Con esta linea de análisis, recuperamos los procesos de transformación en la
formación de psicóloges desde la idea de la complejidad, ya que implica la
articulación con otras nociones, tales como filiación, memoria, herencia,
inscripción y significación.
Comprender la complejidad del campo educativo, nos ayuda a pensar los procesos
de transmisión desde el entramado de interrelaciones, desde lo singular y lo plural,
en las lógicas atravesadas por la simultaneidad de pensamientos, emociones y
acciones entre estudiantes y profesores en cada uno de los contextos universitarios
latinoamericanos.
Cartas a quien
pretende
Paulo Freire
enseñar
Primeras palabras
Maestros y maestras en huelga están enseñando, están dando a sus alumnos
lecciones de democracia a través de su testimonio de la lucha.
La ideología dominante no solo opaca la realidad sino que también nos vuelve
miopes para o ver claramente la realidad. Su poder es domesticador y nos deja
ambiguos e indecisos cuando somos tocados y deformados por él.
Una razón por la que impone la evaluación es precisamente la necesidad que
tienen sus sujetos de acompañar paso a paso la acción por suceder, observando
si va a alcanzar sus objetivos. Finalmente, verificar si la practica nos está
llevando a la concretización del sueño por el cual estamos practicando.
La evaluación de la practica es un factor importante e indispensable para la
capacitación de la educadora.
Niños libres, críticos, creativos.
Solo la consciencia critica de nuestra responsabilidad social y política en
cuanto miembros de una sociedad civil, no para sustituir las tareas del Estado
dejándolo dormir en paz, sino aprendiendo a movilizarnos y a organizarnos
para fiscalizar mejor el cumplimiento o incumplimiento, por parte del Estado,
de sus deberes constitucionales, podrá llevaros a buen termino en el
enfrentamiento de este problema.
Es imposible ser maestra sin luchar por sus derechos, para
cumplir mejor los propios deberes.
Primera
carta
Estudiar es en primer lugar un quehacer critico, creador, recreador, no importa
si yo me comprometo con él a través de la lectura de un texto que trata o
discute un cierto contenido que me ha sido propuesto por la escuela o si lo
realizo partiendo de una reflexión critica sobre cierto suceso social o natural, y
que como necesidad de la propia reflexión me conduce a la lectura de textos
que mi curiosidad y mi experiencia intelectual me sugieren o me son sugeridos
por otros.
El acto de estudiar siempre implica el de leer, aunque no se agote en este. De
leer el mundo, de leer la palabra y así leer la lectura del mundo hecha
anteriormente.
Leer es procurar o buscar crear la comprensión de lo leído; de ahí la
importancia de la enseñanza correcta de la lectura y de la escritura, entre otros
puntos fundamentales.
Y la experiencia de la comprensión sera tanto mas profunda cuanto mas
capaces seamos de asociar en ella )jamas dicotomizar) los conceptos que
emergen en la experiencia escolar procedentes del mundo de lo cotidiano.
Estudiar es desocultar, es alcanzar la comprensión mas exacta del objeto, es
percibir sus relaciones con los otros objetos. Implica que el estudioso, sujeto
de estudio, se arriesgue, se aventure, sin lo cual no crea ni recrea.
Enseñar no puede ser un simple proceso.
Como lectores no tenemos derecho a esperar, mucho menos a exigir, que los
escritores realicen su tarea ( la de escribir) y casi la nuestra (la de comprender
lo escrito) explicando lo que quisieron decir.
La comprensión de lo que se esta leyendo o estudiando no sucede
repentinamente como si fuera un milagro. La comprensión es trabajada,
forjada por quien lee, por quien estudia, que al ser el sujeto de ella, debe
instrumentarse para hacerla mejor.
Es por esto por lo que estudiar es una preparación para conocer, es un ejercicio
paciente e impaciente de quien, sin pretenderlo todo de una sola vez, lucha
para hacerse la oportunidad de conocer.
El uso necesario de instrumentos indispensables para la lectura y escritura trae
a colación el problema del poder adquisitivo en vista de los elevados costos
para obtener el material. El poder consultar todo este material es un derecho
que tienen todos los alumnos y los maestros. Reivindicar este material es un
derecho y un deber de los profesores y de los estudiantes.
Retratos del mundo
La oralidad antecede a la grafía, pero la trae en si desde el primer
momento en que los seres humanos se volvieron socialmente capaces de ir
expresándose a través de símbolos que decían algo de sus sueños, de sus
miedos, de su experiencia social, de sus esperanzas, de sus practicas.
En las culturas letradas, si no
se sabe leer ni escribir no se
puede estudiar, tratar de
conocer, aprender la
sustantividad del objeto,
reconocer críticamente la
razón de ser del objeto.
Si nuestras escuelas, desde la mas tierna edad de sus alumnos, se entregasen al
trabajo de estimular en ellos el gusto de la lectura y la escritura, y ese gusto
continuase siendo estimulado durante todo el tiempo de la escolaridad,
posiblemente habría un numero bastante menor de posgraduados hablando de
su inseguridad o de su incapacidad de escribir.
Si el estudiar no fuese para nosotros casi siempre una carga, si leer no fuese
una obligación amarga que hay que cumplir, si por el contrario estudiar y leer
fuesen fuente de alegría y placer, de la que surge también el conocimiento
indispensable con el cual nos movemos mejor en el mundo, tendríamos indices
que revelarían una mejor calidad en nuestra edución.
Pensando en la intimidad entre pensar, leer y escribir, y en la necesidad que
tenemos de vivir intensamente esa relación, yo sugeriría a quien pretenda
experimentarla rigurosamente que se entregue a la tarea de escribir algo por lo
menos tres veces por semana. Una nota sobre una lectura, un comentario sobre
algún suceso del cual tomo conocimiento por la prensa, por la televisión, no
importa. Una carta para un destinatario inexistente. Resulta muy interesante fechar
los pequeños textos y guardarlos para someterlos a una evaluación critica dos o tres
meses después.
Segunda
carta
A veces la lectura de un texto exige alguna convivencia anterior con otro que
nos prepara para un paso posterior.
Deberíamos incorporar a nuestra disciplina intelectual en el hábito de consultar
instrumentos auxiliares como diccionarios a tal punto que sin ellos nos resulte
difícil estudiar.
Proclamar la ilusión de que estamos aprendiendo, sin poner a prueba nuestra
afirmación.
No tengo por qué avergonzarme por el hecho de no estar comprendiendo algo
que estoy leyendo. Debo superar las dificultades y entender el texto.
Necesidad de la lectura también como experiencia dialógica, en la que la
discusión del texto realizada por sujetos lectores aclara, ilumina y crea la
comprensión grupal de lo leído.
La lectura en grupo hace emerger diferentes puntos de vista que, exponiéndose
los unos a los otros, enriquecen la producción de la inteligencia del texto.
Desgraciadamente lo que se viene practicando en la mayoría de las escuelas es
llevar a los alumnos a ser, pasivos con el texto.
Es preciso que los , experimentasen cada vez mas críticamente la tarea del leer
y de escribir; perciban las tramas sociales en las que se constituye y se
reconstituye el lenguaje; la comunicación y la producción del lenguaje.
Tercera carta
La practica educativa es algo muy serio. Tratamos con gente, con niños,
adolescentes o adultos. Participamos en su formación. Los ayudamos o los
perjudicamos en esta búsqueda. Estamos intrínsecamente conectados con ellos en
su proceso de conocimiento. Podemos contribuir a su fracaso con nuestra
incompetencia, mala preparación o irresponsabilidad. Pero también podemos
contribuir con nuestra responsabilidad, preparación científica y gusto por la
enseñanza, con nuestra seriedad y nuestro testimonio de lucha contra las injusticias,
a que los educandos se vayan transformando en presencias notables en el mundo.
Es evidente que reconocer la importancia de nuestra tarea no significa pensar que
es la mas importante de todas, Significa reconocer que es fundamental. Y algo
mas: indispensable para la vida social. Por eso no puedo formarme para la docencia
solo porque no hubo otra oportunidad para mí, y menos aún porque mientras me
prepare espero un casamiento. Es por eso que en la mayoría de los casos no vea por
qué debo luchar.
Es importante que luchemos contra las tradiciones coloniales que nos
acompañan.
Se hace urgente que aumentemos las filas de la lucha por la escuela publica en
este país. Escuela publica y popular, eficaz, democrática y alegre con sus
maestros y maestras bien pagados, bien formados y en permanente
capacitación.
Es evidente que los problemas relacionados con la educación no son solamente
problemas pedagógicos. Son problemas políticos y éticos como cualquier
problema financiero.
Es cierto que la educación no es palanca de transformación social, pero sin ella
esa transformación no se da.
Cuarta carta
La humildad exige valentía, confianza en nosotros mismos, respeto hacia
nosotros mismos y hacia los demás.
Nadie lo sabe todo, nadie lo ignora todo.
Sin humildad, difícilmente, escucharemos a alguien al que consideramos
demasiado alejado de nuestro nivel de competencia. Pero la humildad que nos
hace escuchar a aquel considerado como menos competente que nosotros no
es un acto de condescendencia de nuestra parte.
Escuchar con atención a quien nos busca, sin importar su nivel intelectual.
La humildad me ayuda a no cerrarme jamas en el circulo de mi verdad.
En la postura del autoritario, la suya es la única verdad que necesariamente
debe ser impuesta a los demás. Su saber es ‘’iluminador’’ de la ‘’oscuridad’’ o
de la ignorancia de los otros.
Otra cualidad humana que es precisa sumar es la amorosidad sin la cual su
trabajo pierde significado.
Es importante que ese amor sea en realidad un amor armado, un amor luchador
por quien se afirma en el derecho o en el deber de tener el derecho de luchar,
de denunciar, de anunciar.
El miedo no es una abstracción.
Sentir miedo es una manifestación de que estamos vivos.
No tengo que esconder mis temores.
Ser tolerante no significa ponerse en connivencia con lo intolerable, no es
encubrir lo intolerable, no es amansar al agresor ni disfrazarlo, La tolerancia es
la virtud que nos enseña a convivir con lo diferente. A aprender con lo
diferente, a respetar lo diferente.
El acto de tolerar implica el clima de establecer limites.
La seguridad requiere competencia científica, claridad política e integridad
ética.
No puedo estar seguro de lo que hago si no se como fundamentar
científicamente mi acción o si no tengo por lo menos algunas ideas de lo que
hago. Si se poco o nada si en favor de qué o de quien, o en contra de qué o
quién hago lo que estos haciendo o haré.
Si esto no me conmueve para nada, si lo que hago hiere la dignidad de las
personas con las que trabaja, si las expongo a situaciones bochornosas que
puedo evitar y debo evitar, mi sensibilidad ética, mi cinismo me contraindican
para encarnar la tarea del educador.
La escuela en la que se piensa, en la que se actúa, en la que se crea, en la que
se habla, en la que se ama, se adivina la escuela que apasionadamente le dice si
a la vida.
El conflicto hace nacer nuestra conciencia.
Quinta carta
De repente, la situación concreta que ella o el enfrentan en el salón de clase no
tiene casi nada que ver con los discursos teóricos que se acostumbraron a
escuchar. En ocasiones incluso existe alguna relación entre lo que escucharon
y estudiaron, pero lo asalta una incertidumbre demasiado grande que los deja
aturdidos y confusos.
Lo mejor es decirle a los estudiantes lo que estamos sintiendo en una
demostración de que somos humanos y limitados.
Hablando de su miedo, de su inseguridad, el educador por un lado va haciendo
una especie de catarsis indispensable para el control del miedo, y por el otro se
va ganando la confianza de los educandos.
Los docentes deben estar atentos a todo, a los movimientos, inquietudes, la
reacción mas agresiva o mas tímida.
Los gustos de la clase, los valores, el lenguaje, la prosodia, la sintaxis, la
ortografía, la semántica, cuando la inexperta maestra de clase media asume su
trabajo en zonas periferias de la ciudad, todo esto resulta tan contradictorio que le
choca y la asusta. Sin embrago, es preciso que ella sepa que la sintaxis de sus
alumnos, su prosodia, sus gustos, su forma de dirigirse a ella y a sus colegas, las
reglas con las que juegan o pelean entre si, todo esto forma parte de su identidad
cultural, a la que jamas falta un elemento de clase.
Una buena disciplina intelectual para este ejercicio de ‘’lectura’’ de la clase como
si fuese un texto seria la de crear en la maestra el habito, que se transformase en
gusto y no en obligación, de hacer fichas diarias con el registro de las reacciones
de comportamiento, con anotaciones de las frases y sus significados al lado, con
gestos que no sean claros reveladores de cariño o de rechazo. Y porque no sugerir
que los educandos hagan lo mismo. Cada quince días se haría una especie de
seminario de evaluación con ciertas conclusiones que deberían ser profundizas y
puestas en practica.
No temer a los sentimientos, a las emociones, a los deseos, y trabajar con ellos
con el mismo respeto con que nos entregamos a una practica cognoscitiva
integrada con ellos.
El mundo afectivo de ese sin numero de niños en un mundo roto, casi
deshecho, vidriera hecha añicos. Por eso mismo esos niños precisan maestras
y maestros profesionalmente competentes y amorosos y no simples tíos y tías.
No basta con querer cambiar el mundo para hacerlo. Querer es fundamental
pero no suficiente.
Es necesario que la maestra deje volar su imaginación, obviamente en una
forma disciplinada. Y esto desde el primer día de clases, demostrando a sus
alumnos la importancia de la imaginación en nuestras vidas. La imaginación
ayuda a la curiosidad y a la inventiva del mismo modo que impulsa a la
aventura sin la cual no creeríamos.
¿Por que no poner en practica dentro del aula una parte de la escuela con la
que sueñan?¿ Por que al discutir la imaginación o los proyectos no les
subrayamos a los educandos los obstáculos concretos, aunque algunos sean,
por el momento, insuperables?
Dejar bien en claro que la imaginación no es ejercicio de gente desconectada
de la realidad. Por el contrario, al imaginar alguna cosa lo hacemos
condicionados precisamente por la falta de lo concreto.
Es de vitan importancia encontrar caminos democráticos para el
establecimiento de limites para la libertad y la autoridad con los que evitemos
la licencia que nos lleva hasta el ‘’dejemos todo como esta para ver como
queda’’, o al autoritarismo todopoderoso.
Mi presencia en el mundo, con el mundo y con los otros implica mi
conocimiento entero de mi mismo.
Sexta carta
Entre el testimonio de decir y el de hacer el mas fuerte es el de hacer porque
tiene o puede tener efectos inmediatos. Sin embargo, lo peor para la
formación del educando es que frente a la contradicción ente hacer y decir el
educando tiende a no creer lo que se dice.
Sin la intervención democrática del educador no hay escuela progresista.
Nuestra relaciones con los educandos, a la vez que nos exigen respeto hacia
ellos, nos imponen igualmente el conocimiento de las condiciones concretas
de sus contexto, que los condiciona. Tratar de conocer la realidad en la que
viven nuestros alumnos es un deber que la practica educativa nos impone: sin
esto, no tenemos acceso a su modo de pensar y difícilmente podremos,
entonces, percibir lo que saben y como lo saben.
Las educadores tienen mucho que enseñar a los niños, ademas de los
contenidos, sin importar la clase a la que pertenezcan.
Los educadores progresistas tienen que convencerse de que no son meros
docentes.
Ademas de la seriedad y la competencias con la que debemos enseñar estos
contenidos, nuestra tarea exige nuestro compromiso, nuestra actitud en favor
de la superación de las injusticias sociales.
Los mas capaces organizan el mundo, producen; lo menos capaces
sobreviven.
El educador debe referirse a como le gustaría que sean abiertos, democráticos
y libres. Encuentros en los que ejerciésemos el derecho a nuestra curiosidad,
el derecho de preguntar, de discrepar, de criticar.
No me ofendo si me ponen a prueba. No me siento infalible. Me sé inacabado.
Lo que me irrita es la deslealtad. Es la critica infundada. Es la falta de ética en
las acusaciones.
Las relaciones entre educadores y educandos son complejas, fundamentales,
difíciles, son relaciones sobre las que debemos pensar constantemente. Bueno
seria que intentásemos crear el habito de evaluarlas o de evaluarnos en ellas
también como educadores.
Hay que demostrar que nuestro comportamiento es correcto desde el punto de
vista pedagógico, científico, humano y político.
Séptima carta
Su no neutralidad exige de la educadora que asuma su identidad política
y viva coherentemente su opción progresista, democrática o autoritaria,
reaccionaria, aferrada a un pasado o bien espontaneista, que se defina por ser
democrática o autoritaria.
Hablar a y con los educandos es una forma sin pretensiones pero altamente
positiva que la maestra democrática tiene de dar, dentro de la escuela,su
contribución a la formación de ciudadanos y ciudadanas responsables y
críticos.
Como la maestra democrática se prepara cada vez mas para ser oida por el
educando. Y al aprender con el educando a hablar con el porque lo oyó, le
enseña a escuchar también.
Nadie vive la democracia plenamente, ni la ayuda a crecer, primero, si es
impedido en su derecho de hablar, de tener voz, de hacer su discurso critico; y
en segundo lugar, si no se compromete de alguna manera con la lucha por la
defensa de ese derecho, que en fondo también es el derecho de actuar.
No debe faltar sin embargo el derecho del divergente a expresar su
contrariedad.
Una actividad normal que hay que incluir en la vida normal
político-pedagógica de la escuela podría ser la discusión.
No es la política la que nos hace así. Nosotros somos los que hacemos esta
política y es indiscutible que esta política que hoy hacemos es de mejor
calidad que la que hacia en mi infancia.
Octava carta
Es que la identidad de los sujetos tiene que ver con las cuestiones
fundamentales del plan de estudios, tanto el oculto como el explicito, y
obviamente con cuestiones de enseñanza y aprendizaje.
No somos solo lo que heredamos ni únicamente lo que adquirimos, sino una
relación dinámica y procesal de lo que heredamos y lo que adquirimos.
Justamente porque estamos programados pero no determinados, estamos
condicionados pero al mismo tiempo conscientes del conocimiento, por lo que
nos hacemos aptos para luchar por la libertad como proceso y no como meta.
Nos movemos con un mínimo de libertad de que disponemos en el marco
cultural para ampliarlo.
Pero el hecho de ser programados, condicionados, y conscientes del
conocimiento, y no determinados, es lo que hace posible superar la fuerza de
las herencias culturales.
El reconocer la existencia de las herencias culturales debe implicar el respeto
hacia ellas. Respeto que de ninguna manera significa nuestra adecuación a
ellas.
Las herencias culturales tienen un innegable corte de clase social. Es en ellas
donde se van constituyendo muchos aspectos de nuestras identidad, que por
eso mismo está marcada por la clase social a la que pertenecemos.
La clase dominante pretende admitir y remarcar en la practica la inferioridad
de los dominados al mantener las diferencias y las distancias.
No hay que proceder ni sentirse seres inferiores a los educandos de las clases
dominantes de la red privada. Pero tampoco sentirse superiores, en la red
publica, a los educandos de las favelas, a los niños y niñas populares.
Que la educadora sea cada vez mas competente desde el punto de vista
científico, lo que hace saber lo importante que es conocer el mundo concreto
en el que viven sus alumnos.
Las educadoras precisan saber lo que sucede en el mundo de los niños con los
que trabajan. El universo de sus sueños, el lenguaje con el que se defienden,
con maña, de la agresividad de su mundo. Lo que saben y como lo saben fuera
de la escuela.
Nada de lo que el sabia tenia valor para la escuela porque lo que el sabia lo
habia aprendido con su experiencia, en lo concreto de su contexto.
Los problemas del lenguaje siempre abarcan cuestiones ideológicas y, con
ellas, cuestiones de poder.
Hay que enseñarle a les niñes populares el modelo culto pero que al hacerlo
se destaque:
a) que su lenguaje es tan rico y tan bonito como el de los que hablan el
modelo culto, razón por la cual no tienen porque avergonzarse de como
hablan.
b) que aun así es fundamental que aprendan la sintaxis y la prosodia
dominante para que:
1] disminuyan sus desventajas en la lucha por la vida;
2] ganen un instrumento fundamental para la lucha necesaria contra las
injusticias y las discriminaciones de las que son blanco.
La escuela democrática no debe tan solo estar abierta permanentemente a la
realidad contextual de sus alumnos para comprenderlos mejor, para ejercer
mejor su actividad docente, sino también estar dispuesta a aprender de sus
relaciones con el contexto concreto.
Novena carta
No indagamos las razones de por qué hacemos lo que hacemos. Eso es lo que
caracteriza nuestro operar en el mundo concreto de lo cotidiano. Y por actuar
así nuestra mente no funciona epistemológicamente.
Es imposible que enseñemos contenidos sin saber como piensan los alumnos
en su contexto real.
Los jóvenes me hablan de la favela como si ella se crease a si misma y no
como el resultado de la lucha por la supervivencia a la que las injustas
estructuras de una sociedad perversa empujan a los ‘’expulsados de la vida’’.
Me hablan de la favela como el rincón del desvío ético y como el lugar de los
perdidos. Y me hablan casi sin esperanza de los niños y niñas de la favelas.
El contexto teórico formados, jamas puede transformarse en un contexto del
puro hacer, como a veces se piensa ingenuamente. Al contrario, es el contexto
del quehacer, de la praxis, vale decir de la practica a la teoría.
El derecho de las familias a la participación en el debate de la propia política
educativa de la escuela.
No podríamos por un lado rechazarlos diciendo un no contundente a todo,
diciendo que no es científico, ni aceptar todo para dar el ejemplo de respeto
democrático.
Les habíamos dicho que tenían derecho a opinar, a criticar, a sugerir, pero
tampoco podemos decirles a todo que si.
¿ como podemos entender las dificultades durante el proceso de alfabetización
de los alumnos sin saber lo que sucede en su experiencia en casa?
Una cosa es el hijo de intelectuales que ve a sus padres ejercitando la lectura y
la escritura, y otra es el niño de padres que no leen la palabra y que, aun mas,
no ven mas que cinco o seis carteles de propaganda electoral y uno mas
comercial.
Décima carta
La disciplina en el acto de leer, de escribir y de leer y escribir, en el de
enseñar y aprender, en el proceso placentero pero difícil de conocer; la
disciplina en el respeto y en el trato de la cosa publica; en el respeto mutuo.
Conozco con todo mi cuerpo: con los sentimientos, con las emociones, con
la mente critica.
Ir creando una disciplina social, cívica, política, absolutamente
indispensable para la democracia que va mas allá de la simple democracia
burguesa y liberal.
Enseñar no es transmitir conocimiento. Para que el acto de enseñar se
constituya como tal es preciso que el acto de aprender se precedido del, o
concomitante al, acto de aprender el contenido o el objeto cognoscible, con
el que el educando también se hace productor de conocimiento que le fue
enseñado.
La ciudadanía no llega por casualidad: es una construcción que, jamas
terminada, exige luchar por ella.
Cuanto mas respetemos a las alumnas y alumnos independientemente de su
color, sexo, y clase social, cuantos mas testimonios de respeto demos en
nuestra vida diaria, en la escuela, en las relaciones con nuestros colegas, con
los porteros, cocineras, vigilantes, padres y madres de los alumnos, cuanto
mas reduzcamos la distancia entre lo que hacemos y lo que decimos, tanto
mas estaremos contribuyendo para el fortalecimiento de las experiencias
democráticas.
Ultimas
palabras
El proceso de saber que envuelve al cuerpo consciente como un todo -
sentimientos, emociones, memoria, afectividad, mente curiosa en forma
epistemológica, vuelta hacia el objeto- abarca igualmente a otros sujetos
cognoscentes, es decir, capaces de conocer y curiosos también. Esto
simplemente significa que la relación llamada cognoscitiva no incluye en la
relación sujeto cognoscentes-objeto cognoscible, porque se extiende a otros
sujetos cognoscentes.
Somo sensibilizados por el mundo, los objetos, por las presencias, por el habla
de los otros. De ellos adquirimos un saber inmediato, peo no aprendemos la
razón de ser fundamental de los mismos.
El saber tiene todo que ver con el crece, es un hecho.Pero es necesario que el
saber de las minorías dominantes no prohíba, no asfixie, no castre el crecer de
las inmensas mayorías dominadas.