Entretextos LABOR DE PUNTO
de manera progresiva, a medida que el barrio se consolida en distintos términos (Sabatini 2000;
López, 2011; Harvey, 2013). Por un lado, la composición socio-económica de sus habitantes varía,
al llegar personas de mayores ingresos (Hammnet, 1991). Lo anterior genera una mayor atracción
por el barrio en términos comerciales, y aparece así la demanda por nuevos servicios y otro tipo
de comercio. Ello genera alternativas de inversión más seguras y una re-significación del espacio.
Cuando se produce esta consolidación con un fuerte carácter comercial, el proceso en sí mismo
requiere re-orientar el espacio público, en el que surge la necesidad de que sea atractivo para los
potenciales usuarios. Dichos usuarios, pueden provenir tanto del interior del barrio, a partir de la
migración de nuevos residentes de un mayor poder adquisitivo, así como movimientos pendulares
desde otras áreas de la ciudad, lo que comienza a potenciar su atractivo turístico. En este sentido,
es posible que los locatarios se agrupen a través de asociaciones gremiales, así como también cabe
la idea de que las administraciones locales o metropolitanas realicen actuaciones que favorezcan
dicho proceso.
Por su parte, el espacio público urbano es la plataforma de
socialización más importante de las ciudades. Ha pasado de ser La calle como principal
un simple intersticio entre los espacios privados, a convertirse espacio público urbano
en redes de circulación así como de integración de los distintos
colectivos humanos que componen la ciudad (León, 1998;
puede proyectarse
Delgado, 2011; Perhaia, 2007; Borja y Muxí, 2000). y orientarse de
distintas maneras,
En el caso de los barrios que se analizan en el presente trabajo, dependiendo del grado
la calle constituye el principal lugar de exposición, acceso e
interacción para el comercio. Es por ello que resulta necesario de intervención que
para los locatarios poder potenciarla, con el fin de que la presente
experiencia de compra sea lo más agradable posible.
La calle como principal espacio público urbano puede proyectarse y orientarse de distintas maneras,
dependiendo del grado de intervención que presente, la apropiación que realicen los colectivos que
la utilizan, así como de la inversión de las administraciones públicas en dotarla de infraestructura y
equipamiento. No es lo mismo, entonces, una calle simple con aceras de concreto, luminaria básica
y tendido eléctrico en superficie, que otra orientada como paseo de compras, con anchas aceras
de baldosas, luminaria peatonal decorativa, bancos, papeleras, decoración con especies vegetales y
buenas demarcaciones para promover un tránsito vehicular lento.
Así, lo más probable es que varíe la forma de entender y utilizar dicho espacio público, favoreciendo
además a los privados que realizan actividades comerciales, con amplios escaparates para exhibir
sus productos y terrazas para invitar al transeúnte al café o restaurante.
2. Producción artística, explotación de lo auténtico… ¿y espacio
público?: el caso de Barrio Italia en Santiago de Chile
El Barrio Italia corresponde a un antiguo sector compartido entre las administraciones de Providencia
y Ñuñoa. Sus orígenes se remontan a las primeras expresiones de expansión espacial de la ciudad
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