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Ma. Julia Jahenny 2

El documento describe la importancia de la protección espiritual a través de objetos sagrados y sacramentales, como la Cruz del Perdón, el Escapulario de Bendición y Protección, y la Medalla de Nuestra Señora del Buen Amparo. Se menciona un remedio natural, las hojas del espino, para una enfermedad grave que afectará a las personas, y se enfatiza la fe y la confianza en la oración como elementos esenciales para la salvación. Además, se destaca la necesidad de invocar a la Virgen María y a Jesús como refugios en tiempos de tribulación.

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El documento describe la importancia de la protección espiritual a través de objetos sagrados y sacramentales, como la Cruz del Perdón, el Escapulario de Bendición y Protección, y la Medalla de Nuestra Señora del Buen Amparo. Se menciona un remedio natural, las hojas del espino, para una enfermedad grave que afectará a las personas, y se enfatiza la fe y la confianza en la oración como elementos esenciales para la salvación. Además, se destaca la necesidad de invocar a la Virgen María y a Jesús como refugios en tiempos de tribulación.

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Tal protección beneficiará a las almas de pobres pecadores que invoquen a mi Madre

Inmaculada, Madre de la Salvación, Refugio y Reconciliación de los pecadores».


11. Objetos protectores
De la Santísima Virgen:
«Tened siempre a mano vuestros objetos protectores: vuestras velas bendecidas, vuestras
medallas, vuestras estampas y objetos sagrados de donde fluyen todas las gracias».
«Hijitos míos: es la fe, es la confianza la más preciada de todas las oraciones y la que más obtiene».
12. Refugios
Del Divino Corazón de Jesús:
«Queridos míos: hay tres refugios (para el tiempo de la tribulación): Mi Divino Corazón, mi Divina
Cruz y mi querida Inmaculada Madre«.
De Santa Ana:
«Tendréis varios refugios a la hora del castigo: La Cruz, el Adorable Divino Corazón y el Corazón
Virginal de mi Hija Inmaculada».
13. Forma de usar el Espino
Según indicaciones de Nuestra Señora:
«Habrá una grave enfermedad que la ciencia humana no podrá aliviar.
Esta enfermedad atacará primero al corazón; luego al espíritu, y al mismo tiempo a la lengua. Será
horrible.
El calor que la acompañará será un fuego devorador insoportable y tan intenso que los miembros
del cuerpo afectados se pondrán rojos, un rojo feroz e insoportable.
Después de siete días, esta enfermedad que habrá sido sembrada como la semilla en el campo
(periodo de incubación) se extenderá rápidamente por todas partes, haciendo grandes progresos.
Hijos míos, solo hay un remedio que podría salvaros.
Conocéis el Espino que crece en casi todos los setos.
Las hojas del espino (no las ramas) pueden detener el avance de esta enfermedad.
Recogeréis las hojas (no las ramas). Aunque secas, conservarán su eficacia.
Las pondréis en agua hirviendo y las dejaréis a remojo unos 14 minutos, cubriendo el recipiente
para que no se vaya el vapor.
Al comienzo de esta enfermedad deberá usarse este remedio tres veces al día.
Esta enfermedad producirá continuos vómitos y náuseas.
Si el remedio se toma demasiado tarde, la parte del cuerpo afectada se pondrá negra, y en lo negro
aparecerá una especie de raya pálida y amarilla».
TRES SACRAMENTALES
Jesús y María le recomiendan tres sacramentales en varios mensajes: la Cruz del Perdón, el
Escapulario de Bendición y Protección, y la Medalla de Nuestra Señora del Buen Amparo.
CRUZ DEL PERDÓN
Cruz de los hijos e hijas de la luz

Palabras de Nuestro Señor del 20 de Julio de 1882:


«Yo deseo que mis siervos, siervas y hasta los más pequeñitos se puedan revestir de una Cruz.
Esta Cruz será pequeña y en su medio llevará como una llamita blanca.
Indicará esta llamita que son hijos e hijas de la luz».
Éxtasis del 15 de noviembre de 1921
«Amigos míos tan amados, quiero que os déis cuenta de lo que padezco pensando en tantas almas
privadas de la felicidad eterna.
Amiguitos tan amados los días pasados dejaron mucho mal, pero los que vienen serán aún más
terribles porque el mal va cobrando una intensidad terrible, una extensión que ya no tendrá límites.
Amiguitos míos amadísimos, llevaréis mi Cruz adorable la cual os guardará de todas clases de
males, que sea grande o pequeña; un día las bendeciré todas.
– Primero, llevarán el nombre de «Cruz del perdón».
– Segundo, el de «Cruz de la salvación».
– Tercero, el de «Cruz de la santa protección».
– Cuarto, el nombre de «Cruz que calma las calamidades».
– Quinto, llevarán la plegaria: «Oh Dios Salvador Crucificado, abrásame de amor, fe y ánimo para la
salvación de mis hermanos».
«Hijitos míos, todas las almas que sufren y están acribilladas por las calamidades, todas las que
besarán esta Cruz, recibirán mi perdón, todas las que la tocarán recibirán mi perdón.
Será larga la expiación, pero un día será el Cielo, el Cielo se abrirá.
Os advierto con anticipación, amiguitos míos amadísimos, para que no estéis sorprendidos, para
que tengáis tiempo de avisar a los que queréis y sus familias»

Éxtasis del 17 de enero de 1922


Nuestro Señor revela esta oración que se debes rezar a menudo, y sobre todo durante el tiempo del
gran diluvio de males y de espanto:
«Te saludo, te adoro, te beso; Oh! Cruz adorable de mi Salvador. Protégenos, guárdanos, sálvanos.
Jesús te amó tanto.
Por tu santa imagen sosiega nuestros espantos.
Que yo no sienta nada más que paz y confianza»
Añade Nuestro Señor que con esta oración: «Recibiréis tantas gracias, tanta fuerza y tanto amor
que este gran diluvio pasará sin que os déis cuenta de él.
Es una gracia de mi cariño».
ESCAPULARIO DE BENDICIÓN Y PROTECCIÓN
Éxtasis Del 23 De Agosto De 1878
«He aquí lo que me mostró la Santa Virgen sobre su Corazón inmaculado, es un escapulario
ancho, más ancho que los escapularios conocidos, un poco más ancho que la palma de la mano.
Su color se parece al de la violeta, un morado muy bonito.

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