9.
1- MEDIDAS DE APOYO PEDAGÓGICO Y PSICOSOCIAL: Las medidas deben
permitir que los(as) estudiantes tomen conciencia de las consecuencias de sus
actos de manera voluntaria, para que aprendan a responsabilizarse de ellos y
desarrollen compromisos genuinos de reparación del daño.
Diálogo personal: Conversación con el estudiante involucrado, con el fin de
ayudarlo a reflexionar de sus actos y de sus consecuencias, entre otras.
Diálogo grupal: Conversación de carácter reflexivo en caso de que haya dos o
más personas involucradas en una o más faltas, entre otras.
Citación al apoderado: Conversación con el apoderado, para darle a conocer
la falta cometida por el estudiante, con el fin de prevenir futuras conductas
similares y para tomar decisiones que ayuden en la formación de este, entre otras.
Reparación del daño causado: Pedir disculpas al afectado, conversar, llegar a
acuerdos, devolver lo dañado, asociadas a las técn
icas de resolución de conflictos, entre otras.
Retiro de la sala de clases: En caso de que un alumno tenga una conducta
que pueda dañar a sus compañeros o profesoras, este podrá ser acompañado por
un adulto a un lugar donde se permita el resguardo de su integridad y de quienes
lo rodean.
Entrevistas de apoyo al rol parental: Tiene por objetivo psico educar respecto
a una adecuada crianza (vínculos afectivos, normas y límites, prevención de
vulneración, etc.). Estas podrán ser impartidas por Coordinación, Psicólogo/a o
especialistas externos.
Derivación a psicóloga interna : Tiene por objetivo determinar si el
alumno requiere de evaluación de especialistas externos (psiquiatra, neurólogo,
psicoterapia, etc.)
Intervenciones en aula desarrollados por psicólogo del centro,
dependiendo de las necesidades del curso que sean expresadas por la Profesora
Jefe o.
Trabajo reflexivo : Este trabajo puede ser realizado en el mismo colegio o
puede ser dado para el hogar, presentándose al día siguiente o cuando se
estipule. Estas medidas requieren de una supervisión seria, estricta y eficiente de
parte del encargado de convivencia educativa y/o quien sea designado, para que
cumpla con el objetivo. Además, las acciones reparatorias deben ser voluntarias,
cuya primera instancia es el reconocimiento de haber provocado un daño. La
acción de reparación debe estar relacionada y ser proporcional a la falta. Ejemplo:
restituir un bien o pedir disculpas.
9.2. Medidas Disciplinarias.
Las medidas disciplinarias aplicables en un centro educativo deben ser
proporcionales, formativas y respetar los derechos de los estudiantes. Entre ella
podemos encontrar.
9.2.1 Advertencia verbal o escrita: Se comunica al estudiante y, si corresponde,
a los apoderados, sobre el incumplimiento de una norma, destacando la necesidad
de modificar la conducta.
9.2.2 Firma de compromisos: El estudiante firma un acuerdo en conjunto con la
familia y el establecimiento para enmendar conductas inapropiadas mediante
acciones concretas.
9.2.3. Suspensión de actividades extracurriculares: uso de ciertos recursos o
espacios, como medida correctiva y educativa.
9.2.4. Suspensión de clases: La suspensión de clases en Chile está regulada
por el Decreto Supremo N.º 289 de 2021, emitido por el Ministerio de Educación,
que establece los procedimientos para la suspensión de actividades escolares en
situaciones excepcionales. Estas disposiciones se aplican en casos como
emergencias sanitarias, desastres naturales, condiciones climáticas extremas,
movilizaciones estudiantiles o situaciones de seguridad.
Estas normativas aseguran que la suspensión de clases sea una medida
excepcional, siempre acompañada de acciones que resguarden el derecho a la
educación de los estudiantes.
9.3 MEDIDAS REPARATORIAS.
Las medidas reparatorias, en el contexto del Reglamento Interno de Convivencia
Escolar (RICE), son acciones formativas orientadas a reparar el daño causado por
conductas que transgreden las normas de convivencia, fomentando la reflexión, la
empatía y el respeto por los demás. Según la normativa chilena, como la Ley
20.536 sobre Violencia Escolar y el Decreto 67/2018, estas medidas deben ser
proporcionales a la falta cometida y buscar la restauración de relaciones afectadas
en la comunidad escolar, promoviendo la convivencia armónica.
Las medidas reparatorias tienen un carácter educativo y no punitivo, priorizando
la restauración del daño físico, emocional o social causado y fortaleciendo la
responsabilidad individual y colectiva.
1. Escribir una carta de disculpas:
El estudiante redacta una carta dirigida a la persona afectada, expresando
su reconocimiento del error, las razones de su conducta y un compromiso
de cambio.
2. Participación en actividades comunitarias o solidarias:
Realizar actividades en beneficio de la comunidad escolar, como el cuidado
de espacios comunes, organización de materiales o colaboración en
eventos escolares.
3. Mediación escolar:
Participar en una sesión guiada por el equipo de convivencia escolar o un
mediador capacitado, donde se busca restaurar las relaciones afectadas a
través del diálogo y acuerdos conjuntos.
4. Proyectos educativos o reflexivos:
Elaborar un trabajo escrito, visual o audiovisual en el que el estudiante
investigue y reflexione sobre temas como el respeto, la convivencia o el
impacto de sus acciones en los demás.
5. Restitución material o simbólica:
Reparar el daño físico causado, como reemplazar un objeto roto o restaurar
un espacio afectado (por ejemplo, pintar una pared rayada) de manera
supervisada por un adulto.
6. Desarrollo de contenido multimedia reflexivo
El estudiante produce un video, podcast o presentación digital donde
analice el impacto de la conducta que ocasionó el conflicto y proponga
estrategias para evitar situaciones similares. Este contenido puede
compartirse en una asamblea o en redes sociales escolares.
7. Diseño y conducción de un taller de conducción para compañeros.
Como medida reparatoria, el estudiante organiza un taller o actividad
práctica para sus compañeros en temas como resolución pacífica de
conflictos, trabajo en equipo o uso responsable de redes sociales,
promoviendo el aprendizaje colectivo.
8. Proyecto de apadrinamiento escolar
El estudiante asume el rol de mentor de un compañero menor (o con
dificultades de integración), ayudándolo en su proceso de adaptación o
aprendizaje, fomentando la empatía y el sentido de comunidad.
9. Desarrollo de un "código de convivencia digital"
Si la falta involucró el mal uso de las tecnologías o redes sociales, el
estudiante trabaja en la creación de un "código de convivencia digital", en el
que se establezcan normas claras sobre el uso respetuoso de la tecnología
y las redes dentro de la comunidad escolar. Esto puede incluir el diseño de
contenidos educativos sobre ciberacoso y comportamiento digital
adecuado, a ser compartidos con toda la comunidad escolar.