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Capítulo 9

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Capítulo 9

Aprendices con trastornos de la comunicación

INTRODUCION

Lenguaje es la capacidad de comunicar ideas complejas por medio de un sistema

organizado de significado (Sameroff y Fiese, 1988).

El lenguaje se desarrolla a partir de la necesidad del aprendiz de ser entendido y de

entender. El sistema del aprendiz depende de reglas que se generan por la interacción social y la

necesidad de mantener contacto y una comprensión compartida (Sameroff y Fiese, 1988).

La comunicación es el medio verbal y no verbal de transmitir y decodificar mensajes de

un individuo con la intención de estimular un significado en la mente de otro.

El lenguaje se describe como expresivo y receptivo. El habla es el modo de respuesta

vocal del lenguaje (Schiefelbush y McCormick, 1981).

Cuando un individuo desea hablar, el cerebro envía un mensaje para activar el

mecanismo del habla, el cual incluye mecanismos respiratorios, vocales, vibratorios, de

resonancia y de articulación.

Desarrollo del lenguaje y del habla

El llanto, risas y otros sonidos son los comienzos del desarrollo y producción del lenguaje

y el habla. El balbuceo del niño comienza a tomar forma de manera gradual, como si el bebé

practicara sonidos de consonantes y vocales.


Al cabo de masomenos 6 meses el niño comienza a usar sonidos para llamar la atención

de los que se encuentran a su alrededor y pareciera que hace un esfuerzo por contestar a su

entorno, como si entablara una conversación.

Ya cuando cumple 8 o 6 meses de edad los niños recurren a su entorno con tres

intenciones comunicativas a) regular el comportamiento de otro para obtener o restringir metas

ambientales; b)interacción social, y c) atención conjunta, la cual consiste en dirigir la atención de

alguien con el propósito de compartir el foco en alguna cosa o acontecimiento. Los niños aun

antes de poder pronunciar bien una palabra, usan señales con la intención de comunicarse.

Más o menos a los nueve meses de edad, los niños usan gestos para dar un objeto,

mostrarlo o empujar las manos de un adulto y, hacia los 11 meses, comienzan a alcanzar, señalar

y saludar agitando la mano. Alrededor de los 13 meses, los bebés comienzan a usar un pequeño

número de palabras que son en realidad simbólicas, al referirse a objetos, acontecimientos o

clases de objetos o eventos. Entre los 12 y 18 meses, se adquieren palabras nuevas a una

velocidad lenta, pero los niños incrementan constantemente su velocidad de comunicación, y su

capacidad para usar sonidos en coordinación con gestos y de utilizar consonantes en emisiones

que comprenden muchas sílabas (Kent y Bauer, 1985). Alrededor de los 18 meses de edad, los

pequeños experimentan una oleada en el crecimiento del vocabulario y en lugar de aprender una

palabra nueva cada semana, aprenden varias en un día (Ingram, 1978). Los niños empiezan a

buscar información a lo largo de varias etapas de conversaciones un tanto extensas.

Trastornos de la comunicación

Los aprendices atendidos principalmente por trastornos de la comunicación, se estima

que casi una cuarta parte de los aprendices con otras NEE (por ejemplo, deficiencia mental,
problemas de aprendizaje, trastornos conductuales) reciben servicios de habla y lenguaje como

un servicio relacionado. Además, existe una asociación frecuente entre los trastornos de la

comunicación y trastornos psiquiátricos en los niños (Kotsopoulos y Boodoosingh, 1987).

También se ha encontrado una interrelación significativa entre los trastornos conductuales y los

trastornos por déficit de atención, y los trastornos de la comunicación (Love y Thompson, 1988).

CARACTERISTICAS PERSONALES

Los aprendices deben tener modelos de comunicación y oportunidades para comunicarse

con el fin de construir su propia competencia comunicativa. La pragmática se refiere a aquellas

reglas que un aprendiz conoce y usa para determinar quién dice qué a quiénes, cómo, por qué,

cuándo y en qué escenario (Muma, 1978). Kaiser y Warren (1988) afirman que la pragmática

supone lo siguiente:

1. El lenguaje comunicativo se basa en otros comportamientos, de manera

específica, habilidades cognitivas y patrones de interacción social del aprendiz.

2. Se les da significados relevantes a las emisiones desde el punto de vista

contextual con base en sus intenciones.

3. Hay reglas para el uso de la intención en el intercambio conversacional.

4. El significado se determina por la función en el contexto.

La pragmática, aunque esencial, sólo es un componente del lenguaje. Además, hay otros

varios elementos que contribuyen a la comunicación de significado. Smith (1991) los define

como siguiente:

1. Fonología, es el estudio de los sonidos individuales del habla.

2. Morfología, es el estudio de las unidades más pequeñas de significado.


3. Sintaxis, es el sistema de reglas para construir oraciones.

4. Semántica; es decir, el significado de palabras individuales, las palabras

relacionadas entre sí y la red de significado.

Hay dos categorías generales de trastornos de la comunicación: trastornos del habla y

problemas de lenguaje. Los trastornos del habla son deterioros en la producción del lenguaje oral

o hablado. El trastorno de fluidez, los problemas de voz y los de articulación se clasifican como

trastornos del habla. Los problemas de lenguaje implican un desarrollo desviado o demorado de

la comprensión y/o el uso de los signos o símbolos empleados para expresar o recibir ideas en un

sistema hablado, escrito u otro de tipo simbólico.

Trastornos del habla

Aprendices con trastornos de fluidez. La fluidez se refiere al flujo y ritmo suave del

habla. El trastorno de fluidez incluye repeticiones o prolongaciones de sonidos, palabras o frases;

vacilaciones o pausas largas; y comportamientos de lucha, como distorsiones de labios y boca,

muecas faciales, parpadeos y movimientos corporales extraños (Rice, 1988).

También se ha relacionado a los trastornos de fluidez con la percepción personal de

control del aprendiz. Madison, Budd e Itzkowitz (1986) encontraron que conforme los

aprendices incrementaban su capacidad para manejar su trastorno de fluidez, obtenían una

sensación de control interno en lugar de externo.

Aprendices con problemas de voz. Los problemas de voz están presentes cuando un

aprendiz tiene dificultad para modular la calidad resonante del habla. Las voces difieren mucho

en tono, volumen y timbre. El oyente puede identificar estados de ánimo, estados emocionales y

actitudes por la calidad de voz del hablante. Son tolerables grandes variaciones en la calidad de
voz. Sin embargo, algunas calidades de voz interfieren con la comunicación efectiva. Los

aprendices pueden tener demasiada nasalidad en la voz (hipernasalidad) o muy poca nasalidad

(hiponasalidad), o pueden usar un tono alto antinatural (falsete) o ser áspero, bradilático o gutural

(Van Riper, 1978).

Aprendices con problemas de articulación. Los problemas de articulación, o trastornos

fonológicos, ocurren cuando el aprendiz tiene dificultad con el sistema de sonido del lenguaje

oral o habla. Hay cuatro tipos de problemas de articulación que son consecuencia de la

producción fallida de fonemas.

a) Sustitución de un fonema por otro, como "peliódico" por periódico.

b) Distorsión de un fonema, como "shopa" por sopa, c) omisión de un sonido,

como "eche" por leche.

c) Adición, colocación de un sonido adicional dentro de una palabra, como

"peredro" por Pedro.

Problemas de lenguaje

Una gran parte de los problemas de leguaje con el desarrollo y la comunicación del

aprendiz. Los más comunes son la ausencia de lenguaje, el retraso en el desarrollo del lenguaje,

desviaciones y detenciones en el desarrollo del lenguaje y trastornos de lenguaje pos lingüísticos.

Los aprendices con problemas de lenguaje de manera típica tienen dificultades académicas a lo

largo de sus carreras escolares, resultado de los desafíos que enfrentan al adquirir el lenguaje,

aprender con el lenguaje y aplicar el conocimiento del lenguaje para el aprendizaje académico y

el desarrollo social (Bashir y Scavuzzo, 1992).


Cognición. Es el proceso de conocer y pensar. Al realizar varios estudios para determinar

patrones potenciales en las habilidades cognitivas entre aprendices con problemas de lenguaje.

Condino, Im-Humber y Stark (1990) sugieren que los aprendices con problemas de lenguaje

tienen significativamente más problemas en la codificación, memoria, generación y evaluación

de hipótesis y deducción que sus pares típicos.

Lenguaje. Estos alumnos tienen dificultad con la comprensión sintáctica (Adams, 1990)

y no supervisan su propia comprensión tan bien como lo hacen sus pares con habilidades de

lenguaje típicas (Dollaghan, 1987). Las conversaciones pueden interrumpirse debido a una

respuesta inapropiada del aprendiz con problemas de lenguaje, lo cual puede ocurrir, de hecho,

porque éste entiende mal el significado literal o implícito de las emisiones de la persona con

quien están conversando (Bishop y Adams, 1989). Se ha encontrado que estos aprendices

dependen mucho de las expectativas semánticas o de la secuencia de las palabras cargadas de

contenido en la comprensión de las oraciones (Van der Ley y Deward, 1986).

Características sociales y emocionales. Los aprendices con problemas de lenguaje

presentan una alta prevalencia de trastornos de ansiedad, como se describe en el Manual

diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM-III) (Cantwell y Baker, 1987). Los

aprendices con problemas de lenguaje muestran una comprensión significativamente más

deficiente del humor, debido a su incapacidad para captar la naturaleza de las palabras con

múltiples significados. Estos estudiantes tienden aredefinir lasd las frases, y así pierden el

significado que es percibida como graciosa (Spector, 1990). Los problemas de lenguaje y los

problemas con las habilidades sociales siguen el modelo transaccional del desarrollo descrito con

anterioridad en este capítulo. Los niños con problemas de lenguaje tienen problemas para

ingresar con éxito en las interacciones sociales y es probable que sean ignorados y excluidos de
las interacciones con sus compañeros. Estos chicos pueden desarrollar entonces formas de

compensar el rechazo social, lo cual puede limitar entonces sus oportunidades para sacar ventaja

de la socialización como apoyo de su aprendizaje del lenguaje.

Habilidades motoras finas. Los aprendices con problemas de lenguaje tienen dificultad

para copiar figuras simples en comparación con compañeros de su edad (Moore y Law, 1990).

Problemas médicos. El daño cerebral localizado se ha planteado como una causa

potencial de los problemas de lenguaje (Bishop, 1987).

IDENTIFICACION Y EVALUACION

La ASHA describió tanto trastornos de la comunicación como diferencias de

comunicación (1982). En los trastornos de la comunicación, la ASHA incluyó los siguientes:

1. Trastornos del habla, los cuales son problemas de voz, articulación de los

sonidos del habla y/o fluidez, observados en la transmisión y uso del sistema simbólico

oral. Se incluye también a los problemas de voz (la ausencia o producción anormal de la

calidad, tono, sonoridad, resonancia y/o duración del habla), y los trastornos de fluidez

(deterioros de la velocidad y el ritmo).

2. Problemas de lenguaje, los cuales son deterioros o desarrollo atípico de la

comprensión y/o uso de sistemas simbólicos hablados y/o escritos. Se incluye trastornos

de la forma, contenido o función del lenguaje.

En las diferencias de comunicación, la ASHA incluyó los siguientes:


1. Diferencias comunicativas o dialectos, las cuales son variaciones de un

sistema simbólico usado por un grupo de individuos. Este sistema simbólico refleja y está

determinado por factores regionales, sociales o culturales y étnicos compartidos.

2. Sistemas aumentativos: lenguaje de señas, gestos o dispositivos

tecnológicos, los cuales se usan para complementar las habilidades comunicativas de

individuos cuya habla es inadecuada para satisfacer las necesidades comunicativas, ya sea

en forma temporal o permanente.

Los aprendices con trastornos obvios del habla y del lenguaje son fácilmente

identificados por los padres, médicos y profesionales de cuidado diurno y preescolar. Estos niños

por lo general son canalizados al especialista en comunicación antes de ingresar al jardín de

niños y a los primeros grados. Los aprendices con trastornos del habla y problemas de lenguaje

más sutiles no son identificados con tanta facilidad.

Los siguientes son modelo para la evaluación para los trastornos de comunicación y un

análisis contextual de los comportamientos en el aula relacionados con los problemas de

comunicación.

Aprendices con problemas de articulación. Debe tenerse cuidado al evaluar la

articulación de aprendices que representan a grupos étnicos, culturales y lingüísticos diversos. En

un estudio con pequeños afroamericanos de clase trabajadora que utilizan inglés vernáculo

negro, Cole y Taylor (1990) encontraron que éstos se desempeñaban en forma diferente en

pruebas estandarizadas de articulación como una función de las normas lingüísticas usadas para

calificar los reactivos.


Evaluación de aprendices muy pequeños. Surgen varios problemas en la evaluación de

niños muy pequeños. Crais y Roberts (1991) afirman que es limitado el número de instrumentos

estandarizados para la población que va desde el nacimiento hasta los cinco años de edad, y aún

lo es más el de instrumentos estandarizados para aprendices desde el nacimiento hasta los tres

años de edad. El examinador también puede obtener respuestas a sus preguntas a través de la

observación del niño.

COMUNICACIÓN EN EL HOGAR Y EN EL SALON DE CLASES

Aprendices con trastornos de fluidez

Las madres de aprendices de cinco a nueve años de edad que tienen trastornos de fluidez

hacen significativamente más demandas, órdenes y solicitudes cuando hablan con sus hijos que

las madres de niños que hablan con fluidez (Langlois, Hanrahan e Inouye, 1986).

Langlois y su equipo también encontraron que los aprendices con trastornos de fluidez

eran más verbales. Respegto a esta opinión sugieren que las interacciones padre-hijo pueden ser

críticas en el inicio, desarrollo y permanencia de la tartamudez.

Aprendices con problemas de lenguaje

Todos los miembros de la familia de aprendices con problemas de lenguaje tienen mayor

probabilidad de presentarlos que los miembros de familias donde ningún integrante los tiene.

Bishop (1987) afirma que las variables familiares pueden afectar la presencia de

problemas de lenguaje, ya sea a través de la deprivación auditiva-verbal (debida al ambiente del

hogar o a pérdida auditiva) o de influencias genéticas.


Aunque se ha encontrado que el habla y el lenguaje de los padres de aprendices con

retrasos en el desarrollo del lenguaje expresivo son menos complejos, Whitehurst, Fischel,

Lonigan y Valdez-Manchaca (1988) creen que esto se debe a la sensibilidad de los padres al

nivel de capacidad expresiva de su hijo en lugar de ser la causa del problema.

Aprendices con problemas de articulación

Los aprendices con problemas de articulación son juzgados en forma más negativa por

sus pares con respecto a la inteligencia y la personalidad. Las chicas con problemas de

articulación fueron evaluadas en forma más positiva que los niños (Freeby y Madison, 1989).

Aprendices con problemas de voz

Unos estudiantes universitarios de pregrado revisaron unas cintas de audio de en dividuos

que hablan en forma normal e individuos con problemas de voz, encontraron que las actitudes de

los oyentes fueron negativas hacia los hablantes con problemas de voz.

ADAPTACION DEL ENTORNO

En la actualidad, se pone énfasis en la resolución del trastorno de la comunicación del

aprendiz en las aulas regular y de educación especial en colaboración con el maestro, siempre

que sea posible. Schiefelbush y McCormick (1981) proponen que el mejor lugar para aprender y

practicar habilidades de comunicación es en el contexto en que ocurren en forma natural dichas

habilidades.

La disposición del aprendiz para comunicarse aumenta cuando el estilo que usa el

maestro es facilitador, como el que Peck y Schuler (1983) y Peck (1985) describen.

Con este estilo, el maestro facilitador:


• Permite al aprendiz controlar e iniciar temas de conversación.

• Hace posible al estudiante el asumir la conducción de la

conversación.

• Alienta al pequeño a participar en la conversación en curso en

muchas formas.

• Investiga el ambiente comunicativo del aprendiz e identifica el

lenguaje que le es útil.

• Desarrolla la competencia comunicativa dentro del contexto de la

interacción social.

• Proporciona oportunidades frecuentes para que el aprendiz inicie y

controle la interacción social.

• Proporciona opciones y otras oportunidades comunicativas al

alumno.

• Responde al comportamiento social/comunicativo iniciado por el

estudiante.

• Imita el comportamiento social/comunicativo del aprendiz y hace

elaboraciones a partir de él.

Aprendices muy pequeños

Jones y Warren (1991) afirman que el conocimiento actual sobre el aprendizaje del

lenguaje puede usarse para incrementar la participación de los niños pequeños en intervenciones

concernientes a su lenguaje. Sugieren supervisar la atención del niño en tema y contenido, así

como ofrecer novedad. Enfatizan que con niños muy pequeños es esencial la terapia basada en la

actividad.
Aprendices con trastornos de fluidez

Los niños ahora reciben tratamiento a edades más tempranas, y los ambientes

comunicativos donde el chico se desarrolla también son evaluados. Se pone ahora mayor énfasis

en los padres en el proceso de tratamiento y en el manejo ambiental y conductual.

Tecnología. El propósito de tales sistemas es promover y facilitar, no reemplazar, los

modos de comunicación disponibles para el estudiante (Russel, 1984).

El especialista en comunicación humana debe tener un gran cuidado para individualizar

cualquier dispositivo tecnológico de modo que responda a las necesidades y deseos específicos

del aprendiz con trastornos de la comunicación.

Aprendices de grupos culturales, étnicos y lingüísticos diversos

El trabajo con aprendices de grupos culturales, étnicos y lingüísticos diversos con

trastornos de comunicación presenta retos adicionales para los maestros. Las técnicas

tradicionales de intervención en el lenguaje, efectivas en niños anglos, no siempre funcionan en

estos contextos. Es importante considerar la cultura del niño, el lenguaje de intervención, las

interacciones maestro-alumno y la participación de los padres. El enfoque debe estar en

desarrollar la competencia comunicativa, respetando el idioma natal del estudiante y

reconociendo que la socialización del lenguaje es clave en su proceso de aprendizaje y

adaptación cultural.

EL EFECTO DE LA PARTICIPACION EN SISTEMAS SOCIALES MÁS

AMPLIOS
Los estudiantes con trastornos de fluidez, como la tartamudez, suelen ser víctimas de

estereotipos negativos, especialmente los niños en edad escolar. Estos prejuicios pueden influir

en sus actividades y elección de ocupaciones. Además, los problemas de articulación afectan la

percepción social, siendo mal vistos en la adultez. Los adolescentes con trastornos de

comunicación enfrentan retos adicionales, como baja motivación, dificultades sociales,

problemas para ser identificados correctamente y complicaciones en el aprendizaje del lenguaje y

la lectura. También tienden a negar sus dificultades y buscar amistades con compañeros que

enfrentan problemas similares, lo que puede afectar su éxito escolar y social.


Referencias bibliográficas

Shea, T . & Bauer , A. (2000). Capítulo 9 Aprendices con trastornos de la comunicación

(eds. ), Educación especial . Un enfoque metodológico (2nd ed., pp . 191-213). Mexico D. F .

Hill/ interamericana editores.

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