Formulación de proyectos UNAN-León
Emprender
Emprender es un término que tiene múltiples acepciones, según el contexto en que se le emplee será la connotación que se
le adjudique. En el ámbito de los negocios el emprendedor es un empresario, es el propietario de una empresa comercial con
fines de lucro; Finley (1990) lo describe como alguien que se aventura en una nueva actividad de negocios; Say (1800) —
citado por Drucker (1989)— lo clasifica como un “buen administrador”. En cambio, para el académico, emprender es un
vocablo que denota un perfil, un conjunto de características que hacen actuar a una persona de una manera determinada y
le permiten mostrar ciertas competencias para visualizar, definir y alcanzar objetivos. Y en esto coincide Ronstadt (1985).
Asimismo, Shefsky (1997) y Baumol (1993) —citado este último por Ibáñez (2001)— señalan que el término describe a
cualquier miembro de la economía cuyas actividades son novedosas de alguna forma, así como a personas que, en definitiva,
huyen de rutinas y prácticas aceptadas por la mayoría.
Dichos individuos se caracterizan por su capacidad para crear e innovar; es decir, salen de la costumbre y hacen cosas
diferentes para mejorar lo existente. Esta forma de visualizar al emprendedor la comparten Steinhoff, Burgess (1993), Siropolis
(1990) y Drucker (1989), quienes se refieren al emprendedor como la persona que “hace negocios exitosos, que desarrolla
nuevas ideas o formas de enfocar el mercado”.
Otros le confieren la capacidad para dar un uso adecuado a los recursos disponibles. Tanto Hebert como Link (1989) y Hatten
(1997) lo definen como el especialista en asumir la responsabilidad por las decisiones propias de la localización y el uso de
bienes, recursos e instituciones; es decir, un “ágil captador y aprovechador de información y recursos” con la facultad para
detectar oportunidades de negocios y aprovecharlas.
Morris y Kuratko (2002) dicen que, además de hacer uso óptimo de los recursos disponibles y utilizarlos en combinaciones
que maximizan sus resultados factibles, “agrega valor” a cualquier proceso o actividad en la que interviene. Otros autores
señalan que el emprendedor es capaz de concentrar su mente en ciertos aspectos del medio que le rodea e ignorar otros,
esto le permite aplicar su tiempo y esfuerzo en la búsqueda y materialización de oportunidades. Agregan que es un alquimista
peculiar que toma un sueño propio y lo transforma en algo espléndido y real, por lo cual tiene “dinamismo creativo”.
Harper (1991) lo identifica como una persona capaz de revelar oportunidades y poseedor de las habilidades necesarias para
elaborar y desarrollar un nuevo concepto de negocio; esto es, tiene la virtud de detectar y manejar problemas y oportunidades
mediante el aprovechamiento de sus capacidades y de los recursos a su alcance, gracias a su autoconfianza.
Joseph Schumpeter (1934) —citado por Jennings (1994)— afirma que la innovación se genera a partir de la capacidad para
emprender; es decir, no es propia de los capitalistas, administradores o inventores, ya que los emprendedores son personas
capaces de combinar los factores de producción existentes y obtener los mejores resultados, es decir, innovar con ellos.
Entonces existen diversas formas de definir y entender el término emprendedor; sin embargo, los más variados autores
coinciden en que tal vocablo se deriva de la palabra entrepreneur, que a su vez se origina del verbo francés entreprendre,
que significa “encargarse de”, tal como lo señala Jennings (1994) en su libro Multiple perspectives of entrepreneurship.
Características del emprendedor
De acuerdo con John Kao (1989), el emprendedor es una persona con características muy particulares, entre ellas:
a) Compromiso total, determinación y perseverancia.
b) Capacidad para alcanzar metas.
c) Orientación a las metas y oportunidades.
d) Iniciativa y responsabilidad.
e) Persistencia en la solución de problemas.
f) Realismo.
g) Autoconfianza.
h) Altos niveles de energía.
i) Busca de realimentación.
1
Formulación de proyectos UNAN-León
j) Control interno alto.
k) Toma de riesgos calculados.
l) Baja necesidad de estatus y poder.
m) Integridad y confiabilidad.
n) Tolerancia al cambio.
Muchos estudiosos del tema coinciden en que los emprendedores poseen una serie de características que los distinguen del
resto de las personas. En el cuadro 1.1, elaborado por Sánchez Almagro (2003), se aprecia con claridad cuáles son:
2
Formulación de proyectos UNAN-León
Por lo anterior, es aún más complicado definir el término emprender, ya que no se trata sólo de una serie de atributos, sino
también de la forma de utilizarlos para sacarles el máximo provecho.
Sin embargo, el acuerdo generalizado señala que emprender implica la toma de decisiones, pero decidir de manera correcta
requiere contar con las competencias necesarias; las cuales abarcan diversos aspectos que habrán de tomarse en
consideración, como lo señalan VanderWerf y Brush (1989) al revisar 25 definiciones de emprender, afirman que emprender
es una actividad de negocios que consiste en una intersección de las siguientes conductas y acciones:
a) Creación: establecimiento de una nueva unidad de negocios.
b) Administración general: dirección apropiada para una buena utilización de recursos.
c) Innovación: generación y explotación comercial de nuevos productos, servicios, procesos, mercados, sistemas de
organización, etcétera.
d) Aceptación del riesgo: capacidad para manejar el riesgo de fallas potenciales al tomar decisiones o realizar acciones.
e) Mejor desempeño: el intento por lograr altos niveles de desempeño o de crecimiento.
Burch (1986) agrega a la lista de características del emprendedor las siguientes:
a) Trabajadores: son adictos al trabajo que se enfocan en sus metas y se afanan incansablemente para alcanzarlas.
b) Optimistas: consideran que cualquier cosa es posible y todo momento es inmejorable para alcanzar metas y logros.
c) Orientación a la excelencia: su deseo de logro los lleva a hacer las cosas al mejor grado posible para sentirse aún
más orgullosos y satisfechos de lo alcanzado.
El riesgo es un elemento que, para algunos autores constituye una característica fundamental del acto de emprender, pues
consideran que el emprendedor es un “tomador de riesgos” que pondera los beneficios y asume los peligros que son
inherentes a su consecución (Baty, 1990). Por su parte, Halloran (1992) señala que los emprendedores son individuos
dispuestos a tomar el riesgo y a asumir sus propias ganancias y pérdidas.
De la misma manera, Gray y Cyr (1994) establecen que el término emprendedor es sinónimo de empresario. Pero, sobre
todo, es “alguien que organiza, controla y asume riesgos en un negocio ante su deseo de enfrentar desafíos, la oportunidad
de alcanzar logros y el impulso por cumplir necesidades personales, emocionales y psicológicas”. Por otro lado, Hiam y
Olander (1996) definen al emprendedor como un individuo que “inicia, administra y asume los riesgos y recompensas de un
nuevo negocio”, mientras que Longenecker, Moore y Petty (1994) lo definen como una persona con “aptitud para innovar y
disposición para asumir el riesgo”.
Stacey (1980) agrega otro elemento interesante en el perfil del emprendedor, relacionado con la aceptación del riesgo: la
capacidad para aprender de los errores o fracasos. Señala que el emprendedor es una persona capaz de levantarse de sus
caídas, con una nueva perspectiva de las cosas y un aprendizaje que le permitirá mejorar su desempeño (con perseverancia
para el logro de sus metas y objetivos).
En resumen, el emprendedor posee características que le facilitan no sólo emprender, sino también hacerlo con éxito. Entre
ellas, algunas de las más mencionadas son:
a) Creatividad e innovación.
b) Confianza en él mismo y sus capacidades.
c) Perseverancia.
d) Capacidad para manejar problemas.
e) Aceptación del riesgo.
Tipos de emprendedores
Schollhammer (1980) divide a los emprendedores en cinco tipos de personalidades:
a) El emprendedor administrativo. Hace uso de la investigación y del desarrollo para generar nuevas y mejores formas
de hacer las cosas.
3
Formulación de proyectos UNAN-León
b) El emprendedor oportunista. Busca constantemente las oportunidades y se mantiene alerta ante las posibilidades
que le rodean.
c) El emprendedor adquisitivo. Se mantiene en continua innovación, la cual le permite crecer y mejorar lo que hace.
d) El emprendedor incubador. En su afán por crecer y buscar oportunidades y por preferir la autonomía, crea unidades
independientes que al final se convierten en negocios nuevos, incluso a partir de alguno ya existente.
e) El emprendedor imitador. Genera sus procesos de innovación a partir de elementos básicos ya existentes, mediante
la mejora de ellos.
McClelland (1971) —citado por Kuriloff y Hemphill (1983), así como por Desarrollo Empresarial de Monterrey, A.C. (DEMAC,
1991)— señala que el emprendedor es una persona que posee necesidades psicológicas básicas, las cuales, como en todo
ser humano, son tres: necesidad de logro, necesidad de afiliación y necesidad de poder, pero en él la primera es la más
importante, la que determina sus actitudes y actuaciones. Además, estos autores mencionan algunas más que podrían estar
consideradas en las anteriores: necesidad de independencia y autonomía, necesidad de dominio de su medio y necesidad de
crear.
Existen otras formas de clasificar a los emprendedores:
Según la razón por la que emprenden:
a) Por aprovechar una oportunidad, es decir, porque encontraron una necesidad insatisfecha o un nicho de mercado
desatendido, o porque tienen una buena idea y desean desarrollarla por el gusto de verla hecha realidad.
b) Por necesidad o porque el emprendedor se encuentra en una situación desfavorable, es el caso si está desempleado,
ya sea porque acaba de ser despedido o porque ha decidido independizarse y requiere procurarse algún ingreso
económico.
Según el tipo de empresa que desarrollan:
a) El emprendedor social busca, a través de su creatividad, entusiasmo y trabajo, producir un cambio social en beneficio
de un sector de la población, en general lo hace sin tener fines de lucro.
b) El emprendedor que busca destacar en cierta área y ser modelo para otros; por ejemplo, en las artes, el deporte o
la política.
c) Si el individuo emprende dentro de una empresa que no es la suya se le llama emprendedor interno (intrapreneur) y
si lo hace en su propio negocio con fines de lucro es un emprendedor externo (entrepreneur), puede comenzar desde
cero, adquirir una empresa ya existente o comprar una franquicia, fabricar productos, ofrecer servicios o sólo
comercializar de forma diferente a la tradicional un producto que ya existe
Cómo emprender con éxito
De acuerdo con todo lo anterior, para emprender con éxito le recomendamos seguir estos pasos:
1. Responda a las siguientes preguntas para identificar sus gustos y preferencias, está demostrado que tendrá éxito si trabaja
en algo que le agrada:
a) ¿Qué me gusta hacer?
b) ¿Qué estudios o capacitación tengo?
c) ¿Qué sé hacer?
d) ¿Qué habilidades poseo?
e) ¿Qué experiencia tengo?
f) ¿Qué planes tengo para el futuro?
2. Identifique con claridad lo que quiere hacer y las metas que desea alcanzar.
3. Elimine los mitos y las barreras para emprender:
a) Obstáculos económicos, por ejemplo: pensar que, si no tiene dinero, lo más probable es que fracase.
b) Barreras psicológicas, por ejemplo: tenerle miedo al fracaso.
c) Obstáculos culturales, por ejemplo: los relacionados con la edad y el género o los patrones familiares esperados
(“padre carpintero, hijo carpintero”).
4
Formulación de proyectos UNAN-León
4. Desarrolle un buen plan de negocios. No basta con querer emprender o tener una buena idea. Es necesario realizar un
proceso de planeación que permita establecer el camino hacia el cumplimiento de los objetivos esperados.
5. Por último, debe hacer todo lo que requiera para realizar con éxito la idea seleccionada; es decir, hay que pasar del dicho
al hecho.
Así, tal como se desprende de esta revisión de autores y definiciones, el emprendedor es una persona que posee un alto
grado de confianza en sí mismo y una serie de características que le permiten detectar oportunidades y generar conceptos
de negocio a partir de la creación, la innovación o el mejor empleo de los recursos para alcanzar objetivos. En este contexto,
asume el riesgo inherente a su toma de decisiones y persevera en la puesta en marcha de su proyecto.
Así, tal como se desprende de esta revisión de autores y definiciones, el emprendedor es una persona que posee un alto
grado de confianza en sí mismo y una serie de características que le permiten detectar oportunidades y generar conceptos
de negocio a partir de la creación, la innovación o el mejor empleo de los recursos para alcanzar objetivos. En este contexto,
asume el riesgo inherente a su toma de decisiones y persevera en la puesta en marcha de su proyecto