. Consiste en expresar de forma intensa una
emoción o un sentimiento; se acompaña de una determinada curva
de entonación, diferente de la curva enunciativa. Es frecuente la
aparición en su interior de vocativos y aparece signada con los signos
de exclamación en la lengua escrita. Ejemplo:

-¡Oh sorpresa! ; ¡Ah, cuánta mentira hay en esos argumentos!

En la notación Braille en español se utiliza el mismo signo, tanto para


abrir como para cerrar la exclamación.

Figura 1.14. Signo de exclamación en Braille

Figura 1.15. Imagen generada por Dall-E2 Pájaros sorprendidos el 14 de febrero de


2024

53
Interactivo 2. ¿Qué sabes de los signos de puntuación?

54
Figura 1.16. Imagen generada por Dall-E2 IA enseñando a leer el 24 de febrero de
2024

55
Los signos diacríticos
LOS SIGNOS DIACRÍTICOS
Signo Tilde Diéresis
Símbolo
´ ¨
1.11 La tilde
En relación con los signos diacríticos, la RAE nos dice que:

a este grupo pertenecen los signos ortográficos


que confieren un valor especial a la letra a la que
afectan. Tienen, pues, función distintiva. El sistema
gráfico del español cuenta con dos signos
diacríticos: la tilde y la diéresis.

Con respecto a la tilde, la RAE [7] señala que

La tilde —también llamada acento gráfico u ortográfico— es una rayita


oblicua (ʼ) que, colocada sobre una vocal, indica que la sílaba de la que
forma parte es tónica, es decir, es la que porta el acento prosódico de la
palabra: códice, lápiz, té. La tilde debe trazarse siempre de derecha a
izquierda, esto es, como acento agudo.

56
Y qué funciones tiene
Para una mejor comprensión de las funciones de la tilde, lea este
artículo

1.12 La diéresis
Ahora, con respecto a la diéresis, la RAE, señala que

La diéresis, también llamada crema, tiene forma de


dos puntos (¨) que se disponen horizontalmente
sobre la vocal a la que afectan.

Y de su uso qué
La RAE afirma que la diéresis solo tiene dos usos: una, cumplir con

una sola función obligatoria en el sistema ortográfico del español:


señalar que la letra u tiene valor fónico propio, y debe pronunciarse,
cuando va precedida de g y seguida de e o i, como en lengüeta o
pingüino, a diferencia de los casos en los que carece de valor fónico por
formar parte del dígrafo gu, con el que se representa en español el
fonema /g/ ante esas mismas vocales, como en higuera o seguir

57
Y dos,

En textos poéticos, la diéresis puede colocarse sobre uno de los


elementos de una secuencia vocálica para indicar que cada una de las
vocales pertenece a una sílaba distinta, lo que tiene repercusiones en la
medida del verso. Este es el único caso en español en el que cabe escribir
la diéresis sobre una vocal distinta de u. Si se escribe sobre la i, la
diéresis reemplaza al punto constitutivo de esta letra: ï, en palabras más
agropecuarias, se podría decir que también se puede usar en poesía para
indicar que dos vocales que normalmente forman un diptongo deben
pronunciarse como hiato: ejemplo: en la palabra tiempo

forma un diptongo [tiem-po] en la penúltima sílaba, pero si se


pronuncia como hiato, la i y la e, se pronuncian separadas como en [ti-
em-po]

Y agrega que

Lo más habitual es encontrarla sobre una de las vocales de un diptongo


indicando que dicha secuencia vocálica debe pronunciarse, en ese caso,
como hiato; así, la palabra que contiene la vocal con diéresis y, en
consecuencia, el verso en que aparece cuentan con una sílaba más a
efectos métricos. La diéresis suele colocarse sobre la vocal cerrada y,
cuando las dos lo son, generalmente en la primera: «¡Oh! ¡Cuán süave
resonó en mi oído / el bullicio del mundo y su rüido!» (Espronceda Diablo
[Esp. 1840-41]); «A mi alma de angustia llena / dejadle llorar la pena / de
su eterna vïudez» (Campoamor Palacio [Esp. 1871]).

58
Arrastra las fichas y únelas hasta formar la imagen de Miguel de
Cervantes Saavedra.

Interactivo N°. 3 Encuentra a Cervantes

59
Figura 1.17. Don Quijote, pensante Pixabay el 24 de febrero de 2024

60
Los signos auxiliares de puntuación
SIGNOS AUXILIARES DE PUNTUACIÓN
Signo Guion La Apóstrofo Asterisco
Barra
Símbolo
-_ / ' *
Signo Virgulilla La El Signo del
Llave Calderón párrafo
Símbolo
~ {} ¶ §
Observemos la postura Gemini, a propósito del tercer grupo de los
signos ortográficos

Los signos auxiliares de puntuación son un


conjunto de marcas gráficas que se utilizan en la
escritura para complementar a los signos de
puntuación tradicionales (como la coma, el punto, o
los paréntesis) y aportar información adicional
sobre la entonación, la organización del texto y el
significado de las palabras.

61
Figura 1.18. Orientador Pixabay el 24 de febrero de 2024

62
Sin embargo, la RAE es mucho más específica e ilustrativa.

Observemos lo que nos dice al respecto

Se consideran auxiliares aquellos signos que cumplen funciones


distintas de las señaladas para los signos diacríticos y para los signos
de puntuación.

Las funciones que pueden desempeñar son, en unos casos, de


carácter netamente ortográfico, cuando estos signos deben
emplearse de forma obligada en la escritura de las palabras en
determinadas circunstancias, como sucede, por ejemplo, con el guion
o el apóstrofo. En otros casos, estas funciones son de carácter
periférico y simbólico, cuando estos signos son meras señales
visuales, a veces de carácter icónico, que sirven para transmitir cierta
información, como sucede, por ejemplo, con el asterisco o la flecha.
También hay signos auxiliares de carácter tipográfico, como los topos,
bolos o boliches, figuras geométricas de pequeño tamaño que se
emplean a menudo, en lugar de rayas, letras o números, para
introducir los elementos de una enumeración en forma de lista y
facilitar la identificación visual de los niveles de información del
texto. No se consideran, en cambio, signos auxiliares los que se
emplean con fines meramente decorativos.

Tratemos brevemente los signos que la lengua considera como


auxiliares.

Como se observa en la tabla, el guión se clasifica en guión, como tal, y


guión bajo.

63
1.13 El guion
El guion tiene en nuestro sistema de escritura tres usos esenciales:
como signo de división de palabras a final de línea y como signo de
unión entre palabras u otros elementos gráficos independientes;
también, se usa en obras como diccionarios para marcar la separación
entre las sílabas que componen las palabras. En los tres casos, refleja
una misma función, pues el guion señala, en definitiva, una estrecha
vinculación entre los elementos por él relacionados, ya se trate de
partes de una misma palabra, ya de palabras u otros signos que se
unen con diferentes propósitos.

Tanto en la escritura a mano como en la escritura mecánica o


tipográfica, se emplea el guion para dividir las palabras situadas al
final de un renglón o línea que, por no tener más espacio, debe
continuar en el renglón siguiente. El guion señala así que el último
elemento del renglón es un fragmento de palabra y que, para
completarla, ese fragmento debe unirse al que inicia el renglón
siguiente.

El guion se pone inmediatamente después de la última letra del


fragmento de palabra que queda a final de línea. Veamos este e-
jemplo.

Las pautas para dividir correctamente las palabras con guion de final
de línea, se enmarcan en dos grandes grupos.

El guion
División División Casos Recomendaciones
silábica morfológica especiales

64
1.13.1 La división silábica
Como norma general, no debe ponerse el guion[8] separando una
misma sílaba. La integridad de la sílaba gráfica a la hora de dividir las
palabras con guion de final de línea, tiene como objetivo que la
lectura de los fragmentos en que queda dividida la palabra, sea lo más
natural posible y no resulte forzada.

Para dividir adecuadamente las palabras desde el punto de vista


silábico, hay que aplicar las siguientes normas:

Como ya se dijo, el guion10 no debe separar letras de una misma


sílaba, sino que debe ir en alguna de las fronteras silábicas de la
palabra. Así, si las sílabas de celular son ce, lu y lar esta palabra se
puede dividir a final de línea de dos formas: ce-/lular y celu-/lar.

En el español, la división silábica de las palabras es sencilla, debido a


que la estructura silábica más común es la formada por una
consonante seguida de una vocal: lu-na, sá-ba-do. En vista de que hay
estructuras silábicas más complejas, para garantizar la correcta
división de las palabras al terminar una línea, se resumen a
continuación las pautas que rigen la división silábica en español:

En español, toda sílaba, debe contener, al menos, una vocal,


que constituye su núcleo. Por lo tanto, toda consonante o
secuencia de consonantes situada a principio de palabra forma
sílaba con la vocal siguiente:
ca-sa; pri-mo; tro-cha
y toda consonante o secuencia de consonantes situada a final de
palabra se agrupa con la vocal anterior:
a-mor, com-post, ré-cords.
10
Todos los temas relacionados con los signos auxiliares son tomados de la página de la RAE,
dado su valor conceptual y funcional.

65
Cuando haya una consonante en medio de dos vocales, la
sílaba se forma con la vocal posterior:
e-sa
ca-lor.
Cuando son dos las consonantes en situación intervocálica,
siempre que no constituyan un dígrafo, se dan dos casos,
según las consonantes de que se trate:

Dígrafos del español


pr br tr dr cr kr gr fr
pl bl cl kl gl fl

Los anteriores grupos, son inseparables y forman sílaba con la vocal


(o la secuencia vocálica) siguiente:
tro-tar, ti-ple, ca-bra ha-bló, o-cre, ci-clo, a-le-gró, re-gla, la-drón, co-fre.

En el español, se dan casos excepcionales en los que hay frontera


silábica entre las consonantes de los grupos citados. Veamos los
casos de prefijación y composición. Si a una palabra que comienza por
l o r, se antepone un prefijo productivo como sub y post- (puede ser
raro, pero sucede, ab- o ad-), o una palabra terminada en alguna de las
consonantes que inician los grupos antes citados, la l o la r no se
agrupan normalmente con la consonante precedente, sino que
forman sílaba con la vocal siguiente:

subrayar [sub-rra-yár], sublunar [sub-lu-nár], postromántico [post-rro-


mán-ti-ko], ciudadrealeño (‘de Ciudad Real [Esp.]’) [siu-dad-rre-a-lé-ño,
ziu-dad-rre-a-lé-ño];

menos común:

abrogar [ab-rro-gár], adrenal [ad-rre-nál]).


66
En estos casos, como se ve, suele haber una frontera silábica entre el
prefijo y la base, o entre los dos términos del compuesto, de modo
que el guion de final de línea, puede situarse ahí:

sub- /rayar, sub- /lunar, post- /romántico, ciudad- /realeño.

La secuencia tl, que se pronuncia en sílabas distintas en casi toda


España y en algunos países americanos, en gran parte de América —
especialmente en México y zonas de influencia náhuatl, lengua en la
que esta secuencia gráfica representa un único fonema—, en Canarias
y en algunas áreas españolas peninsulares, forma un grupo
inseparable y se pronuncia dentro de la misma sílaba. Por lo tanto, las
palabras que contienen esta secuencia se separan en sílabas de dos
formas, según las zonas:

a-tlé-ti-co o at-le-ti-co.

Consecuentemente, el guion de final de línea podrá separar o no


estas consonantes según se pronuncien en sílabas distintas o dentro
de la misma sílaba:

at-/letico o atle-/ti-co.

Las demás secuencias de dos consonantes forman siempre parte de


sílabas distintas:

ac-to, re-ac-ción, blan-co, hip-no-sis, per-dón, pes-ca.

Vamos a suponer que en una palabra, hay tres consonantes


que aparecen en posición intervocálica, las dos primeras se
pronuncian en una misma sílaba unidas a la vocal anterior,
mientras que la tercera forma parte de la sílaba siguiente: ins-
tar, pers-pi-caz, ist-mo

.
67
Obvio que, si las dos últimas consonantes forman uno de los grupos
inseparables anteriormente citados pr, br, tr, bl, gl, etc., la separación
silábica se realiza teniendo en cuenta esa circunstancia:es-plen-dor,
sub-cla-se, com-pra.

Ahora, si las consonantes que aparecen entre vocales son


cuatro, las dos primeras constituyen el final de una sílaba, y las
otras dos, forman parte de la sílaba siguiente:
cons-tru-yen, abs-trac-to.

En la lengua española, muy raramente, se articulan en posición final


de sílaba, en interior de palabra, más de dos consonantes,
circunstancia que solo se da en algunas palabras procedentes de
otras lenguas, como tungsteno y ángstrom (en esta última son cinco
las consonantes que aparecen entre vocales). En estos casos, la
frontera entre las dos sílabas se sitúa siempre detrás de la s:
tungs-te-no, ángs-trom.

Solo en casos excepcionales como estos, una secuencia de cuatro o


más consonantes se dividiría agrupando las tres primeras en una
sílaba y el resto con la sílaba siguiente.

Las secuencias de dos o más vocales no deben separarse nunca con


guion de final de línea, con independencia de que se pronuncien o no
dentro de la misma sílaba:
suer-/te, y no ⊗‍su-/erte; paí-/ses, y no ⊗‍pa-/ íses; subi-/ ríais, y no
⊗‍subirí-/ ais; zoó-/ logo, y no ⊗‍zo-/ólogo.
De ahí que palabras como oíais o leíais no puedan dividirse de ninguna
manera a final de línea, aunque cada una de ellas conste de tres
sílabas: ([o.í.ais], [le.í.ais]).

Pueden encontrarse excepciones a esta regla en las palabras


prefijadas o compuestas donde sea posible realizar una división de
tipo morfológico.
68
Arrastra las fichas y únelas hasta formar la imagen de Rufino José
Cuervo.

Interactivo 4. Encuentra a Rufino


69
Dado el caso que la primera sílaba de una palabra esté constituida
únicamente por una vocal, el guion de final de línea no debe ponerse
tras ella, para que no quede aislada al final del renglón:

abo- / lengo, pero no ⊗‍a-/bolengo; ile-/gible, pero no ⊗‍i-/legible.

Esta división sí puede realizarse si la vocal va precedida de una h:

hi-/dratante.

Observemos estos dígrafos ch, ll y rr. Ellos son unidades gráficas


inseparables por representar, cada uno, un solo fonema; de ahí que
no puedan dividirse con guion de final de línea:

ga- / llo, aba- / rroten, sanco-/cho.

Sin embargo, hay una excepción que se da en las palabras formadas


por un elemento compositivo terminado en -r (ciber-, hiper-, inter-,
super-) antepuesto a una palabra que empieza por r-, ya que en estos
casos debe aplicarse la división morfológica para facilitar la
identificación del término y su lectura:

ciber-/romance, y no ⊗‍cibe-/rromance
hiper-/realista, y no ⊗‍hipe-/rrealista
inter-/relación, y no ⊗‍inte-/rrelación
super- / ratón, y no ⊗‍supe-/rratón.

Sin embargo, en las palabras que contienen el dígrafo rr como


resultado de añadir un prefijo, un elemento compositivo o una
palabra terminados en vocal a una palabra que comienza por r-
(antirrobo, autorregulable, bajorrelieve, oleorresina, vicerrector,
etc.), el dígrafo es indivisible y debe mantenerse a comienzo de
renglón, aunque como palabra independiente el segundo elemento se
escriba con una sola erre:

70
anti-/rrobo y no ⊗‍anti-/robo

auto-/rregulable y no ⊗‍auto-/regulable

bajo-/rrelieve y no ⊗‍bajo-/relieve

oleo-/rresina ⊗‍oleo-/resina

vice-/rrector y no ⊗‍vice-/rector.

En el caso que tengamos que dividir palabras a final de línea, la letra x


ante vocal se considera siempre inicio de sílaba, aunque oralmente
represente dos fonemas (/k + s/) que se reparten en sílabas distintas:

anexionar [a.nek.sio.nár], boxeo [bok.sé.o].

Por eso, el guion de final de línea debe colocarse siempre en esos


casos delante de la x:

ane-/xionar, bo-/xeo.

En cambio, cuando la x va seguida de consonante, siempre cierra


sílaba y el guion de final de línea se coloca detrás:

inex-/perto, mix-/to, tex-/til, ex-/seminarista.

La lengua castellana cuenta con palabras que llevan una h muda


intercalada; en este caso, se dividen a final de línea aplicándoles las
reglas ya expuestas, como si dicha letra no existiese. Por lo tanto, al
colocar el guion, no deben separarse letras de una misma sílaba:

adhe-/sivo (no ⊗‍ad-/hesivo); inhi-/birse (no ⊗‍in-/ hibirse); trashu-/


mancia (no ⊗‍tras-/ humancia.

71
Tampoco secuencias vocálicas, pertenezcan o no a la misma sílaba:

al-/cohol (no ⊗‍alco-/hol); cohi-/bir (no ⊗‍co-/hibir); prohí-/ben (no


⊗‍pro-/híben); vihue-/la (no ⊗‍vi-/huela)

Pero sí podrán separarse cuando se trate de palabras prefijadas o


compuestas en las que sea posible aplicar la división morfológica:

in-/humano, des-/hidratado, co-/habitación, mal-/herido, rompe-/hielos

Sin embargo, no podrán dividirse las palabras dejando a final de línea


una vocal aislada:

ahi-/lar (no ⊗‍a-/hilar); ahor-/quillar (y no ⊗‍a- / horquillar).

En la aplicación de las reglas, al dividir palabras con h intercalada, hay


una restricción: la partición no podrá dar como resultado la presencia
de combinaciones gráficas anómalas a comienzo de renglón; por
tanto, es un error ortográfico craso hacer divisiones como ⊗‍desi- /
nhibición, ⊗‍de- / shumanizar, ⊗‍clo-/rhidrato, ⊗‍ma-/hleriano, pues,
aunque se atienen a la regla de dividir las palabras por alguna de sus
sílabas, dejan a principio de línea los grupos consonánticos nh, sh, rh,
hl, ajenos al español. Es por esto por lo que el guion de final de línea
deba colocarse detrás de la h en los casos especiales de palabras
derivadas de extranjerismos en las que la h intercalada precede a una
consonante, para evitar grupos consonánticos extraños a comienzo
de línea: brah-/manismo, óh-/mico.

Sin embargo, a la hora de dividir las palabras con guion de final de


línea, igualmente procedentes de otras lenguas, en las que la h
intercalada representa un sonido aspirado en español, este grafema
ha de considerarse como cualquier otra consonante: dír-/ ham, Mo-
/hamed.

72
1.13.2 División morfológica
Las palabras compuestas y prefijadas admiten, además de la división
silábica conforme a las pautas ya expuestas:

bie-/nestar, de- / sactivar, inte- / racción; extremaun- / ción, hispa- /


noamericano, infraes-/tructura, mul-/tiusos, reins-/talar, rompeo-/las,

una división morfológica, en la que el guion de final de línea se inserta


en la frontera entre sus componentes, ignorando las fronteras
silábicas:

bien-/estar, des- / activar, inter- / acción; extrema- / unción, hispano- /


americano, infra-/estructura, multi-/usos, re-/instalar, rompe-/olas.

En las voces compuestas, formadas a partir de dos palabras, este tipo


de división solo es posible si los elementos separados mediante el
guion tienen existencia independiente hoy; así, compuestos como
boquiabierto o puntiagudo no pueden dividirse ⊗‍boqui-/abierto y
⊗‍punti-/agudo, porque «boqui» o «punti» no existen como palabras
independientes.

En el caso de las palabras prefijadas, la división morfológica no


silábica, tampoco es posible si la base a la que aparece unido el prefijo
no es una palabra existente como tal en español, por lo que serían
incorrectas divisiones como ⊗‍in-/erme (‘indefenso o sin armas’) o
⊗‍des-/afío (‘reto’), puesto que ni «erme» ni «afío» son unidades léxicas
independientes en español. Así mismo, es necesario que el prefijo sea
productivo en la actualidad para que los hablantes lo identifiquen
como tal; así, deben evitarse divisiones como ⊗‍arz-/obispo, ⊗‍pen-/
ínsula o ⊗‍arc-/ángel, ya que arz-, pen- y arc- no son hoy prefijos
productivos.

73
En palabras compuestas o prefijadas en las que ha tenido lugar la
simplificación o eliminación del fonema con el que termina el primer
elemento o de aquel con el que empieza el segundo, dando lugar a
una forma contracta, como se ve en

drogadicto (de droga + adicto), claroscuro (de claro + oscuro), paraguas (de
para + aguas), eurasiático (de euro- + asiático), seminternado (de semi- +
internado), restructurar (de re- + estructurar) o subranquial (de sub- +
branquial),

la única división posible es la que respeta las fronteras silábicas:

droga-/dicto, claros-/curo, para-/guas, eura-/siático, semin-/ternado,


res-/tructurar, su-/branquial.

Un alto número de palabras prefijadas y compuestas pueden dividirse


al final del renglón, aplicándoles tanto las reglas de división silábica
como el criterio de división morfológica. Sin embargo, al hacer la
división a final de línea de algunas palabras concretas, solo es posible
la aplicación del criterio morfológico. Así, las voces formadas por un
elemento compositivo terminado en -r antepuesto a una palabra que
empieza por r-, como hiperrealista o interrelacionado, deben dividirse
siempre respetando el elemento compositivo: hiper-/realista,
inter-/relacionado. Tampoco es posible otra división que no sea la
morfológica en el caso de las palabras formadas anteponiendo un
prefijo o elemento compositivo a una palabra que empieza por un
grupo consonántico ajeno a los patrones silábicos del español, del
tipo gn-, mn-, ps-, pt-, etc., como en parapsicología o preptolemaicoz,
cuya división al terminar el renglón, no debe afectar a estos grupos:

neo-/gnóstico, para-/psicología, pre-/ptolemaico.

74
No obstante, para este último conjunto de palabras, ha de tenerse en
cuenta la posibilidad de utilizar las formas simplificadas
correspondientes, cuya división a final de línea no plantea problemas:

neo-/nóstico, para-/sicología, pre-/tolemaico.

1.13.3 Casos especiales


Pautas para dividir a final de línea algunos tipos de palabras o
expresiones que presentan características particulares no
contempladas por las normas recogidas en los epígrafes anteriores.

Las palabras procedentes de otras lenguas, cuyas grafías no


han sido adaptadas al español, es preferible no dividirlas con
guion de final de renglón, a no ser que se conozcan las reglas
propias de los idiomas respectivos.
Los derivados de nombres propios extranjeros, como
palabras españolas que son, se dividirán conforme a las
mismas normas que rigen para las demás palabras de
nuestro léxico:
trots-/kista, faulk-/neriano.
No obstante, siempre que sea posible, se procurará insertar
el guion en el segmento de la palabra que presente menos
desajustes con la ortografía española: washingto-/niano,
beethove-/niano.
no deben dividirse con guion de final de línea las
abreviaturas sin estructura silábica en la mayor parte de los
casos, , ya que su exiguo cuerpo gráfico puede dar lugar a
fragmentos que dificulten su reconocimiento:

⊗‍ap-/do., ⊗‍at-/te., ⊗‍te-/léf.

75
Las siglas escritas enteramente en mayúsculas, con
independencia de cuál sea el método utilizado para su
lectura, no deben dividirse con guion de final de línea:

⊗‍UR-/JC; ⊗‍IR-/PF; ⊗‍C-/SIC; ⊗‍NA-/SA.


Únicamente los acrónimos que se han incorporado al léxico
general —ya sea como nombres propios, escritos con mayúscula
inicial, o como nombres comunes—, admiten su división con
guion de final de línea por tratarse de palabras a todos los
efectos:
Ba-/ nesto, Unes-/co, ov-/ni, afo-/re.
Cuando, al dividir un compuesto o cualquier otra expresión
formada por varias palabras unidas con guion, este signo
coincida con el final de línea, deberá escribirse otro guion al
comienzo del renglón siguiente:

léxico-/ -semántico, crédito-/ -vivienda, calidad-/-precio.


Con ello, se evita que quien lee pueda considerar que la palabra
o expresión dividida se escribe sin guion.
Dado el caso que haya que dividir una unidad léxica que ya
contenga un guion, con guion de final de renglón, lo
recomendable es hacer la división ahí mismo, toda vez que la
lectura resulta más digerible que si aparecen dos guiones juntos
al final de un renglón:
Los abogados, presentaron un recurso contencioso-/-administrativo,
mejor que contencioso-admi-/nistrativo.
No es necesario repetir el guion a comienzo de línea en el caso
de los antropónimos y topónimos compuestos, porque que la
mayúscula inicial del segundo componente, indica de forma
suficiente que el guion no es meramente indicativo de final de
línea:
Ruiz-/ Giménez no podría interpretarse más que como la

76
partición de Ruiz-Giménez, y nunca de ⊗‍RuizGiménez, pues la
mayúscula intercalada, solo tiene uso en español en siglas y
nombres comerciales.

Cuando haya que dividir un vocablo escrito con apóstrofo, ya


sea una forma textual antigua o propia de la lengua oral,
dicho signo, no debe coincidir nunca con el final del renglón:
⊗‍d’-/aquella, ⊗‍s’-/asustao.
Al finalizar el renglón, no se puede dividir expresiones
formadas por dos elementos relacionados con una barra:
⊗‍precio / ca-lidad; ⊗‍profeso-res / as

Ojo con las direcciones electrónicas; si hay que dividirlas al


finalizar el renglón, deberá hacerse coincidir la partición con
una barra separadora, dejando esta exactamente al finalizar el
renglón y sin insertar ningún guion, ya que este elemento podría
considerarse parte integrante de la dirección:

Los invitamos a visitarnos en

https://proyectodescartes.org/iCartesiLibri/
materiales_didacticos/libro_proyecto_ajda-def/index.html

No divida, nunca, las expresiones numéricas, ni en romanos


ni en arábigos al terminar el renglón para no dificultar su
percepción:
⊗‍Luis XV- / III, ⊗‍325- / 000 $.

Para evitar su aparición en dos líneas, en los números que


presentan grupos de dígitos separados por espacios, puede
utilizarse la opción que ofrecen los modernos procesadores
de textos de insertar espacios de no separación.

77
1.13.4 A manera de recomendaciones
Los editores, tipógrafos y correctores recomiendan no hacer división
de palabras a final de renglón en los siguientes casos, puesto que,
aunque no son incorrectas, pueden tornarse incomprensibles y
reflejan descuido en su composición:
Evite a toda costa, las particiones que generen fragmentos
coincidentes con voces malsonantes:
tentá-/culo, pedo-/ filia, dis-/putas;
o puedan dar lugar a malentendidos:
El Gobier-/no niega la subida de impuestos. A Poto-/sí no llegaremos antes
de que anochezca.
Evite dividir palabras de solo cuatro letras: ga-/to, ca-/sa.
Evitar que, al dividir una palabra, queden al final o al comienzo del
renglón dos sílabas iguales seguidas:
El profesor señaló que que-/rían cancelar la evaluación.
Después de punto y seguido, trate de no dejar, a final del renglón,
una sílaba de tres letras o menos:
Aún se detectan malos hábitos de alimentación. Con-/ sumimos más carne
que pescado; mejor: Consu-/mimos
La última línea de un párrafo no deberá tener menos de cinco
caracteres, sin contar el signo de puntuación de cierre que
corresponda.
Evite que en un mismo párrafo, más de tres líneas consecutivas,
terminen con un guion de separación de palabras.
Además, evite dividir las palabras muy breves a final de línea, en
textos, especialmente en aquellos de carácter informativo que exigen
una rápida descodificación. Así, no se utiliza la división de palabras a
final de línea en los siguientes casos:

En elementos de titulación, sea cual sea su disposición en el texto.


En subtítulos y rotulación tanto televisiva como cinematográfica.
en cartelería y señalización viaria y de tráfico.
78
1.14 Las barras

Se agrupan bajo esta denominación varios signos


auxiliares que tienen en común estar constituidos
por trazos rectos inclinados o verticales con
respecto a la línea de escritura. Dependiendo de su
forma se distinguen diversos tipos de barra: la
barra propiamente dicha (/), la barra doble (//), la
barra inversa (\), la barra vertical o pleca (|) y la
doble barra vertical o pleca doble (||).

Las barras
Barra Barra Barra Barra Doble barra
doble inversa vertical o vertical o
pleca pleca doble

1.14.1 Las barras


La barra es un signo auxiliar en forma de línea inclinada que va en
forma descendente de derecha a izquierda (/).

En la actualidad, se emplea como signo simple, con funciones como:


signo abreviativo, indicador de final de línea o para unir palabras u
otros elementos con varios propósitos.

Funciones de las barras


Signo Indicador de Unir palabras Otros usos
abreviativo Final de renglón

79
1.14.1.1 Como signo abreviativo

En el medioevo, era uno de los signos usados en los textos


manuscritos para señalar las abreviaturas. Aunque hoy en día las
abreviaturas españolas se cierran con punto, existen algunas formas
convencionales que mantienen la barra como signo de abreviación:

c/ por calle, v/ por visto.

Hoy este método de formación de abreviaturas solo tiene cierta


productividad en la abreviación de expresiones pluriverbales:

c/c por cuenta corriente.

En este uso se escribe sin espacio de separación con respecto a la


letra que la precede o la sigue.

1.14.1.2 Como indicador de final de línea

La barra se utiliza como signo indicador de final de línea, precedida y


seguida de espacio, en los siguientes casos:

Cuando se utiliza para separar los versos en los textos poéticos


que se reproducen en línea seguida: «¡Si después de las alas de
los pájaros, / no sobrevive el pájaro parado! / ¡Más valdría, en
verdad, / que se lo coman todo y acabemos!» (Vallejo Poemas
[Perú 1923-38]).
En las transcripciones de portadas o colofones de textos
antiguos, la barra entre espacios se emplea para señalar el
punto en el que se produce un cambio de línea en el original:
QVINTA / PARTE DE FLOR / DE ROMANCES NVE / uos, nunca
hasta agora impressos.

80
En obras de ortografía, se utiliza para señalar el final de línea al
ejemplificar las pautas para la división de palabras cuando no
caben completas en el mismo renglón o en los ejemplos sobre
la conveniencia o no de separar en líneas diferentes los
elementos que componen determinadas secuencias: Las
abreviaturas compuestas de más de un elemento no podrán
escribirse en líneas diferentes; así, será incorrecto separar S. /
M. por su majestad.

1.14.1.3 Como signo de unión o relación entre palabras u otros


elementos

Así como con el guion, la barra puede utilizarse para unir o relacionar
palabras u otros elementos, con los siguientes propósitos:

La barra se utiliza para expresar división, proporción o mera


relación entre los elementos que vincula; en estos casos,
sustituye a una preposición:
180 km/h [= kilómetros por hora], salario bruto 1800 euros/mes [=
euros al mes], Real Decreto Legislativo 1/1995 de 24 de marzo [=
primer decreto de 1995].
En este uso se escribe sin separación alguna de las palabras o
signos que une.
Expresa sintéticamente una disyunción, indicando la
existencia de dos o más opciones posibles entre las que se
establece una oposición o, más frecuentemente, una relación
de alternancia u opcionalidad. Los elementos vinculados por la
barra pueden ser de muy distinta naturaleza:
palabras y morfemas: Querido/a amigo/a [= querido amigo o
querida amiga]. En este caso la barra se escribe siempre sin
espacio de separación previo ni posterior y puede alternar con
los paréntesis, que encerrarían el morfema: Querido(a)
amigo(a). La palabra plena debe escribirse con la acentuación

81
gráfica que le corresponda (con o sin tilde), con independencia
de que la opción a la que remite el morfema tenga otra
acentuación gráfica distinta: examen/es (por examen o
exámenes).
palabras: En el par gineta/jineta la forma con jota es la menos
usada.
Resulta de relevante importancia resaltar que la expresión y/o
(calco del inglés and/or) se utiliza en la actualidad para hacer
explícita la posibilidad de elegir entre la suma o la alternativa de
dos opciones:
Se ofrecen plazas para pianistas y/o violinistas.
Puesto que la conjunción o puede expresar en español ambos
valores conjuntamente, se aconseja restringir el empleo de esta
fórmula a los casos en los que resulte imprescindible para evitar
ambigüedades en contextos muy técnicos.
Expresiones pluriverbales, grupos sintácticos u oraciones: «La
antropología moderna ha trazado unos gráficos […] basados en
una oposición alimento-elaborado-naturalmente alimento-
elaborado-culturalmente» (Urrutia Sistemas [Esp. 1975]); «A
este predominio del recuerdo de las tareas interrumpidas
sobre el de las completadas […] se expresa por la razón “tareas
incompletas tareas completadas”» (Pinillos Psicología [Esp.
1975]).

En los dos primeros casos, la barra se escribe siempre sin espacio de


separación previo ni posterior. En el tercero, sin embargo, es posible
insertar un espacio fino antes y después de ella, a fin de que no se
interprete que la opcionalidad u oposición se da únicamente entre las
palabras contiguas.

En textos periodísticos, se utiliza entre espacios para separar los


elementos de la firma de la noticia cuando se deba a más de un
redactor o fuente: El País / EFE.
82
1.14.1.4 Otros usos

Aunque la norma ISO 8601 determina para ello el empleo del


guion, en el uso común, y especialmente en formularios y bases
de datos, se utiliza también la barra para separar los dígitos
correspondientes al día, mes y año en la expresión numérica de
las fechas: 15/2/2000.
En informática, se emplea para separar los subdominios
jerárquicos de las direcciones electrónicas:

http://www.academiaperuanadelalengua.org/peruanismos/principal
La barra se utiliza en matemáticas como signo de división,
tanto en la expresión de operaciones —uso en que equivale al
símbolo ÷ o a los dos puntos: 15/3 [= 15 ÷ 3 o 15 : 3; ‘quince
dividido por tres’]—, como en la expresión de quebrados o
fracciones —uso en que equivale a la raya horizontal con la que
también se representa este tipo de números: 3/4 (‘tres
cuartos’)—. A diferencia del resto de los operadores
matemáticos, la barra debe escribirse sin espacio de
separación respecto de los números o símbolos entre los que
aparece.
En obras lingüísticas, se utiliza como signo doble para encerrar
la representación de los fonemas en las transcripciones
fonológicas: /a'mor/. En las transcripciones fonéticas se usan,
en cambio, los corchetes.
Esta barra, ligeramente más inclinada, también forma parte del
símbolo del porcentaje y del tanto por mil, pero estos, al igual
que la expresión de algunas de las fracciones más frecuentes,
cuentan en muchos tipos de letra con un carácter tipográfico
propio: %, ‰, ½, ¼, ⅝…

83
1.14.2 Barra doble
No es más que un signo auxiliar con función separadora, que se
emplea así:

Cuando se reproducen textos poéticos en línea seguida, señala


el lugar en el que tiene lugar un cambio de estrofa en el
original. En este caso, se escribe entre espacios: «¡Más valdría,
en verdad, / que se lo coman todo y acabemos! // ¡Haber
nacido para vivir de nuestra muerte!» (Vallejo Poemas [Perú
1923-38]).
Para indicar el cambio de párrafo o el cambio de página en las
ediciones de textos antiguos que ofrecen información sobre la
disposición formal del original. En este último caso, la doble
barra puede ir seguida del número del folio o página
correspondiente (aunque también puede aparecer en el
margen del texto): «Don Garçi Pérez de Toledo, notario //13v
del rey en el Andaluzía, confirma» (Privilegio [Esp. 1257]).
Como se ve, la doble barra se escribe separada por un espacio
previo del texto que se transcribe, y sin separación con
respecto al número que la acompaña. Otro procedimiento
igualmente válido es indicar el cambio de folio entre corchetes
(v. §3.4.6.2b): «Quando fuere todo fondido en la sartén, mete la
pez [fol. 179r] e la çera» (Córdoba Cirugía [Esp. a1500]).
En informática, y precedido de dos puntos, se utiliza para
separar la indicación del protocolo de comunicación
(normalmente http, del inglés hypertext transfer protocol) del
dominio y subdominios de la dirección electrónica:
https://proyectodescartes.org/descartescms/;
https://proyectodescartes.org/descartescms/red-descartes;
ftp://pascal.math.yale.edu.

84
1.14.3 Barra inversa
La barra inversa (\), también conocida como antibarra o contrabarra,
es un signo simple para uso informático, como separador de los
elementos jerarquizados de carpetas y subcarpetas en algunos
sistemas operativos. Siempre se escribe sin espacio de separación
respecto de los elementos que delimita: C:\DRIVERS\audio\

1.14.4 Barra vertical o pleca


La barra vertical (|), también llamada pleca, es un signo auxiliar que se
utiliza, esencialmente, como separador o delimitador de contextos
técnicos, pero que no tiene uso en textos de carácter general.

Este signo siempre aparece precedido y seguido de espacio. Entre sus


principales usos, se destacan:

En obras sobre versificación clásica, separa los pies métricos


que componen los versos, tanto si se reproduce el propio verso
como si se representa solo el esquema: El tetrámetro latino
responde al esquema: – ∪∪ | – ∪∪ | – ∪∪ | – ∪.
En matemáticas, se utiliza como signo doble para indicar el
valor absoluto de la expresión que encierra: |ab| = |a|·|b|.

Figura 1.19. Tiempo en la tierra Pixabay

85
1.14.5 Doble barra vertical o pleca doble
La doble barra vertical (||), también llamada pleca doble, solo se
emplea en contextos técnicos, sobre todo de carácter lingüístico o
filológico. Se utiliza siempre como signo simple, precedido y seguido
de espacio. Observemos sus usos:

En diccionarios y otras obras de carácter lexicográfico, separa


los distintos significados o acepciones de las palabras y
expresiones definidas, cuando se ofrecen en línea seguida.
En obras lingüísticas, en contraste con la barra vertical que
indica una pausa breve, señala la existencia de una pausa
mayor:Había pasado mucho tiempo, | demasiado tiempo. ||
Apenas si lo reconoció.
En la edición de textos poéticos, señala la cesura o pausa
interior del verso determinada por el ritmo:«De los sos ojos ||
tan fuertemientre llorando» (Cid [Esp. c1140]).
Es frecuente asimismo que la cesura entre hemistiquios se
señale únicamente con un espacio en blanco de proporción
algo mayor a la de la sangría:
«Buen cavallo tiene Bucar e grandes saltos faz
mas Bavieca el de Mio Çid alcançándolo va»(Cid [Esp.
c1140])

Figura 1.20. Armonía ambiental Pixabay

86
1.15 El apóstrofo
El apóstrofo es un signo ortográfico auxiliar en forma de coma alta (ʼ),
que solo se usa en el español actual.

Su tarea consite en gráficar la supresión de sonidos, principalmente


vocálicos, producidos en determinados contextos fónicos cuando se
pronuncian dos palabras sucesivas independientes. Como grafica la
unión de los fragmentos conservados de ambas palabras, no debe
aparecer precedido ni seguido de espacios.

En la actualidad, la utilización del apóstrofo se limita a usos filológicos


o literarios, con dos aplicaciones fundamentales:

a) En ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre


todo poéticos, indica la elisión de la vocal final que se produce en
determinadas palabras, como determinantes, preposiciones,
conjunciones o pronombres, cuando la que sigue empieza por vocal
(l’aspereza por la aspereza; d’aquel por de aquel; qu’es por que es,
etc.):

«E es otrossí Mercurio nombre d’aquella planeta»(Alfonso X Estoria I


[Esp. c1275]); «Y sepa, mi diosa, / Que ya m’es infierno / Lo que m’era
gloria» (Romance [Esp. 1600-04]).

De igual manera, raras veces, puede indicar la omisión de la vocal


inicial de la segunda palabra:

«En esta confusión está metido, / y Alcida’stá también metida’n ella»


(Montemayor Diana [Esp. 1559]).

b) Se utiliza también para reflejar en la escritura la supresión de


sonidos que se produce en la pronunciación de palabras sucesivas en
la lengua oral:
87
«¡Para el carro o m’acatarro!» (Moncada Otoño [Esp. 1993]).

Se emplea sobre todo en textos literarios cuando el autor desea


reproducir pronunciaciones características del habla popular o vulgar
de sus personajes.

En la reproducción de la lengua oral, es también posible, aunque


menos usual, que el apóstrofo señale la pérdida de la consonante
inicial de la segunda palabra:

«Yo siempre ha estao al lao’e la gente…» (González Provisiones [Cuba


1975]); «Siguió nuestro hombre pa’l río y en llegando la vido que nadaba
cerquita’e la orilla» (Güiraldes Segundo [Arg. 1926]). En este caso,
tampoco deben escribirse espacios ni antes ni después del apóstrofo.

El apóstrofo no debe utilizarse para marcar ni las apócopes ni las


aféresis de una voz que se producen con independencia de la palabra
que les siga (pa por para; na por nada; ña por doña o niña; orita por
ahorita, etc.):

«¡Ta güeno! ¡Proceda nomás!» (Cuzzani Pitágoras [Arg. 1988]); «El barrio
de ña Engracia, llamado “Hueco de ña Engracia”, estaba ubicado en el
lugar que hoy ocupa la plaza Libertad» (Arenas Buenos Aires [Arg. 1979])

.
Tampoco debe utilizarse para señalar las elisiones producidas en
interior de palabra:

«¡Oye!, pero ¿qué t’has creío tú, que somos tripa pa embutirnos?» (Serpa
Contrabando [Cuba 1938]).

En los ejemplos anteriores, sería incorrecto escribir ⊗‍’ta, ⊗‍’ña,


⊗‍creí’o o ⊗‍pa’.

88
Pilas con esta información

El acento agudo (´) no representa el apóstrofo, por lo tanto, no lo use.


En los teclados, la tecla que corresponde al apóstrofo se sitúa a la
derecha del cero y es la misma que contiene la interrogación de
cierre.

En las ediciones de textos antiguos, cuando se utiliza para dar cuenta


de pronunciaciones características de la lengua coloquial o popular,
cuando cae la vocal final de la primera palabra y la segunda empieza
por hache, esta debe conservarse, ya que el apóstrofo no afecta a la
escritura de la segunda palabra: «Puesto m’ha amor al punto do’stá el
medio / de todo el bien» (Boscán Poesías [Esp. c1514-42]); «Oye tú,
que t’hemos encargao una mansión» (SchzOstiz Infierno [Esp. 1995]).

Figura 1.21. Imagen de StableCascade

Cuando se citan expresiones propias de otras lenguas en textos en


español, deben conservarse todos aquellos apóstrofos que estén allí
presentes: L’Hospitalet de Llobregat; O’Donnell; five o’clock; c’est la
vie; D’Annunzio.
89
1.15.1 ¡Ojo! Es incorrecto
Es incorrecto escribir ⊗‍promoción del ’97 en lugar de
promoción del 97.
No utilizar el apóstrofo en la expresión de las décadas en cifras:
⊗‍los 30’s.
No es correcta la práctica del inglés, de indicar el plural de una
sigla escribiendo detrás un apóstrofo seguido de s minúscula:
⊗‍DVD’s.
No use el apóstrofo como separador en las expresiones
numéricas de la hora: ⊗‍las 15’30 h.
Es incorrecto el uso del apóstrofo como separador decimal en
las expresiones numéricas: ⊗‍27’454.

Figura 1.22. Imagen de StableCascade


90
1.16 Asterisco
El asterisco es un signo con forma de estrella (*), que se sitúa en la
parte superior del renglón. El asterisco tiene las siguientes funciones:

1.16.1 Como llamada de nota


El asterisco puede ponerse en cualquier lugar de un texto manuscrito
como llamada de nota para indicar que en ese punto habría de
interpolarse alguna glosa, acotación, advertencia o, sencillamente, un
fragmento de texto olvidado; dicho pasaje se añadirá en el margen, a
pie de página o al final del texto, y habrá de marcarse, a su vez,
mediante la anteposición del mismo signo empleado en la llamada.

Se trata de un sistema acumulativo, en el que incluir una nueva nota


supone la adición de un asterisco más al signo de llamada. En
consecuencia, en textos impresos, sobre todo si la obra incluye un
cuerpo de notas de cierta amplitud, suelen resultar preferibles otros
procedimientos de llamada, como el uso de cifras o letras.

El asterisco es, sin embargo, la llamada de nota habitual en fórmulas o


tablas numéricas, pues evita la posibilidad de que los signos de
llamada, en caso de ser cifras o letras, puedan interpretarse
indebidamente como exponentes o variables.

Figura 1.23. Un asterisco

91
1.16.2 Con valor diacrítico
En textos pertenecientes a distintas disciplinas, el asterisco puede
otorgar valores muy heterogéneos al elemento al que se aplica; se
recomienda consignarlos y explicarlos en los preliminares de las
obras en que se emplean. Algunos de los usos son:

En formularios electrónicos, el asterisco precede a los campos


que deben cumplimentarse de forma obligatoria.
Precediendo a una referencia bibliográfica, puede utilizarse
para distinguir las obras citadas de las consultadas.
En lingüística, se antepone a una construcción para marcarla
como agramatical, es decir, para indicar que incumple las
reglas del sistema de la lengua: *¿Doy a tú?
En lingüística histórica, antepuesto a una
voz en informaciones o comentarios
etimológicos, sirve para indicar que se
trata de un vocablo hipotético, fruto de
una reconstrucción, cuya existencia se
supone aunque no se haya documentado
por escrito: *bava, *appariculare.
Antepuesto o pospuesto a una palabra
que aparece en el cuerpo del artículo de
un diccionario, glosario o enciclopedia,
señala que dicha palabra tiene entrada
propia en la obra: Salmodia. Se llama así
a la forma de cantar los salmos* en el
culto católico.
(En PzGutiérrez Música [Esp. 1985]).
Hemistiquio. Las partes en que se divide
un verso, y que están separadas por una
*cesura, se denominan hemistiquios. (En
Estébanez Términos [Esp. 1996]).
92
1.16.3 Con función delimitadora
Tanto en los antiguos manuscritos como en los primeros textos
impresos, el asterisco podía cumplir una función delimitadora.
Conservamos dos vestigios de esta función, muy poco frecuentes
hoy.

En el estilo tradicional de edición, un bloque de tres asteriscos


centrados, ya dispuestos en la misma línea, ya en forma de
triángulo (***), marcaba el final de una sección o capítulo. En la
actualidad, se utilizan en su lugar una o más líneas en blanco.
El asterisco, precedido y seguido de espacio, se insertaba en
los versículos de los textos litúrgicos (oraciones, salterios, etc.)
para ayudar a la correcta colocación de las pausas en la lectura
o recitación: Porque el Señor conoce el camino
de los justos; * mas la senda de los malos
perecerá.

1.16.4 Como indicador de omisión


Una secuencia de tres o más asteriscos puede
utilizarse para eludir la reproducción de
palabras malsonantes o nombres propios que
no se desea dar a conocer, reemplazando la
palabra completa o únicamente su parte final,
aunque se trata de un procedimiento que está
en desuso en la actualidad:

«Dinner chez les M***, puede leerse en el diario


de la duquesa de C***, madame de G***, comme
d’habitude, préside la table à poil» (Mendoza
Ciudad [Esp. 1986]).
Figura 1.24. IA enseña ortografía Imagen generada por Dall-E2 el 15 de febrero de
2024
93
«Saliendo a la llanura de *** después de haber vadeado el Amaime,
esperé a Juan Ángel para indicarle que tomase el camino de la sierra»
(Isaacs María [Col. 1867]).
Con finalidad eufemística, hoy se utilizan más habitualmente los
puntos suspensivos:
«Somoza es un hijo de p…, pero es nuestro hijo de p…» (Proceso [Méx.]
10.11.1996).
Como huella de la omisión intencionada de un nombre propio, es más
frecuente en el uso actual dejar solo sus iniciales, seguidas de punto o
de puntos suspensivos:
«Eduard Verne fue encontrado muerto en los arrabales del puerto de M…
al amanecer de un día de 1988» (Arias Silencio [Esp. 1991]); «Indicaron
que la mujer de iniciales C.M.N. era la autora material del aborto» (País
[Ur.] 12.07.2001).

1.16.5 Como indicador de resalte tipográfico


En textos que no admiten el uso de formatos
tipográficos, el asterisco se utiliza como signo doble
para delimitar la palabra o expresión que debería
aparecer en negrita, resalte que frecuentemente
aporta énfasis visual. El asterisco precede y cierra el
Figura 1.25. fragmento destacado sin espacio de separación
Imagen de
Stable Cascade respecto de este: te he dicho que no tengo *nada* que
ver en ese asunto.

Este empleo moderno deriva de su uso tradicional entre editores y


tipógrafos para encerrar las palabras que debían imprimirse con
resalte u otro tipo de letra.

94
1.17 Virgulilla
En consulta hecha a Gemini, esta, de manera concisa, respondió que

La virgulilla es un signo diacrítico que tiene dos


funciones principales en la lengua española:

Una, indicar la pronunciación palatal de la letra "ñ".


y, la otra, formar parte de la diéresis.
Su uso es obligatorio en el caso de la "ñ" para
diferenciarla de la "n".
En el caso de la diéresis, su uso es opcional, aunque
se recomienda para evitar confusiones en la
pronunciación.
Además de estas funciones, la virgulilla también se
puede utilizar en matemáticas como símbolo de
negación lógica.
Es importante tener en cuenta que el uso de la
virgulilla puede variar según el contexto y el estilo
del texto. Para mayor precisión, se recomienda
consultar manuales de ortografía o diccionarios.

95
1.18 Llaves
Como buena conocedora de la gramática española, Gemini aportó su
artificial concepto y le asignó unas funciones específicas a las llaves
que, para nada, están apartadas de otros conceptos y funciones.

Las llaves, también conocidas como corchetes


angulares, son un signo auxiliar de ortografía que
se utiliza para:

1. Aclarar o ampliar información dentro de un


texto:
Se utilizan para encerrar incisos explicativos o
aclaratorios que no son esenciales para la
comprensión del texto principal.
Permiten al lector distinguir entre la información
principal y la información adicional.
Ejemplo: "El libro {publicado en 2023} trata sobre
la historia de la civilización Maya."

2. Indicar alternativas o posibilidades:

Se utilizan para presentar dos o más opciones


dentro de una frase.
Permiten al lector comprender las diferentes
posibilidades que se plantean.
Ejemplo: "El examen se puede realizar {el lunes o el
miércoles}."

96
Gemini, continúa con su exposición sobre las llaves, como signo
ortográfico, así:

3. En matemáticas, se utilizan para:

Indicar intervalos.
Ejemplo: {1, 2, 3} representa el conjunto formado
por los números 1, 2 y 3.
Agrupar elementos en una expresión.
Ejemplo: {a + b} + c = a + {b + c}.

4. En programación informática, se utilizan para:

Delimitar bloques de código.


Ejemplo:
Python
def mi_funcion():
{
# código de la función
}
Además de los usos mencionados anteriormente,
las llaves también se pueden utilizar en otros
contextos, como en la lingüística para transcribir
fonéticamente palabras o frases.
Ejemplo:
[ˈlaβ̞ja]
En este caso, las llaves se utilizan para delimitar la
transcripción fonética de la palabra "llave".

97
En consulta con el ente rector de la Lengua Castellana, la RAE, que
tiene unos conceptos y unos usos más definidos y gráficos, además de
sustentados, presenta las llaves como:

un signo gráfico en forma de arco o ballesta, constituido por dos


líneas sinuosas que, al unirse, forman una pequeña punta o vértice en
la zona central. Aunque en su aplicación principal se utiliza como
signo simple, cuenta con una variante de apertura ({) y otra de cierre
(}), que lo habilitan también como signo doble. Entre sus principales
usos, cabe destacar los siguientes:

Se utiliza en cuadros sinópticos para abarcar los elementos


que, dispuestos en líneas diferentes, pertenecen a un mismo
nivel. Puede utilizarse recursivamente, de modo que cada llave
represente un nivel distinto en la estructura jerarquizada de la
información. Normalmente, los esquemas se disponen de
izquierda a derecha, presentando las unidades informativas de
mayor a menor nivel de generalización y utilizando solo llaves
de apertura para abarcar los elementos subordinados (aunque
en esquemas complejos pueden utilizarse de forma combinada
signos de apertura y de cierre):

Racionales{enterosf racc.
N .N aturales {
Irracionales

Como puede apreciarse en el ejemplo, el concepto a partir del cual se


genera la llave va a la altura del vértice.

La disposición inversa, en la que los elementos se disponen de mayor


a menor grado de detalle, es menos frecuente, pero no incorrecta. En
este caso, la llave utilizada es la de cierre:

98
Pueden insertarse rayas, topos o cualquier otro tipo de marcador
para resaltar e individualizar los elementos abarcados por este signo,
aunque es poco recomendable por sobrecargar visualmente el texto.

En la actualidad, los cuadros sinópticos con llaves han quedado


relegados a textos manuscritos del ámbito escolar, pues los impresos
han sido reemplazados casi por completo por tablas, listados en
líneas independientes o diagramas de flechas.

Como signo doble, las llaves pueden utilizarse para encerrar


las alternativas posibles en un determinado contexto:

venir
P rometo { } man~anaalaf iesta
quevendreˊ

1.19 Calderón
Recibe este nombre el signo formado por dos barras verticales
dispuestas en paralelo en cuya parte superior izquierda se sitúa un
pequeño arco o semicírculo (¶).

En la actualidad, se ha recuperado su figura en las aplicaciones


informáticas de procesamiento de texto más habituales, como
símbolo no imprimible que se sitúa al final del párrafo en la pantalla
de visualización.

En obras de referencia o manuales, se utiliza también como símbolo


auxiliar para indicar que la información que sigue tiene un carácter
complementario o adicional. Así se emplea en el apéndice 1 de esta
misma obra.

Si las alternativas se disponen en la misma línea, las diferentes


opciones enmarcadas por las llaves suelen separarse mediante barras
u otros signos: Prometo {venir / que vendré} mañana a la fiesta.
99
1.20 Signo de párrafo
El signo de párrafo presenta la forma de dos eses enlazadas (§).

Al respecto, Gemini de Bard nos ilustra

El signo de párrafo es un signo auxiliar


de ortografía que se utiliza para mejorar la
organización y la legibilidad del texto. Su uso no es
obligatorio, pero se recomienda en los siguientes
casos:
Para indicar el inicio de un nuevo párrafo.
Para remitir a divisiones internas de un texto.
Para introducir citas textuales.
Para enumerar elementos.
Es importante tener en cuenta que el uso del signo
de párrafo puede variar según el contexto y el
estilo del texto. Para mayor precisión, se
recomienda consultar manuales de ortografía o
diccionarios.

La RAE, presenta una sutil forma de uso, en relación con Gemini

Aparece con mucha frecuencia en los primeros textos impresos, a


menudo precedido y seguido de un punto. Inicialmente el uso de este
signo era el mismo que el del calderón, ya que marcaba el final de un
párrafo o verso y el comienzo de otro. Posteriormente, su uso se
restringió a los encabezamientos y a los elementos de titulación,
señalando el comienzo de un capítulo, sección o apartado.

100
El uso actual del signo de párrafo ya no corresponde al descrito, pero sí
es un vestigio de este, ya que hoy se antepone al identificador numérico o
alfanumérico correspondiente a una de las divisiones del texto (de
extensión y entidad variable y no necesariamente coincidente con el
párrafo) para establecer una remisión a ella. El signo de párrafo y el
identificador numérico o alfanumérico han de aparecer separados por un
espacio y no deben quedar dispuestos en líneas diferentes: ⊗‍ § / 32.8.
Cuando la remisión se realiza a más de un párrafo, este símbolo no debe
usarse por duplicado.

Interactivo 5. Los signos ortográficos de puntuación

101
Figura 1.26. Niño escribiendo Stable-Cascade el 24 de febrero de 2024

102
103
Bibliografía y Webgrafía
[1] Edgar Herrera Morales. Notas de cuaderno. Notas de clase
tomadas durante mis cursos de capacitación.

[2] Alfredo Huertas García, Porrúa (1971). Ortografía metódica de


la lengua española

[3] Real Academia EspañolaDiccionario panhispánico de dudas


(DPD) [en línea], 2.ª edición (versión provisional). [Consulta:
05/02/2024].

[4] Los signos de puntuación Los paréntesis [Consulta: 05/02/2024].

[5] Los signos de puntuación Concepto de signos de puntuación


[Consulta: 05/02/2024].

[6] Los signos de interrogación Los signos de interrogación


[Consulta: 07/02/2024].

[7] Funciones de la tilde en español [Consulta: 14/02/2024].

[8] Los signos auxiliares del español [Consulta: 21/02/2024].

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